Barbott es, sin duda, una de las bandas con más proyección que hayamos podido conocer. Los descubrimos allá por 2017, gracias a uno de sus temas más míticos y emblemáticos: «Cream». Tres años después, los de Barcelona regresan con nuevo disco. «Projections» es ya una realidad y es un total descubrimiento: en él, se han atrevido a incluir sus dos primeros temas en español. Un trabajo que, por lo pronto, los va a hacer girar por México.
Hace algunos días, hablamos con Guillem Sala (vocalista y guitarra) y esto es lo que nos contó.
¿Cómo surge el concepto de «Projections»?
Surge a lo largo del último año y es una especie de recopilación de algunos pensamientos, y de intentar plasmarlo a nivel musical. Aunque es cierto que los pensamientos son de lo más cotidiano: frustración o política incluso.
Un titular que lo defina.
Sería como el encuentro de uno mismo, dentro de la cotidianidad.
Una canción del disco y por qué.
Yo creo que «Find Us», porque es el tema más representativo: representa el cambio, no solo a nivel de idioma. También refleja todo nuestro aprendizaje previo. Aunque en realidad, el disco no tiene sentido sin ninguna de sus partes.
¿Cómo ha sido trabajar con Víctor Cabezuelo domo productor?
Pues ha sido muy bonito, la verdad. Él es una persona muy entregada y trabajadora: desde el primer momento se involucró al máximo y dijo que sentía el proyecto como suyo propio. Si empiezas ya con esa filosofía, es fácil que salga algo bonito y realmente bien.
¿Cómo ha sido la acogida de este disco por parte del público?
La verdad es que ha ido muy bien y ha sido muy chocante, sobre todo, la cantidad de gente de México que nos ha escrito casi a diario, descubriendo nuestra música. Estamos muy agradecidos con toda esa gente que ha sacado el tiempo necesario para escucharnos y que, después, nos llena de mensajes de afecto y cariño. Esto es lo más bestia que hemos notado. También creo que el haber sacado un tema en español ha hecho que podamos llegar a gente nueva que, quizás, no estaba tan predispuesta a escuchar música en inglés.
¿Crees que perjudica mucho el cantar en inglés, de cara al público de habla hispana?
Imagino que puede llegar a serlo. Una cosa de la que me he dado cuenta es que, por muy abiertos que seamos, los seres humanos nos sentimos atraídos por aquello con lo que nos sentimos identificados. Y la lengua es un punto de inflexión. Nos da cierta familiaridad.
¿«Find Us» y «Dinero» será un punto de inflexión para futuros temas en español?
Tengo la total certeza de que así será. Hace un año, no sabía que haría esto, no sabía que sacaría algún tema en español. Y no sé qué pasará dentro de unos meses o años. Pero sí que me gustaría, porque para mí ha sido muy divertido. Llegar a un nuevo público que siente más conexión con las canciones en español, ha sido genial. Aunque tampoco renegaremos de seguir cantando en inglés.
«Projections» va a lanzarse en Reino Unido y pronto giraréis por México. ¿Cómo afrontáis ambos hitos?
Pues con mucha ilusión, sobre todo, y sin ningún miedo. Para nosotros es una de las oportunidades más bonitas que nos ha salido, desde que surgió este proyecto. Así que cruzar el charco y compartir nuestra música con la gente de México va a ser muy bonito y nos hace mucha ilusión.
Siguientes pasos de Barbott.
Pues de manera más inminente, estaremos el 8 de junio en El Perro de la Parte de Atrás del Coche, en Madrid. Y luego, por supuesto, la gira por México. Pero hay todavía muchas fechas por cerrar y publicar en nuestras redes sociales.
¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?
Creo que no hemos cometido grandes locuras, ni hemos hecho nada que no se sienta como un paso natural en la evolución de la banda. Si miras desde el principio hasta ahora, sí que es una locura el haber llegado hasta esto. Pero si lo ves como un micro-estudio, paso por paso, todo el proceso ha sido muy natural.
El Sombrero de Color son sinónimo de buen rollo, de alegría. Son la demostración perfecta de que la música sí que cambia el mundo, de que la música sí que es un bien necesario. Su último asalto, su nuevo disco, se llama «Sonido Camaleónico». Camaleónico, así como ellos.
Hace algunas semanas y aprovechando el reciente lanzamiento de su nuevo disco, pudimos hablar por teléfono con Víctor Pajares (guitarra y coros de la banda). A continuación, todo lo que nos contó sobre el álbum y sobre el proyecto en general.
¿Cómo surge el concepto de «Sonido Camaleónico»?
«Sonido Camaleónico» es un poco como llamamos nosotros a nuestra música, a la que consideramos un poco indie-funk camaleónico. Y es que lo que más prima a nivel de géneros musicales son el indie y el funk, pero también hay otros estilos más pop, rock o reggae. Así que, como al final, abarcamos varios géneros, de ahí que utilicemos el apelativo de camaleónico.
¿Por qué jugar con esta experimentación de sonidos?
La verdad es que nosotros no nos planteamos nada a la hora de mezclar estos tipos de música, nos sale solo. Lo que sí que nos gusta es el tema del baile: nos gusta hacer temas que nosotros podamos bailar en directo y que a la gente también le pueda gustar bailarlos.
¿Cómo fueron las primeras reacciones tras el lanzamiento?
El disco salió el 5 de abril y las reacciones que nos van llegando de la gente, son bastantes positivas, así que estamos muy contentos. La verdad es que nos hace sentir muy bien y nos sentimos muy cómodos con estas palabras que nos están dedicando.
Un titular que defina «Sonido Camaleónico».
Un estilo de música que engloba muchos palos. Pero el late motiv de todo esto, es un mensaje muy positivo. Somos sabedores que los problemas existen a nuestro alrededor, pero nosotros tratamos de darle un prisma positivo.
Hablando precisamente de ese prisma o mensaje, ¿creéis en el poder de la música para cambiar las cosas?
¡Por supuesto! A nosotros, gran parte de lo que nos mueve la música, es gracias a ese mensaje, que va de la mano de nuestras letras. Aunque utilizamos mucha metáfora, nuestras letras son muy comprometidas y sociales. Nos sentimos muy sociales y pretendemos que llegue, así que la música se ha convertido para nosotros en un altavoz muy potente.
¿Cómo ha evolucionado El Sombrero de Color, desde «Todo un año bailando»?
Pues la verdad, es que hemos evolucionado tanto a nivel musical, como a nivel personal. Vemos que la música va un poco de la mano de la persona que la compone. En este caso, nosotros tenemos pensamientos completamente diferentes a hace dos años, que fue cuando vio la luz «Todo un año bailando». Por ello, nuestra música es diferente ahora y lo será también con el próximo disco que saquemos. Sí que es verdad que nosotros no tenemos presión ni influencia de nadie: somos nosotros mismos. Y eso nos da mucha flexibilidad y libertad para expresarnos como realmente queremos.
Cada canción de «Sonido Camaleónico» está viendo la luz poco a poco, con su video-lyric. ¿Por qué apostar por este formato?
Aunque somos músicos, también nos gusta ofrecer obras completas y hacer vide-lyric. Poner imágenes a nuestra música, para nosotros es un reto y nos hace divertirnos más. Además, así la gente puede leer la letra, escuchar la canción de manera diferente, interiorizarla y vivirla con todos los sentidos que están a nuestro alcance. En definitiva, ha sido una apuesta diferente.
Con el disco ya en la calle, llega el momento de los directos. ¿Cómo afrontáis la gira y cuáles son vuestros siguientes pasos?
La gira ya ha empezado, de hecho, llevamos ya varios conciertos. Y es una sensación que nos gusta mucho, porque vemos desde dentro, desde el escenario que los temas compuestos funcionan bastante bien. Al final, creemos que la mejor manera de comprobar si gustan o no las canciones, es tocándolas en vivo. Por el momento, estamos muy satisfechos con los conciertos que hemos hecho: la gente mira con atención, bailan, disfrutan. Y desde arriba, nosotros estamos igual: disfrutamos hasta el más mínimo detalle. Creemos que eso es clave para que el público también lo dé todo.
En cuanto a los pasos más inminentes, este 23 de mayo estaremos actuando en Valencia, en El Corte Inglés. Luego ya en verano, entre julio y agosto, tenemos algún festival.
¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?
Pues la mayor locura que hemos cometido por la música es meternos en esto de la música [risas]. Pero es que esto nos llena completamente. Muchas veces nos preguntan que a qué nos dedicamos. Y cuando dices que eres músico, te vuelven a repreguntar que a qué te dedicas. Parece que no es un bien necesario, porque no te la comes o no te salvaguarda del viento. Pero nosotros pensamos completamente diferente: y es que si no tuviéramos la música, seríamos completamente distintos. Así que la música sí que es un bien necesario.
¡No pudo tener un nombre más acertado! La primera edición del Solazo Fest en Almería, no solo dio cabida a más de 20 artistas, 5000 asistentes y un elevado número de grados en los termómetros, sino que… ya sea por la primavera, por el solazo que hacía, por el toro mecánico, digno de mención; por la paella gigante, que estaba bastante rica a juicio de los comensales; por las chuches o por la cerveza y demás bebidas, que estaban bien fresquitas;…¡que se respiraba un rollazo!
Desde las 12 del mediodía y hasta ya pasada la media noche, no pararon de subir al escenario diferentes artistas, con un estilo predominante de hip hop y de rumba y mestizaje: Miguel Campello, Juanito Makandé y SFDK como cabezas de cartel; a los que se sumaron: Dj Kokodrilo, Owen y Varo, Dj Michel Maro, Vera Grv y Kttana, Rid3r, El Niño del Albayzín, Grupo Sunbars ‘Street WorkOut’, Los Bombásticos, ChamaeMusic & Despelote, Miriam Amat, IpopCovers, No Potable, Dj Monchi, Dj Manhuyboz y ThePickies y Helena Valkyr.
Momentos mágicos… ¡unos cuantos! Miguel Campello abrió su actuación de manera enérgica, haciendo alarde de su buena condición física con sus míticas volteretas. Nos hizo pensar…, en la felicidad, en la falta de ella… Nos hizo viajar en el tiempo a través de sus conocidas canciones cuando formaba parte de El Bicho, como MamaDolores; y nos hizo estallar al ritmo de Locura.
Juanito Makandé, y su rumba garrapatera, nos regaló momentos llenos de buenas vibraciones a través de la calidez de sus canciones, y todo, con el atardecer del cielo de Almería de fondo, ¡espectacular! Una sensación que resume este directo… ¡expansión! ¡De mente y alma! Porque las letras de este artista son tan profundas como directas, y su ingrediente principal es el buen rollo.
Continuamos con el tercer cabeza de cartel: SFDK, el grupo que cerró el festival y que desató más locura entre los asistentes. Las canciones reivindicativas de Zatu y Acción Sánchez al más puro estilo andaluz, ¡qué arte!, hicieron cantar y bailar a todos sus seguidores a ritmo de rap en la celebración de sus bodas de plata dentro del mundo de la música.
Cosillas a criticar:
Porque sí, porque todo no puede ser bueno y hay cosas que mejorar, por supuesto.
Señalización: la gente no sabía dónde comprar los tickets de primeras… Decían, sí al fondo… ¿al fondo dónde? Sí,…que sí, que luego encima había un letrero grande, para gente grande (y es que la altura del mismo era para gente de 2,5m mínimo),en el que por fin podíamos ver venta de tickets. Pero lo veías cuando estabas allí, a la espalda de todo y con mucha perspectiva.
En las barras… no todas servían cerveza, y bueno, había que jugar un poco a rastrear y descubrir cuáles eran las buenas.
Los vasos. Perfecto que cada cual compre el suyo y así reduzcamos el consumo de plástico en festivales y demás, pero… más información visible de los requisitos para el consumo, ¡cartelitos para todo! Que hemos venido a disfrutar, ¡no a un escape room al aire libre!
El tema de acreditaciones… ¡señores pónganse de acuerdo! ¿Por dónde nos dan acceso? Ahora podemos entrar por aquí, ahora no, ahora no se puede salir por donde entramos… ¡Vueltas, vueltas!
En temas de horarios… todo casi a la hora prevista, salvo el descuido de SDFK que nos mantuvo en vilo 1 hora, pero supieron contrarrestar la espera.
Y todo lo demás… bastante bien. Zonas vips bastante amplias y cómodas, las colas más o menos manejables… En definitiva, un festival bastante conseguido en su primera edición. Gente muy contenta y… ¡muy buen ambiente! ¡Que es lo importante!
Su disco probablemente fuera uno de los más esperados. No era para menos, había muchas ganas de Exceso. Y es que aquel «Cenizas y Aciertos» nos dejó con la miel en los labios. Pero, al fin, ya está aquí «Rimas y Rock», justo en el momento en el que te das cuenta de que sí, de que cualquier espera ha merecido la pena. Mucho rock, muchas rimas y mucho Exceso en pura esencia. Esencia que dejará su huella este mismo jueves 23 en la Sala Apolo [2] y que, justo una semana después (30 de mayo), asolará Madrid.
La semana pasada, pudimos hablar durante un buen rato con Ferrán Exceso (voz) y Miguel Pino (guitarra y producción). Y esto es lo que nos contaron sobre «Rimas y Rock».
¿Cómo surge el concepto de «Rimas y Rock»?
Ferrán. Pues empezamos grabando los temas que teníamos en eléctrico. Había casi más de la mitad. Pero un día, llegó Miguel y nos dijo: «¿y si hacemos estas mismas canciones en acústico y las metemos en el mismo disco?». Y pensamos: «igual es una mala idea, pero como todas las malas ideas, nos la quedamos…y al final fue una buena idea» [risas].
Miguel. Yo te voy a contar la historia verdadera. Tenemos un amigo en común, que además ha escrito la letra de una canción, Daniel Weah. Un chaval muy amigo nuestro y muy amante del rock. Pues un día pasó por el estudio y le pusimos algún tema. Pero una noche, tomando unas cervezas, me pareció como que insinuaba como que el disco era un poco duro. Y a raíz de ahí llegó todo, porque quizás sí, tuviera algo de razón. Lo difícil de las canciones es hacerlas, pero una vez las tienes, pasarlas por ejemplo, a acústico, no es complicado. Así que tomamos la decisión de hacerlas también en acústico, porque a mucha gente le podría parecer que el disco era duro, también por nuestras influencias: últimamente escuchamos mucho a Pantera (aunque también escuchamos jazz, flamenco y otros géneros, pero el rock es nuestro nexo en común). A todo eso, Ferrán también lleva muchos años haciendo acústicos y tocando las canciones de Exceso.
Pero a mí me gusta que sea más duro y cañero que el último disco. También han pasado años desde entonces y en cierto modo, la evolución tiene que estar reflejada.
Miguel. Sí, sí, sí. Tiene más carácter y es más cañero que lo anterior, pero no por nada. Uno no hace discos para hacerse rico, a la vista está…ya tenemos unos años como para saberlo. Al final, el punto es disfrutar de esa música y que a nosotros mismos nos guste lo que hacemos. Que al final, si a la gente también le gusta, es la hostia.
¿Cómo ha sido todo ese proceso creativo y cómo habéis vivido ese periodo semi de silencio? Porque al final, han pasado siete años desde el disco anterior.
Ferrán. Claro, es que parece que el proyecto haya quedado guardado en un cajón, pero digamos que yo le quitaba el polvo regularmente, tocando en acústico por ahí. Miguel ha estado currando mucho con El Niño de la Hipoteca, con Hotel Cochambre y con muchos más grupos. Al final, hemos aprovechado el tiempo que nos quedaba. Básicamente, ha ido por ahí.
Miguel. Sí, la verdad es que no te das cuenta, pero siete años son muchísimo.
Ferrán. Realmente, son cinco. Porque salió «Canciones del Segundo Origen» en 2010 y estuvimos dos años girando con él. Y a partir de esos dos años fue cuando dijimos: «o sacamos disco o se frena un poco». Y al final, decidimos frenar, para ponernos todos en su sitio. Que no es como darte un tiempo con tu novia. Fue como un: «vivimos juntos, pero ahora cada uno se va a su casa, aunque seguimos siendo novios». Que seguíamos haciendo bolos de manera esporádico. De hecho, a raíz de uno de los Viña Rock, surgió «Versos Desterrados», porque vimos como la gente empezó a hacer pogos y a bailarse. Y quisimos reflejar eso. En definitiva, ese parón y esos pequeños bolos, han hecho que este disco nazca. Porque ni yo soy el mismo Ferrán de hace cinco o siete años, ni Miguel lo es. De hecho, en este tiempo también he conocido a Fran Mariscal y, ahora, ha hecho varios de los temas del disco. Al final de eso se trata: de contar todas las movidas que nos han pasado estos años y con la música que más nos gusta.
También es arriesgado el estar tanto tiempo callado, tal cual está montada la industria. Que hay unos tiempos y que parece que si no sacas nada, dejas de estar, dejas de existir.
Ferrán. Hablando con nuestra gente, dijimos que un año después de sacar «Cenizas y Aciertos», vería la luz el disco. Y, al final, hemos tardado dos. Así que lo único que podemos sentir es gratitud, porque gente que nos escuchaba, le ha importado una mierda que tardáramos un año, dos o tres. Ellos querían el disco de Exceso bien hecho y currado. Y nosotros también teníamos eso claro: este disco no iba a salir de cualquier manera y cuando tiene que salir.
Miguel. Por otra parte, estando con Maldito Records, sí que se pactó que saldría en 2018. Pero al final, lo fuimos retrasando, porque le íbamos dando vueltas y el disco no estaba como queríamos. Y en ese sentido, Maldito – una de las pocas discográficas que sobrevive y que curran guay -, no metió ningún tipo de presión. Ahora están dando un apoyo brutal y se agradece mucho.
Ferrán. Es una manera de romper un poco el mito de los tempos, una manera de decir: «te lo puedes tomar con calma». De hecho, me acaban de venir a la cabeza Oques Grasses, que llevaban muchísimo tiempo sin sacar disco. La industria, en teoría, no debería tener que soportar ese tipo de cosas.
Un titular que defina «Rimas y Rock».
Miguel. Pues mucho rock y muchas rimas [risas].
Ferrán. Vamos a poner de moda el rock & roll. Es como nuestro propósito en el buen sentido. E incluimos a mucha gente en ese «vamos», no solo a Exceso. De hecho, tenemos mucha suerte de que los Marea hayan vuelto con nuevo trabajo. Ellos como que levantan la pelota y los demás, damos la patada.
Miguel. Es muy buen síntoma que hayan sacado álbum después de tantos años y que sigan llenando aforos.
Ferrán. Eso es síntoma de que el rock está vivo, aunque siga existiendo el fantasma de que el rock está muerto.
Justo sobre eso quería preguntaros, porque lo de «el rock está muerto» es algo que he escuchado más de una vez.
Ferrán. Pero es que no es así. De hecho, si quieres otro titular, te diría: «estamos aquí para demostrar que el rock no ha muerto». Tenemos unas edades y una trayectoria por delante, que demuestran que tenemos rock & roll para rato.
Miguel. Y a nivel «majors», el rock & roll está más vivo que nunca. De hecho, Metallica llenaron hace unas semanas el Estadi Olímpic de Barcelona. Y en Madrid metieron 60.000 personas. Los Iron Maiden igual, han hecho gira y lo han reventado.
Una canción del disco y por qué.
Miguel. Hostia, eso es difícil.
Ferrán. ¿A cuál de tus hijos quieres más? [risas]. Te iba a decir una, pero luego me he acordado de otra. Encima son canciones que yo no he escrito y no quiero afear ninguna. Tiene que ver mucho el material, con la intensidad. Vamos de macarras, pero somos unos intensitos. El disco tiene macarrismo, pero cada canción tiene su cosa y su cariñito puesto.
Miguel. A mí como guitarrista, me puede gustar el riff de una canción o el solo de otra. Pero no, no podría quedarme con una sola canción: mejor el disco entero.
«Cenizas y Aciertos» y «Que sonrías para mí» fueron los dos primeros adelantos. ¿Por qué estos temas?
Miguel. «Cenizas y Aciertos» fue la manera de arrancar con el disco. Justo íbamos al Viña Rock y queríamos presentar un tema. Lo que al final no pasó, es que saliera el disco al año siguiente.
Ferrán. Pero sí que nos dio la confianza para seguir con el resto de temas. A partir de ahí, empezamos a quedar bastante más, para seguir avanzando e ir chequeando ideas.
Miguel. ¡Claro! Ya después, con el disco hecho, «Que sonrías para mí» nos pareció un tema muy cañero, con un estribillo también bastante diferente. A mí, particularmente, me pareció muy original. De hecho, a mucha gente le sorprendía ese tema. Por el riff, por la caña que tiene esa canción.
Ferrán. Sí, para mí es diferente. Es como que tiene un sonido muy «Exceso New Age». Recuerda y tiene sabor a lo que hacíamos en el primer disco. Es como el tema de transición entre el anterior disco y este. También es cierto que cuando sacamos «Cenizas y Aciertos», hubo mucha gente que dijo que era muy duro, porque lo comparaban con lo anterior. Pero con «Que sonrías para mí» sí que hubiera sido más de transición. Si hubiéramos tenido todos los temas, éste probablemente habría sido el primer adelanto.
Ahora que llega el momento de presentar el disco en directo, ¿cómo afrontáis la gira?
Miguel. Bueno, de entrada tenemos muchas ganas de tocar. Estos días estamos en pleno ensayo, para que salga todo de la mejor manera posible.
Ferrán. Conseguir que los temas de Exceso suenen como en el disco, para mí es casi más importante entrenar que ensayar.
¿Dónde está la frontera entre entrenar y ensayar?
Ferrán. Cuando ensayas, le das importancia a la parte artística. Y cuando entrenas, se la das a la parte física. Ellos cuando terminan de tocar, siguen con los temas en la cabeza, pero han guardado la guitarra. Yo me sigo llevando la voz de fiesta [risas]. Llega un punto en el que tengo que cuidarme, entrenar la resistencia, el cansancio.
¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?
Miguel. Pues dedicarse a la música es una gran locura, directamente. En mi caso, esa. Y en el suyo, probablemente también.
Ferrán. Bueno, yo constantemente estoy cometiendo locuras, por seguir viviendo como vivo: que es dedicándome a la música. Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por esto, porque soy feliz y me lo paso de puta madre.
Han tenido que pasar ocho años para que Fon Román, ex guitarrista y compositor de Los Piratas, regresara a escena. Ocho años en los que ha estado fraguando su nuevo proyecto, que a partir de hoy ve un poco más la luz. Y es que ya podemos escuchar el primer single de su nuevo trabajo, «La chispa, la llama y el humo». Una canción que tiene por título «El equilibrio es posible», haciendo así un magnífico guiño al tema de su antigua banda: «El equilibrio es imposible».
Rememorar de dónde viene y un guiño a uno de los grandes éxitos de LosPiratas. «El equilibrio es imposible», canción convertida en himno, planteaba un tema no resuelto. Pero ahora Fon, con esta nueva composición, propone dar una resolución muy sencilla, que tiene que ver con la propia aceptación. De hecho, él mismo ha llegado a asegurar: «Si tenemos una buena relación con nosotros mismos, los fantasmas se alejan y lo que sucede fuera nos afecta menos emocionalmente».
El single, que vio la luz hace un par de días, se presentó simultáneamente en su versión original y en formato vídeo, con una versión en acústica, en la que Román contó con el propio Iván Ferreiro. Una colaboración muy especial y, seguramente, muy esperada por los nostálgicos seguidores de Los Piratas.
¿Qué encontraremos en el nuevo trabajo de Fon Román?
Por el momento, más allá del título («La chispa, la llama y el humo») y de este primer single, el nuevo trabajo de Fon Román es todo un misterio. Lo que sí sabemos y podemos avanzar, es que en los próximos meses, el artista irá desvelando nuevos anticipos del disco, como si de pequeñas píldoras se tratara. Todos ellos, acompañados de su respectiva cápsula audiovisual o vídeo en acústico. Y todas ellas, lo harán con colaboraciones estelares de artistas ya reconocidos, como esta primera con Iván Ferreiro.
Un proyecto en el que la imagen y lo audiovisual tienen gran peso: y es que además de los ya mencionados videoclips, el arte y diseño del disco también han estado muy cuidados. Alfonso Casas, uno de los ilustradores más brillantes e importantes de España, ha sido el encargado de crearlos y desarrollarlos, obteniendo un resultado espectacular. Sin duda alguna, «La chispa, la llama y el humo» lleva su sello identificativo.
¿Has visto ya el nuevo vídeo de Fon Román, junto a Iván Ferreiro? Pues dale al play y disfruta de esta canción: «El equilibrio es posible».
«Espejos y Espejismos» es de nuevo una realidad. Desde que terminara la gira de «El Poeta Halley», los incansables Love of lesbian no han dejado de girar. Y, por supuesto, no han dejado de crear: nuevamente, un espectáculo tan especial como este, pero incorporando nuevas canciones y un show totalmente renovado. Show que, por otro lado, no deja de ser un éxito. Esta semana, la banda visita Madrid: cinco fechas diferentes en el Teatro Español (14, 15, 17, 18 y 19 de mayo), con todos los tickets vendidos desde hace tiempo. Y es que salieron a la venta el pasado 1 de enero y se agotaron todas en menos de un mes.
Así son ellos. Así es la magia de Love of lesbian. Una magia que durante dos horas, nos sumergirá en el repertorio más especial y emotivo de la banda. Una magia que nos hará viajar a los lugares más misteriosos de la noche, donde las pasiones, los miedos y las sombras son las protagonistas.
No es para menos. Se abre el telón, los perfiles de Love of Lesbian aparecen entre la oscuridad de una ciudad cualquiera. Los primeros compases de la canción «Nada» nos envuelven para sumergirnos en el mundo mágico y misterioso de la noche, donde las pasiones, los miedos y las sombras serán protagonistas durante los siguientes 120 minutos. Personajes singulares irán cobrando vida entre las melodías más emotivas de Love of Lesbian, otras vidas que se debaten entre sueños y realidades, «Espejos y Espejismos» de un mismo mundo, de una misma noche, de una misma emoción.
Pero, ¿qué es exactamente «Espejos y Espejismos»?
No es una obra de teatro, pero tampoco es un musical. Más bien podría decirse que es un concierto teatralizado, en el que las canciones más mágicas y ensoñadoras de Love of lesbian adquieren otra dimensión, un protagonismo especial. Una puesta en escena que cuenta con la participación en la dirección y escenografía de Guillem Albà: sombras chinas, títeres y otras disciplinas inundan todos y cada uno de los teatros por los que la banda ha pasado con este maravilloso espectáculo.
Desde finales de 2018, se ha podido disfrutar del tour de teatros de «Espejos y Espejismos». Más de 30 teatros y auditorios de toda la península. Lugares en los que, mayormente, se han agotado todas las entradas al poco tiempo de salir a la venta.
Así y todo, esta gira tan especial llegará muy pronto a su fin. En Barcelona pondrán el broche de oro, con diez funciones que tendrán lugar del 28 de mayo al 9 de junio en el Onyric – Teatre Condal, donde ya se han agotado todas las localidades para el día 31. Además, las del día 1 de junio están a punto de hacerlo.
¡Bienvenidos al mágico mundo de «Espejos y Espejismos»!, ¡bienvenidos al universo Love of lesbian!
Her Little Donkey o cómo transformar el pop desde dentro. Se reinventan ellos y reinventan el género, sin olvidarnos de dar su propio toque personal, ese que los hace único. Así es como surge «Where’s The Glow?», su nuevo trabajo. Y aprovechando la visita de la banda a Madrid, aprovechamos para hablar con ellos sobre su álbum y sobre el proyecto.
¿Cómo surge el concepto de «Where’s The Glow»?
Pues somos una banda un poco accidentada en temas de salud. Somos los tullidos [risas]. Entre un disco y otro, hubo varios percances, pero sobrevivimos. Así que este disco fue un poco como ver la parte bonita dentro de la mierda. Y surgió de ahí, básicamente. Es un disco bastante optimista, de ahí el título también. Es como un: «a pesar de todo, hemos conseguido relucir».
Un titular que lo defina.
Pop luminoso para escuchar en la ducha.
Una canción del disco y por qué.
Pues lo más lógico sería decir «No Devotion», que fue la canción que escogimos como primer single. Es cierto que cada canción, como que habla de un tema diferente, pero todas ellas se pueden empaquetar o englobar en lo que es el conjunto del disco. Así y todo, esta es la que mejor define el conjunto. Habla un poco de hacer las cosas que te gustan, con pasión, aunque no puedas vivir de ello.
Además, es la que define mejor lo que queríamos hacer. Teníamos claro que queríamos hacer un disco pop y esta canción es la que tiene un estribillo más pegadizo y tenía una estructura más pop.
De hecho, he leído que decían de vosotros en una entrevista previa: «persiguen la utopía de la canción indie pop perfecta». ¿Hasta qué punto es real?
A ver, el pop perfecto para nosotros. Queremos matizar [risas]. Al principio, sobre todo, le dábamos muchas vueltas a las canciones: cuantos más cambios de acordes haya, mejor; cuantos más cambios de ritmo, mejor. Pero ahora es como todo lo contrario, porque ni siquiera nosotros tenemos como referencia canciones de ese tipo. Además, en este disco hemos dado mucha más importancia a los estribillos.
Respecto a lo de la canción pop, no queremos sentar cátedra con nada. Simplemente, buscamos la canción pop perfecta para nosotros, que es la que se te queda en la cabeza y la que tiene melodías bastantes dulces. Y que aunque tenga muchas cosas difíciles o complicadas, entra fácil.
De ahí también que utilicéis la fórmula de menos es más, ¿no?
¡Exacto! Eso, sobre todo, cuando llegó el momento de grabar y mezclar el disco. No queríamos meter tantas capas, queríamos que cada instrumento tuviera su espacio, que hubiera silencios y que pudiéramos disfrutar de ellos.
¿Cómo está siendo la acogida de este disco?
A nivel de prensa, nos están llegando reseñas bastante chulas. De hecho, nos están llegando referencias que nos gustan bastante. Luego a nivel de conciertos, nos están saliendo más bolos que nunca.En redes y en plataformas digitales, el feedback también es bueno. Así que creemos que, en general, bien.
Aunque también tenemos muchas ganas de empezar este maratón de conciertos, para vernos cara a cara con el público y ver su reacción.
¿Cómo afrontáis la gira y cómo adaptáis también los temas al directo?
Pues intentamos ser lo más fieles posibles a las canciones del disco, pero con un poquito más de caña. De hecho, en este disco nos está resultando mucho más fácil que en el anterior, porque tenía muchas más capas que este. Pero con «Where’s The Glow?» como lo que hemos grabado es lo que hay, lo tocamos prácticamente tal cual y no necesitamos soporte extra. Aunque siempre hay alguna cosa que adaptamos. Pero en general, es bastante fiel. Y lo que queremos es transmitir en directo ese feeling y ese buen rollo.
¿Cuáles son los siguientes pasos de Her Little Monkey?
Pues la verdad es que seguir con la gira, de momento, por Cataluña. En verano sí que tenemos algo fuera, pero todavía no se puede anunciar.
¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?
A diario, hacemos pequeñas locuras individuales, que tienen forma de sacrificio. Todo por estar aquí. Pero es tan cotidiano, que no sabemos si se puede considerar locura.
A nivel más personal, lo típico de tratar de entrar en camerinos o en algún festival. Pero claro, eso cuando no teníamos dinero para las entradas [risas].
La música como poder, la música como arma para cambiar el mundo. Si hay una banda capaz de conseguir esto, con su mensaje, su buen rollo y su buen hacer, es Green Valley. Banda que, además, está de enhorabuena: y es que hace apenas unas semanas, lanzaron su nuevo trabajo «Bajo la piel».
Aprovechando la salida del disco y la visita del grupo a Madrid, pudimos conversar unos minutos con Ander Valverde (vocalista y compositor) y con Egoitz Uriarte (bajo).
¿Cómo surge todo el concepto de este «Bajo la piel»?
Ander. El concepto nace de la necesidad de tocar y de hacer canciones nuevas, de escribir. Empezamos a hacer una maqueta muy minimalista: guitarra y voz, era todo muy orgánico. Y poco a poco, fueron surgiendo varias canciones que tenían un mismo hilo conductor.
Un titular que defina el disco.
Ander. «Bajo la piel», sin más.
Una canción y por qué.
Egoitz. Es que el disco es muy variopinto. Pero a mí, hay una canción que particularmente me gusta: «El mundo llora», tema que hicimos junto a Laguna Pai, una banda peruana. «Sol y Luna» también me gusta, creo que tiene «rollazo». Al final, todas las canciones como que tienen su pellizco.
Ander. Yo pienso igual. Al final, preferimos quedarnos con la obra completa y no con un fragmento de ella. Cada tema tiene algo especial, pero una que represente todo es difícil. «El mundo llora», por ejemplo, es como el trance. Luego «Caminando», la colaboración con Macaco, tiene otro rollo y representa otro momento. «Sol y Luna» es muy especial para mí, porque habla sobre mi paternidad. «Un amigo» también es una canción muy bonita. Entonces todas tienen algo especial. Si tuviéramos que quedarnos con una, quizás sería «Somos Luz», que es la que hemos tocado en todas las entrevistas, pero porque es un poco una declaración de intenciones.
Egoitz. Sí, esa canción representa un poco el sello Green Valley.
Rescatando un poco el hilo de ver el disco como un conjunto o una obra. ¿Creéis que se ha perdido el poder del disco como discurso?
Egoitz. Sí, creemos que actualmente no hay paciencia para escuchar un disco completo. Lo que se lleva ahora es el consumo rápido, el de escuchar single a single. Y si no entra la voz al segundo de empezar el tema, se pierde muy rápido la atención. Pero creemos que pasa con todo: en general, el mundo va a una velocidad brutal.
Ander. A pesar de todo, creo que aún sí que queda un porcentaje de público que va a esa velocidad y que consume música de una forma más inmediata. Pero también queda otro porcentaje de personas, quizás menor, que se paran a escuchar el disco al completo.
Al final, se trata un poco de convivir con este nuevo modo de consumir música.
Ander. Bueno, sí. Y de aprovechar al máximo los recursos, porque al final, sí que es cierto que los singles tienen un gran poder comunicativo, son muy buena forma de ir accediendo al público y que vayan descubriéndote. En el caso de los singles que hemos ido sacando, cada uno de ellos ha ido generando cada vez más ruido y fuerza. También recalcar el poder de lo audiovisual: si no sacas videoclip, parece que no tienes nada.
Precisamente, quería preguntar. Los tres singles de este disco han ido acompañados de videoclip. ¿Tiene importancia la parte audiovisual para Green Valley?
Ander. Para mí, esta guay que una obra de arte esté lo más completa posible: desde la música hasta lo audiovisual, pasando por los gráficos del disco. Todo eso es arte.
Egoitz. De hecho, uno de los temas, tiene paralelamente un documental. Fuimos más allá de lo meramente audiovisual, ha habido un tentáculo: y es que la propia canción ha derivado precisamente en eso.
¿Creéis en el poder de la música para cambiar las cosas?
Egoitz. Por supuesto. Creemos en el poder del arte y de la música en concreto. Es capaz de removerte, de hacerte aflorar sentimientos. Y si encima la mezclas con la poesía, es mucho más completo. La música es muy poderosa, nos hace vibrar.
Ander. Yo he llegado a llorar escuchando una canción. Y es increíble recibir mensajes de gente diciéndote lo mismo.
¿Cómo surgen todo el tema de la colaboración con Zatu (SFDK)?
Ander. Con Zatu fue porque teníamos algo pendiente. Yo había hecho una colaboración, un estribillo con ellos. Pero lo hicimos todo a través de la red, no estuvimos juntos en el estudio. Y de repente, siempre lo hablábamos, que teníamos que juntarnos para hacer algo en el disco.
De hecho, teníamos ya un tema grabado con El Canijo de Jerez, que al final no sale en el disco. El caso es que quise cambiar el estribillo, porque no me terminaba de convencer, y llamé al Zatu para juntarnos los tres y ver si nos podía ayudar. Estando allí, también me sabía mal no aprovechar la oportunidad de hacer algo con él. Así que comenzamos a investigar esta línea de acordes, me gustaron mucho, montamos la instrumentación y, de repente, surgió la idea y comencé a escribir. Y a los dos meses nos juntamos e hicimos el tema.
¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?
Egoitz. En realidad es que el entrar aquí, ya es muy loco. Porque la música es una locura. Y emigrar del País Vasco a Barcelona, porque el proyecto ha arrancado allí, también tiene un grado de locura. Dar el salto, buscarte un curro, montar una vida nueva. Es una locura, por mucho que creas en ti, es algo que no haría cualquiera.
Ander. El haber invertido toda nuestra vida en esto, creo que es ya una buena locura.
Egoitz. El estar trabajando para poder pagar el local de ensayo o el invertir las pocas energías del día, para ensayar y sacar adelante los bolos que tienes ese fin de semana. Hasta que emerge y tienes la suerte de que te escuchen y de que el proyecto funcione. No es fácil que pase y no a todo el mundo le sucede, pero es una locura.
Ander. Por la música, pero no solo por ella lo hemos hecho. Al menos en mi caso. A mí, lo que me seduce en sí, aparte de la música, es el mensaje. Y ver que llega y que la gente te escribe. Es muy heavy que nos llegue a escribir peña que ha salido de la cárcel y que nos diga que le hemos cambiado la vida. Esto se merece todo el esfuerzo que hemos invertido y toda nuestra vida.
El pasado 2018, veía la luz el nuevo trabajo de El Kanka: «El arte de saltar». Un disco que pronto comenzó a llevar a los directos. De hecho, comenzó girando en Murcia, el pasado mes de septiembre. Misma ciudad y mismo mes en el que el artista malagueño comenzará con «Donde caben dos caben tres», siendo el colofón final de la gira: el Wizink Center. ¿Cuándo? El 1 de febrero de 2020. Y sí, en el escenario más grande al que El Kanka se ha enfrentado hasta el momento.
Y eso que todo apuntaba a que El Kanka finalizaría pronto la gira de su nuevo disco, que culminó con la reciente publicación por sorpresa de su EP «CanEpé». Sin embargo, ante un escenario del Viña Rock abarrotado de gente, anunció que no, que la maquinaría no paraba. Cerca de 40.000 almas fueron testigo de cómo el artista anunciaba que seguiría girando con «Donde caben dos caben tres». De tal forma, después del verano, iniciará un tour de grandes salas, que lo llevará por ciudades como Murcia, Sevilla, València, Granada, Jaén, Málaga, A Coruña, Bilbao, Pamplona, Gijón. Santander, Valladolid, Barcelona, Cádiz, Cáceres y, por supuesto, Madrid.
¿Qué escucharemos en esta nueva gira?
En la gira «Donde caben dos caben tres», El Kanka repasará con toda su banda las canciones más importantes de su discografía: «Lo mal que estoy y lo poco que me quejo» (2013), «El día de suerte de Juan Gómez» (2014), «De Pana Y Rubí» (2015), «El arte de saltar» (2018) y el recientemente publicado por sorpresa «CanEpé» que incluye tres temas nuevos.
El hecho de seguir tiene un sentido, aunque cerrar en el WizInk pueda sonar arriesgado. Y es que durante estos años atrás, El Kanka no ha dejado de pelear, trabajar y labrarse una legión de fans con su particular estilo y con sus canciones tan personales. Y es que hace apenas cinco años, recorría pequeñas salas de todo territorio nacional. Pero poco a poco, ha ido sumando seguidores, llegando a colgar el cartel de «todo vendido» en espacios donde se congregaron más de 1000 personas.
Contando las horas hasta el 7 de junio, día en el que, al fin, vea a luz el nuevo trabajo de Dinero. Se acerca el momento de «Sobredosis», un álbum conceptual formado por diez canciones que confluyen entre tres estados de ánimo completamente diferentes entre sí: «euforia», «rabia» y «nostalgia». Por supuesto, cada una de ellas está muy bien definida y recoge bajo su ala canciones muy marcadas.
Mientras que en «Euforia», veremos a unos Dinero muy festivos, rockeros y frescos, muy como «En Invierno» o «Mi Generación»; en «Rabia» aprietan el acelerador mostrando su lado más agresivo y descontrolado, sacando todas esas emociones de dentro, de la manera más desmedida posible. Por su parte, «Nostalgia» es la parte más tranquila, relajada, íntima e introspectiva del disco. El álbum se completará con la canción que da título al mismo: un cocktail musical y conceptual, que abarcará a la vez, todos y cada uno de los estados de ánimo.
Sin embargo y aunque todavía quedan unas semanas para que escuchemos el disco al completo, ya hemos podido disfrutar de dos de los adelantos. Primero llegó «Martes Locos», englobada dentro de «Euforia», y ahora es el turno de «Aún nos queda tiempo», encasillada dentro del apartado de «Nostalgia».
¿Qué nos encontramos en «Aún nos queda tiempo»?
Este tema, «Aún nos queda tiempo», se postula como segundo adelanto del disco. Y, a diferencia de «Martes Locos» (Euforia II), es un claro ejemplo de «Nostalgia». La canción es un pequeño viaje a las etapas de la amistad y sus buenos momentos, con una mirada optimista hacia al presente y al futuro, reforzando la idea de que lo mejor está por llegar. Lo bueno es que nos recuerda a algunos de los himnos más míticos de Dinero, convirtiendo a su vez, a esta canción en otro himno que cantar en todos los conciertos y festivales.
Por el momento, disfrutemos de ella y del video-lyric que la banda ha montado.
Por pura casualidad, María Campos llegó a nosotros y la verdad es que fue un completo acierto. Ya no solo por su música, también por su forma de ser, que se intuye tras esa particular y directa manera de comunicarse. María Campos, al igual que su debut «Popular», encandila desde el minuto 1.
Aprovechando su visita a España, pudimos hablar con ella sobre su proyecto. Y esto es lo que nos contó.
¿Cómo surge el concepto de «Popular»?
La realidad es que vengo escribiendo canciones desde muy chica y fui madre muy chica, pero no dejé de escribir jamás. Todo eso sumado a que no llegué a encontrar un productor que me diera la suficiente confianza, como para salir al mundo con un disco tan autobiográfico. Y es que al final, todo lo que escribo es autobiográfico, no hay ningún elemento fantástico. Mis canciones son mis historias de vida: amores, decisiones, malas pasadas.
Sí que es cierto que hace como 8 años, se me planteó la oportunidad de publicar un disco, pero la rechacé. En ese momento, pensaba que a nadie le podía interesar lo que yo tenía que contar. Luego llegó una persona que me dejó a medio camino. Por eso, cuando apareció Federico Scialabba, yo ya no podía más y acepté el grabar el disco. Mi hija ya estaba grande, así que me vi con fuerza. Necesitaba sacarme de encima las mejores composiciones y dirigir mi vida por el camino de la música.
Un titular que defina «Popular».
Probablemente, una canción del disco que se llama «Salí adelante», lo defina muy bien. Creo que no hay otra manera de afrontar la vida.
¿Por qué «Charlita Veneno» y «Popular» como primeros adelantos?
«Charlita Veneno» fue la última que escribí del disco y la primera que quería sacar, porque estaba ansiosa. De hecho, la había escrito sobre la grabación del disco, se la mostré a Fede y le encantó, así que fuimos para adelante con ella. Respecto a «Popular», la decisión de lanzarla como segundo adelanto fue un poco de Fede, que tiene más criterio para eso. A mí me habría gustado lanzar «Salí Adelante». Pero claro, yo al final, estoy muy cerca de mis canciones. Así que toca delegar un poco.
Precisamente, con «Popular» te han nominado en los Premios Bardem, al «Mejor Disco del Año». ¿Cómo te sientes?
Me voy a hacer un buen vestido para la gala [risas]. Estoy fascinada, la verdad. Aunque en ningún momento pienso en ganar, porque compito con grandes artistas pop como Tiny o Laly. Pero yo ya siento que gané. Me siento en la máxima felicidad, me nominaron, se fijaron en mí y hayan escuchado el disco.
Has estado por parte de Latinoamérica girando y de promo. ¿Cómo lo has vivido?
La verdad es que tengo un poco de fobia a viajar. Pero aún así ha sido una gran experiencia. He estado girando por mi país, por Argentina. Y se siente algo de vértigo: es distinto viajar por placer a hacerlo con una propuesta musical. Para mí, mi música es como mi religión. Y conocer nuevos lugares por ella, me fascina. Estuve en Santa Fe, Córdoba, Rosario. He viajado mucho, pero sin un objetivo. Ahora, lo encontré y estoy muy agradecida por ello.
¿Cómo afrontas la visita a España?
Pues la verdad es que con mucho nervio y mucho miedo, porque es la primera vez que vengo a tocar acá. Pero nervio y miedo del bueno. Y cantar para otro país, me resulta súper atractivo y me gusta la idea. Es distinto a hacerlo en mi país, porque allá es mucho más fácil encontrarse con algún conocido.
¿Cómo ha evolucionado María Campos desde que comenzara a escribir?
Pues la verdad es que traté de dejar la música mil veces, porque me olía lo difícil que sería dedicarse a ella. Intenté hacer otras cosas, no hacer nada. Traté todo, menos darle bola a mi camino, porque era el que más requería de mí. Y no tuve ni una infancia, ni una adolescencia fáciles. Pero, al final, nunca lo pude dejar. De hecho, mejoré: cada vez escribo mejor, cada vez actúo mejor sobre el escenario, cada vez tengo menos miedo a mostrarme. Hace dos años, no me imaginaba llegar hasta este punto. La primera vez que canté, que fue con 18 años, lo hice con los ojos cerrados. No los abrí en ningún momento del show.
¿Cuáles son los siguientes pasos de María Campos?
Pues seguir [risas]. Voy a grabar el segundo disco, ya lo tengo todo escrito. De hecho, ya salió el primer single, que se llama «La Regalada». Es una canción de algo espantoso que olfateé e intuí, y que acabó pasando. Mi idea es ir sacando como un single cada mes, más o menos. Y, por supuesto, quiero seguir tocando.
¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?
Segunda edición del Conexión Valladolid y ya está el cartel cerrado. Hecho que incrementa las ganas de que llegue junio y con ese mes de verano, el festival. Al hilo de esto, la organización también ha anunciado la ansiada distribución por días. 24 actuaciones en total, 9 más que se añaden y dos días completos (21 y 22 de junio) de música en la Antigua Hípica de Valladolid. ¡Eso sí que será dar la bienvenida al verano!
Vetusta Morla, Rozalén, Amaia, La M.O.D.A., Beret, SFDK, Green Valley, Anni B Sweet, Depedro, Ángel Stanich, Kitai, Carmen Boza, Carolina Durante, Guitarricadelafuente y Vila Chinaskieran los artistas ya confirmados. Pero es que a ellos, se han sumado nuevos nombres, como Abraham Boba, voz y líder de León Benavente, quien llega al festival con un especial DJ Set. E incluso también se han apuntado al festival Circodelia, el mítico grupo de rock madrileño, que regresa a escena en el Conexión Valladolid. Todo eso, tras una década de desconexión.
Pero estas dos, no son las únicas últimas confirmaciones del festival. No es para menos, también se han unido otros nombres como Duque, De Perdidos al Trío,La Noche de la Iguana, Playa Cuberris y Los Pichas, dando protagonismo a la escena local. Y entre actuación y actuación, amenizarán la espera Los del Lío y Diego Duende.
Por todo ello, ya apunta diferente esta segunda edición del Conexión Valladolid. Pero es que además, será la única oportunidad para ver, este año, a Vetusta Morla en Castilla y León. Y, en los casos de Beret y Amaia, este será el único festival en el que ambos artistas actúen.
Conexión Valladolid, distribución por días
Ya con todos los nombres incorporados y cerrados, la organización también ha publicado la distribución por días. De esta manera, el viernes 21, dando la bienvenida al verano, contaremos con las actuaciones de Rozalén, como cabeza de cartel, Amaia, SFDK, Green Valley, Annie B Sweet, Carolina Durante, Guitarricadelafuente, Vila Chinaski, Duque, De Perdidos Al Trío y La Noche de la Iguana, que toca en uno de los conciertos matinales del festival.
Por su parte, el sábado 22 de junio, son Vetusta Morla los cabeza del cartel. ¿Quién si no? Son el ejemplo más claro de constancia, trabajo y esfuerzo. Y han conseguido lo que ninguna banda española ha conseguido hasta el momento. También los acompañarán en el escenario los grandes de La M.O.D.A, Beret, Depedro, Ángel Stanich, Abraham Boba con su DJ Set, Kitai, Carmen Boza, Circodelia, Playa Cuberris y Los Pichas, en el concierto matinal de ese día.
Las actuaciones de ambos días, siempre amenizadas por Los del Lío y Diego Duende.