Categoría: Entrevistas

  • Carletti Porta o cómo dejarlo todo por el amor a la música

    Carletti Porta o cómo dejarlo todo por el amor a la música

    Músico inquieto y artista. Ha estado presentando su último disco, «Caballero». Aunque eso tampoco le ha frenado ni le ha impedido girar con su espectáculo «¿Aplauso o silencio?». Además, es el encargado de abrir los conciertos de los reconocidos Marlango. Él es Carletti Porta y hace algunos días, pudimos hablar con él. No solo de su último trabajo, también del que está por llegar.

    ¿Cómo empieza Carletti Porta en la música?

    Llevo toda la vida tocando, en realidad. Pero di el paso definitivo, cuando volví de Irlanda con un disco bajo el brazo, que prácticamente coincidió con el nacimiento de mi hijo. Fue entonces cuando decidí servir de ejemplo y dedicarme de lleno a esto. Dejé la ingeniería y me tiré de cabeza.

    ¿Cómo fue todo ese proceso de dejarlo todo?

    Ahora me he vuelto a reenganchar al que era mi trabajo. Pero en ese momento lo dejé, porque estaba también enfermando, por la exigencia que conllevaba llevarlo todo: familia, trabajo, rock and roll. Sentía que en ese momento, tenía que prescindir de algo para no ponerme malo.

    Has estado girando con tu trabajo «Caballero». ¿Qué balance haces de esa gira?

    Pues ha sido todo positivo. Desde que publico «Caballero» y considero que esto puede comenzar a ser un oficio como tal, todo me ha ido a bien. He tocado más y he vivido más. He disfrutado más de la familia y de la música. Así que estoy feliz y sano.

    Estás ya trabajando en tu próximo disco, ¿qué puedes avanzar sobre él?

    Va a molar mucho [risas]. El mismo día que llamé para dejar el trabajo, hablé con Alejandro Pelayo, que se ofreció a producir este nuevo trabajo. Hemos hecho juntos un repertorio y estamos grabando en Estudios Uno, aquí en Colmenar Viejo. Y en enero de 2019, saldrá el primer single. De hecho, cada mes iremos lanzando un nuevo tema.

    ¿Por qué apostar por el formato single?

    Es cierto que la vida de la canción es muy corta. Así que es una manera de mantenerte vivo y fresco, y de atraer gente. Una vez hecho el ruido, quizás sí que sea momento de publicar el disco. Lo cierto es que es una manera muy funcional de trabajar.

    ¿Crees que de esa manera se está perdiendo el poder del disco como discurso?

    Sí, en realidad sí. Hay que tener un disco, un hilo conductor, algo que aglutine las canciones. Independientemente de cómo las lances, aunque sea single a single. Al final, el trasfondo tiene que estar, ¿qué sentido tienen en conjunto? O aunque después las canciones no tengan un sentido entre sí. Sea como sea, que tú lo decidas.

    ¿Cómo ves el panorama musical?

    Veo que como todos los trabajos, tiene sus resortes y sus trucos, y requiere inversión. Que es algo que los músicos no logramos entender. Hay que invertir dinero, tiempo y muchas veces, salud. Es raro que alguien venga a ti.

    Veo que la industria tiene muchas teclas y si quieres estar en ella, tienes que saber cuáles son. Y tienes que trabajar, eso es imprescindible.

    Siguientes pasos de Carletti Porta.

    Pues el 14 de diciembre, estoy invitado a una gala benéfica para Cruz Roja en Albacete. Y luego ya pararé en Navidad y ya vuelvo en enero, el día 26, que me engancharé con Marlango en Pamplona.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    La más grande, fue irme a Irlanda a trabajar con una beca y quedarme más tiempo de lo habitual, para terminar mi disco. En realidad, dedicarse a la música es una completa locura.

  • Garbayo: «Sonido Forestal es rock and roll sin artificios y pop robusto»

    Garbayo: «Sonido Forestal es rock and roll sin artificios y pop robusto»

    Tras un largo periodo al frente de bandas como Zodiacs, llega Garbayo para presentar su primer trabajo en solitario, «Sonido Forestal». Esta es su gran apuesta, su salto al vacío. Y hace algunos días, pudimos hablar con el propio Ignacio Garbayo sobre su nuevo proyecto y sobre su recién estrenado álbum.

    Etapa en solitario, tras un largo periodo liderando Zodiacs. ¿En qué momento decide Garbayo emprender un nuevo camino?

    El año pasado, después de un tiempo compaginando dos grupos, pedí consejo musical a un amigo de la industria y me dijo que me enfocara y sacara lo más auténtico y visceral que pudiera, y que me dejara de nombres de bandas tras los que escondo mi personalidad. Así llegó Garbayo. La decisión fue una inyección de energía y motivación y me salieron canciones nuevas. Me daba un poco de corte que pudiera parecer egocéntrico y aunque me sigue sonando raro, me voy acostumbrando.

    ¿Cómo surge el concepto de «Sonido Forestal»?, ¿hasta qué punto influye en ello el vivir en las montañas de Gredos?

    Influye todo. Vivo en medio de un bosque de robles, mi casa casi no se ve porque está completamente rodeada de árboles y es allí donde he compuesto todas las canciones y donde he grabado todas las maquetas. Antes de que se interesara Oso Polita, esas maquetas iban a ser el disco definitivo, con la misma portada que en el disco actual. «Sonido forestal» me parece que transmite con sinceridad todo ese periodo de composición y grabación.

    ¿Cómo han sido las primeras reacciones al disco, que lleva apenas un mes en la calle?

    De momento estoy leyendo buenas críticas de medios bastante dispares que coinciden en puntuarlo con notable. Además, el primer single está teniendo muchas reproducciones. Yo estoy contentísimo. El hecho de haberlo grabado y publicarlo de esta manera, ya es todo un éxito en los tiempos que corren.

    ¿Cómo fue grabar en los Garate Studios, junto a Kaki Arkarazo?

    Una experiencia inolvidable. Kaki ha sabido llevar el sonido al punto exacto a donde lo quería porque es un tío que escucha y se fija en las personas. Es impresionante su habilidad manejando los amplis, la cinta y el editor. Pero hay algo que no se nos olvidará nunca y es cuánto se volcaron, él y Mikel Txopeitia, su socio, para conseguirnos instrumentos para grabar. Y es que la noche anterior a entrar en Garate nos robaron todas las guitarras, platos, cajas y un ampli de bajo. Javi no tenía ni baquetas; y yo no tenía más que una púa. La gente de Rukula, Bap, Anari. Les estamos eternamente agradecidos

    Un titular que defina «Sonido Forestal».

    Rock and roll sin artificios y pop robusto como un roble.

    Una canción del disco.

    Para tocar en directo «Te dejaré atrás», la antepenúltima; si te sientes sucio, «Soy un Cerdo». Para mí es muy difícil elegir una.

    «Nitroglicerina» fue uno de los adelantos, lanzado con su respectivo videoclip. ¿Por qué este tema y cómo nace la idea del vídeo?

    Coincidimos con Oso Polita que es una canción que se pega mucho y además es representativa del disco. La idea del vídeo surgió de manera casi improvisada, gracias a Samantha López. Ella veía a Garbayo en el campo caminando y veía a la chica munición de la canción. Además, quiso mezclarme con Javi en diferentes planos. Pero al final, contra todo pronóstico, conseguimos un plano secuencia que funciona estupendamente. La verdad es que Samantha ha conseguido que no me muera del asco viéndome actuar. Eso es de ser muy grande.

    Próximos pasos de Garbayo.

    Salir de gira a principios del año que entra, lanzar algún single más de «Sonido Forestal» y grabar las maquetas del próximo disco.

    Tienes muchos años de experiencia en la música, ¿cómo ves el panorama musical actual?

    En cuanto a bandas, lo veo mejor que nunca. La gente toca con un «nivelazo» impresionante. Hay bandas de todos los estilos sonando increíble. Además, hay mucho más conocimiento de la industria y de los medios. También la industria se ha reciclado y está volviendo a controlar todo aquello que se les escapaba en internet. Los puestos de trabajo han cambiado, la gente sabe de big data y marketing online. Pero creo que no hay que olvidar mantener a gente que sepa mucho de música. Siguen siendo responsables de lo que llega al público masivo.

    En referencia también a la situación de la industria, ¿crees que se ha perdido la esencia del disco como discurso?

    Pues sí creo que se ha perdido el discurso en los discos y se han convertido en una excusa para salir de gira, pero no creo que sea toda la culpa de la industria. Supongo que es normal por dar prioridad a los directos pero bueno, no estoy de acuerdo en publicar discos sin tener nada que contar. La mayor parte de responsabilidad es de las bandas.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    He dejado dos trabajos y me he cambiado de ciudad. También di una jam de 12 horas en un local de ensayo con los Hash.

  • El gran salto al vacío de Uniforms, con su «Polara»

    El gran salto al vacío de Uniforms, con su «Polara»

    Directas desde Jaén, la historia de Uniforms comienza allá por 2016. Idas y venidas, trabajo duro y mucha carretera a las espaldas. Y el apoyo de quienes han apostado por ellas. Así es como llegan a este 2018, Annie, Natalia y Pan. Además, están de enhorabuena porque con su «Polara» han conseguido hacerse un hueco en la industria.

    Sobre todo ello, estuvimos hablando hace algunos días, aprovechando su visita a Madrid, a propósito del Madrid es Ruido.

    ¿Cómo surge el concepto de «Polara»?

    «Polara» es el nombre de una pedal de reverb que llevamos y que, además, es muy característico del disco. El nombre también nos gustó porque nos parece muy evocador, sugiere un poco todo lo que es la luz polar. En sí, no es un trabajo conceptual. Había que ponerle un nombre y le pusimos ese, que sonaba muy bien [risas].

    ¿Cómo fue todo el proceso de grabación?

    Fue todo con bastante prisa, la verdad. Porque grabamos el EP y al poco, nos ficharon desde Oso Polita. Justo después, llegaba el momento de grabar el largo. Y aunque al principio, no teníamos mucha prisa, tuvimos que acelerar y entrar a estudio. Ya teníamos las cuatro del EP, pero además incluimos seis más.

    Un titular que defina «Polara».

    ¡Qué difícil! [risas]. Podríamos decir que este disco nos define, aunque todavía estamos buscando nuestra propia identidad.

    Una canción.

    Va por días, la verdad. Y cada día va cambiando. Al final, nos identificamos con todos los temas del disco.

    ¿Cómo han sido las primeras reacciones?

    Nuestras sensaciones han sido muy buenas. Mejor de lo que esperábamos. De hecho, está teniendo buenas críticas y la verdad es que estamos muy contentas. Aunque creemos que todavía es pronto para analizar todo ese feedback que está generando el disco.

    ¿Cómo estáis viviendo el panorama musical actual?

    Nuestra generación muy bien. Las venideras, no sabemos [risas]. En realidad, cada una de nosotras es de una generación. Pero con la generación actual, con los millenials, nos damos cuenta de que todo es muy sistemático, que va todo por modas. Es muy complicado destacar dentro de ese panorama, porque se lleva un determinado estilo y todo lo que se haga fuera de él, parece que no existe.

    Lo que nos está pasando a nosotras ahora mismo es genial. Porque tenemos un conglomerado de géneros que, actualmente, no están en auge y que la gente cultive su oído, lo aprecie y lo escuche, para nosotras es maravilloso.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Uniforms?

    Prácticamente, hemos terminados con los conciertos de este año. Y hace poco, grabamos nuestros segundo videoclip, que tenemos muchas ganas de verlo. La idea es seguir girando y promocionando «Polara». La verdad, es que poco más.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Meternos en la música es una gran locura [risas].

  • Tras «Cuentos de Roble y Sal», Olivia prepara su próximo asalto

    Tras «Cuentos de Roble y Sal», Olivia prepara su próximo asalto

    Con «Cuentos de Roble y Sal» han conseguido hacerse hueco y que su nombre comience a resonar dentro del circuito musical. Desde Elda, desde lo más profundo de «la terreta», llegan Olivia. Y muy pronto, resonarán con su nuevo trabajo. Un trabajo que comenzarán a grabar en breves y que los llevará de nuevo a los Estudios Neo, a Aranda, al Sonorama Ribera.

    ¿Cómo surge el concepto de «Cuentos de Roble y Sal»?

    Era por hacer referencia un poco al momento que estábamos viviendo, como entrar al Sonorama, entrar a Aranda, entrar a lugares en los que no habíamos estado antes. El roble era un poco por el tema del vino, al que tanto nos tienen acostumbrados allí; y la sal, por la plaza en la que tocamos en Sonorama 2017.

    ¿Cómo fue ese momento Sonorama?

    ¿Qué parte del Sonorama, el momento de tocar? [risas].

    La experiencia en sí del festival.

    Tocamos domingo y fue un momento muy breve, para todo lo que dura el Sonorama. Además, que algunos de nosotros llevábamos allí desde el miércoles por la noche. La fiesta que tienen montada es muy grande y se pasa demasiado rápido. Y tocar en la Plaza de la Sal, para nosotros fue todo un hito.

    De hecho, la experiencia del Sonorama ha tenido continuidad, ya que tocasteis este año en la fiesta de presentación.

    La idea es que se cansen de nosotros, que nos tengan que echar o tirar de alguna manera [risas]. La verdad, es que es una sensación brutal tener a gente que nos apoya y confía en nosotros. Es lo mejor que nos puede pasar en este país, es el mayor reconocimiento que podríamos tener.

    Volviendo un poco al tema del disco, ¿cómo fue la acogida?

    Al principio, no sabíamos muy bien. Porque cuando lanzamos el single, «Azul Eléctrico», era el tema que más apuntaba a adelanto, pero quizás era el que menos tenía que ver con el resto de disco. La verdad es que ha estado guay, pero no ha sido un hit, porque la gente sigue descubriéndolo. Y en ese sentido está bien. Aunque estamos ya pensando en el siguiente trabajo. De hecho, será disco, disco, no EP.

    ¿Se puede avanzar algo más sobre eso?

    De momento, no hay mucho más que decir [risas]. Simplemente, que grabaremos en el mismo lugar, en los Estudio Neo de Aranda; y con la misma persona, con José Caballero.

    Lo cierto es que nosotros estamos ya casi en otro mundo, porque estamos ya concentrados en el nuevo trabajo. Parece que hayan pasado diez años desde «Cuentos de Roble y Sal» y tiene nada de tiempo. Pero es que estamos ya metidos de lleno en el nuevo.

    ¿Cómo es trabajar en nuevo disco, en mitad de la gira?

    Eso es, quizás, lo más estresante. Y eso que para nosotros es todavía «fácil», ya que no tenemos tantas fechas, en comparación a otras bandas más grandes. Aún así, nos ha costado.

    Sí que es cierto que, este año con José, hemos cambiado un poco el método de trabajo. Y es que, a pesar de haber lanzado EP, no hemos dejado de componer. Es una dinámica en la que él nos ha insistido mucho. Al final, es algo que luego, a la hora de la grabación, ahorra mucho trabajo.

    ¿Cómo ha cambiado Olivia desde «Cuentos de Roble y Sal»?

    Creemos que se va a ver el cambio y la evolución, porque con este nuevo trabajo hemos tenido más tiempo a la hora de componer. Y el proyecto se ha pensado mucho más. Ahora también tenemos más ayuda. En esto último, nuestro manager Kike del Toro ha sido clave.

    Siguientes pasos de Olivia.

    Principalmente, grabar. Sí que tenemos un par de fechas a principios de 2019, pero todo el esfuerzo lo vamos a invertir en el estudio. Queríamos ver si nos daba tiempo a grabar casi todo antes de Navidad. Después, ya es esperar y ver cuándo sale. Aunque no tenemos mucha prisa.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis hecho por la música?

    Trabajar por y para la música es una locura muy grande, es lo que más caro nos sale [risas]. Lo cierto es que lo es. Y cuanto más subes, más caro sale este hobby. Eso sí, es una locura genial.

  • El momento en el que Artabe materializó su «Soñé con Bicicletas»

    El momento en el que Artabe materializó su «Soñé con Bicicletas»

    A finales de junio, Artabe se despedía de «Punto Cero», el álbum que lo ha acompañado estos dos últimos años. Pronto, comenzará a trabajar en su siguiente trabajo de larga duración. Sin embargo, su mente inquieta y sus ganas de seguir haciendo cosas, no le han permitido parar. De ahí, que saliera adelanto su proyecto «Soñé con Bicicletas». Sobre él y sobre sus siguientes pasos, estuvimos hablando con el artista.

    ¿Cómo surge el concepto o la idea de «Soñé con Bicicletas»?

    La idea surgió de un viaje que hice a Francia y Berlín, en julio del 2017. Allí nacieron nuevas canciones. En Berlín me estuve moviendo todo el tiempo en bicicleta, de un lado a otro, me recorrí la ciudad, literalmente en movimiento. Y, como en otras ciudades europeas, hay bicis por todas las calles, cientos, miles. El título surgió después, ya en Madrid, grabando las demos de estas canciones. Recordé aquella sensación y lo que me gustan las bicis y así, sin querer, salió «Soñé con Bicicletas». Y me pareció muy acertado.

    ¿Por qué, precisamente, esa alusión a las bicicletas?, ¿qué simbología tienen para ti?

    Además de la relación emocional con lo vivido en ese viaje, simbolizan el acto de viajar, de cambiar de lugar, de moverse, de no estancarse.

    Cuéntanos un poco sobre este proyecto.

    En realidad, hace más de un año que venía queriendo grabarlo pero no se dieron las circunstancias y tuve que esperar. Llevaba tiempo pensando en grabar estos nuevos temas en directo, en lugar de grabar un EP, en un local bonito de Madrid y que entonara con el aire de las canciones. Lo que ocurrió es que, en verano conocí a Omar de OmcEstudios y me enteré de su iniciativa en «Live in los Carmenes». Y me pareció que podría hacerlo allí perfectamente. Además es en el propio estudio donde se graba, con lo que se consiguió un sonido muy bueno. Quedé muy contento. Y en cuanto a los músicos y colaboraciones lo tenía fácil. Junto a Juan Barrios, Manu Clavijo y Marta Mansilla estuve dando algunos conciertos, y ya habíamos tocado algunos de estos nuevos temas, con lo que ya tenía una banda algo rodada de atrás. Tuve muy claras también las colaboraciones, todo personas amigas y allegadas, tanto Luise, porque me encanta su voz, Aitor Flamingos por su guitarra, Manu Míguez para «Grillos», porque empastamos de la «hostia» y Kamala para «Hojas» porque la clava, está hecha para ella.

    ¿Por qué darle una nueva dimensión a los temas y decidir grabarlos en directo y con público?

    Un poco por lo que contaba antes. Junté dos cosas, uno, las ganas de dejar grabado lo que estuve haciendo con Juan, Manu y Marta, que fue darle un nuevo aire, con piano, violín y flauta, a algunos temas de mi primer disco, Canciones de Pan. Y otro, grabar esas nuevas canciones del viaje, aprovechando ese formato. Todo encajó. Podía haberlas grabado de otra manera, con otra instrumentación, pero me gusta que haya sido así.

    ¿Cómo fue el evento? 

    Los días anteriores fueron de mucho ajetreo para mí. Y los momentos previos también, así que llegué un poco estresado al evento. Pero, al llegar, me empecé a sentir cada vez mejor. Son muy profesionales, tanto Omar como su equipo de sonido y de vídeo. Y juntarme allí con «musicazos» y amigos, fue muy emocionante. Todos salimos contentos, nos quedamos con muy buen sabor de boca. Fue un público muy atento y caluroso. Se hizo todo muy fluido. Además, Omar colocó una rueda de bicicleta con unas luces y una flor que le quedó genial al escenario y la música. Hubo tiempo a compartir antes y después del concierto.

    ¿Repetirías experiencia?

    Sí, la repetiría una y mil veces, cambiando de vez en cuando de canciones, claro [risas].

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Artabe?

    Justo ahora, estoy enfrascado en muchas colaboraciones con amigos que admiro y comenzando la distribución de «Soñé con Bicicletas», en redes y a los mecenas que vinieron a vivirlo. Y, además, preparando un EP que saldrá a principios de año, del que pronto hablaré.

  • Javier Solo se estrena con su «Mejor solo y bien acompañado»

    Javier Solo se estrena con su «Mejor solo y bien acompañado»

    «Mejor solo y bien acompañado» es el primer trabajo en solitario de Javier Solo. Y hace apenas unos días vio la luz. Poco antes de ese momento, tuvimos la oportunidad de hablar con el artista sobre su trabajo, su trayectoria y sobre este disco tan especial, y esto es lo que nos contó.

    ¿Cómo surge el concepto de «Mejor solo y bien acompañado»?

    Yo componía, cantaba y tocaba con Imprudentes. Con la banda, lanzamos un disco y una de las colaboraciones era con Daniel Higiénico. Y justo en el momento en el que teníamos que empezar a girar, nos sentamos los cinco miembros del grupo y nos dimos cuenta de que teníamos diferentes prioridades. Era muy complicado seguir adelante, así que decidimos darnos tiempo y parar un poco. Fue ahí cuando vi la oportunidad de comenzar a girar yo como Javier Solo. Me puse a llamar algunos amigos para ver si querían participar en mi disco en solitario, y al final, se terminaron uniendo 43.

    ¿Cómo fue todo el proceso de grabación con tantos artistas invitados?

    Ha sido difícil, la verdad. Imagínate para grabar diez canciones con tantos artistas. Ha sido un proceso bastante largo, aunque repleto de energía y sinergias. Pero nos ha llevado cerca de un año en total. Además, hemos tenido la gran suerte de contar con Josep Roig de Temps Record, que es donde grabamos. Nos ha dado bastante libertad y flexibilidad a la hora de trabajar.

    De cara a los conciertos, ¿cómo vais a plantear el tema de las colaboraciones?

    Eso es lo curioso, porque nosotros tenemos que poder defender en directo, todo lo que hay en el disco. Aquí hay solos de guitarra de Pere Mallén o de David Muñoz, o incluso hay baterías de Dani Navarro. Entonces los músicos de la Banda del Vecino lo han tenido que asimilar, hacerlo suyo e interpretarlo lo más parecido posible al álbum. Eso sí, le han dado su toque particular y personal. Por eso, creo que ha quedado un directo muy potente y muy parecido, pero también con esa sensibilidad de la Banda del Vecino.

    Un titular que defina este disco.

    El título en sí, ya es bastante revelador. «Mejor solo y bien acompañado». Un proyecto así no puede salir adelante estando solo, tienes que rodearte siempre de gente que sepa como tú o incluso más. Yo he tenido la suerte de rodearme de gente increíble. Ha sido una gran aventura.

    Una canción.

    Es difícil, porque las diez canciones cuentan historias distintas y en ellas, han colaborado músicos diferentes. Pero sí que es cierto que hay una que no debería estar, porque en ella iban a colaborar más artistas de los que han colaborado. Es el tema «Mientras pueda cantarte». Por eso me quedaría con ella. La escogió un músico que al final no pudo participar y tuve que cantarla yo solo. Pero creo que ha quedado muy redonda.

    «La guapa y el ciego» fue el primer adelanto, que se lanzó con su respectivo videoclip. ¿Por qué precisamente este tema y cómo surge la idea del vídeo?

    Esa canción es una canción especial, creímos que sería la más apropiada, porque tiene un estribillo muy chulo y pegadizo. Y más si tienes la suerte de colaborar con Lichis y Litus.

    Casi todas las canciones podrían haber sido posibles singles. Pero de esta ya teníamos el videoclip preparado, así que optamos por ella.

    ¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

    La música en sí ya es una locura. Yo escribo canciones porque me ayuda a gestionar y canalizar mis emociones. Si escribo es porque me ha pasado algo triste. De hecho, suelo decir que si me pasa algo feliz, lo vivo, no lo escribo.

    Así que escribir todos esos sentimientos negativos, no solo me sirve para desahogarme, también me ayuda a buscar esa parte positiva. Y al final, siempre consigo encontrar esa salida o esa respuesta que busca. Así que creo que la música, en sí, es una locura.

  • Beluga: «Tiempo de leones muestra nuestra necesidad de reafirmarnos»

    Beluga: «Tiempo de leones muestra nuestra necesidad de reafirmarnos»

    Beluga han regresado a escena con su nuevo trabajo. «Tiempo de leones» está aquí para atraparnos bajo su estela. No es para menos: concepto, imagen y disco que dan un paso más en referencia a «Búmeran» y que muestra a unos Beluga mucho más maduros, mucho más ellos.

    Hace unos días, hablamos con Carlos Ortega y José Ramírez sobre este «Tiempo de leones». Y esto es lo que nos contaron.

    ¿Cómo surge el concepto de «Tiempo de leones»?

    José. Lo que es el título surgió incluso antes de plantearnos hacer un disco. En este caso, vino de un viaje de uno de nosotros a Mozambique, que es un sitio increíble, un paraíso. Nos gustó y adoptamos un poco ese concepto a la hora de crear el disco. Lo hemos ido amoldando todo a eso.

    Carlos. Ha sido como una visión. Se construye todo en base a eso.

    José. Exacto. No es que ya tuviéramos los temas y a partir de ahí creáramos el concepto. Ha sido más bien al contrario. De hecho, el título se ha mantenido, pero estuvimos dudando hasta el final, hasta que vimos que efectivamente, el concepto permanecía.

    Un titular que defina el disco.

    C. No somos de titulares [risas]. Pero quizás, diríamos, la necesidad de ser quien somos. Aunque suena muy ambiguo.

    J. Sí, pero quizás podría ir por ahí. La necesidad de reafirmarnos en lo que somos y en lo que queremos comunicar.

    Una canción de «Tiempo de leones».

    C. Si tuviera que quedarme con una, me quedaría con «El nombre de la naranja».

    J. Yo no podría quedarme solo con una. Nosotros concebimos los discos como un viaje, como un ente completo. Así que no podría destacar solo un tema.

    Al hilo de esto, ¿creéis que el concepto de disco como historia se está perdiendo?

    J. Se está perdiendo un poco, pero creo que al final también, esto viene de estrategias de marketing o de comunicación. Nosotros en ese sentido, seguimos siendo un poco románticas. El concepto disco nos gusta y lo necesitamos. Quizás en otro momento, podamos hacer algo en dos o tres canciones. Pero hasta la fecha, necesitamos el tiempo de un disco para poder soltar lo que queremos.

    C. Además, que el diseño del disco en formato físico, también habla de tu obra. Así que solamente hablar de la música, para nosotros se quedaría corto. Yo creo que se seguirá manteniendo. Y coincido con Jose en que todo esto forma parte de la vorágine del marketing. Pero nosotros continuaremos haciendo discos y lanzándolos en físico. Porque al final, nosotros hacemos música para románticos.

    Vuestro caso me llama especialmente la atención, porque está todo muy bien hilado: música, imagen, espectáculo. Y la verdad es que eso me gusta. 

    C. Hay una cosa que digo mucho últimamente. Estamos en un momento de nuestra vida en el que tenemos algo que decir. Para ello, tienes que construirlo muy bien y tener una narrativa muy concreta, de forma que el público lo entienda. Y no solo la música, también el diseño, las letras o la instrumentación. De ahí la importancia de que esté todo tan bien hilado.

    J. Y además, todo lo que nosotros publicamos o mostramos, pasa por nuestras manos. Al final, son todo herramientas para completar el mensaje.

    Con «Tiempo de leones» creo que habéis dado un paso más en referencia a «Búmeran». ¿Cómo han sido estos años de trabajo?

    C. Estos dos años han sido dos años de permiso. De permitirnos indagar, de explorar, de trabajar cuatro meses en una canción. El disco podría haber sido una mierda, pero no queríamos que lo fuera. Han sido dos años, para hacer algo que nos saliera del corazón. Y estamos satisfechos con lo que ha pasado, porque es lo que hoy está al alcance de nuestras manos.

    J. Además, desde que salió «Búmeran» ha pasado mucho tiempo. Nos han pasado muchas cosas y nosotros mismos también hemos aprendido mucho. Este disco tiene, de hecho, mucha más profundidad por eso, porque somos personas diferentes. Y que las personas que compusieron «Búmeran», no son las mismas que han compuesto «Tiempo de leones». Hay dos miembros que se han incorporado en este nuevo camino. Además, hemos incorporado nuevas cosas que hemos aprendido.

    ¿Cómo afrontáis la presentación en la Sala Caracol?

    C. Lo afrontamos de puta madre [risas]. Nosotros nos hemos venido un poco arriba, ¿pero sabes qué pasa? Llevamos mucho tiempo sin tocar en Madrid y nos hemos puesto el objetivo de llevar 400 o 450 personas. Si luego nos damos de bruces, ya vendrán los lloros. Pero somos de ponernos objetivos altos. Y creemos que es posible, por todo nuestro trabajo de estos dos años y por todo el público que hemos ido consiguiendo este tiempo.

    J. Además, queríamos una sala en la que pudiéramos hacer el show que creíamos que de merecía este disco. Y, evidentemente, teníamos que hacerlo en Madrid porque es nuestra ciudad. Queríamos un punto más. Y también queríamos agradecer a toda la gente que ha participado en el crowdfunding, queríamos darles un gran show.

    La mayor locura que hayáis cometido por la música.

    J. No somos muy de locuras. Pero quizás, tener que trabajar en otras cosas, porque al final, Beluga para nosotros es una vía de escape. Por lo demás, bueno, lo típico a lo mejor, no dormir [risas].

    Siguientes pasos de Beluga.

    J. Tocar todo lo que podamos y donde podamos. Al final, creo que esa es la parte más difícil de la música. Es algo muy costoso y en lo que estamos currando mucho.

    La playlist de Beluga

     

  • El gran cambio de Ayer, adquiere una nueva dimensión en «Sed Social»

    El gran cambio de Ayer, adquiere una nueva dimensión en «Sed Social»

    Hay bandas que desde el inicio, te enganchan. Llámalo magnetismo, llámalo estrella. Cuando el talento va más allá de lo musical y te atrapan también a nivel personal, ya no hay nada que hacer. Esa es la sensación que tenemos con los chicos de Ayer, que recientemente publicaron su nuevo EP, «Sed Social».

    Hace algunos días quedamos con ellos y estuvimos hablando sobre su música, sobre la situación de la industria y también sobre el fenómeno Rosalía.

    ¿Por qué «Sed Social»?

    Dani Laporta. ¿Y por qué no? [risas].

    Dani García. Era una canción que hablaba de las redes sociales y del ambientillo chungo que hay alrededor de ellas. Empezó llamándose «La Red Social» y luego «La Red». Pero queríamos buscar un juego de palabras. Así que, al ver a todo el mundo adictos a las redes, como si se les fuera la vida en ellas. Así que de ahí vino. De la sed que tiene la gente por la aprobación social, tanto dentro como fuera de las redes.

    Rubén. En realidad, salió de milagro, mientras estábamos grabando. Y todo por un chiste que contó Dani. Y al final, nos moló.

    Laporta. Y luego el EP vino a raíz de todo ello. Nos pareció que era el tema más relevante.

    De hecho, los tres temas del EP son totalmente diferentes entre sí.

    Laporta. Sí, sí, cuentan historias completamente distintas. Son muy dispares.

    Dani. Nos han dicho, de hecho, que el EP en sí es más introspectivo y oscuro que los temas anteriores. Y quizás sea por el periodo en el que nos encontrábamos. Refleja muy bien el estado de la banda.

    Laporta. Además, veníamos de «Salvaje», que refleja mucha más alegría. Y con este EP, queríamos mostrar otra cosa.

    Dani. Justo, queríamos mostrar varias facetas nuestras y demostrar que podemos hacer temas más bailables o alegre, otros más potentes y otros totalmente emocionales.

    Justo os iba a comentar que el vibrante pop rock, llega a otro nivel en este EP.

    Dani. Sí, quizás. En realidad es porque nos gusta mostrar las dos caras.

    Laporta. Además, de manera un poco inconsciente, hacemos los temas pensando en el concierto. Los directos siempre tienen que mantener cierta dinámica. De ahí que surgiera una canción potente como es «Sed Social».

    Dani. Además, tal y como componemos actualmente, la música siempre llega antes que las letras. Y con «Sed Social», al ver la rabia que transmitía la música, quisimos hablar de algo relevante, de algo de lo que quejarnos.

    Extrapolando un poco, ¿creéis que a la música actualmente, le falta esa garra y esa necesidad de hablar de cosas relevantes?

    Dani. Yo tengo la sensación de que no se hace música para hablar de temas molestos. Se hace música, para subirse al carro de la actualidad. Es decir, hay una corriente en contra de los políticos y entonces hay grupos que aprovechan el tirón, para hacer ellos algunos temas de corte reivindicativo.

    Quien habla de reivindicación, habla de canciones con mensaje, con alma. No tiene por qué ser canción protesta. 

    Laporta. Es que hay tanta dificultad para entrar al mercado, que nadie quiere arriesgarse. Hay una fórmula pre-establecida y mucha gente va por ahí, siguiendo el convoy. Y al final, si te fijas, es lo que pasa. Bandas iguales o con un estilo muy parecido.

    Dani. Que al final, esto no quita que no haya letristas brutales y eso nos encanta.

    Volviendo un poco al tema del EP. ¿Cómo surge todo el concepto del arte del disco?

    Laporta. Fue un poco una lucha, porque en los anteriores trabajos, era Dani quien hizo las portadas. Pero al final, nosotros tenemos que dedicarnos a hacer música. Así que con «Sed Social» teníamos claro que íbamos a buscar a alguien especializado en diseño. Entonces escribimos a un amigo mío de la infancia, Gus Bozzeti, para que nos ayudara. Él no es diseñador, es más bien artista plástico. Enseguida os dijo que sí y que le comentáramos la idea que teníamos. Pero quisimos dejarle total libertad para crear. Le enviamos los temas para que se hiciera una idea. Creo que captó muy bien la idea de «Sed Social». Con mucho colores, muy multicultural.

    Dani. Al final, conceptualmente captó muy bien la idea de «Sed Social» y de las redes sociales. Sobre todo, con el selfie hecho de muchas otras cosas.

    ¿Por qué apostar precisamente por el formato EP? Recientemente lanzasteis «Salvaje» y «Sed Social» llega muy poco tiempo después.

    Laporta. Sí, de hecho, estábamos con la promo del anterior trabajo y ya estábamos grabando este. Y lo cierto es que no nos dio tiempo a grabar más. Nos habría gustado lanzar «Sed Social» antes del verano, pero finalmente, se retrasó el lanzamiento. Es una continuidad del trabajo anterior, porque de hecho, en el formato físico, están también los tres temas anteriores.

    Rubén. De hecho, no creemos que hubiera tenido mucha más repercusión si hubiéramos sacado álbum en vez de EP.

    Dani. No nos veíamos en el momento de invertir las energías, dinero y tiempo en un disco, que tuviera una repercusión moderada. Preferimos guardarnos las balas para otro momento más propicio. También queremos ir creciendo poco a poco, para que cuando sea el momento, publicar un trabajo más largo.

    Laporta. Además, pensamos que el crear un álbum requiere bastante tiempo. Tiempo del que no disponemos cuando entramos al estudio. Allí todo está mucho más limitado.

    ¿Creéis que con todo este panorama, se está perdiendo el poder del disco como discurso?

    Dani. Pues mira, me voy a subir al carro de un tema que está muy de actualidad: Rosalía. Creo que ha hecho un disco brutal, con canciones que no solo tienen su título, sino que están estructuradas en capítulos. Ha puesto el valor del disco sobre la mesa. Haciendo eso, te obliga a escuchar el disco entero y en orden. Está haciendo una cosa muy chula, que hace mucho tiempo nadie hacía. Así que ojalá se mantenga y se revitalice el formato disco.

    A nosotros nos gustaría hacer un álbum en el que los 10 o 12 temas, fueran hits. No queremos poner rellenos. Pero claro, a eso hay que dedicarle tiempo. A Rosalía le llevó dos años crear «El Mal Querer».

    Rubén. Y es más complicado cuando no te dedicas completamente a la música. Si sacas disco, te quedas sin temas hasta nuevo aviso.

    Un titular que defina «Sed Social».

    Dani. Para mí, es el comienzo. Es un cambio.

    Rubén. Cambio de perspectiva.

    Una canción de Ayer.

    Laporta. «Eco».

    Rubén. «El color y la forma.

    Dani. «La herida».

    Un escenario donde tocar.

    Las Ventas o el Festival de Les Arts.

    Artista que acabéis de descubrir.

    Rosalía.

    Alguien con quien compartir escenario.

    Miss Caffeína o Sidonie.

  • Second se pierde para reencontrarse en «Anillos y Raíces»

    Second se pierde para reencontrarse en «Anillos y Raíces»

    Hay música que, cuando se hace desde dentro, desde la raíz, llega hasta límites insospechados. Traspasando fronteras y emocionando a todo aquel que la escucha. Tener en nuestras manos un disco como «Anillos y Raíces» y poder hablar con sus creadores, es una gran fortuna.

    Hace algunos días, estuvimos con Second hablando sobre este último trabajo y sobre su carrera. Además, reflexionamos sobre la situación de la industria musical y sobre todo el talento que hay en Murcia.

    ¿Qué hay detrás de «Anillos y Raíces»?

    Sean. Cuando estamos componiendo las canciones y se te ocurre una idea, no eres consciente. Comienzas a crear sin ningún tipo de plan. Luego arreglas las canciones, las produces y las grabas. Y es entonces cuando te das cuenta de que siguen un hilo conductor. Y nos ha pasado un poco con este disco, era algo que comentábamos, de hecho. Parece que hemos encontrado a un Second del inicio, de la raíz, pero con muchas cosas ya aprendidas por el camino. Aprendizaje que se ha ido sumando a la mochila. Es un Second que bebe mucho de lo que era en su inicio, para actualizarse. Las raíces son la esencia y los anillos son la experiencia, como en el caso de los árboles, que representan la edad que tiene.

    Además, la idea de alejarse durante un año también tenía que ver con la intención de irse lejos, hacia las afueras, hacia la naturaleza. Nos gusta perdernos y encontrarnos a nosotros mismos. Aparte, tenemos varias acciones en mente que van más allá de haber impreso el disco en papel reciclado. Queremos reforestar un bosque que hay en Huelva y otro en Murcia. Todo va muy por ese concepto, por el respeto hacia la naturaleza.

    Nando. También es que una idea te lleva a otra, no sabes si es por casualidad o porque hay algo ahí arriba que maneja los hilos. Cuando comenzamos el encierro en una casa en plena naturaleza, hablábamos mucho sobre las composiciones que íbamos presentando cada uno. Y la verdad es que nos sentimos afortunados por encontrarnos en ese punto, alejados y en calma componiendo. Inspirados por todo ello, quisimos no solo lanzar un disco, si no realizar alguna acción que fuera mucho más allá de eso. Queríamos hacer nuestra pequeña aportación, ya que nos estamos cargando nuestro propio planeta.

    Octavo trabajo de estudio y muchísimo recorrido y experiencia. ¿Qué queda de los Second que comenzaron y en qué ha cambiado?

    Sean. Han cambiado muchas cosas. Por ejemplo, en el ritmo frenético en el que estamos completamente sumidos. Cuando antes publicábamos disco, teníamos demasiado tiempo para mirarlo antes de la primera entrevista [risas]. Ahora apenas lo hemos podido hacer. Por eso también queríamos parar, porque llevábamos 12 años metidos en el bucle de «gira, disco, gira, disco». Necesitábamos descansar y recuperar la ilusión hasta por esto, por explicar nuestras canciones y tocarlas de nuevo.

    Sin embargo, no hemos cambiado en muchas otras cosas importantes. Seguimos siendo los chavales ilusionados que empezaron hace años.

    Jorge. En eso, en encierro que tuvimos en la casa de campo fue fundamental. El pararse, el enfrentarnos de nuevo a nosotros mismos, el volver a hacer música y el divertirnos haciendo canciones.

    Sean. El estar allí relajados y sosegados, nos permitió crear de nuevo. Aquí paramos la máquina y nos encerramos.

    Nando. Es que hay discos que hemos grabado directamente en el estudio, sin apenas ensayar. Al final, no da tiempo a disfrutar de nada.

    Fran. El no parar, no te permite dedicar el mismo tiempo, no te deja mimar las canciones. Con el parón lo hemos notado: todo fluía mucho más y al final, nos plantamos con más de una treintena de ideas de canciones. Y luego a la hora de producir, nos hemos permitido el cuidar los detalles. Creemos que, sin duda, estos temas son los mejores de un amplio espectro y eso se nota. Los diez te llevan por diferentes estadios. En eso hemos ganado, sin duda alguna.

    Es complicado también lo que habéis hecho vosotros. Porque es ir completamente en contra de la industria musical.

    Nando. Sí, la verdad es que es arriesgado. Quieras que no, salir a tocar es nuestra principal fuente de ingresos. Pero tampoco fue un capricho, fue más bien una necesidad de la banda. Considerábamos que la gente también se lo merecía.

    Siguiendo un poco el hilo de este tema, ¿cómo veis el panorama musical actual y qué pensáis del auge de determinados géneros?

    Sean. Dentro de que creo que se valora mucho más la música hecha con el alma, es verdad que ha crecido muchos estilos de música que no tienen alma. Quizás es que no la entendemos.

    Nando. También depende mucho de cómo lo quieras mirar. Porque hay muchos grupos a nuestro alrededor que merecen mucho la pena y tienen mucho talento.

    Sí que es cierto que hay un choque brutal entre el auge de música que no dice nada y bandas con talento que comienzan a emerger.

    Sean. Claro, es que al final hay de una cosa, pero también hay de la otra. Al final, el punto está en poner el foco en el talento. Además, soy de los que piensan que poca gente, consigue cambiar muchas cosas.

    Hablando de talento musical, ¿qué pasa con Murcia?

    Fran. Siempre ha habido una movida musical bastante prolífica y bastante seria en Murcia. Tuvimos una época muy buena de salas de conciertos. También ha habido grupos que han marcado una época. Otras comunidades como Cataluña, han ido más a posteriori con bandas como Sidonie. En Murcia, hay muchos grupos que llevan creando historia desde hace mucho tiempo.

    Sean. Con todo este panorama favorecedor, lo bueno es que todos hemos ido aprendiendo de todos. Creo que todos nos hemos fijado en Farmacia de Guardia o en los mismos M-Clan. Y creo que nosotros también hemos sido ejemplo o inspiración. Ahora las nuevas generaciones, que vienen con mucha fuerza, se fijan en las bandas actuales. De hecho, hay una anécdota muy curiosa, que no sé si he contado. Viva Suecia se me acercaron un día en un bar de Murcia, ellos acababan de empezar. Me dijeron, «hola, ¿qué tal? tenemos un grupo que se llama Viva Suecia». Claro, en ese momento, les dije que no los conocía. A lo que me respondieron: «oirás hablar de nosotros». Y lo cumplieron [risas].

    Un titular que defina «Anillos y Raíces»

    Second se pierde para volver a encontrarse.

    Un escenario en el que no hayáis estado nunca.

    El Teatro Circo Price. Siempre lo veíamos muy lejano y nos encantaba. Y por fin, el 26 de enero, cumpliremos el sueño.

    Una banda o artista que acabéis de descubrir

    Steven Wilson, que viene de una banda noventera, llamada Porcupine Tree.

    También hemos descubierto a Villanueva, que no es reciente, porque lo descubrimos hace un año. Pero nos parece impresionante lo que hace.

    Y Claim, que también son geniales y se lo están currando mucho.

    ¿Qué es lo más loco que os ha pasado dedicándoos a la música?

    Bueno, hemos tocado en muchísimos lugares. Llegamos a tocar en la cárcel, de hecho. Es cierto que fuimos con algo de miedo al principio. Pero, al final, fue una experiencia diferente y un tanto curiosa. No dejaban de pedirnos temas rock y nosotros lo que acabamos haciendo, fue acelerar las canciones [risas]. Al final, fue todo bien, ellos lo que necesitaban también era evadirse un poco de todo.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Second?

    Tratar de dormir seis horas, por lo menos [risas]. De momento, tenemos previstas las firmas de discos y acústicos. Y a partir de diciembre, nos metemos de lleno en la preparación del directo en sí. Y ya a partir de 2019, comenzamos con la gira. Eso sí, con la intención de no dejar de aprender cosas nuevas. Y divertirnos mucho.

  • Chloé Bird: «The Light In Between es un disco muy realista»

    Chloé Bird: «The Light In Between es un disco muy realista»

    Al fin ha llegado «The Light In Between», como una luz en medio de tanta oscuridad. Es el nuevo trabajo de Chloé Bird que, en contraposición a «The Darkest Corners of My Soul», se muestra como un trabajo mucho más realista. Además, es el primero que cuenta con la producción de Guillermo Quero.

    Hace unos días estuvimos hablando con Chloé y esto es lo que nos contó sobre su nuevo álbum

    ¿Cómo surge el concepto de «The Light In Between»?

    Yo nunca sé que voy a hacer un disco, ni cómo lo voy a hacer, hasta que estoy a punto de terminarlo. Nunca soy muy consciente del proceso de creación. Sí que es verdad que desde 2015 cuando publiqué «The Darkest Corners of My Soul», fui componiendo nuevos temas. Me di cuenta de que todas tenían un denominador común: la luz. Y ya que el disco anterior era muy oscuro y más introspectivo, me pareció buena idea hacer un disco de contraste a ese. «The Light In Between» es más optimista, no tiene letras tan desgarradoras, son más comunales.

    ¿Son un poco la cara y la cruz?

    Sí, aunque quizás no impliquen tantísimo contraste. Porque lo lógico tras lanzar un disco oscuro, habría sido componer uno completamente blanco. Pero quizás sí que sea más bien una evolución. «The Light In Between» es más bien realista, como diciendo que somos capaces de lo peor y de lo mejor. Es como la luz que se cuela entre las grietas. De ahí, también la portada, en la que aparece un pequeño hilo dorado. Está basada en la filosofía kintsugi, arte japonesa basada en la reparación de objetos de cerámica, mediante la reconstrucción.

    ¿Cómo ha evolucionado Chloé Bird desde «The Darkest Corners of My Soul»?

    La forma de trabajo ha cambiado bastante. Es la primera vez que cuento con un productor musical, que es Guillermo Quero. La de los anteriores trabajos la llevaba yo y era una mochila con la que no quería cargar. Así que delegar en otra persona, para mí ha sido un trabajo duro, porque no estoy acostumbrada. Y lo cierto es que estoy muy contenta, porque hemos investigado y experimentado a nivel instrumental con muchas canciones. Esa ha sido la parte más interesante de grabar el disco.

    Un titular que defina el disco.

    No sabría decir, es muy difícil [risas]. La luz que nos cura, la luz que ilumina nuestras vidas.

    Una canción del álbum.

    La verdad es que es complicado, porque todas son como mis hijitas [risas]. Pero si tuviera que decir una, que es de la que me siento más orgullosa, sobre todo por la parte instrumental, es «The end of the masquerade».Fue una de las últimas que compuse para el disco y fue en la que más desarrollé mi parte «pianística».

    ¿Vas a explorar más esa vía instrumental?

    Pues no lo sé, la verdad. Me gustó mucho hacer ese tema y es uno de los que más disfruto en los directos. Ese puntillo que te da el: «puedo cagarla en cualquier momento». No lo sé, pero quizás sí que siga explorando un poco más el piano, que es la base de mi música. Estoy en un punto en el que me siento más libre a la hora de explorar. Siempre he sido muy auto-exigente, pero poco a poco estoy aprendiendo a liberarme de toda esa presión y de todas esas cargas.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Chloé Bird?

    Todavía quedan por cerrar detalles, pero pasaré por Badajoz y Valencia antes de que acabe el año. Pero irán saliendo poco a poco, porque son cosas que estoy compaginando con una obra de danza con la que estamos girando también.

    ¿Cuál es la mayor locura que has hecho por la música?

    Muchas tienen que ver con la música y la falta de dinero [risas]. Por ejemplo, me he ido a París en coche, solo para ver un concierto. Fueron muchas horas de viaje pero mereció totalmente la pena ver a Damien Rice en vivo.

    También he hecho otras locuras, como llevar un piano de 30 kilos tú sola por la calle. Y obviamente, acabar con el hombro dislocado. O volverte a casa después de un concierto en el que diluvió, porque no podías quedarte a pasar la noche. Luego me pasó que fui a Colombia a tocar y estuve dos días tocando y tres viajando [risas].

  • Repion: «Donde escapa la luz es un trabajo potente, nostálgico y sincero»

    Repion: «Donde escapa la luz es un trabajo potente, nostálgico y sincero»

    Al fin. «Donde escapa la luz» está en la calle y lo ha hecho con la seguridad de que será un gran disco. El tercer trabajo de la banda cántabra Repion se alza como uno de los grandes descubrimientos de este 2018. Además, es, sin duda, el trabajo más potente, más nostálgico y más sincero de las hermanas Iñesta. Es el trabajo que más las identifica. Y desde ayer, es nuestro.

    Hace apenas unos días hablamos con ellas y esto es lo que nos contaron sobre «Donde escapa la luz».

    Además, el próximo jueves 29 de noviembre actúan en la Sala Siroco. Consigue tu entrada ya en Wegow.

    ¿Cómo el concepto de «Donde escapa la luz»?

    Teresa. «Donde escapa la luz» en realidad es el título de una de las canciones. Pero decidimos trasladarlo al concepto del EP, porque nos pareció una frase muy chula y con fuerza. Básicamente habla de las cosas guays que pasan donde escapa la luz, como en la oscuridad. Son las cosas que no se ven a simple vista.

    Un titular que englobe todo el concepto.

    Marina. Yo diría potencia, nostalgia y a la vez, sinceridad. Porque refleja lo que somos nosotras, sin llegar a dudar. Porque quizás los otros trabajos que hemos editado, han sido una versión de estudio de lo que en realidad somos. Luego, en directo éramos otra cosa. Eran dos mundos, bonitos y nuestros. Pero al final, donde nos sentimos más reflejadas en el directo, porque es donde ponemos más rabia y pasión.

    T. Y en este disco, todo ello está más conseguido. La grabación mantiene la energía que queremos transmitir en directo.

    En todo ese proceso, Paco Loco habrá tenido que ver.

    M. Por supuesto. Paco Loco nos ha ayudado mucho en todo, incluso a reestructurar algunas canciones. Nos decía: «no, esto es una mierda, quitad esta parte»; y de repente, cogía la guitarra y se metía de lleno. Le dio un punto de vista aún más real.

    T. Nos ayudó a cerrar más el círculo, a que todo tuviera aún más armonía.

    M. Nos ayudó a encontrar nuestro sonido y esa potencia que comentábamos.

    Iba a preguntaros precisamente por esa evolución.

    T. Sí. A ver, es que también empezamos muy pequeñas. Supongo que crecer también nos ha ayudado a encontrarnos.

    M. Es que es justo eso. Llevamos muchos años, pero realmente cuando empezamos a tocar, no teníamos ni idea del mundo en el que nos estábamos metiendo. Ni tampoco éramos maduras. No es lo mismo empezar con 17 años que con 25. Lo nuestro ha surgido sobre la marcha y de manera totalmente improvisada. Hemos seguido nuestra propia evolución natural y personal.

    De hecho, «Los Noventa» salió en verano y marca un poco ese salto generacional. Es un poco un punto de inflexión. 

    M. Sí, que lo produjo otra persona, lo produjo David Baldo. Pero aún así, ya captó la esencia. Y hay gente que piensa que el single de «Los Noventa» pertenece al EP y no es así, aunque sí que lo hemos querido incluir como bonus track.

    T. Y sí, es un poco una reflexión sobre eso, sobre ese salto generacional.

    ¿Cómo afrontasteis la salida de «Las flores de invierno»?

    M. Muy bien, teníamos algo de miedo pero también ganas de que la gente escuchara ya algo nuevo y completamente distinto. Además, no lo hemos machacado mucho en los directos, así que pillaba de nuevas.

    T. Además, como cuesta tanto producir discos, estábamos acostumbradas a tocar mucho las canciones aunque no estuvieran grabadas. Pero con este EP hemos conseguido aguantarnos las ganas y sorprender con temas completamente nuevos.

    Lleváis unos años dedicándoos a la música, ¿cómo veis el panorama musical? 

    T. Estamos viendo que hay mucha mezcla entre música y talento emergente, y lo que es la industria más tradicional. Por un lado mola, pero por otro lado, se ha creado como otra corriente sub-emergente. Nos hemos fijado en eso, sobre todo desde que nos vinimos a Madrid, donde se está moviendo muchísimo la escena. A mí me parece muy guay que estén surgiendo tantas bandas. Creo que la clave está en machacar a la gente y conocer a mucha gente. Al final, llevamos muchos años y parece que acabemos de surgir. Pero tampoco tenemos prisa.

    ¿Y cómo veis el papel de la mujer dentro de la industria de la música?

    T. Lo cierto es que cada vez vemos a más mujeres liderando y es algo que está guay. Aunque choca aún poco, porque parece que en determinados lugares, por ser mujer tienes que demostrar más.

    M. Creo que va a mejor y que la situación está evolucionando, pero aún hay actitudes que no molan y que hay que cambiar.

    T. De todos modos, creemos que la gente se está acostumbrando. A pesar de las reticencias iniciales. Afortunadamente, a día de hoy, creemos que la cosa está mejorando bastante.

    Siguientes pasos.

    T. Sobre todo, vivir el presente, disfrutar de lo que estamos haciendo y continuar creciendo y haciendo música. No tenemos planes muy cerrados, porque así te desesperas. Hace falta mucha paciencia y tranquilidad.

  • Bauer: «Otra vuelta al sol es un disco muy intenso»

    Bauer: «Otra vuelta al sol es un disco muy intenso»

    El tiempo pasa tan deprisa que apenas nos damos cuenta. Así es como han pasado cuatro años desde que viera la luz el primer álbum de Bauer. Se dice pronto. Y, por fin, ya está en la calle el segundo, «Otra vuelta al sol». El regreso y la presentación de este nuevo trabajo de los malagueños, es más que inminente. Así que muy atentos a las fechas que vayan publicando. Pero antes, conozcamos un poco los detalles del disco, de la mano de los hermanos Gabriel y Lucas Bauer.

    ¿Cómo surge el concepto de «Otra vuelta al sol»?

    Gabriel. El primer disco «Azul eléctrico» lo grabamos en 2014. Entonces han pasado cuatro años desde la publicación de ese trabajo. Entonces con «Otra vuelta al sol», queríamos mostrar que éramos más viejos [risas], que teníamos más experiencia. Hemos redefinido el estilo y sonido, hemos cambiado componentes de la banda.

    Lucas. Era un poco una renovación. Está hecho también desde una perspectiva diferente. Quizás en el primer disco buscábamos un estilo concreto, pero en «Otra vuelta al sol» ha habido más libertad y hemos hecho lo que queríamos hacer.

    ¿Cómo han sido las primeras reacciones?

    G. Es un poco engañoso, porque normalmente, la gente suele ser buena y te hace comentarios positivos. Pero bueno, parece que de momento, muy bien.

    L. Y en directo también está gustando bastante. Siempre hay gente que al final se acerca y nos da la enhorabuena.

    Una canción del álbum.

    Los dos coincidimos en «Días de lluvia» [risas]. Es una canción que sabes que no va a ser single, igual ni la tocamos en directo. Pero nos parece que es el «temazo» del disco, porque tiene fuerza y transmite mucho.

    Un titular que defina el disco.

    G. Me parece el mejor disco de rock alternativo que hay en España en estos momentos. Parece un poco prepotente, pero escuchando otros trabajos y comparando [risas].

    L. Yo creo que es un disco intenso.

    A propósito de vuestra respuesta, ¿cómo veis el panorama musical actual?

    G. Siempre hay algo en la industria de la música, que en cierto modo te presiona para ir en un lugar o en otro. Ahora parece que la presión está puesta en hacer música de festivales y que todo lo independiente debe ir hacia allá. Lo cual está muy bien, pero cuando la mayoría de los grupos sigue ese criterio, se desvirtúa todo y se pierde un poco el criterio, porque nadie puede estar con el mismo ánimo para componer. Como consumidor, a mí también me gustan los discos variados, en los que se perciben diferentes estados de ánimo.

    Y con el auge de los singles, ¿creéis que se ha perdido la esencia del disco como discurso?

    L. Creo que sí. Ahora salen dos singles y hay poca gente que se escuche el disco entero. Antes la gente compraba más discos físicos, la gente los escuchaba y se detenía en las letras de las canciones. Ahora se escuchan los adelantos y no se pasa de ahí.

    ¿Combatir o convivir con ello?

    G. Yo no sé si hay que combatir contra ello.

    L. No es malo tampoco.

    G. No sé si es bueno o malo, pero es la situación que existe en estos momentos y hay que adaptarse a ello. Y a lo mejor, nosotros también tenemos que cambiar la forma de componer y grabar.

    ¿Qué queda de los Bauer de «Azul Eléctrico»?

    Aún queda bastante, De hecho, en los directos seguimos rescatando temas de ese primer disco que, además, nos sirvió para aprender y curtirnos en los conciertos. De él aprendimos precisamente eso.

    Y a partir de este momento, ¿cuáles son los siguientes pasos de Bauer?

    Defender este disco y hacerlo girar. Que la gente lo conozca y lo descubra por todos los canales que existen. Y, sobre todo, pasarlo bien con él. A partir de enero o febrero, comenzaremos con la ruta de salas y ya en verano, reservaremos los festivales.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis hecho por la música?

    Aparte de seguir en esto después de tantos años, quizás lo más loco es habernos ido al quinto pinto a tocar sMaálagin saber cuánta gente nos va a ver en concierto. Eso sí, como anécdota, quizás lo más loco que hicimos fue irnos a Marruecos a grabar, aprovechando que no está muy lejos de Málaga. Alquilamos una casa, fuimos en coche y, lo cierto, es que fue complicado. Tienes lo que tienes y al final, nos tiramos diez días atascad.os en la magia de Marruecos [risas]. Alguna maqueta salió, pero poco [risas].

     

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