Categoría: Entrevistas

  • Penny Necklace: «Sólidos es un proyecto deleite de todos los sentidos»

    Penny Necklace: «Sólidos es un proyecto deleite de todos los sentidos»

    Ya nos sorprendió con «La Luz», pero es que con «La materia» lo está volviendo a hacer. Se trata de Penny Necklace, quien acaba de lanzar el primer EP de este nuevo trabajo tan conceptual. «Sólidos» es ya una realidad. Y ya han llegado los dos primeros videoclips de este nuevo universo de la banda madrileña.

    A raíz de la publicación de «Sólidos», quedamos con Odette Suárez, vocalista y «front-woman» del proyecto. ¿Queréis saber lo que nos contó sobre lo nuevo de Penny Necklace?

    ¿Cómo surge el concepto de «Sólidos»?

    Es un poco la continuación de «La Luz». Cuando acabé el disco anterior, que fue bastante revelador para mí, me moló mucho la idea que había forjado de la sinestesia, de ir juntando canciones o sonidos con otros conceptos no ligados a la música (en ese caso fue el color). En este caso, decidí relacionarlos inicialmente con los metales. Quería sacar temas en esa línea, que se llamaran «Oro», «Cobre». Pero eso se me acotaba demasiado. Así que opté por enfocarlo hacia «La materia», ya que había sacado un trabajo previo que se llamaba «La luz». La idea es cerrar posteriormente la trilogía, con «La forma».

    Me puse a trabajar en «La materia» al año de salir «La luz», porque intuía que se retrasaría un año más. Así que en base a eso construí y dividí el trabajo en tres, en «Sólidos», «Líquidos» y «Gaseosos».

    En lo que respecta a las tres canciones de «Sólidos», reflejan un poco el cómo me encontraba yo en ese momento. Justo tuve problemas de salud y en esos instantes, como que necesitaba apoyarme en ellas. Así que los temas hablan un poco de eso: del miedo y de cómo afrontarlo.

    ¿Por qué extrapolar a la música ese tipo de conceptos tan abstractos: la luz, la materia?

    Yo creo que cuando hablas de cosas que no son tan directas y que dan libertad al público para que interprete. Justo cuando estaba con «La luz», tocaba las canciones y preguntaba a la gente que qué color creían que era y, casi siempre, acertaban. Creo que hay como una sensibilidad subyacente, que te hace captar, que te hace sentir, sin saber muy bien cómo. Las conexiones directas pueden ser más fáciles, pero son menos sorprendentes. Y eso es lo que más me gusta. Que haya conceptos abstractos tan sinestésicos, que te hacen mezclar sentidos.

    Un titular que defina esta primera parte de la materia, que defina «Sólidos».

    Si tuviera que vender a Penny Necklace por «Sólidos» y a alguien que nunca hubiera escuchado a Penny Necklace, diría que es un proyecto deleite de todos los sentidos. De hecho, la presentación del proyecto no será un concierto al uso. Será en una localización secreta, en una especie de hangar. Y para ello, hemos montado una especie de show, con toda su escenografía y juego de luces, de olores. El formato del CD también tiene su textura, ya que lo imprimimos en papel cebolla. Todas las canciones tienen su respectivo videoclip. Así que creo que es un proyecto esférico, en el que hay que sumergirse.

    En todo este espectro, ¿qué importancia tiene la imagen para el proyecto de Penny Necklace?

    Creo que al final la música es como el amor. Te enamoras de una persona por muchas cosas, aunque una de ellas te flipe. Pero siempre te fijas en detalles: en cómo es, cómo te trata, cómo huele, cómo piensa. Y creo que un proyecto artístico es similar, de ahí la importancia de cuidar todos los detalles, no solo la música.

    «Piedra» fue el primer adelanto de este EP. ¿Por qué? Y también, ¿cómo surgió la idea del videoclip?

    Seguro que en alguna ocasión, te habrán dicho muchos artistas que ha habido canciones que les han surgido en un momento. Sin embargo, otras han tardado mucho más. En el caso de «Piedra», surgió de manera casi instantánea. De repente, un día me senté, hice un tema y tal cual se quedó. Ha cambiado un poco el sonido, pero los arreglos son los mismos. Eso es síntoma de sinceridad con uno mismo, como si hubieras vomitado algo que llevas dentro. O al menos así lo veo yo. Eso es muy guay para abrir brecha.

    Luego el videoclip, surgió de otras referencias de vídeos que tenía de Billie Eilish o Amaia. Vídeos en los que hay espacios muy vacíos y en los que solo importa la persona que te está cantando la canción como si estuviera en la misma habitación que tú. También estaba la idea recurrente como del subconsciente, de que te atrevas, de que arriesgues. De ahí la idea de girar, el círculo.

    ¿Cómo ha sido la experiencia de dirigir tú misma el videoclip?

    Pues tiene cosas muy guays, porque te permite llevar a cabo las ideas tal cual las tienes. Aunque cuando tienes dudas, no es tan guay. Tengo la suerte de que mi equipo se involucra y está muy por el proyecto. Al final, lo haces lo mejor que puedes. Y la verdad es que estoy muy contenta con el resultado.

    Justo ha salido también el segundo videoclip, el de «Metal». Cada uno de ellos es como un parto, piensas que no va a salir y cuando lo haces y lo ves con retrospectiva, dices: «pues ha quedado muy bien» [risas].

    En todo el proceso de grabación del EP, ¿cómo ha sido trabajar con Víctor Cabezuelo?

    Era necesario. Es como una de las piezas del engranaje que a mí me hace sentir segura. Con Víctor sé que las cosas, al final, van a llegar a buen puerto. Confío mucho en su criterio, además es una persona muy respetuosa con las opiniones de los demás. También es muy humilde y tranquilo. Siempre opina y habla desde el cariño y respeta mucho que cojas o no su idea. Además, se involucra mucho. Cuando está con tu proyecto, se mete a fuego con él. Estoy muy contenta y orgullosa del trabajo con él.

    Siguientes pasos de Penny Necklace.

    Así de manera inmediata, está el concierto de presentación en Madrid. Como contaba será en un lugar diferente a una sala de conciertos. Solamente se puede ir comprando el disco o el totem. La idea es un poco post-mecenazgo y financiar un poco lo que hacemos a posteriori, adquiriendo el EP. Al final, el lugar de la presentación no está preparado para vender entradas, así que la mejor manera que se nos ocurrió fue regalarla si el público se hacía con el disco. Tengo muchas esperanzas en ese día, porque nos vamos a currar mucho la escenografía. Estoy muy emocionada. Así que nada, será el 17 de mayo.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    Pues me he ido a Chile y México, y básicamente todo mi equipaje eran instrumentos y dos mudas [risas]. No tenía nada más porque no me cabía más. Encima dormí en el aeropuerto, haciendo escala entre un país y otro. Y la ropa, bueno, me compré ropa allí [risas].

    Fue una experiencia enriquecedora. Todo el mundo fue muy agradable. Además, tuve la oportunidad de tocar en escenarios grandes, ante público que no conocía de nada. Buena locura.

  • Gentleman Clef y el equilibrio en «It’s all about balance»

    Gentleman Clef y el equilibrio en «It’s all about balance»

    «Storm» supuso el descubrimiento de Gentleman Clef, a los que no hemos dejado de seguir la pista desde entonces. Pero desde ese momento ya han pasado dos años y ahora, la banda formada por los hermanos Serrano, ha lanzado su nuevo trabajo. Un trabajo que supone su primer larga duración.

    Efectivamente, estamos hablando de «It’s all about balance». Un álbum con el que lo «petaron» en la Sala El Sol hace algunas semanas, colgando incluso el cartel de «entradas agotadas». Y sobre él, nos estuvieron hablando hace unos días. ¡No te pierdas la entrevista!

    ¿Cómo surge el concepto de «It’s all about balance»?

    Germán. La idea de base era hacer un larga duración, pero con un enfoque distinto, con mucha pre-producción y mucho trabajo de producción. Queríamos que estuviera muy trabajado y que estuviera mucho más cerca a la escena internacional. Así que ahí empezamos a recapitular todas las composiciones hasta el momento y comprobamos que estuvieran en equilibrio entre sí, de ahí también un poco el título. Y a partir de ese momento, comenzó también el trabajo con Charlie Bautista, que nos ayudó mucho a darle identidad a las canciones y ya, a grabar.

    ¿Por qué esa especie de búsqueda del equilibrio.

    Juan. Sí que es verdad que mucha gente dice que nuestro estilo es difícil de encasillar y que cada canción es distinta. Así aparte del significado del propio título, queríamos que todas tuvieran un mismo hilo conductor o que tuvieran un mismo nivel, en lo que a producción y sonido respecta. Así que tanto en lo musical, como por la importancia que tiene para nosotros el equilibrio, queríamos que siguieran todos los temas una misma línea.

    Germán. Hay canciones más tranquilas, otras que tienen más marcha y había que conjugarlas todas bien. Queríamos que el disco tuviera una misma esencia, que se viera homogéneo dentro de tanta variedad.

    ¿Cómo fue todo el trabajo con Charlie Bautista y Dani Richter?

    Germán. Pues genial, la verdad. El trabajo con Charlie Bautista ya empezó con buen pie porque él ya había escuchado un poco lo que habíamos hecho anteriormente. Además de pasarle los temas del disco al desnudo. Y desde el primer momento, supo captarnos muy bien en todos los aspectos. Respetó muy bien la raíz de los temas, pero consiguió al 100% que crecieran. Ya a partir de ahí comenzamos a trabajar, dándole mucho tiempo y mimo a las canciones. Y, sobre todo, hubo mucho trabajo de entendimiento, ya no solo con Charlie, también con Dani Richter.

    Juan. Lo bueno es eso, que supieron entender desde el principio que es lo queríamos, nos leyeron al instante. Y lo potenciaron. Esto para nosotros era lo más importante.

    Permanece la esencia, pero sí que se ve evolución. Sobre todo con el tema de la voz. No sé si vosotros lo veis igual o si ha sido un cambio natural.

    Germán. Ha sido algo natural de la edad, porque ya han pasado dos años desde «Storm» [risas]. Y luego también sí que es verdad que quisimos trabajar mucho el tema de la voz, queríamos pronunciar bien, que todo estuviera perfecto. De hecho, contamos con la ayuda de una profesional nativa en inglés, para repasar todas las letras y para repasar todo el tema de dicción. Y ahí pusimos mucho curro. Así que una alegría que se haya notado.

    Un titular que defina «It’s all about balance».

    Germán. Para mí, la frase que le da título al disco, sintetiza muy bien lo que hay en el disco. Porque hay canciones muy distintas y diversas, pero conviven muy bien. También refleja muy bien lo que es nuestra música, en la que hay un equilibrio entre la voz, el piano y el resto de elementos. De alguna manera, creo que resume muy bien lo que es la obra.

    Juan. Al final, es un poco también el orgullo de haber grabado un disco tan bueno como este. Porque en otros trabajos que hemos hecho, por falta de recursos, los hemos grabado como hemos podido. Pero en este ha habido un gran salto y el resultado ha sido genial. Para nosotros ha sido un hito.

    «Done Waiting» fue el primer adelanto. ¿Por qué este tema y cómo surge la idea del videoclip?

    Germán. El título ya fue revelador, fue como un: «ya estamos hartos de esperar». Además, a nivel musical es mucho más animada y tiene más gancho. Es una canción muy fresca para entrar y abrir un disco. Y respecto a la idea del videoclip, dimos muchas vueltas. Al final, hablando con Pipo Velasco, que es quien se ha encargado de la producción, hablamos de representar lo que la canción en sí transmite. El atreverse a hacer las cosas, el dar el paso. Entonces nos planteó el presentar a una persona que se fuera convirtiendo en un camino. Lo hicimos a cámara lenta, en una misma toma. Fue una locura, porque hubo que grabarlo en 40 segundos y a una sola toma.

    Juan. Además, lo hicimos en una sola tarde, para aprovechar bien las horas de luz que había. Nos daba un poco de miedo, por si no salía bien [risas]. Pero fue perfecto.

    Siguientes pasos de Gentleman Clef.

    Juan. Pues ya plantear gira por varias ciudades, para mover y promocionar mucho el disco. De hecho, seguramente vayamos los dos en acústico en las ciudades a las que vayamos. Y, bueno, también estamos metidos en varios concursos de festivales, a ver si salen.

    Germán. Otro «check» sería dar con una agencia de booking y management, para conseguir acceder a todo este circuito.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Germán. Bueno, yo dejar un trabajo de gerente de recursos humanos [risas]. En parte, por la música, para meterme de lleno en este mundo repleto de incertidumbre.

    Juan. Bueno, tuvimos un primer intento con el videoclip del piano, en el que aparecemos en mitad del campo. En un primer momento, lo íbamos a hacer en un pinar y teníamos que pasar con el piano por una presa de agua [risas]. La empresa con la que grabamos, había hecho miles de cosas, pero por ahí no pasaron [risas].

  • Gallos: «Hacemos rock & roll de toda la vida, pero a nuestra manera»

    Gallos: «Hacemos rock & roll de toda la vida, pero a nuestra manera»

    El rock & roll sigue vivo gracias a bandas como Gallos, quienes con su talante y su talento, han sacado verdaderos «discazos». Como «Squirt», su nuevo trabajo de larga duración, que vio la luz el pasado viernes 5 de abril. Precisamente, unos días antes nos sentamos con ellos y nos dieron muchos detalles de este incansable proyecto.

    No los perdáis de vista, porque pronto van a comenzar a girar por multitud de salas. ¡Y ojo, menudas fieras sobre el escenario!

    Salisteis a escena con «Squirt», que ha sido el primer adelanto. ¿Por qué precisamente este tema?

    Escogimos esta canción porque creíamos que era la que tenía más formato single. Además, a nivel conceptual, «Squirt» es muy rock and roll. No solo es un término «comercializado» por el porno. En realidad, es la contención de mucho placer, hecho líquido. Y cuando ya no puedes aguantar tanto placer, simplemente sale. Es un poco la vida: tienes tu trabajo, en el que tienes que guardar las formas y el tipo; pero de repente, llegas al local de ensayo o a un concierto y ahí es donde sale el chorro de placer, ahí es donde sale tu «Squirt», en ese momento en el que haces lo que verdaderamente quieres hacer y disfrutas con ello.

    ¿Cómo ha sido la acogida de este tema?

    Pues la verdad es que estamos satisfechos con el tema escuchas, que es como se mide todo actualmente.Estábamos en un punto en el que los temas sí, tenían escuchas. Pero fue salir «Squirt» y hemos notado un «subidón», sobre todo, en Spotify, que es la que más utilizamos.

    Un titular que defina «Squirt», el disco.

    En «Squirt» se puede ver muy bien de dónde venimos – de un rock más clásico -, pero se mezclará mucho con el a dónde vamos, que es un sonido más moderno y más actuales. Así que el titular perfecto sería: «seguimos haciendo el rock de toda la vida, pero a nuestra manera, importándonos solo el cómo. Y ese cómo, tiene que ser sucio, elegante y mojado».

    ¿Creéis que se ha perdido el poder del disco como discurso?

    A ver, creemos que siempre habrá gente muy melómana que sepa apreciar el poder del disco como discurso y que valore el disco como lo que es, una obra. Si nosotros lo hacemos, ¿por qué no lo van a hacer otras personas? Sí que es verdad, que ahora mismo esa gente es minoría y que los discos están hechos para los más románticos.

    El consumo es abrasivo y sí que es verdad que, por ejemplo, la última canción del disco la escucha muy poca gente. Pero por otro lado, desde hace un tiempo parece que también se ha recuperado un poco lo que es la venta de vinilos.

    Tras la salida del disco, llega el momento de la gira. ¿Cómo la afrontáis, cómo os sentís?

    Bueno, al final, sacar disco es un poco la excusa para salir a girar. Es como cuando te compras unas zapatillas y quieres salir ya a la calle con ellas puestas. Así que, en este caso, igual. Es el momento perfecto para salir y tocar las canciones nuevas. Y, por supuesto, es el motivo perfecto para que el público también salga y vaya a verte.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis hecho por la música?

    Ir a Alemania a tocar, liarla mucho por allí y que al final, el bolo nos saliera a pagar. Y que te amenacen incluso con denunciarte si no pagas todo lo que has reventado [risas]. La verdad es que ha habido muchas.

    Aunque, en definitiva, el dedicarte a esto es una locura. Y más cuando ves que toda la gente a tu alrededor tiene ya su vida hecha, con sus trabajos y sus familias. Y tú continúas peleando por esto. Es que con la música, no te estabiliza nada. Inviertes tu tiempo y tu dinero, sin saber al 100% si después recuperarás todo eso. Así que tienes que estar muy pirado para meterte en esto.

  • Travis Birds: «Año X fue el plan y La costa de los mosquitos es el viaje»

    Travis Birds: «Año X fue el plan y La costa de los mosquitos es el viaje»

    Saltó a escena en el año 2010. Ella es Travis Birds y está preparando su nuevo trabajo, «La Costa de los Mosquitos». Si sigue sin sonarte su nombre, quizás la reconozcas al decir que es la creadora de la canción «Coyotes». Sí, el tema que abre la serie de «El Embarcadero».

    Sin duda, Travis tiene algo, un aura que hace que te encandiles de ella desde el minuto 1 en el que la ves. Así que hablar con ella fue especial. La entrevista que le hicimos fue mágica. Y ya la podéis leer.

    «Coyotes» ha sido el primer adelanto de este nuevo trabajo. ¿Cómo surge la canción?, ¿cómo llega a raíz de eso todo lo de «El Embarcadero»?

    El tema, a nivel inspirativo, surge de enfrentarme a mí misma. Siempre de una manera metafórica, que es como suelo hablar yo en todas las canciones. Pero el trasfondo es muy personal. Al final, todo llega tras enfrentarme a una situación, que nivel emocional, estaba siendo muy difícil para mí. Así que me lo planteé como un reto: quise sacar todo lo que en ese momento llevaba dentro, en vez de dejar que se me quedara, se me pudriera y me pudriera a mí. Al final, nació esta canción, a la que al principio no le hice mucho caso. Pero porque normalmente, en todo mi proceso creativo, los temas comienzan de una manera y terminan evolucionando mucho.

    Sin embargo, con «Coyotes» hubo una mañana que me levanté y decidí irme al piano a tocarla. Lo cual fue extraño, porque con ese instrumento tengo una relación un poco complicada [risas]. Así que, decidida, lo grabé y lo subí a Instagram, con la buena suerte de que dio con la persona que estaba sonorizando toda la serie de «El Embarcadero». Y esta canción les iba perfecta para la cabecera. Así que así fue como surgió todo.

    Comentabas que al principio no le hiciste mucho caso a «Coyetes». ¿Ha cambiado un poco esa percepción?

    Como decía, ese es un poco el proceso de creación que tengo con todas las canciones. Al principio, no entro mucho a valorar si son buenas o malas, porque estoy muy concentrada en que la canción nazca y evolucione. Sí que me puedo obsesionar más con una canción o que me salga más rápido, pero digamos que para mí es un proceso normal. Aunque sí que era consciente que ahí había algo de lo que quería seguir tirando. Pero hasta que no me abstraigo y veo eso fuera de mi cabeza, o hasta que no compruebo la reacción de la gente, no le doy relevancia, lo tengo un poco en «stand-by».

    ¿Cómo ha ido evolucionando Travis Birds?

    Pues he pasado por muchas etapas. «Año X» empecé a escribirlo cuando empecé a tocar, por 2010. Entonces las canciones tienen ya mucho tiempo. Al igual que algunas de «La costa de los mosquitos». Los temas de este disco no están escritos en la misma etapa personal, pero sí que todas pertenecen a una fase diferente en mi personalidad. Por decirlo metafóricamente, «Año X» era el plan; y «La costa de los mosquitos» es el viaje.

    ¿Cómo surge el concepto de «La costa de los mosquitos»?

    Pues la verdad es que está muy bien representado en una isla desierta, una especie de selva. Por otro lado, los mosquitos, que hacen alusión, de manera metafórica, a todo el tema de las obsesiones. Así que a nivel global, «La costa de los mosquitos» es el lugar en el que una persona se deja llevar por sus taras mentales, por sus obsesiones y por las cosas que lo atormentan. Es como una fase de la locura.

    ¿Cuándo podremos disfrutar del disco al completo?

    Pues de momento, vamos a apostar por ir sacando singles. De hecho, ahora en abril sale el segundo adelanto. Nos dejaremos llevar un poco e iremos viendo cómo van las cosas, pero el disco completo seguramente esté de cara al otoño. Así que para el concierto de mayo en Madrid, se podrán escuchar los temas. Aunque el disco en físico no lo tendremos todavía [risas].

    ¿Cómo afrontas precisamente ese concierto, el del próximo 23 de mayo en la Copérnico?

    La verdad es que con mucha expectación, porque en realidad va a ser un poco el reflejo de todo lo que ha estado pasando con la serie. También va a ser una puerta que se abra a mucha más gente. Entonces con expectación principalmente. Y con muchas ganas de presentar algo muy ambiental, algo que tenga un hilo conductor. Aunque estamos trabajando en ello todavía.

    ¿Qué importancia tiene la imagen para el proyecto de Travis Birds?

    El tema de la imagen es algo que he tratado de cuidar mucho. Desde siempre he optado por una estética e imagen muy definidas. Creo que es un aspecto que hay que cuidar. De hecho, ahora mismo, estoy siguiendo una línea muy cinematográfica, ya que el tema del cine me llama mucho la atención. Así que estoy intentando llevar, sobre todo los videoclips, por ese camino. Con «Año X» no hubo esa posibilidad.

    ¿De ahí la ambientación en blanco y negro en el videoclip de «Coyotes»?

    Totalmente. De hecho, la idea de este videoclip surgió un poco hablando con el director, que captó muy bien la esencia que quería transmitir. Lo cual me pareció muy complicado, porque la canción es una canción muy emocional. Pero lo hizo muy bien. Es un videoclip muy sencillo, pero que te hace recordar muy bien todo lo que es la ambientación del cine antiguo. Además, resume muy bien la idea que te comentaba, la de no conducción y dirección a la vez.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido tú por la música?

    ¡Wow, qué pregunta más difícil! Tengo que pensarlo, la verdad [risas]. Yo creo que soy yo, que me he vuelto loca a raíz de esto [risas]. Me metí a estudiar una carrera de cuatro años sin tener ni idea, mientras trabajaba a la vez. Así que creo que la mayor representación de la locura, soy yo.

  • El «Boomerang» que nos ha atrapado, gracias a Milena Brody

    El «Boomerang» que nos ha atrapado, gracias a Milena Brody

    Artista multidisciplinar y comprometida. Así es Milena Brody, quien incansable tras publicar su EP «Boomerang», sorprendió con sus dos recientes singles: «Mejor en soledad» y «Ella». Todo ello, antesala de lo que será su primer disco de larga duración. Hace apenas unas semanas, nos sentamos con ella y esto es lo que nos contó. Valiente, respondió una a una cada una de nuestras preguntas.

    Y si queréis verla en directo, este mismo domingo tendréis una oportunidad: en los Acoustic Art organizados por los compañeros de Intrépida, en Superlativo Bar. Consigue tu entrada, pinchando aquí.

    ¿Cómo surge el concepto de «Boomerang»?

    Es un concepto al que le había dado muchas vueltas, porque quería crear algo que fuera redondo y que estuviera muy conectado a mí. Al final, me di cuenta de que las canciones que había elegido para el EP, hablaban en segunda persona. Entonces llegué a la conclusión de que muchas veces aconsejamos o decimos cosas a otras personas que en realidad van para nosotros mismos. Cosas que se nos devuelven, que regresan a nosotros en forma de boomerang. De ahí sale un poco la idea. Y alrededor de él, salió todo.

    Un titular que lo defina.

    Es complicado, porque me vienen muchas frases. Pero diría: «Muchas de las cosas que lanzas al mundo, al final pueden volver a ti y de otra forma».

    Poco después del EP, vio la luz «Mejor en soledad». ¿Cómo llega este tema?

    «Mejor en soledad» es una canción que había compuesto antes del EP. Y lo hice tras proponer a mis seguidores que me lanzaran palabras y temas sobre los que escribir. Elegí diez de las palabras y cree el tema. En principio, sin pretensión de nada, aunque siempre que podía la cantaba. Al final, terminé produciéndola y quise sacarla justo el 25 de noviembre, coincidiendo con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. El punto es donar todo el dinero que recaude, 50% para la Asociación MUM y 50% para la Fundación Mujeres.

    ¿Cómo surge toda esta idea?

    Opté por esta causa porque la canción la compuse para visibilizar un tema que en cierto modo, me afecta. Así que quería ayudar a otras mujeres, a través de la música.

    ¿Cómo está funcionando la campaña que empezó en 2018 y termina el 25 de noviembre de 2019?

    La verdad es que está funcionando muy bien. Durante el proceso, me fui reuniendo con ambas organizaciones y les ha gustado también mucho, tanto la iniciativa, como la propia canción.

    El single de «Ella» fue el último que vio la luz. ¿Cómo te sentiste ante el lanzamiento y cómo fueron las reacciones?

    Con esta canción ha pasado todo muy rápido, la verdad. Compuse la canción en septiembre, a partir de ver a una mujer por la calle con sus bolsas de la compra. La miré y sentí que tenía mucho que contar, así que como que me lancé a contar su historia. De hecho, fue muy curioso, porque la canción no dejaba de perseguirme [risas]. Fue fluyendo totalmente.

    En cuanto a la acogida, ha sido brutal. La gente ha respondido muy bien. De hecho, me ha escrito mucha gente para decirme que la tienen completamente en bucle. Estoy muy contenta, la verdad.

    ¿Van a ser estos dos singles la antesala de un nuevo trabajo?

    Sí. Ahora tengo planeado grabar un disco largo, porque siento que ya toca. Quiero profundizar un poco más en mi música y en mis canciones. Y, por supuesto, disfrutar mucho de todo el proceso y de todo el camino.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Milena Brody?

    Pues grabar las maquetas de las ideas que tengo rondando en la cabeza. Y luego pensar qué forma darle en cada canción, para que todo tenga un sentido.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    Se me ocurren dos cosas. Una de ellas es más indirecta, que fue la de venir a España con mi familia desde Ucrania. No fue mi elección, porque tenía 9 años. Pero mi madre fue quien vio que tendríamos un mejor futuro aquí. Para mí fue una locura porque fue un cambio brutal en todos los sentidos. Y otra súper locura…hay una que me hace especial ilusión. En 2016, fui de corista con Barei. Recuerdo que su productor me llamó porque estaban buscando a una corista que cantara exactamente lo que cantara ella, para doblarla vamos. El problema vino cuando escuché la canción. Pensé: «esta canción no es para mí». Así que durante dos semanas, estuve tomando clases, escuché todas sus canciones, vi todos sus directos. Acabé con dolor de diafragma. Pero mereció la pena, porque al final, me cogieron. Me hizo mucha ilusión.

    https://www.youtube.com/watch?v=7EdCqyH-AQI

  • Funkiwis: «Baile de buitres ha sido nuestro punto de inflexión»

    Funkiwis: «Baile de buitres ha sido nuestro punto de inflexión»

    La música siempre te da, pero jamás te quita. Y la semana pasada, la música nos regaló a una banda a la que estamos ya totalmente enganchados. Aprovechando la salida de su nuevo trabajo, «Baile de buitres», nos fuimos hasta El Cuervo Store de Madrid, para ver en primera persona, el showcase acústico que nos tenían preparado Funkiwis.

    Justo después, tuvimos la oportunidad de compartir unos minutos de charla con ellos. Y esto es lo que nos contaron sobre su recién estrenado álbum.

    ¿Cómo surge el concepto de «Baile de buitres»?

    Si partimos desde el inicio fue porque ya era el momento de componer y sacar disco. Pero queríamos buscar una temática concreta para el mismo, La idea inicial que teníamos era basar el disco en una película, en la de «Metrópolis», extrapolándola un poco al tiempo actual. Pero poco a poco, fuimos cogiendo cada vez más ideas y nos alejamos un poco de ese punto de partida. Al final, ha ido surgiendo toda la temática de crítica social, pero más desde un punto de vista más cotidiano, más cercano y menos serio. Y le pusimos «Baile de buitres» porque pensamos que engloba muy bien el mensaje que queremos transmitir.

    Precisamente, «Baile de buitres» fue uno de los adelantos. ¿Por qué este tema y cómo surge la idea del videoclip?

    La verdad es que todo esto vino de manera previa, ya que estuvimos dándole muchas vueltas a cómo lanzar el disco. Pensamos que lo mejor sería sacar todas las canciones con su respectivo soporte visual. Así que hablamos con Terral Studio, porque vimos cómo trabajan y nos gusta mucho lo que hacen. Comentando con ellos, nos propusieron ir a The Konvent, que es un espacio cultural que hay en Berga y que antiguamente fue un convento. Al final, allí terminamos grabando gran parte de los vídeos de las canciones.

    Queríamos que fuera una imagen que acompañara muy bien al tema y lo cierto, es que creemos que Cristo lo ha conseguido muy bien.

    Un titular que defina este disco. 

    Es que el propio título lo define bastante bien: «Baile de buitres». Pero por ser algo más originales…se nos ocurren mogollón de adjetivos. Para nosotros, este disco ha sido un punto de inflexión. Ha sido el momento perfecto para fusionar todo lo que anteriormente no habíamos hecho.

    Hablando de este disco como punto de inflexión, ¿cómo ha evolucionado Funkiwis desde sus inicios?

    La primera maqueta la grabamos íntegra en un garaje, las letras las hicimos allí también. Hemos ido aprendiendo y creciendo, tanto a nivel individual, como a nivel musical. Además, cada vez nos vamos conociendo más y mejor, y nos vamos entendiendo mejor como banda. Al final ha sido un poco de ceder un poco en la gestión de los egos, de lo que queríamos hacer cada uno y pensar más en el grupo.

    Nos gusta mucho que se note que hay una evolución bastante «tocha». A todos los grupos creemos que se les nota. Pero si escuchas nuestro primer disco y este último, hay un salto bastante grande entre los dos. Y en realidad, solo han pasado cinco años.

    ¿Cómo han sido las primeras reacciones al disco?

    La verdad es que han sido muy positivas, a la gente le está gustando mucho. Estamos recibiendo bastantes comentarios buenos, aunque de lo que tenemos nosotros ganas es de tocar y de llevar el disco al directo. Al final, es nuestro punto fuerte y donde de verdad podemos ver la reacción del público. Y apenas estamos empezando con los conciertos. Aún así, vemos que la gente está comentando bastante y eso nos mola.

    Precisamente, empezasteis con los conciertos el viernes pasado en Madrid.

    Sí, la verdad es que creemos que Madrid es un buen sitio para empezar, porque en general, hemos tenido muy buena acogida aquí. Además, nosotros nos sentimos muy a gusto en la ciudad y es como nuestra segunda casa. Y ya no paramos, porque continuamos por Alicante, Valencia, Murcia, Sevilla. A lo que seguirán ya los festivales en verano. Así que, bueno, estamos con muchas ganas y con muchos nervios.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    ¡Hostia! [risas]. Quizás irnos al paro y dejar el trabajo. Era el momento perfecto para hacerlo, porque teníamos muy claro que queríamos dedicarnos a la música. Aunque más que los sacrificios por la música, que los hemos hecho convencidos de lo que queríamos, la propia locura es dedicarse a ella.

  • «Atemporal» o cómo Alfenic dieron el salto del rock al mainstream

    «Atemporal» o cómo Alfenic dieron el salto del rock al mainstream

    Son jóvenes, vienen de Barcelona y lo tienen todo para poder triunfar. Se trata de Alfenic, la banda de rock que ha apostado todo en su nuevo largo: «Atemporal». Un álbum con el que han arriesgado todo y han pegado un gran salto. Después de tres trabajos, era lo natural. Que evolucionaran hasta el punto de perder el miedo. De probar con otros sonidos, pero siempre manteniendo esa esencia que los caracteriza.

    ¿Cómo surge todo el concepto de «Atemporal»?

    Nosotros llevamos un tiempo parados, porque habíamos hecho bastantes conciertos con el anterior disco y ya nos empezamos a plantear grabar el siguiente. Sin embargo, de primeras nos costó un poco encararlo. Pero al final, cuando nos pusimos a componer, todo fue rodado. Nos hemos alejado un poco de lo que veníamos haciendo, pero lo hicimos sin miedo, porque era lo que nos apetecía en ese momento. Además, decidimos dar un paso adelante en todo lo que se refiere al estilo, a los directos, al concepto de la banda. Nos lanzamos a la piscina, sin saber muy bien cómo iba a reaccionar la gente.

    ¿Y cómo ha reaccionado?

    Pues muy guay, la verdad. No nos lo esperábamos, pero ha ido perfecto. A la gente que nos seguía, le sigue gustando nuestro rollo. Y además, con este disco hemos abierto bastante más el abanico de posibilidades.

    Y probablemente haya personas que digan: «cómo han cambiado, no son los mismos». Pero somos de los que pensamos que la evolución es natural. Al final, llevamos muchos años haciendo música y si hiciéramos todo el rato lo mismo, nos cansaríamos. En definitiva, nos gusta aprender, mejorar e investigar con nuevos sonidos. En este caso, nos hemos ido un poco hacia la electrónica.

    Un titular que defina «Atemporal».

    Alfenic, del rock al mainstream, sin dejar sus orígenes.

    Una canción del disco y por qué.

    Al final todos coincidimos y pensamos que «Atemporal» es la canción que mejor define lo que somos actualmente; y nos sentimos muy identificados con la letra de la misma. Sintetiza todo el concepto de Alfenic a día de hoy. Todos los elementos nuevos que queríamos introducir están en esa canción. Además, también recoge muy bien nuestros orígenes.

    ¿Cómo fue todo el proceso creativo y meterse de lleno en los Estudios Reno?

    A nivel creativo, lo que mejor nos ha funcionado siempre es trabajar sobre unas bases y unas letras. Y sobre eso, ya toda la banda, le damos consistencia, le damos la esencia Alfenic. Con esas demos o bases, teníamos claro que necesitábamos la visión externa de un productor. Barajamos muchas opciones, pero al final nos decantamos por Estudios Reno por las referencias que nos habían dado y por los trabajos que habíamos escuchado de ellos. Al final, se convirtió en una buena decisión. Acabamos retroalimentándonos nosotros mismos y con el productor Brais Ruibal.

    ¿Cómo afrontáis la gira?

    Hemos apostado bastante fuerte, para tener un buen directo que presentar. Queríamos crear al máximo una experiencia inmersiva, para que la gente lo dé todo en los conciertos. Eso nos ha llevado a plantear todo un sistema de luces en cada canción, resaltando todos los detalles que queríamos destacar. Además, hemos contado con un segundo guitarrista, para ser lo más fieles posibles al disco.

    Queríamos dar pasos adelante con este trabajo: tanto en la composición, como en la producción, como en los mismos directos. Y es que, al final, a nosotros lo que más nos gusta es subir al escenario y pasarlo bien, y hacerlo pasar bien al público que viene a vernos. De ahí que quisiéramos «currárnoslo» al máximo.

    El proyecto era muy ambicioso al principio, porque no teníamos ni idea de nada. Pero hay que lanzarse a la piscina e ir aprendiendo sobre la marcha. Al final, todo ha valido la pena.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Buf, es complicado pensar en solo una. Pero creemos que plantear el proyecto que hemos planteado con «Atemporal» es ya un poco locura. En sí, desde el inicio. Pero al fin y al cabo, era una locura que nos apetecía hacer, aunque nos haya restado de muchas cosas. Como de vida social [risas]. Eso es lo complicado: combinar ambas cosas.

  • «La tormenta perfecta», la enérgica y positiva apuesta de Octubre Polar

    «La tormenta perfecta», la enérgica y positiva apuesta de Octubre Polar

    Los descubrimos en formato acústico en una Basik Sessions y ya supimos que nos iban a gustar. Se trata de los vallisoletanos Octubre Polar, quienes acaban de lanzar su nuevo trabajo, «La tormenta perfecta». Un disco que comenzarán a presentar en directo este mismo fin de semana en Valladolid y Ávila. Y que, por supuesto, continuará por Madrid la próxima semana.

    Hace algunos días, nos sentamos con los chicos de Octubre Polar y, entre risa y risa, esto es lo que nos contaron sobre la banda y sobre su nuevo proyecto.

    ¿Cómo surge todo el concepto de «La Tormenta Perfecta»?

    Muci. Te vamos a contar un poco la historia de la banda, porque al final está todo relacionado [risas]. Estábamos en un Sonorama Rubén y yo, creo que viendo a Dinero. Y de una, me dijo él: «oye, ¿por qué no montamos una banda?». Algo que me sorprendió, porque yo toco la travesera y cantar lo que era cantar, en la ducha [risas].

    Pero bueno, así es como surgió un poco la idea y la base. Idea que pusimos en marcha pero que, poco más tarde, por las circunstancias personales de cada uno, Octubre Polar como que se bloquea, se queda parada. Se nos juntó un poco todo. Así que optamos por decidir si la banda continuaba o llegaba definitivamente a su fin. En ese momento también apareció la sexta componente de Octubre Polar, que es nuestra manager Bea Cubero y fue un poco quien tiró. Nos presentó a Miguel, nuestro teclista, y ya a partir de ahí comenzamos de nuevo a tocar y ensayar. Y llegó «Luces», porque después de toda la mierda previa, las luces.

    Tal fue la experiencia de grabar en Aranda, que hicimos pequeña gira. Pasamos por Madrid y todo genial, pero poco después Martín nos manda una foto, que ha tenido un accidente de moto. Pero eso no fue lo único, porque a raíz de eso, nos pasaron mil movidas más. Aún así todo eso fue una experiencia, porque lo grande vino tocando en las fiestas de nuestra ciudad Valladolid, donde «teloneamos» a Los Planetas. Y ahí fue donde se nos planteó grabar de nuevo, un segundo disco. De ahí, «La Tormenta Perfecta».

    ¿Cómo ha sido todo el proceso creativo y cómo fue trabajar en los Estudios Neo?

    A nivel creativo, cada día íbamos al local de ensayo con alguna idea nueva, bien puede ser de guitarra, de un ritmo de batería, de unos sintes. Ahí era de surgía un poco el germen de las canciones. Luego, se las pasábamos a Fermín Bouza, voz de Correos y nuestro productor, e íbamos teniendo un poco su feedback. En base a eso, fuimos haciendo correcciones, hasta que llegamos al estudio.

    La verdad es que la experiencia en los Estudios Neo es una pasada. Ya lo vivimos con «Luces» y es que trabajar con José Caballero es increíble. Aparte de la parte técnica, es una persona genial. Fue una pasada y un aprendizaje total.

    Además, Octubre Polar tiene una manera de componer contraria a la del resto de bandas. Contraria porque eso es lo que nos dicen todos [risas]. Y es que creamos las letras en base a las ideas que llevamos al local. Es lo último que creamos o componemos: el mensaje.

    ¿Qué importancia tiene el mensaje para Octubre Polar?

    Creemos que el directo es lo que mejor se nos da. Por el feedback que nos han dado, se nota que disfrutamos sobre el escenario. Por eso, a la hora de componer, nos salen letras muy optimistas y positivas. De hecho, el titular de un periódico fue: «El pop-sitivismo de Octubre Polar» [risas]. Así que es un poco lo que queremos transmitir a la gente.

    ¿Cómo habéis vivido el lanzamiento de «La Tormenta Perfecta» y cómo han sido las primeras reacciones?

    Pues lo hemos vivido con muchas ganas, la verdad. Grabamos en octubre y hasta marzo no ha visto la luz. Así que durante esos meses hemos estado con las ganas de que el disco viera la luz, solo por ver cómo reaccionaba la gente. Estábamos con mucha ansia y con mucha incertidumbre, pero lo cierto es que está teniendo muy buena aceptación. Estamos muy ilusionados porque aunque la banda aún siga siendo un hobby, tiene tintes de seriedad. Por cómo nos lo estamos tomando, por lo que estamos haciendo y por lo que estamos consiguiendo. Está siendo un sacrificio, pero creemos que merecerá la pena.

    Un titular que defina «La Tormenta Perfecta».

    Es un disco muy enérgico. Es un cúmulo de historias, que sean bonitas o no, se transforman en algo positivo.

    ¿Cómo surgen las colaboraciones con Sean Marholm (Diner0) y Fermín Bouza (Correos)?

    Con Fermín fue muy natural. Estábamos en el estudio y le dijimos directamente: «¿te tendrás que cantar algo, no?». Y enseguida dijo que sí [risas]. Creemos que era algo que casi daba por hecho. Si no lo hubiéramos dicho nosotros, seguro nos lo habría dicho él. Además, colaboró en «El Primer Latido», que es una canción que a Fermín le encanta y que quería para él y para su banda [risas].

    Con Sean fue todo más entre risas, en medio de un Sonorama. Enseguida nos dijo que sí, pero al día siguiente se lo recordamos para que no lo olvidara [risas]. Y al final encantados. «La Llama Eterna» ha quedado genial con él.

    Los próximos conciertos en Valladolid y Madrid. ¿Cómo los afrontáis?

    Pues los afrontamos con mucha ilusión, la verdad. En Valladolid, de hecho, hace mucho tiempo que no tocamos, desde el concierto en la Plaza Mayor. Así que tenemos muchas ganas de volver a casa para presentar este nuevo trabajo. Y luego Madrid, es la primera vez que venimos solos. Pero justo en el momento en el que estamos, nos sentimos preparados para hacerlos.

    ¿Y después de estos conciertos?

    Pues tocar, tocar y tocar. Sobre todo, nos hemos propuesto tocar por toda Castilla y León, ya que es nuestra casa y queremos abrirnos camino allí y, por supuesto, hacernos fuertes en esa zona. Ese será nuestro futuro más próximo.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Tocar y dedicarnos a esto [risas]. La mayor locura como Octubre Polar la cometimos con la gira de «Luces». Teníamos concierto en Barcelona, terminamos de tocar, dejamos las cosas dentro del coche, arrinconadas. Entonces hinchamos un colchón hinchable, nos quedamos durmiendo dos y los demás se fueron de fiesta obligados, porque estábamos agotados. Al día siguiente teníamos que estar en Valladolid por la mañana, así que después de dormir como unas cuatro horas, arrancamos. Llegamos, tocamos en Valladolid, ganamos el concurso que nos dio pie a actuar en la Plaza Mayor y para casa.

  • Valira o cómo encontrarse a sí mismo en «Ecos de aventura»

    Valira o cómo encontrarse a sí mismo en «Ecos de aventura»

    A veces es complicado entrevistar a artistas a los que, en cierto modo, admiras. Da igual que lleven años de recorrido juntos o que se acaben de formar como banda. Lo único que importa, al final, es el mensaje que tramiten y la historia que se esconde tras ellos. De ahí que la entrevista a Valira se haya convertido en una de las más especiales. Al menos, de lo que llevamos de 2019. Valira es el nuevo y personal proyecto de Juan Zanza, ex-guitarrista de La Raíz. Y acaba de publicar un «discazo», titulado «Ecos de aventura».

    El propio Zanza nos desvelaba todos los detalles de este debut. Hace unos días, en el mismísimo Palacio de Cibeles de Madrid. Ciudad a la que regresa el próximo 1 de abril para firmar discos y, más tarde, el 8 de junio para presentar oficialmente este trabajo.

    ¿Cómo surge el proyecto de Valira y a raíz de eso, cómo nace el concepto de «Ecos de Aventura»?

    Hace bastantes años yo ya tenía la idea de sacar canciones propias, pero como que nunca me atrevía a dar el paso. De hecho, tenía varias canciones grabadas en el ordenador, pero poca gente había tenido la oportunidad de escucharlas. Aún así, siempre me animaban a hacerlo. Pero sentía que no era el momento, además del miedo que me daba el que pudieran no gustar. Luego ya vinieron años muy intensos de trabajo con La Raíz, por lo que el proyecto propio quedó aún más aparcado. Siempre pensaba, «ya llegará». Así que cuando hicimos el parón, sentí que era el momento perfecto. Y me lancé, con todas.

    Un titular que defina «Ecos de Aventura».

    Qué difícil es eso…que a mí no se me da bien poner titulares [risas]. Con «Ecos de Aventura» quería mostrar mis canciones de la mejor forma o de la manera más cuidada posible.

    ¿Cómo afrontáis el lanzamiento del disco?

    Pues con muchos nervios, la verdad [risas]. Es como si fuera a nacer tu «hijito», porque es una cosa en la que llevas trabajando durante micho tiempo. Pero a la vez, con ilusión también porque hace bastante tiempo que tengo ganas de mostrar todo esto. Hay que seguir unas fechas, como un «protocolo», para generar un poco de expectación y para que la gente vaya asimilando. Aún así, el público ha respondido muy bien a los singles y como que pedían más.

    Precisamente iba a preguntar por los singles, porque me han parecido increíbles. Aunque son muy diferentes entre sí. ¿Fue por eso por lo que escogisteis «Guerra Fría» y «Corazones Ambulantes»?

    En realidad, todo el disco es así. Son diez canciones muy dispares, aunque tienen elementos comunes, como puede ser la voz. Hay un par de baladas, de hecho, una de ellas está hecha con la acústica y voz (la última del disco, «Primer Asalto». También hay canciones más rockeras y otra que tiene más rap. Hay mucha diversidad. Así que al final, era inevitable que los dos singles fueran temas tan diferentes entre ellos. Aunque sí que es cierto que tuve dudas sobre qué single lanzar primero.

    También es verdad que «Guerra Fría» sí que se aproxima más al resto de canciones y que «Corazones Ambulantes» se aleja un poco más de la línea que hemos seguido en el disco.

    Así y todo, si te tuvieras que quedar con una sola canción del disco, ¿con cuál sería y por qué?

    Pues no sabría decirte, porque eso sería como decirme a qué hijo quiero más [risas]. Lo cierto es que me va un poco por épocas. Ha habido momentos en los que he dicho: «esta canción es mi favorita» y, a las dos semanas, cambiar por completo [risas]. Ahora mismo, no podría elegir, porque cada una es especial y tiene un rollo diferente. No me puedes hacer eso [risas].

    ¿Cómo ha sido todo ese proceso de búsqueda de un sonido propio?

    Pues ha sido lo más complicado, la verdad. Yo las ideas las saco y las grabo muy desnudas, con la guitarra y el móvil en mano. Y luego ya las plasmo en el ordenador. Pero claro, buscar un sonido que se saliera un poco de la canción acústica, era un poco difícil. Ahí fue cuando vino el trabajo de probar instrumentaciones y arreglos. Lo cierto es que he terminado experimentando un montón. Tuve una época en la que me dio por la electrónica y los sintetizadores, sin meter prácticamente guitarra. Y al final, el propio tema me pedía que metiera más guitarras y más distorsión. Al final, creo que he encontrado el punto justo. El punto con el que me siento cómodo.

    ¿Qué importancia tiene el mensaje para Valira?

    Pues para mí es muy importante porque al ser un proyecto tan personal, hablo de cosas que siento y que he sentido. Y que, para bien o para mal, me afectan. Era una de las cosas que más respeto me daba sacar a la luz porque no estaba seguro de si iban a gustar o no. Una buena letra que cale y llegue a la gente. Yo recuerdo haber retocado una y mil veces letras, porque no me terminaba de encajar una metáfora o porque no tenía muy clara la sonoridad de ciertas palabras. Al final, estoy muy contento con el resultado y a la gente parece gustarle. Me escriben para decirme que las canciones les transmiten y para mí, ese es el máximo reconocimiento.

    Volviendo un poco al proyecto y, en este caso, a los directos. ¿Cómo afrontáis el inicio de la gira?

    Pues la verdad es que estamos ya con muchas ganas de llevar el disco al directo. Y estamos ya encerrados en el local, ensayando, preparándonos y probando «cositas». De hecho, está Felipe Torres de La Raíz, a la batería. Y es una base súper importante y suena muy potente. Además de Carlos Benavent al bajo; Gabi Pellicer a la guitarra y teclados; y Ferdy Borja a la guitarra. Estos dos últimos también hacen coros, ya que en Valira hay mucha carga vocal.

    Estamos preparando un directo en el que presentaremos todas las canciones del disco, porque al final solo hay diez. Ojalá tuviéramos dos o tres discos y pudiéramos seleccionar [risas]. Pero al ser el primero, es complicado. Así que seguramente metamos alguna versión. Además, cada músico tendrá su propio pasaje, para hacer su solo. Queremos montar algo dinámico.

    Ya por cerrar un poco, ¿cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    ¿La mayor locura que he cometido por la música?, ¡Wala! [risas]. Quizás te diría el punto en el que tienes que dejar trabajos, por dedicarte a la música. Y todo sin saber si va a salirte bien o no. Creo que ese es el momento de mayo locura para cualquier músico. Y es en ese instante en el que la gente que te quiere, con su mejor intención, te dice: «¿qué estás haciendo? que la música es muy difícil». Pero bueno, al final ese es un riesgo que tienes que asumir. Aunque de inicio, no generes lo suficiente como para vivir de ello. Si quieres que el grupo funcione, ese trabajo no es compatible con ningún otro.

    En este sentido, yo recuerdo una época con La Raíz, que era como: «dejamos el trabajo para dedicarnos a la banda y veremos a ver qué pasa». Y, bueno, así hicimos. Muchos lo dejamos, otros por el tipo de trabajo que tenían, podían compatibilizar. Al final, salió todo bien. Pero podría haber salido mal. De todos modos, siempre hay que intentarlo y pelear por los sueños.

  • Driive: «Hideaway es un disco muy ecléctico, muy diferente»

    Driive: «Hideaway es un disco muy ecléctico, muy diferente»

    El huracán Driive llega a Madrid el próximo 29 de marzo, preparados para presentar en directo su nuevo trabajo. Es el momento de que «Hideaway» resuene en todos los escenarios posibles. Porque sí. Es un señor «discazo» y los conciertos son el punto fuerte de la banda.

    Si todavía tienes dudas, no te pierdas la entrevista que les hicimos hace apenas unos días a los chicos de Driive.

    ¿Cómo surge el concepto de «Hideaway»?

    Nosotros somos un grupo formado por cinco tíos con gustos relativamente compartidos. Tenemos influencias bastantes dispares, pero con algún otro nexo en común. Después del lanzamiento del anterior EP y después de haber girado con él, empezaron a salir temas. Y empezaron a surgir ya de manera conjunta. Habían dejado de surgir canciones tras la suma de las partes. Fue ahí cuando nos dimos cuenta de que estaba surgiendo algo con un sonido Driive.

    También influyó el hecho de que hubo cambios en la formación. Se incorporaron dos personas nuevas que llegaron justo ates de la grabación del anterior EP, grabaron y ya. Fue todo más acelerado. Con «Hideaway» fue todo más fluido y el sonido es mucho más representativo.

    Un titular que define este disco.

    Qué buena pregunta, es difícil [risas]. Nos vienen palabras para definir «Hideaway». Creo que es un disco muy ecléctico, porque hay muchísima mezcla de estilos. Los temas son muy diferentes entre sí, es como un menú de ocho platos. Y es que lo importante es que hemos hecho algo que nos gusta a todos, a los cinco. Y el disco es como un recorrido, como una experiencia, que tienes que empezar desde el principio y acabar por el final.

    Siguiendo un poco el hilo del disco como experiencia o recorrido. ¿Creéis que se está perdiendo el poder del disco como discurso?, ¿veis arriesgado el lanzaros al formato disco en estos momentos?

    A ver arriesgado, no. Al final, en el arte tiene cabida todo. Sí que es cierto que ha cambiado mucho el modo de consumir música, de entenderla e incluso de que nos afecte, que es casi lo peor. En ese sentido, nosotros sí que nos hemos ocupado de hacer las canciones lo más directas posibles. Pero no nos preocupa nada los estándares mainstream. Sobre todo, queremos hacer algo que nos guste a nosotros.

    Volviendo un poco al disco, ¿cómo ha sido todo ese proceso creativo de «Hideaway»?

    Ha sido una auténtica pasada. De hecho, esto es lo más divertido: todo el viaje que supone empezar a componer y grabar. Recordamos las primeras sesiones todos juntos, el cómo iban surgiendo las canciones, evolucionando y creciendo, a partir de una idea o de un riff que llevábamos. Ibas componiendo, apenas sin darte cuenta. Cuando pusimos la primera grabación a un amigo, que nos dijo: «qué pegón». Ahí es cuando empiezas un poco a ser consciente, de que estás poniendo como el germen y que, poco a poco, va ganando entidad.

    ¿Cómo han sido las primeras reacciones?

    Pues nosotros tenemos un poco la sensación de que a la crítica le encanta, pero el público no sabe muy bien todavía por dónde vamos [risas]. Es también complicado, porque la gente se tiene que dar cuenta de que existimos. Pero de momento, de la prensa estamos recibiendo muy buen feedback, lo cual es positivo. Al final son ellos los que filtran y publican el contenido. Ahora es cuestión de llegar a más gente y de que les guste lo que hacemos.

    Ahora llega el momento del directo. De hecho, el 29 de marzo estaréis en la Costello de Madrid. ¿Cómo lo afrontáis?

    Pues tenemos muchas ganas de tocar en Madrid, la verdad. El disco ya ha salido y parece que está gustando, pero en el directo es diferente. En directo creemos que enganchamos, es nuestro fuerte. También porque nuestra música te invita a moverte. De hecho, ha habido gente que nos ha visto en vivo y ha salido sorprendida. Es como: «esto está bien». Así que, bueno, si el público se anima, seguro que se lo va a pasar muy bien.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Hay unas cuantas, apaga la grabadora [risas]. Bueno, así como contexto. Las giras que hemos hecho nos han servido un poco como excusa para salir, visitar lugares nuevos y disfrutar un poco de la música. En realidad, la música es como una locura constante, por todo lo que supone. El llevarlo con el trabajo, el salir de gira, las horas de ensayo.

    ¡Recordad! El próximo 29 de marzo, Driive actúa en la Sala Costello de Madrid. Si todavía no tienes tu entrada, consíguela ya.

  • Nadye: «Intrapolar es un disco muy sincero y hecho desde las entrañas»

    Nadye: «Intrapolar es un disco muy sincero y hecho desde las entrañas»

    Llevaban un tiempo en silencio y ya era hora de que Nadye volvieran. Con nuevo disco, por supuesto. «Intrapolar» ya está en la calle y es hora de comprobar cómo suena en directo. De hecho, este mismo sábado 23 de marzo, los madrileños presentan su nuevo álbum en la mítica Sala Caracol.

    Pero antes, pudimos charlar con Javi, Checa y Abel sobre «Intrapolar» y los próximos pasos de la banda. ¿Queréis saber lo que nos contaron?

    ¿Cómo surge el concepto de «Intrapolar»?

    Javi. «Intrapolar» es un disco que ha llevado mucho tiempo, sobre todo en lo que respecta a la grabación y a la pre-producción. Además, también ha pasado mucho tiempo desde el disco anterior, por lo que se ha juntado un poco todo. De hecho, la última canción del disco, «Los días del iceberg», hace alusión un poco a esa sensación de ir deambulando, congelando, esperando a ver si llegamos a algún lugar. Es una especie de símil de cómo nos sentíamos, del querer salir ya. Todas esas ganas nos llevaron a «Intrapolar», al concepto. Sentíamos la necesidad de sacar todo lo que llevábamos dentro, de «extrapolar». Al final jugando con eso y con el tema del frío, decidimos inventarnos esta nueva palabra.

    ¿Cómo han sido esas primeras reacciones?

    Abel. Pues la verdad es que han sido buenas. También porque llevábamos bastante tiempo sin sacar nada, así que cuando lanzamos el videoclip de «Boca a Boca», que fue como esa primera novedad, la gente reaccionó genial. Los otros dos adelantos que sacamos después también funcionaron muy bien, aunque en ese caso, se generó aún más impacto quizás, por el tema de las colaboraciones.

    Javi. La respuesta está siendo muy positiva. Quizás para analizar la acogida del disco es todavía pronto, porque apenas lleva unos días en la calle. Pero de primeras, la gente está dando opiniones positivas en general.

    ¿Por qué «Boca a Boca», «Contra las cuerdas» y «La 103» como adelantos?

    Javi. Cada una tiene su pequeña razón. Con «Boca a Boca» nos apetecía probar algo diferente y es la canción más pausada o tranquila, por momentos. Nos parecía un poco arriesgado, pero queríamos probar, jugar al despiste. Además, teníamos una idea de videoclip que nos encajaba a la perfección con esa canción.

    Con las otras dos seguimos un poco más la estrategia de las colaboraciones. Creímos que con ellas, podríamos llegar a más gente. Pero también influyó mucho el tema vídeos. Nosotros teníamos muy claro que no queríamos sacar los singles sin vídeos. De hecho, en «Contra las cuerdas» teníamos ya preparado un lyric, pero justo Julio Maloa quiso colaborar en esa canción. Entonces, iba a salir de adelanto sí o sí.

    Con «La 103» fue muy guay, porque Pedro de La Fuga sí que pudo venir al estudio a grabar la canción con nosotros. Con la gran suerte de que lo pudimos registrar todo en vídeo.

    Precisamente, ¿cómo surgen las colaboraciones con Julio Maloa (La Raíz), Pedro Fernández (La Fuga) y con M.A.R.S (Habeas Corpus, Riot Propaganda)?

    Abel. En el caso de Julio Maloa, la colaboración surgió tras haber coincidido con La Raíz en un festival en Soria. Es un grupo al que siempre he admirado. Así que fuimos directamente a hablar con ellos y preguntarle a Julio, y enseguida se apuntó al carro. Aprovechando que él tiene su estudio en Valencia, se grabó y nos mandó la colaboración, dándonos una gran sorpresa. Y es que tiró de creatividad e introdujo partes de rap con las que no contábamos.

    Javi. Sí, sí. De hecho, el rap de la canción es completamente suyo. Justo en esas partes había instrumental y para nada contábamos con que decidiera rapear. Y la verdad es que nos encantó.

    Abel. Sí, sí, fue genial. Luego con Pedro de La Fuga fue más por Javi.

    Javi. Sí, a Pedro lo conocía yo desde hacía tiempo. Desde que entró en La Fuga y hasta que la cosa se fue estabilizando más, tenía un garito en el que hacía conciertos. Y yo lo conozco precisamente de esa época. Es un cielo. Creo que él tiene esa mentalidad de pelear, de volcarse y de ayudar a otras bandas.

    Abel. En el caso de MARS, fue porque Checa lo conocía de antes y de haber tocado juntos en otras bandas. Directamente se lo dijo y enseguida dijo que sí. En ese caso, grabamos la colaboración en el estudio de Mr. Chifly (Habeas Corpus) y estuvimos pasando la tarde con ellos.

    Checa. Son muy majos, la verdad. Es un placer haber trabajado con ellos.

    ¿Cómo se refleja la evolución de Nadye en este «Intrapolar»?

    Javi. Creo que es una evolución muy natural y lógica, la verdad. Este disco ha supuesto el afianzamiento, la consolidación del sonido de la banda, de lo que somos. Siempre hemos concebido nuestra música como una música enérgica, fresca. Un rock un poquito más moderno. De hecho, apostamos por mezclar esos sonidos rock con unas voces más melódicas, más cercanas al pop, en lo que se refiere a las líneas vocales. Creemos que en este disco, hemos conseguido ese equilibrio perfecto. Además, es el primero que hacemos la formación actual de Nadye. Así que hay muchísimos aportes nuevos.

    Un titular que defina «Intrapolar».

    Javi. Melodías y mucha fuerza, con las letras más honestas que podíamos hacer. Las canciones están hechas desde las entrañas. Creo que los temas cuentan historias que nos pueden pasar a todos. Es un disco muy sincero.

    Viendo precisamente el arte del disco, quería preguntar: ¿qué importancia tiene la imagen para Nadye?.

    Abel. Hoy en día lo es todo, es algo imprescindible. La gente funciona visualmente y no le da una oportunidad a nada, si no le entra por el ojo. Es muy importante generar ese tipo de impacto de primeras.

    Javi. Además, queríamos un disco redondo en todos los sentidos. No quería que se quedara cojo. De hecho, la portada la hizo Álvaro de Fly Factory, que es un portadista muy muy guay y muy currante, y que también está muy arriba.

    Checa. Justo lo que queríamos es que fuera bonita y que tuviera fuerza. De ahí también el corazón. Que precisamente lo que me gusta de eso es que no es el típico corazón. Es diferente, está como descongelándose.

    ¿Cómo afrontáis la gira y el concierto en la Sala Caracol?

    Javi. Pues con muchísimas ganas, la verdad. Al final, nosotros somos banda muy de directos. Es por lo que merece la pena el esfuerzo y el grabar discos. Así que preparados para empezar a girar y, por supuesto, para tocar en la Caracol. De hecho, estamos preparando ya varias sorpresas. No queremos que los directos se limiten a reproducir lo que hay en el disco, buscamos mucho el dinamismo y la conexión con el público.

    El concierto de Madrid es especial. Si todo sale bien, ese concierto va a ser una locura. Va a haber de todo.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Checa. Se puede medir en kilómetros, ¿no? [risas]. Porque eso de viajar mucho y dormir poco, lo hemos hecho bastante.

    Abel. Hace mucho tiempo con mi primera banda, me perdí dos días del típico viaje que haces de final de curso, solo por tocar en un bolo.

    Javi. Bueno, en un videoclip, se me ocurrió meter lluvia dentro de una habitación. Y calarnos enteros, no solo nosotros, también todo lo que había en el cuarto y, por supuesto, todo el equipo.

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  • Martínez o cómo hablar de lo que nadie habla en «Grandes Éxitos»

    Martínez o cómo hablar de lo que nadie habla en «Grandes Éxitos»

    Tienen un estilo muy suyo, muy particular. Eso es lo que los hace diferentes. Eso es lo que hace que sobresalgan. Aquí están Martínez y aquí llegan con su álbum debut, «Grandes Éxitos». Un total descubrimiento esta banda catalana a la que conocimos hace apenas unas semanas. Y en mayo, podremos disfrutar de ellos en vivo en Madrid.

    Hace unos días, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Xavi Casanueva, vocalista de la banda. Y esto es lo que nos contó sobre su proyecto, Martínez.

    ¿Cómo surge todo el concepto de este «Grandes Éxitos»?

    Con una foto de la familia Pujol [risas]. En realidad, los de la foto de la portada del disco somos nosotros, vestidos como una familia «bien» típica de los años 70. Esa es la idea primaria de este «Grandes Éxitos». Y todo esto viene porque un día vimos una foto de la familia Pujol y queríamos hacer un retrato tipo, pero dándole un toque más cañi. Quisimos darle la vuelta, hacer sátira de esos grupos emergentes o nuevos que creen que lo están «petando» ya desde el primer disco. Precisamente por eso el llamar a nuestro primer disco «Grandes Éxitos». Es nuestra manera de reírnos de esa situación.

    A nivel visual, el disco está muy pensado. ¿Qué importancia tiene la imagen para Martínez?

    El diseñador con el que trabajamos es un crack. Se llama Álex Gordo y es un amigo de toda la vida. Él cuida al detalle todo. Se escuchó todo el disco, le pasé todas las letras y empezó a trabajar sobre ideas que quería transmitir con el disco. Por dentro, de hecho, el disco es muy minimalista. Al final, la idea era reflejar el disco pero desde el punto de vista del diseño.

    Un titular para «Grandes Éxitos».

    Voy a decir dos. Uno de ellos, el que me dice un amigo: rock personal para viejos. Pero yo lo veo más como rock alternativo libre.

    Una canción del disco y por qué. 

    Diría la de «Barcelona 017», el segundo single. Porque sirve un poco de referente. Referente a la hora de hablar de cosas que la gente obvia o que, directamente, no quiere escuchar. En este tema, hablamos un poco de lo que vivimos en Barcelona en el año 2017, desde el atentado hasta las «hostias» del 1 de octubre. Todo desde un punto de vista personal y subjetivo.

    ¿Esa debería ser un poco la visión de la música, no?

    Bueno, es uno de los conceptos. Yo respeto mucho a la gente que opta por otras vías y que prefiere hablar de lo guay que es o de cosas más banales. Ojala aprenda yo en algún momento a hacer música así, pero de momento no he sabido hacerlo. Lo que he sabido hacer es contar historias que hacen pensar y que me remueven la conciencia. De todos modos, respeto todo y creo que hay sitio para todos.

    ¿Por qué «Barcelona 017» y «No nos conoce ni Dios» como adelantos?

    Bueno, «No nos conoce ni Dios» es un poco una declaración de intenciones. Habla un poco de la banda que empieza y a la que nadie hace caso. Así como nosotros [risas]. Luego, a nivel de estructura, evoca a las dos intenciones que había a la hora de hacer el disco: una más moderna e indie; y otra más rock. Y es que a partir del minuto 2, cambia por completo.

    En cuanto a «Barcelona 017» es el único tema que hemos hecho, consiguiendo que no tenga más de cuatro acordes. Y en cuanto lo tocamos en el local, nos sonaba a single. Además, tiene un ritmo muy funky. Además, la temática también nos parecía muy guay.

    Ya habéis tocado en Barcelona y en mayo actuáis en Madrid. ¿Cómo lo afrontáis?

    Pues con muchas ganas. Al acabar el concierto de Barcelona, nos miramos satisfechos diciendo: «cómo molamos, ¿no?» [risas]. Y la gente también nos dio muy buen feedback del directo, porque se notaban mucho las ganas y el trabajo que hay detrás. En Madrid esperamos que sea igual, por nuestra parte que no quede.

    Después de Madrid, ¿cuáles serán los siguientes pasos de Martínez?

    ¿Los siguientes pasos de Martínez? No sé. Reventar todas las salas y escenarios posibles [risas]. Ahora estamos haciendo todo el trabajo de management, picando piedra a tope. Creo que este verano ya no entraremos en ningún festival, hasta que no esté al menos, la cosa un poco más rodada.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Dejar mi trabajo y ser feliz con el cambio. Y, por supuesto, disfrutar de la música que haces.

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