Categoría: Crónicas

  • Alison Darwin incendian la Heliogàbal de Barcelona

    Alison Darwin incendian la Heliogàbal de Barcelona

    Si pensamos en cómo crear un incendio y lograr que todo salte por los aires desde el primer acorde, Alison Darwin son la banda perfecta. Nadie como ellos para encontrar el punto perfecto entre esa actitud, los sonidos punk y las letras afiladas. Nadie como ellos para llenar hasta los topes una sala como la Heliogàbal de Barcelona un miércoles cualquiera. O lo que nosotras pensábamos que sería un miércoles cualquiera. Porque analizando con retrospectiva, lo del pasado 15 de mayo no fue un día cualquiera. Era la gran puesta de largo de «Segunda Inocencia» en casa. Todavía hoy, una semana después, el recuerdo de aquel concierto nos persigue, pero bendita locura. Ojalá se quede en nuestra mente mucho tiempo más, porque fue mítico.

    Arrancaron unos minutos después de las 9 de la noche y, con un ritmo completamente acelerado, hicieron que la hora siguiente se pasara volando. ¿Qué vamos a decir si arrancaron con ese «Instinto salvaje»? Como si de una fuerza animal se tratara, nos revolucionaron por dentro para pasar, rápidamente, a «El dueño». Pero el espectáculo acababa de empezar, así que todavía estábamos a tiempo de empezar «Desde cero». «Acostumbrados» al día de «Ayer», no esperábamos que, desde el inicio, mostraran una actitud tan «Guerrera». Una actitud que acabara con la «Luna Rota», mientras «Todo se derrumba». Una especie de «Danza macabra» orquestada por unos «Punkis de Hacendado». Unos punkis que también son capaces de llevarnos al «Rincón exquisito» de Second, donde no existe ningún tipo de «Gravedad» y donde «Todo acaba bien». Aunque siempre exista alguna que otra persona a la que poder gritarle a la cara un «No eres de fiar». Pero en un mundo en el que «Todo va deprisa», apenas hay que dedicarle tiempo a estos seres.

    Mejor si rememoramos una y otra vez este directazo frenético e incendiario, que desearíamos volver a repetir una y otra vez. ¿Alguien que esté exactamente como nosotras?

  • Tanxugueiras, Rodrigo Cuevas y Queralt Lahoz incendian Rivas

    Tanxugueiras, Rodrigo Cuevas y Queralt Lahoz incendian Rivas

    Por separado, son tres bombas, tres espectáculos y unos artistas espectaculares. Pero es que cuando juntas sobre el mismo escenario a Rodrigo Cuevas, a Tanxugueiras y a Queralt Lahoz, ya no hay nadie que se te resista. Eso es lo que sentimos el pasado martes 14 de mayo cuando visitamos Rivas-Vaciamadrid, para disfrutar de sus míticas Fiestas de Mayo. Una noche que no olvidaremos jamás por lo especial que fue y por el show que nos dieron. Benditas fieras musicales, capaces de comerse el escenario y de cautivar a todas las personas que allí estábamos presentes.  Ni siquiera la lluvia impidió que siguiéramos allí y que el público se mostrara entregadísimo. Así que sí, ojalá poder volver atrás en el tiempo, una y otra vez.

    Queralt Lahoz fue la primera en saltar al escenario y presentar en vivo todas las canciones de su último EP «Alto Cielo», además de su potente último single «Pedí Perdón». Quizás fue la que más complicado lo tuvo, por todos los problemas de sonido a los que tuvo que hacer frente y por la amenaza constante de lluvia. Pero si algo podemos destacar de la artista catalana es que tiene tablas y agallas para sacar un buen directo adelante. Da igual lo que sucediera aquella tarde en el Auditorio Miguel Ríos, porque ella venía con todo. Y vaya si lo consiguió. Con su verdad, su sencillez, su voz preciosa y ese necesario discurso en defensa de Palestina. Así es como se acrecenta este constante sentimiento de amor hacia ella, hacia su música y hacia todo lo que representa. Porque Queralt sólo hay una y es ella.

    Aunque para espectáculo de artista, tenemos a Rodrigo Cuevas. Divertido e irreverente, sabe cómo meterse en el bolsillo a todo el público. Lo hace con gracia, con salero, pero sobretodo con talento y un discurso potente. Dándole a lo rural el puesto que se merece, ha dado un paso al frente con su aclamado nuevo álbum, «Manual de Romería». ¿Cómo no caer rendidas ante su embrujo?, ¿cómo no cantar a pleno pulmón himnos como «Casares», «Más animal» o «Cómo Ye?!»? ¡Pues eso, que es imposible! Además de indescriptible: y es que suceda lo que suceda, a Cuevas hay que verlo, al menos, una vez en la vida. En el caso del asturiano, la lluvia también amenazó en varias ocasiones, pero logró darle la vuelta, haciendo que la climatología se pusiera de su lado. Y del nuestro.

    Por último pero no menos importante, no podemos olvidarnos de nuestras queridas Tanxugueiras. Las últimas en saltar al escenario y en demostrar a todos los presentes que «non hai fronteiras». Que ellas siguen siendo las mismas que nos enamoraron con «Terra». Que fieles a su esencia, Olaia, Aida y Sabela se mantienen muy unidas a su tierra, a su cultura, a su música y a su público. Y es que nadie como ellas para seguir conquistando todos los territorios que pisan con su talento, con su buen hacer y con su discurso real. Si a eso le sumamos la potente puesta en escena que llevan, que no hace más que crecer y evolucionar (como ellas), pues lo tenemos todo dicho. Nadie como ellas para parar el «Diluvio» que amenazaba Rivas, a la par que presentaban las canciones de su álbum más reciente. Todo ello, sin olvidarnos de los temas más recientes que han publicado: desde «Hoxe, mañá e sempre» hasta «Quen é a que canta?». Nada más que añadir, señoría.

  • Redescobrint a Ferran Palau, El Pony Pisador i Juli Barrero

    Redescobrint a Ferran Palau, El Pony Pisador i Juli Barrero

    La revista Enderrock mai falla, la revista Enderrock és un dels mitjans de comunicació emblema de tota Catalunya i ho demostren dia a dia amb el seu treball. Tant, que ja no ens agafa de sorpresa cap de les seues cites musicals, on aprofiten per a presentar la seua nova edició mensual (la publicació número 100). És per això que el passat 7 de maig vam estar presents a l’Antiga Fàbrica d’Estrella Damm de Barcelona perquè ens explicaren totes les novetats. A banda d’això, també vam gaudir dels concerts i històries de Ferran Palau, El Pony Pisador i Juli Barrero. Si vols saber tot el que va passar, hui et donem més detalls!

    D’una banda, els potents i eclèctics El Pony Pisador van aprofitar per a presentar alguna de les cançons del seu darrer treball discogràfic «Els Ocells». Un disc que recull a la perfecció la seua essència i que, a més a més, està plegat d’experiències vitals i personals. Un d’aquests àlbums que és impossible que passen desapercebuts. Tot i que el moment més divertit de la vesprada, ens ho va donar el mateix públic, que va imitar a la perfecció el soroll d’un ocell, per fer honor al nom d’aquesta gran petita joia musical. La millor manera de donar pas a l’acústic que va venir a continuació.

    D’altra banda, vam tenir al talentós Juli Barrero que, amb el seu nou disc «Sòlid», ens ha enamorat a tots. Amb un estil continuista, les 10 peces ens fan recórrer diferents gèneres com són el rock americà, el soul i el folk. Tres elements molt presents en tots i cadascun dels himnes de l’artista manresà. De fet, va enregistrar aquest àlbum a Sant Vicenç de Castellet, mà a mà amb el productor Miquel Coll. Ara, el següent pas és presentar-ho en directe i el Jambo Street Music d’Andorra serà la primera parada d’aquest viatge increïble.

    Tot i que si parlem d’un artista de renom a Catalunya, no ens podem oblidar del Ferran Palau. Ell també està d’enhorabona, ja que també ha presentat nou treball discogràfic, sota el títol «Plora aquí». Un àlbum que s’ha presentat alhora amb un curtmetratge de Pablo Maestres. Dos projectes que caminen en paral·lel i que ens parlen dels monstres entranyables que van poblar abundants pel·lícules dels anys vuitanta del segle passat. Qui no ha tornat, d’una manera o altra, al passat? Tot gràcies a aquest cúmul de cançons precioses, que ens han arribat a l’ànima i que segueixen molt bé amb l’estil de l’artista i cantautor.

  • De cuando el Colectivo Cráter aterrizó en Tenerife

    De cuando el Colectivo Cráter aterrizó en Tenerife

    Con una escena musical boyante y deseosa de darse a conocer, nace el Colectivo Cráter para visibilizar e impulsar todo el talento musical que existe en Tenerife. Una iniciativa que surge de la necesidad de crear espacios y contenidos en la escena musical local, fomentando la colaboración y el apoyo mutuo entre artistas de distintas disciplinas. Todo con un enfoque muy DIY («do it yourself») y con la autogestión siempre por delante.

    Los miembros de esta iniciativa, que lucha por impulsar la escena musical tinerfeña, son Orlim, Tierras Raras, Cheap Manifesto, Duele, Gustavo Molina y Tomás Rodríguez Suárez. Perfiles muy diversos y estilos muy eclécticos que, con su trabajo y energía, pretenden hacer crecer esta extensa red. Con un enfoque en la experimentación y la creatividad, el Colectivo Cráter busca ofrecer una experiencia musical inolvidable para el público local.

    De esta manera, el pasado sábado 13 de abril celebraron un primer encuentro musical en la ciudad. Bajo el nombre de Arafo Sonic Session, cinco propuestas musicales de Tenerife pudieron demostrar todo su talento en este concierto sin precedentes. Así es como descubrimos y nos metimos de lleno en los universos sonoros de Tierras Raras, que se encuentran en plena presentación de su último sencillo «Fauces»; de Duele con su noise rock y shoegade volcado en «Mis amigas»; de Cheap Manifesto y la potencia que muestra en su último EP, «Damage after hit»; de Gustavo Molina y sue eclecticismo sonoro; y de Orlim, que acaba de debutar con su primer trabajo discográfico, «Flores In Tempestate». Por su parte, Tomás Rodríguez fue el encargado de captar los momentos más importantes que se vivieron en esta primera sesión.

    El inicio de un proyecto que dará mucho de lo que hablar y al que le queda toda una vida por recorrer. Si no, tiempo al tiempo. Lo que sí que está claro es que hay muchas propuestas musicales que viajarán desde Tenerife, al mundo entero. ¡Seguidles la pista muy de cerca!

  • Mahmood pone del revés toda la Razzmatazz de Barcelona

    Mahmood pone del revés toda la Razzmatazz de Barcelona

    Convertido en todo un fenómeno de masas, Mahmood tiene la capacidad de arrasar por todos los lugares por los que pasa. Tanto, que el pasado jueves 9 de mayo inundó toda la Sala Razzmatazz de Barcelona con su música y su particular manera de entender el mundo. Un concierto de esos que se te clavan en la mente y jamás salen de ella. Un concierto de esos que cuelgan el cartel de entradas agotadas y que se convierte en una verdadera locura. Todo, gracias al Festival Mil·leni, que tuvo un gran acierto a la hora de traérnoslo a casa. Contra todo pronóstico, no cabía ni un alma en el recinto y no era para menos. Muchos seguidores italianos y, puede, que algún que otro desubicado que, desde ya, se ha vuelto fanático. Como nosotras. Y es que sus directos no dejan indiferente a nadie, todos salimos de allí completamente transformados.

    Absolutamente nada de lo que pudiera pasar fuera importaba más que lo que estábamos viendo dentro de la sala. Era la gran puesta de largo de «NEI LETTI DEGLI ALTRI», el último álbum del artista italiano, al que conocimos gracias al Festival de San Remo y a su doble participación en Eurovisión. Pero, lo cierto, es que su talento y su buen hacer han trascendido cualquier tipo de programa de televisión. Porque atrapa y magnetiza a partes iguales. Y eso en directo, adquiere una nueva dimensión. Tanta, que el público no dejó de vibrar durante la hora y media que duró el concierto. Incluso había personas que, desde las 3 de la tarde, estaban haciendo cola a orillas de la Razzmatazz. Para flipar, ¿verdad?

    Fue así como todos, en coro, no dejamos de corear temas como «PERSONALE», «SEMPRE / JAMAIS», «COCKTAIL D’AMORE», «PARADISO», «Barrio», «Dorado» o la imprescindible «Brividi». Todo mientras Mahmood, entre canción y canción, nos dirigía unas cálidas palabras en un perfecto español. Momento ideal para que confluyeran la ternura, la electricidad, la potencia, la verdad y el discurso social. Porque el artista no da puntada sin hilo, esas es parte de su identidad y de su esencia. Eso es lo que hace que sea tan querido por el público. Y es que yendo de menos a más, nos atrapó y cautivó. Nos encandiló y no nos soltó. 90 minutos de directo que hubiéramos deseado que no se acabara jamás. Aunque poner el broche de oro con «TUTA GOLD» y «Soldi» fue una manera espectacular de despedirnos.

    Ahora no podemos hacer otra cosa que pensar en el siguiente concierto de Mahmood. Porque eso de rebobinar el tiempo y volver atrás, como que no se puede hacer, ¿verdad?

  • Arlanda derrumba la Almo2bar con «El Alud»

    Arlanda derrumba la Almo2bar con «El Alud»

    «¿Estaba escrito a sangre o fue una señal?». Sinceramente, no lo sabemos. Pero fuera fruto del azar o del destino, Arlanda nos han dado la mejor pregunta para arrancar con esta crónica que, precisamente, trata sobre ellos. No importa que hables de la historia de Aike y Nain o de cómo la banda aterrizó en nuestras vidas. Ambas situaciones están repletas de misterio. Y de locura, de eso también. En todo caso, no podemos más que dar las gracias por esta bendita casualidad. Una casualidad que, el pasado sábado 27 de abril, nos llevó hasta la Sala Almo2bar de Barcelona. ¿Cómo no estarlo si tocaba despedirse de «El Alud» en directo?

    Haciendo magia y buscando ese equilibrio imposible entre los nuevos temas y los antiguos, los barceloneses arrancaron puntuales, con «Los buenos ratos». Como símbolo de buen augurio y dándonos una pista más que clara de lo que escucharíamos y viviríamos durante la siguiente hora y media, en la que decir «Me voy» no era una opción. Porque «El Alud» estaba a punto de derrumbarse y toda la Almo2bar lo hizo con él. Una montaña rusa de emociones cayó sobre nosotras y nos sobrepasó, «Hay que joderse» por quien se perdiera el espectáculo, porque Arlanda iban con todo. Ni «Ya no me importa» ni «Tu equilibrio» nos hicieron bajar a tierra. Levitando y en una nube, a duras penas logramos que se nos escapara un «Todo está bien». Aunque lo mejor de todo, fue ver a Arnau en su solo de batería. Dando así paso a «Brillantes y caóticas», que vino «Al rescate», haciendo que el ánimo se mantuviera arriba todo el rato. Con «Mucho» sobrepasamos todos los límites y las canciones se nos quedaron clavadas hasta las mismísimas «Entrañas». Contra todo pronóstico, nos sentimos «Por fin preparados» para ver todo el despliegue de medios que se marcaron Pau, Climent, Andrés y Arnau en el tema instrumental.

    Eso sí, si pudiera reconocer cuál fue «Mi fantasía» de esa noche, sería el haber cantado «Viento de cara» de Supersubmarina. Y es que a todos se nos paralizó el corazón, aquel verano de 2016. Así que no nos pudo parecer un homenaje más merecido y sentido por parte de Arlanda. Tremenda versión, que quedó preciosa con la voz de Joan Marc. Pero como todo en la vida, hemos de seguir adelante, luchando y peleando, demostrando que «Sigo en pie», pese a las inclemencias del destino, pese a los matices y los contrastes de nuestro día a día. Una constante vital, que nos hace adentrarnos en cada «Claroscuro» que el destino nos tiene preparado. El eterno viaje entre la luz y la sombra que, no sólo nos atiza en nuestro mundo, sino que también viene a indicarnos cuándo el concierto está a punto de acabar. Y el concierto del pasado sábado, tuvo su gran broche de oro con dos joyas musicales que nos han enganchado y que no logramos sacarnos de la cabeza. ¿Cómo no íbamos a darlo todo con «Reventar contigo» y «La esquina del cielo»?

    Sin ningún tipo de duda, nunca olvidaremos aquel sábado de abril. Parte de nosotras se quedó atrapada bajo «El Alud» inmenso que causó Arlanda en Barcelona. La otra parte, se ha transformado y reconvertido, haciendo que brote una nueva versión de nosotras mismas. Esa es la magia de la música, esa es la magia de los directos.

  • Texturas sonoras en clave de melancolía

    Texturas sonoras en clave de melancolía

    Melodías vocales de tradición sarda, escenas de un film nocturno y sonoramente melancólico es lo que descubrimos al escuchar a Daniela Pes, la artista italiana que con su disco debut «SPIRA» está generando e interpretando una nueva forma de dialogar con la música.

    Hace unos meses, Luca, compañero de trabajo, músico y con el que compartimos charlas sobre discos e instrumentos, me recomendó el primer disco de Daniela Pes. Lo escuché y, si bien no es el tipo de música que usualmente consumo, me resultó interesante por el tratamiento en la voz y la construcción de las canciones.

    Por suerte, el ciclo «De la raíz», en su décima edición, incluyó a Daniela Pes para cerrar el ciclo. Un potente circuito que ha sido organizado y producido por AREA (Aragonesa de Representaciones Artísticas); coorganizado con el Ayuntamiento de Zaragoza; y que ha contado con la colaboración del Centro Cívico Delicias, así como de Radio Gladys Palmera. Un potente circuito por el cual también pasaron Cristian de Moret, Santiago Auserón y ZA!

    Una mesa, varios controladores/sintetizadores, un Kaoss Pad, un multiefecto TC-Helicon para las voces, un secuenciador y una computadora que finalizaba en dos micrófonos. Este es todo el arsenal que utilizó la artista italiana en su show (y perdón si me dejó algún instrumento fuera de la lista), para generar atmósferas, texturas y movimientos con sus manos y su voz.

    Daniela Pes llegó a su debut con un currículum muy respetable donde se incluye una licenciatura en Canto Jazz en el Conservatorio de Sassari y una beca para los Seminarios de Verano Nuoro Jazz, dirigidos por Paolo Fresu. Hecho que la llevó a actuar en Time in Jazz y en el Festival de Arpa de Río de Janeiro. Resultó ganadora en el premio Andrea Parodi en 2017, con el premio a la mejor música (donde también ganó el premio de la crítica, el jurado internacional, la mejor música y el mejor arreglo) y el premio Nuovoimaie en Musicultura en 2018. Su álbum debut, «SPIRA», ganó la Targa Tenco 2023 como Mejor Ópera Prima.

    El primer punto para remarcar fue la excelencia del sonido. Tanto por los técnicos como por ella. Si bien parte del show son pistas pregrabadas, eso no le quita mérito, ya que el sonido que tienen esas pistas es de alta calidad y muy bien producido. Si a eso le sumamos la técnica vocal de Daniela, el manejo con los efectos y una voz potente, tenemos una cantante excelente que juega con generar capas sobre capas de sonidos envolventes y sintetizados.

    Las canciones podrían considerarse como un relato que se une y se desplaza hacia adelante. Es una artista inclasificable. Por momentos, te hace mover la cabeza con ritmos casi bailables, para caer en llanuras noise y de ruido placentero, combinadas con pasajes melódicos y muy cercanos a la composición clásica, para emerger con furia hacía otro paisaje. Hay melancolía, ritmo, búsqueda y catarsis, en esa especie de dialecto inventado con el que la italiana nos cuenta sus tragedias. Si bien no hay letra, por lo que explícitamente no hay tragedia. Pero mi interpretación personal – quizás por ser un fan del dramatismo -, melódicamente me transporta a ese estado que, a la vez, podría funcionar sensacional como soundtrack de algún film oscuro, desértico y nocturno.

    Por momentos, su obra dialoga con Björk, como con Sigur Rós o Radiohead, por citar algunos de los que más me resuenan al escucharla.

    El show duró una hora. Interpretó varias canciones de su álbum «SPIRA». Daniela Pes no habló entre canciones ni al irse, saludó al público con gestos y una sonrisa a modo de agradecimiento. Algo que habla también del espectáculo, de la búsqueda y de la idea de la artista. Nada es al azar, todo está pensado y ejecutado desde la obra.

    Creo que si en algún futuro, se suma a su propuesta un set de visuales, el show podría tomar un impacto mucho más potente. Pero, por otro lado, si la artista decide seguir con este camino minimalista, también es respetable. Es sólo una idea a modo de comentario.

    No hay mucho más que decir, es preferible poner el disco de la artista italiana y dejarse llevar por las olas sonoras de este gran álbum debut que marca el camino a grandes pasos.

    En mayo, vuelve a Barcelona para el Primavera Sound; en julio en Bilbao en el BBK Live y en La Mar de Músicas en Cartagena para, finalmente, incluir una fecha en agosto en Sonna Festival en Huesca.

    Fotografía por Luca Terzitta a quien también pueden descubrir y escuchar en Spotify bajo el seudónimo de Define lost.

  • Horteralia vuelve a arrasar en IFEMA Madrid

    Horteralia vuelve a arrasar en IFEMA Madrid

    Sabíamos que Horteralia sería una verdadera fiesta, pero no sabíamos que tanto. Y es que el pasado sábado 20 de abril, unas 6.000 personas se reunieron en IFEMA Madrid para celebrar la vida, para celebrar uno de los eventos más canónicos de nuestro momento. Por supuesto, el público inundó el recinto vestido con sus mejores galas: y es que es imprescindible ir disfrazado de la manera más hortera y divertida posible, si no, no pasas. Eso es así. Pero lo mejor de la noche, nos lo encontraríamos dentro, una vez comenzara el concierto más largo y divertido del mundo. Sólo quien allí estuviera, entenderá por qué.

    Contra todo pronóstico y, más allá de que centenares de horterafans compitieran por sus outfits, disfrutamos como nunca de los conciertos de Ladilla Rusa, Los del Río, Whigfield, King África, Natalia, Coyote Dax, Yurena, Inés Hernand – con su DJ set -, Los Punsetes, Soraya Arnelas, Malena Gracia, Yola Berrocal, Futurachicapop y Boney M. Xperience. Una experiencia sublime y extrasensorial, que jamás lograremos borrar de nuestras mentes. Una experiencia que hay que vivir y sentir, al menos una vez en la vida. Aunque podemos asegurar con total certeza, que siempre nos quedaremos con ganas de más. La cita que cada año marcamos en rojo en nuestro calendario, porque es imborrable y necesaria. Para desconectar de nuestra vida real y conectar con nuestro «yo» más profundo, con aquel que quiere respirar y disfrutar de la vida al máxim, sin problemas ni preocupaciones de ningún tipo (al menos por un par de horas).

    Una noche de pleno disfrute y liberación, que se nos quedará guardada para siempre. Una noche de pleno disfrute y liberación, que nosotras vivimos tal que así. Una noche de pleno disfrute y liberación, que ojalá se vuelva a repetir de nuevo pronto, porque ha pasado a la historia.

  • DAIISTAR y su paso por La Lata de Bombillas de Zaragoza

    DAIISTAR y su paso por La Lata de Bombillas de Zaragoza

    ¿Cómo se pronuncia? fue la pregunta y aunque aún no lo tengo claro, no importa. Los DAIISTAR, oriundos de Austin, Texas, están de gira por Europa y pasaron por Zaragoza para hacernos viajar a los noventa con su carga de shoegaze, rock psicodélico y patrones ritmos que recuerdan a Primal Scream, Stone Roses y los Dandy Warhols.

    Eran las cinco de la tarde y volvía, luego de varias horas, a mi casa. Mi frase al despedirme de Mario, Ricardo – los integrantes de Mejor Sordo – y Óscar Cubero, con quien había estado grabando guitarras en su estudio para nuestras próximas canciones, fue: «me voy a comer algo, a sacar a Rita y, quizás, jugar a la Play.» Al revisar el teléfono, Javi –  de Total Noventa – me había escrito para preguntarme si iba a ver a los DAIISTAR. Mi primer pensamiento fue que no, que estaba cansado y que no había escuchado ni una sola canción de la banda. Pero mientras avanzaba por las calles, iba reflexionando. Óscar, que iba a hacer sonido, me había comentado que era una banda que quizás me podía gustar; justo lo mismo que Javi me mencionaba en el mensaje, así que preferí dejar el joystick de lado e ir a la Lata de Bombillas a verlos. 

    Llegamos sobre las nueve de la noche a la sala y, aunque al entrar, el lugar estaba vacío, los instrumentos de la banda ya estaban dispuestos. De hecho, una inmensa pedalboard conectada a dos amplificadores de guitarra para un solo guitarrista, generaba más preguntas en mí que respuestas. Por suerte, cuando la banda se subió al escenario y, pasados los primeros temas, la gente fue colmando la sala, algo que siempre está bueno que suceda para todas las bandas y más, para las que vienen viajando desde tan lejos.  

    La primera canción, desde lo instrumental y el manejo de la voz, me levantó y de una patada en el culo, me transportó a los noventa, directo, sin escala. Los golpes marcados de un baterista que toca fuerte, fuertísimo y la voz dulce con efectos, recuerdan a los Primal Scream de los años noventa, con un sintetizador que rellena los espacios vacíos, sale y entra a la canción con soltura, juega con las capas y las sonoridades, sin dejar de mencionar la contundencia del bajo que junto con la batería te ponen a bailar de inmediato. 

    La banda tiene varias cosas para destacar. Una es la simpleza de la guitarra líder, que con poco hace mucho. Sin caer en el cotidiano de solos super técnicos, cargados y aburridos, más bien, con arpegios, notas en quintas y mínimos detalles, la guitarra sabe lanzar tornados de fuzz, ruido y shoegaze. La voz también juega un papel importante, con una capa de efectos, se posiciona en un lugar entre los instrumentos y que, a la vez, se deja escuchar. Por último, y no por eso menos importante, es la dupla batería y bajo con una rítmica y contundencia vital para que el show ruede y suene compacto. 

    Los DAIISTAR tocaron cerca de una hora y repasaron su primer material discográfico «Good Time», su nuevo sencillo «Clear». Además de su hit «Star Starter», que supo sonar entre el puñado de canciones que interpretaron, dejando a un público con ansias de más. 

    Se agradece que estás bandas que aún no son parte del mainstream hagan una parada en la ciudad de Zaragoza. Y, sobre todo, a la Lata de Bombillas por animarse a programar este tipo de conciertos que cuestan mucho gestionar y que puedan realizarse. 

    Para despedirme, tomo prestado y les dejó un vídeo de DAIISTAR en KEXP y espero volver a ver esta banda pronto para otra dosis de rock psico noventa.

  • Gorka Urbizu cautiva a un Teatro Eslava lleno hasta los topes

    Gorka Urbizu cautiva a un Teatro Eslava lleno hasta los topes

    Hay silencios tan atronadores y despedidas que son capaces de dejarnos huérfanos. Pero gracias a eso, los regresos nos saben aún más dulces. Pensábamos que jamás superaríamos que Berri Txarrak dijeran adiós (y en cierta manera, jamás lo haremos); pero es que la reaparición de Gorka Urbizu nos ha dado un hilo de esperanza. Poco a poco, en silencio y sin hacer ruido, dio la bienvenida a 2024, con la llegada de su primer álbum en solitario. Contra todo pronóstico, «Hasiera Bat» se planteaba como un álbum íntimo y de lo más personal. Un viaje hacia dentro, hacia el fuero interno del artista, capaz de hacernos vibrar y volar como nadie. Un álbum especialmente pensado para los teatros, aunque de qué manera. Y es que nadie como él para demostrar que la magia del directo es sublime.

    Tanto, que el pasado jueves 19 de abril, encandiló a todas aquellas personas que llenaron el Teatro Eslava de Madrid. Bien nostálgicas de lo que Gorka representó en BTX o bien cautivadas por las canciones de este nuevo trabajo discográfico. Fuese lo que fuese, el doble sold out se lo llevó. Y cumplió como el que más. Desde la sencillez y el minimalisto, el artista navarro llegó a la ciudad, no sólo con la intención de presentar este «Hasiera Bat», también con la pretensión de seguir demostrando al mundo entero esa manera que tiene de entender la música. Por supuesto, lo hizo acompañado de su nueva banda, compuesta por el multiinstrumentista Jordi Matas, Joan Pons y Mariana Mott a la batería (porque efectivamente, había dos) y Amaia Miranda a la guitarra.

    No faltó absolutamente nada en aquella noche transformadora y especial. Rompiendo con todas las barreras de lo imaginable, dio la vuelta a todos los temas de su disco debut en solitario, además de rescatar alguno más de sus (y nuestros) añorados Berri Txarrak, como pudieron ser «Helduleku guztiak» o «Maravillas». Sin olvidarnos de que tampoco faltó tiempo para pedir la libertad de Palestina libre.

    Una noche que se quedará para siempre en nuestro recuerdo, abrazando a todos aquellos que Berri nos dejó y sumando esta huella imborrable de lo que Gorka Urbizu fue, es y será. Uno de los mejores artistas que ha habido y habrá en nuestra escena musical.

  • Valira hacen magia en la Sala Wolf de Barcelona

    Valira hacen magia en la Sala Wolf de Barcelona

    Hay noches que, desde el inicio, sabes que terminarán siendo imborrables, que sabes que se quedarán para siempre guardadas en tu mente y alma. Es lo que nos pasa cada vez que hemos visto a Valira en directo. Con esa aura especial y mágica, consiguen transformar y mejorar todo lo que tienen a su alrededor. Así lo vivimos y lo sentimos, el pasado sábado 13 de abril, cuando la banda valenciana aterrizó en la Sala Wolf de Barcelona. Mismo lugar que hace un año, pero en circunstancias diferentes. Con el corazón encogida y varios nuevos singles fuera, la formación liderada por Juan Zanza se despedía temporalmente de los escenarios. Todo sea por pillar aire y darle a su futuro nuevo álbum todo el espacio y amor que se merece.

    Puntuales como nadie, saltaron al escenario a las 9 en punto de la noche. Lo hicieron al ritmo de «Un millón de años» y «Rincón salvaje». Dos temas preciosos, con los que poco a poco, nos hicieron entrar en calor, nos hicieron levitar, nos hicieron entrar en «Gravedad» cero. Con la emoción a flor de piel y unas ganas locas de cantar a pleno pulmón, de mostrarnos vulnerables, fuimos testigos de lo rápido que iba pasando el tiempo, mientras buscábamos «Algo invisible» a lo que agarrarnos, a lo que sostenernos. Un «Refugio» que nos llevara de vuelta a casa, pero sin necesidad de salir de la Wolf en ningún momento de la noche. Aunque «El replicante» lo intentara y se mostrara frágil «Frente al latido».

    Una suave sensación de «Quiero probar» a ver qué pasa en este sábado de ensueño nos invadió. Volamos a otra dimensión, en la que ningún «Adversario» o «Animal» impidió que siguiéramos allí, emocionados y felices, siguiendo las instrucciones de «El capitán», que bien incidió en el hecho de que «Lo tenemos todo» para ser felices. Aunque un cúmulo de «Pájaros ciegos» nos revolotearan y trataran de asaltar. «Nunca jamás» hubiéramos deseado que llegara el día de «Mañana». Que llegara, sólo hubiera supuesto el inicio de aquella «Guerra Fría» en la que los «Corazones Ambulantes» viajaban sin rumbo fijo.

    Para bien o para mal, siempre nos quedará cantar con «Vega». Esa pequeña «Luz errante» que da sentido a nuestra vida y que nos regaló la mejor noche de nuestras vidas. Una de las más emocionantes y sentidas, que jamás olvidaremos. Una noche que se quedará, por y para siempre, guardada en nuestra mente. ¿Alguien más deseando volver como nosotras?

  • Quique González llena de magia toda La Riviera de Madrid

    Quique González llena de magia toda La Riviera de Madrid

    No existe nada en el mundo que Quique González no pueda cambiar con su magia infinita y con su pluma de acero. Más de 20 años sobre los escenarios, en una clara demostración de que el tiempo vuela. Más de 20 años sobre los escenarios, regalándonos himnos con los que emocionarnos y cantar a pleno pulmón. Más de 20 años sobre los escenarios, que había que celebrar, pasara lo que pasara. De ahí que este fin de semana, fuera tan sumamente especial. Y es que el artista y compositor tenía doble cita en casa, en la mítica Sala La Riviera de Madrid para poner el broche de oro a este 25 aniversario de carrera musical. Dos conciertos inolvidables, plagados de sorpresas y colaboraciones, y en los que hubo dos discos protagonistas (uno por cada noche).

    Nosotras no nos quisimos perder la del pasado viernes 12 de abril. Un concierto que se quedará para siempre en nuestra retina y en el que el «Salitre 48» fue el centro de esta cita. Un dato especialmente revelador, si tenemos en cuenta que éste fue el primer gran trabajo discográfico de Quique González. Tanto, que pocas dudas hubo: de principio a fin, el artista madrileño tocó todos y cada uno de los 16 himnos que componen este precioso álbum. Desde aquel iniciático «Salitre» hasta el último «Permiso para aterrizar». No estuvo sólo en esta incursión tan íntima, como desgarradora. Y es que apenas había comenzado el concierto, cuando dio paso a Carlos Raya, con quien interpretó, mano a mano, cuatro de los temas de este disco. Así fueron llegando, poco a poco, joyas como «La ciudad del viento», «Crece la hierba», «Rompeolas» y «39 grados».

    Un concierto que, ni mucho menos, se iba a acabar con la intepretación de este «Salitre 48». Había que seguir celebrando la música, la vida, los años de carrera. Fue así como llegamos a cantar de principio a fin, canciones como «Avería», «Amor en vano», «Se estrechan» o «Kamikazes». Y para quien pensara que las colaboraciones habían acabado, sentimos decir que no, que tampoco fue así. César Pop se atrevió a interpretar con el propio Quique González, temas como «Relámpago» y «Nadie podrá». Por su parte, Toni Brunet también hizo magia con «Charo». Como colofón y despedida, ¿cómo no iba a atreverse Carlos Raya a subir de nuevo al escenario? Todo fuera por despedir esta noche increíble con «Miss camiseta mojada» y «Vidas cruzadas». Ese fin de fiesta que todas necesitábamos, para marcharnos a casa con la sensación más dulce del mundo.

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