Categoría: Crónicas

  • Álvaro de Luna brilló el sábado 11 de marzo en Las Ventas

    Álvaro de Luna brilló el sábado 11 de marzo en Las Ventas

    El esperado concierto comenzaba a las 10 de la noche, la plaza de toros estaba llena a partir de las 8 y el ambiente gritaba ansioso el nombre de Álvaro de Luna en Las Ventas. Tras una cuenta atrás de cinco minutos en la pantalla, el concierto comenzaba dando paso a la banda y al esperadísimo, Álvaro, el cual entraba feliz cantando «Nos quedará» y después nos regaló dos seguidas de su anterior grupo Sinsinati, «Cuando éramos dos» y «Mi lugar» sincerándose tras darnos las buenas noches que sería de las últimas veces que podríamos escuchar su interpretación en directo. Con mucha emoción, el público gritaba y saltaba al ritmo de «Marte» y algunas de sus inicios en solitario «Flores de abril» y «Gitana de Madrid». También pudimos disfrutar del cantante Rouss, el cual apareció para interpretar con él su colaboración «La solución», donde podíamos ver su videoclip en la gran pantalla del fondo.

    Hubo muchos momentos de emoción y otros tantos de nostalgia, pero Álvaro supo mantener el equilibrio, dándonos una performance del todo acertada, donde no podemos obviar el gran trabajo de sus técnicos de iluminación y el curro de los audiovisuales de la pantalla detrás de los músicos. Además, debemos destacar el gran gesto del cantante antes de cantar «Tu nombre», reivindicando por todo lo alto el amor libre, el querer y el ser lo que nos de la gana.

    Después de un descanso cortito, pudimos ver al cantante salir al escenario con la misma energía del principio, como si nada, darlo todo con su último single «Portarse mal», su gran conocida «Indios y vaqueros» y con la que se saltó al público, recorriéndose hasta el final de la plaza, «Levantaremos al sol», donde aprovechó para lanzarle un beso y chocarle la mano a uno de sus técnicos de sonido. Todo un gran artista agradeciendo la apoteósica noche que nos había regalado, tanto al público como a su equipo.

  • The Cat Empire hacen doblete en La Riviera de Madrid

    The Cat Empire hacen doblete en La Riviera de Madrid

    Lo mejor de la música es que es capaz de curarte, de sanarte, de cambiarte el estado de ánimo de un momento a otro y de mejorarlo. Lo mejor de la música es que te permite descubrir una y otra vez a bandas a las que llevas siguiendo desde hace un tiempo. Eso es lo que nos lleva pasando con los australianos The Cat Empire, desde que los viéramos por primera vez en directo en 2018. Sí, ya sabemos que llegaron que vamos con retraso si nos ponemos a pensar en que llevan desde principios de los 2000 batallando y creando himnos. Pero más vale tarde que nunca. Más vale haberlos descubierto con un poco de retardo, que no haberlo hecho jamás. Igual que el volver a disfrutarlos en vivo y en directo.

    Como si de una droga dura se tratara, llevábamos deseando atraparlos de nuevo y han tenido que pasar cinco años para ello. Por fortuna, el pasado viernes 10 de marzo aterrizaron en una mítica y repleta sala La Riviera, en la primera de sus dos citas en la capital madrileña. Llegaban para chutarnos una buena dosis de alegría y positivismo, con himnos como son «Two Shoes», «Hello», «Still Young», «Brighter Than Gold» o como ha sido su último trabajo discográfico, «The Adelphia Sessions» (2021). Por supuesto, en este brillante directo al que regresaríamos una y otra vez, no estuvieron solos. Y es que Steph Strings fue la encargada de abrir esta magnética sesión. Todo un descubrimiento para nuestros oídos.

    La magia de la música es inexplicable, igual que ese poder que solo tienen los australianos. Solo ellos han sabido dar con la fórmula mágica para conectar con el público. Para conectar con miles y miles de personas, atrapadas en ese choque eléctrico que provocan todas y cada una de sus canciones. Y es que aún no se han ido de España y solo pensamos en el momento en el que vuelvan. Jamás hay suficiente dosis de The Cat Empire. Solo quien haya tenido la oportunidad de verlos, sabe por qué.

  • Sienna para el tiempo y hace temblar la Sidecar

    Sienna para el tiempo y hace temblar la Sidecar

    Echar la vista atrás y perder prácticamente la cuenta del tiempo que llevamos siguiéndolo. Lo que jamás olvidaremos es cada uno de los conciertos que Sienna nos ha hecho pasar. Directos que trascienden la frontera entre lo real y lo mágico, y que difícilmente se superan. Tanto, que han pasado tres días desde aquel 4 de febrero en la Sala Sidecar de Barcelona y nosotros seguimos en bucle. Pero ni ganas de salir de él. Con nostalgia y cierto sentimiento «melancolic» lo guardaremos en nuestra retina para siempre.

    Es curiosa la manera que tiene la música de empañarlo todo con un áura de misticismo y magia. De transportarnos a otros lugares sin apenas movernos, de curarnos el alma como nada antes lo había hecho. De permitirnos gritarle al mundo, sin remordimiento, aquello de «Podría parar de pensar». Esas sensaciones las sentimos desde que cruzamos la puerta de la sala, desde que apareciera Álex y toda su banda sobre el escenario. 21.30 horas, bastante puntuales. Y no tardaron ni cinco minutos en llevarnos a «El clímax final». Ya no había marcha atrás en un concierto que prometía desde el principio y que nos hizo vibrar al ritmo de «Solo te noto a ti». Todo lo demás sobraba en una noche fría en la calle, pero tan cálida y cercana allá dentro. Imposible centrarse en otra cosa que no fuera el aquí y ahora. Solo éramos el grupo de «Los insensatos» bailando y cantando hasta la saciedad «Sigue hasta que duela», aunque en el fondo, cada uno de nosotros tuviera la convicción de que «esto me va a matar».

    Sin salir de esa burbuja en la que nos habíamos sumergido por decisión propia, nos decíamos a nosotros mismos aquello de «cómo has podido» tardar tanto en volver a reencontrarte con Sienna y su música. Y es que todos y cada uno de sus directos están supeditados a «La ley de la atracción», ineludible y eficaz a partes iguales. El combo perfecto que va directo «Al pulmón y los huesos» de todas aquellas personas que tienen el placer de escucharlos. ¿Podría haber «Algo más fuerte» que la banda valenciana? Probablemente sí, pero a nosotros ya nos basta. Nosotros ya somos felices con ellos. Nosotros llevamos perdiendo «La cabeza y el juicio» por ellos desde que los descubriéramos en 2017 con su álbum debut. Ya es nada, ¿eh? Pero no importa, porque reencontrarse con Álex y su equipo es sinónimo de pausa. Es entonces cuando canciones como «Se me para el tiempo» adquieren aún más sentido. Nos transformamos y somos «Como dos cometas» deseando que sus conciertos no se acaben jamás. Deseando que sus conciertos sean, por siempre, eternos.

    Aunque no siempre todo es bueno. En ocasiones, la música también nos ayuda a sacar todos los demonios que llevamos dentro. ¡Y bendito poder! Porque, ¿y lo tranquilo que se queda uno cuando corea a pleno pulmón temas como «Tu hipotético don», «Una presa que atacar» o «Sexo, culpa y miedo»? Por fortuna, las buenas vibraciones siempre aparecen de nuevo y afrontamos sin miedo los finales coreando «Quiero que aparezcas aquí». Un final de concierto «Épico y Mortal» que nos llevó a pensar que este concierto no fue más que «El simulacro» final. Ahora tan solo esperamos poder repetir pronto, porque nunca hay suficiente con Sienna.

  • Carolina Durante se marca una noche histórica en el Wizink

    Carolina Durante se marca una noche histórica en el Wizink

    Puede parecer que lo de Carolina Durante es un fenómeno sumamente raro. Que lo que han conseguido ha sido puro casualidad, azar. Que todo es producto de haber creado un verdadero hit como fuera «Cayetano» o que el hecho de cantar con Amaia en «Perdona (Ahora sí que sí)», poco después de que ella saliera día sí y día también en pleno prime time. Pero si echamos la vista atrás, nos daremos cuenta de que estos «Cuatro Chavales» son mucho más que eso y que superan con creces cualquier etiqueta que se les haya impuesto por la fuerza. Tan solo quien los haya visto en directo, lo sabe. Y es que sí, el hito que consiguieron el pasado viernes 27 de enero en el Wizink Center de Madrid pasará a la historia de nuestra música contemporánea. Anunciaron el sold out muy poco antes de la fecha y, lo mejor, es que no estuvieron solos en este viaje, pues anunciaron como banda-no-tan-sorpresa a Los Nikis.

    Complicado ser los encargados de abrir uno de los escenarios más grandes de la capital, pero la verdad es que Los Nikis apuntan maneras y lo hicieron sin miedo alguno. A nosotros, al menos, no se nos ocurre una mejor manera de hacer que el público entrara en calor. Tanto, que cuando los Durante saltaron al ring, los asistentes terminaron por enloquecer. No faltó absolutamente nada en una noche que prometía ser de todo, menos olvidada. Y es que además de presentar todas y cada una de las canciones de este último trabajo discográfico «Cuatro Chavales», el grupo liderado por Diego Ibáñez también aprovechó para repasar algunos de sus grandes éxitos como los ya citados. Aparte de otros como «Las canciones de Juanita», «Espacio vacío» o «Casa Kira», entre muchísimas otras más.

    El calor en esta noche gélida de invierno fue posible gracias a ellos. ¿Quién iba a perderse una cita como aquella? Ni siquiera nuestra internacional artista Rosalía lo hizo. Y es que sí, ya avisó por sus respectivas redes sociales que acudiría y, de hecho, el día del concierto fue vista junto a la mesa de sonido. ¿Por qué íbamos a ser nosotros menos?

  • De cuando La Sra. Tomasa prendieron fuego a Madrid

    De cuando La Sra. Tomasa prendieron fuego a Madrid

    Son una de las bandas más prometedoras de nuestra escena musical. La Sra. Tomasa son sinónimo de fiesta allá por donde van, porque solo quien es fiel a sí mismo es capaz de llegar a la gente con una transparencia total y de manera prácticamente inmediata. Ellos han sabido dar con la tecla y han encontrado una fórmula mágica, que han sabido llevar hasta la saciedad. Pero es que, el pasado domingo 23 de enero, lo llevaron al límite. Fueron capaces de dar un paso más en su concierto en el Teatro Eslava de Madrid, donde actuaron dentro de uno de nuestros circuitos musicales favoritos del mundo, el Inverfest. En la sala de la capital no cabía ni un alma más y todo el público vibró al son de las canciones de la banda barcelonesa. Ellos dirán y agradecerán hasta el infinito, pero es que estamos convencidas de que no son verdaderamente conscientes del bien que hacen en todos nosotros.

    No faltó nada en una noche que fue mágica. Gracias al colectivo catalán, nos olvidamos de lo poco que nos gustan los domingos y de que el fin de semana puede llegar a ser un estado de ánimo. Saltamos, gritamos y coreamos todos los temazos que repasaron. El colectivo de La Sra. Tomasa vino con todo y no fallaron en su propósito de hacernos cantar himnos como «Sepa mi gente», «Ella», «Después de amar», «Yo traigo Bogaloo», «Que venga» e incluso la reciente «Para ti». Hablamos con el corazón en la mano y aseguramos, sin miedo, que difícilmente nos recuperaremos de este concierto, que pasará a la historia como uno de los mejores de nuestros últimos tiempos. Sin duda alguna, nos sentimos orgullosos de una banda que no ha hecho más que demostrar que ha llegado para quedarse. Y no se merecen menos de lo que ya están consiguiendo.

    Así que, desde Verdadera Locura, solo podemos dar las gracias. Por el trabajo, por el esfuerzo, por la dedicación, por regalarnos uno de nuestros mejores momentos. Esta noche se quedará a fuego en nuestros corazones y en nuestra retina. Aunque para perspectiva y ojo, la rapidez de nuestro compañero A.Makeda para captar algunos de los grandes momentos de la noche.

  • Despedimos nuestro año con Califato ¾ en Madrid

    Despedimos nuestro año con Califato ¾ en Madrid

    Lo de Califato ¾ no es de este planeta. Con un estilo y un espectáculo completamente fuera de series, se han convertido en una de nuestras bandas favoritas y en uno de nuestros grandes descubrimientos del año, sin duda alguna. Tanto, que no podíamos imaginar una mejor manera de acabar el año que con un concierto de ellos. Y es que el pasado martes 27 de diciembre arrasaron en el Teatro Eslava de Madrid, actuando dentro del circuito musical Madrid Brillante. Un directo de escándalo, en el que aprovecharon para repasar todas y cada una de las canciones de su último trabajo discográfico «La Contraçeña». Potencia, tradición e innovación a partes iguales, que en vivo y en directo adquieren una nueva dimensión, mucho más rompedora y cautivadora.

    Una fiesta por todo lo alto, una sala hasta los topes de gente y un grito que reivindica todos y. cada uno de los rincones de la Andalucía de los Califato. La Andalucía diversa y sentida, una Andalucía enraizada a sus costumbres, pero también transgresora y revolucionaria. La Andalucía de canciones como «Buleríâ del aire acondiçionao», «En bûcca y câttura», «Camino de Aghmat», «Çambra der Huebê Çanto», «Crîtto de lâ Nabahâ», «Alegríâ de la Alamea» y también de «Tó ba a çalîh bien mamá». La Andalucía que nos hace sentir en casa, aunque no pertenezcamos a ella. La Andalucía que rompe barreras y que traspasa cualquier tipo de fonteras. La Andalucía de la que sentir orgullo, pues su música es capaz de calarnos hasta los huesos. Igual que lo hacen los himnos de los sevillanos y esa particular performance que montan en sus conciertos, capitaneados por The Gardener y siempre bien protegidos por el talento, la voz y el arte de Rosana Pappalardo.

    Poco más podemos explicar al respecto, y es que solo quien haya tenido la oportunidad de ver en directo a Califato ¾ sabe a qué nos enfrentamos hace un par de días. Así que mejor comprobarlo con nuestros propios ojos y con las fotografías que hizo nuestro compañero A.Makeda.

  • Dorian y su gran despedida en el Sant Jordi Club de Barcelona

    Dorian y su gran despedida en el Sant Jordi Club de Barcelona

    Han pasado nueve días y todavía estamos tratando de recuperarnos de la resaca emocional que nos dejó el concierto de Dorian en el Sant Jordi Club de Barcelona. Fue el pasado sábado 26 de noviembre cuando se despidieron del año y de su álbum «Ritual» en casa, en la ciudad que los vio nacer como banda hace ya casi dos décadas. Y nosotros no pudimos disfrutar más de este último asalto, enmarcado dentro de la programación del Cruïlla Tardor. ¡Hoy, por supuesto, aprovechamos para rememorar esa noche!

    Cierto es que comenzaron con diez minutos de retraso. Diez minutos que se nos hicieron eternos, pero pronto pasaron a la historia en cuanto la banda saltó al escenario y comenzaron a sonar los primeros acordes de «Mundo perdido», una de las canciones de este último trabajo discográfico. Tema al que siguieron muy de cerca «Dos vidas» y «No dejes que pase el tiempo». Momentos de euforia máxima y de emoción, que se multiplicaron por mil en cuanto presemtaron la primera colaboración de la noche. Alizzz los acompañaba para cantar a pleno pulmón «Los amigos que perdí». Podríamos habernos pasado toda la noche cantando y vibrando al son de las canciones de Dorian, «Hasta que caiga el sol» mismamente. Las «Noches Blancas» se acercarían, pero nada nos importaba en un momento como aquel. Cualquier canto habría sido suficiente y habría saciado las ganas de «No dejes que pase el tiempo» y «Duele».

    Por fortuna, echamos el frento y comenzamos a gritar bien «Lento» por todas aquellas personas que han dado la vida por los derechos civiles. Un verdadero «Tornado» comenzó a generarse en la sala en aquel preciso momento, con la clara intención de romper absolutamente todos los «Techos de cristal», sobre todo todas aquellas mujeres que luchan día a día contra las desigualdades que viven y es que, claramente, como el propio Marc Gili se aseguró de transmitir, «el feminismo es el verdadero motor de cambio del siglo XXI». Sin duda alguna, una clara invitación a ser «Libre» en un mundo repleto de restricciones. Un mundo en el que Marc, Belly y el propio Lisandro a los coros, pierden el miedo a cantarnos y regalarnos su música y su talento. Todo sea por transportarnos a un verdadero «Arrecife» paradisíaco y repleto de color. Un universo «Dual» en el que «Verte amanecer» se ha convertido en nuestra única premisa. Un universo en el que todo tipo de «Paraísos artificiales» podían ser posibles, con tal de llevarnos «A cualquier otra parte».

    Aunque para recreación increíble, la que consiguieron regalarnos en los bises con la llegada de Suu y de Sergio Acosta, guitarrista de la banda mexicana Zoé, para colaborar con Dorian en «Universal». Precisamente las «Señales» que necesitábamos para cantar a pleno pulmón y con todas las de la ley, himnos como «La mañana herida», «La tormenta de arena» o la ultimísima y bailable «Energía Rara». El punto final perfecto para un concierto de diez, que repetiríamos una y mil veces en nuestra vida.

  • El último «Ritual» de Dorian en el Wizink Center

    El último «Ritual» de Dorian en el Wizink Center

    Probablemente sean de las pocas bandas que puedan presumir de llevar cerca de dos décadas sobre los escenarios. Infranqueables e impermeables al paso del tiempo. Esforzándose por mantenerse donde están, siendo el hogar y el lugar seguro de millones de seguidores alrededor del mundo. Ellos son Dorian y la pasada semana, pusieron el broche de oro a la gira de presentación de su último trabajo discográfico, «Ritual». Por supuesto, el Wizink Center de Madrid fue parada obligatoria en este cierre de etapa. Porque a partir de ahora, ¿qué sucederá?, ¿qué les deparará 2023? Pues hoy por hoy, tan ellos lo saben.

    Noche fría en la capital madrileña, que rápidamente se contraponía a lo que ellos mismos nos habían prometido. Calor y resguardo. Despedida por todo lo alto, como a ellos les gusta. Luces y cañones de confeti desde el inicio que, aunque se hizo esperar, no falló. El efecto Dorian, ellos nunca fallan. No faltó absolutamente nada en esta cita. Desde el necesario repaso de lo que ha supuesto «Ritual» en su carrera, interpretando canciones como «Mundo perdido», «Dos vidas», «No dejes que pase el tiempo», «Dual» o «Universal», entre tantas. Hasta la gran oda a los himnos que conforman el imaginario sonoro de la formación catalana, como «Los amigos que perdí», «Hasta que caiga el sol», «Verte amanecer», «Paraísos artificiales», «A cualquier otra parte», «La mañana herida» o «La tormenta de arena». Sin olvidarnos de las grandes colaboraciones como la que se marcaron con Abraham Boba de León Benavente en «Tornado» y Dani Costas en «Techos de cristal». Todo para poner el punto y final a dos horas de concierto con uno de los nuevos temas que más nos han enganchado, «Energía Rara».

    Para todo lo demás, mejor si os dejamos con las fotos del concierto que hizo nuestro compañero A.Makeda. El mejor testimonio de una noche que quedará para siempre guardada en nuestra memoria.

  • Zahara nos regala el gran último asalto de «Puta» en directo

    Zahara nos regala el gran último asalto de «Puta» en directo

    Nunca nos cansaremos de decir que lo de Zahara no es de este planeta. Casi no recordamos el momento en el que la descubrimos, pero de lo que sí que estamos seguras es de que nos enamoró con su voz, su templanza, su ternura y su determinación. Unos adjetivos que se han ido acrecentando con el paso de los años y que el pasado viernes 18 de noviembre adquirió una nueva dimensión en el Festival Mil·leni, que se celebraba en la Razzmatazz de Barcelona. Una sala en la que, abarrotada de gente, la artista recordaba que había actuado 14 años atrás, teloneando a Duffy.

    Mucho han cambiado las tornas desde ese momento. Tanto, que el motivo que nos reunió el viernes en Razzmatazz era bien diferente. Y es que llegaba el momento de despedirse de su último álbum «Puta» y de todos los formatos que le han acompañado durante este año y medio de gira. Sin olvidarnos, por supuesto, de todos aquellos temas que forman parte del imaginario sonoro de la ubetense.

    Puntuales como ellos solos y tal como anunciaron durante todo el día en redes sociales, arrancaron a las 9 de la noche por todo lo alto. Ya desde el inicio se respiraba un «flotante» ambiente festivo, ideal para recibir con todo nuestro amor a «Leñador y la Mujer América». Un comienzo potente que provocó «El Diluvio Universal» tanto dentro como fuera la de sala. Todavía no lo sabíamos, pero estábamos comenzando dos horas de auténtico viaje emocional a través de «canción de muerte y salvación», a través de «El fango». No nos faltaron ganas de cantar a viva voz «Pregúntale al polvo», aunque eso supisiera el inicio de «El Deshielo». Menos mal que ahí estaba también Martí Perarnau, para hacer las voces de «Guerra y paz» junto a la mismísima Zahara. Juntos nos llevaron «Donde habitan los monstruos», un lugar que se nos quedó clavado hasta la «médula».

    Aunque para momento clave el de «Ramona», cuando las bailarinas María José Gómez y Olga Suárez saltaron al escenario para ponerle la banda de «Puta» a Zahara y alzar, en medio de la coreografía, dos carteles con la misma palabra escrita. «La hostia de Dios» se abría paso a continuación, inaugurando así una nueva fase en medio de este espectáculo en mayúsculas. Llegaba el momento del intimismo y el formato acústico. Llegaba el momento de que se hiciera el silencio con «negronis y martinis», «Sansa» y «Del invierno».

    Frío gélido y piel de gallina con estas tres últimas canciones. Una sensación de lo más extraña, que duró lo que dura un suspiro. O hasta que llegó la locura y la rave con «Dolores» y «Taylor», que la artista andaluza remixeo con grandes hits de nuestra generación. Una verdadera fiesta que nos hizo estallar por completo con «Crash». En este momento, habríamos hecho lo que fuera por Zahara, como viajar «Camino a L.A» o cantar «Joker» como si no hubiera un mañana. Lamentablemente, sí que había un mañana, igual que había un fin de concierto. Tras cerca de dos hora de directo, tocaba despedirse pero de verdad. Pero no sin que sonaran antes «Merichane», «Hoy la bestia cena en casa» y «berlin U5» en la que salió, por sorpresa, Alizzz. Y es que después de haber colaborado juntos en «Reputa» y siendo él catalán, no esperábamos menos.

    Sin duda, un fin de fiesta a la altura de lo que Zahara es y representa para todas nosotras. Para toda nuestra escena musical. Y es que si alguien se merece el título de reina es ella. Por ese ejercicio de honestidad y de sororidad que nos ha regalado.

  • Izal nos pellizcan el alma en su gran despedida

    Izal nos pellizcan el alma en su gran despedida

    El pasado viernes 28 de octubre, tuvimos la oportunidad de ver por primera vez a uno de los grandes grupos del indie nacional, Izal, que se plantaba en su primera noche en el Wizink Center de Madrid para presentar «Hogar», su último disco. La gente esperaba ansiosa, pero entretenida, bebiendo, bailando y cantando, la llegada de los cinco componentes, Mikel, Alejandro, Emanuel, Iván y Alberto. De repente, las luces se apagan y aparecen todos ellos en las pantallas, vistos en el back stage, concentrados y haciendo su ritual tradicional. Después, salen y comienza la fiesta indie a todo volumen.

    Inesperadamente, suena «Copacabana», uno de sus grandes éxitos, siendo una de las primeras en tocar y ahí empieza la emoción del público a aumentar. Tras este momento, Mikel coge su ukelele y hace que nos relajemos interpretando «Meiuqèr».

    Entre tema y tema Mikel no paraba de hablar contándonos anécdotas e historias sobre las canciones. Y era hora de uno de nuestros temas favoritos donde el público gritaba a viva voz, quedándose afónicos, «he visto a Bowie flotando». Tras la fiesta que supuso esta revolución y tras unos temas más, vino la «Pausa» y después se fueron. El público pedia «otra, otra, otra». Lo típico, que salen de nuevo, pero nos sorprenden metiéndose entre el público y tocando «Qué bien» y qué bien nos lo pasamos. Y nos vamos con el tema que da título al último álbum «Hogar», y por último, haciendo honor a los sanitarios y sanitarias que se sacrificaron por todos en la pandemia, «Mujer de verde».

    Disfrutamos mucho de la primera noche del Wizink que nos regaló Izal y esperamos que el público de la segunda lo disfrute igual, aunque de eso estamos seguras. Ahora, que todo ha acabado, echaremos de menos la magia de sus directos. Pero siempre, siempre, siempre quedarán sus canciones.

  • Arde Bogotá nos llevan directamente a su exoplaneta

    Arde Bogotá nos llevan directamente a su exoplaneta

    Hay bandas con una estela especial, capaces de atraparte y sumergirte de lleno en su universo sonoro. Hay bandas capaces de arrasar con todo. Hay bandas imparables a las que no se las puede frenar, a pesar de las complicadas circunstancias o a pesar del tiempo. Y trascendiendo y sobrepasando todas estas premisas están Arde Bogotá, a quienes nada se les resiste. Así lo demostraron el pasado viernes 21 de octubre en la Sala Apolo de Barcelona. Con el cartel de entradas agotadas colgado desde hacía semanas, Antonio García, Daniel Sánchez, Pepe Esteban y José Ángel Mercader fundaron un nuevo asentamiento de Cartagonova.

    El público, entregadísimo desde el inicio, abarrotó la sala desde la apertura de puertas. La emoción se respiraba en el ambiente y las muñecas de los asistentes no dejaban de iluminarse mirando la hora. Pero puntuales como ellos solos y apenas pasados cinco minutos de las 9 de la noche, hicieron aparición sobre el escenario al ritmo de «Dangerous». ¡Ay, «Cariño», qué emoción gritar a pleno pulmón sus canciones! Nosotros, pletóricos como nadie, ellos volando «Tan alto como tus dudas» y más que dispuestos a llevarnos «A lo oscuro». Nuestras respiraciones se entrecortaban sin necesidad de «Tijeras», mientras el piso de arriba de la Apolo vibraba como nunca de todos los saltos y bailes de quien estaba abajo. Tampoco faltaron móviles grabando algún que otro fragmento del concierto…y es que de alguna manera tenemos que hacer honor a la generación «Millenial» a la que pertenecemos.

    No faltó tiempo tampoco para cantar como nunca «El dorado», una canción que generó un auténtico «Big Bang», al igual que también lo hizo «Mi carro». Miles de sensaciones nos abrumaban en una noche mágica como aquella, en la que el amor tampoco faltó. Y es que para declaraciones románticas, ya tuvimos suficientes con «Quiero casarme contigo» y «El beso». Bastante «Virtud y castigo» nos suponía saber que estábamos llegando casi al final del concierto, como para tratar de decirnos a nosotros mismos aquello de «Te van a hacer cambiar». Aunque lo que sí que no iba a cambiar era lo de hacernos creer que el espectáculo se había acabado ahí. No, amigos, no. En una noche como aquella, había que aprovechar para brindar por la música, por el público, por Barcelona y por ellos, que son unos «Cowboys de la A3». Una banda de 10 capaz de tocarnos la fibra incluso en formato acústico.

    Todo parecía que acabaría ahí, pero no. Aún quedaban unos cuantos cartuchos por quemar. Aún teníamos que viajar a algún que otro «Exoplaneta». Aún teníamos que entrar por detrás, cantando como nunca «Antiaéreo». Y entonces sí, todo iría hacia «Abajo» y sin frenos. Aunque lo que nunca nos podrán quitar son las ganas de seguir coreando las canciones de los de Cartagena, aun cuando el concierto se había acabado.

    Sin duda alguna, el pasado viernes quedará para siempre grabado en nuestra memoria. La verdad es que no pudimos sentirnos más felices por ellos, porque creemos que lo de Arde Bogotá ha sido una verdadera carrera de fondo. Lo mejor de todo es que todavía no han tocado techo, siguen imparables hacia arriba y sin límites. No sabemos si ellos son verdaderamente conscientes del efecto y del bien que causan en todos nosotros, pero quizás sea el momento de que empiecen a verlo.

  • Bala origina un sismo en pleno corazón de Madrid

    Bala origina un sismo en pleno corazón de Madrid

    Es increíble comprobar todo lo que son capaces de hacer apenas dos personas sobre el escenario, a voz, guitarra y batería. Es increíble comprobar todo lo que son capaces de transmitir en directo Anxela y Violeta. Inclasificables, incorfomistas, irreverentes y potentes como ellas solas, Bala pusieron del revés la sala Independance Club de Madrid el pasado sábado 22 de octubre. Y es que con su último trabajo disográfico «Maleza» han conseguido lo impensable: transformarmos por dentro y removernos, siempre a ritmo de rock electrizante. Por supuesto, en esta fantástica noche las gallegas no estuvieron solass, ya que la banda madrileña Árida fue la encargada de abrir el espectáculo.

    De principio a fin, el concierto fue una barbaridad. Desde que Árida dieron su primera nota y presentaron de cabo a rabo su último álbum «La Vorágine» – cuyo título no puede ser más revelador -, hasta el llenazo de la sala generado por Bala, quienes tuvieron en todo momento a los asistentes a sus pies. Con una calidez impresionante y un público entregadísimo, las gallegas sacaron las uñas y mostraron todo su potencial, no solo a la hora de repasar todas y cada una de las canciones de sus tres trabajos publicados («Human Flesh», «Lume» y «Maleza»). También a la hora de reinterpretar grandes himnos de otras bandas como «Territorial Pissings» de Nirvana.

    Sin duda alguna, la dupla formada por Árida y Bala es algo fuera de serie, capaz de crear un sismo allá donde vayan, capaz de tocar a la gente, hasta el punto de recrear recuerdos imborrables en ellos. Y es que hay conciertos difíciles digerir, superar y olvidar. Si eso sucede, es síntoma de que ha sido espectacular, sin más. El mejor ejemplo de ello lo tuvimos el sábado en una de las salas más emblemáticas de Madrid. Las fotos de nuestro compañero Makeda así lo demuestran.

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