No mentiremos si diremos que los conocimos gracias a su exitosa canción «Stolen Dance», que una década después de su lanzamiento acumula más de un millón de reproducciones en Spotify. Pero es que el legado que Milky Chance va mucho más allá de esta canción con la que enamoraron a toda una legión de seguidores. Tienen alma y un ímpetu por hacer bien las cosas, por convertir en magia todo lo que tocan. Podemos decir que el efecto de los alemanes Clemens Rebhein y Phillipp Dausch ha trascendido cualquier tipo de frontera y que, diez años después, pueden seguir presumiendo de sus más de 14 millones de oyentes en plataformas digitales. Un dato que tiene su debida repercusión en los conciertos, pero también en cada lanzamiento nuevo que nos regalan. El último de ellos fue, precisamente, ayer viernes 9 de junio. Y es que tras haber sorprendido a propios y extraños con adelantos como «Colorado» o «Synchronize», llegaba el momento de dar la bienvenida a su nuevo, potente y necesario trabajo discográfico, «Living In A Haze».
Un álbum que suena realmente clásico a primera escucha y que está compuesto de 12 mini obras maestras que pueden valerse por sí mismas. Un álbum que está cargado de esa impronta tan característica que tienen y que suena más a Milky Chance que nunca. Un sello y personalidad que se han mantenido firmes a lo largo del tiempo y que no se han visto quebrados. Quizás por ese anhelo latente de no querer someterse a la industria musical y querer ser independientes, contra todo pronóstico. «Salimos de nuestra zona de confort para hacer este álbum. Fue liberador y lo sentimos como un nuevo capítulo para nosotros. Nos dimos el espacio y la energía para sumergirnos de verdad en la composición y la producción, probamos cosas nuevas, trabajamos con colaboradores increíbles como Charlotte Cardin y Fatoumata Diawara, y creamos, lo que pensamos que es un álbum colorido y diverso», han querido explicar ellos mismos, de hecho.
Ahora, con este álbum ya en la calle, se disponen a presentar sus nuevas canciones en directo. Por el momento y a falta de que confirmen nuevas fechas, sabemos que estarán todo este verano recorriendo multitud de escenarios de Estados Unidos. Nosotras, mientras esperamos a que confirmen nuevos conciertos por Europa, queremos aprovechar para recuperar la entrevista que le hicimos el pasado abril de 2022 a Clemens Rebhein. Por aquel entonces, pocos detalles nos pudo dar sobre «Living In A Haze», aunque sí que habían visto la luz ya «Colorado» y «Synchronize». ¿Queréis saber todo lo que nos contó?
Aunque sólo han pasado tres años desde que la pandemia nos azotara a todos por igual, hemos de reconocer que es un hecho que nos cambió por dentro. Que se lo digan si no a la artista y compositora italiana Sara Ardizzoni, que es quien se esconde tras el proyecto musical de Dagger Moth. Sensible, emotiva y con un talento brutal, compuso un álbum de 10 durante este periodo, con el que nos ha enamorado por completo. Producto de todas estas vivencias, vio la luz «The Sun is a Violent Place». Un disco que, a pesar de todo, le ha dado muchas alegrías y que hace muy poco, pudo presentar en directo en el Primavera Pro de Barcelona. Pero mejor si es ella misma quien nos da todos los detalles.
Para todo el público español que no te tiene en su radar musical, ¿quién es Dagger Moth y cómo empieza en la música?
Dagger Moth soy yo, es mi trabajo en solitario. Un proyecto en el que mezclo guitarras eléctricas, electrónica y voz. Al mismo tiempo, bebe de una dimensión muy solitaria y de una pluralidad de influencias diferentes. Me inicié en la música de niña, primero como ávida oyente y melómana. Me empapé del sonido en mi casa y luego, al final de la adolescencia, empecé a tocar la guitarra.
Entendemos que la pandemia fue un momento clave para el proyecto, ya que fue cuando concebiste «The Sun is a Violent Place», ¿cómo recuerdas este proceso creativo y compositivo?
Muy polifacético y muy solitario. Para mía fue como una mezcla de impulso creativo y alienación, moldeado por una extraña sensación de tiempo que se sentía suspendido e interminable. Aunque también fue amenazador y enigmático. El proceso de grabación de este álbum se convirtió en una especie de capullo salvífico en el que refugiar y almacenar emociones, a menudo contradictorias.
Teniendo todo esto en cuenta, ¿qué ha significado este álbum para ti?
Evidentemente, me ayudó a atravesar un periodo muy complicado. Pero al mismo tiempo, estar encerrada en casa con una agenda vaciada de obligaciones como nunca antes, me dio la oportunidad de explorar y cincelar realmente mis ideas con una minuciosa atención al detalle, tanto durante el proceso de composición como durante las semanas de grabación y premezcla (ya que lo grabé yo misma en casa). Sigo pensando que este trabajo enmarca con mucha precisión un momento concreto de mi vida que, sin duda, representa un punto de inflexión a muchos niveles.
¿De qué manera has construido todo tu imaginario sonoro?
Realmente surgió de forma natural, no tenía un camino predeterminado que seguir, simplemente intenté traducir en música una mezcla muy concreta de estados de ánimo (incredulidad, alienación, angustia sigilosa, suspensión, calma aparente).
¿Y las letras?, ¿qué importancia tienen para ti?
La música siempre es lo primero para mí, pero las letras tienen su importancia. Cuentan historias que tengo en la cabeza, secuencias, visiones. Me gustaría que de las palabras sugirieran imágenes sin explicar demasiado, siguiendo el mismo flujo cinematográfico que tiene el sonido.
También has colaborado con tres grandes profesionales como Victor Van Vugt, Fabrizio Baioni y Alessandro Gengy de Guglielmo. ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?
Fabrizio es un querido amigo mío, batería y compositor electrónico de gran talento, y contribuyó con algunos ritmos adicionales en tres canciones. Alessandro es un ingeniero de masterización muy competente de Milán. Victor, probablemente el más conocido de los tres – antiguo colaborador de Nick Cave, PJ Harvey o Beth Orton -, me ayudó a finalizar el proceso de mezcla. Con él trabajé a distancia y fue muy respetuoso con mis arreglos y orientación artística.
¿Qué significó para ti actuar en Primavera Pro?
¡En realidad, me siento muy afortunada, ya que es mi segunda vez en este festival! La primera fue en 2018, en uno de los grandes escenarios con una banda italiana: Cesare Basile & Caminanti. Pero este año, el estar allí con mi proyecto en solitario, significó aún más. Es una experiencia increíble, a nivel profesional y emocional.
Más allá de este festival, ¿cuáles son los próximos pasos de la banda?
Bueno, como la «banda» soy sólo yo, tengo bastante libertad para decidir los pasos y el ritmo. Probablemente me tome un poco de tiempo libre – he estado de gira desde el otoño pasado para promocionar el nuevo álbum -, mientras planto las semillas de un par de proyectos paralelos.
¿Cómo ha evolucionado el proyecto desde que empezaste a grabar y cuál es el mayor aprendizaje que te has llevado de ese momento?
Empecé con Dagger Moth, mi proyecto en solitario, en 2012 y la trayectoria siempre ha sido consistente, tanto a nivel artístico como de ética de trabajo: una atrevida curiosidad por experimentar con sonidos de guitarra, electrónica y loops, además de haberle dado siempre un enfoque profundamente arraigado en el DIY. Estar sola en el escenario es a la vez liberador y muy exigente, así que, a medida que pasa el tiempo, esta dimensión sigue definiendo nuevas percepciones de autoconciencia.
Quedan dos preguntas con las que nos gusta terminar siempre. La primera es, ¿qué canción tuya identifica mejor el momento en el que te encuentras y por qué?
Ahora mismo, la canción que probablemente mejor se adapte es «Slow Motion Collapse», ya que es bastante reflexiva, enigmática pero también potente. Para mí, desvela una energía propulsora, que te lleva de aquí para allá.
Y por último, ¿cuál es la verdadera locura que ha hecho por la música?
El mero hecho de intentar hacer carrera en la música hoy en día, sin atenerse a ciertas normas, ¡es pura locura!
Justo cuando Soyla presentaba su primer trabajo discográfico homónimo, la pandemia azotó a todo el mundo, paralizándolo y encerrándonos a todos en casa. Han pasado ya tres años desde aquel 2020 complicado para todo el mundo y la normalidad ha vuelto para nuestras vidas. Que se lo digan si no a la banda catalana que en 2022 presentó su nuevo álbum «STOY» y, ahora, se dispone a reeditar algunas de las canciones que el COVID no nos dejó disfrutar en vivo y en directo. De esta manera, y acompañados de amigos y artistas, han publicado las nuevas versiones de «Ola Imperfecta» junto a Jere, «Robots» con A Cámara Lenta, «Gritos» en colaboración con Rafa Pons y la más reciente, «Neones Rojos», con Alison Darwin. El inicio de una nueva etapa profesional y musical para la formación catalana que, muy pronto, presentará este nuevo EP al completo. ¿Alguien está como nosotras?, ¿alguien más con unas ganas tremendas de escucharlo de principio a fin?
Un año 2023 repleto de música y de canciones, pero también de conciertos veraniegos. Y es que los barceloneses Soyla están más que dispuestos a comenzar con su gira de presentación. Tal es así, que los podremos ver este mismo viernes en la Sala Continental de Barcelona junto a Gigante (9 de junio), en la Casa de la Mar de Castellón (16 de junio) y en la de Valencia (17 de junio), y en El Perro de la Parte de Atrás del Coche de Madrid (29 de septiembre), a falta de muchas más fechas por confirmar.
Pero mientras todo llega, hemos querido aprovechar para charlar largo y tendido con Micky Laborde, vocalista y front-man de Soyla. ¿Queréis saber todo lo que nos explicó sobre este ecléctico y diverso proyecto que tanto nos ha cautivado? Pues dale al play y disfruta, ¡no te pierdas ni un sólo detalle!
Con «Mariposas» abrió una brecha, que fue creciendo poco a poco, también gracias a colaboraciones ya icónicas como la que se marcó con Rayden en «Matemática de la carne». Aunque, sin duda, con la canción con la que nos ganó el corazón por completo fue con la desgarradora e íntima «Entre Tirso y Benavente». Pero es que ahora, Bely Basarte se ha decidido a empezar 2023 de la mejor manera posible. Tras actuar en los Premios Goya 2023, arrancar en abril con su nueva gira y arrasar con sus primeros adelantos «me cuesta tanto olvidarte» y «M-30», llega el turno de la positiva «Contigo».
Un tema que marcará un antes y un después en su carrera, y que arroja un poco de luz. A ritmo de pop y con esa voz preciosa que Bely tiene, ha querido explicar que esta canción «nació en un torbellino de emociones amorosas. Estaba en las nubes y sentí la necesidad de capturar esa explosión de felicidad en una canción pegajosa». La mejor manera de celebrar el amor sano. «Quiero que la gente sienta la misma emoción y euforia que experimenté al principio de mi relación. Es un recordatorio de que el amor puede ser increíblemente divertido y liberador, y que todos merecemos esa felicidad», añade. Además, ha llegado acompañada de un divertido videoclip, que ha sido obra y arte del director Joaquín Reixa del estudio creativo Omglobal.
Un himno perfecto que, junto a los dos anteriores, formará parte del nuevo e inminente EP de la compositora madrileña, que verá la luz dentro de muy poco. Mientras tanto, Bely continuará con su gira «Bomba de humo», que arrancó la pasada en Salamanca y que seguirá por multitud de ciudades a lo largo y ancho del verano. De hecho, la próxima cita será el 12 de julio dentro del ciclo de El Patio de Mahou en Madrid. Pero atención, porque también pasará por Alicante, Barcelona, Córdoba y Sevilla, entre muchos otros lugares.
Es una de las voces de nuestra generación, es uno de los talentos musicales más emocionantes de nuestra escena y un «volcán que te toca con una guante de seda». Carolina Alabau lleva el arte en las venas. Nacida en el seno de una familia de músicos clásicos, creció con la copla española sonando en el coche cada verano e influenciada por la música latinoamericana, es creadora de dos álbumes preciosos como son «Primera mirada» y «Meraki», en colaboración con la violinista Èlia Bastida. Sin embargo, ahora, la autora catalana se encuentra en el mágico proceso de dar vida a su tercer trabajo discogrráfico «Una frase imaginada», con Javier Limón a la producción y composición.
Un proyecto que surge desde el amor al propio folclore, pero con ese sabor tan latinoamericano. Un proyecto que la propia Carolina Alabau asegura que no existiría sin Javier Limón (una figura importantísima dentro del sector de la producción musical, al haberse alzado con 10 Premios Grammy). Juntos, han conseguido montar una dupla de escándalo. El tándem musical perfecto para que todas las canciones suenen bonitas, para que todas las canciones salgan desde el corazón. Un proceso que nace de dentro a fuera y que ha permitido que ambos exploren detalles tan sutiles como la creación de un sentimiento o de una emoción, el olor antes de la tormenta y el más minúsculo de los inicios. Un trabajo de investigación, que ha tenido un único objetivo: poder expresar de la mejor manera las historias que yacen en las letras de las canciones.
Un proceso emocionante que, por lo pronto, nos ha dejado el primer sencillo de adelanto, que también lleva por título «Una frase imaginada». Para todo lo demás que está por llegar, habrá que esperar. Eso sí, la charla que hemos tenido con la propia Carolina Alabau no nos la quita nadie. Fue preciosa y mágica, así que os la dejamos a continuación. ¿Quieres saber todo lo que nos contó sobre su proyecto musical?
Huyen de las etiquetas musicales, abogando por un estilo único y un sello identitario único. Quizás, por eso, la banda italiana Guatemala haya supuesto un verdadero descubrimiento para nosotras. Tras haber estrenado recientemente su nueva canción «Messaggio», que supone y un antes y un después en su carrera, y tras haber actuado la pasada semana en el Primavera Pro de Barcelona, hemos tenido la oportunidad de charlar con ellos. Un auténtico placer si se trata de conocerlos más y mejor.
Para todo el público español que no os tenga en su radar musical, ¿quiénes son Guatemala y cómo empezásteis en la música?
Guatemala es una banda rara surgida en Italia, que ni siquiera puedde ubicarse dentro del ecosistema actual musical italiano. Nos conocimos en la universidad, en fiestas, pubs y jam sessions. En todos estos espacios construimos nuestras identidades, necesitábamos una música que pudiera describir la incierta condición de los jóvenes estudiantes que buscan algo de despreocupación y aún así quieren que sus problemas sean representados.
«Messaggio» es vuestro último single, ¿cómo surgió esta canción y qué significa para vosotros?
«Messaggio» expresa una violenta necesidad de honestidad en oposición a la moderna forma superficial de vivir el romance. Hay una falta de conexión humana en las historias de amor de hoy en día, ya que escondemos nuestras inseguridades detrás de mensajes de chat. Nuestra generación creció dentro de este sistema. Sin embargo, sentimos la necesidad de vivir las emociones más allá de los dispositivos.
¿Es esta canción el comienzo de un nuevo camino?, ¿es uno de los primeros adelantos de un futuro álbum o EP?
Por supuesto que lo es. De hecho, después de cuatro singles que forman parte de una narración circular, «Messaggio» es la primera producción de un nuevo capítulo. Pronto publicaremos un EP, en el que participará un nuevo miembro de la banda, que ha actuado en España con nosotros, y algunos nuevos experimentos sonoros que estamos impacientes por publicar.
¿Cómo es y cómo vivís desde dentro todo el proceso creativo y compositivo en Guatemala?
Vivimos una vida caótica, entre horarios musicales, universidad, problemas de alquiler e inestabilidades de la vida privada. Todo ello, hace que renovemos constantemente nuestros sentimientos, que después traducimos en canciones. Sobrevivimos juntos haciéndonos un regalo cada vez que a alguien se le ocurre una nueva idea. Todos somos multiinstrumentistas y todos escribimos las letras juntos, sin embargo somos personas totalmente diferentes. Por lo tanto, cada canción no es la idea de una sola mente, sino la mejor muestra del grupo social al que pertenecemos.
¿De qué manera habéis construido todo vuestro imaginario sonoro?
Gracias a nuestros diversos orígenes, cada uno de nosotros aporta una influencia única al sonido del grupo, sin intentar nunca ajustarnos a un género de referencia. Más bien explotamos este contraste interno para garantizar una combinación original de opciones musicales. Por eso, nunca encontramos artistas más grandes que sirvan de referencia para describir nuestra música. Y también por eso nuestro público recuerda y reconoce a Guatemala.
¿Y las letras?, ¿qué importancia tienen para vosotros?
No contamos historias personales, sino la gran historia que vive hoy nuestro grupo social. Intentamos representar todas esas emociones que los jóvenes vivimos en secreto: las dudas sobre nuestro futuro, la soledad y la sensación de estar perdidos en un mundo sin espacio para nosotros. La autoaceptación es lo que necesitamos para sentirnos juntos más ligeros y eso es lo que buscamos sobre nuestra forma de vivir el sexo, la culpa, la esperanza y las responsabilidades. Cuando el público canta con nosotros en nuestros conciertos, sentimos que unidos nos sentimos libres.
¿Qué ha significado para vosotros actuar en Primavera Pro?
España es ahora nuestra segunda casa, después de tocar en Valencia y ahora en Barcelona, encontramos en el festival Primavera el mejor público de la historia: gente que se paraba de verdad delante del escenario y se quedaba allí para escuchar de verdad y preocuparse por lo que intentábamos comunicar. Inmediatamente el público para el que tocábamos empezó a crecer y, después de las dos primeras canciones, nos encontramos actuando delante de muchísima gente que realmente bailaba nuestra música.
Más allá de este festival, ¿cuáles son los próximos pasos de la banda?
El festival Primavera ha sido un paso fundamental que nos asegura que ahora nos podemos sentir lo suficientemente seguros como para ir a tocar al extranjero en cualquier lugar y saber que la gente vibrará con nuestra música, incluso sin entender las letras. Así que estamos planeando algunos nuevos conciertos en el extranjero para el futuro y estamos deseando hacerlo presentando el nuevo EP, que estará disponible pronto.
¿Cómo ha evolucionado el proyecto desde que empezasteis a rodar y cuál es el mayor aprendizaje que os habéis llevado desde ese momento?
Guatemala siempre ha cambiado en su esencia, ya que hemos vivido tantas experiencias desafiantes tan rápido. De ser sólo una joven banda de estudiantes, nos encontramos tocando por toda Italia y en el extranjero, aprendiendo a ocuparnos de todos los aspectos que hay detrás de la música, desde las redes sociales hasta el merchandising y construyendo un material de amigos y artistas en los que apoyarnos y que, además, no dejan de crecer. Sabemos que nada se puede conseguir realmente solo y que lo que puedes hacer con gente en la que confías es siempre mejor de lo que esperas.
Quedan dos preguntas con las que nos gusta terminar. La primera es, ¿qué canción vuestra identifica mejor el momento en el que os encontráis y por qué?
«San Cataldo» es, probablemente, el single que mejor representa ahora nuestra identidad. Con él, queríamos regalar a nuestro público una especie de himno o alegatp en defensa de nuestras imperfecciones. Esta conciencia de uno mismo es un paso necesario antes de llegar a la aceptación de uno mismo y, luego, sentirse bien con los demás.
Y por último, ¿cuál es la verdadera locura que habéis cometido por la música?
Sinceramente, es probable que hayamos desordenado nuestras influencias musicales en este proyecto, dando vueltas para encontrar algo que no pudiéramos encontrar en otra parte. Simplemente no nos importaba en qué categoría musical encajaría nuestra música. Más bien queríamos hacer coincidir nuestros lenguajes musicales personales, adaptando sus diferencias para encontrar una forma común de comunicarnos. Siempre es como apostar y, quizás, sea esta imprevisibilidad lo que hace que nuestros oyentes siempre sientan curiosidad por lo nuevo.
El poder de la música es magnético e inevitable, un hecho completamente místico que nos recarga de energía y que es capaz de cambiarnos y mejorarnos el estado de ánimo. Especialmente si cuando esta música, viene de la mano de una artista tan talentosa como es Andrea Mir. Hasta hace bien poco, no la teníamos en nuestro radar, pero descubrirla ha significado todo un mundo de posibilidades. Más cuando acaba de pegar un gran salto al vacío como este, más cuando ha experimentado un cambio de lo más significativo, regalándonos así su nueva canción, «The Kids». Un tema que supone el tercer adelanto de su nuevo e inminente trabajo discográfico, tras la irrupción de «alas y garras meet» y «hágase tu voluntad». Magia en estado puro y un bucle infinito del que no queremos salir nunca más.
¿Focalizamos nuestra energía en lo que realmente nos gusta, en encontrar nuestro sitio en este mundo tan mezquino y cruel? Bajo esta clara premisa, la artista y compositora catalana nos ha regalado una nueva canción preciosa, con la que nos invita a centrarnos en lo que verdaderamente nos importa. Un aprendizaje vital que la propia Andrea ha llevado al límite y ha explotado sin medida. Más con estos nuevos temas que nos está presentando y que, quizás, se alejan un poco de lo que nos avanzó con su álbum de debut «Arribes tard» en 2018. Cinco años han pasado desde entonces y nuevas influencias han llegado a su vida, de la mano de Kanye West, Travis Scott, Billie Eilish e incluso Beyoncé. Aunque hemos de reconocer que el verdadero germen partió de unas declaraciones de John Frusciante, guitarrista de Red Hot Chili Peppers. De hecho, su voz aparece en la introducción de «The Kids».
Aunque mejor si dejamos que sea la misma Andrea Mir quien nos dé todos los detalles sobre su proyecto musical. ¿Qué os parece la idea?, ¿nos acompañáis en este viaje musical de emociones?
Que llevamos años y años cantándole al amor en todas sus formas es un hecho más que probado. Es fuente de inspiración para multitud de artistas y compositores, sean del género que sean. Porque lo sentimos y lo vivimos, porque está presente en todas y cada una de las cosas que hacemos, y porque se manifiesta en múltiples formas. No sólo existe el amor romántico, también está el platónico e incluso el familiar o el amistoso. Y seguro que alguno nos dejamos por el camino. Un concepto que el rapero de Carabanchel Recycled J ha querido explotar en su último trabajo discográfico «Casanova», que vio la luz el pasado viernes 2 de junio. En su caso, baila libre entre los dos primeros tipos que hemos mencionado, mostrando así su faceta más íntima, personal y vulnerable. Porque, al final, ¿qué somos los seres humanos si no somos capaces de sentir un ápice de amor?
Con tintes del rap y el hip hop, que es de donde viene él, pero con sonoridades pop, no podemos evitar pensar que este álbum está, en cierto modo, plagado de tristeza y de melancolía. Lejos de la chulería que incluso parece denostar el título del mismo, Jorge Escorial y Recycled J, Recycled J y Jorge Escorial parecen fusionarse en estas doce canciones. Además, no cuenta con ninguna colaboración vocal, lo que hace que ese toque íntimo recaiga sólo sobre él y que permanezca intacto. Sin duda alguna, es todo un viaje musical al interior del artista, pero también de la persona y del alter ego que se esconde detrás. Eso es lo que hace que conecte, aún más si cabe, con el público.
Doce canciones que han sido compuestas en Colombia, mano a mano con Selecta, quien ha ayudado a Recycled J en la composición de alguna de las letras. Por su parte, otro de los aspectos que nos ha llamado la atención, ha sido el concepto artístico que envuelve las propias canciones, desde los videoclips hasta el propio arte del disco. Rojo intenso y con una simbología muy particular, con las rosas presentes siempre – de alguna manera u otra -, como símbolo del amor y todo lo que este representa. Para nosotras ha sido una grata sorpresa, a pesar de que este género no es nuestro fuerte. Pero este ha sido el álbum que nos ha acompañado durante todo el fin de semana.
Han sido uno de nuestros grandes descubrimientos, no es para menos si tenemos en cuenta el enorme talento y proyección que tienen. Lo de Merino es difícil de explicar si no los has escuchado con anterioridad, pero una vez entras en su particular universo sonoro, ya no hay marcha atrás. En este arduo camino de redescubrimiento y conocimiento, nos están preparando para la gran llegada del que será su segundo trabajo discográfico «Himnos de guerra», que al fin será nuestro en otoño y apenas tres años después del que fuera su álbum de debut, «Piel, equilibrio y humo». Tiempos complicados se han sucedido por medio y muchas ganas de seguir regalando el mayor de sus bienes: su música.
En este sentido, el pasado jueves 1 de junio estrenaron su nuevo y más reciente sencillo de adelanto «Bailando con lobos». Un grito de motivación, una inyección de fuerza para hacer a uno sentirse invencible, la necesidad de resaltar la importancia de tener al lado a las personas adecuadas para poder enfrentarnos a las dificultades. Un nuevo himno como todos los que formarán parte de este trabajo discográfico, grabado a medio camino entre Blind Records (Barcelona) y La Casa Murada (Tarragona) y bajo las directrices de los siempre imprescindibles Santos & Fluren. Un trabajo discográfico que se avecina épico y que artísticamente será una joya, no solo por los temas que lo conformarán, también por ese peso y carga visual de las portadas, inspiradas en el «Guernica» de Picasso. Resaltar el trabajo gráfico de María Vaquero (EMEVDE), que ha sido de 10.
Ahora, tras una gira de escándalo que los ha llevado ya por multitud de escenarios y ciudades – la última de ellas Toledo -, la banda madrileña se prepara para seguir regalándonos estas joyas musicales en directo. El Cooltural Fest de Almería (17 a 19 de agosto), el MUWI La Rioja Music Festde Logroño (del 31 de agosto al 2 de septiembre) y el DCODE Festival de Madrid (9 de septiembre) serán las siguientes citas, aunque la más grande será el próximo 28 de octubre en La Sala del WiZink Center de Madrid. Aunque antes de que ese momento llegue, os dejamos la entrevista que les hicimos hace algunos días.
No hay nada como aprovechar este primer domingo de junio, para dar un repaso a algunas de las propuestas musicales más prometedoras de nuestra escena, tanto a nivel nacional como internacional. Un día más, aprovechamos para activar nuestro radar musical y descubrimos los universos sonoros de Obstans, A:AM, Ally London y Le Husky. ¿Alguien más dispuesto a acompañarnos en este viaje repleto de talento y de música?
Obstans nace como un puro experimento de dos amigos que, a guitarra y voz, han enamorado y cautivado a propios y extraños. Dos autores y artistas escandinavos que producen música de una forma nueva e intrigante, mezclando géneros y contando historias, preparando su EP de debut y creciendo cada día a día. Una filosofía de vida que nos ha atrapado por completo. Significativas, enérgicas, dinámicas, la banda es ecléctica y mezcla un poco de todo. De hecho, sus canciones desdibujan las líneas entre el pop alternativo y el rock alternativo. Y a falta de la llegada de su nuevo e inminente trabajo discográfico, «Did I make you cry» es la primera prueba de ello.
Desde Cataluña, llega el proyecto musical de A:AM. Cantante, compositor, productor y multi-instrumentista, siente un especial afán por combinar elementos de la miríada de géneros que ha estudiado a lo largo de su vida ha llevado a Albert a un viaje de identidad propia e innovación. Producto de este arduo trabajo y de tratar de mirar hacia dentro, el artista acaba de regalarnos su primer e irreverente sencillo. «Kerosene» llega con la clara intención de sorprender y atrapar. Una canción completamente diferente a lo que estamos acostumbradas a escuchar, ya que no cuenta con la instrumentación habitual, ya que el propósito del proyecto era crear una canción sólo con sonidos de la naturaleza. Se grabó un gran número de sonidos y, con una producción cuidada.
Tras el lanzamiento de EP de debut el pasado año, la artista emergente Ally London sigue más que dispuesta a seguir presentando música. En este sentido, acaba de regalarnos su nuevo sencillo, «Stole from Heaven». Una tema que contrasta drásticamente con su estética y carrera anterior de «chica triste». Inaugurando así su nueva etapa profesional, este tema de amor happygo-lucky nos ha robado el corazón por completo. Pura honestidad emocional y vulnerabilidad, a ritmo de melodías pegadizas y ritmos que no puedes bailar. Y es que la artista de Tennesse pero afincada en Londres, se inspira en «iconos del pop triste como Ethel Cain y Phoebe Bridgers». El resultado es que respira pura autenticidad.
Es en 2006 cuando nace el proyecto musical de Le Husky en plena oleada de la escena independiente de Montreal. Con un universo de lo más complejo, en el que se mezclan canciones pop y melancolía, enseguida comienza a hacerse notar gracias a una maqueta casera de una rara sensibilidad que rápidamente se sitúa en los primeros puestos de las listas universitarias y comunitarias de Quebec. Un año después publica su primer trabajo «Chanson moderne pour cyniques romantiques», con el que empieza a girar por multitud de escenarios. Una carrera repleta de éxitos, que nos ha traído hasta el día de hoy. Pleno 2023 e inicio de una nueva fase para el artista, que acaba de estrenar su nuevo EP titulado «Un zoo la nuit».
Dorian siempre será una de las bandas de nuestra vida. Creadores de himnos tan emblemáticos como «La tormenta de arena», «A cualquier otra parte», «Los amigos que proerdí», «Verte amanecer», «La mañana herida», «Arrecife» o «Paraísos artificiales», entre infinidad de títulos más; siempre presentes y siempre capaces de poner las palabras exactas a todos y cada uno de nuestros sentimientos. Precisamente por eso, desde que los descubriéramos, se han convertido en nuestros imprescindibles, en nuestra banda sonora vital. Nunca los veremos lo suficiente en directo, ni nunca nos emocionaremos lo suficiente con ellos. No es para menos si tenemos en cuenta que, tras cerca de dos décadas sobre los escenarios, han sabido hacerse a sí mismos, reinventándose y explorando ese imaginario tan particular, que no deja de juguetear con diferentes sonoridades, a medio camino entre el pop y la electrónica.
Con esta sensación tan bestial y el buen sabor de boca que dejan en todos sus conciertos, y después de haber disfrutado a lo grande de ellos el pasado mes de noviembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona, la Ciudad Condal se prepara para un nuevo asalto de Dorian. En esta ocasión, será en el marco del Suite Music Festival, un ciclo de directos de lo más ecléctico, que se celebra durante todo el año y que junta a los mejores artistas y bandas del panorama musical, tanto nacional como internacional. En este sentido, los catalanes aterrizarán el próximo 15 de junio en Gran Teatre del Liceu de la localidad. Una noche que se plantea de lo más mágica y especial y en la que, seguramente, haya más de una sorpresa. Desde luego, no podemos estar más emocionadas por ver de nuevo en acción a Belly, Marc, Bart y Lisandro. ¿Tienes ya tu entrada? Rápido antes de que vuelen todas, están disponibles en la página oficial del festival: suitefestival.com.
Fue ayer cuando se estrenaron en los escenarios del Primavera Pro, aunque esta noche todavía les queda un último asalto en el Night Pro en el Parc del Fòrum. Es el gran aterrizaje de la delegación italiana en el Primavera Sound, impulsada por Puglia Sounds, Italia Music Export y Emilia Romagna Music Commission. Es el gran aterrizaje de una gran banda como es European Vampire, quienes nos han cautivado por completo con su estilo, con su personalidad y con esa capacidad de ver y analizar el mundo, canalizándolo y convirtiéndolo en música. A ritmo de electrónica, han sido capaces de crear un pack completo con el que sorprender a todo el mundo. Y es que con canciones como «International Girls Club» o álbumes como «Forever Speeding Through Darkness», han marcado un nuevo rumbo. Camino del que hemos podido hablar con ellos largo y tendido.
Para todo el público español que no os tenga en su radar musical todavía, ¿quiénes son European Vampire y cómo empiezan en la música?
Mark Ceiling (MC). European Vampire es más un colectivo suelto que una banda. Lorenzo y yo somos el núcleo del grupo, pero tenemos muchos colaboradores – en primer lugar, Michele, nuestro director artístico – que nos ayudan a dar forma y sabor conceptual y visual a nuestra música. Y no nos olvidemos de nuestro vampiro honorario, Angus. Empezamos en diferentes bandas en el instituto, luego yo estudié música electrónica en la facultad de música. Fue después cuando nos pusimos de acuerdo y empezamos a trastear como dúo.
Lorenzo Sutto (LS). Somos una respuesta hit and dance a nuestra sociedad Tik Tok y nos gustan los trajes, las corbatas y las cosas francesas.
Habéis empezado este 2023 lanzando vuestro nuevo single «International Girls Club». ¿Qué significa esta canción para vosotros y cómo surgió?
MC. Musicalmente, quería experimentar un poco más con sonidos de piano acústico en un contexto house, intentando aportar algo de contraste con sonidos dance de finales de los 90’s principios de los 00’s.
LS. No sé, supongo que quería exponer a un cierto tipo de gente que parece vivir sólo para ir de discotecas en Berlín, pero es más que eso, explica lo poco en contacto con la realidad que tenemos últimamente. Persiguiendo constantemente el síndrome FOMO («temor a dejar pasar») nos lleve donde nos lleve, limitados por una gran cadena de privilegios que de otro modo no harían posible nada de esto. También es nuestra primera canción con una parte en español, que es un poco más romántica que la francesa y la italiana, pero sigue siendo muy conmovedora.
Asimismo, el pasado año 2022, publicasteis vuestro álbum «Forever Speeding Through Darkness», ¿cómo recordáis todo el proceso creativo y de composición?
MC. «Forever Speeding Through Darkness» tardó más de dos años en terminarse y recuerdo ese tiempo con cariño. Nuestra manera de hacer las cosas suele ser dispersa, un poco caótica, dejamos que las ideas fluyan libremente aunque crucen géneros. Es una experiencia gratificante cuando, al final, das forma y sentido unificado a todo ese caos. Y supongo que para mí este álbum es la encarnación de eso.
LS. Simplemente evoca toda la época covídica y postcovídica, esa sensación de estar completamente perdido, de no saber qué hacer ni quién ser. Incluso la forma en que está dividido el disco, con la parte «Forever Speeding» más bailable y la parte «Through Darkness» más lúgubre y oscura. Ambas reflejan ese ambiente esquizofrénico de aquella época. Una gran época para escribir, pero no la mejor para vivir.
¿De qué manera habéis construido todo vuestro imaginario sonoro?
MC. Recogemos muchas influencias y géneros que hemos escuchado a lo largo de los años. Mientras que Lorenzo tiene un montón de influencias brit pop e indie, mi paleta bebe mucho de la música electrónica de baile, pero también del prog de los 70. Creo que hemos encontrado un terreno común en la música electrónica, ya que es lo suficientemente dúctil como para que experimentemos y seamos libres a la hora de explorar diferentes estados de ánimo y vibraciones.
LS. Yo vengo del rock and roll como músico, aunque siempre he sido un gran fan de la música electrónica y de baile, sobre todo de los 80 y especialmente de Inglaterra, así que sólo tenía que encontrar el equivalente a la fuerza motriz de un acorde de potencia. Una vez lo conseguí, para mí fue como volver a la normalidad, por supuesto con muchas más posibilidades en cuanto a sonidos y efectos
¿Y las letras?, ¿qué importancia tienen para vosotros?
MC. Creo que las letras son la voz, la manifestación del personaje que construimos. Son una parte integral en la creación de la narrativa y el estado de ánimo de nuestras canciones, aportando lujo y decadencia.
LS. Nuestro proyecto se llama European Vampire y no Vampires, y eso es porque canto y escribo las letras de estas canciones pensando en un personaje en particular. Él nunca llega tarde, nunca llega pronto, uber-socialite, felliniesque criatura nocturna de la que trata todo esto. El camuflaje puede caer a veces, pero la imagen permanece intacta, como una especie de estatua que una vez estuvo viva. Cantamos sobre la muerte, la moda, el sexo, las drogas, la violencia, pero también sobre el amor, la pasión, las relaciones, los remordimientos y la pérdida. Y lo hacemos utilizando las tres lenguas europeas que mejor dominamos: el italiano, el francés y el inglés. A veces jugamos con los sonidos y con las imágenes de una lengua frente a otra, lo cual hace que cometas errores gramaticales que harán que la frase sea más conmovedora que antes.
Otro aspecto que nos ha llamado la atención es la imagen que rodea a las canciones, y la atmósfera cinematográfica que habéis recreado. ¿Cómo nació este concepto artístico más allá de la música?
MC. Yo diría que la parte visual de este proyecto es tan importante como la propia música. De hecho, cuando empezamos a esbozar el álbum, ya estábamos pensando en cómo crear, visualmente hablando, un ambiente, imágenes vívidas que ayudaran a reforzar el significado que hay detrás de nuestra música.
LS. Nuestra música y nuestra mezcla estética son fundamentales la una para la otra. European Vampire es una criatura robada de los sueños más oscuros de Bowie, de los últimos días de Chet Baker en Amsterdam y de las revoluciones perdidas de franceses e italianos. Todo el concepto del hombre siempre trajeado, vestido igual, terriblemente elegante, pero nunca fuera de lugar tiene para nosotros la misma importancia que un traje de superhéroe, que en nuestro caso se convierte en un antihéroe, vagando por las fiestas más glamurosas de las noches en busca de otro crepúsculo interminable que nunca llegará.
¿Qué supone para vosotros actuar en el Primavera Pro?
MC. ¡Es un gran logro y una buena oportunidad para expandir nuestra europeidad!
LS. Estuve en el Primavera Festival el año pasado y fue una de las mejores experiencias de mi vida, y actuar en el Primavera Pro justo un año después me hace sentir tan bendecido como siempre.
Más allá de este festival, ¿cuáles son vuestros próximos pasos para la banda?
MC. Todavía tenemos que terminar la gira, después de eso, ¡volvemos a la mesa de dibujo, ya que tenemos que seguir trabajando en el nuevo material que estamos escribiendo!
LS. Una nueva grabación que ya tenemos en mente, esta vez con instrumentos y con un sonido más orgánico. La verdad es que estoy deseando volver al estudio.
¿Cómo ha evolucionado el proyecto desde que empezasteis a grabar y cuál es el mayor aprendizaje que os habéis llevado de ese momento?
MC. El proyecto empezó conmigo y con Lorenzo haciendo el tonto en mi habitación, y ver cómo ha crecido, tanto en complejidad como en alcance, ha sido increíble. Nos llevó bastante tiempo y un poco de testarudez, así que diría que la principal lección que aprendimos es a tener paciencia.
LS. Ha habido algunas ocasiones en las que Riccardo (Mark Ceiling) y yo estamos a punto de tocar en estos increíbles locales, en las que lo aparto un momento y le pregunto si entiende lo lejos que hemos llegado desde que empezamos en la habitación de su abuelita y nos emocionamos, pero al mismo tiempo sabemos que aún nos queda un largo camino por recorrer.
Nos quedan dos preguntas, con las que nos gusta terminar. La primera es, ¿qué canción vuestra identifica mejor el momento en el que os encontráis y por qué?
MC. Sigue siendo «Forever speeding through darkness», que la que cierra nuestro álbum. Ess la pieza más meditativa y melancólica, la mejor representación de la incertidumbre. Creo que refleja bien mi propio estado de ánimo ahora mismo.
LS. Esa o «Postcard», nuestra canción más infravalorada. Es realmente yo ahora.
Y por último, ¿cuál es la verdadera locura que habéis cometido por la música?
MC. Hacer cosas burocráticas y organizativas, ¡seguro!
LS. Hay muchas estupideces que he hecho por la música, pero todo ha merecido la pena.