Categoría: Entrevistas

  • Llorente: «Es la gente corriente la que realmente cambia la historia»

    Llorente: «Es la gente corriente la que realmente cambia la historia»

    Lo descubrimos hace unas semanas en Galileo Galilei, y sabemos con certeza que Llorente tiene estela y magia. Esta misma semana, regresa a Madrid para seguir presentando su trabajo, «Gente Corriente». La cita será en Libertad 8. Por fortuna, esta no será la única ocasión que veamos al artista en la capital, pues el próximo 10 de noviembre, actuará en Jazzville.

    A propósito de este nuevo trabajo, pudimos entrevistarlo y esto es lo que nos contó.

    ¿Cómo surge el concepto de «Gente Corriente»?

    Siempre he pensado que hay grandes historias que contar detrás del común de los mortales pese a no estar en las portadas la prensa.

    Adoro los personajes secundarios, lo que ocurre detrás del foco, y detesto los histrionismos y divismos, algo bastante asociado al mundo de la música, por cierto.

    ¿Por qué esa oda, por qué esa relevancia a la gente corriente?

    La gente corriente es muy relevante. Estoy convencido de que más allá de los líderes, es la gente corriente la que realmente cambia la historia.

    Melancolía, nostalgia, ¿por qué rescatar todos esos sentimientos en este trabajo?

    Son sentimientos que siempre me han acompañado, por lo que más que un rescate es un ejercicio de coherencia. Personalmente, tanto la melancolía como la nostalgia me resultan muy útiles para revisar cosas pasadas, aprender y afrontar el futuro desde un punto de vista renovado y mucho más amplio. Además son ingredientes que mezclan muy bien con la música.

    Un titular que defina este álbum.

    «Gente corriente» pretende emocionar rebuscando debajo de lo que no se ve.

    Una canción de «Gente Corriente».

    Si tuviera que elegir una me quedaría con «Arrugas». El mensaje del estribillo resume muy bien la esencia del disco: «Para partir no me llevaré nada, salvo las arrugas de mi cara». Creo que lo realmente importante es el mapa que cada uno vamos construyendo poco a poco en la piel con todo aquello que vivimos, reímos, lloramos.

    ¿Cómo fue grabar en los Estudios Tripolares?

    Una experiencia genial. Compartir dos semanas de grabación con gente a la que admiro tanto como Fabián y Juan Marigorta para mí fueron unas vacaciones soñadas en León. Ver cómo crecían las canciones día a día en el estudio fue de lo más emocionante. Lo pasamos muy bien jugando y probando diferentes posibilidades. Estoy deseando volver a grabar con ellos.

    ¿Cómo se dieron las colaboraciones con Fabián y Jesús Cifuentes?

    Son colaboraciones más que necesarias y justificadas.

    Fabián colabora en «Aquí». Esta canción está inspirada en su tema «Mis calles de arena». Jesús Cifuentes participa en «Desde el 20 de abril», canción que hace referencia al mítico «20 de abril», de Celtas Cortos. Es un orgullo que hayan querido participar y les estoy muy agradecido por su generosidad y talento.

    Te mueves mucho entre el pop rock, el rock, el folk. ¿Una manera de buscar tu propio sonido o de huir de etiquetas?

    No es un huida sino un reflejo de lo que me ha acompañado siempre. Me encantan muchos estilos distintos de música, por lo que no es raro que en el disco suenen cosas diferentes. Nunca pienso “voy a hacer una canción de un estilo determinado”. La premisa fundamental es que la canción tenga algo que me emocione. Sea del estilo que sea.

    Tres palabras que definan lo que es Llorente, a día de hoy.

    Honestidad, búsqueda y calma.

    Te descubrimos en directo junto a Nadia Álvarez. Fue un concierto muy emotivo y bonito. ¿Cómo lo viviste?

    Tú lo has dicho. Fue una noche emotiva y muy bonita. No era la primera vez que Nadia y yo compartíamos escenario y seguro que vendrán muchas más, pero la noche de Galileo Galilei fue muy especial porque se presentaba el discazo «Mundos sutiles». Nos hizo una ilusión tremenda a toda la banda estar allí, y volvimos a Zaragoza con una sonrisa de oreja a oreja por cómo salió todo y lo mucho que disfrutamos.

    Próximamente, pasarás por Madrid. ¿Cómo afrontas el regreso a la capital?

    Con mucha ilusión. Estamos preparando dos conciertos muy diferentes para lo que viene.

    Este miércoles 24 de octubre, en Libertad 8 haremos algo muy íntimo y acústico, en formato trío, que me apetece muchísimo. Va a ser interesante escuchar las canciones despojadas de casi todos los arreglos. Habrá bastantes sorpresas.

    El sábado 10 de noviembre en Jazzville vendremos con toda la banda y queremos que sea una gran fiesta.

    ¿Siguientes pasos de Llorente?

    Tocar, grabar cosas nuevas y seguir disfrutando de todo esto. De momento, no puedo concretarte más cosas.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    Cualquiera que actualmente se lance a autoproducir sus canciones sabe que está cometiendo un acto inevitable y necesario de locura.

    Si lo que quieres es una anécdota, aquí va la última: No hace mucho, un lunes por la tarde, después de salir de trabajar, conduje más de seis horas para probar una guitarra de segunda mano que había visto en Internet. La guitarra volvió esa misma noche en el maletero.

    La playlist de Llorente

  • «Un gran presentimiento» y la música sin prejuicios de Dolorosa

    «Un gran presentimiento» y la música sin prejuicios de Dolorosa

    La música debería ser, en cualquier caso, sinónimo de verdad. Cuando la realidad consigue traspasar cualquier barrera, surgen álbumes como «Un gran presentimiento». Este es el gran regreso de Dolorosa. Apenas lleva diez días en la calle y ahora es turno de llevarlo al directo. Este jueves 18 de octubre, será el turno de Madrid. En concreto, pasarán por la Sala Costello.

    ¿Cómo surge el concepto de «Un gran presentimiento»?

    Raúl. Surge de forma natural. Todos los discos son una colección de canciones, que reflejan un momento personal y común. En este caso, este disco refleja nuestro momento en estos dos últimos años. Como somos amigos amigos y nos vemos a diario, compartimos muchas más cosas más allá de la banda y tenemos mucho en común. Así que todas nuestras inquietudes se retroalimentan. En definitiva, siempre hay un factor común a la hora de componer las canciones. Sí que es verdad que ha sido un proceso de composición largo, de más de dos años.

    Luego, a la hora de elegir un título que definiera todo ese compendio, llegamos a la conclusión de que la expectativa general era de tener buenas vibraciones siempre. Además de una esperanza intocable. Nuestro objetivo es alargar esto el máximo tiempo posible y disfrutar de ello. Lo que pase fuera de nuestro «corralito», no lo podemos controlar.

    Justo esas sensaciones que vosotros mismos generáis, son las que al final se proyectan hacia fuera.

    R. Sí, creo que sí. Al final, todo eso es lo que termina percibiendo el público. Creo que la gente captó desde el primer momento lo que somos: un grupo de amigos que hacen música y que quieren ser abanderados de sus propias inquietudes.

    ¿Precisamente por esas inquietudes, tienen tanto peso en las canciones la vida cotidiana o el amor?

    Natalia. Yo creo que sí, porque al final, lo que transmitimos en las canciones es lo que vivimos. Y ya no solo nosotros, también nuestros amigos, que están fuera. Porque también hablamos mucho de esos temas: de emigrar, de tener que irse y vivir fuera, de cómo es vivir con esta situación. Somos adultos de 30 años y no sabemos qué vamos a hacer, ni qué va a ser de nosotros.

    R. Hablar de lo cotidiano, creo que es una forma bonita de transmitir tus inquietudes. Y no adornarlo demasiado si no es necesario hacerlo. Si las cosas están mal, tienes que decirlo tal cual, sin tanta literatura o poesía. Pero siempre con cierta elegancia y sabiendo que lo cuentas en el contexto de una canción. Ciertamente, no queremos hablar de otra cosa que de nuestras preocupaciones.

    ¿Creéis que la música está perdiendo un poca esa esencia de transmitir o contar una realidad?

    R. No lo creo. Lo que creo es que mucha gente se ha sumado al carro, por estar más dentro que fuera. No te puedes creer que alguien te hable del paro y la precariedad laboral, cuando es rico y gana mucho dinero. Porque no es una realidad que esté viviendo. Nosotros, por suerte o por desgracia, hemos atravesados muchos baches y lo vivimos cada día. Así que dedicamos cierto tiempo de nuestra vida a hacer canciones y decirlo de primera mano. Creo que esas cosas se notan. Las verdades se perciben.

    Un titular que defina el sonido «Dolorosa».

    R. No tenemos ningún tipo de prejuicio a la hora de hacer canciones y de decir lo que decimos. Creo que es una forma de liberación que deberían practicar todos los artistas, independientemente de la disciplina que trabaje.

    Una canción de este disco.

    N. «Canción de amor para la ciencia».Cuando me la mandó Raúl, la escuché y me encantó. Es un tema que ha ido cambiando y cogiendo cada vez más fuerza. Para mí, es la mayor declaración de amor que pueda existir, el decir: «quiero que seas tú el que esté conmigo cuando falte». Creo que no existe un amor más puro que ese.

    R. Es una manera también de limpiar esa gravedad. La realidad es dura, pero no hay declaración de amor como esa. El decir: «quiero morir antes que tú y que seas tú quien me entierre». Hemos huido de esa grandilocuencia.

    N. De hecho, yo me emociono cada vez que la canto.

    «Pasar la tarde» fue uno de los adelantos, al que acompañó el videoclip. ¿Por qué este tema y cómo surge la idea del vídeo?

    N. Tuvimos varias opciones, pero al final, nos decantamos por este tema. Y esto se debe a que «Pasar la tarde» es la canción más directa y nos define muy bien. Aunque es la más fácil de cantar, es como la más reivindicativa.

    R. Creemos que es una canción que lo que quiere es que la gente se una por una causa y que se puedan sentir parte de algo. Así que dejamos esa puerta abierta a que seamos cada vez más fuertes y hagamos algo importante todos juntos. Es una manera de llamar a la acción.

    Al lanzamiento del disco, están siguiendo tres fechas en Madrid, Granada y Córdoba. ¿Cómo afrontáis estas primeras puestas en escena?

    N. No sabemos muy bien qué nos vamos a encontrar. Esperamos que vaya bien. Creemos que en Madrid funcionará bien. En Córdoba tenemos muchos amigos y seguidores, ya hemos tocado varias veces allí. Y, bueno, Granada es nuestra casa.

    R. Estamos poniendo todo a punto, para no dejar ningún matiz del disco fuera de los directos. Es complejo por la instrumentación, pero queremos que los conciertos sean lo más fieles posibles al disco. Y tratar de no defraudar a ninguna de las personas que compre una entrada.

    Después de estas tres primeras fechas, ¿cuáles son los siguientes pasos de Dolorosa?

    R. Nosotros siempre tratamos de ir paso a paso y de no abarcar más de lo que debemos. No somos ambiciosos. De hecho, somos partidarios de dar pequeños pasos e ir avanzando con cautela, pero con firmeza.

    ¿Qué es lo más loco que os ha pasado como Dolorosa?

    N. No sé si loco, pero sí fue guay. Una de las últimas veces que vinimos de promo a Madrid, nada más meternos en el metro, un hombre nos paró. Yo me acojoné un poco y me escondí detrás de Raúl porque creía que nos iba a atracar [risas]. Y nos dijo: «Dolorosa, me flipa vuestro disco». Nos quedamos súper sorprendidos.

    R. Luego, también nos han pasado cosas locas como dar un concierto sorpresa, no poner puntos de venta y anunciarlo tres horas antes y llenarlo.

    La playlist de Dolorosa

  • Andrea Dawson da un paso al frente con «Payback»

    Andrea Dawson da un paso al frente con «Payback»

    Hace apenas una semana que vio la luz el nuevo EP de Andrea Dawson. «Payback» está en la calle, para demostrar al mundo entero lo que la propia Andrea es capaz de hacer sola. Es su gran apuesta, su gran salto, su gran represalia. Muy atentos a la artista madrileña, porque este trabajo, pronto tendrá su presentación oficial en el Hotel de las Letras.

    ¿Cómo nace «Payback»?

    «Payback» en inglés, significa represalia o venganza. Por cuestiones personales, tuve que abandonar mi proyecto anterior, lo cual me dio un impulso muy bueno para empezar de nuevo. Así que, este trabajo es una demostración de que yo sola también puedo hacer algo muy chulo. Y me he quedado a gusto.

    Evidentemente, «Payback» son más cosas, porque el disco tiene más canciones y cada una de ellas tiene su propia alma. Pero el «motorcillo» está ahí.

    ¿Cómo afrontas este nuevo periodo en solitario?

    Sí que es cierto que me veo muy sola. Porque aunque tengo el apoyo de mi productor, Mumbai Moon, me encargo de todo yo. Pero por otro lado, también le estoy «echando más pelotas». Al principio, lo llevaba peor pero ahora me estoy acostumbrando y le estoy cogiendo el «gustillo».

    Hay mucha mezcla de estilos: electrónica o R&B, entre otros. ¿Intento de huir de las etiquetas o de buscar tu propio sonido?

    Este disco, lo he hecho sin pensar demasiado en lo que pueda pasar en el futuro. Tenía algo hecho y ya había avanzado, pero me pegué un tortazo y tras dejar atrás mi antigua banda, la caída fue dura. Pero bueno, ahora mucho mejor.

    «High», uno de los adelantos. ¿Por qué?

    Es que desde que lo cree, me encanta el tema. Ese estribillo instrumental, con el chopeo de voz ahí, me flipaba. Además, lloro con mi propio tema, porque me acuerdo de por qué lo escribí. Es una sensación que suelo tener, conforme voy escuchando más y más veces mis canciones.

    En realidad, «High» es el centro de todo el EP. Fue como una línea a seguir. De hecho, estuve un año trabajando con Mumbai Moon, salieron temas, pero no nos convencía demasiado el estilo. Hasta que llegó «High». Y más, después de empezar de cero yo sola. No tenía ni idea de lo que quería hacer, ni cómo. Al final, esto es lo que ha salido.

    De hecho, «High» es un altavoz de una realidad cada vez más latente: pareja, celos, relación tóxica. Lo cual está genial. Pero, ¿crees que de algún modo, la música ha perdido esa esencia?

    A ver, las modas van y vienen. Por ejemplo, el trap de ahora, creo que era el punk en los años 70. La gente no sabía qué leches era el punk, pero al final se quedó. No digo que el trap se vaya a quedar, porque particularmente, no lo escucho, ni tampoco lo hago, pero lo respeto. Cada momento, tiene su propio estilo de música. Y no seré yo quien se ponga a juzgarlo. Yo no escucho reaggeton y no me gusta. Si voy a un garito y me lo ponen, cojo y me voy. Pero lo respeto.

    Retomando un poco «High». ¿Cómo surge la idea del videoclip?

    Al tener todo el proyecto sobre mí, que si yo no tiraba del carro, no lo iba a hacer nadie, cogí con mis padres y lo pagamos a pachas. Estaba muy obsesionada con que el vídeo tuviera una buena calidad de imagen. Así que hablé con el director, Edison Guzmán e hicimos brainstorming. La idea de la bañera, cómo hacer la iluminación, encontrar al director de imagen y al de fotografía, fue todo una aventura, porque no había hecho un videoclip jamás.

    Así que a las 5 de la mañana, tenía a la maquilladora en mi casa. A las 8 estábamos grabando ya con el Maserati, que alquilamos uno y al final apenas ha salido en el videoclip. Me dio mucha rabia. Al final, sale mucho la ciudad de Madrid, quería que se viera y que el vídeo fuera algo más etéreo. Estuvimos todo un día entero grabando, hasta las 2 de la mañana. Y con todos los problemas que nos pudieron surgir. Menos mal que había ganas. Pero al final, salió.

    Además, el videoclip ha sido una auténtica revolución. 20.000 visitas en apenas una semana.

    Yo ni me lo creía. Me esperaba, como mucho, 3.000 o 4.0000 visitas. Debe ser que se ha corrido la voz. Y, lo cierto, es que he recibido también mucho «feedback», dándome la enhorabuena.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Andrea Dawson?

    Pues la idea es tocar, hacer algún acústico. Y, por supuesto, la presentación del EP en el Hotel de las Letras, allí en Gran Vía.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    Te puedo contar una. Hace unos años, había un festival que se llamaba Wolfest. Yo tenía unos 17 años y no era todavía consciente de que la música requería disciplina y que la voz había que cuidarla. Estuvimos ensayando durante meses, pero justo la noche de antes salimos de fiesta, casi hasta las 8 de la mañana. Mis amigos me estaban diciendo que el ron miel era bueno para la garganta. Total, que llegué allí y tuve que rapear porque no tenía nada de voz. Estaba ronca. Delante de unas 500 personas. Lo pasé muy mal. Encima, al final del bolo, había un aplausómetro para elegir al ganador, y cuando dijeron el nombre de mi banda, la sala completamente callada.

    La playlist de Andrea Dawson

  • The Buzzos: «Red ha supuesto un renacimiento para la banda»

    The Buzzos: «Red ha supuesto un renacimiento para la banda»

    Directamente desde Badajoz, llegan The Buzzos para darnos una buena descarga de electricidad con su nuevo trabajo de estudio, «Red». Un álbum en el que se observa la clara evolución de la banda que, entre muchas otras cosas, ha experimentado cambios dentro de su formación. Son cuatro miembros, uno menos que de costumbre, pero llegan con la misma energía.

    ¿Cómo surge el concepto de «Red»?

    «Red» surge después de nuestro anterior disco, «Lazy Days Vol.I». En realidad, ya nos tocaba grabar y lanzar nuevo disco. Además, todo coincidió en espacio tiempo con el cierre de un bar de nuestra localidad, que era como nuestro templo, en el que pasábamos el 90% de nuestro ocio. Así que aprovechamos esta situación, para rendirle nuestro particular homenaje.

    En este trabajo, habéis experimentado con nuevos sonidos, sin perder tampoco vuestra esencia. ¿Por qué precisamente este momento para experimentar?

    Hay temas de todo tipo, en verdad. Hay algunas canciones más hard-rock, pero sí que es cierto que, en otros sentidos, hemos experimentado con sonidos más punk-rock o con estribillos más «tarareables». Seguimos siendo The Buzzos, pero por determinadas circunstancias, hemos experimentado un cambio dentro de la banda. Hemos pasado de ser un quinteto a ser un cuarteto, así que, el cambio era natural. Eso sí, sin salirnos demasiado de nuestro género musical. La esencia continúa siendo la misma.

    Además, tras ese cambio de formación, nos apetecía probarnos un poco y ver qué podíamos hacer fuera de nuestra zona de confort, que es el hard-rock clásico.

    Un titular que defina este disco.

    Una renovación o renacimiento. Tanto por los cambios de formación, como por los cambios personales. Al final, hemos aprovechado todo ello para experimentar un poco con el sonido.

    Una canción de «Red».

    Fernan. Es complicado, es como elegir a uno de los trillizos [risas]. A mí, particularmente, me gusta mucho «Black Soul» y su estribillo. Actualmente, creo que es el tema que más tengo en mente.

    Sean «Flecha». Yo también era en la que pensaba. Pero también me gusta mucho «The Wildest One» o «Runnin To You».

    Precisamente quería preguntar por «Runnin To You». ¿Por qué esta canción como adelanto?

    El proceso de composición de «Red» ha sido un poco a contrarreloj. De ese proceso de composición, «Runnin To You» era una de las canciones que más pronto terminamos, junto a «Crazy Lover» y «The Wildest One». Pero lo que más maduro teníamos era «Runnin To You». Así que decidimos lanzarla como single, para fijar un poco la idea de lo que se avecinaba con el disco. Y la verdad es que funcionó bastante bien.

    Tras años de trayectoria, ¿cómo veis el panorama musical actual?, ¿creéis que se ha perdido la esencia de la música?

    En cierto modo, de hace 10 o 12 años a acá, hemos visto algunos cambios negativos en referencia al consumo de música. Cuando nosotros empezamos a tocar en un grupo de música que no sabía tocar y que no lo hacía bien, no nos faltaban ganas y actitud, la gente que iba a los conciertos era más numerosa y entregada que ahora. El consumo de música y cultura ha decaído mucho.

    No sabemos lo que ha pasado, pero ha habido un enorme cambio en las tendencias musicales, sobre todo entre la gente joven. Porque quien comenzara escuchando rock, continuará a día de hoy, escuchando rock. Lo malo son las nuevas generaciones y ese género innombrable [reaggeton].

    Hablando sobre este asunto con otras bandas, hemos comentado que quizás el problema está en los medios de comunicación de masas y la industria, que actúan de embudo y solo filtran determinada música.

    Hace 25 años, también existían estos medios de masas. Tienen parte de culpa, pero no toda la responsabilidad se les debe achacar a ellos. La industria y los medios no dejan de ser negocios. Al final, la base de todo esto no deja de ser un problema de pensamiento crítico. Pero en las escuelas no nos enseñan pensamiento crítico. Entonces, a raíz de que estamos enseñados para absorber, la gente joven termina consumiendo lo que les venden.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de The Buzzos?

    Los siguientes pasos son muy sencillos: intentar llevar el disco a todos los sitios que podamos, tocar al máximo y, sobre todo, disfrutar mucho de lo que hacemos. Y que le guste al máximo número de personas posibles.

    Por cerrar un poco: ¿qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Creemos que montar una banda [risas]. Lo más loco en realidad es subirte en una furgoneta, sin saber exactamente dónde vas, cuándo llegarás, cuándo volverás y cuánta gente te va a ver. Ponerse en carretera, ya es una locura.

  • La revolución del AMFest llega este fin de semana a Barcelona

    La revolución del AMFest llega este fin de semana a Barcelona

    No todos los festivales se celebran en verano. Hay festivales que llegan al caer el otoño. Y que lo hacen con la idea de dar visibilidad a otros géneros musicales, que van más allá del indie. Es el caso del AMFest, que dará comienzo este viernes 12 de octubre y terminará ese mismo domingo 14. ¿La ciudad? Barcelona.

    Con motivo de su celebración, pudimos hablar con Sergio Picón, de Aloud Music y organizador del AMFest. Esto es lo que nos contó.

    ¿Cómo surge el AMFest?

    El festival surge en 2012, una tarde en casa de Cristina [Garrote] tomando un gin-tonic. Pusimos el «Enjoy Eternal Bliss» de Yndi Halda y dijimos: deberíamos hacer un festival para celebrar los 10 años de Aloud Music. Coincidía que Toundra tenían que presentar «III» y una cosa llevó a la otra. Invitamos a grupos que habían marcado nuestra vida, como Giardini di Miró, los propios Yndi Halda, The Samuel Jackson Five o The Joe K-Plan y como guinda del pastel, Lisabö se unieron a la fiesta para demostrar desde el primer momento que éramos un festival instrumental totalmente abierto de miras. Salió increíblemente bien y a partir de ahí, montamos una Asociación Cultural y cada año hemos repetido, incluso en 2015 lo hicimos 2 veces.

    ¿Por qué apostar por la música instrumental y crear un festival de estas características?

    Nosotros sólo sabemos trabajar con la música que nos gusta (está en nuestra esencia, como en la fábula de la rana y el escorpión), y la música instrumental ha marcado buena parte de nuestras vidas. Existe un público que necesita que las letras le marquen el camino, yo considero que los amantes de la música instrumental son gente que de oídos exigentes, a la que le gusta viajar y tienen una vida interior bastante potente, y la música instrumental realza esas características. Cuándo empezamos, no era fácil ver bandas de este estilo en grandes festivales, más allá de los clásicos. Mucha gente reduce la escena instrumental a esos clásicos, nosotros hemos demostrado en estos años que la escena instrumental mundial es mucho más potente de lo que parece en los grandes eventos. Y por eso un AMFest era necesario.

    Aun así, con esta edición creo que hemos mandado un claro y potente mensaje a nuestro público y el festival ha roto sus costuras por completo. Habíamos dejado caer «detallitos» en anteriores ediciones, pero ahora podemos decir sin miedo que el AMFest es mucho más que un festival de música instrumental, post-rock o de estar marcados con una etiqueta. No somos un guetto, no nos gusta solo un estilo de música, no escuchamos siempre a los mismos grupos. Traer a The Notwist, a Emma Ruth Rundle, a Lisa Morgenstern, a Amenra o a parte de la escena experimental / modular de Barcelona (Linalab, Amsia, Ralp, iuo3R) indica por dónde pueden ir los tiros en el futuro del festival.

    ¿Por qué celebrarlo en una ciudad como Barcelona?

    Vivimos aquí, nos sentimos cómodos y este año que podemos aprovechar la gran oportunidad que nos brinda la Fabra i Coats (un sitio maravilloso), es un buen momento para reivindicar la ciudad más allá de la imagen que todos solemos tener de Barcelona. En la Fabra hay gente trabajando que nos encanta por mil motivos. Está la gente de L’Afluent, hay gente de bandas como Za! o Blood Quartet, está Victor Teller con sus proyectos, Christian Len con el suyo … Más allá del turismo, a temporadas una pesadilla, Barcelona es una ciudad maravillosa y es la única dónde podríamos haber hecho todas las locuras que hemos hecho estos últimos años. No imaginamos el AMFest en ningún otro lugar del mundo ahora mismo.

    ¿Cómo definiríais el AMFest en dos o tres palabras?, ¿por qué todo el mundo debería acudir?

    El AMFest es pasión, riesgo y humildad. No queremos que venga todo el mundo. Nos conformamos con que venga la gente que quiera venir a un festival cómodo, sin solapes, dónde se puede descubrir nueva (y buena) música y dónde todo el mundo comparte un recinto pequeño y te puedes encontrar hablando con bandas, organización o debatiendo sobre cualquier cosa mientras el festival sucede. Este año hay un cambio total de registro, el emplazamiento es nuevo y montamos todo desde cero: escenarios, barras, camerinos. Todo va a estar montado a mano por gente del equipo. Llevamos meses preparando cada detalle con mucho mimo, y aun sabiendo que pagaremos el peaje de la novatada, creo que no encontrarás un festival con más ilusión que el AMFest este año.

    Lleváis organizando el festival varias ediciones. ¿De qué manera ha crecido y evolucionado el AMFest?

    Hemos estado 5 años en la Sala Apolo, mezclando conciertos en la sala grande y en La [2]. Hemos sido, somos y seremos un festival humilde. Pequeño. Algunos años hemos tenido mucho público, y otros hemos tenido bastante menos, nuestra programación ha estado condicionada por un presupuesto que no cuenta con patrocinadores ni subvenciones, y aun así mirando los carteles, estamos orgullosos de haber traído a bandas como Maserati, El Ten Eleven, Lite, ASIWYFA, God Is an Astronaut, Leprous o a la práctica mayoría de la escena nacional que nos gusta y admiramos.

    Este año hay una evolución en todos los aspectos que esperamos hacer notar al público y que sea éste quién valore esa evolución. Creemos que va a ser a mejor en todos los aspectos. También tenemos claro que esta 7ª edición es como una primera edición de nuevo, así que vamos preparadas/os para tener errores y la capacidad de corregirlos.

    ¿Cuáles son los factores diferenciadores de AMFest, en referencia a otros festivales similares?

    El factor diferencial es, precisamente, que no hay festivales similares. Creo que a nivel de programación cuesta encontrar un festival así en Europa. A eso le sumamos el factor indoor, que personalmente me encanta porque considero que centra al espectador en la música. La Fabra i Coats es un lugar industrial, frío y algo distante. Nuestro objetivo es darle calidez para que el público se sienta cómodo pero que lo más importante siga siendo la música.

    El eslogan de AMFest reza lo siguiente: «un festival dónde lo más importante sigue siendo la música». ¿Creéis que con la cantidad de festivales que existen actualmente, se está perdiendo esa esencia tan musical?

    Bueno, los grandes festivales son un poco como Amazon o Thomann. El problema que les veo es cuándo para ver una banda, tienes que pasar por allí sí o sí, cuándo el consumidor piensa que el único sitio para disfrutar de algo es allí. Creo que después de muchos años, estamos de acuerdo en que en un gran festival no se dan todos los condicionantes para disfrutar de determinadas propuestas musicales. Los grandes festivales tienen sus pros y sus contras, muchos han conseguido convertirse en grandes negocios pero aun así, no me siento con el derecho de pensar que se han olvidado de la música. Me niego. Conozco a programadores de todos los festivales de España, o buena parte de ellos, y si te sientas a tomar una cerveza con ellas o ellos, no me hablan de dinero, de ganancias o de temas económicas, me hablan de música. Sigo viendo pasión y tengo un respeto enorme por ellas y ellos.

    ¿Creéis que en algún momento reventará esta burbuja de festivales?, ¿de qué manera?

    Estamos en una situación parecida hace años, la burbuja parece que revienta pero luego se vuelve a hinchar. Creo que la proliferación de festivales «pequeños» como el nuestro, el WOS de Santiago, el Eufònic de Sant Carles de la Ràpita, el Polifonik de Barbastro, el BeProg, … por citar a 4 que me vienen a la cabeza ahora, es positiva a la hora de diversificar la oferta y de tender puentes entre los grandes festivales y los conciertos en sala. Estos puentes son más necesarios que nunca. Imagino el futuro en convivencia con los grandes festivales que tienen personalidad (no con los que están aquí por moda), y que el público sepa compaginar las ofertas de los grandes con los más pequeños, para de esa manera diversificar un poco el asunto y que haya lugar para todos. Lo de volver a tener público en las salas, ya se lo dejo a los quijotes, como mis amigos de la Sala Vol, que están luchando por ello al menos aquí en Barcelona.

    El cartel está formado por multitud de bandas de numerosos países. ¿Por qué dar esta perspectiva internacional al festival?

    Nunca nos hemos planteado el por qué. El festival es internacional desde el primer momento, siempre intentamos tener bandas consagradas, proyectos interesantes y novedosos que conocemos durante el año, y todo ello juntarlo con lo más destacado e interesante de la escena nacional. Muchas de las bandas nacionales han acabado haciendo buenas migas con bandas de fuera y han salido contactos, festivales, incluso alguna gira. Nos gusta mucho la música sin importar de dónde venga, si hay que traer bandas de Japón, Australia, México o Rusia, pues (más allá del dolor de pagar los vuelos) se hace. Las conversaciones de backstage son impagables, eso sí.

    Entre los cabezas de cartel, están los madrileños Toundra. ¿Por qué ellos?

    Ellos fueron una de las bandas protagonistas de la primera edición, en ese momento estaban en plena explosión, fue su primer concierto con orquesta y creo que tanto ellos como nosotros guardamos un recuerdo imborrable de aquel momento. En este reinicio de festival, nos propusimos reeditar aquel cartel y ellos fueron la primera banda contactada y cerrada. Me cuesta pensar en el AMFest sin el éxito de Toundra a nivel nacional. Supongo que nosotros también hemos contribuido y personalmente, al estar en Aloud Music, los sigo sintiendo parte de la familia y es una gozada seguir haciendo historia juntos después de todos estos años.

    ¿Tenéis alguna «espinita» clavada, algún artista que querríais que tocara en el festival y todavía no lo ha hecho?

    ¡Muchas espinas! Es como si hubiéramos abrazado un rosal o un limonero. Reitero la humildad del festival y los presupuestos casi ridículos que hemos manejado todos estos años. Pero con paciencia, las espinas salen, cicatrizan y curan. Tenemos mucho tiempo para seguir soñando y convencer a todas esas bandas que todavía no han podido venir.

    Por cerrar un poco: ¿qué nos vamos a encontrar en el AMFest los próximos 12, 13 y 14 de octubre?

    Música de calidad, propuestas originales y arriesgadas, el buen sabor de los conciertos pequeños y cercanos, y un equipo de gente apasionada intentando que estés cómodo y disfrutes.

  • Distrito Rojo: «Cara o cruz es más enérgico y directo»

    Distrito Rojo: «Cara o cruz es más enérgico y directo»

    Han pasado cerca de dos años desde la última vez que entrevistamos a Distrito Rojo. Dos años en los que la banda ha podido girar por todo territorio nacional presentando su álbum debut. Dos años en los que han podido lanzar su nuevo trabajo, «Cara o cruz». Un disco del que estuvimos hablando hace unas semanas, una tarde cualquiera, en la misma facultad de Ciencias de la Información de la Complutense.

    ¿Cómo surge el concepto de «Cara o Cruz»?

    Es un poco una metáfora, ya que ahora mismo el mundo de la música y, en concreto, el del rock requiere jugárselo todo a cara o cruz. Constantemente, tienes que estar apostando. Puede salir bien o puede salir mal, pero nosotros somos tan decididos que seguimos peleando por ello.

    ¿Creéis que ahora hay que arriesgar mucho más que antes?

    Sí, creemos que sí. Y más en el rock, que es un estilo que siempre ha sido arriesgado. Sí que tuvo su auge en los años 80, pero en realidad, siempre ha sido un género un poco difícil. Hay que pelear por ello.

    Tras la salida del disco, ¿cómo han sido las primeras reacciones?

    Muy buenas, la verdad. Aparte, hicimos un crowdfunding para financiar un poco los gastos de la salida del disco y la promo, y la verdad, es que la gente ha respondido genial. Vendimos unos 160 discos incluso antes de grabarlo y toda esa gente nos ha felicitado. Así que todo eso para nosotros ha sido de agradecer.

    Un titular que defina el disco. 

    Es un disco muy fresco. Lo que hemos buscado en este trabajo es que sea un poco más enérgico y directo que el primero.

    «Loco de remate», «Cárcel de huesos» y «Mar de dudas» fueron los tres primeros adelantos. ¿Por qué?

    Quizás porque eran los más representativos. «Loco de remate» es un tema rápido y creíamos que era bueno para arrancar y definir un poco lo que era el rollo del disco. Luego, «Cárcel de huesos» era diferente y más desenfadado. Tiene un estilo más rockero que también nos gusta mucho hacer. Y «Mar de dudas» era un tema que nos gustaba mucho, así que creímos que era un buen single.

    Hablábamos del rock como género y la importancia que tienen las melodías, pero ¿qué hay de las letras?

    Las letras también tienen una gran importancia. Para nosotros son igual o incluso más importantes que la música. El mensaje siempre está en la letra, la melodía al final, es lo que acompaña a lo demás.

    Sin embargo, ahora mismo, lo que predomina es música con mensajes vacíos. ¿Creéis que la música ha perdido esa profundidad?

    Eso es como en la televisión, por ejemplo. Hay programas que son basura y tienen mucha audiencia. Así que ese tipo de música, la relaciono con esos programas de televisión. Es música de usar y tirar, quizás para ir a la discoteca y pasártelo bien, sin más. Pero al final, la gente que quiere ponerse música para disfrutar y sentir cosas, no se va a poner música fácil.

    Al final, el hecho de que haya mucha gente que consuma este tipo de música, no quiere decir que no se haga buena música.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Distrito Rojo?

    Seguir con la gira y seguir tocando. Además, de planear nuevas cosas, para continuar con la actividad. De hecho, de momento, tenemos bastantes fechas confirmadas. A Madrid volveremos el 29 de diciembre, con La Desbandada, que es un grupo muy guay de Tarragona.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Bastantes cosas, como compartir furgoneta con estos «cabrones» [risas].

    Además de, en su momento, saltarnos todas las clases para quedar y tocar, solo por la manía de estar juntos y tener una banda.

    La playlist de Distrito Rojo

    ¡Qué pregunta tan difícil! [risas].

  • Nadia Álvarez: «Mundos Sutiles es un espejo de lo que no se ve de mí»

    Nadia Álvarez: «Mundos Sutiles es un espejo de lo que no se ve de mí»

    Apenas han pasado unas semanas desde que «Mundos Sutiles» viera la luz. Este, es el nuevo trabajo de Nadia Álvarez. Un trabajo que tendrá su puesta de largo mañana mismo, mañana 3 de octubre en la madrileña sala Galileo Galilei. Un concierto en el que no estará sola, ya que colabora con el artista Llorente. Y por casualidades de la vida, hace unos días estuvimos hablando con la cantautora sobre su reciente disco y, cómo no, sobre esta inminente fecha.

    ¿Cómo surge el concepto de «Mundos Sutiles»?

    Todo viene porque un buen amigo me recomendó que siempre que me atascara en algún verso de alguna canción, llevara un libro de poesía. De hecho, estábamos grabando un tema y había una estrofa que no me convencía. Fue ahí cuando me dio este consejo, añadiendo que, ante un posible bloqueo, abriera el libro por cualquier página y me fijara en una palabra concreta. El objetivo era dejarme llevar. Al final, le hice caso y empecé a inspirarme en «Campos de Castilla», obra de Antonio Machado.

    Además, todo surgió de manera muy natural. El disco nació en la época en la que estaba leyendo a Machado y quise rendirle homenaje de alguna forma. De ahí el nombre también.

    ¿De ahí la importancia por rescatar su figura?

    Claro. De hecho, siempre explico que Antonio Machado daba mucha importancia a las pequeñas cosas, a lo temporal, a lo efímero. Al menos así lo hacía durante el periodo de «Campos de Castilla». A mí me gusta detenerme en esas cosas. Entonces, la forma en la que puedes encontrarte a Machado en el disco es, precisamente esa. Esa que hace que te detengas y que disfrutes de los pequeños detalles.

    Un titular que defina este disco.

    «Mundos Sutiles» es como una carta de presentación. Es un espejo de lo que no se ve de mí a simple vista.

    «Mundos sutiles» ha visto la luz gracias a una campaña de crowdfunding, ¿cómo has vivido todo el proceso?

    Era un poco como lanzarte al vacío. Yo nunca había hecho algo así, aunque sí que tenía amigos que lo habían llevado a cabo. Muchos de ellos habían cumplido el objetivo, así que eso me sirvió un poco de impulso. Pero antes de lanzarme, hice un poco mis cuentas, por si acaso. Aún así, me arriesgué, a pesar de que las cosas en la música no siempre son fáciles.

    Al final, me lo tomé casi más como un apoyo emocional. Ya que la gente que se implicó en la campaña, es gente que sí que sabes con certeza que va a estar en tus conciertos. Así que eso me ayudó mucho a seguir.

    ¿Qué tienen «Todo marcha bien» y «A veces», para haberlos elegido como adelantos?

    Sinceros son todos, pero estos son los más literales y directos. El resto de temas, quizás, tienen un lenguaje más abstracto que te hace entenderlos de mil formas.

    «A veces» es como una confesión de lo bueno y malo que he hecho. Hechos de los que no me arrepiento de nada. Y «Todo marcha bien» es una confesión hacia una persona a la que quieres y a la que le aseguras que todo está bien, y que mientras todo esté así, vamos juntos hacia delante.

    Hablando de los adelantos, «A veces» tiene ya su respectivo videoclip. ¿Cómo surge la idea?

    Surge a carreras. Era cuestión de hacerlo hoy, montarlo mañana y que se lanzara pasado mañana. Tenía una idea inicial bastante compleja y, además, quería grabarlo en León. Pero al final, se truncó por diversos problemas técnicos y tuvimos que buscar una alternativa rápidamente.

    Al fina, todo llegó un día de cañas con mi amiga Clara Paradinas. Siempre se había dedicado al mundo de la fotografía y diseño, pero sabía muy poco de vídeo. Pero, probando, probando, fue sacando el videoclip. Comenzamos grabando en casa, tanto por el día como por la noche. Y así lo hicimos. Fue prácticamente sin querer.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Nadia Álvarez?

    Pues quiero tocar lo máximo posible e intentar que el disco llegue a todos los lugares. El objetivo principal es que llegue a la gente. Y, sobre todo, poder disfrutarlo yo.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    La verdad es que no lo sé, suelo ser un poco precavida. ¡Qué pregunta tan difícil! [risas]. Sí que es verdad que, alguna vez, he tenido que tocar fuera y currar pronto al día siguiente. De hecho, en una ocasión, tenía bolo en Vitoria. Era martes. Pues fui, toqué y a la 1 y pico de la madrugada, me cogí el primer bus que salía, para llegar a Madrid a las 6 de la mañana e ir a trabajar al día siguiente. Evidentemente, tratando de dormir al máximo en el bus. Y estaría dispuesta a hacerlo de nuevo.

    La playlist de Nadia Álvarez

  • Julieta Jones: «Parkour Nights es como un prozac musical para un día de mierda»

    Julieta Jones: «Parkour Nights es como un prozac musical para un día de mierda»

    «Parkour Nights» es el nuevo trabajo de Julieta Jones. Un LP en el que exploran nuevos sonidos, ofreciendo así una nueva versión de sí mismos. «Parkour Nights» es el trabajo más ecléctico de la banda hasta el momento. Once temas, muy distintos entre sí, interpretados y entendidos bajo un mismo prisma que nos arrastrarán desde la melancolía hasta el lado más festivo de la banda.

    Muy atentos a los pasos de esta banda. Pasos que, de momento, los llevarán a Barcelona el próximo sábado 20 de octubre.

    ¿Cómo surge el concepto de «Parkour Nights»?

    El concepto Parkour lo asociamos a noches de locura y desenfreno. Además, es el nombre de un chat de Whatsapp que tenemos con los amigos.

    Un titular que defina este nuevo trabajo.

    Prozac musical para un día de mierda.

    Cuatro años entre un trabajo y otro. ¿Cómo ha sido todo este proceso?

    Ha sido largo y complicado en algunos momentos, pero también muy reconfortante. El hecho de haber pasado a ser un dúo también fue crucial para acabar haciendo lo que hemos hecho.

    Se ha dicho de «Parkour Nights» que amplia todo vuestro espectro sonoro. ¿Creéis que es así y por qué este cambio o evolución?

    Amplía el espectro sonoro, porque hemos trabajado con muchos más elementos que en los anteriores trabajos. Necesitábamos algo más, no nos valía hacer un disco con el que nos sintiésemos contentos, teníamos que hacer un disco del que nos sintiésemos orgullosos a pesar de lo que opinase público y crítica.

    De hecho, tiene unos tintes muy electrónicos. ¿Consideráis que es complicado trabajar este género en España?

    No especialmente, era más complicado hacer música con influencias de los 90’s.

    ¿Qué importancia tiene para vosotros el mensaje en vuestras canciones?

    Para nosotros mucha, cada tema explica una historia. Al ser en inglés habrá gente que las entenderá y otra que no. Pero en contenido es igual de importante que el continente.

    ¿Por qué «All the Children Die» como primer adelanto?

    Es un tema que nos gusta especialmente, además empieza por A, tenía que ser éste.

    ¿Cómo surge la idea del videoclip?

    Surgió de un millón de brainstormings. ¿Dónde empezó? Ya ni nos acordamos, pero queríamos que fuese algo un poco perturbador, con mujeres, mostrando la belleza de cada una de ellas siendo muy diferentes entre sí.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Julieta Jones?

    Por el momento, la presentación del disco el 20 de octubre en La Nau, Barcelona.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Dedicarnos a ella.

  • «Modern Youth Affairs», la gran explosión de sonido de The Royal Flash

    «Modern Youth Affairs», la gran explosión de sonido de The Royal Flash

    El talento es innato, pero el trabajo no. The Royal Flash tienen ambas cosas. Y con este «Modern Youth Affairs», han pegado un verdadero golpe en la mesa. Provocativo y atrevido, con este disco amplían miras y experimentan. Así como son ellos. Este sábado 29 de septiembre, tienen la primera gran puesta en escena. La cita es en la Sala Moby Dick de Madrid, junto a Medusa Box.

    Hace apenas un par de días, pudimos hablar con Jaime e Israel sobre el disco, sobre el concierto de este fin de semana y sobre música, en general. Y aquí el resultado.

    ¿Cómo surge el concepto de «Modern Youth Affairs»?

    Jaime. En realidad, el disco no tenía un concepto claro desde el principio. Ha ido surgiendo sobre la marcha, al darnos cuenta de que cada uno de los temas tocaba un asunto importante para nosotros, como jóvenes que nos consideramos todavía. Al final, decidimos compilarlo todo en un solo disco y llamarlo «Modern Youth Affairs».

    El disco lleva unos días en la calle. ¿Cómo han sido las primeras reacciones, han levantado ampollas como el videoclip de «Criminal Love»?

    Isra. Contábamos con ello, así de primeras. Y también era un poco intencionado, queríamos generar cierto revuelo y que fuera sonado. No queríamos que fuera un videoclip más. El tema habla de algo bastante concreto y queríamos que el vídeo aún más concreto. Hemos hecho otros videoclips «subiditos de tono», pero era todo mucho más sutil. En esta ocasión, nuestra intención es que fuera más explícito.

    ¿De verdad llegaron a rechazar el videoclip en algún medio de comunicación?

    J. Estaba pendiente en algunos medios, en otros sí que nos lo publicaron.

    I. Lo más gracioso de todo, es que cuando tuvimos la idea del videoclip, hablamos con Xero, el director del vídeo, para comentarle. Y él nos mandó un guion previo, mucho más «cantoso» y explícito de lo que realmente es. Al final, metimos un poco de tijera, precisamente, porque no nos pasara esto con algunos medios de comunicación. Pero es que aun recortando, hay sitios en los que lo han rechazado. De todos modos, nosotros lo seguimos viendo más erótico que sexual.

    De todos modos, tampoco creo que el videoclip sea demasiado explícito.

    J. No, en realidad, no. Al final, lo que salen son besos.

    I. Por ejemplo, hace unos años, con «17 Years» tuvimos problemas con la miniatura que aparecía en YouTube. Al final, conseguimos resolverlo. Pero Facebook, nos bloqueaba cada promo que hacíamos de aquel videoclip. Y en la miniatura no se veía nada raro: solo se veía a la protagonista chuparle la cara a él, el otro prota.

    En este disco, además, os habéis atrevido a cantar en español. ¿Por qué precisamente ahora?

    J. Es algo que nos llamaba mucho la atención y que habíamos hecho en discos anteriores, metiendo algunas pinceladas o frases en algunas canciones. En este disco, también nos hemos atrevido en los estribillos de «Rollercoaster». Pero con «La tierra plana» nos salió solo, nos apetecía.

    En la pre-escucha dijisteis que no sabíais si os atreveríais a tocar este tema en directo. ¿Por qué?

    J. Más que porque sea en castellano, es porque es una cara B.

    I. Estábamos súper empeñados en ponerla al final del disco, porque aunque es un tema más, queríamos que fuera un tema más.

    J. Tiene, además, un punto diferente. Diferente en cuanto al sonido. Y tiene esa atmósfera de cara B. Por eso, de momento, no la queremos tocar. Pero ahí está la semilla.

    ¿Al final esto os abrirá puertas a la experimentación?

    J. Sí. Al final, tienes que hacer esto continuamente. Hacer música distinta, probar, hacer cosas diferentes para ver cómo funcionan, innovar. Veremos a ver qué acogida tiene. Esa es la puta idea.

    ¿Habéis recibido ya algún tipo de comentario, del disco en general?

    J. Claro, muchos y muy buenos.

    I. Además, es curioso porque parece que cada uno tiene un tema favorito. Normalmente, con trabajos anteriores, la gente se quedaba con el single o con temas que apuntaban maneras. Pero con este disco, hemos sacado los seis temas de golpe, con «I like It» que le precedía. Y el público está súper dividido.

    J. Sí, y lo cierto es que a nivel de marketing, sería muy complicado elegir una sola canción.

    ¿Vosotros con qué tema os quedaríais?

    J. ¡Qué pregunta más jodida!

    I. Yo me quedaría con «Nothing».

    J. Sí, yo también. Por cómo ha quedado en cuanto a sonido. Y por cómo ha quedado «empacadita» en el estudio. Tuvo un despegue brutal. Y grabarlo en el ambiente en el que lo grabamos en el Álamo Shock, fue bestial. Terminamos muy contentos.

    Un titular que defina este disco.

    J. ¡Qué pregunta más difícil! Quizás, podemos decir: una explosión de sonido en directo. Tiene muchas señas de identidad nuestras, pero le hemos dado una vuelta de tuerca en referencia a «Hysteria».

    I. Diría que este disco es mucho más colorido. Y eso se ve mucho también en la portada y diseño de los álbumes. «Hysteria» era mucho más oscuro en todos los sentidos. Son, quizás, polos opuestos.

    Justo el diseño del disco, me parece muy currado.

    J. La portada y el diseño ha sido obra de Raquel, @MissReckoner, que es una artista. Es buenísima y ha currado desde el principio con nosotros. No nos lo esperábamos y nos encantó.

    Justo también comentasteis que como la portada y el libreto tiene un poco de todas las canciones. 

    I. Sí. La idea inicial de todo esto, era sacar «I like It» a la luz. Queríamos una ilustración que resumiera el tema. Luego llegó «Criminal Love» y buscábamos un poco lo mismo con el tema del diseño. Fue ahí cuando se nos fue la olla y pensamos en hacer seis ilustraciones que sintetizaran un poco cada una de las canciones. Y, al final, surgió la portada, que resume todo el disco en conjunto.

    Concierto el sábado. Primer concierto con este disco. ¿Cómo lo afrontáis?

    J. Con mucho «hype». Acaba de salir todo, llevamos trabajando en ello desde agosto, así que estamos trabajando con mucho mimo en ello. Ha salido el videoclip, ha salido el disco y va todo hacia arriba. Y queremos ver hasta dónde podemos llegar. Actuamos en la Moby Dick y queremos que se llene. Veremos qué tal responde la gente, porque hemos preparado el show con mucho detalle y mimo.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    I. Llevar seis años en el grupo, quizás [risas].

    J. Llevar seis años trabajando de otra cosa [risas]. El titula, en realidad, es: llevar seis años teniendo dos trabajos.

    I. Yo tengo otra buena. Concierto en unas fiestas de Tudela, un domingo a última hora. Después de no sé cuántas horas de viaje, yo solo recuerdo llegar a casa, acostarme y conforme me tumbé en la cama, sonar el despertador, ir a currar y a tirar con toda la semana por delante. Llevando trabajo y ensayos a la vez.

    Esta es la playlist de The Royal Flash

    Imagen destacada: Lorena Lucenilla (@lorthebiff)

  • La explosión de SeñorNadye en «Cuando todo explote»

    La explosión de SeñorNadye en «Cuando todo explote»

    SeñorNadye no es una banda normal. Ya desde el primer acorde apuntan maneras, suenan diferente. Y eso se aprecia. El tener tu propia personalidad y el trabajo continuo, siempre, siempre, tienen su recompensa. Su nuevo trabajo, «Cuando todo explote» apenas lleva dos meses en la calle y, lo cierto, es que no ha dejado de recibir buenas críticas.

    Hace algunos días, tuvimos la oportunidad de hablar con dos miembros de la banda, Dani y Edu. Y esto fue lo que nos contaron sobre el disco y sobre la música en general.

    ¿Cómo surge el concepto de «Cuando todo explote»?

    Dani. Siempre explicamos que «Cuando todo explote» es como estar en un crucero y que, de repente, llegamos a un acantilado, mientras toda la gente está borracha en cubierta. Entonces, tú avisas de que lo que está sucediendo, pero nadie te hace caso.

    Muy extrapolable a la sociedad actual.

    D. Totalmente, es hacia donde nos dirigimos. Ves las noticias y cada día, ves que va a peor. Es un poco exasperante.

    Lleváis tocando las canciones bastante tiempo en los directos. Pero el disco en sí, vio la luz en julio. ¿Cómo ha sido la acogida?

    D. La verdad es que la gente lo está acogiendo muy bien y está gustando mucho. Así que nosotros estamos encantados de la vida. No esperábamos esta acogida

    Edu. Sí que es verdad, que también estamos un poco mosqueados porque hemos recibido demasiados comentarios positivos. Así que si todo es bueno, lo cogemos con pinzas [risas]. Nos creemos la mitad y seguimos currando, que es lo que hay que hacer.

    Creo que, precisamente, lo positivo de este trabajo es que suena diferente. Así que es complicado sacarle «peros».

    D. Sí, esa era la idea. Aunque tampoco es tan distinto, porque es seguir un poco la línea del rock castellano que venía haciéndose aquí. Pero es cierto que lo que se hace ahora mismo es diferente. Es más orgánico. Todo lo que se hace con sintes, tratamos de hacerlo con instrumentos de verdad.

    E. Tiene una esencia rock, común a todas las canciones, pero es verdad que varían un montón en el fondo. Pero haya una balada, una samba o un medio tiempo, siempre tenemos algo común. Y se nos identifica.

    D. También tratamos de jugar con el tema de los contrastes. No necesariamente lo que cuentas, tiene que estar acompañado por la melodía. De hecho, la canción más política o comprometida que tenemos, es la más bailable. Por ejemplo, «Morfina en la boca» es la canción más bonita, pero es la que habla de un tema más bestia. Nos gusta jugar bastante con eso.

    Precisamente, mencionando el tema de las letras. En este sentido, ¿creéis que se está perdiendo un poco el carácter social de la música?

    D. Nosotros somos de los que concebimos la música como un canal para contar algo. Si no vas a trasmitir nada, mejor no cojas una guitarra. Porque entonces saldrá algo completamente aséptico, algo que no es para nada real. La música debe partir de algún sentimiento real.

    E. En este sentido, tener un buen fondo musical es fundamental. Pero no dar un mensaje es perder una oportunidad de contar algo. Nosotros hemos crecido escuchando a grupos que transmiten, que cuentan algo real. De hecho, cuando Dani trae una canción, si el tema es cojonudo pero la letra no nos dice nada, se lo decimos.

    En este disco, es curioso, porque las canciones también van de menos a más. ¿Está pensado o surgió de manera fortuita?

    D. «Cuando todo explote» está estructurado como si fuera un cabreo. Yo, al menos, cuando me enfado, no paso de 0 a 100. Yo me voy «engorilando» poco a poco. Con el disco, hemos intentado lo mismo, queríamos que fuera «in crescendo». Que empezara de menos a más y que terminara con una explosión y, de repente, un golpe seco. Que es como suelen terminar todos los enfados si te sigues «engorilando»: con alguien parándote los pies.

    E. Luego, las canciones en cuanto a lo musical, casi todas son una suma. Pero porque la letra también es así. Escuchas el mensaje de cada una de ellas y, poco a poco, se va haciendo más crudo y más duro. Entonces, la música tiene que ir a la par.

    Recientemente, publicasteis videoclip de «El día de Navidad». ¿Por qué esta canción y cómo surge la idea del vídeo?

    E. El vídeo lo ha dirigido Sergio Véliz, que ha hecho trabajos para «La casa de papel». Es un guionista amigo nuestro que curra como los ángeles. Y tenía que ser él quien lo hiciera. Nos dio la idea y estuvimos cómo y dónde hacerlo. Nos llevó mucho curro, pero al final, terminamos rompiendo juguetes. La verdad es que la experiencia fue muy divertida. Le tenemos que dar las gracias porque son unos genios, tanto a Sergio Véliz, como a Sara Hernando y a Víctor Alvarado. Son unos jefazos.

    ¿Y a partir de ahora, cuáles son los siguientes pasos de SeñorNadye?

    D. Actuaremos el viernes 28 en la Puerta del Sol. Además, presentaremos el disco en Copérnico Cavern, el próximo 12 de octubre. Luego, el 13 tenemos un festival organizado por J-Musind. El 20, pasaremos por Galaparock. Y el 23 de noviembre, actuamos en el primer festival de España, adaptado a personas con discapacidad auditiva. Esta última fecha nos hace especial ilusión, la verdad.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    E. ¿Contamos la del barranco? Esa experiencia fue muy bizarra [risas].

    D. Venga, va, la contamos.

    E. Estábamos tocando en las fiestas de un pueblo de Guadalajara. Al terminar de tocar, nos metimos en una especie de fiesta en la que había una olla gigante con bebida. Nos empezaron a dar de beber y había mucha gente en estado de embriaguez. Justo a la derecha del escenario, había una especie de acantilado. Entonces, estábamos hablando con una persona, que iba un poco mal, con tan mala suerte de que empezó a marearse, se cayó hacia atrás y terminó barranco abajo. Ya lo siguiente que vimos fue al chaval caminando y quejándose por el dolor de la caída.

    D. Luego, en Extremadura, nos subieron una vez al escenario en una carretilla. Otra vez, en otro concierto, uno de los asistentes consideró que yo estaba muy flaco y, en medio de la actuación, empezó a meterme sándwiches en la boca. Así que, mastiqué, tragué y continué cantando-

    Esta es la playlist de SeñorNadye

  • Rodrigo Soler: «Amores Bonsái es una definición del camino que quiero seguir»

    Rodrigo Soler: «Amores Bonsái es una definición del camino que quiero seguir»

    Argentino pero durante mucho tiempo afincado en España. Dos vertientes que han tenido mucho que ver en su música y en lo que es hoy en día. Él es Rodrigo Soler. y «Amores Bonsái» es su particular grito al mundo, su evolución, su carta de presentación. Tras varios meses por España presentando su disco, lo estamos esperando de nuevo, con ansia.

    Hace algunas semanas lo pudimos entrevistar y esto es lo que nos contó.

    En 2017, vio la luz «Amores Bonsái». ¿Cómo ha sido la acogida en ambos lados del Atlántico?

    La verdad es que estuvo buenísimo. Lo presenté a finales de mayo del año pasado en La Tangente, en una sala muy importante de Buenos Aires. Y la verdad es que tuvo muy buena acogida, tanto por parte de la prensa como por parte del público. Luego, a los diez días, me vine para acá y acá hice una gira muy grande por varios lugares. Totalmente, en acústico. Después el disco, me dio la oportunidad de tocar en otros países, como Ecuador o Uruguay. En general, tuve muy buenos comentarios sobre el disco y sobre la evolución respecto al anterior trabajo.

    Sobre esa evolución te iba a preguntar. ¿Cuáles han sido los cambios más significativos de un trabajo a otro? 

    Hubo bastantes cambios. Entre ellos, el de comenzar a trabajar la voz con Noelia Recaldo. Yo no tenía mucha formación como cantante. Así que de un disco a otro, comencé a orientar la voz y a conseguir una identidad mayor con mi forma de cantar. También exploré nuevos caminos. De hecho, había canciones de las que ya tenía maqueta y luego las tuve que subir un tono y medio, porque el registro se me acomodó.

    Además, volví a trabajar con Alejandro Spinelli, que ya había sido parte activa del primer disco. En esta ocasión, fue mucho más fácil porque ya nos conocíamos, nos mirábamos y nos entendíamos.

    «Amores Bonsái» es un avance del primer disco, pero siguiendo una misma línea y sin perder mi identidad. Ha sido una evolución.

    ¿Cómo definirías el disco en dos o tres palabras?

    «Amores Bonsái» fue un disco de crecimiento, a nivel musical y personal. Es una definición del camino que quiero seguir.

    Ya que has girado por ambos países, ¿qué diferencias hay entre el público argentino y el español?

    Al público argentino es como que le gusta ser más protagonista, aplaudir, saltar. Les gusta sentirse parte del show, como si fuera una conjunción entre artista y espectadores. Quizás, el público español escucha más. A pesar de cantar y bailar, como que está más tiempo analizándote. Son dos maneras de verlo.

    Tú también vives a caballo entre Argentina y España. ¿Cómo influyen todas estas vivencias en tu música?

    Me influye 100% completamente. Muchas de las historias pasaron acá y muchas de las canciones las escribía acá. Mi música también tiene mucho del rock argentino que escuchaba allá y de todo lo que empecé a escuchar en España. Cuando descubrí todas las bandas que descubrí, se empezaron a mezclar influencias y cambié por completo. Ahora es como una mixtura entre los dos lados. Mi música es tan argentina como española.

    ¿Por qué tanta influencia del amor y del desamor?

    Amor, desamor, odio. El amor, quizás, es el motor más fuerte que existe a la hora de escribir. Al final, uno también escribe cuando necesita sacar algo de sí mismo y no tanto cuando está feliz. Al menos, eso es lo que a mí me sucede. Escribo para sacar cosas de mí afuera. Entonces hay una concurrencia en el amor, porque el amor es algo que nos estabiliza bastante, es algo que te sacude.

    ¿Cómo ha sido actuar ante el público español en el Festival Gigante?

    La verdad es que muy bien. Conozco bastante al público español, ya que he vivido acá varios años. Y esta es la tercer gira que hago. Pero antes también fui público.  Actuar en el Festival Gigante fue una gran experiencia, ya que era la primera vez que estaba en un festival tan grande, al otro lado del Atlántico. Además, tuve la oportunidad de armar banda con buenos amigos. El concierto se asemejó bastante al formato que llevo en Buenos Aires. Estuvo muy bien, porque a mi también me gusta rockear y bailar. Y de esta manera, hay muchas más posibilidades de enganchar a la gente. Así que, muy contento.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    Una gira de doce conciertos con la maleta, la mochila, la guitarra y el teclado, por varias ciudades de acá. Toqué incluso en Andorra. Toda la gira la fui armando y viajaba de un lugar a otro en Blablacar, porque me salía más barato. Todo muy hippie. Para mi fue toda una experiencia. Al final, a todos aquellos lugares me llevó mi música.

    Esta es la playlist de Rodrigo Soler

  • Celtas Cortos: «Tras Energía Positiva, hay un periodo previo en el lado oscuro»

    Celtas Cortos: «Tras Energía Positiva, hay un periodo previo en el lado oscuro»

    Tres décadas dedicadas por y para la música. Celtas Cortos es de esas bandas míticas que, en mayor o menor medida, todos hemos escuchado. Con un sonido muy particular y unas letras muy directas y sociales, la banda de Valladolid, está de enhorabuena. El pasado viernes 14 de septiembre, veía la luz su último trabajo, «Energía Positiva».

    Entre promo y promo, aprovechamos para entrevistarlos en pleno centro de Madrid. Allí donde los chicos de Basik Sessions tienen su base.

    ¿Cómo surge el concepto de «Energía positiva»?

    Quizás de todo lo contrario. Para llegar a reunir ese puñado de canciones y la idea de lo que es «Energía positiva», también hay un momento previo de estar en el lado oscuro o en la depresión. Hay que estar navegando entre oscuridades. Oscuridades que no son idóneas para vivir. Tanto por lo personal, como por el entorno agresivo que hay en contra de la ciudadanía. Desde ese prisma, queríamos abrir una ventana. No te puedes quedar de brazos cruzados. Al final, tenemos que pelear por la vida y por la dignidad. Cada día es un regalo.

    Después de 30 años dedicándoos a la música, ¿cuál es la fórmula mágica para permanecer tanto tiempo sin perder vuestra esencia?

    Parte de la culpa de eso, la tiene el mantener el grupo, a pesar de que haya cambiado de personas. El mantener la manera de hacer. O el mantener la instrumentación que se utiliza, que al final, es una seña de identidad. Y, por supuesto, el respeto mutuo entre nosotros. Al final, todo ello se termina palpando.

    Vuestro sello identificativo, no solo lo encontramos en las melodías. También en los mensajes, que tienen mucho de social. 

    Hay mucho mensaje social, pero también hay otros temas con trasfondo más íntimo o emocional. Pero la zona social o reivindicativa es con la que hemos crecido, porque nosotros somos así. Cuando este proyecto partió de cero, estábamos implicados en muchos procesos y movimientos sociales. Y cuando te forjas con esa ideología y valores, al final, te haces a echar más leña al fuego y no olvidarte.

    ¿Creéis que se ha perdido esa esencia reivindicativa de la música?

    Totalmente. La banda social es algo que, en nuestra época, se practicaba. Igual hoy, en el entorno del hip hop sí que puede haber un área más en esta onda. Pero la música española o lo que consume la gente, es puro plástico.

    Yo es que lo percibo de la misma manera. De hecho, creo que de himnos como «20 de abril», hemos pasado a «Despacito». Y creo que se ha perdido mucho por medio.

    No es que no exista, pero lo que se ha estrechado es el filtro por donde pasan las canciones que, finalmente, llegan a la gente. Los grandes medios de difusión, se limitan a un solo sector. Dejan un margen muy estrecho para otro tipo de bandas. Es tan estrecho que casi ni caben. Sin embargo, resulta que hay más artistas y bandas que hace tiempo. Pero claro, al final lo que vende es la pasta, la pose y la carencia absoluta de valores. Si eso es lo que se financia y lo que la gente consume de manera más masiva, imagina por dónde vamos.

    Volviendo un poco al tema del nuevo disco. «Silencio», «Ataque con poesía», «Energía positiva» y «Los dibujos en las nubes» han sido los primeros adelantos. ¿Por qué esta selección de temas?

    Pues precisamente, por mostrar un poco la paleta de colores de este nuevo disco. Los cuatro temas son completamente distintos. Alguno de ellos sí que podía recordar a temas antiguos de Celtas Cortos, mientras que otros experimentaban con sonoridades que ni siquiera nos habíamos planteado. Hemos querido abrir un poco el muestrario y que llegue un poco todo.

    Han pasado cuatro años desde el anterior trabajo. ¿Cómo habéis vivido todo este periodo?

    En realidad, no hemos dejado de salir de la carretera. Nuestra vida está ligada a la gira y a la crianza [risas]. Entonces, como que ese ha sido el espectro, la ocupación del tiempo. Es todo tan absorbente, que ni te lo puedes imaginar. Conseguir sacar un puñado de canciones convincentes para hacer un nuevo trabajo, es todo un esfuerzo. Además, cada vez, la auto-exigencia es mucho mayor.

    ¿Cómo afrontáis el lanzamiento del disco?

    Con una expectación moderada. Porque a priori, lo quieres todo. Pero el tiempo te va domando esa expectativa, aunque siempre dejas una lata de esperanza por si acaso. Esperanza por hacer ruido y porque la gente sepa apreciar el trabajo y el esfuerzo. Además, todo lo publicamos de manera independiente, sin apoyo de multinacionales, lo que supone un esfuerzo aún mayor.

    Esta independencia es un poco el reflejo de cómo está la industria hoy. Cada vez hay más bandas que salen sin el apoyo de un gran sello detrás.

    Es que es a lo que está avocada la industria, a día de hoy. Todos sabemos la recepción que hacen los medios y la industria de la música. Es complicado si trabajas otros géneros que no sean reggaeton. Así que, o «te lo guisas y te lo comes» o por aquí no vengas. Por otro lado, afortunadamente es así. Porque quien consigue no navegar en ese mar de oferta y de estilos, es porque lo puede ofrecer con dignidad y porque lo vale.

    Nosotros somos afortunados en ese sentido. Pero la realidad que nos rodea, está así.

    Creo que al final, el problema es más bien cultural. Porque fuera de España, a los músicos sí que se les tiene respeto y consideración.

    Sí, de sensibilidad y de percepción. Porque en otros países, la música se considera un sostén muy importante de la cultura. Y una ventana de lo que es el país en realidad. Aquí, por desgracia, no es así.

    Volviendo un poco, ¿cuáles son vuestros siguientes pasos?

    Estaremos apoyando el disco en todo lo que podamos y, por supuesto, seguimos de gira. Atrapados, pero con gusto. Todavía tenemos una buena cantidad de conciertos por delante. Venidos de una gira que ha sido muy intensa, así que vamos acumulando otros cansancios. Y tratar de compatibilizar el rock and roll con la vida familiar.

    En paralelo, tenemos un proyecto con una compañía de teatro de Valladolid. Está todavía incipiente, pero esperamos que podamos compatibilizarlo con la gira.

    Por cerrar un poco, ¿cuál es la cosa más loca que os ha pasado como banda?

    Esos años de juntar la noche con el día e ir haciendo un concierto tras otro. Vivir el rock and roll. Y dedicar toda nuestra vida a ello.

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