Lleva casi dos décadas sobre los escenarios y lo cierto es que es todo un hito ya. Natalia Lafourcade puede presumir de tener toda una legión de seguidores en todo el mundo. Pero es que, la recompensa se la tiene más que merecida.
La cantante de «Hasta la raíz» puede presumir, entre otras cosas, de haber colgado el cartel de «sold out» en Madrid, a poco más de dos semanas del mismo concierto. Un concierto que promete ser emotivo y emocionante a partes iguales. Y es que, sus «Musas» pisarán territorio madrileño, el próximo 16 de febrero en La Riviera.
«Musas» es el último trabajo de la artista mexicana. Un trabajo en el que ha invertido un esfuerzo sobre-humano. Este álbum es un recopilatorio de los mejores temas del folclore latinoamericano. Natalia Lafourcade rinde homenaje a artistas de la talla de Agustín Lara, Roberto Cantoral o de la mismísima Chavela Vargas, entre muchos otros.
Aunque inicialmente, el proyecto surgió como un «capricho» que no sabría si vería la luz, todo esfuerzo y trabajo tiene su recompensa. Y es que al final, Natalia Lafourcade, en colaboración con Los Macorinos, ha visto cómo su disco salía a la calle en dos volúmenes. El segundo de ellos, publicado hace apenas un mes. «Danza de gardenias» fue el primer adelanto de este «Musas Vol.2». Tema al que ha seguido recientemente, «Alma mía».
De momento, este álbum ha supuesto tal revolución que, le ha valido a Natalia Lafourcade, hasta una nominación en los Premios Grammy. ¿La categoría? La de Mejor Álbum Pop Latino por «Musas Vol.1». Aunque finalmente no pudi ser y fue Shakira, con «El Dorado», quien se alzó con el galardón.
Lo que sí que va a poder ser, es el concierto del próximo 16 de febrero. Tomad nota del lugar y la hora: en La Riviera a las 21.00 horas. Promete ser mágico.
[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://www.youtube.com/playlist?list=PLtb2gVB53JbSVxjGez37auySOrtbwGE38″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]«La Luz» fue, el pasado año, uno de los grandes descubrimientos musicales. Penny Necklace ya presentó esta obra de arte el pasado mes de septiembre en El Sol, pero en esta ocasión, era el turno del Café La Palma. El pasado 27 de enero brilló. Aunque lo podría haber hecho mucho más, de no ser por los problemas técnicos de la sala.
Aquella noche, Penny estuvo acompañada por los enérgicos y eléctricos Pheromone Blue, que se salieron y rompieron todo tipo de esquemas.
La estuvimos viendo hace unos meses en la Sala El Sol. Pero hay ciertas luces que merece la pena ver varias veces en la vida. Eso es lo que pasa cuando escuchas a Penny Necklace y «La luz». Jamás te sacias y siempre quieres más. Deseas una y otra vez atravesar los paisajes más «Fríos», estancarte en los colores más «Neutros», y finalmente alcanzar los parajes más «Cálidos».
Sin la intención de que cunda el pánico, avisamos de que sí, Penny Necklace regresa a la capital. Y a falta de unos pocos días para el concierto, quedan ya muy pocas entradas. Este sábado 27 de enero, a las 21.30 horas, Odette y compañía regresan a los escenarios de Madrid. Pero en esta ocasión, toca el Café LaPalma.
Y es que el concierto dará mucho que hablar, no solo por el espectáculo en sí. También porque es la ocasión perfecta para celebrar dos grandes acontecimientos: el aniversario de la propia sala y el cumpleaños de la «front-woman» de la banda.
Ante una celebración de tales magnitudes, los chicos de Penny Necklace no podían estar solos sobre el escenario. De acompañarles, se encargarán Pheromone Blue. Este power – trío madrileño con raíces brasileñas, darán una nueva tonalidad a los colores, gracias su mezcla de sonidos. Rock, jazz y pop, se funden con la electrónica más sutil de los sintetizadores, batería híbrida, guitarra y voz.
Con esa fusión de estilos y esa eclosión de sonidos, recorreremos todos los temas de su EP, «She Moves at Night». ¿Y quién sabe si nos encontraremos con alguna sorpresa más?
Sin duda alguna, el 27 de enero será una noche para recordar: entre el rock y la mezcla de colores de Penny Necklace y la electrónica más sofisticada de Pheromone Blue, no habrá nadie que quiera salir del cálido y acogedor Café La Palma.
[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/vSWmMsQSJvg»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Hay artistas que no necesitan cantar o hablar para emocionarte. Les basta con escribir para remover por dentro. Marwan es uno de esos artistas multidisciplinares que canta y escribe a partes iguales. Y que con cada cosa que hace, arrasa como un huracán.
El pasado 12 de enero, el cantautor se subía al escenario del WizInk Center, para presentar su nuevo trabajo discográfico: «Mis paisajes interiores». Casi 4.000 personas se encontraban reunidas en el Palacio de los Deportes. Una realidad que distaba bastante de los inicios del «hijo de un refugiado». El mismo que comenzó en las salas más pequeñas de Madrid.
Pero el espectáculo del día 12, comenzó incluso antes de que el propio Marwan se subiera sobre el escenario. Y es que, en la difícil tarea de abrir tal concierto, se encontraba el maravilloso Pez Mago. Un momento que podría haber sido mucho más mágico y especial, de no ser por el público. Ese público que parece no callar si no es su artista el que está sobre el escenario (y a veces ni eso). A pesar de ello, Lucas – Pez Mago estuvo a la altura de las circunstancias, lanzándose de lleno a las «Piscinas Vacías».
Una vez entrados en calor, llegaba el ansiado turno de Marwan. Marcaban las 21.41 en el reloj, cuando toda la banda saltaba al escenario, dando paso al cantante. Comenzó con «Cosas pendientes». La intención era no dejarse nada en el tintero, por lo que era primordial empezar agradeciendo una y mil veces al público, el haberlo llevado hasta allí.
Agradecimiento y nostalgia. Esos fueron los principales sentimientos que nos abordaron durante todo el concierto. La lagrimilla a punto de salir, con «Cómo hacer que vuelvas» y «Cazador de mariposas».
Tras estos primeros momentos de emoción, Marwan volvió a explicarnos «Palabra por palabra» lo importantes que éramos para él. Y lo hizo bajando del escenario y metiéndose entre el público. Con «Carita de tonto» volvió al lugar de donde había bajado, para continuar con el espectáculo.
Aunque para caritas de tontos, las nuestras. Y es que, el de Aluche tenía mil y una sorpresas y nosotros, ingenuos, tratamos de resolver sin éxito «La ecuación». Pero justo en el momento en el que los «Renglones torcidos» parecían no tener solución, Marwan llamó al escenario a Tato Latorre y Funambulista, para cantar «Los restos de esta historia».
Y de nuevo, emoción. Momento del acústico, con la persona que «es la clase personificada»: Alejandro Martínez. Y por supuesto, con «Ya te estoy imaginando», tema que Marwan no solo cantó, sino que también recitó.
Como «Ángeles» caídos del cielo, Marwan comenzó a entonar las primeras letras de «Puede ser que la conozcas», a la que siguió muy de cerca «Desde que duermes junto a mí».
Con «la única princesa en este reino de bestias», Rozalén, el cantautor madrileño cantó «Las cosas que no pude responder». Y así pasó, que ni respondimos, ni pudimos hablar.
Por supuesto, no faltaron otros temas como «Necesito un país» o «El chándal». Ni faltaron sorpresas, en forma de colaboración. Faltaba el plato grande: Luis Ramiro, «Mi único motor», su único motor, su amigo del alma. Una conexión entre ambos que traspasó cualquier frontera, llegando a todos los que en el público estábamos.
Aparentemente, quedaba poco tiempo de concierto. Pero antes de que un espectáculo llegue a su fin, «Conviene saber» que estos grandes acontecimientos hay que volver a compartirlos con amigos. Y por eso, Marwan volvió a llamar al escenario a Tato Latorre.
Fundido a blanco. Desaparición del escenario del gran artista. Pero no era el final, porque «Un día de estos», aparecería de nuevo para recordarnos que, aunque «La vida cuesta», todo tiene solución. Y más si tienes a todos tus invitados sobre el escenario, cantando contigo «Canción de autoayuda». Ese fue, si cabe, el final más apoteósico.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»flexslider_slide» interval=»3″ images=»6656,6659,6660,6661,6662,6663″ img_size=»large» onclick=»»][vc_text_separator title=»Andreína Bongiorno (andrybong)» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]
Hoy es el día. El día en el que «El Increíble Paso» presenta álbum en Madrid. Seguramente traten de llevarnos «Hacia una muerte segura». Pero tranquilos, porque no solo hay oscuridad en este disco: también hay luz. ¿La cita. Hoy día 20, a las 21.30 horas en la Sala Maravillas. ¿El mejor acompañante posible? Rubén Artabe.
Hace unos días, entrevistamos a Vincent Adsuara, vocalista de «El Increíble Paso».
¿Cómo nace «Hacia una muerte segura»?
Llevábamos mucho tiempo queriendo hacer un disco y, en cierto modo, era obligatorio para cerrar las canciones que teníamos. Las tocábamos y las grabábamos, pero era necesario hacerlo bien y hacerlo con alguien que supiera y que fuera profesional.
¿Cómo ha sido trabajar con Manuel Cabezalí y Dani Richter?
Ha sido una gran experiencia. Nos han ayudado mucho, la verdad, a nivel vocal y en temas de inseguridades. Contar con esas opiniones profesionales, siempre es positivo.
El título del disco conserva un halo de simbolismo. ¿Hasta qué punto es así?
Para nosotros, «El Increíble Paso Hacia Una Muerte Segura» es la vida. Es lo que tenemos y hacia donde vamos. Habrá personas que queden para la posteridad por lo que hayan hecho en vida y otras, quizás no tanto. De cualquier manera, hay que saber afrontar y disfrutar mientras podamos.
Este simbolismo, también parece trasladarse a algunos títulos de canciones, como por ejemplo, «Vuelan Cuervos».
A nosotros nos gusta cuidar mucho todos los detalles. Y siguiendo un poco con la línea de la que hablábamos, el cuervo en sí, es un animal muy simbólico, muy de luto y bastante relacionado con la muerte y la oscuridad.
De todos modos, a pesar de este simbolismo aparentemente negativo, nosotros también buscamos la parte buena y positiva de todo.
¿Puede decirse entonces que, este disco es una búsqueda constante entre el bien y el mal, entre la muerte y la vida?
Sí, claro, tiene esa doble vertiente. Y las canciones así está reflejadas: por un lado, hay un sentimiento constante de lucha, pero por el otro, está el de asumir la realidad tal cual es. Siempre hay un final feliz y positivo para todo. O al menos así tratamos de transmitirlo en las canciones.
Tarea de síntesis: ¿cómo definiríais el disco en dos o tres palabras?
Ilusión, ganas y esperanza. Son todo cosas positivas, porque es con lo que nos gustaría quedarnos. Que el disco también ha tenido mucho de trabajo y constancia.
En el disco se observa mucha mezcla de géneros musicales. ¿Una manera de huir de las etiquetas y hacer lo que verdaderamente os gusta?
En realidad sí. Aunque llegados a un punto, el tema de las etiquetas ya no nos importa. En mi caso, de hecho, si me hago llamar el «Hombre Esponja» es porque siento que lo absorbo todo. Ya todo está hecho, no hay nada nuevo por inventar, pero las maneras de transmitirlas, sí son nuevas. Entonces, sí que es cierto que en nuestros discos hay mucho folk, rock e indie. Pero nuestros conciertos son puramente rock, porque es lo que nos nace y es para lo que creamos las canciones.
¿Cómo afrontáis la presentación del disco en Madrid?
Con emoción y con nervios también. Con nervios porque sabemos la gente que vendrá, pero es complicado empujar a la gente que no te conoce de nada. En complicado llegar y calar en personas a las que eres totalmente desconocido. Entonces esa incertidumbre y ese miedo siempre están.
A pesar de estos temores por el directo, ¿cómo ha sido la acogida del disco?
Ha sido muy buena, la verdad. Pero son tan distintas las canciones del disco al directo…Somos un grupo bastante cañero sobre el escenario. Además, en los directos siempre hay unas energías y sentimientos, que en los discos es complicado transmitir. Creemos que la gente en el concierto se lo va a pasar muy bien.
Artabe será quien os abra el concierto. ¿Por qué colaborar con él?
Rubén Artabe es un artista completamente diferente a lo que habitualmente se puede escuchar. Tiene unas melodías distintas y, quizás para mucha gente, extrañas. Tiene un estilo muy personal, bonito y con mucha fuerza.
Después de este concierto en Madrid, ¿cuáles son los siguientes pasos de «El Increíble Paso»?
Conciertos y más conciertos. Tenemos en febrero, Barcelona y Valencia. Luego, en marzo y abril, estaremos en Sitges y en Zaragoza. Más adelante, en mayo, tenemos otro concierto en Asturias.
Para finalizar la entrevista, ¿qué escucha «El Increíble Paso» cuando está de gira?
Recientemente, no hemos escuchamos nada. Estuvimos viajando un par de meses y tan solo hablábamos, la verdad. Pero habitualmente, escuchamos mucho a Soda Stereo, Pink Floyd, Radiohead…
Hace apenas un año, Tregua publicaba su tercer álbum de estudio. Un trabajo que ha tardado unos cuantos años en ver la luz, pero que llega con toda la energía y sentimiento del mundo. Los coruñeses van a por el centenar de conciertos con este disco homónimo, que pretende dar mucho que hablar.
¿Cómo surge el concepto de este nuevo disco, «Tregua»?
Cada disco comienza en el momento en el que terminas el anterior. A partir de ahí, tu cabeza empieza a funcionar y a darle vueltas a la forma de mejorar o superarte como compositor en un futuro nuevo trabajo. Esto es un proceso largo, porque uno no escribe cuando quiere.
¿Cómo fue trabajar con Fernando Montesinos a la producción?
Fernando Montesinos ha sido uno de los grandes aciertos del disco, sin duda. Hemos conectado a la perfección y esto implica que todo el proceso de preproducción, grabación y producción sea muy fácil.
Tarea de síntesis: ¿cómo definiríais el disco en tan solo dos o tres palabras?
Energía y sentimiento.
Importancia de las letras para Tregua.
Las letras siempre son importantes. Diría que lo más importante, son letra y melodía. Pero sobre todo transmitir, hacer sentir a quien te escucha.
¿Huir o no huir de las etiquetas?
Yo diría que huir. Creo que son un arma de doble filo: por un lado necesarias para «orientar» al público en cuanto a estilo, pero peligrosas porque pueden hacer que la gente no te de la oportunidad de ser escuchado, simplemente por el hecho de que te comparen con una banda que no les guste. De las bandas, hay que escuchar sus trabajos, sus trayectorias y, a partir de ahí, sacar tus propias conclusiones.
Frente al auge de la música comercial, indie y mainstream, ¿no veis arriesgado dedicarse al rock?
Hoy en día, ¿qué no es arriesgado? Uno no se hace músico, uno es músico y tienes que componer aquello que te haga sentir, que te transmita. No intentar escribir en función de una moda o de algo que creas que vaya a funcionar.
¿Qué balance hacéis de vuestra carrera?
Llevamos 9 años muy intensos, creo que hemos mejorado en muchísimos aspectos como banda, y es el tiempo mínimo para que un proyecto se asiente y empiece a funcionar.
¿Qué expectativas teníais con «Tregua» y cómo ha sido la acogida?
Estamos encantados con el resultado del disco, era lo que buscábamos. Tenemos la sensación de haber superado nuestros anteriores trabajos, sin desmerecer por supuesto, pero con esa satisfacción de haber hecho las cosas bien.
Lleváis ya un año girando con este nuevo disco, ¿cómo ha sido la acogida del álbum en los directos?
Pues llevamos 42 conciertos desde que salió el disco y las sensaciones y las críticas son muy buenas. Contentos por todo ello y preparados para seguir.
¿Qué le pedís a 2018?
Muchos conciertos y muchas oportunidades de ser escuchados por parte de nuevo público. Esto nos permitiría seguir creciendo como banda y como proyecto.
Siempre nos gusta terminar con la misma pregunta: ¿qué música escucha Tregua cuando está de gira?
Escuchamos muchísima música y diferentes estilos. Podemos pasar de Iron Maiden a B.B. King. Quien se suele encargar de pinchar es Adri y siempre nos sorprende con algún artista nuevo.
Cuarta edición y primer festival del año en Madrid. El Inverfest se está convirtiendo, con el paso del tiempo, en uno de los festivales de referencia de la ciudad. Y no es para menos, teniendo en cuenta el cartel de cada edición. En esta ocasión, pasarán por el escenario del Teatro Circo Price, talentos y personalidades de la talla de Iván Ferreiro, M-Clan, Zenit, Rosalía, Andrés Suárez, Depedro y muchísimos más.
Y ya lo hicieron este pasado fin de semana, Carlos Núñez, que despedía su gira navideña. Continuó Bebe el día 13, presentando su nuevo disco «Cambio de piel». El punto y final del primer fin de semana del Inverfest, corrió a cargo de Arkano y Dtoke, con su particular Batalla de Gallos.
La segunda semana también promete ser intensa, con la Stereoparty de Subterfuge Records. Sobre el escenario, Neuman, Viva Suecia y Cintia Lund, el jueves 18 de enero. Estas tres bandas son las «cabezas» de cartel de este mini-festival de Subterfuge. Y es que esta particular fiesta y el disco anual del sello, cumplen ya 25 años. Acompañando a estas tres grandes bandas, estarán Vega, Cycle y Verona.
El show de Subterfuge, dará paso al del día siguiente, 19 de enero: momento en el que Los Chichos se despedirán de los escenarios, tras 45 años de carrera. Cerrarán el fin de semana, los murcianos M-Clan con «Delta Tour».
Inverfest para todos
En esta cuarta edición, el festival sigue apostando por la música dirigida a público de todas las edades. Con Inverfest New Rockers, el Inverfest abre sus puertas a las nuevas generaciones de apasionados por la música en directo.
Si la semana pasada fue Petit Pop, ésta toca Alex O’Dogherty y La Bizarrería con su nuevo espectáculo, ¡Muévete! (12.00h). Y ese mismo día por la tarde, a las 19.30h, será el turno de Gemeliers con un concierto dentro de su gira Gracias Tour.
El domingo 28 será Toom Pak quien, a las 12.00 h. nos presente su comedia visual con percusión en estado puro. Y a las 19.30 h. será el turno del coro infantil más famoso del mundo, Los Chicos del Coro, que cantarán las canciones de Disney de todos los tiempos. El domingo 4 de febrero, el final de Inverfest New Rockers dejará el listón muy alto para la próxima edición con el concierto familiar con banda completa del consolidado y querido, Depedro.
Crecimiento exponencial del Inverfest
Inverfest nació en 2015 y en apenas cuatro años, ha experimentado un increíble crecimiento. Poco queda de aquella primera edición, en la que tan solo había tres conciertos programados: José Mercé, la Film Symphony Orchestra, y Alex O’Dogherty y La Bizarrería.
Eso sí, permanece la esencia: ser uno de los ciclos de conciertos de invierno, con propuestas musicales diferentes. ¿El objetivo? Llegar a absolutamente todos los públicos.
Siguiendo la estela del Welcome Autumm, nace el Tatkraft Festival, que tendrá lugar el próximo 24 de febrero en la madrileña sala, El Perro de la Parte de Atrás del Coche. En su primera edición, este festival contará con la presencia de Cuevas, Whywhyka y AnteS, como cabeza de cartel.
Whywhyka
Primera edición de un nuevo festival que surge como altavoz para todo tipo de proyecto musical emergente. Desde la sombra, operan Musincronizados y Ballesterock, dos de los blogs de referencia dentro del panorama musical. Los organizadores, Raúl Ballesteros y Beatriz Sánchez aseguran que, aunque el Tatkraftt nace como festival, aspira a convertirse en uno de los circuitos musicales de la ciudad.
El 24 de febrero, abrirán esta edición Cuevas, Whywhyka y Antes. Tres jóvenes bandas madrileñas que prometen darlo todo y poner toda la carne sobre el asador. ¿Quieres saber más sobre ellas?
Cuevas
La primera banda es Cuevas, que junta rock progresivo con un toque de psicodelia, para terminar de aderezar con un toque alternativo. Y es que, esta joven formación madrileña es sinónimo potencia y contundencia.
La siguiente banda es Whywhyka. Ellos son juventud, actitud, frescura, cercanía. Madrid, Malasaña y sus estudios de producción fueron los culpables de que estos cuatro artistas se conociesen. La música les ha hecho inseparables. Andrés, Ángel, Javier y Martín, con apenas 21 de edad, están empezando a hacer mucho ruido en la nueva escena madrileña.
Y por último, los cabezas de cartel. AnteS ha sido una de las bandas que han revolucionado la música emergente. El pasado 2017, el power trío madrileño, publicó su álbum debut: «Triángulos». Un trabajo que los llevó hasta el mismísimo Sonorama Ribera. AnteS seducen por sus melodías contundentes y por su virtuoso directo. Nunca dejan indiferente.
¿Quién se va a perder este festival con semejante cartelazo? ¡Corred antes de que las entradas vuelen!
Las entradas ya están a la venta en Entradium, por solo 10€ (12€ en taquilla).
Marwan regresa. Y lo hace por todo lo alto. El pasado mes de septiembre, publicaba su nuevo trabajo «Mis paisajes interiores», un audio – libro que consta de 11 canciones, con sus respectivas reflexiones personales. Unas reflexiones, como no, transformadas en poemas.
Un nuevo álbum que emociona y llega hasta lo más profundo de uno mismo. Ya lo demostró con el primer single, «Cómo hacer que vuelvas». Una canción que habla sobre la ruptura y sobre la desilusión en la pareja. Es un tema que, como el propio Marwan reconoció en una entrevista, «trata sobre cuando en una relación, hay uno que promete mucho y luego no acaba dando».
A «Cómo hacer que vuelvas», le siguió el videoclip de «La vida cuesta». Según el propio artista, este es fue uno de los vídeos más emotivos. Un tema, cuyo hilo conductor es el abandono de un perro, transmite todo un relato sobre la soledad.
Este es el primer trabajo que el cantautor publica junto a Sony Music. Y es que ha pasado mucho tiempo desde que publicó su primer trabajo, allá en 2008. Aquel «Trapecista» fue el inicio de todo. Una década después, Marwan se ha hecho a sí mismo, consechando el éxito que tiene hoy en día. Un reconocimiento que ha traspasado fronteras, llegando a Latinoamérica, y no solo con su música: también con sus poemarios.
Fronteras que traspasará de nuevo con este disco. El próximo 9 de febrero, cruza el charco, para actuar en Ciudad de México. Sin embargo, antes tiene una cita con su público madrileño. Y es que el 12 de enero, Marwan estará en el Wizink Center (antiguo Palacio de los Deportes de Madrid), presentando «Mis paisajes interiores».
Un concierto que recomendamos que no os perdáis. El próximo viernes, a partir de las 21.30 horas.
[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/R1UG8R3q0S8″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]14 de diciembre en la fría, y un tanto lluviosa, Madrid. El de Kuve y Villanueva era uno de los últimos conciertos a los que acudiríamos en la capital – antes de las frenéticas Navidades y antes de que finalizara el año -.
A contrarreloj y con el deseo de que no se nos hiciera tarde, llegamos a la Sala Copérnico puntuales, a las 20.30h. Este ciclo musical, organizado por Budweiser prometía caldear la noche, transformándola en mágica. Tras las fotos y las cervezas de rigor, llegaba el momento de que los artistas salieran al escenario. Villanueva tenía la responsabilidad de romper el hielo. Pero no apareció solo, porque Maryan Frutos (voz de Kuve), lo acompañó en su primera canción.
El gallego llegaba a la capital, para presentar su nuevo álbum «ZOO para DOS». Y lo hizo por todo lo alto, al conseguir poner en pie a todo el público. Hubo tiempo para prácticamente todo. Y es que, tras acabar «Un picnic sobre suelo mojado», sacamos la artillería pesada con «Bombas Nucleares». Por fortuna, «Ella» llegó justo a tiempo para salvaros. Sí, justo en el preciso momento, en el que la situación estaba «Ahogándonos».
Momento de calma cuando Josete Villanueva bajó del escenario, solo, desenchufado. La única compañía de su guitarra y su voz. Los primeros acordes de «Camaleón» sonaron. Y es que, de la misma manera que este animal se camufla y se adapta al paisaje, el vigués readapta y ajusta su música a las circunstancias, haciendo que el público disfrute de todos y cada uno de sus temas.
«El día del equilibrista» llegó y los de Villanueva se marcharon. Era momento de dejar paso a Kuve. La banda liderada por Maryan Frutos entraron con la intención de hacer de aquello «La Conquista». Y vaya si conquistaron. Pero no sin antes llevar a cabo «El Pacto».
Aunque no todo sería un camino de rosas. Justo cuando estábamos «En la cumbre», varios «Escuadrones ludópatas» aparecieron. Aquello parecía una verdadera «Comedia Satírica». Afortunadamente, todo llegó a la calma, con la aparición estelar de la «Soberana». Momento perfecto para practicar una «Regresión» al pasado.
Pero sin duda, el momento más especial y emotivo, llegó con «Cometas, playa desiertas», tema que Kuve ha publicado recientemente con Gabriel de la Rosa (vocalista de Shinova). En esta ocasión, fue Sean Frutos (cantante de Second), quien acompañó a la banda sobre el escenario. Las miradas cómplices entre ambos hermanos, traspasaron cualquier tipo de fronteras, llegándonos a todos aquellos que estábamos entre el público. Y así, da gusto.
Entre tanta emoción, no éramos conscientes de que el concierto estaba llegando a su fin.
«La hermandad de las diosas griegas» apareció, con su particular «Choque» de trenes. Aunque la canción que puso punto y final a esta gran fiesta de la música fue «3.0», la mejor versión hasta el momento de Kuve.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»flexslider_slide» interval=»3″ images=»6702,6703,6704,6705″ img_size=»large» onclick=»»][vc_text_separator title=»Andreína Bongiorno (andrybong)» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]
[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/gp6r5CaOLNQ»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Era miércoles festivo en Madrid. El Teatro Barceló prometía ponerse a los pies de la banda madrileña, Sexy Zebras. Un frío en las calles, que pronto chocaría con el calor que harían sentir ese 6 de diciembre. Una fecha con la que, los de Madrid, cerraban la gira de este año en la capital.
No era nada fácil, teniendo en cuenta esas complicadas fechas. Pero con tanto derroche de energía, era complicado resistirse. Y es que para una noche eléctrica, lo mejor eran ellos, Sexy Zebras. Eso sí, acompañados por otra banda que, dentro de la escena emergente, también apunta maneras: Yoghourt Daze. Ellos sí que tenían una tarea complicada: la de hacer entrar en calor al público. Un público que pareció responder de manera bastante positiva.
Superada la prueba, era el momento de las «zebras». Apenas pasaban unos 10 minutos de la hora establecida. Y al grito de «Yeah», el power – trío saltó al escenario cantándole a «Mami». Todos los «Visitantes» de la sala, pusieron de nuevo en marcha la «Máquina». Un hecho que nos convirtió a todos en auténticos «Salvajes», entre tanto baile y tanto pogo.
De repente, apareció «La flaca», para dar un poco de «Rock da party». Aunque no fue por rock y por fiesta. De hecho, los «Caníbales» no dudaron ni un momento en revolucionar a la sala, saltando del escenario, esperando a que el público los aupara.
El concierto fue una verdadera locura («Crazy»). Ningún «Machote», ni «El semental» de turno pudieron romper con la energía que allí se estaba creando. Ni siquiera pudo con nosotros aquel que, como un «Búfalo», quisiera hacer mierda («Bereshit») ese momento. Más bien todo lo contrario: el buen rollo era tal, que todos cantamos al unísono, aquello de «Quiero follar contigo». Y es que, tanta música, tantos pogos y tanto «Sexo y marihuana», evidenciaban solo una cosa: que ese concierto era «La polla».
Con esa canción parecía que el concierto terminada. No podía haber un final más apoteósico para el final de gira de 2017. O sí. Parecía que se habían marchado, pero la gente no dejaba de pedir más. Ni siquiera «Canción de mierda» calmó al público cuando Sexy Zebras reaparecieron en el escenario de la sala madrileña. Para ello, tuvo que aparecer «El fugitivo», quien nos despidió a la llamada de «Hijos de puta».
Dos horas de rock en estado puro que contentó hasta a los más nostálgicos, con «Backstreet Boys». Ése fue el verdadero final del concierto y no cuando el power – trío se marchó del escenario. Finales apoteósicos para conciertos apoteósicos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»flexslider_slide» interval=»3″ images=»6645,6646,6650,6647,6648,6649″ img_size=»large» onclick=»»][vc_text_separator title=»Andreína Bongiorno (andrybong)» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]
La Plaza de los Cubos, Madrid. Año 2009. Ese fue el inicio de lo que hoy es Kuve. Ocho años después, con Maryan Frutos al frente, Kuve regresa con la versión de sí misma más actualizada, «3.0». Puede presumir de haberse recorrido todo el territorio nacional, entre festivales y conciertos en salas. Esta noche cierra en Madrid, en la Sala Copérnico, junto a Villanueva. Eso sí. Promete que 2018 también será un año cargado de sorpresas.
¿Por qué «3.0»?, ¿por qué esa versión de Kuve?
Desde que empezó Kuve, esta etapa es nueva: hay nuevo equipo, nueva producción, nuevos elementos. Es un Kuve en el que estoy yo sola al frente. De ahí, ese 3.0.
¿Cómo fue ese proceso de creación del nuevo álbum?
Empecé en 2014, cuando se fue Carlos [Otero]. Empezó de cero todo, con nuevas incorporaciones como la de Pepe Curioni, que es el bajista. Él hizo equipo conmigo, hicimos tándem y entre los dos, comenzamos con la composición y maquetación de los temas. Después ya contamos con Ramiro Nieto y Martí Perarnau, que fueron los que le dieron el toque de la producción.
¿Y por qué ese giro musical?, ¿por romper con la etapa anterior?
Sí, claro. Al ser todo nuevo, había que refrescar e introducir nuevos elementos. Este disco es más guitarrero, tiene canciones más potentes, más rock, guitarras más poderosas. Yo digo que es como una especie de viaje: el disco empieza con mucho power, con «La conquista», pero después también hay también baladas como «Cometas, playas desiertas» o «Soberana». Es otra cara de Kuve.
¿Cómo ha evolucionado Kuve y Maryan, a la par?
Desde que empezó todo, desde que sacamos «3.0» el año pasado mediante crowdfunding, la respuesta de la gente fue increíble. Y a partir de ahí, hemos ido pasito a pasito con los festivales y con la gira.
Los directos al final son una parte importante del directo, porque es cuando expones tu música ante el público. ¿Cómo prepara Kuve los directos?
En el caso de esta gira, hicimos una pre-producción antes del lanzamiento del disco. Tras salir del estudio, empezamos a preparar el directo. Al final, es ensayar, ensayar y ensayar. Y aprender de errores también.
Definición de «3.0» en dos o tres palabras.
Etapas, proyectos y superación.
¿Y a quién quieres más, a mamá o a papá?, ¿con qué canción te quedarías de este álbum?
No podría quedarme solo con una [risas]. Aunque, si tuviera que elegir una, «3.0», más que nada por la respuesta de la gente. Pero no puedo elegir entre mis hijos [risas].
¿Dónde o a quién recurrir cuando la inspiración falla?
En realidad, siempre me gusta ir alerta. Todo el que compone, necesita inspiración. Ésta se puede encontrar en anécdotas personales o en anécdotas que les sucedan a las personas que están a tu alrededor. A nivel personal, acabo recurriendo a personas de mi entorno y a cosas que me llaman la atención. A veces, incluso yendo en el metro se te pueden ocurrir cosas y las tienes que ir anotando donde pilles: móvil o una libretita.
¿Etiquetar o no etiquetar la música?
No. No me gusta etiquetar, porque en realidad, creo que todo es más general. Al final es música. Te gusta o no te gusta.
A día de hoy, con lo fácil que puede ser hacer música – y consumirla -, y con lo poco profesionalizada que puede estar, ¿no es arriesgado dedicarse a ello?
Más que arriesgado, yo creo que es de valientes. Igual que el emprendedor que decide montar una empresa. Mucha gente puede decir: «¡qué haces, estás loco!». Pero al final, cuando algo te gusta, lo ves claro. Yo desde bien chiquitita, lo sabía. Me saqué la carrera de Magisterio de Educación Primaria, pero tras terminarla, quise empezar con mi proyecto. Y quizás sí, mucha gente no se lo tome en serio, pero no hay que hacer mucho caso, porque la gente que piensa así, no entiende esta pasión por el trabajo.
Volviendo un poco a Kuve, ¿Cómo afrontais el concierto de esta noche?
Con muchas ganas de tocar ya. Porque desde la presentación del disco en la Sala El Sol, no hemos vuelto a pisar la ciudad con banda. Y después de este verano, que hemos tenido mucha tralla, nos apetece volver a presentarlo aquí, para cerrar un poco la gira. Además, lo vamos a compartir con Villanueva, que es banda hermana, y nos apetece mucho.
¿Y después, qué planes tiene Kuve?
El sábado tenemos el último concierto en Valencia y ya terminamos el año. Ya estamos tratando de cerrar las primeras fechas de la gira del año que viene. También tenemos idea de meternos a estudio para grabar. En definitiva, seguir, seguir y seguir.
Para cerrar un poco la entrevista, ¿qué canciones suenan en la «furgo» cuando Kuve está de gira?
Suena mucho «Bombas nucleares» de Villanueva, «Río Wolf» o «Nebulosa Jade» de Rufus T Firefly, «Bien por ti» de Viva Suecia…Todo muy nacional, nos gusta mucho escuchar a compañeros [risas].