Categoría: Crónicas

  • En fotos: Caramelos de Cianuro en la Sala Mon Madrid

    En fotos: Caramelos de Cianuro en la Sala Mon Madrid

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://www.youtube.com/playlist?list=PLtb2gVB53JbRYq9PwL3rvwZ99gkp7QPKP»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Apenas había pasado un año desde que Caramelos de Cianuro pisaran España. Aún así, las ganas de este concierto en la Sala MON de Madrid, eran más que reales. Probablemente, todos los ciudadanos venezolanos residentes en la capital, estuvieran allí la pasada noche del 25 de mayo. Estaban dispuestos a darlo todo. Y más, después de haber colgado el cartel de «sold out».

    Llegaban a la capital del reino, a finales del mes de mayo, a propósito de su gira «Tour Retrovisor 2018», con la que están promocionando su disco más reciente, «8».

    Tardaron un poco en saltar al escenario. Pero la sala entró en furor cuando, por un pequeño pasillo entre el público, los caraqueños se abrieron paso hacia la tarima. El show estaba a punto de comenzar. Un show que duró casi dos horas. Un show en el que los fans lo dieron todo: cantaron, gritaron, bailaron y vivieron el concierto, prácticamente, a través de las pantallas de sus teléfonos móviles. Así y todo, no sería por intensidad. Los venezolanos Caramelos de Cianuro pidieron y sus fans respondieron.

    He ahí una de las grandes diferencias con el público español. Los fans latinos viven más y mejor los conciertos. Y no faltan el respeto a las bandas, hablando entre sí. Van a exprimir cada segundo de espectáculo, como si fuera el único.

    Casi 240 minutos duró el concierto. Los de Caracas jugaban contrarreloj: tenían poco tiempo para recorrer dos décadas y media de discografía. Pero por la respuesta del público, lo hicieron bastante bien. Cantaron temas de su último disco, «8». Pero tampoco podían faltar otras canciones míticas, no podían faltar sus grandes éxitos. Ejemplo de ello, temazos como «Verónica», «Verano», «La Casa» (dedicada a todos los venezolanos de la sala), «La Carretera», «Adiós Amor» o «Asunto Sexual», entre muchas otras.

    En definitiva, fueron casi dos horas de buenas vibras, en las que la energía fluyó por toda la sala. Una energía inversamente proporcional al oxígeno que había en la Sala MON Live.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery interval=»3″ images=»7921,7922,7923,7924,7925,7926,7927,7928,7929,7930,7931″ img_size=»large»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Lourdes Martínez Álvarez» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • La culminación de la música en el Elche Live Music Festival

    La culminación de la música en el Elche Live Music Festival

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://www.youtube.com/playlist?list=PLtb2gVB53JbTgurmBwxKGXHht1_OCZHAC»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo en el Elche Live Music Festival, llega el «segundo asalto» y nos sorprende. Como plato fuerte, estaban Elefantes y Love Of Lesbian. Un cartel que completaban las bandas emergentes Atientas y Polos Opuestos, y las DJs Women Beat.

    El sábado 12 de mayo, a las 18.15 horas, el festival abría puertas, dando paso un rato más tarde, a Atientas. La banda, llegada directamente desde Murcia, se encuentra inmersa en la presentación de su reciente trabajo, «Hoy». Tuvieron la gran responsabilidad de abrir ese día de festival, aún cuando a la gente le costó llegar al recinto. Casi 50 minutos de directo, en los que la banda no se dejó en el tintero ninguno de sus temas.

    Polos Opuestos fueron los siguientes en subirse al escenario del Recinto Candalix. Los de Crevillente aprovecharon para rescatar los temas de su anterior trabajo, «Los superhéroes se crearon los domingos». Además de dar las primeras pinceladas de su próximo álbum, «Bailes en la nieve».

    El toque electrónico, llegó de la mano de Women Beat DJs. El dúo tuvo la difícil tarea de poner música, justo en el momento más complicado de la jornada: cuando comenzó a llover. Por un momento, todos vimos tambalear el festival. Pero tras un momento de parón, la música de Me y Plutonita continuó sonando sin ningún problema.

    Nada podía impedir que los dos cabezas de cartel tocaran en el festival. Elefantes saltaba al escenario, dispuesto a presentar su nuevo trabajo, «La primera luz del día». Uno a uno fueron llegando temas, como «Isabel», «Cada vez», «La primera luz del nuevo día» o el que da título al álbum. Aunque, probablemente, el momento más emotivo fue cuando empezó a sonar «Te quiero». Aprovechando que Love Of Lesbian estaban en el festival, Shuarma llamó al escenario a Santi Balmes.

    El concierto estaba llegando a su fin. No sin antes recibir la visita de «Los toros de la Wii», con su «Fantástico» grito.[/vc_column_text][vc_cta h2=»Lee todo sobre la primera parte del Elche Live Music Festival» style=»outline» color=»black» add_button=»right» btn_title=»Leer» btn_link=»url:https%3A%2F%2Fworking.byemebe.com%2Fverdaderalocura%2F2018%2F04%2F22%2Felche-live-music-festival-cronica%2F|title:Elche%20Live%20Music%20Festival%20Pt.1||»][/vc_cta][vc_column_text]

    El gran momento del Elche Live Music Festival

    Y ahora sí. Por fin Love Of Lesbian. La banda que estábamos esperando. Poder disfrutar de ellos, tras haber finalizado la gira de «El Poeta Halley» fue un verdadero lujo. Eso sí, el tono del festival cambiaba por completo el setlist. De esta manera, tenían prioridad las canciones más animadas de la banda.

    «John Boy» fue el primero en aparecer. Buena elección desde el inicio, ya que con su «mirada universal», nos «hipnotizó por fin» en apenas unos segundos. Y del concierto, viajamos por multitud de ciudades del mundo (como «Belice»), con nuestros amados «Pizzigatos». Viajes musicales, en los que re-descrubrimos canciones como «Los colores de una sombra», «Cuando no me ves» o «Bajo el volcán». Aunque también tuvimos tiempo de dejarnos los pulmones, cantando «Allí donde solíamos gritar» y «Las malas lenguas». Podría haber caído el diluvio universal, que aquella «Noche eterna» nos sentimos verdaderos «Seres únicos».

    Pero el éxtasis y la locura también llegaron, de la mano de «IMT» y «Si tú me dices Ben, yo digo Affleck». Aunque seguidamente tratamos de equilibrarnos con «El Yin y el Yen». Con «Incendios de nieve y calor» tratamos de entrar en calor. Pero ya no hubo manera de redirigir la locura. Y como producto de ello, alzamos la voz con «Manifiesto Delirista».

    El concierto estaba llegando a su fin. No sin antes recibir la visita de «Los toros de la Wii», con su «Fantástico» grito.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery interval=»3″ images=»7752,7753,7754,7755,7756,7757,7758,7759,7760,7761,7762,7763,7764,7765,7766,7767,7768,7769,7770″ img_size=»large»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Lourdes Martínez» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • La noche en la que «Pneuma» y Muntz debutaron en Madrid

    La noche en la que «Pneuma» y Muntz debutaron en Madrid

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://www.youtube.com/playlist?list=PLtb2gVB53JbSMHGs1NzlpWYxdN3U1QFGw»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]«Pneuma» es su trabajo más reciente. Con apenas unas semanas de vida, y directos desde Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Muntz tenían la complicada tarea de presentar su nuevo EP en la capital. Pero no estaba solos. A las 21.00 horas, del pasado 5 de mayo, las puertas de Tempo Club se abrían.

    Las Chipys aparecían sobre el escenario, para hacer bailar con su particular estilo indie-garage. Un concierto que sirvió como anticipo al de presentación de su nuevo EP, «Rear-View Mirror». Aunque la verdadera revolución comenzó con Red Gurd. Intensidad, fuerza, electricidad y mucho rock. El punto álgido de la noche fue gracias a la banda madrileña. La sala estaba llena de gente y el público estaba completamente entregado, cantando y bailando. La descarga estaba completamente asegurada.

    No contentos con el show que estaban dando, la banda madrileña – que recientemente estrenó su single «Miss my soul» -, tenía una sorpresa. Quedaba el último empujón de concierto, por lo que llamaron al escenario a Carlos, batería de Muntz. De esta manera, remataron, dejando el listón demasiado alto.

    Finalmente, llegó el turno de Muntz. En cierto modo, esperábamos que la energía transmitida por Red Gurd se mantuviera. Y sabíamos que por los de Alcázar de San Juan no sería. Pero, una vez más, el público volvió a demostrar que no siempre es agradecido. Al menos no del todo. Parte del público se marchó tras la segunda actuación. Pero no importaba, prefiero pensar que nos quedamos los mejores.

    Era el gran momento de presentar «Pneuma». Siguiendo la tónica de la banda anterior, Muntz supieron cómo mantenernos con la energía arriba. Abrieron el concierto, dispuestos a venir a por nosotros («Coming For You»). Y nosotros reaccionamos. Nos adentramos en el universo Muntz sin darnos cuenta. Nos contagiamos de la soltura, tablas y sentimiento de Álvaro, Alfonso y Carlos. Y, por supuesto, disfrutamos de los temas de la banda. No faltó ninguno. Desde «The Autocrat» hasta «Sirocco», pasando por «Drift», «Cyrano» o «Delta». Aunque el punto y final, llegó con «Light in your eyes».

    Sin duda, en este concierto, Muntz se reafirmaron, volvieron a mostrar su personalidad. Nos quedamos electrizados con su directo y nos habríamos quedado en bucle en su concierto.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery interval=»3″ images=»7701,7702,7703,7704,7705,7706,7707,7708″ img_size=»large»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Lourdes Martínez» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • Yogures de Coco arrasan en Moby Dick, con «Puertofe»

    Yogures de Coco arrasan en Moby Dick, con «Puertofe»

    Ver a Yogures de Coco siempre es una maravilla. Su positivismo sobre el escenario y esas canciones que te invitan a bailar, siempre son una buena dosis de energía. Con este «Puertofe» han dado un paso más, terminando de conquistar los rincones de España que les quedaban. El pasado jueves 26 de abril, los madrileños pasaron de nuevo por Madrid. En concreto, por Moby Dick Club y acompañados por los sevillanos EMMETT.

    A la gente le costó llegar. Tanto, que hubo quien prefirió esperar a Yogures de Coco, perdiéndose a otra gran banda. EMMETT eran los encargados de abrir y, con su particular derroche de energía, supieron hacerlo muy bien. Directos desde Sevilla, llegaron a la capital para generar «Un Incendio Más». Un incendio que acabó con más de uno bailando. Y con ellos bajando del escenario, bailando precisamente con el público.

    Entonces, tras la actuación de los sevillanos, llegó el turno de Yogures de Coco. Fue en ese momento cuando la sala comenzó a llenarse de gente. No habría importado la gente, aunque hubiéramos sido «Uno=mil». Porque es que habríamos sido capaces de ir a «La Guerra» si «Ellos» nos lo hubieran pedido. Pero no. Porque su música no inspira eso. Su música es tan luminosa que, tan solo es capaz de trasladarnos a «Valparadiso». Y «Nosotros», que tan solo nos dejamos llevar, vivimos el concierto como si fuera un auténtico «Carnaval».

    Justo en el ecuador del espectáculo, apareció «Lascar», que dio paso a una de nuestras canciones favoritas de la banda. El verdadero himno, ese «Himno del Amanecer», que cantamos a pleno pulmón, hasta quedarnos sin voz. Como resultado, así nos quedamos: como «Almas Perdidas» que, reflejadas en «El Espejo», necesitan algún remedio para «Bajar la Fiebre». Aunque quedaba poco tiempo de concierto, conseguiríamos este propósito. Estábamos pasándolo demasiado bien, mejor que nunca.

    Al final, entre baile y baile, entre tema y tema, con las canciones en «Le Loop», «La Función» había llegado a su fin. Pero nosotras podríamos haber bailado cuatro horas más.

     

  • Cuando Jack Bisonte llenó de magia la Siroco con «The Playground»

    Cuando Jack Bisonte llenó de magia la Siroco con «The Playground»

    Hay veces en las que no se necesita una banda enorme para llenar toda una sala, musicalmente hablando. Basta con que haya dos personas sobre el escenario. Con batería, guitarra y voz. Con esa extraña sensación salimos del concierto de Jack Bisonte, el pasado 18 de abril. Hasta la Sala Siroco se quedó pequeña para ambos amigos, que no tardaron nada en colgar el cartel de «sold out». Era el gran debut y presentación de «The Playground».

    El concierto comenzó a «trompicones». La sugestión es muy poderosa y, ante la falta de comodidad del cantante de la banda, breve parón y a seguir adelante. El público, desde abajo, no dejó de apoyar al dúo que, desde ese inicio a capella, nos dejó con los pelos como escarpias. No podrían haber empezado mejor: con «Light Blue». Y es que después del lapso, la gente comenzó a venirse arriba con «Coming Home». Incapaces de odiar nada de lo que estaba sucediendo a nuestro alrededor, Jack Bisonte nos sorprendieron con «We don’t hate».

    Arrancándonos las palabras con «Say The Word», para seguidamente dar paso a «Little Queen On Fire». Y para curar las cicatrices («Scars») que nos estaba dejando el concierto, Jack Bisonte nos dio el último respiro («Breathe»). Aunque lo cierto, es que nos volvió a falta el aire, cuando Carlos y Miki bajaron del escenario, para cantar con St.Woods. Mezclados entre el público y a pleno pulmón. Suficiente para terminar de incendiar lo poco que quedaba vivo en Siroco. Los tres juntos, nos hicieron olvidar absolutamente todo. Tanto que ni con «My Name Is» fuimos capaces de recordar cómo nos llamamos.

    Quedaba poco de concierto. Si el amor del bueno existe («Love You Good»), debe ser muy parecido a lo que sentimos esa noche. Porque solo Jack Bisonte saben cómo hacer de la Sala Siroco, su auténtico patio de recreo. Y consiguieron ganarnos a todos.

    Al final, es que no hay nada más importante que el amor por la música. Si lo sientes, el transmitirlo viene completamente solo.

  • Fuego en la presentación de Montgorock en Madrid

    Fuego en la presentación de Montgorock en Madrid

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://www.youtube.com/watch?v=cCsAQCfF5M8&list=PLtb2gVB53JbRyg16MemkGSP2xN5gTwh-f»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En pleno apogeo de festivales, de tanto en tanto, nos encontramos con la presentación de los mismos, en distintos lugares de España. Y en pleno auge del Montgorock Festival (celebrado en Xàbia, el 11 y 12 de mayo), no podíamos no asistir al gran evento en Madrid. Y así fue como el pasado 6 de abril, llegamos a la Joy Eslava, preparadas para ver los shows de Badlands, Kuqui Alegre y Playa Cuberris. Y es que, ¿qué mejor manera de presentar un festival que con las bandas de su cartel?

    Esta gran fiesta, que comenzaba en torno a las 19.30 horas, abrió con el grupo valenciano Badlands. Con su particular estilo, entre blue grass y country, conquistaron al público desde el primer momento. Aunque echamos en falta a uno de los miembros de la banda, Raúl Pruñosa (banjo), Badlands hizo un intenso recorrido de sus grandes temas. No faltaron «Middle Of The Road», «The GoldRush», «Wooden Countries» y «Howl», entre muchas otros.

    Kuqui Alegre fue el siguiente en pasar por el escenario de la Joy Eslava. Con su indie – rock y sus particulares gafas de sol, consiguió que no decayera el ánimo en la sala, que poco a poco, se iba llenando de gente. De esta manera, interpretó alguno de los temas de su discografía. Cantamos y bailamos con «Enfermos compulsivos», «Desangrándonos» o «Te Vendrás Conmigo». Con el ánimo cada vez más arriba, el público no dudó en corear la última canción que el cuarteto tocó: «Vamos A Matarnos».

    Y, por fin, el plato más fuerte de la noche: Playa Cuberris. La auténtica revolución llegó con ellos y no era para menos. La Joy Eslava estaba ya abarrotada. Se notaba que había ganas de cantar con ellos, algunos de los himnos más significativos de la banda. Así fue como fueron llegando «Viernes Verdes», «Locos de Atar», «Furia Nuclear» o «Entrar a Matar».

    Por supuesto, no faltó tampoco su último single: «María Isabel». Quizás éste fuera el momento más divertido de la noche, ya que apareció sobre el escenario Joaquín Castellanos, vestido como la mismísima María Isabel. Fue él quien sorteó, entre el público, la guitarra que aparece en la portada del disco de Playa Cuberris.

    Tras esta breve pausa, el concierto continuó con otros temas de la banda, como «Turín», «Hijo del Pecado», «Marte» y «El Rey de la Ciudad». Pero aún quedaba una sorpresa más. Una sorpresa que acabó con Isma Romero y Lucas Colman en el escenario. Junto a Playa Cuberris, homenajearon al gran Manolo Tena con su particular versión de «Frío». Una canción de Alarma, banda a la que perteneció el desaparecido Tena.

    El público, completamente entregado, lo dio todo durante todo el concierto. Pero centró su esfuerzo final en la última canción que interpretaron Playa Cuberris: «Luces de Neón».

    Sin duda, fue un acierto acudir a esta especial presentación del Montgorock Festival.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»flexslider_slide» interval=»3″ images=»7417,7416,7415,7414″ img_size=»large» onclick=»»][vc_text_separator title=»Andreína Bongiorno (andrybong)» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • Éxito total en la primera jornada del Elche Live Music Festival

    Éxito total en la primera jornada del Elche Live Music Festival

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://www.youtube.com/playlist?list=PLtb2gVB53JbTgurmBwxKGXHht1_OCZHAC»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Quien no crea en el poder curativo de la música, es que no ha experimentado ningún momento mágico con ella. Cuando consigues conectar con ella, ya no hay vuelta atrás. Automáticamente, te atrapa y ya no hay nada que hacer. Eso nos pasó en la primera jornada de Elche Live Music Festival. Lo dimos todo, lo pasamos demasiado bien y hoy desgranamos todos los detalles del día

    Tras haber tenido que mover el festival de día y tras haber incorporado en el cartel a Varry Brava, las ganas de bailar en la Rotonda del Parque Municipal de Elche, los deseos de que llegara el día 10 eran aún mayores. No era para menos. Y recibimos justo lo que esperábamos.

    Kuve fueron los primeros. Abrir el festival, a las 19.30 horas, con ese «calorcito» primaveral de «la terreta». No fue fácil «La conquista», porque a la gente le costó llegar a primera hora. Pero poco a poco, la gente fue llegando y acabaron firmando «El pacto». Con «Cometas, Playas Desiertas» y «La Hermandad de las Diosas Griegas» fuimos recorriendo este nuevo trabajo de Kuve. Para, finalmente, acabar con «3.0».

    Los siguientes en saltar al escenario fueron Varry Brava, para generar un verdadero «Furor». Aunque esa noche debían tocar en La Llotja, cambiaron el escenario por el del Parque Municipal, que ya estaba lleno de gente. Era el momento de ahuyentar a los «Fantasmas», empoderar a las «Chicas», como «Sonia y Selena» y terminar bailando en la «Playa». No era «Nada Personal» el subirnos tanto el ánimo, pero es que, simplemente, Varry Brava tienen ese poder. Tras pegarnos «400 bailes» bajo «Noches Fugaces», Elche se convertía en el «Sitio Perfecto». Ningún alma estaba «Callada», ni se quejaba del «Calor». Bastante tenían ya con recorrer «La Ruta del amor».[/vc_column_text][vc_cta h2=»Lee todo sobre la segunda parte del Elche Live Music Festival» style=»outline» color=»black» add_button=»right» btn_title=»Leer» btn_link=»url:https%3A%2F%2Fworking.byemebe.com%2Fverdaderalocura%2F2018%2F05%2F21%2Felche-live-music-segunda-jornada%2F|title:Elche%20Live%20Music%20Festival%20Pt.1||»][/vc_cta][vc_column_text]Eran las 22.45 horas, cuando salían La Casa Azul con su gran puesta en escena. Con sus tintes electrónicos y psicodélicos, la banda de Guille Milkyway demostró desde el principio, que la noche estaba siendo «Superguay». En su extenso recorrido a su discografía, no faltaron algunos de sus grandes himnos. Como «Podría Ser Peor», «El Momento» o «La Revolución Sexual».

    Por último, fue el gran turno de Sidonie. Con ellos, se desató la locura completamente. Las «Carreteras Infinitas» desaparecieron y el «Día de Mierda» se convirtió en un día genial. Marc Ros no dudó en bajarse del escenario e incluso recorrer el recinto. Todo por el público y los fans. Todo muy del «Siglo XX». Fue un verdadero acierto cerrar con ellos, porque todos nos fuimos con buen sabor de boca de allí y no era para menos. «El Peor Grupo del Mundo» dejó de serlo. Nos hicieron disfrutar e incluso nos enseñó a cantar «No Sé Dibujar Un Perro».

    Tras una primera jornada de 10, ¿estáis preparados para la segunda, el próximo 12 de mayo?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery interval=»3″ images=»7460,7461,7462,7463,7464,7465,7466,7467,7468,7469,7470,7471,7472,7474,7475,7476,7482″ img_size=»large»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Lourdes Martínez» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • La noche en la que bailamos hasta el fin con Colectivo Panamera

    La noche en la que bailamos hasta el fin con Colectivo Panamera

    Mentiríamos si dijéramos que no llevábamos tiempo esperando este concierto. Desde que Colectivo Panamera anunciaran la gran presentación de su álbum debut en Copérnico, nosotras ya andábamos preparando las canciones. Y la gran cita fue el pasado jueves 5 de abril.

    Aunque no era fácil llenar la sala, por su capacidad, ellos fueron capaces de conseguirlo. Centenares de personas se agolparon en el escenario, bailando, cantando, sudando. No era para menos. Era la gran fiesta de Colectivo Panamera. Era su gran presentación. Como lobos aparecieron sobre el escenario, para regalarnos su primera canción, «La Cumbia del Lobo».

    Durante el concierto, nos hicieron atravesar todo «El Arenal» hasta conseguir llegar de «Palermo a Lavapiés». Todo eso, gracias a su particular mezcla de sonidos. «El Jardín» en el que folk, cumbia, calypso y todo tipo de ritmos latinos tienen cabida. Sin duda, «El Huracán» que estábamos atravesando, tan solo se podía mitigar con un buen baile. Y si en algún momento de la noche, nos asaltaban las dudas y nos daba por preguntarnos «¿Qué pasará?», Mr. Kilombo aparecería para incitarnos a seguir con la fiesta.

    Toda la noche, estuvimos dejándonos llevar por el Colectivo, que cuando parecía que nos llevaban a «Ninguna parte», escogieron la mejor dirección posible. Aquella dirección que nos guiaba «Hacia el sur», a través de «desiertos de arena». Al final, los espejismos se tornaron ciertos. Y como «Un río que se va», apareció la dulce Georgina sobre el escenario, para acompañar al trío formado por Nacho, Pepe y Vanja. Uno de los momentos álgidos, en el que la gente coreó el single de la banda, hasta quedarse sin voz.

    Tras cantar «Duerme Negrito» y mostrar de nuevo esas raíces tan latinas que tienen, atravesamos todos juntos «La calle de la luna». Y para quien se quedara con ganas de baile y cumbia, «El pescador» apareció mágicamente. Hubiera deseado que el concierto no acabara, porque siempre «Quiero mucho más». Pero el espectáculo tenía que llegar a su fin. Desaparecieron del escenario durante unos segundos, pero aún quedaban dos canciones más. «La décima» tenía que llegar. Y, por supuesto, había que despedirse de la manera más colorida y optimista posible, con «Colors of the rain».

    La noche fue de 10 y no pudimos pasarlo mejor. El buen rollo era latente en toda la sala. Cerca de 400 personas vibraron, cantaron y bailaron al son del Colectivo Panamera. ¿Cuándo es el siguiente concierto en Madrid del trío?

  • La noche mágica en la que Marwan llenó el Wizink Center

    La noche mágica en la que Marwan llenó el Wizink Center

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/vSWmMsQSJvg»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Hay artistas que no necesitan cantar o hablar para emocionarte. Les basta con escribir para remover por dentro. Marwan es uno de esos artistas multidisciplinares que canta y escribe a partes iguales. Y que con cada cosa que hace, arrasa como un huracán.

    El pasado 12 de enero, el cantautor se subía al escenario del WizInk Center, para presentar su nuevo trabajo discográfico: «Mis paisajes interiores». Casi 4.000 personas se encontraban reunidas en el Palacio de los Deportes. Una realidad que distaba bastante de los inicios del «hijo de un refugiado». El mismo que comenzó en las salas más pequeñas de Madrid.

    Pero el espectáculo del día 12, comenzó incluso antes de que el propio Marwan se subiera sobre el escenario. Y es que, en la difícil tarea de abrir tal concierto, se encontraba el maravilloso Pez Mago. Un momento que podría haber sido mucho más mágico y especial, de no ser por el público. Ese público que parece no callar si no es su artista el que está sobre el escenario (y a veces ni eso). A pesar de ello, Lucas – Pez Mago estuvo a la altura de las circunstancias, lanzándose de lleno a las «Piscinas Vacías».

    Una vez entrados en calor, llegaba el ansiado turno de Marwan. Marcaban las 21.41 en el reloj, cuando toda la banda saltaba al escenario, dando paso al cantante. Comenzó con «Cosas pendientes». La intención era no dejarse nada en el tintero, por lo que era primordial empezar agradeciendo una y mil veces al público, el haberlo llevado hasta allí.

    Agradecimiento y nostalgia. Esos fueron los principales sentimientos que nos abordaron durante todo el concierto. La lagrimilla a punto de salir, con «Cómo hacer que vuelvas» y «Cazador de mariposas».

    Tras estos primeros momentos de emoción, Marwan volvió a explicarnos «Palabra por palabra» lo importantes que éramos para él. Y lo hizo bajando del escenario y metiéndose entre el público. Con «Carita de tonto» volvió al lugar de donde había bajado, para continuar con el espectáculo.

    Aunque para caritas de tontos, las nuestras. Y es que, el de Aluche tenía mil y una sorpresas y nosotros, ingenuos, tratamos de resolver sin éxito «La ecuación». Pero justo en el momento en el que los «Renglones torcidos» parecían no tener solución, Marwan llamó al escenario a Tato Latorre y Funambulista, para cantar «Los restos de esta historia».

    Y de nuevo, emoción. Momento del acústico, con la persona que «es la clase personificada»: Alejandro Martínez. Y por supuesto, con «Ya te estoy imaginando», tema que Marwan no solo cantó, sino que también recitó.

    Como «Ángeles» caídos del cielo, Marwan comenzó a entonar las primeras letras de «Puede ser que la conozcas», a la que siguió muy de cerca «Desde que duermes junto a mí».

    Con «la única princesa en este reino de bestias», Rozalén, el cantautor madrileño cantó «Las cosas que no pude responder». Y así pasó, que ni respondimos, ni pudimos hablar.

    Por supuesto, no faltaron otros temas como «Necesito un país» o «El chándal». Ni faltaron sorpresas, en forma de colaboración. Faltaba el plato grande: Luis Ramiro, «Mi único motor», su único motor, su amigo del alma. Una conexión entre ambos que traspasó cualquier frontera, llegando a todos los que en el público estábamos.

    Aparentemente, quedaba poco tiempo de concierto. Pero antes de que un espectáculo llegue a su fin, «Conviene saber» que estos grandes acontecimientos hay que volver a compartirlos con amigos. Y por eso, Marwan volvió a llamar al escenario a Tato Latorre.

    Fundido a blanco. Desaparición del escenario del gran artista. Pero no era el final, porque «Un día de estos», aparecería de nuevo para recordarnos que, aunque «La vida cuesta», todo tiene solución. Y más si tienes a todos tus invitados sobre el escenario, cantando contigo «Canción de autoayuda». Ese fue, si cabe, el final más apoteósico.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»flexslider_slide» interval=»3″ images=»6656,6659,6660,6661,6662,6663″ img_size=»large» onclick=»»][vc_text_separator title=»Andreína Bongiorno (andrybong)» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • Noche mágica con Kuve y Villanueva

    Noche mágica con Kuve y Villanueva

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/R1UG8R3q0S8″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]14 de diciembre en la fría, y un tanto lluviosa, Madrid. El de Kuve y Villanueva era uno de los últimos conciertos a los que acudiríamos en la capital – antes de las frenéticas Navidades y antes de que finalizara el año -.

    A contrarreloj y con el deseo de que no se nos hiciera tarde, llegamos a la Sala Copérnico puntuales, a las 20.30h. Este ciclo musical, organizado por Budweiser prometía caldear la noche, transformándola en mágica. Tras las fotos y las cervezas de rigor, llegaba el momento de que los artistas salieran al escenario. Villanueva tenía la responsabilidad de romper el hielo. Pero no apareció solo, porque Maryan Frutos (voz de Kuve), lo acompañó en su primera canción.

    El gallego llegaba a la capital, para presentar su nuevo álbum «ZOO para DOS». Y lo hizo por todo lo alto, al conseguir poner en pie a todo el público. Hubo tiempo para prácticamente todo. Y es que, tras acabar «Un picnic sobre suelo mojado», sacamos la artillería pesada con «Bombas Nucleares». Por fortuna, «Ella» llegó justo a tiempo para salvaros. Sí, justo en el preciso momento, en el que la situación estaba «Ahogándonos».

    Momento de calma cuando Josete Villanueva bajó del escenario, solo, desenchufado. La única compañía de su guitarra y su voz. Los primeros acordes de «Camaleón» sonaron. Y es que, de la misma manera que este animal se camufla y se adapta al paisaje, el vigués readapta y ajusta su música a las circunstancias, haciendo que el público disfrute de todos y cada uno de sus temas.

    «El día del equilibrista» llegó y los de Villanueva se marcharon. Era momento de dejar paso a Kuve. La banda liderada por Maryan Frutos entraron con la intención de hacer de aquello «La Conquista». Y vaya si conquistaron. Pero no sin antes llevar a cabo «El Pacto».

    Aunque no todo sería un camino de rosas. Justo cuando estábamos «En la cumbre», varios «Escuadrones ludópatas» aparecieron. Aquello parecía una verdadera «Comedia Satírica». Afortunadamente, todo llegó a la calma, con la aparición estelar de la «Soberana». Momento perfecto para practicar una «Regresión» al pasado.

    Pero sin duda, el momento más especial y emotivo, llegó con «Cometas, playa desiertas», tema que Kuve ha publicado recientemente con Gabriel de la Rosa (vocalista de Shinova). En esta ocasión, fue Sean Frutos (cantante de Second), quien acompañó a la banda sobre el escenario. Las miradas cómplices entre ambos hermanos, traspasaron cualquier tipo de fronteras, llegándonos a todos aquellos que estábamos entre el público. Y así, da gusto.

    Entre tanta emoción, no éramos conscientes de que el concierto estaba llegando a su fin.

    «La hermandad de las diosas griegas» apareció, con su particular «Choque» de trenes. Aunque la canción que puso punto y final a esta gran fiesta de la música fue «3.0», la mejor versión hasta el momento de Kuve.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»flexslider_slide» interval=»3″ images=»6702,6703,6704,6705″ img_size=»large» onclick=»»][vc_text_separator title=»Andreína Bongiorno (andrybong)» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • Calor y pogos en el final de gira de Sexy Zebras

    Calor y pogos en el final de gira de Sexy Zebras

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/gp6r5CaOLNQ»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Era miércoles festivo en Madrid. El Teatro Barceló prometía ponerse a los pies de la banda madrileña, Sexy Zebras. Un frío en las calles, que pronto chocaría con el calor que harían sentir ese 6 de diciembre. Una fecha con la que, los de Madrid, cerraban la gira de este año en la capital.

    No era nada fácil, teniendo en cuenta esas complicadas fechas. Pero con tanto derroche de energía, era complicado resistirse. Y es que para una noche eléctrica, lo mejor eran ellos, Sexy Zebras. Eso sí, acompañados por otra banda que, dentro de la escena emergente, también apunta maneras: Yoghourt Daze. Ellos sí que tenían una tarea complicada: la de hacer entrar en calor al público. Un público que pareció responder de manera bastante positiva.

    Superada la prueba, era el momento de las «zebras». Apenas pasaban unos 10 minutos de la hora establecida. Y al grito de «Yeah», el power – trío saltó al escenario cantándole a «Mami». Todos los «Visitantes» de la sala, pusieron de nuevo en marcha la «Máquina». Un hecho que nos convirtió a todos en auténticos «Salvajes», entre tanto baile y tanto pogo.

    De repente, apareció «La flaca», para dar un poco de «Rock da party». Aunque no fue por rock y por fiesta. De hecho, los «Caníbales» no dudaron ni un momento en revolucionar a la sala, saltando del escenario, esperando a que el público los aupara.

    El concierto fue una verdadera locura («Crazy»). Ningún «Machote», ni «El semental» de turno pudieron romper con la energía que allí se estaba creando. Ni siquiera pudo con nosotros aquel que, como un «Búfalo», quisiera hacer mierda («Bereshit») ese momento. Más bien todo lo contrario: el buen rollo era tal, que todos cantamos al unísono, aquello de «Quiero follar contigo». Y es que, tanta música, tantos pogos y tanto «Sexo y marihuana», evidenciaban solo una cosa: que ese concierto era «La polla».

    Con esa canción parecía que el concierto terminada. No podía haber un final más apoteósico para el final de gira de 2017. O sí. Parecía que se habían marchado, pero la gente no dejaba de pedir más. Ni siquiera «Canción de mierda» calmó al público cuando Sexy Zebras reaparecieron en el escenario de la sala madrileña. Para ello, tuvo que aparecer «El fugitivo», quien nos despidió a la llamada de «Hijos de puta».

    Dos horas de rock en estado puro que contentó hasta a los más nostálgicos, con «Backstreet Boys». Ése fue el verdadero final del concierto y no cuando el power – trío se marchó del escenario. Finales apoteósicos para conciertos apoteósicos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»flexslider_slide» interval=»3″ images=»6645,6646,6650,6647,6648,6649″ img_size=»large» onclick=»»][vc_text_separator title=»Andreína Bongiorno (andrybong)» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • La noche más heavy del Festival Cultura Inquieta

    La noche más heavy del Festival Cultura Inquieta

    El festival de los festivales daba el pistoletazo de salida el jueves 30 de junio. Desde ese día y durante las siguientes tres semanas, numerosos artistas de distintos géneros, pasarán por el escenario del Festival Cultura Inquieta 2016.

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    El pasado viernes 1 de julio, fue el turno del heavy español, que vino de la mano de tres de las bandas más emblemáticas del panorama nacional: Saratoga, Ñu y Barón Rojo.

    Apenas eran las 9 de la noche cuando Saratoga saltaba a escena, incitando a los espectadores con su nuevo disco, a Morir en el bien, vivir en el mal. Decidieron empezar por «arrasar la ciudad» con A morir, para pasar luego a relatar «una historia que pasó», cuando «en un día gris, él caminaba sin razón». Fue así como Tete Novoa alzó la voz y cantó No sufriré jamás por ti. La Etérea pasión por el Heavy Metal es capaz de poner fin a este sufrimiento. Entonces llegó el momento de «contar hasta diez» y de que se eleven los Vientos de guerra. Una guerra que no le impedirá prometer que Volverá para bailar El último vals. Y sin importar «si existe un final», se produjo el momento de la Resurrección. Sin embargo, el final se acercaba, el concierto pasó Como el viento y Saratoga cerró el espectáculo, cantándole a aquel Perro traidor, ese «que no vale nada» y «que siembra veneno al hablar».

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    No habían dado las 11 de la noche. Era el turno de Ñu. Comenzaban con un cántico a los Animales sueltos, porque luego Tocaba correr. Y cuando el Fuego comenzó, llegó Ella para calmar «su sed dentro de ti». Más fortalecido y mucho Más duro que nunca, apareció El flautista, quien aseguró totalmente convencido: «Sé quién tiene la llave de una ciudad. Sé quién tiene la espada que vencerá». Una historia que, tras sacarla a relucir, se merecía Una copa por un viejo amigo.

    Ya pasada la medianoche, Barón Rojo se preparó para cerrar la noche. «No hay tiempo que perder, en marcha me tengo que poner». Entraron pisando El pedal y «como un auténtico animal», cantaron Al final, perderán. Era el momento de todo tipo de Incomunicación externa. La noche era una de esas tantas Noches de Rock & Roll, en las que había que acabar hasta con las Botas sucias. Todo lo demás sobraba. Hubo momento también para que, como un Fugitivo, apareciera el Hijo de Caín y se proclamara Hermano del Rock & Roll. Es más, su rebeldía contra El presidente, «responsable de todos los males de mi ciudad», le llevó a asegurar: «Resistiré hasta el fin». Y así es como poco a poco, «la magia se desvaneció» con Siempre estás allí, pero la estela de estas tres bandas permaneció incluso después del concierto.


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