Etiqueta: Madrid

  • Bruno Mars llenará de magia Madrid, con su «24K Magic Tour»

    Bruno Mars llenará de magia Madrid, con su «24K Magic Tour»

    Nadie nunca podrá estar al nivel de Michael Jackson. Pero si alguien pudiera ser su más fiel heredero, bien podría ser Bruno Mars. Aunque él, va más allá, puesto que no solo está influenciado por el Rey del Pop. Mars se mueve a medio camino entre el pop de Jackson, el rock de Elvis Presley, el reggae de Bob Marley o el R&B, entre otros.

    Creador de himnos como «Treasure», «Billionaire», «Just The Way You Are» o «Locked Out Of Heaven», Bruno Mars llegará al Wanda Metropolitano de Madrid el próximo 22 de junio. Un concierto muy especial, en el que presentará su trabajo más reciente, «24K Magic».

    «24K Magic World Tour» comenzó con la salida de este nuevo trabajo, allá por 2016. Y, lo cierto, es que todavía le queda recorrido. De ahí, que podamos disfrutar de nuevo, del talento de Mars en nuestro país. Hasta nuevo aviso.

    Bruno Mars, a su paso por España

    El artista hawaiano pasará por las dos grandes ciudades de nuestro país: Madrid y Barcelona. La primera cita será el 20 de junio, en el Estadi Olímpic de la ciudad condal. Mientras que, dos días después, visitará el Wanda Metropolitano de la capital española.

    Además, recientemente, anunció a los dos artistas que abrirán ambos conciertos. DJ Rashida será la encargada de arrancar el espectáculo, mientras que la banda DNCE actuará justo antes. Ellos serán quienes consigan que el público entre en calor, antes del gran show final de Bruno Mars.

    Estos dos conciertos en España, cuentan con el apoyo de 40 Principales como emisora oficial. Y llegan un año después de su última visita a nuestro país. Una revolución en su momento. Una revolución en estos momentos. Arrasó en la última edición de los American Music Awards. Y todo apunta que también arrasará en Rock In Río 2018, festival del que es cabeza de cartel. Festival que visitará tras ambas fechas en tierras españolas.

  • Vetusta Morla celebra en Madrid, la noche de San Juan

    Vetusta Morla celebra en Madrid, la noche de San Juan

    «Mismo Sitio, Distinto Lugar» ha significado el ansiado regreso de Vetusta Morla. Llevaban tiempo en silencio. En concreto, tres largos años. Pero como todo, hay esperas que merecen la pena. Y con este trabajo, se reafirman y dan un paso más en su carrera. Una carrera cuyo ascenso ha sido pausado, pero totalmente merecido.

    «Mismo Sitio, Distinto Lugar» (2017) vio la luz el pasado mes de noviembre. Fruto de meses de trabajo en los Estudios Hansa de Berlín (Alemania), captó todas las miradas – y oídos -, desde el minuto uno. Los primeros adelantos («Deséame Suerte» y «Te lo digo a ti») suscitaron comentarios de todo tipo. Aún así, Vetusta Morla siempre serán Vetusta Morla. Y tras cuatro discos previos, este quinto se postula como el más ambicioso de su carrera. Mucho tiempo ha pasado desde «La Deriva», trabajo que los encumbró, tras bastantes años de recorrido.

    Pero, ¿qué hay detrás de «Mismo Sitio, Distinto Lugar»? Tal y como han asegurado en otras entrevistas, es un viaje, un recorrido por su historia. Todo, materializado en un álbum que comienza y termina con un mismo acorde, como si fuera un círculo. Un círculo que tiene sus contrapuntos, como «Te lo digo a ti». Tema que, al principio, supuso un shock. Shock por lo diferente. Por lo distinto. Por no parecer tanto Vetusta. Porque con las escuchas, te iba enganchando. Y querías más.

    La puesta en escena de Vetusta Morla

    «Mismo Sitio, Distinto Lugar» ya lleva unos meses rodados y ya nos ha dado el tiempo suficiente para escuchar y re-escuchar el álbum. El siguiente paso es ver la puesta en escena. Es verlo en directo. Ver en vivo a Pucho, David «El Indio», Álvaro, Jorge, Guille y Juanma. Cantar con ellos.

    La banda madrileña ha diseñado una extensa gira por toda España, que los llevará por infinidad de lugares de aquí a finales de año. Incluida la capital, cuya fecha y ubicación son más que especiales. Las referencias a su último trabajo son más que evidentes: el «23 de Junio», Noche de San Juan, actuarán en la Caja Mágica de Madrid, su ciudad. ¿Tenéis ya las entradas?

  • Jorge Pelaz: «Este trabajo fue una reivindicación de lo que soy realmente»

    Jorge Pelaz: «Este trabajo fue una reivindicación de lo que soy realmente»

    Talento, juventud y buenas canciones. Jorge Pelaz lo tiene todo para triunfar. Con una buena dosis de realidad y verdad, debuta con su primer disco, «Lo que dejo callado». Ya lo presentó el pasado año en la capital, pero lo volvió a hacer el pasado viernes en la Sala Siroco de Madrid. Y el público lo dio entregadísimo.

    Nosotras tuvimos la suerte de entrevistarlo unos días antes y nos desveló todo sobre su proyecto, el disco y sus futuros pasos.

    ¿Cómo se introduce Jorge Pelaz en el mundo de la música?

    Con unos diez años, pedí la primera guitarra a mi familia. Cuando me la regalaron, me volví loco. Y eso que no tenía conocimiento ninguno, pero me apuntaron a clases para que pudiera aprender. Entonces llegó un punto en el que pensé: «¿para qué voy a seguir tocando las canciones de otros, si puedo hacer las mías?». Eso fue sobre los 17 años.

    La verdad es que siempre lo he tenido y lo tengo como un hobby, aunque ojalá fuese a más. Pero siempre trato de quitarle importancia y hierro al asunto, para que no suponga una presión.

    Precisamente, la siguiente pregunta era que si en algún momento te gustaría profesionalizarlo.

    Me encantaría. Aunque para mi es un juego o vía de escape. Hacer canciones o actuar en directo, es un juego en el que yo tengo algo que decir. A alguien le llegará, alguien lo captará y lo hará suyo. Pero para mí es un juego, para no remover tantas emociones o presiones.

    ¿Cómo surge el concepto de «Lo que dejo callado»?

    Hasta que llegó «Lo que dejo callado», muy poca gente sabía que yo hacía canciones, más allá de tocar la guitarra. Fue como una reivindicación y una propuesta valiente. Fue como decir: «esto es lo que yo soy, es lo que yo hago y lo que quiero decir, a través de las canciones».

    Como formato, «Lo que dejo callado» me parece un concepto que nace desde el silencio y desaparece en el silencio. De hecho, la primera canción que es «Llamada internacional», surge desde el silencio, aparece un ruido, seguido de los primeros acordes del tema y del disco. Por otro lado, la última canción, «Luz», es a guitarra y voz. Es muy acústica. Es mi manera de eliminar todos los sonidos que aparecen durante el álbum. Solo se quedan los principales, que acaban diluyéndose.

    ¿El disco tiene entonces un formato circular?

    Sí, más o menos. Es como en los cuentos: tiene un planteamiento, un nudo y un desenlace. La idea nace de algo, del silencio, cuenta algo y se marcha.

    ¿Cómo lo definirías en dos o tres palabras?

    «Lo que dejo callado» es una propuesta valiente, que habla sobre la esperanza en cada una de las canciones.

    ¿Cómo ha sido la acogida del disco tras este año de vida?, ¿ha cumplido con tus expectativas?

    Cuando lo saqué, me parecía una propuesta valiente, porque no sabía lo que me iba a encontrar. Era la primera vez que hacía un disco y grababa las canciones en estudio. No tenía ni idea de cómo funcionaba todo esto. Por suerte, he tenido buenos amigos que me han aconsejado y guiado durante todo el proceso. Mi gran dilema mientras grababa era saber cómo iba a caer. Estas cosas nunca se saben, porque no hay un gurú musical que te asegure lo que va a salir bien y lo que va a salir mal. Así que, me centré en hacerlo como a mí me gustaba.

    Al final, para mi gusto, ha tenido una acogida muy positiva, que para nada espetaba. Durante este año, mi música ha experimentado una gran evolución. De hecho, he conseguido entender mejor muchas canciones. Todo gracias, en cierto modo, al feedback del público. Por ejemplo, uno de los temas que más alegrías me ha dado, es «Círculo Polar».

    ¿Se puede decir entonces que habéis evolucionado a la par?

    Sí, por supuesto. Hemos evolucionado a la par y muy, muy bien. Como músico, si echo la vista atrás, creo que he pegado un salto muy grande. A nivel madurativo y a nivel musical. Además, tengo más claros los pasos que quiero seguir dando en este proyecto musical.

    ¿Y en los directos, cómo has evolucionado?

    En el primer concierto, el de presentación, era un poco inestable. Como lanzarse al abismo, porque nadie había conocido mi faceta de compositor. Y tampoco habían escuchado mis canciones. Pero fue muy gratificante, porque la gente salió muy contenta.

    A medida que han ido pasando los conciertos y hemos madurado, hemos ido cambiando el concepto, añadiendo cosas, quitando otras. Y el sonido no es tan puro, respecto al disco.

    ¿Cómo afrontas el concierto de Siroco?

    Estuvimos tocando ya en octubre con la banda y en ese primer concierto, los nervios estaban más latentes porque era la primera vez. Para mí, esa sala es especial, porque he visto muchos directos ahí y he pasado mucho tiempo en ella.

    Esta vez estamos más tranquilos, porque sabemos cómo es la sala, cómo es el sonido, sabemos cómo nos tenemos que colocar. Además, este concierto lo vemos un poco como una revisión del disco. Y de mostrar la nueva perspectiva que están tomando las canciones.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Jorge Pelaz, escucharemos nuevo material?

    Algo nuevo escucharéis, seguro. He pasado unos meses de reflexión y de conocimiento propio, sin escribir y sin coger la guitarra. Solo experimentando esa evolución. Una vez me sentí preparado, decidí contarlo. O más bien cantarlo. De cara al futuro, tenemos entre manos un proyecto un tanto ambicioso, que todavía no podemos desvelar, porque es totalmente sorpresa. Pero estoy seguro de que eso ha llegado por toda la evolución previa. Y también llegará por toda la ilusión que le estamos poniendo.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    ¿Lo más loco que he hecho por la música? Hacer música [risas]. Y querer dedicarme a esto.

    Hay una cosa loca que me pasó en mi primer concierto, que fue acústico. Yo llevaba un pianista e iba yo, además, con la guitarra. Al acabar, fuimos a una sala muy importante de Madrid. Precisamente, ese mismo día había actuado un grupo que me gustaba mucho, «Sin Rumbo». Lo mejor fue encontrármelos en la discoteca y que se me acercaran a hablar a mí, que no soy nadie, y me preguntaron: «Jorge, ¿qué tal el concierto?». Yo ni siquiera sabía cómo se habían enterado. No sé si es algo loco, pero a mí me dejó muy loco.

    Esta es la playlist de Jorge Pelaz

  • En fotos: Caramelos de Cianuro en la Sala Mon Madrid

    En fotos: Caramelos de Cianuro en la Sala Mon Madrid

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://www.youtube.com/playlist?list=PLtb2gVB53JbRYq9PwL3rvwZ99gkp7QPKP»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Apenas había pasado un año desde que Caramelos de Cianuro pisaran España. Aún así, las ganas de este concierto en la Sala MON de Madrid, eran más que reales. Probablemente, todos los ciudadanos venezolanos residentes en la capital, estuvieran allí la pasada noche del 25 de mayo. Estaban dispuestos a darlo todo. Y más, después de haber colgado el cartel de «sold out».

    Llegaban a la capital del reino, a finales del mes de mayo, a propósito de su gira «Tour Retrovisor 2018», con la que están promocionando su disco más reciente, «8».

    Tardaron un poco en saltar al escenario. Pero la sala entró en furor cuando, por un pequeño pasillo entre el público, los caraqueños se abrieron paso hacia la tarima. El show estaba a punto de comenzar. Un show que duró casi dos horas. Un show en el que los fans lo dieron todo: cantaron, gritaron, bailaron y vivieron el concierto, prácticamente, a través de las pantallas de sus teléfonos móviles. Así y todo, no sería por intensidad. Los venezolanos Caramelos de Cianuro pidieron y sus fans respondieron.

    He ahí una de las grandes diferencias con el público español. Los fans latinos viven más y mejor los conciertos. Y no faltan el respeto a las bandas, hablando entre sí. Van a exprimir cada segundo de espectáculo, como si fuera el único.

    Casi 240 minutos duró el concierto. Los de Caracas jugaban contrarreloj: tenían poco tiempo para recorrer dos décadas y media de discografía. Pero por la respuesta del público, lo hicieron bastante bien. Cantaron temas de su último disco, «8». Pero tampoco podían faltar otras canciones míticas, no podían faltar sus grandes éxitos. Ejemplo de ello, temazos como «Verónica», «Verano», «La Casa» (dedicada a todos los venezolanos de la sala), «La Carretera», «Adiós Amor» o «Asunto Sexual», entre muchas otras.

    En definitiva, fueron casi dos horas de buenas vibras, en las que la energía fluyó por toda la sala. Una energía inversamente proporcional al oxígeno que había en la Sala MON Live.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery interval=»3″ images=»7921,7922,7923,7924,7925,7926,7927,7928,7929,7930,7931″ img_size=»large»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Lourdes Martínez Álvarez» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • La música latina se dará cita en Madrid, con Servando & Florentino

    La música latina se dará cita en Madrid, con Servando & Florentino

    El dúo venezolano Servando & Florentino regresan a España, para inundar con sus ritmos latinos todos los rincones de la capital. Estos conciertos en nuestro país serán especiales, ya que llevan seis años sin visitar el continente europeo. La cita en la capital, tendrá lugar el próximo 30 de junio en la Sala BUT. Los hermanos Primera aprovecharán para rescatar algunos de sus grandes éxitos, como «Una Fan Enamorada», «Alíviame» o «Mi Primer Amor». Además, no faltarán los nuevos temas de la banda, incluidos en su reciente trabajo, «It’s a Wrap / Se Acabó» (2010).

    Esta fecha no será la única en nuestro país. Antes de Madrid, los hermanos visitarán Tenerife (20 de junio), Las Palmas (21 de junio), Murcia (22 de junio), Pamplona (23 de junio) y Barcelona (29 de junio).

    Los orígenes

    Tras una extensa carrera, han cosechado numerosos éxitos a su paso. Bastantes años han pasado ya desde aquel mítico «Salserín». Esta fue la primera agrupación del dúo de hermanos. Una primera banda en la que, tal y como reconocieron en otra entrevista, «aprendieron el valor de la familia, la lealtad, el trabajo en equipo y el amor». Una primera toma de contacto con el mundo de la música, en la que «pudimos pulir el oído y agarrar experiencia para llenarnos de valor y salir de gira con nuestra propia orquesta».

    A lo largo de todos estos años, los hermanos e hijos del reconocido cantautor Alí Primera, han cosechado multitud de éxitos. Entre otras cosas, han puesto música en numerosas películas, series y telenovelas. Además, han conseguido grandes premios y nominaciones, como varios «Latin Grammys» o «ACE» (New York).

    Tras 25 años de extensa carrera, Servando & Florentino regresan a España. Y lo hacen con la intención de poner a bailar a ritmo de salsa a todos sus fans. Si quieres verlos en Madrid y todavía estás sin entrada, consíguela en Wegow.

  • Betamotion: «Con este disco, queríamos cerrar el abanico y abrazar una sola idea»

    Betamotion: «Con este disco, queríamos cerrar el abanico y abrazar una sola idea»

    Rock clásico elegante. Ese es el estilo que Betamotion han abrazado y están trabajando, actualmente, en su reciente trabajo. Un trabajo que está viendo la luz a cuentagotas: single a single, estamos re-descubriendo a una banda más que prometedora. El jueves, podrá lucirse en directo, en la mítica Moby Dick Club. Marcado a fuego está apuntado este 7 de junio.

    Pero unos días antes de la gran esperada cita, pudimos charlar con Gerardo Carreras, bajista de Betamotion.

    ¿Cómo surge el concepto de Betamotion?

    Nosotros llevamos tocando toda la vida, básicamente. Íbamos al colegio juntos, lo hacíamos todo juntos, empezamos a tocar juntos. Luego hubo un momento en el que nos separamos, pero hace como 10 años volvimos a reencontranos. Cubríamos muchas fiestas y eventos. Pero a partir de un punto, comenzamos a hacer temas propios. Al principio, teníamos un rollo distinto, íbamos con hammond, guitarra y voz. Éramos más jazzeros. Pero poco a poco cambiamos y encauzamos el proyecto. Dejamos de lado el jazz, para pasarnos al rock o lo que quiera que hagamos.

    ¿O lo que quiera que hagamos?

    Sí [risas]. La verdad es que es muy difícil clasificarse. Siempre nos preguntan: ¿y qué música haces?

    Justo nosotras íbamos a preguntaros que cómo definiríais el estilo de Betamotion.

    Empezamos haciendo rock, con el primer disco que publicamos. Luego hemos estado bastantes años parados, porque sentíamos que había demasiados estilos dentro del álbum. Queríamos cerrar el abanico y encontrar una idea. Y abrazar una sola idea es difícilisimo. Porque dices: si toco solo este estilo de música, me pierdo o dejo de tocar todos los demás, que también nos encantan. Creemos que es peligroso no encasillarse, porque si tocas todo, no haces nada. Con el arte pictórico, pasa un poco igual. No hay pintores que pinten abstracto y más cosas. Abrazan un género y trabajan en él. Eso nos pasaba a nosotros.

    Hemos estado tres años, haciendo diferentes versiones de muchos de los temas que van a estar en el disco. Cada una en un estilo diferente. Hasta que hemos encontrado la «peli» que nos gusta y nos funciona.

    ¿Qué hay de nuevo en este trabajo, respecto a anteriores?

    Ha habido mucho cambio, precisamente por eso. Los anteriores trabajos aunaban muchos estilos musicales y ahora lo hemos cerrado en uno, que no estaba en discos anteriores. Principalmente, porque es una cosa mucho más clásica. Tiene un rollo más rock clásico. Al final, no tiene nada que ver con lo que hacíamos. Supongo que es la idea y que dentro de dos años, empezaremos a hacer otras cosas y nos pasará un poco lo mismo.

    El álbum lo estáis publicando single por single. ¿Por qué apostar por este método?

    Porque al final, el disco desgraciadamente, ha muerto. La gente compra cada vez menos discos y apuesta más por plataformas como Spotify. Así que está táctica, nos permite tener algo nuevo todos los meses. Así que, por eso, preferimos explotar canción por canción. También nos da espacio para explotar y modificar las canciones, porque a nosotros nos vuelve locos el tema de la producción. Siempre buscamos el sonido perfecto y nunca lo encontramos. Y esto nos da un poco de margen, para acercarnos más a lo que queremos.

    ¿Cómo definiríais el concepto del disco en dos o tres palabras?

    Se lo estáis preguntando al peor de todos [risas]. Hablar de tu propio proyecto es muy complicado. Así que, a ver, ¿cómo lo definiría? En nuestra agencia, lo definen como rock clásico con muy buen gusto. O elegante.

    ¿Y qué hay acerca del título del disco?

    Esta, al final, es la parte buena. Sacas un disco y parece que todo el pescado está vendido. Este trabajo está en constante evolución. Así que cuando termine de contar, quizás lo que haya dicho, no valga ya de nada. Esto es lo positivo: que le estás dando vida a la música, más allá de la simple grabación.

    ¿Cómo ha sido todo este proceso de creación?

    Algunas de las canciones las empezamos hace años, pero acabaron sufriendo todas estas mutaciones. Alguna vez, nos gustaría poner el tema original y el final, para comparar cómo han evolucionado. No parecen los mismos.

    Por lo general, componemos Gustavo [el guitarrista] y yo. Comenzamos creando secuencias de acordes que nos gustan. E improvisamos sobre esas secuencias. En el momento en el que verbalizamos lo que queremos, las canciones comienzan a tener vida. Hasta que dices: «se acabó, esta es la canción».

    En paralelo a Betamotion, lleváis Betacovers. ¿Cómo trabajáis el tema de las covers y cómo hacéis para no influenciaros por las canciones originales que versionáis?

    Es inevitable no sentir la influencia de la canción original. Pero al final, tienes una secuencia de acordes y una melodía, así que basta con cambiar el tiempo y la intención del tema. Con eso, pueden cambiar muchas cosas. Ya en el punto en el que decides re-armonizar toda la melodía, para que quede completamente distinto.

    ¿Cómo afrontáis la presentación del jueves en Moby Dick?

    Pues con muchas ganas. Al final, las canciones hay que tocarlas. Esto es lo bueno de la música, la experiencia grupal. Y evidentemente, tocar en un estudio o en una sala de ensayo, no es lo mismo que sobre un escenario. Falta algo muy importante, que es esa tensión que genera el directo. En directo, las canciones cogen un color especial.

    Tras Moby Dick, ¿cuáles son los siguientes pasos de Betamotion?

    Pues los siguientes pasos son seguir publicando canciones y montar una gira de conciertos. Esta será la primera toma de contacto con los temas nuevos.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Dedicarnos a ella, que es bastante loco [risas]. Este mundo es bastante complejo ya de por sí.

    Esta es la playlist de Betamotion

  • Lemozine y su gran apuesta por el rock, el glam y la electrónica

    Lemozine y su gran apuesta por el rock, el glam y la electrónica

    A medio camino entre el rock, el glam y la música electrónica, Lemozine presenta su nuevo trabajo: «Things We Should Say». Hace apenas unas semanas, lo presentaron en Hard Rock Madrid y en Basik Sessions. Este disco es su gran apuesta por el rock, el glam y la música electrónica. Y con él, pretenden escalar a lo más alto.

    ¿Cómo surge el concepto de «Things We Should Say»?

    Surge un poco por la necesidad de la banda de crear un disco propio. El núcleo sería el rock, pero teniendo en cuenta las influencias que teníamos cada uno, en nuestro día a día. Hemos escuchado desde metal hasta electro o funk. A pesar de todo ello, la idea era crear un producto totalmente nuevo. Y es que, al final, hacemos rock del siglo XXI, con todas las influencias actuales.

    ¿No es complejo encajar todas estas influencias musicales?

    Claro que lo es. En ciertos momentos, hemos tenido que parar y decir: «esto se nos va un poco de las manos». Aún así, no nos hemos reprimido. Esto es lo que somos y así lo hemos transmitido en el disco.

    ¿Cómo fue ese proceso de creación y composición?

    Dave y Raúl comenzaron hace tres años con el proceso de creación. Comenzaron con la misma idea, pero en catalán. De hecho, llegaron a grabar pero vieron que no funcionó. Así que volvieron a pensarlo y decidieron que fuera en inglés. Para darle un toque internacional y porque al final, el inglés es la lengua materna del rock. Así que hicieron un casting, que fue donde me presenté y me seleccionaron. Ahí fue donde comencé a aportar toda la parte de letras, y ellos toda la composición y creación.

    ¿Con qué dos o tres palabras definiríais el disco?

    Este trabajo es un trabajo orgulloso. Este disco es producto de dos años intensos de trabajo. Es un disco muy trabajado y muy producido. Por eso, lo presentamos con mucho orgullo. Aunque también me gusta presentar el disco como un viaje musical. Porque al final le hemos añadido estos paisajes sonoros, que son cuatro temas nuevos. Es como un libro. Este disco tiene muchos altibajos, tiene de todo.

    ¿Qué pesa más: la letra o la música?

    Creo que al final es el conjunto de ambas cosas. No habría canciones si no tuviéramos una letra definida. La letra es importante. Siempre buscamos que no sea tan obvio o tan banal. Buscamos un poco las sutilezas, pero sin llegar a ser predicadores. Luego, siempre buscamos los detalles en cuanto a melodía se refiere.

    ¿Cómo surge el concepto de «Silly Song»?

    «Silly Song» surge un poco en las manos de Dave y Raúl, tras el suceso en la Sala Bataclan (París). Todo surgió al día siguiente del atentado y a todos nos dejó como mudos. Ellos dos habían quedado ese día en el estudio y los dos estaban conmocionados por el suceso. Así que la canción fue puro resultado de la emoción. Así que todo fue resultado de la emoción del momento, fue una necesidad de hablar y de contar, pero no desde la crítica. «Silly Song» surge como una celebración de la vida y de todo lo bueno que tenemos alrededor.

    Tras los atentados de Bataclan, sentíamos que nos habían atacado. Y «Silly Song» fue nuestra particular demostración de que nos lo pasamos bien haciendo música. Fue nuestra manera de disfrutar lo que hacemos, pero permaneciendo ojo avizor de todo lo que nos rodea.

    ¿El resto de letras tienen el mismo peso?

    Sí, a ver, nos gusta trabajarlas y prestarles cierta atención. Nos gusta hablar de la sociedad en la que vivimos o de la sociedad que nos esclaviza. Tratamos de hacer una pequeña llamada a la sociedad en la que vivimos. Pero esta llamada, siempre la hacemos con humor. Nos gusta predicar, pero también nos cachondeamos de nosotros mismos.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música, como banda?

    Ayer cenamos en pijama [risas]. Bueno, aún no hemos tenido grandes momentos como banda. Pero en el escenario, sí que nos gusta divertirnos y gamberrear un poco. Nos gusta gritar y saltar como locos.

    Silly Song – Lemozine

  • En fotos: Bandada (Havalina + Rufus T Firefly) en Sala Joy Eslava

    En fotos: Bandada (Havalina + Rufus T Firefly) en Sala Joy Eslava

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://www.youtube.com/playlist?list=PLtb2gVB53JbQj5wKKuXXxlP-dNMGm-htB»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Por separado, Havalina y Rufus T Firefly son dos bandazas. Nadie duda de su calidad, ni de su música ni de sus directos. Es un hecho que han estado más vinculados de lo que incluso a ellos mismos les gustaría reconocer. Pero la realidad es que la música entra en colapso cuando se juntan, formando Bandada.

    El hecho de que ambas bandas se fusionaran, solo podía ser un hecho aislado. Estaban destinados a tocar todos esos músicos sobre un mismo escenario, tan solo una vez en la vida. Solo unos pocos podrían disfrutar de ese grandioso espectáculo. ¿Y qué mejor ocasión que Sound Isidro 2018? Así fue. El pasado 12 de mayo, Joy Eslava fue testigo de esta gran unión, que explotó, explosionó. Todo ello, ante la atenta mirada del público.

    Canciones de Havalina interpretadas por Havalina. Por Rufus. Por Bandada. Temas de Rufus, en manos de Havalina. De Bandada. Y de los propios Rufus. Existen pocas palabras que puedan definir lo que vivimos aquella noche en la mítica sala madrileña. Así que, ¿qué mejor que las fotos de Abel Acevedo para explicar, para narrar aquella locura de noche?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»image_grid» images=»7856,7862,7858,7864,7866,7869,7865,7873,7857,7859,7860,7863,7867,7868,7861,7872″ img_size=»medium»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Abel Acevedo» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • Correos: «Terapia Terapia es un compendio de todo lo que hemos hecho»

    Correos: «Terapia Terapia es un compendio de todo lo que hemos hecho»

    Tras una breve pausa, necesaria para la banda, Correos regresa con nuevo trabajo bajo el brazo. «Terapia Terapia» llega para curar y cerrar heridas. En este deceso, han pasado demasiadas cosas por las vidas de los miembros de la banda. Pero vuelven con más energía que nunca.

    Hace unos días, Fermín Bouza, vocalista de Correos, nos estuvo contando todos los detalles que envuelven este nuevo trabajo.

    ¿De qué manera surge el concepto de este «Terapia, Terapia»?

    Surge de un momento personal, tanto a nivel particular, como a nivel de banda. Veníamos de una gira muy larga y cansada, con el trabajo anterior «Seres». Dimos muchos conciertos en España y en Latinoamérica. Entonces, hay un momento en el que necesitamos una pausa. Entre esas cosas, sufro un momento muy traumático con la muerte inesperada de mi padre. Así que utilicé las letras de este disco, un poco como terapia personal.

    A nivel grupal, empleamos el disco para reunirnos en el local de manera desenfadada. Como vía de escape a la rutina, a la gira y al trabajo de oficina. Necesitábamos liberarnos, experimentar y olvidarnos de la rutina de la que veníamos. Así que para nosotros fue terapia, terapia. Terapia de la buena.

    ¿Una doble terapia?

    El título es un poco, como si dijeras: «Esta chupa es de cuero, cuero. De cuero, pero del bueno». «Terapia, terapia».

    El disco fue auto-producido por vosotros mismos. ¿Por qué apostar por ello?

    Yo me dedico a la producción, es mi trabajo. Había producido a otros artistas, pero nunca lo había hecho con mi propio proyecto. Siempre he estado involucrado en la producción de todos los discos de Correos, pero en esta ocasión, digamos que he cogido más las riendas. Y me he apoyado un poco en José Caballero, que fue el productor de nuestro anterior disco. Esta vez, nos ha dado apoyo como ingeniero de sonido, buscando un poco el sonido que buscábamos.

    Imaginamos que, de todos modos, no será lo mismo producir para otras personas que para uno mismo.

    No es exactamente lo mismo, pero para mí el trabajo es similar. Hago unas pre-maquetas, estructuro las canciones, las pruebo con la banda, compruebo qué funciona y qué no, las vuelvo a estructurar, hasta que obtengo un producto que funcione y sea cómodo. Entonces cuando alcanzo ese nivel, está preparado para ir al estudio. En este caso, hemos transportado las sesiones desde mi ordenador hasta el del estudio. Solamente hemos grabado encima los instrumentos.

    «No se apaga» y «El Último Verso» fueron los primeros singles. ¿Por qué escogerlos?

    Cuando trabajas en esto, cuentas con un equipo extenso tras de ti. Nosotros, por ejemplo, contamos con la opinión de Warner, con la opinión de nuestro mánager, de nuestro equipo de sonido, de los propios miembros de la banda y de la gente de nuestro entorno. Hicimos un sondeo y, al final, nos dimos cuenta de que había tres o cuatro canciones que llamaban mucho más la atención. Y establecimos una estrategia.

    Precisamente, en «El Último Verso» colabora Gabriel de la Rosa (Shinova). ¿Cómo surge esta colaboración?

    Es muy natural, porque somos bandas amigas y coincidimos mucho. Este tema, encima, es un tema muy lírico, que pega muy bien con la voz de Gabi. Así que la mandamos la maqueta, le gustó mucho y vino a hacerla. Fue muy fluido y natural.

    ¿Cómo definirías este disco en dos o tres palabras?

    En dos o tres palabras, imposible. Pero sí que os puedo decir que «Terapia Terapia» es un compendio de todo lo que hemos hecho hasta ahora. Todo lo que la banda toca y todo lo que la banda es, está resumido en este trabajo. Encima es muy curioso, porque cumplimos 10 años como banda y este disco tiene 10 canciones. Una por año. Y estos temas responden a la identidad de la banda.

    ¿Y de qué manera refleja este disco la evolución de la banda?

    Me reitero en lo que he dicho. Más que marcar una evolución, recoge todas nuestras identidades, en las que al final nos reflejamos. Este disco es lo que te vas a encontrar de la banda cuando nos presentemos. Es una especie de resumen de toda nuestra identidad. Hay rock bailable, hay temas líricos, hay temas petardillos, canciones post-punk, hay sentido del humor oscuro y socarrón, hay metafísica, hablamos de la vida, la muerte y la sociedad.

    Tomando todo esto como base, ¿qué pesa más: melodía o letra?

    Va todo de la mano, en realidad. Una canción no es un poema. La letra no podría funcionar igual sin la melodía. Podría funcionar, pero de otra manera. Una letra sin melodía, no funciona de la misma forma, ni transmite las mismas cosas. Al final, todo es una compilación.

    Hablabas también de la variedad musical de este disco. ¿Es una manera de huir un poco de las etiquetas?

    Sí, aunque en realidad no nos hace falta, porque tenemos un sonido muy particular y personal. Prácticamente, cualquier cosa que toquemos, suena a Correos. Además, no hemos tenido que trabajar este punto, porque se ha dado de manera natural. Sonamos a Correos. Toquemos el palo que toquemos, el timbre de la banda es identificable. Así que no necesitamos ponernos límites en este sentido.

    El disco lleva unos días en la calle, ¿cómo han sido las primeras reacciones?

    Pues estamos acojonados, porque estamos agotados ya en más de la mitad de los establecimientos en los que el disco se vende. Estamos top 1 en ventas en muchos de estos lugares. Por supuesto, no nos lo esperábamos, porque sabemos lo complicado que es vender discos. Y no creíamos que esta vez fuera diferente a la de otros lanzamientos. Aunque la ilusión siempre estaba. Pero nos están llegando noticias de «agotado, agotado, agotado». Así que estamos ilusionados, pero acojonados.

    A partir de este momento, ¿cuáles son los siguientes pasos de Correos?

    Este verano tenemos alguna cosita, no hay mucho recorrido porque el disco acaba de salir ahora. Pero sí que tenemos cerrado el Festival Gigante, en el que daremos un concierto memorable para nuestra gente de Guadalajara. Tenemos también algún otro festival, que todavía no puedo confirmar. Y luego en invierno, nos embarcaremos en la gira por salas, con la que trataremos de recorrer el máximo territorio posible. Luego volveremos a México, con tres cosas muy importantes que tenemos allí. Tenemos muchas ganas de ver a nuestros fans mexicanos, porque son lo más.

    ¿Hay mucha diferencia entre el público de Latinoamérica y el de España?

    Una «sobrá». No digo público latino, porque no conozco al público latino. Digo el mexicano. En México hay un respeto y un fervor por la música, increíble. Como les gustes, se prenden y hay un feedback impresionante. Y los conciertos se convierten en otra historia, se convierten en una fiesta. Así que nosotros estamos ansiosos por regresar allí y darlo todo con nuestros fans. Y de sumar nuevas experiencias con nuestros amigos y nuestra familia mexicana.

    Luego ya regresaremos, cerraremos la gira por salas y, de cara al año que viene, nos centraremos en festivales.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Podría contar tantas. Ya no cosas que hayamos hecho nosotros, si no cosas que nos han pasado. Por contar, nuestras furgonetas siempre han sido tartanas de segunda mano, no, de octava. Recuerdo una vez que tocábamos en La Almunia de Doña Godino y no nos entraba la marcha. Era fin de semana, así que no había ningún taller abierto. Pero contactamos con un mecánico del pueblo, que nos enseñó a hacer una «ñapa» con unas bridas. Aprendimos a meter la mano por el motor y atar una brida. Y estuvimos así durante años.

    Luego, otra vez, se nos rompieron los limpiaparabrisas tras una granizada. Y nos enseñaron a lustrar los cristales de la furgoneta, con almidón de patata. Así que íbamos a todos los festivales con un saco de patatas. Lo curioso venía cuando los «backliners» nos aparcaban el coche y nos decían: «Todo muy bien, chicos, pero ¿por qué lleváis un saco de patatas?». Y había que contar la anécdota de la patata, que ya es un clásico.

    Y como estas anécdotas, miles. La carretera es muy dura y hay que estar preparado para ella. No todo el mundo lo soporta. Son muchas horas de viaje, de cansancio, de esperas. Y no siempre estás de ánimo para afrontarlo, porque a nosotros también nos pasan cosas, llegamos tarde o se nos mueren personas de nuestro entorno.

    ¿Y qué os motiva a seguir cuando todo eso sucede?

    Salir al escenario. Ese es nuestro gran premio. El resto de cosas que lo rodean, son secundarias. Aunque sean muy tediosas y duras: llegar a los sitios, hacer promo, estar en la prueba de sonido, hablar con la gente, esperar. Todo eso solo cobra sentido cuando salimos al escenario. El día que no pase eso, cerramos el «chiringuito» y no hay drama.

    Esta es la playlist de Correos

  • The Morgans regresan a escena con su meteórico «Like A Queen»

    The Morgans regresan a escena con su meteórico «Like A Queen»

    «Like a Queen» es su gran regreso, su gran golpe en la mesa. The Morgans vuelven, manteniendo su esencia, pero experimentando como nunca con la electrónica y los sintes. Llegan sin hacer ruido, pero prometen ir escalando. Y consiguiendo pequeños hitos. Son jóvenes, prometedores, tienen talento y las ideas muy claras.

    Por empezar, ¿cómo nace el concepto de «Like a Queen»?

    El concepto de «Like a Queen» surge tras encender la tele y ver el conocido autobús naranja. Ahí nace la semilla en nuestra cabeza. Entre eso y todo lo que ha rodeado el país, las protestas y las manifestaciones, queríamos tener un gesto con todas esas causas. «Like a Queen» refleja muy guay todo eso, lo que hemos conseguido y lo que queda por conseguir. Este disco contextualiza un poco todo lo que ha pasado en España en estos años.

    De ahí también que el disco rompa moldes, ¿no?

    Claro, claro. Buscamos precisamente esa tensión, la de reventar lo establecido. Es nuestro pequeño gesto.

    ¿Cómo fue el trabajo de pre-producción con Carlos Hernández?

    Muy guay, la verdad. Teníamos unas 18 canciones por grabar, pero no nos poníamos de acuerdo a la hora de elegir las canciones. Así que decidimos contar con la opinión de alguien pro, que nos limpiara los temas y nos ayudarla a maquearlos. De esta forma, llegábamos al estudio ya con todo hecho.

    Así que le llamamos, nos dijo que encantado de trabajar con nosotros y se vino un fin de semana a Ponferrada. Previamente, le habíamos pasado las demos. Entonces, nos dijo: «Tenéis que grabar estas canciones». Tenemos que reconocer que hubo un momento de drama y crisis [risas]. Pero al final, es la palabra de un profesional. Pasamos todo el fin de semana limpiando las canciones y muy guay con él.

    Hablabais del proceso «drama» de despedirse de las canciones. ¿Cómo es dicho proceso?

    Cuando le decimos a la gente que hemos hecho una pre-producción y que ha venido una persona a coger nuestros temas y cambiarlos, nos dicen que ellos no podrían hacerlo. Nuestra respuesta siempre es: ¿y qué le vamos a decir nosotros a Carlos Hernández o Paco Loco, que nuestra idea es mejor? Esa gente ha grabado mil discos. Así que te quitas ese ego y asumes que la otra persona tiene más criterio que tú y que tus compañeros.

    ¿Coincidisteis en algún tema con Carlos Hernández?

    Sí, hubo alguno. Por ejemplo en «Like a Queen», que desde el principio tenía papeletas para convertirse en el single. Todos la veíamos dentro del disco. Sin embargo, había otras canciones que no veíamos dentro ni de coña. Nos dolió especialmente un tema que queríamos ver y al final, no pudo ser. Pero entendimos la opinión del profesional.

    Igualmente esos temas no los descartan, ¿no?, ¿los dejan para un disco posterior?

    Pues nos gustaría darle una vuelta a ese tema y meterlo en un disco posterior. Porque es una canción que nos gusta mucho. Y así con el resto de canciones descartadas. Probablemente, con el próximo disco escuchemos las demos antiguas y rescatemos esas ideas iniciales. Al final todo es cuestión de madurez. Quizás en estos momentos no estamos preparados para publicar X tema, pero luego pasa el tiempo y sí.

    Respecto al trabajo con Paco Loco, ¿cómo fue?

    Paco Loco es un genio. Y hace honor a su nombre, porque está loquísimo. Pero loco nivel leyenda. Es decir, llegas allí y dices, ¿este tío de dónde ha salido? Porque no deja de vacilarte desde el minuto 1. Aunque en realidad, lee súper bien a toda la gente, sabe con quién hacer la broma y con quién no. Al final, con todo eso, consigue que te sientas mucho más cómodo, porque te quita presión. Luego, a nivel profesional es genial. Escucha una canción y ya sabe por dónde quieres ir. Creemos que la tiene montada en la cabeza desde el principio. Es un bomba.

    Además, el ambiente donde tiene su estudio de grabación, es genial. Tiene una casa enorme en Cádiz, con piscina y todo. Eso te quita también tensión. Porque te saturas, paras, te tiras a la piscina y luego vuelves al trabajo. Es una pasada.

    A propósito de «Like a Queen», ¿por qué publicarla como primer single?

    Nuestro disco, de por sí, suena muy british. Entonces, a la hora de publicar single, nos preguntamos: ¿qué canción sacamos? Nuestro palo, la misma carta de siempre: estribillos potentes, estrofas guays, con el típico sonido británico rollo Coldplay. O damos un golpe en la mesa y publicamos esta, que es más electrónica, más bailable y festivalera. Al final, tras hablarlo en el local, descartamos la idea de hacer lo mismo de siempre. Y mostramos «Like a Queen», por ver cómo reaccionaba la gente. Vimos el tema muy alegre. La típica canción que te da un «beat» en el cuerpo. Además, entra muy bien al oído.

    ¿Y no les preocupaba que fuera demasiado distinto a lo que habían hecho antes?

    No, realmente no, porque tampoco es que estemos haciendo algo tan distinto. Es decir, no es que ahora de repente hagamos música electrónica. Es que, de un disco de once canciones, muchas de ellas siguen la dinámica del disco anterior. Pero hay otras que coquetean un poco con el mundo de la electrónica, que es súper amplio. La música electrónica te permite crear unas atmósferas geniales. Mola mucho porque es infinita. ¿Quieres campanas o el sonido de la brisa del mar? Pues te las da. Además, Pablo [teclista] experimentó mucho con los sintes, con muchos teclados y le dimos como cancha libre. Todo eso lo combinábamos con las líneas de voz y con las guitarras y quedaba muy guay. Así que, es cierto que en este disco dimos prioridad a los sintetizadores.

    La semilla de todo esto está en una canción del EP anterior. Había un estribillo en el que los sintes tenían mucha relevancia. En ese momento, nos dimos cuenta de que nos gustaba como quedaba. Y ahí empezó todo.

    ¿Conocéis a Penny Necklace? Justo por el estilo de música que hablamos, encaja.

    Sí, sí que la seguimos. De hecho, también le produjo el disco Víctor Cabezuelo, de Rufus T Firefly. Mucho talento hay en Madrid. Y en España en general. Lo que pasa es que, muchas veces, no lo valoramos lo suficiente.

    Creemos que es la percepción que se tiene en España sobre la música y el arte.

    Sí, sí, total. En nuestro barrio, por ejemplo, es prácticamente imposible que alguien pague por un disco o por iTunes. Mejor YouTube o Spotify, que son gratis. La gente concibe ir al cine y pagar una entrada, pero no concibe ir a un concierto y comprar música allí. Es una movida. Encima la gente va a los conciertos y se pone a hablar. Que están en su derecho, pero llega un punto en el que molestas a la gente. Y tienes que aprender a estar en los sitios.

    Lo bueno es que, al final, la calidad termina triunfando. Como el caso de las Hinds, que es particular, porque tienen giras mundiales. Se han recorrido EEUU, Malasia, Singapur, Europa. Nosotros lo vemos como un ejemplo a seguir. Nosotros podemos ser los siguientes en hacer giras de este tipo.

    ¿Cómo afrontáis el concierto en Moby Dick?

    Pues con muchas ganas y mucha responsabilidad. Hay que hacer un gran bolo, porque es Madrid, la Moby y encima es un concierto solidario. El directo es para recaudar fondos para los niños desfavorecidos. Tiene que salir bien pero también hay que disfrutarlo y pasarlo bien. La dos o tres primeras canciones estás más nervioso, pero luego te relajas.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de The Morgans?

    Pues tenemos otra fecha cerca de Ponferrada, el 6 de julio, en un pueblo que se llama Cubillos. Vamos a telonear a Sidonie, un grupo que nos encanta. El 27 de julio, tenemos en Fabero. En septiembre, tenemos bolo grande en nuestra ciudad, Ponferrada. Además de algunos festivales que todavía no podemos desvelar. También estamos cerrando otras fechas por el sur y por Valencia. Ya iremos anunciando poco a poco.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Tocar en varias ciudades y tener que volver a las tantas a casa, porque a la mañana siguiente trabajábamos.

    Aunque recordamos un momento especialmente loco. No sabemos si esto lo podemos contar, pero bueno. Acabábamos de salir de un bolo por Galicia. Y había un coche, un 600, que estaba bloqueando la salida de un párking. Entonces vimos a varias personas de nuestro equipo moverlo a pulso, sacar el nuestro y volver a colocarlo en su sitio. Luego llegó el dueño, se puso a mirar como diciendo: «veo algo diferente aquí».

    Esta es la playlist de The Morgans

  • Paula Ferraz: «Changes es un viaje a través de los cambios que he experimentado»

    Paula Ferraz: «Changes es un viaje a través de los cambios que he experimentado»

    «Changes» será el álbum debut de la joven cantautora Paula Ferraz. Septiembre llegará cargado de novedades para ella, aunque ya está empezando a hacer ruido. Su primer single, «Say Goodbye» ya está en la calle. Y es el pequeño avance del disco, ya grabado en Molinillo Récords. ¿Con qué buenas nuevas nos sorprenderá la malagueña?

    ¿En qué momento empieza Paula Ferraz a dedicarse a la música?

    Bueno, es una historia que viene de largo. Yo estudié piano en el conservatorio durante diez años, y cuando tenía once, decidí experimentar con una guitarra que tenía mi madre en casa. Poco a poco, fui adaptando lo que sabía de lenguaje musical al nuevo instrumento, versionando las canciones que me gustaban. Más tarde unos amigos y yo montamos un grupo, The Nameless, para tocar de vez en cuando, y compusimos algunas canciones. Yo cantaba y después también cogí el bajo. Cuando ellos se fueron de Marbella para estudiar, yo decidí seguir tocando mis versiones con la guitarra. Ahí «nació» Paula Ferraz. Di varios conciertos en un bar llamado Saltaluna y antes de mudarme a Madrid compuse mi primera canción.

    ¿Y cuándo decides dedicarte profesionalmente a ello?

    Realmente aún no sé si conseguiré hacer de esto mi profesión, pero sí que tengo claro que me gustaría. Por ahora no me dedico por completo a ello, voy poco a poco. Si tengo que pensar en un momento concreto en el que decidiese seguir con el proyecto, creo que sería tras el concierto que dio Carmen Boza en Madrid, en octubre de 2016. Yo acababa de descubrirla y de comprarme el disco. En ese momento, me di cuenta de lo que me gustaría llegar ahí. No tengo prisa, voy pasito a pasito, pero sí que me hago una idea de dónde quiero llegar.

    ¿Cómo surge el concepto de «Changes»?

    Podría decirse que «Changes» es un viaje a través de los cambios que he ido experimentando en algo menos de tres años. Todo empieza antes de irme de Marbella, con «Say Goodbye» y acaba con «Changes», cuando mirando atrás me doy cuenta de lo diferente que soy respecto a ese momento. Las canciones hablan de lo que me ha pasado en ese tiempo: tomar una decisión importante, la desorientación de un lugar nuevo, la nostalgia, personas que se han ido de mi vida o han entrado en ella.

    ¿Por qué apostar por el crowdfunding?

    Lo que más me gusta del crowdfunding es la sensación de propiedad colectiva del proyecto que después ve la luz. Cuando salga «Changes» no será solo mío, sino también de cada mecenas que colaboró y que lo hizo posible. Yo he participado en varias campañas de crowdfunding, y al final sientes un cariño especial por ese disco u obra de cualquier tipo. Me gusta pensar que la gente sentirá eso con mi trabajo.

    Por otra parte, es una oportunidad para quienes de otra forma no podríamos sacar adelante algo como un disco. Si yo hubiese querido sacar «Changes» adelante sola, habría tenido que esperar y seguramente solo habría salido en digital.

    ¿Cómo ha funcionado?, ¿volverías a recurrir a ello?

    Ha sido una experiencia increíble. La gente se ilusionó mucho con el proyecto, y recibir tanto cariño fue muy bonito. Desde Verkami también lo hacen todo más fácil, y resultó ser todo menos estresante de lo que pensaba. Llegamos al primer objetivo cuando aún quedaba la mitad del tiempo de campaña, y recuerdo pensar decirme a mí misma «Vale, esto va en serio. Vas a editar un disco que la gente va a tener en sus manos». Muchas personas me han dicho que les hace especial ilusión apoyar arte emergente, y eso me parecen muy buenas noticias. Al final sientes que tienes un público, que esto no lo haces para ti, sino para esa gente que ha decidido que vale la pena participar. Sin duda, si no pudiese costearlo por mi cuenta, volvería a recurrir al crowdfunding para financiar proyectos futuros.

    ¿Cómo ha sido grabar en Molinillo Records?

    La grabación ha sido genial, fue un lujo contar con Álvaro y Virginia. Ya había grabado «Say Goodbye» allí, en junio del año pasado, y tenía claro que no quería contar con nadie más. Fue como estar en casa, sin ninguna presión y cómoda en todo momento. Además, me hizo muchísima ilusión grabar precisamente con ellos, porque precisamente son unas de las personas que entraron en mi vida por casualidad, cuando me encontré en las redes su campaña de crowdfunding para el disco «Bendita Valentía» de Duerme Simón. Quién me iba a decir cuando entré en su campaña que acabarían siendo quienes harían posible «Changes».

    En octubre de 2017, vio la luz «Say Goodbye». ¿Cómo ha sido la acogida de este tema?

    Tenía la canción desde verano, pero decidí esperar para sacarla. En ese momento estaba en Praga de Erasmus, así que no pude recibir en persona el feedback de la gente que me solía escuchar. La acogida fue muy bien, poco a poco veía que la gente lo escuchaba, y gustó mucho. Fue mi carta de presentación, un «hola, estoy aquí» que salió bastante bien.

    ¿Cómo surge la canción y por qué escogerla como single?

    «Say Goodbye» fue la primera canción que escribí yo sola, ya como Paula Ferraz. La escribí en marzo de 2015, pensando en que en septiembre de ese año me mudaba a Madrid. Mucha gente pensaba que era una canción de amor, pero en realidad se la dediqué inicialmente a mis padres, y a todo lo que dejaba atrás. Fue la primera canción que la gente cantó parcialmente conmigo en un concierto, y es muy especial para mí. Por eso, cuando decidí grabar una canción como single, no dudé en que fuese «Say Goodbye».

    El disco es especial, ya que irá acompañado de un «cuaderno de viaje». ¿De qué se trata y por qué decidiste incluirlo?

    De ese concepto de recorrido que tiene «Changes», surgió también la idea de hacer ese cuaderno de viaje como libreto del disco, en el que además de las letras de las canciones decidí incluir ilustraciones, fotografías y textos de personas que me han acompañado de una forma u otra en el viaje. Será como una pequeña exposición de arte relacionado con las canciones. Me pareció que era una forma original de contar la historia detrás de las canciones, de hacer algo interesante al margen de lo que es el disco. Cuando la gente lo abra, estarán leyendo una especie de diario, con recortes, ideas, pensamientos.

    Además este libreto contará con colaboraciones especiales. ¿Alguna que se pueda avanzar?

    Sí, las colaboraciones serán de todo tipo y de personas a las que quería dar un espacio para mostrar lo que hacen. Como digo, habrá textos, ilustraciones y fotografías que siempre guardarán cierta relación con el mensaje de «Changes». Puedo adelantar alguna, sí. Entre las fotografías habrá algunas de Irene Garmtz, que además de ser una gran artista audiovisual me acompaña a veces en el escenario con el violín; y encontraréis algún texto de Ana Oniria, quien me descubrió los micros abiertos y sin la que esto no habría pasado.

    A partir de este momento, ¿cuáles son los siguientes pasos de Paula Ferraz?

    A corto plazo, me queda bastante trabajo por delante: hay que editar el disco y los cuadernos de viaje, preparar las recompensas, planear la promoción, entregar las recompensas. Tengo muchas ganas de poder compartir el resultado, y de saber qué le parece al mundo. Como fechas concretas, el 1 de septiembre saldrá «Changes», y el 29 será el concierto de presentación en Madrid. A partir de ahí, es cuestión de ver qué pasa y dónde me lleva todo esto.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    Hace dos años, participé junto a Elina Masalin y Ken Daniels en un proyecto de música clásica experimental, en el que adaptamos obras clásicas mezclándolas con otros estilos, con flauta travesera, piano y bajo eléctrico. Los ensayos eran cerca de La Latina, y yo traía mi teclado desde Getafe en un pequeño monopatín. La cara de la gente que me veía llevando el instrumento, me confirmaba que era algo bastante extraño. Creo que es lo más loco que he hecho por la música, por ahora.

    Esta es la playlist de Paula Ferraz

  • En fotos: The Amsterdammers en Costello Club

    En fotos: The Amsterdammers en Costello Club

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/OY4KUV88DvQ»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Llevábamos tiempo sin verlos en directo. The Amsterdammers regresaban, esta vez, al escenario de Costello Club. Era la gran presentación de su nuevo EP, «Things We All Should Know». Un concierto especial, con el que colgaron el cartel de «sold out» y en el que no estuvieron solos. Dagmara estaban con ellos y tenían la gran responsabilidad de abrir el concierto.

    Apenas llevaba días rodado. «Things We All Should Know» vio la luz el pasado 4 de mayo y, justo una semana después, tuvo lugar el evento de presentación en Costello. Era la gran puesta en escena, la noche en la que el EP tenía que trasladarse al directo.

    El nerviosismo de la banda era patente. Quizás echáramos en falta alguna presentación entre tema y tema, algún chiste, algún chascarrillo. Aún así, poco a poco, la vergüenza fue pasando. Fueron desgranando uno a uno los temas de este trabajo y el público estaba muy entregado, bailando y cantando a pleno pulmón. Un buen rollo que se vio eclipsado por los murmullos y charlas de un sector de los asistentes.

    A pesar de los nervios de esta primera puesta en escena, la actuación de The Amsterdammers fue más que notable. Además, sirvió para que la banda despegara y alzara el vuelo, con este «Things We All Should Know». Con la energía y estilo que los caracteriza, esperamos verlos próximamente en la capital.

    Fotos de Abel Acevedo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»image_grid» images=»7731,7733,7734,7735,7736,7737,7738,7732,7739,7740″ img_size=»medium»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Abel Acevedo» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

NEWS-
LETTER

Sin rollos. Sin spam. Solo lo que suena.

NEWS-
LETTER

Sin rollos. Sin spam. Solo lo que suena.

NEWS-
LETTER

Sin rollos. Sin spam. Solo lo que suena.