Categoría: Entrevistas

  • Jorge Pelaz: «Este trabajo fue una reivindicación de lo que soy realmente»

    Jorge Pelaz: «Este trabajo fue una reivindicación de lo que soy realmente»

    Talento, juventud y buenas canciones. Jorge Pelaz lo tiene todo para triunfar. Con una buena dosis de realidad y verdad, debuta con su primer disco, «Lo que dejo callado». Ya lo presentó el pasado año en la capital, pero lo volvió a hacer el pasado viernes en la Sala Siroco de Madrid. Y el público lo dio entregadísimo.

    Nosotras tuvimos la suerte de entrevistarlo unos días antes y nos desveló todo sobre su proyecto, el disco y sus futuros pasos.

    ¿Cómo se introduce Jorge Pelaz en el mundo de la música?

    Con unos diez años, pedí la primera guitarra a mi familia. Cuando me la regalaron, me volví loco. Y eso que no tenía conocimiento ninguno, pero me apuntaron a clases para que pudiera aprender. Entonces llegó un punto en el que pensé: «¿para qué voy a seguir tocando las canciones de otros, si puedo hacer las mías?». Eso fue sobre los 17 años.

    La verdad es que siempre lo he tenido y lo tengo como un hobby, aunque ojalá fuese a más. Pero siempre trato de quitarle importancia y hierro al asunto, para que no suponga una presión.

    Precisamente, la siguiente pregunta era que si en algún momento te gustaría profesionalizarlo.

    Me encantaría. Aunque para mi es un juego o vía de escape. Hacer canciones o actuar en directo, es un juego en el que yo tengo algo que decir. A alguien le llegará, alguien lo captará y lo hará suyo. Pero para mí es un juego, para no remover tantas emociones o presiones.

    ¿Cómo surge el concepto de «Lo que dejo callado»?

    Hasta que llegó «Lo que dejo callado», muy poca gente sabía que yo hacía canciones, más allá de tocar la guitarra. Fue como una reivindicación y una propuesta valiente. Fue como decir: «esto es lo que yo soy, es lo que yo hago y lo que quiero decir, a través de las canciones».

    Como formato, «Lo que dejo callado» me parece un concepto que nace desde el silencio y desaparece en el silencio. De hecho, la primera canción que es «Llamada internacional», surge desde el silencio, aparece un ruido, seguido de los primeros acordes del tema y del disco. Por otro lado, la última canción, «Luz», es a guitarra y voz. Es muy acústica. Es mi manera de eliminar todos los sonidos que aparecen durante el álbum. Solo se quedan los principales, que acaban diluyéndose.

    ¿El disco tiene entonces un formato circular?

    Sí, más o menos. Es como en los cuentos: tiene un planteamiento, un nudo y un desenlace. La idea nace de algo, del silencio, cuenta algo y se marcha.

    ¿Cómo lo definirías en dos o tres palabras?

    «Lo que dejo callado» es una propuesta valiente, que habla sobre la esperanza en cada una de las canciones.

    ¿Cómo ha sido la acogida del disco tras este año de vida?, ¿ha cumplido con tus expectativas?

    Cuando lo saqué, me parecía una propuesta valiente, porque no sabía lo que me iba a encontrar. Era la primera vez que hacía un disco y grababa las canciones en estudio. No tenía ni idea de cómo funcionaba todo esto. Por suerte, he tenido buenos amigos que me han aconsejado y guiado durante todo el proceso. Mi gran dilema mientras grababa era saber cómo iba a caer. Estas cosas nunca se saben, porque no hay un gurú musical que te asegure lo que va a salir bien y lo que va a salir mal. Así que, me centré en hacerlo como a mí me gustaba.

    Al final, para mi gusto, ha tenido una acogida muy positiva, que para nada espetaba. Durante este año, mi música ha experimentado una gran evolución. De hecho, he conseguido entender mejor muchas canciones. Todo gracias, en cierto modo, al feedback del público. Por ejemplo, uno de los temas que más alegrías me ha dado, es «Círculo Polar».

    ¿Se puede decir entonces que habéis evolucionado a la par?

    Sí, por supuesto. Hemos evolucionado a la par y muy, muy bien. Como músico, si echo la vista atrás, creo que he pegado un salto muy grande. A nivel madurativo y a nivel musical. Además, tengo más claros los pasos que quiero seguir dando en este proyecto musical.

    ¿Y en los directos, cómo has evolucionado?

    En el primer concierto, el de presentación, era un poco inestable. Como lanzarse al abismo, porque nadie había conocido mi faceta de compositor. Y tampoco habían escuchado mis canciones. Pero fue muy gratificante, porque la gente salió muy contenta.

    A medida que han ido pasando los conciertos y hemos madurado, hemos ido cambiando el concepto, añadiendo cosas, quitando otras. Y el sonido no es tan puro, respecto al disco.

    ¿Cómo afrontas el concierto de Siroco?

    Estuvimos tocando ya en octubre con la banda y en ese primer concierto, los nervios estaban más latentes porque era la primera vez. Para mí, esa sala es especial, porque he visto muchos directos ahí y he pasado mucho tiempo en ella.

    Esta vez estamos más tranquilos, porque sabemos cómo es la sala, cómo es el sonido, sabemos cómo nos tenemos que colocar. Además, este concierto lo vemos un poco como una revisión del disco. Y de mostrar la nueva perspectiva que están tomando las canciones.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Jorge Pelaz, escucharemos nuevo material?

    Algo nuevo escucharéis, seguro. He pasado unos meses de reflexión y de conocimiento propio, sin escribir y sin coger la guitarra. Solo experimentando esa evolución. Una vez me sentí preparado, decidí contarlo. O más bien cantarlo. De cara al futuro, tenemos entre manos un proyecto un tanto ambicioso, que todavía no podemos desvelar, porque es totalmente sorpresa. Pero estoy seguro de que eso ha llegado por toda la evolución previa. Y también llegará por toda la ilusión que le estamos poniendo.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    ¿Lo más loco que he hecho por la música? Hacer música [risas]. Y querer dedicarme a esto.

    Hay una cosa loca que me pasó en mi primer concierto, que fue acústico. Yo llevaba un pianista e iba yo, además, con la guitarra. Al acabar, fuimos a una sala muy importante de Madrid. Precisamente, ese mismo día había actuado un grupo que me gustaba mucho, «Sin Rumbo». Lo mejor fue encontrármelos en la discoteca y que se me acercaran a hablar a mí, que no soy nadie, y me preguntaron: «Jorge, ¿qué tal el concierto?». Yo ni siquiera sabía cómo se habían enterado. No sé si es algo loco, pero a mí me dejó muy loco.

    Esta es la playlist de Jorge Pelaz

  • Explorando lo inexplorado, de la mano de Airlocksound

    Explorando lo inexplorado, de la mano de Airlocksound

    Los hermanos González y DJ Tango son quienes se esconden tras Airlocksound. Un proyecto prometedor y ambicioso a partes iguales. Y, quizás, uno de los más arriesgados. Están de enhorabuena, tras la salida de su EP, «Unexplored». Aprovechando este lanzamiento, hablamos con Fernando González, vocalista de la banda.

    ¿Cómo comienza Airlocksound en el mundo de la música?

    Alberto comenzó a componer y a producir música hace muchos años. En aquel momento, yo era todavía bastante pequeño, pero me llamó la atención todo lo que se podía llegar a hacer con un ordenador. Un día decidimos grabar mis voces, empezamos a experimentar con ellas y desde entonces, no hemos dejado de seguir jugando con música.

    ¿En qué momento decidís profesionalizar el proyecto?

    Hace dos años más o menos, hubo un punto de inflexión en el proyecto. Fue entonces cuando decidimos que queríamos impulsarlo y llevarlo a otro nivel: diseñamos el directo, definimos una imagen más sólida y creamos una estrategia para intentar llegar a más gente.

    ¿Cómo se produce la incorporación de Tango a la banda?

    La relación con Tango se remonta mucho tiempo atrás. Nos unía una gran amistad y además ya habíamos colaborado juntos en algún otro proyecto. Cuando decidimos crear el directo sabíamos que podía aportar mucho, así que le propusimos ser la tercera pieza del engranaje y comenzamos a trabajar.

    ¿Qué balance hacéis de vuestra carrera?

    Estamos muy contentos de lo conseguido hasta la fecha. Hemos lanzado 4 EP’s, un single, 2 videoclips y llevado nuestro sonido al directo. Además, cada vez un mayor número de medios y emisoras de radio están apoyando el proyecto, así que estamos muy satisfechos con los pasos que estamos dando.

    ¿Cómo definiríais el sonido «Airlocksound» en dos o tres palabras?

    Como nos gusta poner en las descripciones de nuestras redes sociales, podríamos decir que Airlocksound es «fresh and electronic music».

    Recientemente, habéis publicado nuevo EP. ¿Cómo fue el proceso de creación y composición de estos dos nuevos temas?

    Ha sido un proceso largo. pero hemos publicado los temas cuando teníamos que hacerlo. No nos gusta lanzar ningún tema o EP hasta que no estamos seguros de que suena como queremos que suene, y por ello el lanzamiento de «Unexplored» sufrió un pequeño retraso respecto a las fechas que teníamos previstas. Los temas de este nuevo EP reflejan en parte nuestra inquietud por explorar nuevas melodías. Queríamos crear dos canciones que despertasen esa parte más aventurera que todos tenemos.

    Este trabajo llega justo después del single que publicasteis junto a EME DJ. ¿Cómo surge esta colaboración y cómo nace el concepto de «Time»?

    Llevábamos un tiempo pensando que podía ser interesante llevar a cabo una colaboración y empezamos a tener las primeras conversaciones con Marta acerca de hacia donde podíamos enfocar la canción. Se trabajó en una primera demo que tenía una melodía bastante pegadiza pero no el suficiente gancho que se pretendía, y después de grandes modificaciones y dos versiones más, finalmente evolucionó a la melodía actual. Se compuso la linea de voces, se escribió la letra y así nació «Time». El objetivo fue crear un tema muy fresco, veraniego y fácilmente reconocible, y la verdad es que funcionó genial en streaming, radios y festivales.

    ¿Cómo preparáis los directos cuando tenéis concierto?

    Solemos adaptar el repertorio de los directos en función del tipo de evento y público que acudirá a vernos. Nos gusta intentar sorprender, así que es habitual que cambiemos el orden de las canciones, añadamos o eliminemos alguna, introduzcamos una nueva intro o interludio…

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de la banda?, ¿hay algún nuevo proyecto en mente tras este nuevo EP?

    Por ahora estamos trabajando en nuevos temas aunque no hay nada cerrado. Es posible que después del verano volvamos a lanzar nuevo material.

    ¿Os podremos ver en directo próximamente?

    De momento no tenemos fechas a la vista, pero os recomiendo que no perdáis la pista a nuestras redes sociales.

    ¿Qué pensáis de la escena electrónica actual?

    Parece que a nivel de bandas electrónicas, la escena se ha empezado a mover más en estos últimos años. Es genial ver cómo los grupos ya no tienen tanto miedo a incluir sintetizadores o instrumentos electrónicos en los directos. Todavía queda mucho camino por recorrer pero comienza a haber proyectos bastante interesantes.

    Por qué apostar por la música electrónica?

    Hay muchísimas bandas tradicionales que tienen un sonido increíble, tanto en estudio como en directo, pero creemos que la electrónica aporta un punto más en cuanto a innovación y creatividad. No existe limitación a la hora de utilizar nuevos sonidos y los temas pueden llegar a ser mucho más ricos a nivel de producción.

    A nivel de banda y con el auge de los DJs, ¿no es un poco complejo tratar de hacerse hueco en España con este género musical?

    Es cierto que es algo complicado, pero también es un valor añadido el poder ofrecer una propuesta intermedia. Quizá uno de los mayores inconvenientes sea que la gente etiqueta mucho antes de detenerse a escuchar algo nuevo, sea del estilo que sea.

    Como Airlocksound, ¿qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Os diremos lo más «loco» que nos propusieron hacer pero que decidimos no llevarlo a cabo. Por diferentes motivos, dijimos que no a varios e-mails y llamadas telefónicas de una productora que estaba preparando los castings de un conocido programa de televisión.

    Esta es la playlist de Airlocksound

  • Betamotion: «Con este disco, queríamos cerrar el abanico y abrazar una sola idea»

    Betamotion: «Con este disco, queríamos cerrar el abanico y abrazar una sola idea»

    Rock clásico elegante. Ese es el estilo que Betamotion han abrazado y están trabajando, actualmente, en su reciente trabajo. Un trabajo que está viendo la luz a cuentagotas: single a single, estamos re-descubriendo a una banda más que prometedora. El jueves, podrá lucirse en directo, en la mítica Moby Dick Club. Marcado a fuego está apuntado este 7 de junio.

    Pero unos días antes de la gran esperada cita, pudimos charlar con Gerardo Carreras, bajista de Betamotion.

    ¿Cómo surge el concepto de Betamotion?

    Nosotros llevamos tocando toda la vida, básicamente. Íbamos al colegio juntos, lo hacíamos todo juntos, empezamos a tocar juntos. Luego hubo un momento en el que nos separamos, pero hace como 10 años volvimos a reencontranos. Cubríamos muchas fiestas y eventos. Pero a partir de un punto, comenzamos a hacer temas propios. Al principio, teníamos un rollo distinto, íbamos con hammond, guitarra y voz. Éramos más jazzeros. Pero poco a poco cambiamos y encauzamos el proyecto. Dejamos de lado el jazz, para pasarnos al rock o lo que quiera que hagamos.

    ¿O lo que quiera que hagamos?

    Sí [risas]. La verdad es que es muy difícil clasificarse. Siempre nos preguntan: ¿y qué música haces?

    Justo nosotras íbamos a preguntaros que cómo definiríais el estilo de Betamotion.

    Empezamos haciendo rock, con el primer disco que publicamos. Luego hemos estado bastantes años parados, porque sentíamos que había demasiados estilos dentro del álbum. Queríamos cerrar el abanico y encontrar una idea. Y abrazar una sola idea es difícilisimo. Porque dices: si toco solo este estilo de música, me pierdo o dejo de tocar todos los demás, que también nos encantan. Creemos que es peligroso no encasillarse, porque si tocas todo, no haces nada. Con el arte pictórico, pasa un poco igual. No hay pintores que pinten abstracto y más cosas. Abrazan un género y trabajan en él. Eso nos pasaba a nosotros.

    Hemos estado tres años, haciendo diferentes versiones de muchos de los temas que van a estar en el disco. Cada una en un estilo diferente. Hasta que hemos encontrado la «peli» que nos gusta y nos funciona.

    ¿Qué hay de nuevo en este trabajo, respecto a anteriores?

    Ha habido mucho cambio, precisamente por eso. Los anteriores trabajos aunaban muchos estilos musicales y ahora lo hemos cerrado en uno, que no estaba en discos anteriores. Principalmente, porque es una cosa mucho más clásica. Tiene un rollo más rock clásico. Al final, no tiene nada que ver con lo que hacíamos. Supongo que es la idea y que dentro de dos años, empezaremos a hacer otras cosas y nos pasará un poco lo mismo.

    El álbum lo estáis publicando single por single. ¿Por qué apostar por este método?

    Porque al final, el disco desgraciadamente, ha muerto. La gente compra cada vez menos discos y apuesta más por plataformas como Spotify. Así que está táctica, nos permite tener algo nuevo todos los meses. Así que, por eso, preferimos explotar canción por canción. También nos da espacio para explotar y modificar las canciones, porque a nosotros nos vuelve locos el tema de la producción. Siempre buscamos el sonido perfecto y nunca lo encontramos. Y esto nos da un poco de margen, para acercarnos más a lo que queremos.

    ¿Cómo definiríais el concepto del disco en dos o tres palabras?

    Se lo estáis preguntando al peor de todos [risas]. Hablar de tu propio proyecto es muy complicado. Así que, a ver, ¿cómo lo definiría? En nuestra agencia, lo definen como rock clásico con muy buen gusto. O elegante.

    ¿Y qué hay acerca del título del disco?

    Esta, al final, es la parte buena. Sacas un disco y parece que todo el pescado está vendido. Este trabajo está en constante evolución. Así que cuando termine de contar, quizás lo que haya dicho, no valga ya de nada. Esto es lo positivo: que le estás dando vida a la música, más allá de la simple grabación.

    ¿Cómo ha sido todo este proceso de creación?

    Algunas de las canciones las empezamos hace años, pero acabaron sufriendo todas estas mutaciones. Alguna vez, nos gustaría poner el tema original y el final, para comparar cómo han evolucionado. No parecen los mismos.

    Por lo general, componemos Gustavo [el guitarrista] y yo. Comenzamos creando secuencias de acordes que nos gustan. E improvisamos sobre esas secuencias. En el momento en el que verbalizamos lo que queremos, las canciones comienzan a tener vida. Hasta que dices: «se acabó, esta es la canción».

    En paralelo a Betamotion, lleváis Betacovers. ¿Cómo trabajáis el tema de las covers y cómo hacéis para no influenciaros por las canciones originales que versionáis?

    Es inevitable no sentir la influencia de la canción original. Pero al final, tienes una secuencia de acordes y una melodía, así que basta con cambiar el tiempo y la intención del tema. Con eso, pueden cambiar muchas cosas. Ya en el punto en el que decides re-armonizar toda la melodía, para que quede completamente distinto.

    ¿Cómo afrontáis la presentación del jueves en Moby Dick?

    Pues con muchas ganas. Al final, las canciones hay que tocarlas. Esto es lo bueno de la música, la experiencia grupal. Y evidentemente, tocar en un estudio o en una sala de ensayo, no es lo mismo que sobre un escenario. Falta algo muy importante, que es esa tensión que genera el directo. En directo, las canciones cogen un color especial.

    Tras Moby Dick, ¿cuáles son los siguientes pasos de Betamotion?

    Pues los siguientes pasos son seguir publicando canciones y montar una gira de conciertos. Esta será la primera toma de contacto con los temas nuevos.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Dedicarnos a ella, que es bastante loco [risas]. Este mundo es bastante complejo ya de por sí.

    Esta es la playlist de Betamotion

  • Lemozine y su gran apuesta por el rock, el glam y la electrónica

    Lemozine y su gran apuesta por el rock, el glam y la electrónica

    A medio camino entre el rock, el glam y la música electrónica, Lemozine presenta su nuevo trabajo: «Things We Should Say». Hace apenas unas semanas, lo presentaron en Hard Rock Madrid y en Basik Sessions. Este disco es su gran apuesta por el rock, el glam y la música electrónica. Y con él, pretenden escalar a lo más alto.

    ¿Cómo surge el concepto de «Things We Should Say»?

    Surge un poco por la necesidad de la banda de crear un disco propio. El núcleo sería el rock, pero teniendo en cuenta las influencias que teníamos cada uno, en nuestro día a día. Hemos escuchado desde metal hasta electro o funk. A pesar de todo ello, la idea era crear un producto totalmente nuevo. Y es que, al final, hacemos rock del siglo XXI, con todas las influencias actuales.

    ¿No es complejo encajar todas estas influencias musicales?

    Claro que lo es. En ciertos momentos, hemos tenido que parar y decir: «esto se nos va un poco de las manos». Aún así, no nos hemos reprimido. Esto es lo que somos y así lo hemos transmitido en el disco.

    ¿Cómo fue ese proceso de creación y composición?

    Dave y Raúl comenzaron hace tres años con el proceso de creación. Comenzaron con la misma idea, pero en catalán. De hecho, llegaron a grabar pero vieron que no funcionó. Así que volvieron a pensarlo y decidieron que fuera en inglés. Para darle un toque internacional y porque al final, el inglés es la lengua materna del rock. Así que hicieron un casting, que fue donde me presenté y me seleccionaron. Ahí fue donde comencé a aportar toda la parte de letras, y ellos toda la composición y creación.

    ¿Con qué dos o tres palabras definiríais el disco?

    Este trabajo es un trabajo orgulloso. Este disco es producto de dos años intensos de trabajo. Es un disco muy trabajado y muy producido. Por eso, lo presentamos con mucho orgullo. Aunque también me gusta presentar el disco como un viaje musical. Porque al final le hemos añadido estos paisajes sonoros, que son cuatro temas nuevos. Es como un libro. Este disco tiene muchos altibajos, tiene de todo.

    ¿Qué pesa más: la letra o la música?

    Creo que al final es el conjunto de ambas cosas. No habría canciones si no tuviéramos una letra definida. La letra es importante. Siempre buscamos que no sea tan obvio o tan banal. Buscamos un poco las sutilezas, pero sin llegar a ser predicadores. Luego, siempre buscamos los detalles en cuanto a melodía se refiere.

    ¿Cómo surge el concepto de «Silly Song»?

    «Silly Song» surge un poco en las manos de Dave y Raúl, tras el suceso en la Sala Bataclan (París). Todo surgió al día siguiente del atentado y a todos nos dejó como mudos. Ellos dos habían quedado ese día en el estudio y los dos estaban conmocionados por el suceso. Así que la canción fue puro resultado de la emoción. Así que todo fue resultado de la emoción del momento, fue una necesidad de hablar y de contar, pero no desde la crítica. «Silly Song» surge como una celebración de la vida y de todo lo bueno que tenemos alrededor.

    Tras los atentados de Bataclan, sentíamos que nos habían atacado. Y «Silly Song» fue nuestra particular demostración de que nos lo pasamos bien haciendo música. Fue nuestra manera de disfrutar lo que hacemos, pero permaneciendo ojo avizor de todo lo que nos rodea.

    ¿El resto de letras tienen el mismo peso?

    Sí, a ver, nos gusta trabajarlas y prestarles cierta atención. Nos gusta hablar de la sociedad en la que vivimos o de la sociedad que nos esclaviza. Tratamos de hacer una pequeña llamada a la sociedad en la que vivimos. Pero esta llamada, siempre la hacemos con humor. Nos gusta predicar, pero también nos cachondeamos de nosotros mismos.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música, como banda?

    Ayer cenamos en pijama [risas]. Bueno, aún no hemos tenido grandes momentos como banda. Pero en el escenario, sí que nos gusta divertirnos y gamberrear un poco. Nos gusta gritar y saltar como locos.

    Silly Song – Lemozine

  • Correos: «Terapia Terapia es un compendio de todo lo que hemos hecho»

    Correos: «Terapia Terapia es un compendio de todo lo que hemos hecho»

    Tras una breve pausa, necesaria para la banda, Correos regresa con nuevo trabajo bajo el brazo. «Terapia Terapia» llega para curar y cerrar heridas. En este deceso, han pasado demasiadas cosas por las vidas de los miembros de la banda. Pero vuelven con más energía que nunca.

    Hace unos días, Fermín Bouza, vocalista de Correos, nos estuvo contando todos los detalles que envuelven este nuevo trabajo.

    ¿De qué manera surge el concepto de este «Terapia, Terapia»?

    Surge de un momento personal, tanto a nivel particular, como a nivel de banda. Veníamos de una gira muy larga y cansada, con el trabajo anterior «Seres». Dimos muchos conciertos en España y en Latinoamérica. Entonces, hay un momento en el que necesitamos una pausa. Entre esas cosas, sufro un momento muy traumático con la muerte inesperada de mi padre. Así que utilicé las letras de este disco, un poco como terapia personal.

    A nivel grupal, empleamos el disco para reunirnos en el local de manera desenfadada. Como vía de escape a la rutina, a la gira y al trabajo de oficina. Necesitábamos liberarnos, experimentar y olvidarnos de la rutina de la que veníamos. Así que para nosotros fue terapia, terapia. Terapia de la buena.

    ¿Una doble terapia?

    El título es un poco, como si dijeras: «Esta chupa es de cuero, cuero. De cuero, pero del bueno». «Terapia, terapia».

    El disco fue auto-producido por vosotros mismos. ¿Por qué apostar por ello?

    Yo me dedico a la producción, es mi trabajo. Había producido a otros artistas, pero nunca lo había hecho con mi propio proyecto. Siempre he estado involucrado en la producción de todos los discos de Correos, pero en esta ocasión, digamos que he cogido más las riendas. Y me he apoyado un poco en José Caballero, que fue el productor de nuestro anterior disco. Esta vez, nos ha dado apoyo como ingeniero de sonido, buscando un poco el sonido que buscábamos.

    Imaginamos que, de todos modos, no será lo mismo producir para otras personas que para uno mismo.

    No es exactamente lo mismo, pero para mí el trabajo es similar. Hago unas pre-maquetas, estructuro las canciones, las pruebo con la banda, compruebo qué funciona y qué no, las vuelvo a estructurar, hasta que obtengo un producto que funcione y sea cómodo. Entonces cuando alcanzo ese nivel, está preparado para ir al estudio. En este caso, hemos transportado las sesiones desde mi ordenador hasta el del estudio. Solamente hemos grabado encima los instrumentos.

    «No se apaga» y «El Último Verso» fueron los primeros singles. ¿Por qué escogerlos?

    Cuando trabajas en esto, cuentas con un equipo extenso tras de ti. Nosotros, por ejemplo, contamos con la opinión de Warner, con la opinión de nuestro mánager, de nuestro equipo de sonido, de los propios miembros de la banda y de la gente de nuestro entorno. Hicimos un sondeo y, al final, nos dimos cuenta de que había tres o cuatro canciones que llamaban mucho más la atención. Y establecimos una estrategia.

    Precisamente, en «El Último Verso» colabora Gabriel de la Rosa (Shinova). ¿Cómo surge esta colaboración?

    Es muy natural, porque somos bandas amigas y coincidimos mucho. Este tema, encima, es un tema muy lírico, que pega muy bien con la voz de Gabi. Así que la mandamos la maqueta, le gustó mucho y vino a hacerla. Fue muy fluido y natural.

    ¿Cómo definirías este disco en dos o tres palabras?

    En dos o tres palabras, imposible. Pero sí que os puedo decir que «Terapia Terapia» es un compendio de todo lo que hemos hecho hasta ahora. Todo lo que la banda toca y todo lo que la banda es, está resumido en este trabajo. Encima es muy curioso, porque cumplimos 10 años como banda y este disco tiene 10 canciones. Una por año. Y estos temas responden a la identidad de la banda.

    ¿Y de qué manera refleja este disco la evolución de la banda?

    Me reitero en lo que he dicho. Más que marcar una evolución, recoge todas nuestras identidades, en las que al final nos reflejamos. Este disco es lo que te vas a encontrar de la banda cuando nos presentemos. Es una especie de resumen de toda nuestra identidad. Hay rock bailable, hay temas líricos, hay temas petardillos, canciones post-punk, hay sentido del humor oscuro y socarrón, hay metafísica, hablamos de la vida, la muerte y la sociedad.

    Tomando todo esto como base, ¿qué pesa más: melodía o letra?

    Va todo de la mano, en realidad. Una canción no es un poema. La letra no podría funcionar igual sin la melodía. Podría funcionar, pero de otra manera. Una letra sin melodía, no funciona de la misma forma, ni transmite las mismas cosas. Al final, todo es una compilación.

    Hablabas también de la variedad musical de este disco. ¿Es una manera de huir un poco de las etiquetas?

    Sí, aunque en realidad no nos hace falta, porque tenemos un sonido muy particular y personal. Prácticamente, cualquier cosa que toquemos, suena a Correos. Además, no hemos tenido que trabajar este punto, porque se ha dado de manera natural. Sonamos a Correos. Toquemos el palo que toquemos, el timbre de la banda es identificable. Así que no necesitamos ponernos límites en este sentido.

    El disco lleva unos días en la calle, ¿cómo han sido las primeras reacciones?

    Pues estamos acojonados, porque estamos agotados ya en más de la mitad de los establecimientos en los que el disco se vende. Estamos top 1 en ventas en muchos de estos lugares. Por supuesto, no nos lo esperábamos, porque sabemos lo complicado que es vender discos. Y no creíamos que esta vez fuera diferente a la de otros lanzamientos. Aunque la ilusión siempre estaba. Pero nos están llegando noticias de «agotado, agotado, agotado». Así que estamos ilusionados, pero acojonados.

    A partir de este momento, ¿cuáles son los siguientes pasos de Correos?

    Este verano tenemos alguna cosita, no hay mucho recorrido porque el disco acaba de salir ahora. Pero sí que tenemos cerrado el Festival Gigante, en el que daremos un concierto memorable para nuestra gente de Guadalajara. Tenemos también algún otro festival, que todavía no puedo confirmar. Y luego en invierno, nos embarcaremos en la gira por salas, con la que trataremos de recorrer el máximo territorio posible. Luego volveremos a México, con tres cosas muy importantes que tenemos allí. Tenemos muchas ganas de ver a nuestros fans mexicanos, porque son lo más.

    ¿Hay mucha diferencia entre el público de Latinoamérica y el de España?

    Una «sobrá». No digo público latino, porque no conozco al público latino. Digo el mexicano. En México hay un respeto y un fervor por la música, increíble. Como les gustes, se prenden y hay un feedback impresionante. Y los conciertos se convierten en otra historia, se convierten en una fiesta. Así que nosotros estamos ansiosos por regresar allí y darlo todo con nuestros fans. Y de sumar nuevas experiencias con nuestros amigos y nuestra familia mexicana.

    Luego ya regresaremos, cerraremos la gira por salas y, de cara al año que viene, nos centraremos en festivales.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Podría contar tantas. Ya no cosas que hayamos hecho nosotros, si no cosas que nos han pasado. Por contar, nuestras furgonetas siempre han sido tartanas de segunda mano, no, de octava. Recuerdo una vez que tocábamos en La Almunia de Doña Godino y no nos entraba la marcha. Era fin de semana, así que no había ningún taller abierto. Pero contactamos con un mecánico del pueblo, que nos enseñó a hacer una «ñapa» con unas bridas. Aprendimos a meter la mano por el motor y atar una brida. Y estuvimos así durante años.

    Luego, otra vez, se nos rompieron los limpiaparabrisas tras una granizada. Y nos enseñaron a lustrar los cristales de la furgoneta, con almidón de patata. Así que íbamos a todos los festivales con un saco de patatas. Lo curioso venía cuando los «backliners» nos aparcaban el coche y nos decían: «Todo muy bien, chicos, pero ¿por qué lleváis un saco de patatas?». Y había que contar la anécdota de la patata, que ya es un clásico.

    Y como estas anécdotas, miles. La carretera es muy dura y hay que estar preparado para ella. No todo el mundo lo soporta. Son muchas horas de viaje, de cansancio, de esperas. Y no siempre estás de ánimo para afrontarlo, porque a nosotros también nos pasan cosas, llegamos tarde o se nos mueren personas de nuestro entorno.

    ¿Y qué os motiva a seguir cuando todo eso sucede?

    Salir al escenario. Ese es nuestro gran premio. El resto de cosas que lo rodean, son secundarias. Aunque sean muy tediosas y duras: llegar a los sitios, hacer promo, estar en la prueba de sonido, hablar con la gente, esperar. Todo eso solo cobra sentido cuando salimos al escenario. El día que no pase eso, cerramos el «chiringuito» y no hay drama.

    Esta es la playlist de Correos

  • The Morgans regresan a escena con su meteórico «Like A Queen»

    The Morgans regresan a escena con su meteórico «Like A Queen»

    «Like a Queen» es su gran regreso, su gran golpe en la mesa. The Morgans vuelven, manteniendo su esencia, pero experimentando como nunca con la electrónica y los sintes. Llegan sin hacer ruido, pero prometen ir escalando. Y consiguiendo pequeños hitos. Son jóvenes, prometedores, tienen talento y las ideas muy claras.

    Por empezar, ¿cómo nace el concepto de «Like a Queen»?

    El concepto de «Like a Queen» surge tras encender la tele y ver el conocido autobús naranja. Ahí nace la semilla en nuestra cabeza. Entre eso y todo lo que ha rodeado el país, las protestas y las manifestaciones, queríamos tener un gesto con todas esas causas. «Like a Queen» refleja muy guay todo eso, lo que hemos conseguido y lo que queda por conseguir. Este disco contextualiza un poco todo lo que ha pasado en España en estos años.

    De ahí también que el disco rompa moldes, ¿no?

    Claro, claro. Buscamos precisamente esa tensión, la de reventar lo establecido. Es nuestro pequeño gesto.

    ¿Cómo fue el trabajo de pre-producción con Carlos Hernández?

    Muy guay, la verdad. Teníamos unas 18 canciones por grabar, pero no nos poníamos de acuerdo a la hora de elegir las canciones. Así que decidimos contar con la opinión de alguien pro, que nos limpiara los temas y nos ayudarla a maquearlos. De esta forma, llegábamos al estudio ya con todo hecho.

    Así que le llamamos, nos dijo que encantado de trabajar con nosotros y se vino un fin de semana a Ponferrada. Previamente, le habíamos pasado las demos. Entonces, nos dijo: «Tenéis que grabar estas canciones». Tenemos que reconocer que hubo un momento de drama y crisis [risas]. Pero al final, es la palabra de un profesional. Pasamos todo el fin de semana limpiando las canciones y muy guay con él.

    Hablabais del proceso «drama» de despedirse de las canciones. ¿Cómo es dicho proceso?

    Cuando le decimos a la gente que hemos hecho una pre-producción y que ha venido una persona a coger nuestros temas y cambiarlos, nos dicen que ellos no podrían hacerlo. Nuestra respuesta siempre es: ¿y qué le vamos a decir nosotros a Carlos Hernández o Paco Loco, que nuestra idea es mejor? Esa gente ha grabado mil discos. Así que te quitas ese ego y asumes que la otra persona tiene más criterio que tú y que tus compañeros.

    ¿Coincidisteis en algún tema con Carlos Hernández?

    Sí, hubo alguno. Por ejemplo en «Like a Queen», que desde el principio tenía papeletas para convertirse en el single. Todos la veíamos dentro del disco. Sin embargo, había otras canciones que no veíamos dentro ni de coña. Nos dolió especialmente un tema que queríamos ver y al final, no pudo ser. Pero entendimos la opinión del profesional.

    Igualmente esos temas no los descartan, ¿no?, ¿los dejan para un disco posterior?

    Pues nos gustaría darle una vuelta a ese tema y meterlo en un disco posterior. Porque es una canción que nos gusta mucho. Y así con el resto de canciones descartadas. Probablemente, con el próximo disco escuchemos las demos antiguas y rescatemos esas ideas iniciales. Al final todo es cuestión de madurez. Quizás en estos momentos no estamos preparados para publicar X tema, pero luego pasa el tiempo y sí.

    Respecto al trabajo con Paco Loco, ¿cómo fue?

    Paco Loco es un genio. Y hace honor a su nombre, porque está loquísimo. Pero loco nivel leyenda. Es decir, llegas allí y dices, ¿este tío de dónde ha salido? Porque no deja de vacilarte desde el minuto 1. Aunque en realidad, lee súper bien a toda la gente, sabe con quién hacer la broma y con quién no. Al final, con todo eso, consigue que te sientas mucho más cómodo, porque te quita presión. Luego, a nivel profesional es genial. Escucha una canción y ya sabe por dónde quieres ir. Creemos que la tiene montada en la cabeza desde el principio. Es un bomba.

    Además, el ambiente donde tiene su estudio de grabación, es genial. Tiene una casa enorme en Cádiz, con piscina y todo. Eso te quita también tensión. Porque te saturas, paras, te tiras a la piscina y luego vuelves al trabajo. Es una pasada.

    A propósito de «Like a Queen», ¿por qué publicarla como primer single?

    Nuestro disco, de por sí, suena muy british. Entonces, a la hora de publicar single, nos preguntamos: ¿qué canción sacamos? Nuestro palo, la misma carta de siempre: estribillos potentes, estrofas guays, con el típico sonido británico rollo Coldplay. O damos un golpe en la mesa y publicamos esta, que es más electrónica, más bailable y festivalera. Al final, tras hablarlo en el local, descartamos la idea de hacer lo mismo de siempre. Y mostramos «Like a Queen», por ver cómo reaccionaba la gente. Vimos el tema muy alegre. La típica canción que te da un «beat» en el cuerpo. Además, entra muy bien al oído.

    ¿Y no les preocupaba que fuera demasiado distinto a lo que habían hecho antes?

    No, realmente no, porque tampoco es que estemos haciendo algo tan distinto. Es decir, no es que ahora de repente hagamos música electrónica. Es que, de un disco de once canciones, muchas de ellas siguen la dinámica del disco anterior. Pero hay otras que coquetean un poco con el mundo de la electrónica, que es súper amplio. La música electrónica te permite crear unas atmósferas geniales. Mola mucho porque es infinita. ¿Quieres campanas o el sonido de la brisa del mar? Pues te las da. Además, Pablo [teclista] experimentó mucho con los sintes, con muchos teclados y le dimos como cancha libre. Todo eso lo combinábamos con las líneas de voz y con las guitarras y quedaba muy guay. Así que, es cierto que en este disco dimos prioridad a los sintetizadores.

    La semilla de todo esto está en una canción del EP anterior. Había un estribillo en el que los sintes tenían mucha relevancia. En ese momento, nos dimos cuenta de que nos gustaba como quedaba. Y ahí empezó todo.

    ¿Conocéis a Penny Necklace? Justo por el estilo de música que hablamos, encaja.

    Sí, sí que la seguimos. De hecho, también le produjo el disco Víctor Cabezuelo, de Rufus T Firefly. Mucho talento hay en Madrid. Y en España en general. Lo que pasa es que, muchas veces, no lo valoramos lo suficiente.

    Creemos que es la percepción que se tiene en España sobre la música y el arte.

    Sí, sí, total. En nuestro barrio, por ejemplo, es prácticamente imposible que alguien pague por un disco o por iTunes. Mejor YouTube o Spotify, que son gratis. La gente concibe ir al cine y pagar una entrada, pero no concibe ir a un concierto y comprar música allí. Es una movida. Encima la gente va a los conciertos y se pone a hablar. Que están en su derecho, pero llega un punto en el que molestas a la gente. Y tienes que aprender a estar en los sitios.

    Lo bueno es que, al final, la calidad termina triunfando. Como el caso de las Hinds, que es particular, porque tienen giras mundiales. Se han recorrido EEUU, Malasia, Singapur, Europa. Nosotros lo vemos como un ejemplo a seguir. Nosotros podemos ser los siguientes en hacer giras de este tipo.

    ¿Cómo afrontáis el concierto en Moby Dick?

    Pues con muchas ganas y mucha responsabilidad. Hay que hacer un gran bolo, porque es Madrid, la Moby y encima es un concierto solidario. El directo es para recaudar fondos para los niños desfavorecidos. Tiene que salir bien pero también hay que disfrutarlo y pasarlo bien. La dos o tres primeras canciones estás más nervioso, pero luego te relajas.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de The Morgans?

    Pues tenemos otra fecha cerca de Ponferrada, el 6 de julio, en un pueblo que se llama Cubillos. Vamos a telonear a Sidonie, un grupo que nos encanta. El 27 de julio, tenemos en Fabero. En septiembre, tenemos bolo grande en nuestra ciudad, Ponferrada. Además de algunos festivales que todavía no podemos desvelar. También estamos cerrando otras fechas por el sur y por Valencia. Ya iremos anunciando poco a poco.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Tocar en varias ciudades y tener que volver a las tantas a casa, porque a la mañana siguiente trabajábamos.

    Aunque recordamos un momento especialmente loco. No sabemos si esto lo podemos contar, pero bueno. Acabábamos de salir de un bolo por Galicia. Y había un coche, un 600, que estaba bloqueando la salida de un párking. Entonces vimos a varias personas de nuestro equipo moverlo a pulso, sacar el nuestro y volver a colocarlo en su sitio. Luego llegó el dueño, se puso a mirar como diciendo: «veo algo diferente aquí».

    Esta es la playlist de The Morgans

  • Paula Ferraz: «Changes es un viaje a través de los cambios que he experimentado»

    Paula Ferraz: «Changes es un viaje a través de los cambios que he experimentado»

    «Changes» será el álbum debut de la joven cantautora Paula Ferraz. Septiembre llegará cargado de novedades para ella, aunque ya está empezando a hacer ruido. Su primer single, «Say Goodbye» ya está en la calle. Y es el pequeño avance del disco, ya grabado en Molinillo Récords. ¿Con qué buenas nuevas nos sorprenderá la malagueña?

    ¿En qué momento empieza Paula Ferraz a dedicarse a la música?

    Bueno, es una historia que viene de largo. Yo estudié piano en el conservatorio durante diez años, y cuando tenía once, decidí experimentar con una guitarra que tenía mi madre en casa. Poco a poco, fui adaptando lo que sabía de lenguaje musical al nuevo instrumento, versionando las canciones que me gustaban. Más tarde unos amigos y yo montamos un grupo, The Nameless, para tocar de vez en cuando, y compusimos algunas canciones. Yo cantaba y después también cogí el bajo. Cuando ellos se fueron de Marbella para estudiar, yo decidí seguir tocando mis versiones con la guitarra. Ahí «nació» Paula Ferraz. Di varios conciertos en un bar llamado Saltaluna y antes de mudarme a Madrid compuse mi primera canción.

    ¿Y cuándo decides dedicarte profesionalmente a ello?

    Realmente aún no sé si conseguiré hacer de esto mi profesión, pero sí que tengo claro que me gustaría. Por ahora no me dedico por completo a ello, voy poco a poco. Si tengo que pensar en un momento concreto en el que decidiese seguir con el proyecto, creo que sería tras el concierto que dio Carmen Boza en Madrid, en octubre de 2016. Yo acababa de descubrirla y de comprarme el disco. En ese momento, me di cuenta de lo que me gustaría llegar ahí. No tengo prisa, voy pasito a pasito, pero sí que me hago una idea de dónde quiero llegar.

    ¿Cómo surge el concepto de «Changes»?

    Podría decirse que «Changes» es un viaje a través de los cambios que he ido experimentando en algo menos de tres años. Todo empieza antes de irme de Marbella, con «Say Goodbye» y acaba con «Changes», cuando mirando atrás me doy cuenta de lo diferente que soy respecto a ese momento. Las canciones hablan de lo que me ha pasado en ese tiempo: tomar una decisión importante, la desorientación de un lugar nuevo, la nostalgia, personas que se han ido de mi vida o han entrado en ella.

    ¿Por qué apostar por el crowdfunding?

    Lo que más me gusta del crowdfunding es la sensación de propiedad colectiva del proyecto que después ve la luz. Cuando salga «Changes» no será solo mío, sino también de cada mecenas que colaboró y que lo hizo posible. Yo he participado en varias campañas de crowdfunding, y al final sientes un cariño especial por ese disco u obra de cualquier tipo. Me gusta pensar que la gente sentirá eso con mi trabajo.

    Por otra parte, es una oportunidad para quienes de otra forma no podríamos sacar adelante algo como un disco. Si yo hubiese querido sacar «Changes» adelante sola, habría tenido que esperar y seguramente solo habría salido en digital.

    ¿Cómo ha funcionado?, ¿volverías a recurrir a ello?

    Ha sido una experiencia increíble. La gente se ilusionó mucho con el proyecto, y recibir tanto cariño fue muy bonito. Desde Verkami también lo hacen todo más fácil, y resultó ser todo menos estresante de lo que pensaba. Llegamos al primer objetivo cuando aún quedaba la mitad del tiempo de campaña, y recuerdo pensar decirme a mí misma «Vale, esto va en serio. Vas a editar un disco que la gente va a tener en sus manos». Muchas personas me han dicho que les hace especial ilusión apoyar arte emergente, y eso me parecen muy buenas noticias. Al final sientes que tienes un público, que esto no lo haces para ti, sino para esa gente que ha decidido que vale la pena participar. Sin duda, si no pudiese costearlo por mi cuenta, volvería a recurrir al crowdfunding para financiar proyectos futuros.

    ¿Cómo ha sido grabar en Molinillo Records?

    La grabación ha sido genial, fue un lujo contar con Álvaro y Virginia. Ya había grabado «Say Goodbye» allí, en junio del año pasado, y tenía claro que no quería contar con nadie más. Fue como estar en casa, sin ninguna presión y cómoda en todo momento. Además, me hizo muchísima ilusión grabar precisamente con ellos, porque precisamente son unas de las personas que entraron en mi vida por casualidad, cuando me encontré en las redes su campaña de crowdfunding para el disco «Bendita Valentía» de Duerme Simón. Quién me iba a decir cuando entré en su campaña que acabarían siendo quienes harían posible «Changes».

    En octubre de 2017, vio la luz «Say Goodbye». ¿Cómo ha sido la acogida de este tema?

    Tenía la canción desde verano, pero decidí esperar para sacarla. En ese momento estaba en Praga de Erasmus, así que no pude recibir en persona el feedback de la gente que me solía escuchar. La acogida fue muy bien, poco a poco veía que la gente lo escuchaba, y gustó mucho. Fue mi carta de presentación, un «hola, estoy aquí» que salió bastante bien.

    ¿Cómo surge la canción y por qué escogerla como single?

    «Say Goodbye» fue la primera canción que escribí yo sola, ya como Paula Ferraz. La escribí en marzo de 2015, pensando en que en septiembre de ese año me mudaba a Madrid. Mucha gente pensaba que era una canción de amor, pero en realidad se la dediqué inicialmente a mis padres, y a todo lo que dejaba atrás. Fue la primera canción que la gente cantó parcialmente conmigo en un concierto, y es muy especial para mí. Por eso, cuando decidí grabar una canción como single, no dudé en que fuese «Say Goodbye».

    El disco es especial, ya que irá acompañado de un «cuaderno de viaje». ¿De qué se trata y por qué decidiste incluirlo?

    De ese concepto de recorrido que tiene «Changes», surgió también la idea de hacer ese cuaderno de viaje como libreto del disco, en el que además de las letras de las canciones decidí incluir ilustraciones, fotografías y textos de personas que me han acompañado de una forma u otra en el viaje. Será como una pequeña exposición de arte relacionado con las canciones. Me pareció que era una forma original de contar la historia detrás de las canciones, de hacer algo interesante al margen de lo que es el disco. Cuando la gente lo abra, estarán leyendo una especie de diario, con recortes, ideas, pensamientos.

    Además este libreto contará con colaboraciones especiales. ¿Alguna que se pueda avanzar?

    Sí, las colaboraciones serán de todo tipo y de personas a las que quería dar un espacio para mostrar lo que hacen. Como digo, habrá textos, ilustraciones y fotografías que siempre guardarán cierta relación con el mensaje de «Changes». Puedo adelantar alguna, sí. Entre las fotografías habrá algunas de Irene Garmtz, que además de ser una gran artista audiovisual me acompaña a veces en el escenario con el violín; y encontraréis algún texto de Ana Oniria, quien me descubrió los micros abiertos y sin la que esto no habría pasado.

    A partir de este momento, ¿cuáles son los siguientes pasos de Paula Ferraz?

    A corto plazo, me queda bastante trabajo por delante: hay que editar el disco y los cuadernos de viaje, preparar las recompensas, planear la promoción, entregar las recompensas. Tengo muchas ganas de poder compartir el resultado, y de saber qué le parece al mundo. Como fechas concretas, el 1 de septiembre saldrá «Changes», y el 29 será el concierto de presentación en Madrid. A partir de ahí, es cuestión de ver qué pasa y dónde me lleva todo esto.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    Hace dos años, participé junto a Elina Masalin y Ken Daniels en un proyecto de música clásica experimental, en el que adaptamos obras clásicas mezclándolas con otros estilos, con flauta travesera, piano y bajo eléctrico. Los ensayos eran cerca de La Latina, y yo traía mi teclado desde Getafe en un pequeño monopatín. La cara de la gente que me veía llevando el instrumento, me confirmaba que era algo bastante extraño. Creo que es lo más loco que he hecho por la música, por ahora.

    Esta es la playlist de Paula Ferraz

  • El inminente regreso de Dakil ya tiene nombre, «Out of Nowhere»

    El inminente regreso de Dakil ya tiene nombre, «Out of Nowhere»

    Queda poco para que «Out of Nowhere», el nuevo trabajo de Dakil vea la luz. Un trabajo del que ya hemos podido escuchar, «Spend The Day» y «Wanna Be You (But They’re Not)». Mientras tanto, podremos disfrutar de sus directos. Este viernes estará en Basik Sessions con Chrisstina e Isma Romero. Y al día siguiente, abriendo el concierto de presentación de Not My Circus.

    ¿Cómo empieza Dakil en el mundo de la música?

    Empecé en la música cuando tenía cuatro años. Recuerdo que comencé cantando Britney Spears y Backstreet Boys.

    ¿Cómo fue el paso de California a España?

    Aunque en España encontré algunas dificultades, fue muy positivo. Necesitaba aventuras en mi vida, de ahí que me trasladara de un país a otro.

    A nivel musical, ¿hay mucha diferencia entre un país y otro?

    Sí hay ciertas diferencias entre España y EEUU, pero lo que tienen en común es que a la gente le gusta la buena música. Y valoran la calidad.

    Si haces buena música, el público podrá conectar mejor contigo. Eso sí, cada género o estilo tiene su propio ambiente o momento. No puedes tocar música tranquila en una discoteca. Debes elegir un público, un ambiente, un sector.

    Experimentas con muchos géneros musicales. ¿Crees que es positivo encasillarse en uno o no?

    En mi caso, mi mente no puede elegir un solo género musical. Pero hay artistas que escuchan un único género o crean canciones en una sola dirección. Creo que no es ni bueno ni malo. A nivel personal, creo o compongo la música que a mi me gustaría escuchar. A veces hago rap, a veces hago pop, reaggetón, rock. Al final todo ello forma parte de mí.

    ¿Reaggetón también?

    Sí, ¡también hago reaggeton! No me importa admitirlo, me gusta y a la gente también le gusta este género. De hecho, uno de mis temas, «Never Trust A Scorpio», que es muy del estilo de Vampire Weekend, es mi propia versión del reaggeton. No de lo que es este género, aunque sí que tenga ciertas influencias. Traté de respetar el sonido, pero por lo demás, hice mía la canción. Completamente mía. ¿Y cómo conseguirlo? Mediante las letras.

    Con «Never Trust A Scorpio» haces referencia al horóscopo. ¿Por qué hablar de esta temática?

    En este tema quería jugar un poco con los estereotipos que se crean alrededor del horóscopo. Según el día en el que nacemos, pertenecemos a uno de los doce signos del zodiaco. Hay gente que tiende a pensar que se es de una determinada manera, en función de si eres Géminis, Escorpio, Piscis, Acuario, etc. Pero al final cada uno tiene unos rasgos y personalidad distintos, al margen de lo que dice el horóscopo. 

    ¿Cómo surge el concepto de «Out of Nowhere»?

    «Out of Nowhere» empieza a surgir en diciembre, a raíz de un fragmento de la letra de «Spend the Day». La letra empieza diciendo «This all came out of nowhere», que significa «todo esto surgió de la nada».

    ¿Cómo lo definirías en dos o tres palabras?

    ¡On Dios Mío! [risas]. Enérgico, oscuro y real.

    ¿Por qué «Spend The Day» y «Wanna Be You» han sido los primeros singles? 

    Quería variedad. Desde abril, cada mes, presento dos temas nuevos. Cada uno de ellos, pertenece a lo que yo llamo la cara A y la cara B del disco. «Spend The Day» pertenece a la cara A, que es la más importante e imponente. Es una canción con muchos matices. A nivel de producción está muy bien hecha, tiene muchísima calidad. En el otro lado, tenemos la cara B, con temas como «Wanna Be You» que hacen de contraste. Este tema es más rap. Son dos caras de una misma moneda que llegan a diferentes públicos, pero están todas conectadas. 

    ¿Cuándo ve la luz el disco?

    El álbum se publicará en septiembre.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Dakil?

    ¿Planes, qué es eso? [risas]. Trabajar duro cada día, esa es mi filosofía. Trabajar duro, escucharte a ti mismo e ignorar el resto del mundo, a la gente que te odia. Es difícil, pero es que la vida es complicada ya. Mucha gente te dirá lo que tienes que hacer en tu vida, a mí me decían que fuera abogado, que estudiara esto, lo otro. Pero yo me encerré en mi habitación a tocar la guitarra, todos los días durante horas. 

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    Creo que fue en las Fiestas del Dos De Mayo, gracias a mi amiga Adama. Había algunos escenarios colocados en Malasaña y ella preguntó al director del evento si yo podía tocar. En realidad, estaban recitando poesía, no había música. Pero Adama sabía lo importante que era para mí el concurso de Mad Cool en el que estaba participando en ese momento. Como necesitaba votos para pasar a la siguiente fase, consiguió que tocara en la misma Plaza del Dos de Mayo. Hasta media hora antes, no sabía si iba a actuar. Pero lo logré [risas].

    Esta es la playlist de Dakil

  • Love Of Lesbian: «Creemos que El Poeta Halley perdurará en el tiempo»

    Love Of Lesbian: «Creemos que El Poeta Halley perdurará en el tiempo»

    Es una de las bandas más respetadas y con mayor renombre del panorama actual español. Les ha costado. Pero ahí están, dando guerra 20 años después. Ellos son Love Of Lesbian, afamados poetas y músicos. Tras despedir a Halley a finales del año pasado, se resisten a alejarse de los escenarios. Al menos de momento.

    Tras dos años en la calle, ¿cómo ha sido la acogida de «El Poeta Halley»?

    Juli Saldarriaga (JS), La verdad es que ha ido muy bien. Era un disco arriesgado y teníamos la duda de si iba a ser entendido. De algún modo, es un álbum de escucha y asimilación lentas. No responde tampoco a los cánones de disco que se saca actualmente. Muchos de los trabajos que se publican hoy en día, responden a la necesidad de los festivales, están muy ajustados, tienen un beat intenso. Sin embargo, en «El Poeta Halley» hay canciones largas, mucha letra, muchos mensajes escondidos. Así que no sabíamos si el oyente iba a tener paciencia con él. Y la grandísima sorpresa, es que desde el momento en el que salió, ha estado en las listas de venta.

    Por lo tanto, la recepción ha sido acogedora. La gente no se ha asustado, ni ha dicho: «bah, no entiendo nada». Realmente, le ha dado la oportunidad suficiente y ha ido descubriendo el disco poco a poco. Para nosotros es un respaldo, nos da seguridad y confianza. Esto nos demuestra que podemos hacer lo que nos dé la gana, mientras sea digno y esté bien hecho. Además, para mi es una lección. Me demuestra que el oyente no es estúpido y no quiere que le des la comida masticada. La gente está ávida y receptiva a todo tipo de estímulos.

    Y lo más curioso es que la acogida no fue grande los seis primeros meses tras la salida del disco. Todavía hay personas que están descubriendo el disco por primera vez. Creo que es un disco que va a perdurar bastante en la carrera de los lesbianos, incluso más que el anterior. «El Poeta Halley» continúa en mensajes que nos llegan a través de redes.

    De hecho, a la gente le gusta tanto el disco que no lo hemos encontrado, después de pasar por FNAC y El Corte Inglés.

    Santi Balmes (SB). Es que sigue en la lista de ventas. ¡Es una barbaridad! Lleva 110 semanas.

    Jordi Roig (JR). Y más que estaría si aún continuara en tiendas.

    ¿Cómo se concibe el disco? Porque «El Poeta Halley» da un paso más en cuanto a complejidad.

    JS. Pues requiere un gran esfuerzo. Si el disco salió en 2016, nosotros a principios de 2014, dijimos que durante el año siguiente, no haríamos nada, ni un concierto. Entonces eso es un esfuerzo. Primero de planificación, tanto nuestra como de nuestra oficina. Durante 2015, fue parar porque llevábamos una rutina muy «heavy», en la que empalmamos «1999» y «La noche eterna» con las dos giras. De repente, pasamos a tener la agenda vacía y una pequeña depresión anímica o una cierta duda sobre lo que iba a pasar. Parar la maquinaria es complicado, porque te salen todos los males. Como cuando estas currando todos los días, pillas las vacaciones y coges la gripe. Los tres primeros meses fueron un horror, por no saber qué hacer.

    SB. Sentimos vértigo. Vértigo por no saber hacia dónde iba a ir nuestra carrera.

    JS. Entonces pasas todos esos procesos hasta que empiezas a idear, a maquinar. Y, de hecho, creo que «El Poeta Halley» fue posible porque tuvimos todo el año anterior libre.

    SB. Totalmente. Es un disco que no se puede hacer sin un ejercicio muy calmado de reflexión. De hacia dónde quieres llegar. De alguna manera, debe ser como una especie de conclusión lírica. Es un disco que puede ser, o una losa, o muy liberador.

    ¿Para vosotros ha sido una losa o ha sido liberador?

    SB. Ahora mismo, nos encontramos un poco en medio. Es verdad que hemos dicho que hemos acabado la gira, pero continuamos agarrados a Halley. Y más cuando en estos momentos estamos presentando el vídeo en directo. Todavía no hemos cortado el cordón umbilical con él. A partir del mes que viene, probablemente sintamos esa sensación tan terrible de vértigo.

    Es un reto superar un disco así.

    SB. Precisamente, creo que es un error pensar que tenemos que superarlo. Dudo que haya un director de cine que esté pensando en términos de superar la película anterior. Querrá hacer algo diferente y continuar disfrutando de todo ello. Porque si no, esto se puede convertir en una carrera hacia el infinito.

    Precisamente por este parón de año y medio, ¿tiene la inspiración tanto calado en el disco?

    SB. La verdad es que sí. En esos momentos, recuerdo el enviarle mensajes a Julián diciéndole: «tío, yo es que ya no quiero hablar de amor». He hablado del amor desde tantos prismas, que ya no sabía qué más decir, sin que me recordara a «1999». Porque ese disco, habla completamente de ese tema. Siguió con «La noche eterna». Y lo cierto, es que este álbum también habla del amor. Pero del amor a tu trabajo, a las palabras y a la vida.

    ¿Autobiográfico entonces?

    SB. Todos lo son. Todos beben de los fondos mágicos de tu vida. Lo que pasa es que luego se mezcla con miles de cosas. Aunque fuera un disco totalmente imaginario, no dejaría de ser autobiográfico. O personal. Mejor personal, porque si lo has imaginado tú…

    ¿Cuáles serán los siguientes pasos de Love Of Lesbian?

    Uri Bonet (UB). Este año es un poco raro. Hemos hecho la gira grande de «El Poeta Halley» y ahora estamos preparando el 20 Aniversario. Al principio, solo queríamos hacer conciertos en Madrid y Barcelona, pero se han sumado otras fechas como Valencia y México. Después no es que hagamos demasiada cosa, porque vamos a estar unos meses parados y de relax. Pero a partir de octubre, volveremos con la gira de teatros, con «Espejos y Espejismos». Eso sí, con un concepto diferente, aprovechando que también tenemos temas nuevos.

    También queremos darle una vuelta porque creemos que la primera vez, no supimos comunicar bien qué era «Espejos y Espejismos». Tampoco creemos que la gente se enterara muy bien. Pero la gente que lo captó y no pudo venir, se quedó con muchas ganas.

    ¿Y para el siguiente disco habrá que esperar tanto tiempo?

    JS. No tenemos fecha todavía. Queremos hacer muchas cosas antes. Además, una de las cosas por las que al final nos dedicamos a esto, es por no repetir rutinas. Y durante una temporada, entramos en un círculo vicioso y rutinario, de disco – gira, disco – gira. Acabamos metidos en una vorágine de la que salimos con el parón de «El Poeta Halley». Debería haber un sentido de la libertad y la creatividad, no solo en hacer las cosas, también en cómo las hacemos.

    ¿Habrá algo similar a «Efímera»?

    SB. No, creo que no. Aunque sí que saldrán un par de temas nuevos para una banda sonora.

    Cambiando un poco de tercio, hace poco participasteis en el programa especial que hicieron sobre Amaia y Alfred. ¿Qué pensáis del fenómeno Operación Triunfo?

    SB. No es un formato que nos interese especialmente, desde nunca. Pero estas dos personas nos cayeron demasiado bien. A mi me llegaron por mis hijas, que me dijeron: «fíjate en estos dos». ¡No seas tan indie! [risas].

    UB. Tuvimos una conexión emocional con ellos.

    SB. Son dos personas espontáneas y con mucha luz. Y no son el prototipo de cantante al uso, que acaba sujeto a una industria de la música voraz. Eran dos personas a las que se les tenía que dar de comer aparte, en referencia a toda la factoría que ha salido de este tipo de programas. Ellos, los que tienen que seguir haciendo, es seguir buscando su personalidad.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música, siendo Love Of Lesbian?

    JS. A ver, es que ha sido todo tan extremo.

    UB. Somos muy de: «no hay cojones». Y lo hacemos.

    JS. A ver, yo cuando aún compaginábamos trabajos, era profesor de música en un colegio público. Recuerdo que teníamos un concierto un jueves en Alcoy (Alicante). Ese día, acabé la clase una hora antes, cogí el coche y me fui corriendo hacia Alicante. Cinco horas de viaje. Dimos el concierto, acabamos a las mil y yo al día siguiente trabajaba. Al acabar, con la alegría y emoción del momento, cogí el coche y me volví volando a Barcelona con Uri y Jordi. Llegamos, dejé a todo el mundo y me fui a dormir al colegio. Y por la mañana, llegaron mis compañeros con un café y me despertaron. Pasé todo el día en clase y esa noche, otra vez la dinámica del día anterior. Así pasamos todo el fin de semana. A lo tonto, estuvimos año y medio en esa tesitura.

    JR. Fue cuando empezó a despegar el proyecto. Era una época bipolar. De tocar en cualquier ciudad y tener que volver en avión para trabajar.

    SB. Yo recuerdo, sería durante la época de «Is It Fiction?», de llamar a todas las tiendas FNAC de España, haciéndome pasar por cliente. Solo para preguntar por el disco de Love Of Lesbian y encargarlo. Lo hacía porque tenía la sensación de que ni lo distribuían. Y fíjate ahora, que no encontráis copias en las tiendas.

  • Triángulo Inverso: «Con Golpe y Efecto hemos dado un paso más como banda»

    Triángulo Inverso: «Con Golpe y Efecto hemos dado un paso más como banda»

    «Golpe y Efecto» ha sido el gran golpe de Triángulo Inverso. Tras un EP previo, regresan a escena más fuerte que nunca. Dispuestos a mostrar sus grandes hazañas, cantándole y enfrentándose cara a cara, al miedo. Hace unos días los entrevistamos y aquí os mostramos el resultado.

    ¿Cómo surge el concepto de «Golpe y Efecto»?

    El concepto nace del EP anterior. De hecho, en la canción «Vendaval», hacemos mención a «golpe y efecto». Además, nos gustaba el momento en el que estaba la banda. Un momento de apostar y romper con todo: con la estética y con lo típico de guitarra, voz e instrumental. Queríamos demostrar que estábamos aquí.

    ¿Por qué precisamente ahora ese cambio de dirección?

    El cambio fue sobre todo porque queríamos dar un paso más como banda. En este disco hemos tenido más tiempo para «frikear», para probar nuevos sonidos y para mejorar las cosas que no nos gustaban del EP. Necesitábamos crecer como grupo y hacernos más piña. Sin duda, ha sido el trabajo más pensado, conceptualmente hablando.

    ¿Cómo fue presentar el disco en directo, antes de que viera la luz?

    Fue muy guay, muy bien la verdad. Casi llenamos y nos sorprendió mucho. En principio iba a ser una pequeña fiesta para los mecenas que colaboraron con el crowdfunding, pero al final casi llenamos la sala. La gente incluso cantó las canciones nuevas.

    ¿Y por qué así y no al revés?, ¿por qué primero el concierto?

    La idea inicial es que el concierto fuera solo para los mecenas, para que pudieran disfrutar del directo antes que nadie. Pero la agencia nos recomendó que pusiéramos a la venta también unas entradas, para que hubiera más público. Así que cambiamos de sala y nos quedamos con Moby Dick. Fue muy guay porque la gente se sabía las canciones. Desde arriba, podíamos ver cómo seguían los temas.

    ¿Cómo afrontasteis el lanzamiento del disco?

    Pues con mucha ilusión. El disco llega tras la salida de los tres singles. La publicación del primer adelanto fue un momento crítico, porque era lo primero que iba a salir para todo el mundo. Y estábamos con la duda de si gustaría o no. Ahora estamos más tranquilos, porque ya hemos asomado un poco «la patita». Pero todavía hay nervios. Por ahora no nos ha criticado nadie, estamos esperándolo. Os toca a vosotras criticarlo, aunque nos han chivado que os ha gustado el disco [risas].

    También es positivo que os expongáis a la crítica del público.

    ¡Claro! Pero siempre que sean constructivas. Por supuesto, un mecenas no te va a criticar y más cuando son personas que, quizás, ya te han escuchado previamente. Tampoco van a pagar para después decir algo negativo [risas]. La verdad es que con ellos estamos súper agradecidos. De hecho, fue muy gracioso, porque a uno de nuestros mecenas lo conocimos en la playa. Le preguntamos lo típico de si podía controlar nuestras cosas y acabó aportando dinero al proyecto [risas].

    La verdad es que le debemos mucho a la gente. Empezamos en redes sociales y enseguida nos apoyaron, y después toda esa fuerza también la sentimos cuando decidimos sacara el crowdfunding.

    ¿Por qué apostar por el crowdfunding?

    Creemos que es la técnica que deberían utilizar todos los que quieran autoeditarse. Sobre todo si no tienes financiación. Entonces no te queda otra opción. También es una buena fórmula para comprobar si el proyecto funciona y están contigo. Porque que venga, de repente, una discográfica es muy complicado.

    Por eso nosotros estamos tan contentos y quisimos preparar un concierto exclusivo para los mecenas, además de darles el disco antes de que viera la luz. Realmente es suyo.

    Nuestro crowdfunding también fue complicado, ya que al ser nuestro primer disco, la cantidad era bastante elevada. Tenía que ser nuestra carta de presentación y, lo cierto, es que estamos muy contentos con el nivel de la producción, de la grabación y de la composición.

    ¿Cómo fue todo ese proceso de creación?

    Pues empezamos en el mes de septiembre, con nuestro productor Brais Ruibal, al que conocimos en Estudio Reno. Teníamos unas 24 canciones nuevas, a las que dimos una vuelta para que quedaran perfectas. Se planteó en el inicio, meter cosas del EP, pero como teníamos material suficiente, descartamos la idea. De las 24, pasamos a 15. De esas, queríamos meterlas todas, pero nos dijeron que no. Y al final, el disco se quedó con 11 temas. La pena es que había muchas que nos gustaban y tuvimos que descartarlas.

    ¿Y qué van a pasar con esos temas?

    Lo tenemos que ver, hay que plantearlo [risas].

    «Hazañas» fue el primer single y hace nada publicasteis el videoclip. ¿Por qué como primer adelanto?

    «Hazañas» tiene mucho simbolismo con el EP. En este tema empezamos con la guitarra acústica y justo en nuestro anterior trabajo, apostábamos más por este formato. Pero, de repente, la canción explota y comienza a tocar toda la banda. «Hazañas» es justo ese golpe de efecto que ahora mismo nos representa. El de: «somos una banda y estamos creciendo cada vez más».

    En cuanto al videoclip, en él nos llenamos de colores, justo para romper con todo lo anterior, para romper con el EP. Nos gusta ese concepto, el de empezar con el final de «Cromatismos».

    En este tema y en el trabajo en general, habláis mucho de afrontar los miedos. ¿Es todo ello un reflejo de vosotros mismos?

    Eso siempre. Hay un punto subjetivo en las letras y «Hazañas» es el claro ejemplo. Ese miedo, desde que publicamos nuestro EP hasta que fichamos por Hook, siempre ha estado. Pero nos ha servido para darnos cuenta de que tenemos que dar un paso profesional. «Hazañas» es el ejemplo más real de ese vértigo que se siente antes de un gran salto. Y empezar el disco con esta canción es muy significativo, es nuestra declaración de intenciones. Queríamos estar a la altura con este trabajo.

    ¿Diríais que esta es vuestra mayor hazaña?

    Aún sigue siéndolo, la verdad [risas]. Sacar un disco es una verdadera hazaña.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Lo más loco que puede hacer un grupo es irse a cualquier pueblo o ciudad, sin saber cuánta gente va a ir a verte. En nuestro caso, hubo una vez que fuimos a Ciudad Real, porque teníamos un compromiso con una banda. Sabíamos que íbamos a perder pasta, pero allí que nos fuimos. Y al día siguiente teníamos producción de «Golpe y Efecto».

    El videoclip de «Hazañas» también fue una locura. Estuvimos unos 15 minutos caminando por el campo, cargados y bajo la lluvia, porque lo grabamos en las semanas en la que peor tiempo hizo en Madrid. A Pepe también se le apareció una rata, que estaba escondida en los escombros [risas].

    La verdad es que tienes que estar muy loco para hacer música. Y debes tener mucha ilusión también. Nosotros queremos tocar, da igual la gente que haya.

    Esta es la playlist de Triángulo Inverso

  • Colectivo Panamera: «La vida es una fuente de inspiración preciosa»

    Eliminar cualquier tipo de pretensión y trabajo duro. Ese es el mantra de Colectivo Panamera que, dos semanas después de haber llenado la Copérnico, alza el vuelo hacia Europa. Y es que, por donde van, triunfan. Hacen bailar, cantar. Hacen que por unos instantes, te olvides de todo lo que sucede alrededor.

    Pero antes de iniciarse por Bratislava y Viena, Nacho Taboada se sometió a nuestra entrevista.

    ¿Cómo comienza Colectivo Panamera?

    Nos conocimos tocando en Madrid. Pepe tocaba conmigo en un proyecto personal. Pero un día nos dimos cuenta de que teníamos unas influencias comunes y estábamos mirando los dos hacia Latinoamérica. Así que fue una gran idea juntarnos.

    ¿Y por qué Colectivo Panamera?

    Son todo dobles sentidos y juegos de palabras que nos gustaban. Colectivo significa muchas cosas. Por un lado, es autobús. También implica la colectividad de la banda. Y Panamera, aunque no existe como tal, tiene muchos significados. Aunque es una marca comercial, también engloba las letras de «panamericana», de «palmera». Todo evoca ese «tropicalismo» que tanto nos gusta.

    ¿Qué os inspira a la hora de componer?

    La vida misma en realidad. Hay muchos momentos de la vida. Inspira mucho el amor, los viajes. Inspiran también las relaciones con los amigos. La vida es una fuente de inspiración enorme, preciosa y constante. Continuamente hay que estar abierto a interpretar las cosas que suceden en la vida, para poder transformarlas en canciones. Y una vez son canciones, dejan de ser tuyas para ser propiedad de los demás. Los temas adquieren vida propia y cada persona es libre de interpretar como quiera.

    ¿Por qué apostar por los ritmos latinos?

    Ese es uno de los pilares fundamentales que Vanja, Pepe y yo compartimos. Pepe, por ejemplo, se crió en un lugar en el que en las cocinas de las casas, se bailaba mucho folclore latinoamericano. Y yo desde pequeño siempre he tenido mucha influencia familiar. No lo hicimos aposta, surgió de manera natural, en realidad. Tanto Pepe como yo ya habíamos experimentado con esta música y, en cierto modo, lo teníamos interiorizado. Fue muy fácil entendernos.

    ¿Y no es arriesgado hacer este tipo de música, estando en España?

    Yo diría que, más que arriesgado, fue un acierto. Intuíamos que iba a funcionar y que la gente estaba predispuesta a escuchar cumbia y este tipo de estilos. Creíamos que estábamos en el momento adecuado, porque se estaban revitalizando los sonidos latinoamericanos. Además, nos sentimos muy cercanos e identificados con este tipo de música.

    ¿Cómo estáis viviendo todo el crecimiento de la banda?

    Aún estamos flipando un poco por el concierto de Copérnico. Estamos muy contentos, pero a la vez, muy comprometidos. Estamos felices por lo que nos está pasando. Aunque éste es solo un primer paso, la primera toma de contacto. Parece que a la gente que gusta. De hecho, hay un movimiento de gente que nos ha felicitado por el disco. Esto no deja de ser un balón de oxígeno, pero el trabajo está todavía por hacer.

    ¿Cómo vivisteis ese concierto en Copérnico?

    Fue la leche. No nos esperábamos tanta gente. En realidad, fue un flipe. Y fue muy emocionante oír cantar al público. Además, también fue muy emotiva la sensación que se formó encima del escenario y el cómo lo vivimos nosotros. Creo que lo pasamos muy bien.

    ¿Qué expectativas tenéis con este disco?

    No creo que tengamos expectativas. Fernando Neira lo explicó muy bien y me sentí identificado con lo que dijo. Comentaba que éste era «un disco sin pretensiones». Y la realidad es que somos una banda de amigos sin pretensiones, que lo único que quiere es seguir tocando juntos muchos años. Al final, donde reforzamos nuestra amistad es el tocar juntos. Además, estamos todo el día trabajando con la música en el estudio. Ese es un poco el camino.

    ¿Cómo definiríais el disco en dos o tres palabras?

    Sinceridad, buena vibra e ilusión. Y baile.

    ¿Por qué tardar tanto en materializar el disco?

    Digamos que esta banda se ha cocinado a fuego lento. Hemos ido pasito a pasito, según se nos han planteado las oportunidades y la inspiración. Pero, en un momento dado, vimos que «Quiero mucho más» y «Un Río Que Se Va» tuvieron muy buena acogida. La gente quería más de la banda y ahí, tuvimos la necesidad y las ganas de hacer algo más. De materializar lo que somos en un disco físico. Dentro de la hoja de ruta de las bandas, éste era el primer paso. Además, nosotros tuvimos la suerte de poder probar las canciones en los directos, antes que en el disco.

    ¿Cómo afrontáis ahora la gira en el extranjero?

    Pues con muchas ganas. Porque una de las cosas que más ilusión nos hace es poder viajar y conocer mundo, tocando. Para nosotros, esto es un regalo. Además, sabemos que allí hay un mercado importante y que hay gente a la que le gusta lo que hacemos.

    Tras Bratislava y Viena, ¿cuáles son los siguientes pasos de Colectivo Panamera?

    Vamos a seguir tocando por España y en mayo nos vamos a México.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Creo que entregar nuestras vidas a la música. Porque es un sector complicado y con mucha competencia. Yo, por ejemplo, he dejado mis carreras de lado. Pero la llamada de la música fue más fuerte. Pero estoy muy orgulloso por ello.

  • Bittersweet y su ansiada búsqueda de la dualidad musical

    Bittersweet y su ansiada búsqueda de la dualidad musical

    Directos desde Sevilla, llegaron el fin de semana pasado Bittersweet, para incendiar la Sala Maravillas de Madrid. Con esa mezcla agridulce, pero con su potencia y fuerza, presentaron en la capital su trabajo más reciente, «Bittersweet».

    ¿Cómo acaba Bittersweet en la música?

    En un primer momento, nació de la mano de Fran y yo [Álex]. Siempre habíamos estado muy activos en otros proyectos, pero nunca habían sido nuestras al 100%. Así que comenzamos a juntar las canciones que ambos teníamos, por ver qué pasaba. Pero al final todo fue guay y decidimos grabar nuestro primer EP. Ahí ya entraron José Ángel y Nico, y creamos la banda.

    ¿Por qué Bittersweet?

    Pues al principio, íbamos casi sin nombre. Pero la movida es que surgió Bittersweet y, aunque al principio no tenía mucha lógica, tiene sentido. La traducción del inglés es agridulce. Así que con este nombre, queremos reflejar un poco esas dos partes que éramos inicialmente, a la hora de componer. Había dos caras contrarias, que se complementaban. Y ahora con este disco tiene más sentido, porque hay partes más oscuras, pero siempre en contraposición de la luz. Igual que hay letras oscuras, con atmósferas muy luminosas; también hay letras más claras, con ambientes más tétricos. Nos gusta jugar con esa dualidad, con ese contraste.

    ¿Y cómo nace el concepto de este disco?

    Con el anterior EP, la verdad es que rodamos y tocamos mucho. Así que siempre andábamos con las ganas de componer y seguir creciendo. Estábamos ansiosos por hacer tema. El proceso de composición también fue muy natural: siempre empezamos por separado y acabamos juntándonos y dándole una vuelta a las canciones. Sí que estuvimos unos meses sin una idea clara de disco. Hasta que no nos juntamos y vimos de manera clara el concepto, no nos lanzamos.

    ¿Qué dos o tres palabras sintetizan el disco?

    Es oscuro y luminoso. También es arriesgado.

    ¿Y cuál es la canción que resuma el concepto?

    «Golpe final». Porque tiene su estribillo, también tiene mucha psicodelia, mucho instrumental. Tiene luz y oscuridad. Además, fue la primera que compusimos. Es la declaración de intenciones.

    ¿Cómo fue grabar con Rams y Martí en los Estudios Reno?

    Fue increíble, porque son dos personas a las que admiramos mucho. Es como estar en una «masterclass» musical todo el rato. Fueron capaces de sacar el máximo de nosotros mismos, han podido exprimirnos. Además de aportar su conocimiento, obviamente. Han sido nuestros elementos catalizadores, porque nos han ayudado a llegar a nosotros mismos a las conclusiones. Y, al final, meten su magia.

    ¿Por qué «Demasiada Gente» como segundo avance de este disco?

    Casualmente, cayeron las tres primeras canciones como las primeras que queríamos publicar como avances: «Golpe Final», «Demasiada Gente» y «No Soy Yo».

    «Demasiada Gente», dentro de la oscuridad del disco, es la canción más fácil. Pero el mensaje, que es muy importante, llega antes. Cuando salio como single, funcionó muy bien. Y a nivel audiovisual, entra bien y da mucho juego. De hecho, ha funcionado bastante bien entre el público.

    Tras la presentación en Madrid, ¿cuáles son los siguientes pasos de Bittersweet?

    Están todavía por determinar. Ahora mismo, la idea era hacer dos puestas de largo únicas (Sevilla y Madrid), por ponernos a prueba nosotros y subirnos de nuevo al escenario. Y la idea después, es darle un respiro en verano y darle el apretón en el otoño. Mientras tanto, publicaremos el tercer single.

    ¿Qué es lo más loco que Bittersweet ha hecho por la música?

    La manera que tuvimos de pagar el segundo EP, pero no lo podemos contar [risas]. Luego, también hay bastante locura en que nos fuimos a tocar a Vigo, a Ribadeo y a Pontevedra. En plan, a ver qué pasaba. Otra vez, nos quedamos en Jaén tirados, sin dinero y sin gasolina.

    Esta es la playlist de Bittersweet

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