
La naturaleza como único camino hacia la libertad del ser humano. Una afirmación que se conforma como el eje central de Walden, libro de David Thoreau. Del mismo modo, se conforma como el eje del último disco de The Good Company. Bajo el título The Walden Year, los grancanarios han publicado, gracias a una campaña de crowdfunding, el que es su tercer álbum. Trabajo que anoche llegó hasta Madrid. La Sala Moby Dick recibió a un caluroso público, que igual que los siete componentes de la banda, lo dieron todo en el concierto.
Pregunta. ¿Cómo nace The Good Company?
Víctor Ordóñez. La banda nace en el año 2007-2008 en Barcelona, porque en ese momento yo estaba viviendo allí. Estábamos buscando una cantante femenina y para ello, pusimos un anuncio y al poco, se presentó una chica en mi casa, que iba acompañada por un amigo. Pero al final, congenié más con el chico. Ese fue el punto de inflexión, el momento en el que surgió The Good Company. Al año siguiente ya publicamos el primer disco, 28.
Tras tres discos publicados, ¿cómo habéis evolucionado desde 28 hasta The Walden Year?
Víctor. Ahora es cuando estamos sintiendo que estamos haciendo música que nos satisface personalmente. Escucharnos nos hace sentir contentos. Creo que todos los grupos tienen como una lucha al principio. En los primeros discos siempre se busca el lugar, el sonido. Al menos, creo que nosotros sí que tuvimos esa lucha. La evolución nos ha servido para aprender. Este tercer disco me sabe muy a primer álbum, porque para mí es como si hubiéramos empezado de nuevo.
¿Cómo ha cambiado el panorama musical desde que empezasteis hasta ahora?
Víctor. La verdad es que ha cambiado bastante. Lo que sí que he notado, además de que cada vez hay más ruido ahí fuera en lo que respecta a nuevas bandas, es que la música, la industria y la distribución son muy de igual a igual. Que está muy bien, pero también es cierto que se ha perdido un poco la magia y la admiración que antes se tenía por los artistas. Ahora hay «playlists» para todo: para relajarse, para ducharse…y ahí sí que noto que la música ha perdido algo de valor. Un panorama distinto es al que nos enfrentamos grupos como nosotros, que luchamos día a día.
¿Qué supone para vosotros como grupo ser una referencia de la música en vuestra tierra, Canarias?
Víctor. Creo que en Canarias hay un par de grupos que han conseguido traspasar las fronteras de las islas. Sí que sentimos que allí hay como un estatus de respeto por el grupo, por la recepción y por la respuesta cuando hacemos conciertos en nuestra tierra. Pero claro, nosotros cuando tenemos algo, queremos otra cosa. Y ahora estamos luchando por conseguir reconocimiento en otros lugares. Que sí que nos sentimos queridos en Canarias, y por supuesto, no renegamos de ella.
¿Podríais explicar el concepto que representa vuestro tercer álbum, Walden Year?
Víctor. Este tercer disco está basado en el libro de Walden, de Thoreau. Lo que hemos hecho ha sido recopilar los textos de las experiencias del autor, durante el año que estuvo viviendo en el lago. Nuestra idea era más bien ponerle banda sonora a todas estas vivencias, que son muy palpables. Y es que Thoreau tenía una forma de escribir muy física: explica muy bien su trato con la naturaleza, cómo la modernidad de aquella época había cambiado todo…Entonces nos pareció que todo aquello era tan atemporal, que podíamos darle otro punto.
Leonardo Segovia. Nos dio por probar cosas nuevas. Además, la temática del álbum, hace que la música sea muy orgánica, porque si no es muy difícil que funcione.
Entonces, ¿cómo lo definiríais en pocas palabras?
Víctor. Es un disco como de naturaleza en movimiento. Es un disco vivo, de entorno.
Leonardo. Es una síntesis del libro. Es la mezcla, la simbiosis entre la música y el libro de Thoreau.
¿Qué supuso para vosotros conseguir la financiación necesaria para publicar Walden Year, en tan solo cuarenta días?
Víctor. Fue como una nueva vida. Porque cuando terminas un disco, lo has dado todo en una gira o mini-gira, te recuperas y llegas al final de un ciclo. Y cuando quieres volver a empezar, ves que no puedes si no tienes un apoyo detrás. Entonces, nosotros pedimos un poco la confianza de la gente y la verdad es que sin ese apoyo, no podríamos haber sacado este nuevo disco. El hecho de ver que mucha gente se ponía en marcha con una interacción activa, también te activa a ti. De hecho, la campaña empezó a tener muchos eventos que tuvimos que ir inventando sobre la marcha, por la repercusión. No solo es el dinero, también es el sentir que hay personas esperando una reacción por nuestra parte.
¿Repetiríais con el crowdfunding?
Víctor. La verdad es que fue una experiencia muy positiva que no me importaría repetir, porque el crowdfunding me parece un formato muy sano, en el que tú estás ya comprando un disco por adelantado. Lo que tampoco queremos es abusar de la gente. Como el crowdfunding está basado en seguidores, éstos tendrían que ampliarse. Si seguimos con la misma gente, no queremos estar continuamente pidiéndoles.
Leonardo. Es un recurso que no se puede utilizar sin la gente. Pero también es cierto que es una medida que no puede llevarse a cabo si el número de seguidores no crece.


Pregunta. Siempre se os ha considerado un grupo «indie». ¿Cómo ha ido cambiando este género musical desde que vosotros comenzarais hasta ahora?
Hace casi 20 años, los murcianos Second iniciaban un viaje dentro del panorama musical. Una época en la que la escena «indie» era bastante diferente a la actual. Todo era mucho más difícil y eran muy pocos los que se movían dentro de este género. Ahora, la música indie se ha transformado en todo un fenómeno de masas. Después de dos décadas, Second empieza de nuevo un viaje con la publicación de su octavo álbum y con una legión de fans detrás de ellos.
P. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar en este trabajo, junto al productor Juan Antonio Ross?

Es ahí cuando «Intranerso» empieza a coger forma, ¿no?
Guillermo George Hernández, o más bien reconocido como Guillermo de Jorge (Santa Cruz de Tenerife, 1976), estudió filología inglesa en La Laguna. Aunque quizás, este suboficial del Ejército de Tierra del Arma de Infantería es más conocido por su vertiente poética. De su estancia en Afganistán, surgió su poemario «Afganistán: Diario de un soldado». Considerado como «poeta soldado», el canario ha publicado más de una decena de libros, entre poesía, narrativa y cuadernos de guerra. Además, ha participado en encuentros literarios nacionales e internacionales y ha colaborado en publicaciones especializadas, como: Revista Literaria Río Arga, La Galla Ciencia o Culturamas.
P. Considerado el «poeta soldado». ¿De acuerdo con esta definición?, ¿qué piensas tú de ella?

P. ¿Cómo habéis evolucionado vosotros como artistas?
P. ¿Cuáles han sido vuestras principales fuentes de inspiración a la hora de componer las canciones de «La Brecha»?
P. ¿«Eclipse» ha sido vuestro primer tema del álbum con videoclip?, ¿qué tiene esta canción para haber decidido ser la primera?

P. Enmarcados dentro del género «indie», ¿a lo largo de esta década se ha perdido esa «independencia» que se supone que define a este estilo de música?
P. Otro de los temas inéditos de «Diez años y un día» es «Ara», que tiene una importante carga política. ¿Es la música una buena vía para denunciar las injusticias sociales?
P. Otra de las sorpresas de este año, fue la grabación del videoclip de «A cualquier otra parte», protagonizado por María Valverde y Daniel Brühl. ¿Por qué elegirlos a ellos y cómo fue trabajar juntos?
P. ¿Y cómo fue compartir escenario con Varry Brava y Mirémonos?

P. Precisamente, la siguiente pregunta era que cómo fue la experiencia de grabar junto a José Caballero en los Estudios Neo.
P. ¿Cómo fue la experiencia de grabar el videoclip y trabajar junto al cineasta David Valero y al boxeador Raúl D’Alessandro?
P. El hecho de que San Vicente del Raspeig también se volcara con el proyecto, supondría un subidón…
Con tan solo 24 años, Álex Martínez puede presumir de tener una importante carrera como actor, sobre todo, en el mundo de la televisión. A los 18 años dejó su Palma de Mallorca natal, para pegar el salto en Madrid. Y entre los proyectos en los que ha participado en la capital, están «Física o Química», «Bandolera», «Isabel» o «Amar es para siempre». En plena emisión de la segunda temporada de «Bajo sospecha», el joven mallorquín explica cómo ha sido participar en la serie.
Jesús Lorenzo (Rafal, Alicante) es músico, poeta y director de cine. Desde el año 1999 es uno de los componentes de la banda «Dirección Prohibida», pero actualmente se está centrando en el mundo de la música de autor y de la poesía. Además, compagina estos aspectos con el cinematográfico, ámbito en el que ya se ha estrenado con «Todo irá bien».
P. ¿Qué lo hace especial?
P. ¿Y cómo empiezas a introducirte en el ámbito de la poesía?
P. En cuanto a la poesía, ¿cuáles son tus referentes poéticos?

