Categoría: Entrevistas

  • El Capitán Elefante presenta «Electroconfort»: trabajo de luces y sombras

    El Capitán Elefante presenta «Electroconfort»: trabajo de luces y sombras

    Es su cuarto trabajo y, como una flecha, ha entrado en nuestras vidas inundando absolutamente todo. Un trabajo particular que, con sus luces y sombras, es capaz de conquistar a todas y cada una de las personas que lo escuchen. Se trata del «Electroconfort» de El Capitán Elefante. Al hilo de este lanzamiento, pudimos hablar con Javier Marcos, voz y guitarra de la banda de Bilbao. Mucha atención a lo que nos contó.

    ¿Cómo surge el concepto de «Electroconfort»?

    Pues lo cierto es que surge un poco de la necesidad de seguir componiendo. Al final, somos músicos y no de tener esa mente inquieta. Aunque sí que es cierto que en este trabajo, que es ya nuestro cuarto trabajo, teníamos canciones escritas y creadas desde hacía años, pero que nunca habíamos llegado a publicar. Así que llegados a este punto, era el momento perfecto de darles cabida en este «Electroconfort».

    Este trabajo vio la luz el pasado mes de septiembre, ¿cómo ha sido la acogida?

    Pues la verdad es que estamos muy sorprendidos. De hecho, el realizar el primer concierto de presentación en Madrid, llegar a Costello y comprobar que el público se sabía las canciones, para nosotros fue algo increíble. Fue una auténtica pasada. Empezar una gira así fue genial. Por su parte, el resto de conciertos que hemos hecho hasta el momento, han ido muy en la línea, lo cual también ha sido una sorpresa. Estamos flipando. Ojalá sean así el resto de conciertos de la gira.

    ¿Cómo fue el trabajo de producción junto a Pedro J. Monge?

    Pues la verdad es que, como músico es increíble. Tiene su propia banda, completamente diferente a nosotros, ya que es el de rock. También está bastante asentado y establecido en países como Japón, por ejemplo. Y eso era algo que queríamos: trabajar con alguien diferente, ajeno a nosotros y que nos pudiera dar una visión completamente diferente, una visión desde fuera.

    ¿Por qué «Nubes» y «El pie izquierdo de Elvis» como primeros adelantos de este trabajo?

    La canción de «Nubes» fue porque fue la última que teníamos hecha y era como la novedad. Además, creo que es la que más redonda nos quedó. En cuanto a «El pie izquierdo de Elvis», creemos que muestra un poco el otro lado de la moneda: como el lado más oscuro. Ambas canciones se complementan muy bien.

    ¿Cómo ha evolucionado El Capitán Elefante desde aquel primer «Nuevas Coordenadas»?

    En «Nuevas Coordenadas» seguíamos con la misma formación de nuestro anterior proyecto, en el que llevábamos más sección de metales, un órgano Hammond…éramos una banda más clásica. Poco a poco, fuimos evolucionando e introduciendo secuencias y sintes, actualizándonos más. Al final, esa es la idea; poder aprovechar todas las facilidades y ventajas de las nuevas tecnologías e ir creciendo. Así que, el resumen perfecto, creo que sería decir que El Capitán Elefante ha evolucionado de unos sonidos más clásicos a otros más actuales, los que tenemos en estos momentos. Pero siempre tomando esa base rítmica rockera, con su bajo, sus guitarras y su batería.

    Cuarto trabajo y un amplio recorrido en el mundo de la música. ¿Cómo veis el panorama musical desde vuestra perspectiva y cómo de complicado consideráis que es hacerse hueco dentro de él?

    Pues nos da la sensación de que, a día de hoy, está todo demasiado enfocado al circuito de festivales. Y la verdad, es que también hay un circuito de salas muy potente e igualmente importante, con bandas y artistas de gran calidad que, por un motivo u otro, no tocan en festivales.

    En cuanto a lo de hacerse hueco, yo llevo en la  desde que tengo 14 años. Y, lo cierto, es que si estuviera en esto por triunfar, lo hubiera dejado hace mucho tiempo. Pero, en definitiva, nuestra idea como banda es trabajar, trabajar y trabajar. De esta manera, poder presentar nuestro nuevo trabajo en el mayor número de salas y de ciudades posibles. Si después, como nos ha pasado a nosotros, sale algún festival como el Sonorama, bienvenidos sean. Pero tampoco nos trae muchos quebraderos de cabeza. Mientras podamos seguir llevando nuestra música a salas pequeñas, nosotros felices.

    Otro de los aspectos que ha cambiado mucho es el modo de consumir música. En este sentido, ¿crees que se ha perdido el poder del disco como discurso?

    Pues, a ver, yo he crecido con los cassettes y con los vinilos. Una situación que cambió un poco con la llegada de los CDs. Pero ahora, es que tampoco se compran tantos discos como hace unos años, porque han llegado las plataformas digitales y parece que se lo han comido todo, ya no es como antes. Con los discos sí que escuchabas de principio a fin, ahora parece que se escuchan las dos canciones famosas y ya está. Es como que todo va más rápido y la gente va corriendo. Y como que ya no hay espacio para seguir el pequeño ritual que se seguía con los discos: el de sentarte, escucharlo completo, disfrutarlo. Ahora es todo más acelerado. Además, hay muchos más grupos, muchos más artistas, muchas más opciones. Así que, en ese sentido, es como que tenemos una de cal y una de arena.

    Ya habéis iniciado la gira, ¿cómo la habéis vivido?

    Con las primeras fechas lo estamos alucinando, porque irte a Madrid y ver la Costello casi a rebosar y llena de gente cantando tus canciones…fue impactante y emocionante. Nos dio un chute de energía brutal, la verdad. Luego en Toledo y en Bilbao, exactamente igual. En Bilbao fue extraño, porque estábamos en casa: fue fácil y difícil a la vez. Estamos muy contentos y muy satisfechos de cómo hemos empezado.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    Pues la verdad es que he cometido demasiadas locuras por la música, no sabría muy bien qué decir [risas]. Pues recuerdo una…un día en el trabajo, me tuve que marchar a mitad, porque tenía que ir a tocar a Barcelona. Y la verdad, es que la escena fue un poco dramática. Avisé tarde de que me había marchado y lo típico: «pues si te vas, no vuelvas» [risas]. Al final, todo eso por mantener el espíritu de tocar y de actuar.

  • Juan Saurín: «Supremacy es sinónimo de intensidad y emoción sin descanso»

    Juan Saurín: «Supremacy es sinónimo de intensidad y emoción sin descanso»

    Con «Supremacy» ya en la calle, Juan Saurín está inmerso en la gira de presentación de este nuevo trabajo. Un álbum conceptual que contiene toda una historia detrás. Y trabajo, sobre todo trabajo. Todo ello, queda patente cuando escuchas el disco. De principio a fin.

    A raíz de este lanzamiento tan especial, pudimos hablar con el propio Saurín, para descubrir qué se esconde tras este «Supremacy». Y ojo, que hay mucha miga detrás.

    ¿Cómo surge todo el concepto de «Supremacy»?

    Siempre me ha gustado darle un aire conceptual a todos los discos, es algo que personalmente me encanta, para hacer de los discos un «todo», entre música, el diseño gráfico del disco o el orden de las canciones, entre otras cosas. Y en este caso, la inspiración vino al ver, día tras día, la decadencia del ser humano, hasta qué punto se cree un dios para hacer lo que quiera sin tener en cuenta ni su entorno ni sus iguales. «Supremacy» trata sobre esa decadencia que finaliza inevitablemente en la autodestrucción.

    ¿Por qué darle esta visión conceptual y estructurarlo en dos parte y un epílogo final?

    A medida que iban surgiendo los temas, que en el caso de este disco ha sido más natural que nunca, me iban sugiriendo esta estructura. Entre las partes hay sonoridades comunes que te sugieren ser una misma parte de un tema más global pero con diferencias obvias. Fue básicamente lo que me pedía en el momento en el que empecé a trabajar el orden de las canciones, y creo que ha quedado muy bien, con mucha lógica.

    Precisamente, «Supremacy» nos hace viajar por diferentes estados, emociones y actitudes del ser humano, como ese afán de superioridad o esa propia autodestrucción. ¿Por qué hablar de estos temas?

    Es lo que me inspiró sin duda a hacer este nuevo disco, y dado el momento que estamos pasando, creo que refleja a la perfección hasta qué punto el ser humano vive una decadencia de valores y de respeto por la naturaleza e incluso sus iguales. Son momentos muy tristes la verdad. A pesar de todo este cariz apocalíptico, espero de verdad que «Supremacy» sea más bien una advertencia y no una profecía.

    Este trabajo vio la luz el pasado 18 de octubre, ¿cómo ha sido la acogida?

    Muy buena, la verdad. El disco se está vendiendo muy bien, y en muchos casos ya lo catalogan como mi mejor trabajo. La respuesta del público y de los medios está siendo genial, tenemos más actos y promo que nunca, y nos han llegado una gran cantidad de mensajes de felicitación. Estamos muy contentos con el camino que está siguiendo este nuevo disco.

    Un titular que defina este álbum.

    SESENTA MINUTOS DE INTENSIDAD Y EMOCIÓN SIN DESCANSO.

    ¿Cómo entiende Juan Saurín el metal instrumental melódico?

    Pues básicamente sería la fusión de rítmicas propias del metal  con sonidos solistas dándole protagonismo a ambas por igual. Lo importante es hacer canciones. No soy muy partidario de hacer temas que parezcan que olvidan la base rítmica, para mí todo debe tener su protagonismo y siempre hay que busca ese equilibrio que haga del tema algo grande y contundente.

    ¿Cómo se refleja la madurez de Juan Saurín en este trabajo?

    Quizás en la naturalidad. «Supremacy» no ha sido un álbum muy difícil en lo compositivo, ha salido todo de forma muy natural. Cuando escucho los temas y veo las estructuras, riffs y solos, y recuerdo la naturalidad con la que salieron, me siento muy orgulloso de haber llegado a un punto donde tanto la composición como más tarde la interpretación, se disfruta tanto. Es una sensación fantástica.

    ¿Cómo surge toda la idea del artwork junto a Ángel Polo?

    Ángel Polo es un grande sin duda de la ilustración. La idea que te comentaba anteriormente, Ángel ha sabido plasmarla en este Digipack Especial de manera sobresaliente. Ha propuesto muchas ideas y básicamente ha dado en el clavo. La ambientación de «Supremacy» le debe mucho a Ángel Polo.

    ¿Cómo fue trabajar con todo el equipo de profesionales y músicos, como Matt de Vallejo, Andy C, Anti Horrillo y Pepe Herrero?

    Como siempre un lujo enorme. Ya son varios discos trabajando con ellos, y el resultado es siempre de diez. No es que tan solo sean unos músicos y técnicos de un nivel impresionante, es que además son unas personas increíbles. Poder contar con ellos es lo que hace que todo vaya tan rodado y que suene de esta forma. Son gente maravillosa en todos los sentidos.

    ¿Qué importancia tiene la imagen en el proyecto de Juan Saurín?

    Siempre intentamos que cada disco tenga su imagen, su historia, su sonido, y evidentemente, para este hemos optado por el sonido más oscuro que nunca hemos sacado y la imagen va directamente en esa dirección. En la imagen tiene mucho que ver nuevamente Ángel Polo, y lo ha vuelto a clavar.

    ¿Cómo fue todo ese proceso de creación, composición y posterior autoproducción?

    La composición fue relativamente sencilla e intensa, quizás ha sido el disco más “fácil” de crear a priori, luego la mezcla siempre es un punto crítico y complicado hasta que conseguimos darle el sonido que queremos. En cualquier caso no ha sido excesivamente difícil, poder contar con Andy C en la Grabación y Anti Horrillo en la mezcla y master hace mucho, son enormes profesionales que ayudan muchísimo a la hora de sacar el sonido que buscábamos.

    Cuarto lanzamiento de Juan Saurín, ¿cómo has evolucionado?

    Creo que la evolución más evidente es haber dejado ya muy perfilado el sonido y el estilo compositivo que empezamos con Génesis y que de alguna manera en «Supremacy» se ve ya muy claro y con más fuerza que nunca

    ¿Cómo crees que ha cambiado la industria musical, desde que te iniciaras en el mundo de la música?

    Bueno, sigue más o menos igual, ya cuando empecé hace cuatro años todo estaba en internet y sigue estando ahí. Creo que lo más importante es siempre ofrecer algo más, no pensar únicamente en la música. El disco tiene que tener un extra que en nuestro caso lo aportamos con lo bien trabajado que esta el digipack para que aun siendo un disco instrumental, tenga su mensaje claro en los textos e ilustraciones que componen este digipack, y además en este caso, incluimos de regalo el EP «Human Sinfónico» que publicamos el año pasado. Todo tiene la intención de ofrecer algo de mucha calidad para que los que compren la edición física, que además es especial y numerada, tenga un plus que lo haga muy atractivo y que vean su inversión muy justificada.

    ¿Consideras que se ha perdido el poder del disco como discurso, tras todos los cambios que se han experimentado a la hora de consumir música?

    Como te comentaba antes, en los tiempos que corren toca darle muchas vueltas a la cabeza y ofrecer algo más, algo de calidad que lo haga más atractivo. Todo tiene que estar muy bien pensado y muy trabajado. Que el público note que es un producto de calidad, no algo hecho deprisa y corriendo.

    ¿Cómo ves la nueva escena musical emergente?

    Es tremenda, hay mucho nivel actualmente. La lástima son la falta de oportunidades y el apoyo de los grandes medios que aún siguen despreciando el rock y el metal sin conocimiento ninguno. Tenemos que seguir peleando y sobre todo darlo todo para nuestro público, que sin duda es el más fiel y apasionado que hay.

    Próximos pasos de Juan Saurín.

    Ahora mismo preparar los directos, que ya te puedo adelantar que suenan brutales en los ensayos. Tengo la enorme suerte de poder contar con la enorme banda INFERNALE, para los directos, y es algo sencillamente brutal. Hay muchas ganas de empezar a rodar ya. Durante estos meses estaremos de promo y preparando la agenda ya para 2020, que tiene muy buena pinta.

    ¿Cuál es la verdadera locura que has cometido por la música?

    Sacar discos de Metal Melódico Instrumental (risas). Hay que estar muy «chalao» para sacar discos de este rollo hoy en día, pero es una necesidad «biológica», y en mi caso particular no puedo quejarme ni un poco. Hemos conseguido muchísimo en estos cuatro años, y en ese camino seguiremos.

    Muchísimas gracias por esta fantástica entrevista y por todo el apoyo a la escena del Rock y el Metal. Sois parte importantísima para poder llegar al máximo de público posible. ¡¡¡Muchísimas gracias!!!

  • Funicular: «Hemos afrontado este Tras los impactos como una evolución»

    Funicular: «Hemos afrontado este Tras los impactos como una evolución»

    Con apenas unos días de vida, «Tras los impactos», el segundo álbum de los murcianos Funicular, ya es nuestro. Un disco fresco, con fuerza, que nos muestra quiénes son y cómo viven la música Toni Bastida, Lolo Paredes, Álvaro Sánchez y Adrián Llor. Además, al hilo de esta inminente presentación (que no nos puede hacer más felices), pudimos hablar con la banda. Y esto es lo que nos contó. no tiene desperdicio.

    ¿Cómo surge todo el concepto de «Tras los impactos»?

    Por ser una frase de una de nuestras canciones («Nexo») y por lo que ella significa para nosotros, quisimos reflejar en el desarrollo de este EP cinco impactos que nos han llevado a la composición del mismo, entendiendo como impacto aquella situación o experiencia creadora de identidad y personalidad. Al final nos gustó y nos quedamos con él

    ¿Cómo ha nacido este trabajo y cómo ha sido todo el proceso creativo?

    Realmente en el devenir de un grupo van surgiendo acontecimientos, tanto buenos como no tan buenos. Eso influye mucho en la composición. Nosotros hemos afrontado este segundo EP como evolución o como «colchón» de la aceptación que ha tenido el primero. Los sentimientos que hemos tenido con el primero se han reflejado en el segundo. Creemos que ha sido muy bonito poder hacerlo así.

    Este trabajo verá la luz el próximo mes de noviembre, ¿cómo lo definiríais en un titular? Para que la gente se pueda hacer una idea.

    Toni Bastida: Funicular vuelve con 5 nuevos impactos para presentar su segundo EP.

    Álvaro Sánchez: Funicular completa este 2019 con un «Año de Impactos».

    Lolo Paredes: Funicular madura «Tras los impactos».

    Adrián Llor: Lo nuevo de Funicular: «Impactante».

    ¿Cómo ha sido grabar junto a José Caballero en los Estudios Neo Music?

    Una gozada. Nos gusta que nos digan las cosas y que nos ayuden a funcionar. Aprendimos mucho acerca de este mundo a parte que es la música, de la esencia de las canciones y pistas para encontrar la fórmula de la canción perfecta. La realidad es que siempre decimos que lo importante, además de la música que hagas, es estar cómodo y aprender. Fue un tiempo invertido muy intenso y productivo.

    «Ya no me importan» ha sido el primer single, ¿por qué escoger este tema?

    Realmente teníamos un par de canciones en el tintero para hacerlas single, pero lo que quizá determinó que la quisiésemos como single fue el hecho de que es más directa, envolvente y marchosa. Las demás también lo son, conste en acta, pero había que elegir una y creemos que no nos hemos equivocado demasiado. No obstante, el single de un disco no lo es todo. Cuando lo escuchas en profundidad y le das un par de vueltas, siempre hay una canción al margen de dicho single que te dice algo, que te da más de la cuenta… y eso también es importante: que cada oyente descubra su trocito de canción favorita.

    Este verano, entre otros muchos escenarios, habéis actuado en el del Sonorama Ribera. ¿Cómo vivisteis la experiencia?

    Fue flipante. Nos trataron súper bien, tocamos por primera vez en un escenario de esa magnitud, hubo miles de personas escuchándonos (incluido Sean Frutos de Second, que se quedó un rato a vernos), algunos nervios, hacía buenísimo tiempo, sacamos un dinosaurio al escenario, nos lo pasamos genial, y luego por la noche estuvimos por primera vez en un backstage con gente a la que adoramos. Es que no hay pegas. Deseando poder volver a vivir algo igual.

    Funicular nace a principios de 2018, ¿cómo habéis vivido todo este crecimiento meteórico?

    Realmente no tenemos tanta percepción de que sea algo tan meteórico. Lógicamente empezar no es tan fácil. Nos juntamos en Enero/Febrero del 18 para empezar a tocar y con el firme proyecto de grabar y empezar a hacer cosas a un nivel un poco superior a las pretensiones de «Amigos que se juntan y tocan». Sin casi darnos cuenta estábamos grabando un single y un EP y no es hasta el ’19 cuando empezamos a rodar más en serio, ya con disco, un poco más de imagen y directos que a nivel de asistencia de público estaban funcionando bien. Casi sin darnos cuenta estábamos temblando en las escaleras del escenario de la Plaza de la Sal en Sonorama este verano a punto de subirnos para estrenarnos en un festi grande. Como ya decimos, más que meteórico vemos que está siendo progresivo y que nos seguimos divirtiendo viviendo estas pequeñas cosillas, que es lo que más nos interesa por el momento.

    ¿Cómo ha evolucionado Funicular en estos casi dos años y, en especial, desde su primer EP?

    Antes nos limitábamos a la música, ahora sabemos que siempre hay algo más detrás. Se podría decir que esa industria tiene muchos recovecos y estamos en cierto modo en periodo de aprendizaje al respecto. No obstante tampoco nos hemos desviado demasiado del principal propósito que tenemos, que no es otro que seguir con los conciertos y sacando canciones. Aunque aparentemente estemos más consolidados, el seguir sacando música te genera la pseudo presión de que lo siguiente que saques tiene que ser mejor que lo anterior y al final es la gente la que lo tiene que escuchar y valorar. De momento, siempre decimos que estamos teniendo la suerte de que la mayoría de los que vienen se están quedando, y eso mola bastante.

    Y siguiendo esta línea, ¿cuáles son los principales problemas que os habéis podido encontrar vosotros al empezar en este mundo?

    Problemas siempre hay de todos los colores en todos los ámbitos pero nosotros los pintamos del color que más nos guste. Quizá lo más problemático es tratar de encontrar conciertos fuera de nuestra Región ya que no hay ninguna agencia ni ningún representante detrás de nosotros. No obstante, por ponerle el adjetivo de problemático lo llamaremos así, ya que moviéndonos por nuestra cuenta estamos sacando bastantes cosas y se nos están abriendo muchas puertas. De momento lo vemos como algo que todo grupo emergente debe sortear.

    ¿Cómo ves la nueva escena musical emergente?

    Con una calidad media/alta. El nivel de imagen, producción, composición, audiovisuales, puesta en escena y backline de los grupos está muy muy alto. Cada vez nos damos cuenta que incluso en los concursos de emergentes el nivel es altísimo y los grupos que participan ya han sonado en mayor o menor medida. La competición entre colegas es dura, pero bonita. Siempre decimos que este momento que estamos viviendo con este nivel de grupos emergentes es muy importante y que en unos años, cosas como la movida indie, la escena murciana, o el rollete de festivales medianos/grandes dará de qué hablar. Nos mola muchísimo participar de esto.

    ¿Y qué está pasando en la Región de Murcia que está apareciendo tanto talento?, ¿cómo veis el panorama allí?

    Creemos que es responsabilidad de todos: Surgen medios de comunicación que a pesar de ser pequeños/medianos y con pocos recursos, están cubriendo todo lo que ocurre los fines de semana en Murcia (siempre hay algo y todo funciona); la gente está interesada y se mete en esa dinámica consumiendo información y queriendo cada vez más; los locales y salas se animan cada vez más a abrir sus puertas a la música en directo porque se dan cuenta que con grupos emergentes que suenan bien y lo hacen bien las cuentas les salen porque la gente acude; las instituciones públicas apoyan con concursos, mini festivales, otros festis medianos/grandes, certámenes… y todo ese apoyo tanto visual como económico hace que los grupos emerjan.

    Al final, como ya decimos, en Murcia siempre hay algo. Ya sea en la capital, en pedanías o municipios. Se ha generado una dinámica importante ya difícil de desarraigar y eso al final se traduce en que se apuesta por la cultura, su gente lo sabe y quiere ser partícipe. Es muy beneficioso para nuestra Región que esté ocurriendo todo esto.

    Próximos pasos de Funicular.

    Molaría decir que nos encantaría ir a la confitería de nuestro pueblo y que nos conozca alguien más que nuestras tías y nuestros primos que van a tomar café después de comer. Pero vamos a ser más realistas.

    Los pasos que tenemos claros son que queremos que pasen un par de años haciendo un par de festivales con nuestro nombre en pequeñito (o medianito) en los carteles; nos queremos sentar a pensar en un LP, siendo conscientes de que primero hay que rodar con los 2 EPs que tenemos (que al final son 11 temas para girar); y por supuesto darle una vuelta a España ya que nos encanta ver sitios nuevos, descubrir pueblecitos y pasearnos por la mañana viendo sus gentes y ambientes.

    Tenemos videoclip a la vuelta de la esquina, además de otros tantos recursos audiovisuales que querremos ir sacando a lo largo del desarrollo de la gira y cosas que, sin más, nos van surgiendo. No podemos quejarnos de nuestros sueños, la verdad.

    ¿Cuál es la verdadera locura que has cometido por la música?

    Toni: Una tarde de enero de 2018, tenía mi guitarra acústica colgada. Acababa de tocar una canción que había compuesto. Era malísima. «Molaría tener un grupo, pensé». Hoy tengo 3 hermanos, unos 100 amigos más, he vestido de gala 11 canciones que comenzaron siendo un silbido en la grabadora de mi iPhone, me he subido a unos 15 escenarios distintos, he tocado para cientos de personas, soy mucho más pobre económicamente pero mucho más rico personalmente y estoy cumpliendo un sueño precioso. Un poco de locos si que es, ¿no?

    Álvaro: Para ser la pregunta 13 no está nada mal [risas]. No sé si es la mayor locura, pero sí de las que más recuerdo. En primero de carrera hice un examen de Bioquímica (incluidas las preguntas de metabolismo) en 20 minutos porque me tenía que ir pronto a otra ciudad a hacer cola para estar en primera fila encaramado a la valla de un concierto. Ese 0,6 que saqué y la vergüenza al ver la peor nota de la clase en las actas mereció la pena, creo. En septiembre saqué un 6,1. Mis padres no se enteraron. ¡¡MAMÁ TE QUIERO!!

    Lolo: Con 17 años pillé mi primer trabajo en los meses de verano, necesitaba dinero para echar una mano en casa. Un día vi la guitarra de mi ídolo en una página alemana, y no me lo pensé dos veces, me gasté todos mis ahorros en ella, y a la semana siguiente se me acabó el contrato de trabajo. Era pobre pero tenía la Red Special de Brian May colgada en mi habitación.

    Adrián: Más que por la música, CON la música he hecho mis mayores locuras, como atreverme a cantar y tocar en público. Y no la batería, que es mi instrumento. Y no cualquier día, lo hice en mi boda (no sé como la gente me dejó cantar. Habría entendido que mis invitados se fuesen en ese momento). Pero la música es parte de mi ser y a veces no puedo contenerla dentro.

  • Vicente Navarro: «Casi Tierra refleja muy bien el momento en el que me encuentro»

    Vicente Navarro: «Casi Tierra refleja muy bien el momento en el que me encuentro»

    Vicente Navarro es sinónimo de tradición y de folclore. Pero también lo es de música moderna y sonidos urbanos. Y es que con esa increíble sensibilidad que tiene, ha conseguido rozarnos el corazón con su primer trabajo, «Casi Tierra». Un debut que estamos seguros, que será un éxito. Porque sí, porque escucharlo cantar es un regalo, igual que lo es escucharlo hablar y responder nuestras preguntas. ¡No os perdáis todo lo que nos contó!

    ¿Cómo surge el concepto de este «Casi Tierra»?

    Yo llevaba mucho tiempo componiendo y me encontraba en un momento en el que también necesitaba saber cómo producir las canciones, para poder presentarlas. Y lo cierto es que estuve mucho tiempo dándole vueltas a este asunto, porque era muy importante para mí qué transmitir y cómo. Quería que esa fuera la manera y no otra. Así que poco a poco, fui conectando con el folclore, tanto de España como de Latinoamérica. Y me di cuenta de que, para que fuera fiel a mí mismo, el disco tenía que mostrar las dos caras: una que tiene que ver con la tradición y el folclore del mundo, aunque con especial hincapié en el español; y otra más relacionada con las músicas urbanas, la electrónica o el rap, que también han formado parte de mi vida.

    Precisamente, el título del álbum es también muy revelador.

    Sí, de hecho, estuve pensando mucho en el título y sabía que, al final, surgiría algo que aunara todo. En realidad, hace mucha referencia al momento en el que me encontraba yo, «Casi Tierra». Un momento de intentar conectar de una manera muy personal y profunda con la gente, de hacerlo con mis letras y con mis canciones. Y, bueno, al final el título apareció cuando estuve leyendo uno de los textos de Francisco Ayala.

    Álbum debut que vio la luz el pasado mes de junio. ¿Cómo ha sido la acogida estos meses?

    La verdad es que ha sido bastante buena. Sí que es verdad que un primer disco tiene que entrar despacito y que hay que ir poco a poco. Pero lo cierto es que los medios de comunicación se han interesado mucho, a la crítica también le ha gustado y, además, algunas de las canciones consiguieron explotar en plataformas digitales, consiguiendo bastantes reproducciones. Así que estamos muy contentos y en camino, tanto con el videoclip como el nuevo vídeo.

    Observamos que este «Casi Tierra» es un trabajo muy cuidado, de principio a fin. Entiendo que para Vicente Navarro es muy importante el conjunto: desde la parte más visual, hasta la parte más compositiva.

    Sí, totalmente. Lo que creo que pasa muchas veces es que vamos muy rápido y no nos paramos a pensar. Entonces yo intenté hacerlo justo al contrario. De hecho, el disco tardó mucho tiempo en ver la luz, porque quería que todo estuviera perfecto y que fuera honesto conmigo en todos los sentidos. Y es que, al final, han sido cuatro años desde que empecé a componer, hasta que todo ha ido tomando forma. Todo ello, porque yo necesitaba pararme y ver qué quería hacer. Vivimos en un mundo en el que la música ya es sonido e imagen. Así que, al final, conseguí encontrar mi camino, ese en el que me siento cómodo y me siento yo, tanto sobre el escenario como con las propias canciones. Y creo que este punto es muy importante, considero que todos los artistas deberían encontrar la vía con la que se sientan bien y ser fieles a sí mismos.

    Cuatro años comentas que has estado trabajando en este trabajo, ¿cómo ha sido todo este proceso creativo?

    Pues ha sido duro, la verdad. Sobre todo, ese momento de plantearme cómo quiero contar las cosas. Fue un proceso largo de trabajo: hubo canciones que compuse tanto en inglés como en español y estuve trabajando el lenguaje de esa manera. Luego hubo una criba de temas y, más adelante, me reuní con Eduardo Figueroa, el productor del álbum, e incluso con los directores de los videoclips para ver las líneas que íbamos a trazar. No es fácil, porque trabajas con mucha gente y tienes que respetar su visión, a la par que intentas hacer entender la tuya.

    Hablando un poquito de los videoclips: hace unos meses vio la luz «Esternón», que ha sido un revolución; y hace apenas unos días lo hizo «Un llanto». ¿Cómo te sientes y cómo lo has afrontado, especialmente con este último?

    Pues la verdad es que estamos muy contentos, especialmente con el lanzamiento de «Un llanto», porque ha sido el más reciente. Todo el equipo estamos muy contentos con el trabajo y con todo lo que traslada y transmite este videoclip. Además, tiene una carga muy especial, porque «Esta tierra» lo grabamos en la tierra de mi familia, en Ciudad Real. Entonces estábamos con muchas ganas de que la gente lo viera. Aunque, por otro lado, no quería estar muy pendiente de la respuesta de la gente. Quería lanzarlo y dar un paso más como todo en este proceso. Y así fue.

    ¿Por qué precisamente estas dos canciones para acompañarlas de su videoclip?

    Creo que ya cuando estás grabando, te vas dando cuenta de las canciones que tienen potencial, las que son más personales o las que tienen el sonido más representativo del disco. «Esternón» era una canción clásica, lenta, que tenía un punto de equilibrio entre lo nuevo y lo tradicional. En cuanto a «Un llanto», era un tema que nos gustaba a todo el equipo. Tenía mucha fuerza y nos gustaba esa relación que guardaba con la tradición, cultura y música latinoamericanas.

    Además, teníamos claro que con este trabajo no iba a haber singles, si no que presentaríamos todos y cada uno de los temas poco a poco.

    La canción que mejor defina el momento en el que estás.

    Siempre que me preguntan, digo que es «Toro», porque creo que está muy equilibrada, entre lo urbano y la electrónica, y el folclore y lo tradicional. Entonces creo que es la que más me representa a mí y la que mejor refleja el camino por el que quiero seguir.

    Siendo este tu debut, ¿cómo de complicado ves acceder y hacerse hueco dentro del panorama musical?

    Es un camino complicado, la verdad. Conlleva mucho trabajo, mucho esfuerzo, tener las cosas muy claras y trabajar y rodearte de mucha gente. Además, creo que también hay un componente de suerte. Yo creo mucho en el trabajo, en la perseverancia y en la suerte. No es una industria fácil, tienes que estar ahí, trabajar, conocer gente.

    ¿Cuáles son los próximos pasos de Vicente Navarro?

    Pues en estos momentos, estamos preparando el videoclip del que será el tercer single, que todavía no podemos decir cuál es [risas]. Además, el 26 de noviembre actúo en la presentación de mi sello discográfico, «El Tragaluz». Y a partir de finales de año y principios del próximo, esperamos poder comenzar con una gira de primavera, que enlace con verano. Que, bueno, este punto dependerá un poco también de cómo vaya reaccionando la gente. Mientras tanto, yo me encuentro inmerso en los ensayos, ya de cara a los conciertos.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    Buf, es que no lo sé, creo que he hecho mogollón de cosas [risas]. Es complicado, porque pueden haber muchas cosas que se consideren locura, pero al final todo ello, me ha traído al punto en el que estoy. Quizás, y depende desde dónde se mire, puede ser una locura el haber invertido tanto dinero en el proyecto. Que yo estoy contento y lo volvería a hacer. Pero claro, es lo que también corresponde cuando empiezas con tu música, con tu proyecto: debes invertir mucho esfuerzo y también dinero.

  • Black Islands: «Patio de luces cuenta historias de amor, odio y supervivencia»

    Black Islands: «Patio de luces cuenta historias de amor, odio y supervivencia»

    Desde Barcelona llegan Black Islands, dispuestos a presentar su nuevo trabajo «Patio de Luces». Un álbum que ya es el tercero en la carrera de la banda y que nació en las mismas entrañas del estudio de Paco Loco. Una joya que hay que escuchar sí o sí. Una joya de la que pudimos hablar con Dani Rosa, componente del grupo y batería del mismo.

    ¿Cómo surge el concepto de «Patio de Luces»?

    Lo cierto es que surge todo con el propósito de componer y publicar nuevas canciones, que habíamos estado escribiendo en una libreta. Necesitábamos que las ideas y los sentimientos de cada uno de los miembros de la banda, tomaran forma. Y bueno, a través de este «Patio de luces», había diferentes mundos que contar y que descubrir.

    ¿Qué titular definiría este «Patio de luces»?

    Este disco cuenta diferentes historias de amor, de odio y de supervivencia.

    ¿Cómo fue todo ese proceso creativo y compositivo?

    Realmente, quien compone las canciones es Javi, nuestro cantante y guitarra, y es él quien comienza a dilucidar por dónde puede ir la canción, con los primeros acordes. Luego ya llega al local de ensayo, donde entre todos, le vamos dando forma, con las influencias también de cada uno. Y hasta que no la vemos redonda los cuatro, no la damos por terminada.

    ¿Cómo es esa búsqueda de sonido para Black Islands y que creéis que os hace diferentes?

    Lo cierto, es que cada uno de nosotros tiene unas referencias, influencias y estilo diferentes que tratamos de volcar en todas nuestras canciones. Unas canciones que tampoco creo que tenga un sonido muy buscado. Siempre se ha dicho que hay mucho guitarrazo, con tendencia a hacer lo que se hacía en los años 80 y 90. Que también es normal, porque es la música con la que hemos crecido, la que nos ha gustado y la que también nos motivó a tener una banda. Así que decidimos seguir un poco por ese camino.

    ¿Qué importancia tiene el mensaje para Black Islands?

    Pues es un tema relevante para nosotros. De hecho, siempre intentamos, no solo que suenen bien, también que cuenten algo relevante o importante, al menos para nosotros. Si no, creemos que pierden fuerza a la hora de tocar.

    ¿Cómo fue grabar junto a Paco Loco?

    Fue una experiencia increíble, desde el mismo momento en el que llegamos al estudio. El ambiente que se genera en su casa es genial y su estudio es una locura, por toda la cantidad de instrumentos y de equipo que hay. Fue muy gratificante trabajar con él. De hecho, estuvimos una semana trabajando con él, desde la mañana hasta la noche, todos totalmente concentramos. Fue una experiencia muy positiva.

     En este trabajo, además, encontramos la colaboración con All La Glory. ¿Cómo surge?

    En los discos, siempre nos gusta tener en los coros alguna voz femenina porque contrasta mucho con tanto guitarreo. Así que, cuando bajamos para El Puerto de Santa María, lo vimos claro. Aprovechamos que conocíamos a Juano Azagra, para hablar con ellos y comentadles la idea. Enseguida, tanto Juano como  Pilar Angulo dijeron que sí y se vinieron para el estudio a grabar. Fue genial colaborar con ellos.

    Este «Patio de luces» es vuestro tercer trabajo. ¿Cómo ha evolucionado Black Islands?

    La verdad es que ahora que llevamos tiempo trabajando y que ya han visto la luz estos tres trabajos, lo llevamos todo más rodado. Nos entendemos más y mejor, sin apenas decirnos nadas, porque somos una pequeña familia. También todo el proceso es más entretenido, más creativo, más fluido. Así que ojalá siga así mucho más tiempo.

    ¿Cuáles son los próximos pasos de Black Islands?

    De manera más inminente, tocamos el próximo 22 de noviembre en Sabadell. Aunque a partir de diciembre continuaremos girando. Esa es nuestra idea, poder actuar allá donde podamos.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Pues creo que arriesgarnos y hacer música: publicar discos y tratar de llevarlos al directo es la mayor locura que hemos cometido por la música.

    Próximas fechas

    9 nov – Sala Balboa de Sabadell.

    22 nov – Sala Vol de Barcelona

    13 dic – Teatre Cal Ninyo Sant Boi

  • Fornax arranca el vuelo con su debut, «Herois de Paper»

    Fornax arranca el vuelo con su debut, «Herois de Paper»

    Desde el corazón del Bages, en plena Catalunya Central, Fornax luchan por hacerse un hueco dentro de la escena punk rock. La banda es joven, apenas comenzó a rodar a principios de 2019. Sin embargo, sus miembros (Quim S, J. Alberti, Dani S. y G. Perarnau) tienen años de experiencia. Y es que antes de Fornax, pelearon y recorrieron escenarios con su anterior banda: No Matters.

    Hace apenas unos días, pudimos hablar con ellos y conocerlos mejor. La Stroika se convirtió en el mejor escenario, nunca mejor dicho, para esta charla en la que hablamos de la banda, de su debut «Herois de Paper» y de la nueva escena musical que se está abriendo camino. ¡Todo un descubrimiento!

    ¿Cómo y en qué momento comienza Fornax a alzar el vuelo?

    Fornax comienza a principios de este año, después de deliberar profundamente qué hacíamos con el grupo. Y es que parte de los miembros de Fornax veníamos de otra formación que se llamaba No Matters. Pero decidimos volver a empezar porque los temas que empezamos a hacer eran bastante diferentes de los que ya teníamos. Así que fue como un «re-start», comenzamos de nuevo con todo.

    Precisamente este año, ha visto la luz vuestro primer trabajo «Herois de Paper». ¿Cómo surge el concepto del mismo?

    2019 ha sido un poco el punto de inicio, como empezábamos de nuevo y nadie nos esperaba, decidimos lanzar cuatro de los singles, algunos de ellos estarían en el álbum y otros no. Como somos cuatro miembros en la banda, escogimos cada uno un animal y buscamos la canción que más se adecuara a ellos. Y, bueno, finalmente estos animales se ven en la portada del disco.

    En cuanto al título, «Herois de Paper» viene de una de las canciones, de «Frases buides», que previamente se llamaba como el disco. Pero al final, lo decidimos cambiar y nos quedamos con el actual, a modo de crítica a todos aquellos personajes de los que hablamos: la iglesia, los políticos, los bancos. Todo ello, suele ser objeto de crítica dentro del género del punk rock.

    Hablando de esa crítica, del mensaje. ¿Qué importancia tiene para Fornax?

    Dentro de este género, el del punk rock, la crítica social y la disconformidad con determinados temas, es algo que está implícito y que es importante. Basta con escuchar bandas como Rage Against The Machine para darte cuenta de lo reivindicativas que son. Ejemplos como este también nos sirven a nosotros como inspiración. Y, además, al venir de No Matters también teníamos la idea de cambiar, de experimentar con otras cosas. Que aunque también hacíamos punk rock, las letras eran mucho más cotidianas. Ahora, con más madurez y experiencia, sí que hemos querido mostrar nuestras inquietudes de manera más clara.

    ¿Cómo os ha hecho evolucionar No Matters?

    Continuamos componiendo y, en un punto, la situación nos condujo a otro punto: nos empezamos a dar cuenta de eso, de que estábamos haciendo canciones completamente diferentes a las que hacíamos con No Matters. Suponemos que, al final, maduramos en todos los aspectos: personal y musicalmente. Abrimos nuestra mente, nos alejamos un poco de la música que hacíamos con 16 o 17 años y comenzamos a trabajar aún más las canciones. Aprendimos a no cerrarlas tan rápido. Y a todo esto, se sumó el hecho de que hubo cambios en la formación, uniéndose Dani como bajista, lo cual a nivel musical ha significado un cambio bestial.

    ¿Cómo fue todo este proceso de búsqueda de un propio sonido?

    Precisamente eso es algo que lamentamos no haber podido hacer en un estudio. Porque el sonido es algo que definimos en el estudio, pero vino bastante rodado y puede ser que no le diéramos la suficiente importancia. Sabíamos cómo queríamos sonar, en base a nuestras influencias, pero no nos detuvimos mucho más tiempo. Y es que, al fin y al cabo, durante todo el año estuvimos más centrados en componer las canciones, mirar acordes, crear las letras. Instintivamente,creíamos que eso era algo que terminaríamos definiendo una vez entráramos en el estudio a grabar. Así y todo, pensamos que hemos encontrado un buen punto en el que se encuentran y mezclan diferentes sonidos.

    Viniendo de otra formación y arrancando nuevo proyecto, ¿cómo de complicado veis el acceso a la industria de la música?

    Es muy complicado, la verdad. Tampoco sabemos hasta qué punto otras bandas que arrancan tienen apoyo detrás, de estudios, de agencias; o tienen mucho talento; o le echan muchas horas de trabajo. Creemos que ahora hay mucha más oferta y que el acceso es también mucho más sencillo. Es como el universo de YouTube: ahora les preguntas a los niños y todos quieren ser YouTubers, no astronautas o bomberos. Todo porque el acceso a la red es mucho más sencillo.

    En cuanto a nosotros, respecto al proyecto anterior, sí que creemos que estamos haciendo las cosas mejor. Se nota en el trabajo y en el interés por formarnos. Por ejemplo, intentamos ir a todos los cursos organizados por Casa de Música Manresa y aplicar después los conocimientos a nuestro proyecto. Aunque sí que es verdad que es complicado, ya no tanto a la hora de grabar, pero sí a la hora de buscar conciertos, de moverte, de venderte. Pero el punto, el equilibrio creemos que está en buscarte un buen espectáculo, para poder diferenciarte de los demás.

    ¿Y cómo se prepara Fornax el espectáculo?

    Eso también es un tema en el que estamos trabajando. Es cierto que con la anterior banda, nos dieron una beca que nos sirvió mucho, porque Abel Coll nos ayudó mucho con el tema de los directos. Pero ahora intentamos aplicar todos los conocimientos que nos dio, al nuevo setlist y a la nueva formación. Así y todo, estamos dándole vueltas a este tema. No sabemos si pedir ayuda a algún productor escénico, si introducir elementos que nos sirvan para distinguirnos. Estamos haciendo brainstorming.

    Sí que es cierto que nosotros venimos de un momento en el que nos podía el ímpetu por tocar. Y ahora, ha cambiado todo: el momento, el público. Ahora es importante darle una vuelta a todo, sorprender y distinguirse sobre el escenario. Por ejemplo, Smoking Souls siempre tiene en sus conciertos un juego de luces muy característico, que sabes que es de ellos. Así que, el punto nuestro sería también buscar algo que destacar sobre el escenario, ya que el punk rock seguirá siendo punk rock, pero si te muestras igual que los demás, no podrás sobresalir. Encima, este género ha vivido tiempos mejores, porque no tiene nada que ver con lo que se escucha ahora. Aunque aquí en Cataluña, cada vez hay un panorama más potente en lo referente al punk rock en catalán.

    Hablando del tema de los directos, hace muy poco estuvisteis tocando en Stroika. ¿Cómo lo vivisteis?

    Pasar por el escenario de la Stroika es un verdadero placer, porque suena genial y, la verdad, es que desde que abrió la sala, siempre hemos querido tocar aquí. El fin de semana que tocamos fue un poco complicado, porque coincidió con el Mercat de Música Viva de Vic y con La Mercè. Pero aún así, fue impresionante. Te cuidan mucho y suena genial. Imposible decir que no a tocar aquí.

    ¿Cuáles son los próximos pasos de Fornax?

    Promocionar aún más el disco en redes sociales y en los directos, porque estamos muy contentos con la repercusión que ha ido cogiendo en plataformas digitales. Y, bueno, seguir trabajando en nuevos temas e ir publicándolos. Al final, la música no para y hay que ir generando contenido continuamente, para no ir cayendo. Aunque no somos máquinas de hacer canciones. Pero el objetivo es seguir trabajando al detalle y seguir estando ahí.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    G.Perarnau. Pues probablemente cobrar y gastarme el sueldo en una batería. O pelearme con la que era mi pareja por salir a tocar fuera.

    Alberti. Viajar para ver conciertos. Aunque lo que más recuerdo es cuando descubrí a Berri Txarrak, que traté de convencer a toda Manresa para ir las Barracas de Santa Coloma de Farners, pero nadie se quiso venir y terminé yendo solo. Llegué allí a las 21:00h, porque empezaban en teoría a las 21.30h. Pero una vez allí, me enteré de que no salían hasta la 1.00h. Así que allí me quedé esperando [risas]. Además, los 12 únicos euros que me quedaban, me los gasté en el disco. Probablemente, no sea lo más loco que hiciera, pero sí de lo que más orgulloso me siento [risas].

  • Presumido: «Cuatro Estaciones  nos ha permitido probar nuevas fórmulas»

    Presumido: «Cuatro Estaciones nos ha permitido probar nuevas fórmulas»

    Los conocimos a principios de este año, cuando «Invierno» acababa de ver la luz. Y justo ahora, acaban de terminar ciclo. Al hilo del lanzamiento de «Otoño», hemos comprobado cómo también veía la luz el álbum que reunía y aunaba estos cuatro EPs tan estacionales. «Cuatro Estaciones», de Presumido, es ya una realidad. Y no podemos estar más contentas de poder hablar de él, nuevamente.

    Precisamente, Tarci Ávila y Nacho Dafonte se han prestado de nuevo a hablar con Verdadera Locura, y este ha sido el maravilloso resultado.

    Ahora que «Cuatro Estaciones», por fin, está en la calle. ¿Cómo estáis viviendo toda su salida y cómo lo afrontáis?

    Tarci. La verdad es que ha sido un año de auténtico infarto. Contándolo el otro día, llevábamos unos 354 días sin un solo día libre, porque lo hemos estado haciendo todo nosotros. Además, también ha sido una locura el tener que ir a grabar cada tres meses un nuevo trabajo. Todo ello sin una pizca de drama. Lo hemos conseguido todo a base de trabajo y, la verdad, es que estamos muy contentos, porque lo hemos conseguido. Ya está el disco en la calle y tenemos ya toda una gira montada.

    De hecho, el álbum salió gracias a una campaña de crowdfunding, que fue breve pero fue todo un éxito. ¿Cómo la vivisteis?, ¿repetiríais con esta fórmula?

    Nacho. Realmente, sí. Si nosotros estamos aquí es gracias al crowdfunding. A nosotros nos gusta conseguir cosas o avanzar, gracias a métodos diferentes, y este nos ayudó: en el momento en el que lo llevamos a cabo, fue perfecto. Aunque no sabemos si lo repetiremos o si nos encontraremos, de nuevo, ante una situación similar. En este caso, fue una pequeña prueba a ver si los fans nos apoyaban y, lo cierto, es que fue una pasada: conseguimos lo que necesitábamos en menos tiempo del que era, antes de que se cumplieran los 40 días. De hecho, lo conseguimos en apenas dos semanas y paramos el crowdfunding porque no queríamos lucrarnos con ello, simplemente queríamos recuperar los instrumentos. Esta campaña fue para nosotros como nuestro Ave Fénix, es lo que nos ha permitido estar donde estamos ahora.

    Tarci. De hecho, con la campaña matamos dos pájaros de un tiro. Recuperamos nuestros instrumentos y pudimos recuperar esa libertad que llevábamos tiempo buscando. Aunque cuando la recuperamos, nos quedamos con una mano delante y otra detrás. Nos encontramos que teníamos nuestro nuevo proyecto, «Cuatro Estaciones», pero no teníamos nada para invertir y formar un equipo alrededor nuestro. Lo que sí que nos dio fue voz en los medios de comunicación, tanto grandes como pequeños. Y es que, al final, teníamos una historia muy bonita que contar. Precisamente, creemos que gracias a ello, conseguimos tocar en Costello y participar en todos los festivales en los que hemos participado este año.

    En la anterior entrevista, comentabais que este disco surgió un poco como una liberación. ¿Podéis afirmar, ahora que está ya en la calle, que efectivamente lo ha sido?

    T. Desde luego. De hecho, para nosotros no hay nada más gratificante que trabajar, que es algo que veníamos haciendo desde hace mucho tiempo. Lo único es que no estábamos en sintonía con las personas con las que personas con las que trabajábamos, entonces sentíamos que todo el esfuerzo caía en saco roto. Ahora, estamos viendo que todo nuestro sacrificio, tiene retorno. Y, sobre todo, este disco nos ha permitido trabajar por nosotros mismos y no tener que darle explicaciones a nadie. Sin duda, este trabajo es del que más orgullosos nos sentimos. Hicimos lo que quisimos. De hecho, nos atrevimos incluso a publicar «Verano» en pleno julio, incluso cuando nos recomendaron no hacerlo. Nosotros siempre tuvimos la mosca detrás de la oreja y pensamos: «bueno, si nadie lo hace y nadie lo intenta». Y el resultado fue muy positivo, porque hubo muchos medios que se hicieron eco. Así que, «Cuatro Estaciones» nos ha permitido experimentar y probar nuevas fórmulas: hemos publicado en diferentes días, hemos llamado a distintas puertas.

    ¿Y cómo está siendo la acogida?

    N. La verdad es que estábamos pensando: «a ver qué pasa». Porque veníamos de publicar tres EPs, a falta de «Otoño», en el que hemos experimentado, haciéndolo aún más atmosférico. Pero sorprendentemente, ha tenido una acogida ha sido muy buena y, la verdad, es que la gente está muy contenta.

    T. La verdad es que viniendo de temas como «El rey azotado» o de EPs como «Primavera», las expectativas estaban muy altas. Pero teníamos muy claro que en «Otoño» era donde más íbamos a arriesgar: de hecho, no solo es el más atmosférico, también está hecho solo a guitarra y voz. Lo cierto es que son muy bonitos todos los mensajes que recibimos, tanto de los fans como de la prensa especializada.

    ¿Creéis que el haber publicado el álbum por etapas ha ayudado a generar toda esa expectación y buena acogida?

    N. Lo que pensamos es que ha favorecido la digestión del disco, porque hemos ido publicando por fascículos. Hoy en día, todo el mundo escuchar temas sueltos y va saltando de uno a otro. Aunque nosotros seguimos siendo muy románticos de los discos. Así que nosotros hemos entrado con la suya, publicando poco a poco, pero hemos terminando saliéndonos con la nuestra, al terminar lanzando un álbum completo. Y es que, al final, la gente ha escuchado todo el disco y se le ha quedado bastante bien en la cabeza.

    T. Y luego, no olvidarnos de lo obvio, que es que hemos estado todo un año dando la chapa, en plan: «estamos aquí, estamos aquí» [risas]. Igual hay gente que piensa que hemos sido unos pesados, pero a nosotros nos ha ayudado bastante. Cuando te lo juegas todo a un disco, creemos que agotas un cartucho y lo haces muy rápido.

    Este trabajo está muy cuidado de principio a fin, desde los propios temas, hasta el artwork del mismo. ¿Creéis que falta un poco eso: cuidar la música y ponerle mimo a todo su proceso?

    T. Sí, pero sí entre comillas. Nosotros nos fijamos y analizamos mucho en la música que sale, sobre todo en la actualidad. Nos damos cuenta de que cada producto está muy estudiado, para encajar dentro de unos valores actuales, que están un poco en crisis. Nuestro proyecto también tiene un poco esa reflexión, ese envoltorio, pero con un trasfondo y ese mensaje que va más allá de escuchar los primeros 30 segundos de canción.

    Al escuchar vuestra música, se aprecian ciertas influencias de otras bandas como M83, Billie Eillish, Dorian o La Casa Azul. ¿Hasta qué punto repercuten en la música de Presumido?

    T. Nosotros solemos decir que lo que diferencia a Presumido de otras bandas como Dorian o La Casa Azul, es que nosotros habitualmente, el electropop que hacemos tiene tintes más internacionales. Y hemos aprovechado esa influencia anglosajona y le hemos puesto letra en español. También entendemos que en España se suela comparar con aquello conocido. No nos importa, porque cada persona es libre de comparar con lo que consideren. Lo que podemos decir es que estamos muy agradecidos y contentos de todas aquellas influencias que tenemos, como puede ser Depeche Mode o Kraftwerk. Además, nos sentimos cómodos buscando nuestro propio estilo personal entre esas dos escenas del pop, la moderna y la clásica.

    ¿Y cómo es esa propia búsqueda de un sonido personal?

    T. Creemos que la clave, ya no como Presumido, también en las otras formaciones en las que hemos estado, es hacer lo que verdaderamente queremos, sin intentar gustarle a nadie. Con Presumido, teníamos claro que queríamos hacer canciones pop, acompañadas por toda la «cacharrada» que tenemos. No somos una banda electrónica, somos una banda pop que utiliza diferentes herramientas electrónicas, como los sintetizadores, las computadores, las máquinas.

    De hecho, he leído de Presumido que hacéis «electropop sibarita». ¿Os sentís identificados con esta definición?

    T. Sí, nos sentimos súper identificados y, de hecho, hemos utilizado hace poco esta definición en redes sociales. A nivel nacional, creemos que hemos tendido a la malinterpretar determinados géneros. Aquí en España, se suele asociar el electropop a bandas bastante cutres, a la diversión y al «petardeo», hablando en plata. Nuestra música es electro, es pop, pero abordamos un sinfín de atmósferas, de tempos, de mensajes, de intensidades. Por eso, creemos que ese apellido, el de «sibarita» nos identifica muy bien.

    ¿Cómo afrontáis, ahora, la inminente gira?

    N. Pues estamos muy emocionados, porque es como sacar a nuestro bebé de paseo y de la mejor forma, que es con una puesta en escena muy particular. Hoy en día, la gente suele llevar una escenografía muy pensada, con luces, con láser y con mucha parafernalia. Al contrario de esto, nosotros hemos querido simplificarlo todo y transmitir en los directos, lo mismo que hemos transmitido en el disco. En los conciertos, se traducirá principalmente, en colores y en intensidades. Colocaremos un telón blanco sobre el escenario y a nosotros, no se nos verá la cara en ningún momento. Todo ello, pensado con la intención de que la gente se pueda sumergir en ese trance musical y que no se fije tanto en la imagen. El punto es meterse de lleno en la atmósfera, en la música.

    T. Nosotros estamos intentando reducir este trabajo, al mínimo exponente. Todo ello, buscando, buscando, buscando, hasta dar con la escenografía que verdaderamente queríamos. Y hemos decidido jugar con las luces, los contraluces y las diferentes gamas cromáticas.

    ¿Se puede decir entonces que este «Cuatro Estaciones» ha sido una verdadera locura para vosotros?

    T. Sí que ha sido una auténtica locura para nosotros, por las mismas situaciones de estrés. De hecho, hace poco, hablando con un compañero periodista, tras contarle lo que queríamos hacer con este trabajo, nos dijo: «me parecía una idea muy romántica, pero no daba un duro por vosotros, así que mucho ánimo». Así que, el hecho de haberlo conseguido y encima en los plazos en los que lo hemos hecho, ha sido una verdadera locura. Pero bendita locura.

  • Javier de Pecos regresa a Madrid el próximo martes 22 de octubre

    Javier de Pecos regresa a Madrid el próximo martes 22 de octubre

    Han marcado a toda una generación de fans que, a día de hoy, continúan nostálgicos recordando sus canciones, que quedaron marcados aún después de su separación. Hablamos de Los Pecos, el dúo formado por los hermanos Javier y Pedro Herrero.

    Sin embargo, no han dejado de trabajar en lo que más les apasiona: la música. De hecho, Javier de Pecos regresa este martes 22 de octubre a Madrid para rescatar algunos de los éxitos más importantes de la banda y para presentar algunos de sus nuevos temas. Un concierto muy especial, que tendrá lugar en el Teatro Cofidis Alcázar de la capital madrileña. Y con motivo de este espectáculo, pudimos hablar con él.

    Estás inmerso en la gira de «Háblame de ti». ¿Cómo la afrontas?

    Pues la verdad es que con muchas ganas y emoción. También estoy expectante por ver cómo se lo pasa la gente aquí en Madrid, porque hace como diez años que no actúo en teatro. Y ya te digo, con muchas ganas de continuar en todo esto.

    ¿Qué supone para ti volver a actuar en casa?

    La verdad es que estoy con mucha emoción, como te comentaba. Me gusta tocar en casa. De hecho, cada vez que podíamos tocar en Madrid, especialmente en el Parque de Atracciones, que era donde más me gustaba, me sentía como muy artista. Es un poco el jugar en casa y ver a tu público, que desde el primer momento ha seguido tu carrera.

    ¿Habrá alguna sorpresa?

    Sí que habrá una sorpresa, pero no puedo avanzar mucho más [risas].

    En este concierto, imagino que habrá alguno de los éxito de Los Pecos. ¿Hay alguna puerta abierta para un posible reencuentro, en forma de colaboración?

    El concierto no será de Los Pecos, será únicamente mío. Pero sí que es verdad que Los Pecos van a estar muy presentes durante la actuación, en forma de canciones. Evidentemente, el público querrá oír temas como «Háblame de ti» y muchos más que, evidentemente, no pueden faltar. Aunque las iré salpicando con unas cuantas canciones nuevas, para que también vean que sigo en forma, que sigo componiendo y que sigo con la misma calidad que antes. Pero el concierto será un 80% de temas que cantábamos con Los Pecos.

    Al hilo de estas nuevas canciones, «Como la luz del día» y «Sigo aquí» son dos de los singles que han visto la luz este 2019. ¿Son una avance de un nuevo álbum de Javier de Pecos?

    Sí, a mí me encantaría completar lo que es un álbum entero. De hecho, hay canciones ya terminadas y preparadas para meterme en el estudio de grabación. La verdad es que estas dos canciones han tenido muy buena aceptación y eso es lo que me ha dado fuerzas para seguir componiendo, para grabar y para realizar el álbum entero.

    El pasado mes de febrero, grabaste el videoclip de «Como la luz del día». ¿Cómo fue la experiencia?

    Pues estuvimos grabando en Alcalá de Henares y, además, con una gente muy joven, pero con muchísimo talento. Yo me puse totalmente a sus órdenes, porque yo lo que sé hacer es cantar, no sé dirigir ni grabar. Así prefería ponerme en sus manos y, la verdad, es que estoy muy contento con el resultado. A mí me encantaba que «Como la luz del día» tuviera su videoclip y que la gente lo pudiera ver y escuchar. Sin duda, estoy deseando volver a trabajar con todo el equipo.

    Después de tantos años de carrera, me gustaría saber cómo ves la industria musical y cómo ves también a esta nueva generación de artistas que está surgiendo. 

    Llevo 42 años en la música, que se dice pronto. Empecé con el vinilo y he pasado ya por todas las fases hasta llegar a día de hoy, en la que predomina todo lo digital. Creo que la industria del disco como industria, ha desaparecido y ahora todos nos movemos con las redes sociales y con las plataformas digitales. Ha cambiado muchísimo desde que empecé hasta ahora. De hecho, recuerdo que cuando comenzamos allá por el 1977, sacar un disco era un verdadero acontecimiento. Toda la gente que tenía un ídolo, ahorraba su dinero para que cuando saliera su álbum, poderlo comprar. Y eso que por esa época estaban bastante caros los LPs.

    En cuanto a los nuevos artistas, yo no sé si es que me estoy haciendo mayor o me estoy volviendo nostálgico, pero creo que antes había mucha más creatividad. Yo respeto todo tipo de música y cada artista que nace, aunque no comulgo mucho con la música que se está escuchando a día de hoy, como el reggaeton. Que a lo mejor no consigo entenderla o verla, pero me parece como muy «facilona».

    ¿Cuál es la clave del éxito para Javier de Pecos?

    Pues no lo sé, la verdad. Si lo hubiera sabido, habría sido mucho más fácil todo. Creo que no hay una clave del éxito, creo que simplemente trabajar, trabajar y trabajar. Algunas veces a tientas. Nosotros hemos tenido mucha suerte con la gente que nos ha seguido, porque nos han permitido evolucionar y nos han permitido equivocarnos. Y de vez en cuando, hemos acertado. Lo bueno de todo esto es que llevo 42 años en todo esto y aún me sorprendo cuando alguien paga una entrada para verme cantar.

    ¿Cuáles son tus siguientes pasos?

    Pues no me aventuro a decir qué pasará a largo plazo. Bueno, y a corto plazo tampoco. Ahora mismo estoy centrado en el concierto de Madrid del 22 de octubre, en el Cofidis. Pero quiero ver cómo va todo, veremos qué hacemos: si realizamos una gira o no. Pero va a depender un poco de este concierto.

    ¿Cuál es la mayor locura que has hecho por la música?

    Creo que para mí, ha sido una locura en sí dedicarme a la música y gastar tanto dinero en producciones que, quizás después, no han tenido ese éxito que esperabas. Pero bueno, estoy aquí en la música porque me apasionaba de pequeño y me sigue apasionando a día de hoy. Para mí, es una verdadera locura el estar donde estoy y el haber convertido la música en mi forma de vida.

    https://youtu.be/H_xdPtkwABY

  • Duerme Simón: «Supernova es una explosión sinérgica de sonidos»

    Duerme Simón: «Supernova es una explosión sinérgica de sonidos»

    Hay bandas tan especiales a las que merece la pena conocer, más allá de su música. Y Duerme Simón es una de ellas. Con esa sensibilidad que los caracteriza y tocando con la varita del cariño todo lo que hacen, han vuelto a conseguir atraparnos en su universo musical. Lo han conseguido en esta ocasión, con su reciente trabajo, «Supernova», que el próximo 17 de octubre comenzarán a presentar en directo. El primer destino: la sala El Perro de la Parte de Atrás del Coche, en Madrid.

    ¿Cómo surge este «Supernova»?

    Tras algunos cambios en la formación de Duerme Simón, principalmente de formación, decidimos coger las canciones que estaban empezando a tomar forma y un poco fluyendo y otro poco con mucha intención de buscar tanto la sonoridad como el estilo compositivo que hacía tiempo íbamos persiguiendo, nos fueron encontrando estas 10 canciones a nosotros.

    Una vez tuvimos las 10 demos casi finiquitadas, llegamos a OMC Estudios (Madrid), y Omar Carrascosa junto con muchos días de creación sin ninguna pretensión más que favorecer su mensaje, dieron lugar a la magia que puede oírse.

    El disco tiene un nombre bastante sugerente. ¿Fue escogido a conciencia?

    Necesitábamos explotar de algún modo todo lo que llevábamos guardando tanto tiempo. El nombre de cada disco lo solemos escoger sin pensarlo mucho, un día de repente llega, y ya todo empieza a tener sentido. No pretendíamos hacer un disco aparentemente conceptual, pero al final todo ha quedado bastante redondo.

    Una supernova es la muerte de una estrella, el fogonazo que deja ciego justo antes de desaparecer para siempre. Y puede que la metáfora nos flipó tanto al compararla un poco con el momento creativo que estábamos viviendo en 2017 que de repente todo estaba en su sitio. Las letras siempre tienen un poco de culpa, y en Duerme Simón el mensaje siempre ocupa un lugar muy importante, así que hemos intentado hablar y gritar que lo que quieres debes ir a buscarlo dejando atrás todo lo que dañe o frene agradeciéndole con toda la fuerza del mundo el bien o mal que te haya causado.

    Con este trabajo habéis dado un paso más, experimentando aún más con nuevos sonidos. ¿Por qué ha sido así?

    Ya desde “Bendita Valentía” empezamos a juguetear con la electrónica y los sonidos del sintetizador, aunque siempre pensamos que nos habíamos quedado cortos y con «Supernova» hemos querido explotar esto al máximo. Sonidos oníricos casi etéreos, subidas en la producción sin utilizar lo que se suele utilizar en producción normalmente, millones de texturas y capas que te envuelvan más si cabe en los riffs de guitarra o el mensaje en sus letras. Se nos ha ido un poco la olla. Pero eso era precisamente lo que queríamos: disfrutar todo lo posible de la creación, y como decimos todo fue gracias a la sinergia con Omar. Hemos disfrutado y aprendido muchísimo con él en las dos fases de grabación, y cada día nos íbamos a casa con la sensación de estar cursando una beca de estudios sobre cómo disfrutar de la música sin etiquetas ni estilos. Si la canción pedía algo que aparentemente no encajaba con lo que solíamos hacer, se lo ofrecíamos como regalo. Es así como hemos ido construyendo cada pilar de este disco. Y repetiremos sin dudar la experiencia.

    De hecho, el álbum tiene unos tintes un tanto oníricos, en cierto modo, por ese nuevo sonido. Sonido que nos lleva un poco a adentrarnos en vuestro universo. ¿Cómo es el universo Duerme Simón?

    Somos dos personas que amamos la música y todo lo que ésta tiene dentro. Nos denominamos «frikis» del sonido por la sencilla razón de que podemos estar horas delante de la sala de teclados de una tienda de música, seleccionando minuciosamente el sonido de sample que vayamos a usar en un nuevo bucle sobre el que componer, o dándole vueltas a las estructuras huyendo en todo momento de lo convencional. Es cierto que nos han ayudado mucho nuestros referentes, que nos han enseñado que se puede hacer música de manera distinta alcanzando el mismo objetivo, ya sea bailar, adentrarse en uno mismo, reflexionar sobre un tema controvertido o simplemente dejarse llevar.

    ¿Cómo ha sido todo el proceso creativo y compositivo?

    Como hemos comentado antes, un regalazo. Sí es cierto que desde que acabamos las demos hasta que vimos el disco acabado en nuestro mail ha sido un proceso complicado y lento. Casi un año y medio entre una fase y otra; pero por otro lado ha sido brutal habernos topado con Omar, porque entiende la música como nosotros y ha respetado muchísimo este universo sonoro, aportando todo lo que pudiera engrandecerlo, y enseñándonos mucho de su propio universo como productor. Los días pasaban rápidos, pero disfrutábamos muchísimo de cada fase. Ha sido más un proceso de disfrute máximo que unos días de agobio o estrés. Cuando acabamos la grabación de hecho, lo empezamos a echar muchísimo de menos en nuestro horario habitual (y eso que lo grabamos en periodos vacacionales por la incompatibilidad con los horarios de trabajo), pero todo esfuerzo ha merecido la pena, no sólo a nivel de aprendizaje, sino a nivel de poner en funcionamiento lo que más nos gusta, que es crear desde cero algo que quieres transmitir con mucha fuerza.

    Un titular que defina este trabajo.

    «Supernova»: canciones para oídos curiosos. Una explosión sinérgica de sonidos.

    Una canción y por qué.

    «Somos el enemigo», del disco Ø de Rufus T Firefly. Ellos son los culpables de que nos entraran unas ganas locas de hacer cosas distintas (también otros proyectos como Bon Iver, Tame Impala o Alt J). Cada letra de esta canción nos desgarra cada vez que la oímos. Es como un decálogo de lo que son nuestros principios: «Sólo creo en el dios que habita dentro de tu pecho. Abrázame». El amor como solución básica al mal del mundo. La resiliencia como filosofía de vida.

    «Sed animal» y «Recordar» fueron los primeros adelantos, ¿por qué elegirlos?

    El primer adelanto fue «La Ingravidez». Los tres singles hemos querido escogerlos con una intencionalidad muy clara: «La Ingravidez» porque es la canción más distinta del disco, la que menos coherencia estructural parece tener, y la que nos dijo a nosotros mismos «esto sois ahora, estad orgullosos y tirad para delante». Pese a que nos recomendaban lanzar cualquier otra de las 10 canciones, no declinamos nuestra idea de abrir el pastel de «Supernova» con «La Ingravidez». Lo teníamos súper claro. El videoclip que nos produjo y grabó Ana de Nevado, cerró el círculo y nos aseguró que habíamos tomado la decisión correcta.

    «Sed animal» es un canto al alejarse del monstruo de la red social, que nos tiene ciegos perdidos como sociedad que cada vez se mira menos de frente. Una canción de crítica social, quién nos lo iba a decir a nosotros…pero siempre con la metáfora como juguete favorito. Queríamos que el segundo lanzamiento sí que fuese más bailable y fuera descubriendo el lado más bailable de Duerme Simón, ya que en «Bendita Valentía» las canciones bailables casi brillaban por su ausencia y en «Supernova» casi ha sido al contrario.

    «Recordar» es uno de los temas más simbólicos del disco. El más emotivo y el que más nos sorprendió tras acabar su producción, así que en honor a la persona a quien va dirigida, quisimos que fuera el último adelanto de «Supernova».

    ¿Cómo veis el panorama musical y cómo de complicado veis el acceso a la industria de la música a día de hoy?

    Lo que vemos con respecto al panorama es que deja mucho que desear el amor que le damos a las canciones por el mero hecho de ser creaciones artísticas, menospreciando muchas veces el contenido o el mensaje que quieran transmitir y su calidad técnica, siendo mucho más importante otras cosas, que no es que no sean importantes, ojo, pero para nuestra humilde opinión, cada vez se está dejando más en segundo plano lo principal, que es la música.

    Vemos que si no estás en la onda y no vas a la moda es muy complicado entrar en el panorama actual. Muchas veces importa más lo cool que seas y el espectáculo que des más que las canciones. Y nos apena muchísimo. Vemos cada poco bandas emergentes que se lo curran muchísimo para dar el 200% en los escenarios, cerrando conciertos a mansalva para únicamente sus amigos, intentando pagar cuotas estratosféricas a agencias que dedican más tiempo a las bandas que les dan juego, y todo esto genera mucha ilusión matada por ahí. No debería ser así todo esto, pero en este mundo socio-digital que nos ha tocado vivir…parece que no nos queda otra. Es una lástima

    ¿Cuáles son las principales trabas que se puede encontrar una banda como Duerme Simón en la música?

    Las canciones de Duerme Simón sabemos que tienen otro tipo de características que las que solemos ver en bandas que copan los festivales. Nuestras canciones van más a por lo «metamusical» y menos a por lo mainstream.  Sinceramente no sabemos aún si calarán lo suficiente en el panorama actual (ojalá sea así), habrá que esperar un tiempo. Obviamente queremos que gusten, porque es la meta principal de todo aquel que hace canciones, pero ahora mismo lo único que queremos es tocar, tocar y tocar. Dar infinitos conciertos y llegar de manera orgánica a las personas. Que se topen con este universo distinto de sonidos y quieran quedarse. Si llegan en algún momento los festivales y el gran público, bienvenidos sean, por supuesto que sí, pero no es nuestra principal meta. Ni tenemos prisa por ello.

    Con todos los cambios que ha habido, especialmente, en el modo de consumir música, ¿creéis que se ha perdido el poder del disco como discurso?

    Para los románticos como nosotros, el disco tiene un valor más artístico y sentimental que otra cosa. Abrirlo, ver cómo se mezclan el diseño artístico y encaja con las canciones que guarda en su interior es casi un ritual que nos encanta seguir haciendo, pero sí que es verdad que cada vez hay menos personas que tienen ni siquiera un lector de CD, por lo que creemos que en un futuro no muy lejano las bandas empezarán a vender sus canciones de otras formas. Seguro que empezamos a ver cosas chulísimas dentro de nada que adoptaremos como normal, y no pasará nada. El arte evoluciona siempre, ya que es un ente vivo que va y viene, y eso es fantástico.

    Siguientes pasos de Duerme Simón:

    Seguir cerrando conciertos en distintos puntos de España, llegando cada vez a más oyentes atentos, y que éstos decidan quedarse cerca (que es lo más importante). Poder empezar a experimentar con estas canciones en distintos formatos, grabarlos, enseñarlos y volverlos a tocar en mil sitios. Experimentar con otras materias artísticas relacionadas con la música como las proyecciones, grabar algún videoclip más, y seguir creciendo como creadores y disfrutando siempre con ello. El caso es disfrutar del proceso, si no: ¿para qué hacemos esto?

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Ser pareja y mantener este bonito proyecto entre manos sin que deje jamás de crecer ni una cosa ni la otra. No siempre fue fácil, siendo sinceros, pero hoy en día nos compensan todas las dificultades vividas. Al final para nosotros Duerme Simón es casi un hijo y siempre un sueño que no para de crecer. Vivimos sabiendo que es nuestro proyecto de vida y que lo será siempre que siga sumando, pero fluyendo y haciendo todo con cariño y respeto hacia los distintos tiempos que requiere estar en convivencia en todos estos aspectos de la vida, todo va saliendo. Querer es poder, siempre. Y si se quiere y respeta tanto al proyecto como a la persona con la que lo compartes, es bastante fácil.

  • Fon Román: «La chispa, la llama y el humo es un disco a corazón abierto»

    Fon Román: «La chispa, la llama y el humo es un disco a corazón abierto»

    Ya podemos decir bien alto y claro que «La Chispa, la Llama y el Humo» es nuestro. Gritarlo a los cuatro vientos y bien orgullosos. Un disco repleto de cariño, emoción y amor que augura, sin lugar a dudas, el regreso de Fon Román (ex de Piratas). Un regreso que nos dará la oportunidad a más de uno de verlo en directo, no sin antes leer lo que nos ha contado en la entrevista que le hemos hecho.

    ¿Cómo surge el concepto de «La Chispa, la Llama y el Humo»?

    Durante un retiro en una casa aislada a 4 horas de la ciudad de México compuse varias canciones entre ellas la Chispa; y a raíz de esta canción se me ocurrió todo el concepto del álbum.

    ¿Cómo lo definirías, cómo explicarías al público que se va a encontrar en un par de días en este álbum?

    Un disco a corazón abierto, emocionante y luminoso.

    Para poder disfrutar de este trabajo, hemos esperado 8 años. ¿Cómo has vivido tú todo este proceso?

    Después de mi anterior trabajo, estuve inmerso en una gira/documental que llevó por título «POPartesanal». Luego me fui a vivir a México, donde estuve produciendo y un poco aislado de mi faceta compositiva, hasta que hace dos sentí la necesidad de cerrar canciones y darle forma a un disco.

    Irrumpiste con «El equilibrio es posible», primer single de este trabajo. ¿Por qué este tema?

    El disco habla mucho de abrir el corazón y de aceptarse a uno mismo. Y la verdad es que el mensaje del «El equilibrio es posible» aunaba todo eso y me pareció apropiada como primera muestra del disco nuevo.

    ¿Cómo fue trabajar de nuevo con Iván Ferreiro y cómo concibes el hacer ese guiño a Los Piratas en esta canción?

    Pues trabajar con Iván siempre es fluir, hay una sintonía natural entre ambos hacia la música. El título de el «El equilibrio es posible» me surgió a raíz de la frase de inicio: «si estás pendiente de equilibrarte es cuando te tambaleas». Cuando seguí componiéndola sentí que para que el equilibrio fuera posible, había que aceptar que realmente es imposible y eso pasa por aceptarnos a nosotros y nuestros fantasmas, por eso enlacé ambos títulos

    ¿Crees que es importante recordar de dónde venimos para enfocarnos en el futuro?.

    Más bien sería fluir con el presente para encarar el futuro. Aferrarse al pasado creo que es un freno para lo que pueda venir.

    Tras este primer single, llegaron «La Chispa» con Zahara y «La Llama» con Izal, ¿cómo se dieron ambas colaboraciones?, ¿y por qué seleccionarlos como adelantos?

    Quería hacer versiones en acústicos como adelantos ,para mostrar en crudo las canciones. Además de la amistad, ambas voces encajaban perfectamente con los temas que seleccioné como singles.

    Precisamente «La Chispa» y «La Llama» nos evocan al título del disco. ¿Hay cierta conceptualización detrás de todo ello?.

    Sí, siempre intento que haya un concepto unitario en mis obras. En este caso el tema de trasfondo es el cambio,la transformación y la impermanencia dónde el título, «La chispa» (lo que aparece en un instante), «La llama» (lo que se sostiene un tiempo) y «El Humo» (lo que se extingue, muda y cambia a otra cosa), asocia todo este concepto.

    ¿Qué importancia tiene la imagen y la parte audiovisual para el proyecto de Fon Román? En este sentido, ¿cómo fue trabajar con Alfonso Casas?

    Siempre me ha gustado trabajar con otros artistas de otras disciplinas ,poder trasladar el concepto que tengo y que enriquezcan la obra final.

    Con Alfonso tuve contacto desde mi primer disco en solitario y se había ofrecido en alguna ocasión a que hiciéramos algo juntos en algún momento. Me fui a Barcelona y en una conversación deliciosa, y después de una lluvia de ideas, encontramos el encaje; crear varias ilustraciones que pudieran usarse separadas y también unirse en una sola, creando una especie de icono, y que a su vez contuviera todo el concepto de «La chispa, la llama y el humo».

    ¿Y qué relevancia tiene el mensaje para Fon Román?

    Bueno, es parte fundamental en mi propuesta, es lo que me sale de forma natural, el hacer discos como impulso vital y transformador. O puede ser que lo vital y transformador, me impulsa a seguir creando discos. Me siento cada vez más como un artesano de los de antaño, haciendo un trabajo minucioso y delicado, algo que cada vez  resulta más excepcional.

    Tienes amplio recorrido musical, ¿cómo ha evolucionado Fon Román desde que comenzó su andadura?

    La esencia es la misma pero con más aprendizaje y experiencia. Sigo siendo y seré un buscador. 

    ¿Y cómo crees que ha cambiado la escena en la que te mueves?

    Indudablemente Internet y las redes marcan actualmente la difusión, en la que la propia obra del artista es casi menos importante que su imagen o su exposición.

    Uno de los mayores cambios que se han producido en los últimos en la industria es el modo de consumir música. En este sentido, ¿crees que se ha perdido el poder del disco como discurso?

    Pues así es, el streaming, la inmediatez y el consumo rápido, es lo que impera. En cambio, los japoneses son los mayores consumidores de CDs. Lo mismo que yo hago desde mis inicios de crear disco/concepto lo realizó ahora Rosalía y mira la buena acogida.Creo que aún no se ha muerto pero si es cada vez menos valorado. 

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Fon Román?, ¿cómo afrontas la gira y cómo te preparas?

    Pues continuar con la promo, ensayar y afrontar con la mayor ilusión lo que se va presentando al paso.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    Ser músico. Verdadera locura atemporal. 

    Tras el lanzamiento de este trabajo, comienza la gira. A falta de más fechas por confirmar, Fon Román visitará las siguientes ciudades.

    19 de octubre · La Fábrica de Chocolate Club · Vigo

    ENTRADAS

    25 de octubre · Costello Club · Madrid

    ENTRADAS

    15 de noviembre · Sidecar · Barcelona

    ENTRADAS

    https://youtu.be/fFawZUb-O10

  • Virginia Maestro: «Del Sur mezcla mis raíces andaluzas con la estética de la música americana»

    Virginia Maestro: «Del Sur mezcla mis raíces andaluzas con la estética de la música americana»

    Virginia Maestro es una de esas artistas mágicas y que son sinónimo de música. Con su voz y su talento, nos enamoró a más de uno en 2008 y desde entonces, no ha dejado de trabajar, convirtiendo en arte todo lo que toca. Y lo hace más allá de las etiquetas o los nombres. Lo hace por puro amor a la música.

    Con el inminente lanzamiento de su nuevo trabajo, «Del Sur», pudimos hablar con ella. Y esto es lo que nos ha contado de este álbum, de su carrera y de su visión sobre la industria de la música. Nosotros la queremos un poco más después de charlar con ella.

    Todavía quedan unas semanas para el lanzamiento de «Del Sur». ¿Cómo lo definirías? Para avanzar un poco a la gente qué encontrará en este trabajo.

    «Del Sur» es un disco con una gran influencia de la música americana y latina; con aromas de folk, soul, country y blues, y también del bolero clásico. Con un sonido fronterizo, «Del Sur» es un trabajo de doce canciones, en su mayoría en español, grabadas en directo. Mi quinto álbum está producido por Colin Linden, y fue grabado en su estudio en Nashville.

    ¿Cómo surge el concepto de «Del Sur»?

    Mi propósito fue mezclar mis raíces andaluzas con la estética de la música americana sureña. Quise hacerlo en mi lengua materna, de ahí el sonido fronterizo del álbum. De niña cantaba boleros de Los Panchos y Antonio Machín, y en los últimos años he bebido del country y el folk. Me pareció que el título del disco era perfecto. He escrito canciones que rinden homenaje a ambos lugares; de los que siento que formo parte y de los cuales me he nutrido y sentado las bases de la artista que soy.

    Respecto al videoclip de este tema, ¿cómo surge la idea?

    Mi mánager Julián Gutiérrez (Idarte Producciones) me propuso a la productora NOIDENTITY Flims para realizar el vídeo. Fue Joaquín, el director, quien creó el universo e historia para el clip. Nos sedujo al instante. Es una idea fresca y muy original, y teníamos muchas ganas de hacer algo rompedor para el single Disparando. Estamos muy felices y orgullosos del resultado.

    «Disparando» ha sido el primer adelanto de este álbum, ¿por qué precisamente esta canción con single?

    Lo cierto es que hicimos dos adelantos previos; «Miel, luna y piel» y «Let me be me». Tuvimos nuestras dudas, pero finalmente nos decidimos por «Disparando» por la fuerza del estribillo y porque es muy representativa del concepto del álbum. Nos costó decidirnos, había otras candidatas predilectas sin lugar a dudas. Al final siempre hay que arriesgarse y tomar una decisión. «Disparando» nos parece una canción con fuerza, luminosa y con capacidad para conectar con el público.

    Ya en el estudio con Linden hablábamos de lo buena candidata que era para ser single.

    ¿Por qué las composiciones de Virginia Maestro beben tanto de esas raíces americanas?

    Porque me apasiona su tímbrica, sencillez y elegancia. Me transporta a un lugar bello y hermoso. Porque conecto con su paisaje y emoción, y me llega como algo directo y honesto, y me siento muy identificada.

    Sin embargo, a pesar de esas raíces tan marcadas, se nota tu sello, tu personalidad en cada canción que has hecho. ¿Cómo fue esa búsqueda de una identidad propia?

    Muchas gracias. La búsqueda ha sido compleja, como debe ser, y al mismo tiempo apasionante. He disfrutado mucho del proceso, sobre todo porque no sabía ni lo que estaba buscando, excepto sentirme a gusto y sincera. He querido investigarme e incomodarme hasta encontrar la forma de cantar de nuevo en español; encontrar la forma de expresarme con las letras, lo que necesitaba y quería contar, cómo hacerlo, y cómo hacer armoniosa la mezcla de influencias. Mirando atrás lo recuerdo con mucho cariño y orgullo. La etapa de creación es una de las más bonitas.

    ¿Cómo fue trabajar bajo la producción de Colin Linden en Nashville?

    Trabajar con Colin es muy fácil. Él y los músicos hicieron sencillo algo muy complejo. Su talento y su generosidad son enormes. Linden respetó al cien por cien las canciones tal y como le llegaron en la maqueta, detalle que me encantó. 

    Creo que Colin es un productor magnífico porque saber extraer de cada uno lo mejor, así lo sentí conmigo y así fui testigo de su relación con el resto de la banda. Fue una delicia dejarme llevar y disfrutar cada día de la grabación. Él lo tenía muy claro y por supuesto contaba conmigo y siempre me preguntaba. Fue maravilloso comprobar que estábamos de acuerdo en cada decisión, como ya sospechaba.

    Te conocimos en el año 2008, ¿cómo ha evolucionado Virginia Maestro desde ese momento?

    Quiero pensar que soy mucho mejor, así lo siento yo. Hace once años del programa, y siento que he tenido la gran suerte de aprender mucho tocando y escribiendo de aquí para allá. Ha sido un largo camino hasta aquí, sobre todo porque he estado buscándome, buscando la manera de expresarme. Cada paso que he dado me ha servido para estar más cómoda y tener más confianza, en todos los aspectos.

    ¿Cuáles son las mayores dificultades que te has encontrado por el camino?

    Sin duda adaptarme y mantenerme firme ante los bruscos cambios de mi carrera. La toma de decisiones artísticas siempre encierra momentos de mucha tensión, pero no son lo más complejo para mí.

    Además, durante todos estos años te has mantenido en una posición bastante independiente. ¿Cómo de complicado es mantenerse en ese camino, sin caer en las fauces del sector más mainstream? 

    Me desagradan las etiquetas, y me desagradan bastante. 

    Lo único que he hecho es buscarme, ser fiel a mí misma en cada etapa vivida. Para mí lo único difícil es quedarme en casa y no tocar. No creo en la falsa religión de que el indie es muy cool y el mainstream no mola.

    A mí lo que me gusta es la música, las canciones y los artistas. Detesto el empeño en separarnos y etiquetarnos como si fuéramos cosas en vez de artistas. La palabra mainstream e indie se han desvirtuado y a menudo se utilizan como arma arrojadiza. De ahí mi rechazo. 

    He vivido las dos etiquetas y honestamente nunca me he sentido identificada con ninguna de las dos, no entiendo la necesidad. Los artistas que conozco no las utilizamos para hablar de música o de estilos, no nos importa lo más mínimo. Lo que queremos es tocar, componer y grabar.

    En cualquier caso me encanta que me hayas dado la oportunidad de expresar mi opinión al respecto haciéndome esta pregunta. De veras lo digo. 

    Nunca he pensado ni me ha importado ser una cosa u otra, lo único que me importa es hacer canciones que signifiquen algo para mí para poder conectar con los demás. Y honestamente me da igual si es en un concierto de Los 40 o si es en el Sonorama Ribera.

    Uno de los mayores cambios que se han producido en los últimos en la industria es el modo de consumir música. En este sentido, ¿crees que se ha perdido el poder del disco como discurso?

    Soy una romántica, y siento que es una lástima que se haya perdido o se esté perdiendo. También es bueno que haya ciertos cambios e indudablemente hay que adaptarse. En «Del Sur» sigo abogando por ese romanticismo, irremediablemente.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Virginia Maestro?

    Hacer entrevistas lindas como ésta, contando la aventura maravillosa que ha sido grabar el álbum y no parar de tocar. Llegar a la gente a través de mi música.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    Dedicarme a ella.

    https://www.youtube.com/watch?v=hQZ3NMYyecQ

  • Álex Serra: «In The Real World es un trance hacia la imaginación»

    Álex Serra: «In The Real World es un trance hacia la imaginación»

    Una suave sensación de libertad es la que emana de las canciones de Álex Serra. «In The Real World» es capaz de transportarnos, hacernos viajar. Un viaje capaz de perdurar en el espacio y en el tiempo, un viaje iniciático del que jamás habrá vuelta atrás. Una ligera sensación de no pesar, de flotar. Sensaciones que traspasan todo tipo de pantallas y que emocionan, que no se quedan en las canciones. Magnetismo. Eso es lo que reflejan las canciones de este disco y eso es lo que refleja el propio Álex Serra cuando, un martes cualquiera, nos sentamos con él en la terraza de La Nau Bostik, un espacio artístico ubicado en la maravillosa Barcelona.

    ¿Cómo surge todo el concepto de «In The Real World»? Porque da la sensación de que hay mucho detrás.

    Es profundo, hay gato encerrado [risas]. Este disco surge de la recolección de experiencias personales que viví tras un viaje que hice en 2012. El viaje fue muy inspirador porque me ayudó a conocer mundo y, sobre todo, conocerme a mí mismo. «In The Real World» es un álbum de diez temas, que recogen momentos y experiencias que a mí me han cambiado.

    En cuanto al título del trabajo en sí, es una idea, un concepto que a mí me viene a la mente. Es una dualidad, dos formas diferentes de entender el mundo. Una de ellas, abstrayéndome de mí mismo, alejándome, percibiendo todo como desde fuera. De hecho, veo a las personas ajenas a mí y muchas veces me generan como rechazo, miedo o incluso me da como vergüenza relacionarme con la gente. Y la otra de ellas, que no me pasa siempre, que es ver el mundo como un todo: se disuelven las líneas y todo pierde como su forma. Entonces me relaciono con las personas, como si me hablara a mí mismo, por lo que entro en una especie de trance, que me da calma. Así que me gusta pensar que eso es el mundo real, lo que va mucho más allá de lo físico.

    Precisamente, da la sensación de que el disco recrea una atmósfera como muy particular. Y todo ello mezclado con multitud de sonidos diferentes. ¿De qué manera has construido todo ese universo?

    Pues la verdad es que ha sido un reto. Estuve cuatro años de viaje y cuando volví, tenía el deseo de contar esa historia y hacer las canciones. Pero no tenía el conocimiento de cómo producir todo ello, de la manera que yo quería. Que, finalmente, lo he encontrado y el disco suena tal y como quería que sonara. Pero ha sido un proceso largo, que ha durado cerca de dos años. Tuve la fortuna gigante de conocer a Toti Arimany, productor con el que he hecho el disco y con el que actualmente estoy tocando las canciones en directo. Cuando le enseñé el esqueleto de lo que serían los temas, flipó y se imaginó el músculo. Toti es un poco de mi estilo y entendió además desde el principio, que todo esto requería tiempo. Así que fuimos muy poco a poco: escuchar los temas, ver qué sensación queríamos transmitir con ello, cómo entrar en ese trance.

    Hicimos un trabajo increíble. Al principio, yo flipaba, por la atención que se le daba a todos y cada uno de los detalles: por ejemplo, los bombos. Toti me planteaba: «¿cómo mejoramos este bombo?». Pues al final, nos tiramos un día dándole vueltas y buscando el sonido perfecto.

    ¿Cómo está siendo la acogida de «In The Real World»?

    Pues muy heavy y muy bonito, porque también el disco salió adelante gracias a una campaña de creowdfunding y la verdad es que, desde ese momento, todo el apoyo fue increíble. No solo apoyó gente cercana, también gente que no conocía y eso dio mucho impulso. Pero ya desde que el disco vio la luz en plataformas, he recibido bastantes mensajes de personas que dicen que les gusta mucho y que les está ayudando mucho a sanar, porque les transmite mucha calma. Es muy guay recibir ese feedback.

    Un titular que defina este disco.

    Es un trance hacia la imaginación.

    Una canción del disco.

    Pues es complicado porque al final todas son como mis hijas. Podría decir con la que en estos momentos, me siento más en sintonía. Por ejemplo, estoy vibrando mucho con «So Free», la segunda canción y una de las primeras que compuse durante el viaje, cuando estaba viviendo en Sudáfrica. Fue una experiencia única: vivíamos en un lugar muy tranquilo, frente a un lago, con amigos. Y eso me hizo reflexionar mucho sobre la sociedad actual, en la que prima la rapidez constante, el agobio, el estrés constante que ejerce el tiempo. A mí me gusta mucho estar tranquilo, estar en paz al que intento volver siempre.

    A mí lo que me gusta es hacer música, hacer feliz a la gente, sentir esta sensación de estar unidos.

    ¿Crees entonces en el poder de la música para cambiar las cosas?

    No es que crea, es que lo siento cada vez que doy un concierto, cada vez que voy a un concierto. Veo a la gente sonriendo. Es más bien una evidencia. Es necesario: imagínate el mundo sin música, sería una locura.

    ¿Por eso también haces música?

    Yo es que estoy un poco loquito y para mí todo es música. Lo único es que hay música que es una mierda y música que te hace volar, que te hace vibrar. La política es música, es mierda porque te hace sentir así muchas veces, pero es música. Evidentemente, se puede cambiar el discurso – que para mí también es música. Al final, lo que yo busco es conectar con la gente.

    ¿De ahí también el visibilizar ciertos temas como la culpa, el miedo, la ansiedad? Temas con los que, al final, tenemos que convivir.

    Sí, claro. Se trata de ser consciente de todo ello, de que todos acarreamos unas creencias, unas culpas y unos traumas desde que somos pequeños. Pero son cosas que vienen de muy lejos, estoy convencido de que lo que más nos frena son historias viejas. Y quizás sea ya momento de soltarlas. Es importante ser consciente de cuáles son tus historias, ver de dónde vienes y si te siguen afectando a día de hoy, intentar cambiarlas.

    ¿Qué importancia tiene la imagen para el proyecto de Álex Serra?

    Yo creo que es súper importante, porque al final vivimos en un mundo que es muy visual. Creo que, por eso, también hay que ser muy cuidadoso con lo que se transmite a nivel visual. Por ejemplo, el diseño del disco lo hizo un artista francés al que conocí en un viaje. De esto hace dos años, pero cuando vi su arte, me encantó. Así que no dudé en escribirle cuando concebimos «In The Real World». Entre unas cosas y otras, nos llevó unos tres meses pensar en todo ello y al final, verlo físicamente es increíble. El arte del disco es algo que ya quedará para siempre.

    Con el videoclip pasó un poco igual, para mí fue una gozada juntar a todos esos artistas: desde los bailarines con los que llevo trabajando un tiempo, hasta los camarógrafos. Fue increíble.

    ¿Y qué relevancia tienen para ti otras artes, como la danza, en relación al proyecto?

    Para mí, es una manera de ver la música. La música la escuchas, pero a través de la danza, la puedes visualizar, es capaz de transmitirte todas las melodías, todos los ritmos. Creo que complementa el todo, todos los sentidos de la música. El baile es lo visual, el sentimiento, el tacto.

    Fue muy fuerte porque cuando volví de viaje, me escribió Pau Arnal, uno de los bailarines del videoclip y con el que, además, vengo trabajando desde hace un tiempo. «Normalmente no hago esto, pero te sigo desde hace un tiempo y me encanta tu rollo. A ver si algún día podemos quedar y hacemos alguna impro juntos», me dijo. Entonces, me puse a ver alguno de sus vídeos bailando y la verdad es que flipé con su trabajo. Una elegancia, un arte, un flow. Entonces, al quedar, fue como una explosión de todo. Desde ese momento, valoro cada vez más el baile como complemento de la música.

    Siguientes pasos de Álex Serra.

    Pues es curioso porque todo esto es nuevo para mí, en cierta manera. Desde grabar el disco, llevarlo al directo, participar en festivales, ser yo quien se exponga delante de todo el mundo. Para mí es una aventura. Pero me doy cuenta de que esto es solo el principio de todo lo que está por llegar. «In The Real World» ya está en la calle, pero ahora toca llevarlo por todos los rincones posibles. Ese es un poco mi sueño.

    Así y todo, es muy curioso porque yo llevo cerca de dos años y medio con estas canciones. Y me quedan por lo menos, un par de años más. Y es que los temas que uno crea, finalmente lo terminan acompañándolo toda la vida. Es un fenómeno muy interesante.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido tú por la música?

    Dejarlo todo, dejar a un lado mi vida normal e irme de viaje. Todo ello, sin intención de volver a mi vida normal y con la seguridad de que iba a venirse algo muy gordo. Ha sido una locura muy acertada, aunque me daba mucho miedo, mucho vértigo. Pero hay que atreverse a cambiar y jamás acallar esa voz del espíritu que te dice: «hazlo».

NEWS-
LETTER

Sin rollos. Sin spam. Solo lo que suena.

NEWS-
LETTER

Sin rollos. Sin spam. Solo lo que suena.

NEWS-
LETTER

Sin rollos. Sin spam. Solo lo que suena.