Y cuando pensábamos que 2020 nada más nos podía dejar, el último día de este año nos regaló una colaboración de lo más inesperada. Mägo de Oz y La Pegatina aunaban fuerzas para darle vida a «Tu madre es una cabra» y regalarnos la última sonrisa de la temporada más oscura de nuestras vidas. Ahí puede parecer curiosa la unión de ambas bandas, pero lo cierto es que suenan sorprendentemente bien. Nosotras ya estamos en loop. El mejor antídoto para una mala temporada. La mejor dosis de esperanza para comenzar otra. Una pequeña píldora completamente diferente y divertida, que ha llegado acompañada del mejor videoclip posible que, en clave de humor, no solo cuenta con la participación de ambas bandas, también con la de los humoristas JJ Vaquero y David Suárez.
Tras la llegada de «El cervezo (el árbol de la vida)», Mägo de Oz volvía a sorprender con este «Tu madre es una cabra», que no es más que la segunda pista, el segundo single del que será su próximo disco de estudio, que verá la luz el próximo 9 de abril y que llevará por título «Bandera negra». Un álbum muy esperado, que supondrá el décimocuarto en la carrera de la mítica banda madrileña. Y de cara a este 2021, si las circunstancias lo permiten, la formación liderada por Txus di Fellatio girará por multitud de escenarios, tanto nacionales como internacionales. Por el momento, entre sus paradas obligatorias se encuentran Madrid, Barcelona, diferentes ciudades de México (Mérida, León, Guadalajara, Morelia, Monterrey, Ciudad de México, Puebla, Oaxaca, San Luis de Potosí, Toluca y Tuxtla) y Colombia (Bogotá y Cali).
¡Cruzaremos los dedos para que, además de estas fechas, puedan sumar muchas más! Mientras tanto, para sobrellevar la espera, continuaremos con el bucle infinito, creado por el tándem «El cervezo (el árbol de la vida)» – «Tu madre es una cabra».
Acabaron el año dándonos una pequeña sorpresa en forma de canción. Canción a la que acompañó un especial vídeo animado. Delacueva nos regalaban «Imprudente», el quinto adelanto del que será el próximo trabajo de la banda Zaragozana. Un pequeño hito más, que nos acerca al gran premio final y que inaugura un año, esperemos, lleno de esperanza. Al menos a nosotras, nos ha activado y nos ha puesto en órbita en esta fría tarde de lunes de enero.
Salto en el tiempo y discurso futurista, que ha estado acompañado por la periodista Geraldine Hill. Una manera magistral de hablar de la básica e inherente existencia del ser humano, y la contradicción interna de querer hacer algo, siendo consciente a la vez de que no es apropiado. El eterno dilema entre perseguir lo deseado o guardar la compostura social y moral en la que se nos ha educado.
«El fin del fin», cuento de Julio Cortázar, sirvió como potente fuente de inspiración para la banda. Así es como han construído todo este mensaje y esta historia. De este relato, han tomado como base la imagen de un futuro en el que los barcos, alejados de los continentes y de una civilización muy diferente a como la conocemos hoy en día, se han convertido en casinos donde se celebran grandes fiestas. A partir de ahí, los zaragozanos fueron desarrollando el resto del mensaje del tema.
«Imprudente» es el quinto single de adelanto que Delacueva nos regalan, tras la pasada llegada de «El invierno en las Bahamas», «Quisiera Morderte» en colaboración con Matafuego Club, «Estampida» y «Miente» junto a Erin Memento. Unas primeras píldoras que no hacen más que allanar el camino hasta el álbum debut de la formación, dejándonos con ganas de mucho más.
A vosotros, ¿qué os ha parecido?, ¿estáis en bucle como nosotras?
Imposible hacer un balance neutral sobre lo que ha supuesto 2020 en nuestras vidas. Un año perdido, especialmente para la música en directo. La misma que se ha tenido que reinventar. La misma que, por hache o por bé, ha terminado salvándonos en más de una ocasión, convirtiéndose en refugio y bálsamo para muchos de nosotros. Tuvimos que cambiar las salas de conciertos por los salones de casa y las pantallas de ordenador. Para nada la sensación es la misma, pero al menos nos ayudó a seguir adelante. Así es como, al igual que muchos otros artistas, Dear Leo tuvo que dar un paso al frente, tras el lanzamiento de su «Delfín», que llegó a nuestras vidas a la par que el confinamiento.
Y precisamente este frenazo en nuestras vidas ha hecho que la madrileña regrese, para presentarnos su nuevas sesiones de videoclips grabados en directo, siendo «Marte» la canción con la que ha inaugurado este proyecto, que nace para cubrir el vacío que ha dejado la ausencia de conciertos. Ella misma lo explica de la siguiente manera: «Decidí grabar estos vídeos para paliar el mono de música en directo que tenía». Una serie de cápsulas audiovisuales, cuidadas al milímetro, todas ellas rodadas «meticulosamente con sonido directo, lo cual ha sido nuestro principal hándicap, porque queríamos que tanto el vídeo como el sonido fueran geniales».
Por supuesto, el por qué lanzar «Marte» la primera, tiene un sentido y una explicación para la artista. Un tema que simboliza el cambio, el paso de un año a otro, el fin de una época complicada y el inicio de otra que, a pesar de todo, alberga cierta esperanza. Según Nuria, que es quien se encuentra tras Dear Leo: «quise lanzar Marte primero porque es una canción que compuse en Nochevieja y que habla del cambio de año, de querer cambiar cosas».
Una manera totalmente diferente de redescubrir a Dear Leo, ahora que acudir a conciertos parece tan complicado. Lo único que le pedimos a 2021 es que nos dé tregua y que nos deje volver a pisar los escenarios. Porque talentos como el de Nuria se aprecian verdaderamente en vivo. Mientras tanto, pasen, vean y disfruten.
En este limbo que supone abandonar este 2020 y hacerle frente a un incierto 2021, que no sabemos qué nos deparará, nos sentamos a hablar de uno de los primeros conciertos de los que, probablemente, podamos disfrutar este próximo año. Y es que el 9 de enero a las 20.00 horas, María Arnal y Marcel Bages aterrizan en el Festival Santas Pascuas de Iruña, donde ofrecerán un pequeño gran testeo del que será su siguiente trabajo discográfico, tras «45 cerebros y un corazón». Sin duda alguna, la cita promete y mucho. ¡Qué tiemble todo el Baluarte, poraque la cuenta atrás está ya activada!
Fue ya cuando estábamos encarando el final de este complicado año, cuando el dúo catalán nos confirmó que se avecinaba su segundo álbum de estudio. Desde entonces, no hemos podido evitar el vivir en ascuas, aunque por supuesto, también nos ha dado por echar la vista atrás. Y es que, a pesar de ser el debut, «45 cerebros y un corazón» no ha dejado de cosechar éxitos para María y para Marcel. Omnipresente en las listas de mejores discos nacionales de la década, este disco ha sido una de las grandes claves musicales del siglo XXI. Ratificado por una docena de galardones que incluyen, entre otros, cuatro Premios MIN, el amanecer de Maria Arnal y Marcel Bagés fue el pasaporte para un largo centenar y medio de conciertos en cuatro continentes con escala en Francia, Portugal, Reino Unido, Rusia, Kazajistán, Bulgaria, Marruecos, Argelia, Perú, Paraguay y Estados Unidos. Y es que cuando las emociones te tocan, las palabras sobran.
Sin duda, no podemos imaginar una mejor manera de arrancar 2021, el año de la esperanza dentro de todo lo malo. Y que María Arnal y Marcel Bagés sean nuestra banda sonora, es el mejor regalo que nos puedan llegar a hacer. ¿Todavía sin entrada? Pues hazte con la tuya rápido, antes de que vuelen: y es que el aforo es muy reducido (consigue la tuya aquí). Además, el concierto seguirá en todo momento el protocolo de seguridad contra la COVID.
Si pudiéramos, borraríamos de un plumazo todo este 2020. Un año para olvidar, tan solo salvado por la música que nos ha acompañado. Y en medio de estos momentos de incertidumbre, hemos descubierto nueve grandes joyas que han llegado en forma de álbum. Aunque, por supuesto, hay muchas más. ¿Qué os han parecido a vosotrxs?
Era el mes de mayo cuando St Woods sorprendía con su álbum debut, «Bones». Un primer trabajo redondo y emocional que, en propias palabras del artista, «ha sido mi manera de superar ciertas situaciones duras». Una constante montaña rusa, a través de diez canciones de lo más intimistas.
«La música es un poder puro que en tiempos difíciles puede galvanizar tu corazón y ayudarlo a elevarse; todo lo que tienes que hacer es cantar». Era el 12 de junio cuando las hermanas Lowell, aka Larkin Poe irrumpían con su «Self Made Man». Nuevo trabajo que las ha afianzado dentro del panorama musical, como las reinas del rock y del blues americano.
Aunque fue a finales de agosto cuando «Hortera» llegó a nuestras vidas, Varry Brava nos llevaban ya preparando unos cuantos meses. Justo cuando más los necesitábamos. Y es que tienen un don de lo más increíble, ellos nos lo aseguraron: «Con Hortera lo que queríamos es que la gente fuera feliz».
Un «Calambre» es lo que nos dio de tanto bailar cuando el 2 de octubre llegó a nuestra vida el nuevo álbum de la artista argentina Nathy Peluso. Con esa sabrosura y esa esencia tan característica, «La Sandunguera» nos ha puesto en órbita de nuevo.
Por su parte, Delaporte nos ha hecho viajar a través de «Las Montañas». ¡Discazo del que ya nos llevaban soltando pequeñas píldoras! Desde «De donde vienes» con Putochinomaricón hasta la misma canción que da título al disco. ¡Ellos mismos nos dieron todos los detalles!
El confinamiento nos ha regalado las nuevas perlas de Jack Bisonte, que han tomado forma en su recién estrenado álbum debut, titulado «Hounds Of Glory». Desde «France Gall» hasta la mismísima «Blue Hyndrangea». La gran ópera magna de una de las mejores bandas que hemos tenido la oportunidad de descubrir.
Artista con alma de poeta, ya desde que lo conociéramos con Deluxe. El artista gallego Xoel López se ha marcado una gran vuelta y lo ha hecho con «Si mi rayo te alcanzara». Y es que este cuarto álbum de estudio, «recoge casi 20 años de experiencias personales».
Y para poner punto y final a este trágico 2020, La M.O.D.A nos han dado el último gran regalo. Su música es como un bálsamo y «Ninguna Ola» es el mejor ejemplo de ello. La catarsis, el cierre, el punto y aparte. El inicio de una nueva era. La imperante necesidad de ponerle palabras y música a todo lo que hemos estado sintiendo.
Se ha alzado poco a poco como un auténtico fenómeno de masas. Artista, músico y productor. Se trata del joven catalán Vic Mirallas, que durante todo este 2020 no ha hecho más que regalarnos sus pequeñas píldoras musicales y de curarnos el alma con sus pequeños grandes bálsamos. Así es como hemos ido cantando y bailando, al ritmo de canciones como «Mi condena», «Todo cambia» con Don Patricio, «Inocencia», «Sin tierra crecer» junto a Muerdo, «Late mejor» en colaboración con Camilo o la última, «Plan B».
Unas canciones que bailan entre diferentes géneros musicales como la música urbana, el pop, la electrónica e incluso del jazz, y que tienen múltiples influencias de artistas como James Blake, Tom Misch, Jamie Cullum John Mayer o Jacob Collier, entre muchos otros. Unas canciones que no hacen más que afianzar al artista, que a pesar de su juventud, ya acumula miles y miles de reproducciones en plataformas digitales. Unas canciones que suponen un nuevo paso al frente, acercándonoso así a su futuro e inminnente nuevo trabajo discográfico.
Además, el espíritu emprendendor y creativo de Vic Mirallas no se queda aquí, va muchísimo más allá. Y es que, en paralelo a su carrera artística y su proyecto en solitario, también se está desarrollando como productor musical, llegando a trabajar mano a mano con artistas como Natalia Lacunza, Alba Reche o Flavio Fernández de las nuevas generaciones de Operación Triunfo.
Es maravilloso sentir la música como la siente él, que lleva desde bien pequeño dedicándose a ella. Precisamente por este motivo, terminamos encantadas después de hablar con él. Y es que es el propio Vic Mirallas el que nos habló de su proyecto, con todo lujo de detalles. Además, nos dio las primeras pistas de todo lo que está por llegar. ¿Vosotros habéis caído ya en sus redes? Pues dentro vídeo.
Desde el corazón de Barcelona y con unas increíbles ganas de comerse el mundo, llegan Sons Of Med, para ponernos a bailar a ritmo de surf rock. Justo lo que necesitamos, la luz que todo este 2020 nos ha quitado, nos la han insuflado ellos, especialmente con su recién estrenado single «Live It Up». Cuatro minutos de energía positiva para nuestros cuerpos. En la vida hay que fluir más y predecir menos, porque la vida corre y hacerla previsible solo la convierte en más amarga.
Esta es la particular manera que tiene la banda catalana de prepararnos para el lanzamiento de su disco debut, que verá la luz a principios de 2021. Un disco que llegará cargado de psicodelia, positivismo y de liberación. Es una huida hacia adelante que desoye al pesimismo e invita a soñar y a sanar, a vivir intensamente cada minuto como si fuese el último. Una filosofía de vida que ya demostraron con su primer single («I Was Wrong») y lo han vuelto a dejar patente con el segundo («Summer Dreams») y este tercero («Live It Up»). Así que sí, sabemos que la espera se nos hará larga, aunque tan solo quede una semana para dar carpetazo a 2020. Mientras tanto, endulzaremos la espera con estos primeros singles que nos han regalado. Sin duda alguna, este trabajo supondrá un nuevo paso de gigante para el trío de Barcelona, confirmando así su salto de calidad en lo compositivo
Por supuesto, no pudimos evitarlo y tuvimos que hablar con ellos, desde las mismas entrañas de ArticWave Studios: su casa, la casa de todos los que acabamos descubriéndola. ¡Y aquí todo lo que nos contaron Ignasi, Carlos y Kamy! Hablamos sobre el proyecto, sobre «Live It Up» y sobre cómo es grabar en el estudio. Además, nos dieron los primeros detalles del disco que se avecina.
Turmalina están de vuelta, a ritmo de bajos sólidos, densas baterías y guitarras llenas de matices. Sonidos que refuerzan el mensaje de la canción, que cuenta cómo nos sumergimos en numerosos ámbitos de la vida cotidiana hacia la búsqueda de nuestra mejor versión. Una senda por la que muchas personas dejan discurrir sus días, sin valorar que llevar esta práctica al extremo puede convertirnos en nuestros propios enemigos.
Un single que se alza como una particular e irremediable revolución propia. Un anhelo de ruptura de una etapa y de valentía para comenzar otra, apostando por lo auténtico de cada persona, por lo que nos hace diferentes y singulares. Por todo aquello que debe permanecer en nuestro ser.
Una canción que ha llegado justo después de haber irrumpido con los que fueran sus dos primeros trabajos discográficos «Hasta que los pulsos paren» (2015) y «Vértigo y victoria» (2017); y tras haber girado por multitud de salas, festivales y grandes escenarios nacionales. Una canción con la que marcan el punto de partida hacia un camino inédito trazado por la banda. Un tema que marca en todo momento esa evolución en su sonido, un cambio hacia la madurez musical de la banda gaditana.
Un crecimiento que ha tomado gran forma en este «Ser mejor», que ha sido concebido con la inestimable ayuda y trabajo de Paco Loco, quien desde su estudio de El Puerto de Santa María, se ha encargado de las tareas de producción. Por su parte, la masterización ha corrido a cargo de del recién galardonado con un Latin Grammy, Mario G. Alberni. Todo ello desde su propio estudio, Kadi Fornia.
Sin lugar a dudas, este «Ser Mejor» es un diamante en bruto que no solo marca el inicio de una nueva era. También mantiene intacta la esencia más pura de Turmalina, esa misma esencia que hace que los identifiques desde el primer acorde. Una canción perfecta para tener en bucle estas Navidades.
Escuchar a Travis Birds es siempre un acierto. Imagina si además de eso, tienes la oportunidad de verla en directo. El resultado es: magia pura. Eso es, precisamente lo que se respiró el pasado sábado 19 de diciembre en el Teatro EDP Gran Vía de Madrid. Despliegue de medios en un concierto de lo más íntimo y en el que se aseguraron en todo momento, las medidas sanitarias y de seguridad.
Fue una cita doblemente mágica, ya no solo por lo que supone sumergirse en la música de la madrileña. También porque fue la gran celebración del aniversario del que fuera el álbum debut de Travis Birds, «Año X». Un trabajo que marcó un antes y un después. Un álbum que supuso el ascenso de la meteórica carrera de la artista, que muy poco tiempo después llegó a sorprender con canciones como «Coyotes» – que formó parte de la banda sonora de «El embarcadero» – o «Madre conciencia», y más recientemente con grandes colaboraciones junto a Tu Otra Bonita o el homenaje musical que realizaron a Joaquín Sabina. Ahora, Travis Birds nos está allanado el camino, cuyo destino será su nuevo y ansiado álbum, «La costa de los mosquitos», que promete estar plagado, de nuevo, de grandes himnos.
Por supuesto, en el concierto no faltó ninguna de las canciones que ya forman parte de la banda sonora de Travis Birds. Y es que este concierto no solo sirvió para celebrar la llegada y el recorrido de «Año X», o para despedir este caótico 2020. Fue un canto a la vida, fue el más sincero recordatorio de que la música siempre será nuestro mejor salvavidas. Así que no hubo mejor manera de terminar la noche, que cantando canciones como «Coyotes», «Madre conciencia», «Humo» o «Thelma & Louise», entre muchas otras.
Una cita ineludible que no nos quisimos perder. De hecho, fue nuestro compañero A.Makeda quien retrató esa noche. ¡Que levante la mano quien estuviera allí! ¿Cómo lo vivisteis?
Melodías que enganchan, letras que van directas al alma, bandas que enamoran desde el primer acordes que escuchas. Sonograma a tienen este poderoso y maravilloso efecto entre todos los que hemos tenido la oportunidad de escucharlos y descubrirlos, en nuestro caso, muy recientemente. Y es que el pasado viernes 18 de diciembre, irrumpieron fuertemente con «Arde el imperio», el primer single del que será su próximo disco de estudio. La manera perfecta de abrir la brecha y dirigirnos hacia este segundo trabajo, que se alzará como un un alegato en favor de las emociones reales y las distancias cortas.
«Dame una razón y te dejo arrastrarme al vacío / te prometo que no tendré miedo si caes tú conmigo”; y a aceptar el riesgo de empezar de nuevo, con todo lo que conlleva: “si me das a elegir yo prefiero quedarme en tu infierno / porque el cielo está bien pero allí todo el mundo está muerto».
Con «Arde el imperio», la banda formada por Rodrigo Cominero (Rufus T. Firefly, Viva Suecia) Víctor López (Angel Stanich), Ángel Herranz (La llamada, Rubén Pozo) y Daniel Campillo (Kuve) ha hecho toda una declaración de amor, justo el abrazo que todos necesitamos en algún momento de nuestra vida (especialmente ahora). Ilustrando y acompañando esta especial canción, tenemos su respectivo videolyric, creado por Estudio Furia: una retroscopia en la que dos personas se funden en un abrazo ajenas a lo que ocurre a su alrededor.
No queda ninguna duda de que con este tema, estamos un poco más cerca del que será el segundo álbum de la banda, que verá la luz en junio de 2021, y que ha sido grabado y producido bajo los mandos de Juanma Latorre (Vetusta Morla) y Dany Richter de El Lado Izquierdo. Por supuesto, no podemos negar que ya estamos ansiosas porque llegue el día marcado en el calendario, el día en el que descubramos todos los entresijos de este nuevo trabajo discográfico. Mientras tanto, seguiremos en bucle con este primer single, «Arde el imperio».
Aunque lo teníamos fichado por redes sociales desde hace un tiempo, no fue hasta hace unas semanas que conocimos desde dentro el proyecto de Juan Marrón, conocido artísticamente como Luviot. Precisamente, bajo este nombre ha publicado recientemente su nuevo trabajo, «Ciudades de Cristal». Un trabajo que hace apenas unos días, comenzamos a desgranar con él. ¡Atención a la charla tan bonita que tuvimos con él!
Para quien no conozca todavía tu proyecto, ¿quién es Luviot y cómo surge el proyecto?
Luviot es un proyecto personal mío, que soy Juan Marrón. Y nace de unas canciones que tenía hechas desde hace tiempo y que llevaba tiempo queriendo sacar, hasta que por fin lo hice. Entonces, a lo largo de 2019 y de 2020, me metí de lleno a grabarlo y a producirlo. Así que, en definitiva, este es Luviot: mi proyecto personal, en el que también colaboran otros artistas y cantantes, pero principalmente, soy yo el compositor y productor de los temas.
Como comentas, «Ciudades de cristal» ha sido concebido entre 2019 y 2020, pero ¿cómo surge el concepto?
Realmente, son temas en los que estaba trabajando desde hace un tiempo y decidí recopilarlos en un álbum, colaborando a su vez, con diferentes músicos, para sacarlo adelante. Así que realmente fue un poco eso, el decidirme a publicar las canciones que tenía compuestas hasta el momento, y producirlas durante todo este año.
Hablando justo de las colaboraciones, ¿cómo fue trabajar con Nítida, Vicent Adsuara, Javi Montes, Damy Soul y Sinese?
Pues muy bien, porque bueno, tenía la suerte de contar con todos ellos y de elegir el cantante que mejor encajara con la canción y que mejor pudiera sacar de ella. Así que con todos muy bien, porque enseguida se prestaron y además, tienen mucho talento. La experiencia fue muy positiva.
¿Cómo fue el proceso creativo y compositivo de este dísco?, ¿y cómo fue también la búsqueda del sonido Luviot?
Esa línea sí que la tenía más o menos clara. Pero como he ido sacando cada tema de manera independiente, las canciones no están tan pensadas como un conjunto que forma parte de un disco, sino que los he tratado de manera individual. Así que sí que tenía claro lo que quería hacer, pero la producción de cada tema, la he hecho en función de lo que cada una de ellas me pedía.
A pesar de ser canciones que han salido de manera individual, todas ellas tienen un estilo muy particular. ¿En qué se inspira Luviot y cuáles son sus principales influencias?
Yo tengo muchísimas influencias, como muchos otros artistas, escucho desde pop, rock alternativo, jazz e incluso música clásica. Pero es cierto que he seguido cierta línea, que el disco tiene muchas influencias funk, soul y géneros que he escuchado más que otros. Y evidentemente, cuando compones, las ideas que te salen están influenciadas por todo lo que oyes. También es verdad que hay otros estilos que me gustan mucho y que quizás, no están tan plasmados, porque hay que seguir un camino.
Hablando de las influencias, hay mucho predominio del funk, jazz o soul, que tienen mucho arraigo en países de habla angosajona, como Estados Unidos. ¿Cómo ha sido trasladarlo a España y pegar el salto de cantar, además, en castellano?
Precisamente, lo que quería es hacer una mezcla de todos estos sonidos y estilos. Luviot, si lo escuchas, no es un grup funk, por así decirlo. Es un proyecto pop, con ciertas influencias de todos estos géneros. Y justo el objetivo de toda esta mezcla es acercarlo a todo el mundo, no solo a la gente que le gusta el funk o el soul. Además, cantado en castellano, lo cual hacía aún más sencillo este acercamiento. Tampoco me parece algo minoritario. Es verdad que en otros países sí que escuchan más estos géneros, teniendo como referentes a artistas como Bruno Mars; y que aquí la música pop, ha derivado más hacia el indie. Pero creo que a la gente que le puea gustar el indie, también le puede gustar Luviot, porque no es puramente música negra, al final está mezclado.
En relación a todo esto, ¿cómo ha sido la respuesta del público ante las canciones de «Ciudades de cristal»?
Pues ha sido bastante buena, para ser un proyecto sin trayectoria. Al final, el proceso ha sido un poco a la inversa: tienes una banda con la que recorres escenario y actúas en directo. Pero en este caso, he partido de un trabajo ya publicado, he sacado de la nada el EP. Entonces para ser un proyecto completamente nuevo y que no ha rodado, ha ido muy bien toda la acogida por parte del público. Con todas las complicaciones que implica el impulsar una formación desde cero, claro está.
¿Y cómo ha sido en lanzar este EP en medio de este complicado 2020?, ¿y también cuáles han sido los principales aprendizajes que te llevas de este año?
Este año ha dificultado todo un poco, la verdad. Sí que es cierto que he sido yo quien se ha encargado de todas las tareas de producción y de contactar con todos los artistas que han colaborado. Sí que es cierto que todo el tema de la grabación se ha complicado bastante y ha tardado. Otra de las desventajas ha sido mo poder presentarlo en directo y llevarlo a los escenarios, que al final es uno de los propósitos de lanzar trabajos discográficos. Así que toda esta situación me ha afectado de dos maneras. Por un lado, el haber tenido que alargar tanto el proceso de creación, grabación y lanzamiento del disco. Y por el otro lado, el no poder tocar los temas en directo todavía.
De cara a 2021, ¿cuál es el pequeño gran deseo de Luviot y cuáles serán sus siguientes pasos?
Pues los próximos pasos es poder tocar en directo, aunque las condiciones actuales son un poco complicadas. Pero el objetivo es poder girar y llevar este nuevo EP a los escenarios. Además, seguir trabajando en canciones nuevas, porque hay algunas de ellas que no han tenido cabida en este disco. Así que de cara a 2021, estos dos son los principales planes y deseos que tengo para el próximo año.
¿Qué canción identifica mejor el momento en el que está el proyecto y por qué?
Pues yo creo que «Ciudades de Cristal», por eso le da título al EP. Yo creo que musicalmente resume un poco la esencia de Luviot y la línea que se va a seguir. Por eso elegí esa canción y por eso el disco se llama así. Pero es lo de siempre, el resto de canciones también reflejan el alma de Luviot. Aunque si me tuviera que quedar solo con una, sería esta.
¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?
¡Uf! Me he quedado en blanco (risas). No te sabría decir. Yo creo que no ha habido ninguna gran locura, pero sí muchas pequeñitas. Hacer muchas locuras muchos días seguidos, para llegar a conseguir un sueño. Ha sido como un pequeño conjunto de locuras.
Desde Madrid, llega la increíble propuesta del polifacético artista AFKAR, quien acaba de publicar su nuevo EP, llamado «Dosis». Seis canciones redondas y emocionales, nacidas de la más pura introspección. Seis canciones que ahondan en lo más profundo de la electrónica, fusionando diferentes estilos. Seis canciones que van más allá de lo sonoro, cruzando también el límite de lo visual: y es que en torno al proyecto, el madrileño ha construido todo un universo, capaz de atraparnos. La mejor prueba de ello es el primer videoclip que ha visto la luz, que tiene un estilo visual muy marcado y un tema que bien podría definirse como «negativo monocromático».
En la concepción y creación del sonido de «Dosis», AFKAR no ha estado solo. Para ello, ha formado un espectacular tándem con el DJ y productor, agitador de la noche madrileña, AREK. Aunque también debemos mencionar que nuestro querido músico se ha aliado con múltiples artistas emergentes, tanto de Madrid como de Londres, a los que podremos escuchar en los diferentes temas de este trabajo. Este trabajo conjunto ha dado como resultado un concepto muy bien definido y marcado, en gran parte influenciado por artistas como David Bowie, James Blake o Tino Casal. Eso sí, haciendo notar ese toque tan urbano que identifica tan bien a AFKAR. Seis temas en los que confluyen armonías, bajos y ritmos cuidados, con una interpretación vocal y sintetizadores cargados de personalidad.
Con este EP, AFKAR da un gran paso al frente, demostrando una vez más su capacidad artística y su gran versatilidad. Y es que es músico, cantante, actor y bailarín. Ya ha demostrado todo su talento en teatros, estudios de grabación y TV durante mas de una década. Sin embargo, ahora, plasma una madura visión artística y musical en su proyecto nuevo, «Dosis». ¿Lo habéis escuchado ya?, ¿qué os ha parecido?