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  • Lándevir regresa con su trabajo más maduro: «Desde El Silencio»

    Lándevir regresa con su trabajo más maduro: «Desde El Silencio»

    «Desde El Silencio» regresan Lándevir. Varios años de inactividad pública los han alejado de los escenarios. Pero no de la música. De eso jamás se descansa. Los alicantinos vuelven a escena con un disco totalmente diferente, pero mucho más trabajado. JF, batería de la banda, nos desveló todos los detalles de este último trabajo.

    ¿Cómo surge el concepto de «Desde El Silencio»?

    Es algo que teníamos oculto y que queríamos hacer desde hace tiempo. Cuando sacamos los tres discos anteriores, no teníamos esa capacidad de poder hacer las canciones que a nosotros nos gustaría escuchar. Entonces, salía lo que nos salía. Pero sí que queríamos hacer algo más contundente y compacto, y no tan etiquetado en música celta. O en la fusión de lo heavy con lo celta. Lo teníamos todos bastante claro y en base a eso, hemos ido componiendo. Al final, nos hemos dado cuenta de que hemos dado un salto cualitativo a la hora de componer. Hemos creado lo que realmente queríamos.

    ¿Y el concepto visual, cómo surge?

    Todo viene de lo mismo. Quisimos darle el enfoque de algo que ha salido de un periodo de inactividad de la banda. Entonces, lo hemos llamado «Desde El Silencio». Desde el silencio de un grupo, que para el público ha estado inactivo. Así que el trabajo se ha gestado con tiempo y, en definitiva, está bien hecho. En esta ocasión, no hemos hecho el álbum con las prisas de ocasiones anteriores. Hemos descartado temas, hemos metido otros, también les hemos dado vueltas a los que habían. A las melodías de voz, sobre todo. No queríamos que fueran tan lineales.

    El disco lleva dos semanas en la calle, ¿cómo han sido las primeras reacciones?

    Han sido muy buenas. La gente, tanto de nuestro entorno como de medios de comunicación, se ha quedado muy sorprendida. Nadie se esperaba un disco así. Lo que nos han trasladado es que es un álbum muy conseguido y muy maduro. Lo puedes comparar con cualquier disco de cualquier banda española de rock.

    ¿Y el público cómo lo ha acogido?

    Pues la verdad es que teníamos un poco de miedo por ver cómo lo acogerían los que ya eran seguidores del grupo, que tenían un perfil muy folk y celta. Y, claro, en este disco el componente folk no está tan marcado. Pero lo han acogido muy bien. Les ha gustado incluso más, si cabe, que lo anterior. Excepto alguna opinión esporádica, la respuesta ha sido muy positiva. Tanto de los antiguos seguidores, como de gente nueva que ha empezado a escucharnos con este disco.

    ¿Cómo lo definirías en dos o tres palabras?

    Es un disco rockero, potente, ameno y muy directo.

    ¿Cómo ha sido todo el proceso de auto-producción del disco?

    Ha sido auto-producido, pero también se ha llevado a un estudio para masterizar los temas. Lo grabamos en el estudio de José María, guitarrista de la banda. Con mucha tranquilidad, fuimos grabando demos. Y cuando ya las tuvimos todas, comenzamos a analizarlas una por una y a cambiar «cositas» que no nos gustaban. Le dimos muchas vueltas a las maquetas, que grabamos más o menos rápido. Cuando ya tuvimos todas las canciones correctas, en ese mismo estudio, nos pusimos con los sonidos buenos y definitivos. En ese punto grabamos los temas, con el sonido a pelo. El siguiente paso ya fue llevar el material a Audiorama Estudio, en Puerto Real, para ecualizar, mezclar y masterizar hasta llegar el trabajo final.

    Con la salida del disco, vio la luz el videoclip de «Volver». ¿Por qué este tema? 

    Porque creemos que musicalmente como a nivel de letra, era un tema muy apropiado para presentar este disco. La letra habla de cómo nos sentimos durante la época en la que no teníamos contacto con los seguidores y en la que no había actividad en directo, que es lo que nos da vida. Es como un homenaje a nuestros fans más fieles.

    Musicalmente, es un tema que encaja muy bien con la estructura de un single. No hay bajones, la canción va de menos a más, es pegadiza y rockera. Creíamos que era un buen tema para lanzar como single.

    ¿Y cómo surge la idea del videoclip?

    Entre todos, pensamos que lo mejor sería intercalar imágenes de nosotros tocando en un lugar bonito. Que, en este caso, fue la laguna de Salinas (Alicante). Es un sitio atractivo visualmente, donde podíamos subir el dron. Todos esos planos los intercalamos con otros de nosotros en solitario, pensativos y reflexivos sobre todo este tiempo que hemos estado por separado. Luego, se ven otras imágenes en las que nos volvemos a reencontrar. Esa fue un poco la historia.

    ¿Cómo fue ese periodo de inactividad, cómo lo vivisteis?

    Aunque públicamente, Lándevir no existía, nosotros nunca paramos. Siempre estuvimos juntándonos, ensayando, componiendo, creando. Así que, para nosotros no ha habido parón. Y lo cierto es que lo hemos vivido muy bien, lo necesitábamos. Llegó un punto en el que no podíamos compaginar nuestras vidas con la vida pública de la banda. Era otra fase de nuestras vidas. Aún así, no hemos desconectado del todo, ni hemos dejado de trabajar.

    Tras dos décadas, ¿qué balance hacéis de la banda?

    El balance siempre es positivo. Ha habido momentos malos, como en todos los momentos de la vida. Pero si echas la vista atrás, el balance es bueno. Hemos vivido muchas cosas, hemos conocido a muchas personas, que ahora son importantes para nosotros. Y, luego, tocar es increíble. Además, saber que gracias a tu música, mucha gente ha conseguido superar cosas negativas de su vida, es gratificante.

    ¿Y cómo de complicado es cultivar vuestro género (rock, folk, metal) en España?

    A ver, no es fácil, porque para hacer buen folk, hay que tener mucha instrumentación. Y tampoco puedes caer mucho en la repetición de este estilo de música. Así que, lo que hemos hecho en este disco para evolucionar, ha sido introducir nuevos instrumentos. Por ejemplo, no hay tanto violín, pero hemos querido meter diferentes tipos de flauta y, sobre todo, whistles. Y los hemos integrado, poco a poco, dentro de las canciones.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Lándevir, a partir de este momento?

    El primer paso fundamental es empezar otra vez. No comenzamos de cero, pero partimos de bastante abajo de nuevo. Han pasado diez años y parte de la gente que escucha este género, no nos conoce de nada. Así que tenemos que ir creciendo e ir moviendo el disco. Hacer entrevistas y, por supuesto, tocar. Pero no tocar en cualquier sitio, si no, en lugares que estén bien. También porque nuestros directos han cambiado y queremos estar seguros de que lo que podemos ofrecer, tiene unas buenas condiciones.

    ¿Tenéis fechas cerradas?

    Ya hemos terminado dos bolos de presentación, en Sevilla y Murcia. Y hasta septiembre, no tenemos nada. Aunque siempre surgen cosas por el camino. En otoño, tenemos concierto en Elda, nuestra ciudad, y en Alicante. Estamos trabajando en ello.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    No estamos muy locos, en realidad. Somos seis tíos muy tranquilos y muy prudentes. Quizás, una locura, fue llevar pirotecnia a Ibiza. Para eso, tuvimos que meterla en el barco, los policías no querían y casi perdemos el barco. Tuvimos que ir corriendo. Al final, llegamos y salió todo bien.

    Esta es la playlist de Lándevir

  • Viajando a través del tiempo y el espacio con Tomaccos

    Viajando a través del tiempo y el espacio con Tomaccos

    Estilo y estilismo muy particulares. Recién sacados del siglo pasado, Tomaccos se presentan con nuevo trabajo, «Toledo, Oh». El mismísimo Capt. Edward Mill, vocalista de la banda, se ha sometido a nuestra entrevista. Todo sobre el swing más contemporáneo, a continuación.

    ¿Cómo surge el concepto de «Toledo, Oh» y por qué esa referencia?

    Bueno, «Toledo, Oh» es la abreviatura de Toledo, Ohio. Porque hay un Toledo en Estados Unidos. Hace refrencia a cuando en 1926, fuimos a recoger a nuestro bajista, Rodderick Owens. Nosotros somos de Easyhill, TN, que es como se llama nuestro primer disco. Este álbum habla un poco de nuestras andaduras en nuestro pueblo natal. Pero «Toledo, Oh» es nuestro acercamiento a la ciudad y a los estilos de música que allí se cultivan: swing, charleston, dixieland.

    ¿Por qué apostar por estos estilos y cómo los reinventáis?

    Sobre todo, porque es un estilo de música que nos gusta mucho y que escuchamos desde siempre en casa. Aunque sí que es cierto que, quizás ha habido más evolución en otros estilos, como el pop o el rock. Géneros de los que han surgido otros nuevos. Pero con el swing ha sido distinto, se ha quedado un poco estancado. Entonces todas las cosas nuevas que han salido de ahí, son más un ejercicio de emular el pasado, en vez de reconstruirlo. Para nosotros fue un desafío. El hacer lo que nos gusta, sin quedarnos en las versiones. Queríamos contar lo que nos pasaba en nuestro día a día.

    ¿Cómo de complicado es trabajar ese género aquí en España?

    Curiosamente, a nosotros nos está funcionando muy bien. No creo que sea curioso, en realidad. Considero que la gente está deseando escuchar música nueva. A lo  mejor, está muy saturada de lo que creemos que es más habitual. Pero precisamente por ser lo más habitual, hay mucha más oferta. Sin embargo, nosotros con nuestro swing, hemos encajado en mogollón de sitios. La gente se lo pasa bien y se divierte en nuestros conciertos. Lo bueno es que nosotros no somos los únicos en España que hacen swing. Así que estamos encantados con cómo está funcionado.

    ¿Cómo ha sido la acogida del disco y cómo fue la presentación del mismo en Madrid?

    Los medios nos han hecho muchísimo caso y ha llegado muy bien. A la gente que ya nos conocía, les ha encantado este nuevo disco. Este disco ha sido como «Tomacco Concentrado». Era ya el saber qué somos. El primer disco recoge todo lo que queríamos hacer en ese momento, pero este ha sido la reafirmación. Queríamos hacer algo que verdaderamente flipara a la gente. Y ha llegado muy bien. Con toda la promo que hemos hecho, no ha habido reseña mala. Y al público también. Porque el disco se canta y se baila muy fácilmente. Y hay música de todo tipo. Al final, no hemos estado acomplejados sobre qué música hacer. Hemos hecho lo que nos apetecía hacer.

    ¿Está cumpliendo entonces con vuestras expectativas?

    Totalmente. Y lo del concierto en la Sala El Sol fue espectacular, porque no esperábamos que estuviera tan lleno. Esperábamos que estuviera nuestra gente y ya está. Pero, de repente, se llenó de gente que no conocíamos de nada y que venían de lejos y recomendados por amigos o conocidos. Después de ese concierto, estamos ya con ganas de hqacer el siguiente. Y de seguir trabajando.

    ¿Qué dos o tres palabras definirían el disco?

    Humor, baile y humor [risas]. No, creo que serían: humor, baile y buenrollismo.

    «Prohibition Swing» ha sido el primer tema con videoclip. ¿Por qué escoger este tema como single?

    Tiene muchas cosas «Prohibition Swing». Por un lado, es el tema que más resume lo que somos Tomaccos. Y por otro lado, por el paralelismo que tiene. Es una canción que habla sobre los muros que se siguen construyendo, aun viviendo en la época en la que vivimos. Estos muros o prohibiciones impiden que la gente sea feliz, nos vuelven pesimistas y coartan nuestra libertad. Habla de cuando nosotros vivíamos en 1926, en plena Ley Seca y con una segregación racial brutal. Parece mentira que hayan pasado 100 años y la sociedad siga igual o incluso peor. Nosotros hemos querido contraponer todo eso a la felicidad y a las ganas de bailar. Que, a pesar de todo, no nos «quiten lo bailao». Esa es la filosofía que queremos tener nosotros. El humor y la música son herramientas fundamentales para cambiar el mundo.

    ¿Cómo surge la idea del videoclip?

    Todo es obra, arte y cabeza de Jorge Guasch, que es un director de cine espectacular. Porque con una canción y más con una de las nuestras, que duran 3 minutos y medio, es muy complicado hacer una película. Y él hizo un peliculón. Es todo lo que dice la canción: un local clandestino con gente bailando y disfrutando. Y es que ves el videoclip y estás ahí. Tocando los vestidos, fumando. Es increíble. Y muy rápido. En principio, íbamos a sacar otro tema y a última hora escogimos este. Y se adaptó rapidísimo. No podemos estar más contentos con el videoclip de presentación.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Tomaccos?

    El siguiente paso de Tomaccos es empezar la gira como tal. Ya hemos hecho unas cuantas fechas de presentación por España, pero a partir de septiembre, volvemos a la carga. Estamos muy contentos con el resultado de este disco y queremos sacarle toda la «chicha» posible. Queremos llevarlo a todas las ciudades posibles. Que Tomaccos funciona muy bien desde acústicos pequeños, hasta festivales enormes.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Dedicarnos a la música. Eso para empezar. Luego, las palizas de furgoneta que nos hacemos también son locas. De tener un día un concierto en Cáceres y al siguiente, en Barcelona. O ir de Madrid a Ceuta en horas. En Castellón, una vez nos hicimos ocho bolos en tres días. En general, nos hacemos maratones fuertes de conciertos. Es lo bonito, pero también es un poco una nuestra maldición.

    ¿Alguna anécdota que se pueda contar?

    Sí, ¡hubo una! Nosotros también hacemos bodas, bautizos y comuniones. Una vez nos llamaron para una boda, cuya celebración era en un sitio que se llamaba Casa Pepe. Y no era el típico que está en la carretera de Despeñaperros, con las banderas de España e imágenes franquistas. No era ese. El caso es que pusimos el GPS mal y nos llevó directamente a ese sitio, que estaba a hora y media del lugar de la boda. Y a la boda llegábamos ya justos.

    Total, que llegamos y dijimos: «como sea aquí, no hacemos el concierto». Evidentemente, no era ahí y nos tocó coger el coche otra vez e ir rapidísimo al otro local.

    Luego también hubo otra anécdota. Yo tocaba en Madrid con mi otra banda de madrugada, y al día siguiente por la mañana, tenía que estar en un pueblo gallego que se llama Aspontes. Pero resulta que hay dos pueblos allí que se llaman igual. Y llegué al que no era. Encima, ambos, estaban a una hora de distancia. Llegamos y dimos el concierto, no nos dio tiempo a hacer la prueba de sonido.

    ¿Cómo aguantan en los conciertos con tanta actividad?

    A ver, es como todo. Como cualquier persona que trabaja y acaba cansada cuando llega a casa. Pero los conciertos merecen la pena. Al final acabas contagiándote de la energía del público. Yo he tenido muchos proyectos y bandas, y no he visto tan buen rollo como en los conciertos de Tomaccos. Cómo reaccionan, cómo se ríen, cómo aportan. Nosotros tampoco llevamos setlist, improvisamos según vemos a la gente. Al final el público se lo pasa bien, porque ve que estás volcado con él.

    Esta es la playlist de Tomaccos

  • Nora Norman nos inunda con su particular «acid chaos»

    Nora Norman nos inunda con su particular «acid chaos»

    Creadora del término «acid chaos», Nora Norman inunda cualquier rincón con su música y su chorro de voz. Imposible no escucharla en bucle, más si cabe, tras este último discazo. «Chaos» ha llegado para hacernos explotar la cabeza.

    ¿Cómo nace el concepto de «Chaos»?

    El concepto de «Chaos» tiene varias variantes, pero que a la par, van de forma conjunta. Una es el plantearme que mi primer LP, querría que fuera lo más honesto posible, puesto que es mi primera duración. En él, quiero mostrarme tal como soy, de la manera más directa posible. Y también lo ato al propio concepto de auto-aceptación. La música es una forma de expresión y una catarsis de lo que yo siento. Por lo tanto, cuando escribo y compongo, es para mi una mera aceptación de mi misma y de lo que soy. Y eso me lleva directamente al concepto de «Chaos». Soy un pequeño desastre andante, pero a la vez, esta es mi manera de expresarme y de ordenar todas mis ideas.

    ¿Cómo fue todo ese proceso de auto-aceptación o de expulsión de tus propios sentimientos?

    Empieza por el simple hecho de querer ser honesta, pero sobre todo, contigo misma. En tanto que vas creciendo como persona, tu música también tiene que crecer y evolucionar contigo. El primer paso tiene que ser aceptarte a ti misma y no estar tan pendiente de los valores u opiniones externos. Que siempre van a tener un peso. Pero lo más importante es darse cuenta de que la única persona que va a estar a tu lado durante toda tu vida, eres tú misma. Y para eso tienes que aceptarte. Todo viene remitido de eso: de un proceso de «filtraje» personal y musical. Y todo ha derivado en «Chaos». Sí, soy un desastre, sigo creciendo y voy a seguir creciendo todos los días de mi vida. Esto es lo que soy en este momento. Que quizás dentro de dos meses, cambie.

    Cambio que también se reflejará en los directos. No eres la misma Nora ahora que la de dentro de dos meses. Las canciones entonces también evolucionarán.

    Claro, no seré la misma. Hay muchos factores a tener en cuenta en un concierto, por ejemplo. Tienes en cuenta el estado anímico de ese día o el propio entorno. Así que nunca te vas a encontrar con un directo igual. Si te lo encontraras, estaría totalmente «robotizado» y hecho a medida, para que todos fueran iguales. Y se perdería la magia del directo. A eso es a lo que le doy vueltas todos los días.

    ¿Cómo te preparas ese directo?

    Siempre estamos ensayando y buscando la manera de que suenen mejor. Y también tratando de adaptarlos de la mejor forma al directo. Pero la preparación es algo constante, a nivel emocional, teórico y práctico. Pero nunca se sabe lo que pasará en los conciertos. Puedes llevarlo muy preparado y que salga mal o viceversa. La preparación siempre está ahí, creo que es algo intrínseco.

    ¿Cómo han sido las primeras reacciones al disco?

    Creo que han sido muy buenas. Tenía miedo a esta respuesta, porque no se puede catalogar dentro del soul, ni dentro del funk clásico, ni del jazz, ni del aranbi. En realidad, bebe un poco de todas esas influencias. Pero aunque hubiéramos tirado por un estilo más clásico, el miedo siempre hubiera estado. La adrenalina y la emoción de sacar algo tan personal y tan importante para ti. Pero por lo que hemos estado viendo este tiempo, la respuesta ha sido muy buena. Y sigue siéndolo. Así que yo estoy muy contenta.

    Comentas que bebes de muchos estilos musicales. ¿De ahí que hayas acuñado el tuyo propio: «acid chaos»?

    El concepto de «acid chaos» nace por ello mismo. Y porque creo que estando en 2018, hay tantas ramificaciones dentro de todos los géneros musicales, que es muy complicado catalogar algo de forma cerrada en un solo estilo. Pero también de la misma forma, una etiqueta no deja de ser una limitación creativa. Hay gente que ha etiquetado el disco como neo-soul, pero que bebe del jazz y del aranbi. No me importa. Porque yo lo único que hago es hacer canciones y expresarme de la forma más libre que conozco. Si el resto quiere poner una etiqueta, que la ponga. Para mí, como es tan subjetivo, no sería honesto etiquetarme. Es que es imposible etiquetarse a uno mismo. A la par, sería pedante. Pero ya que piden una etiqueta, me mofo un poco de este concepto y me invento la mía propia.

    Es que si me etiqueto como artista «soul», me estaría comparando con los grandes del género. Y eso sería pedante por mi parte. Principalmente, por el hecho de que me queda muchísimo por aprender.

    ¿Cómo definirías «Chaos» en dos o tres palabras?

    Sincero, honesto y ambiguo. Las dos primeras van en relación a lo ambiguo, por comentarios que he recibido. El disco es tan honesto, pero el mundo interior de cada persona que lo escucha es tan diferente. Las letras son muy directas, pero las personas que las escuchen, las re-interpretarán según el momento vital en el que se encuentren. A la par de que dentro del caos, siempre hay un cierto orden.

    ¿Cómo fue la presentación de «Chaos» en Joy Eslava?

    ¡Fue muy bien! Juntar el concepto de tocar en la Joy Eslava y el de Mad Town Days, fue genial. Presentar «Chaos» allí fue maravilloso y yo me lo pasé muy bien. He de admitir que estaba bastante nerviosa, porque soy persona e impone. Pero me olvidé de todo eso justo antes de salir al escenario y pensé: «vamos a pasarlo bien, porque esto es lo que queremos vivir en este momento». Y así fue. Me lo pasé genial.

    ¿Cómo evoluciona Nora desde su primer EP hasta este «Chaos»?

    Creo que es una evolución natural. En tanto a que el EP lo sacamos hace dos años. En ese trabajo, quería presentarme, quería mostrar quién era y quién había sido anteriormente. La evolución ha sido grande, ya que hay dos años de diferencia entre el EP y el disco. Dos años de experiencias, de crecimiento personal y emocional. Todo eso se traslada también al sonido que tienes en ese momento. «Chaos» es una reafirmación de quién soy yo. Esto ya es Nora Norman. Esta soy yo ahora. Creo que esa ha sido la mayor evolución, la pérdida del miedo, de buscarme y encontrarme a mi misma.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Nora Norman?

    Seguir tocando y seguir girando. Siempre. Los siguientes pasos son seguir creciendo con cada experiencia y seguir haciendo conciertos con la banda. Así que esos son los primeros pasos y los constantes. No aspiro a nada más, realmente. Lo amo tanto, que tengo ganas de seguir haciendo más y más.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    Venirme a Madrid. Dejarlo todo por la música. Y cumplir aquel sueño que para mucha gente es utópico o complicado. Me vine, de perdidos al río. Para no quedarme con la duda de qué habría pasado o de no lo intenté.

    Esta es la playlist de Nora Norman

  • Artabe: «Punto Cero ha supuesto el inicio de un viaje»

    Artabe: «Punto Cero ha supuesto el inicio de un viaje»

    Lleva dos años girando con «Punto Cero». Fue el mayor cambio para Artabe y, quizás, su gran golpe maestro. Y ya es momento de despedirse de él, para recibir nueva música. Un ciclo que llega a su fin. El 29 de junio cierra gira en Costello Club (Madrid) junto a Irene Novoa. Y el día 30, en la Sala Súper 8 (Ferrol), con El Increíble Paso.

    «Punto Cero» nace hace dos años. Pero, ¿cómo surge el concepto de este disco?

    Es un concepto que viene de tiempo atrás. Tenía muchas canciones sueltas y empecé a juntarlas. Poco a poco, me di cuenta de que tenían todas cierto hilo conductor y que tenían cabida en un mismo álbum.

    En cuanto al título del disco, en un principio no iba a ser «Punto Cero». Pero finalmente escogí ese nombre, porque hace referencia a un nuevo comienzo. Es como empezar desde cero. De ahí también la portada del disco, en la que se me ve con el plexo solar. Es como la energía que necesitamos para llevar a cabo cambios en nuestra vida.

    Además, el disco coincidió con un cambio bestial en mi vida. Por eso, quise plasmarlo todo en él.

    ¿Podría decirse entonces que «Punto Cero» ha sido el inicio de algo nuevo?

    Bueno, «Punto Cero» fue el inicio de Artabe como proyecto. Porque yo antes me llamaba Rubén Artabe. Así que, sí, ha sido el inicio de algo nuevo.

    ¿Cómo ha sido la acogida del disco en estos dos años?, ¿ha cumplido con tus expectativas?

    Sí, la verdad es que sí. En general, a la gente creo que le ha gustado bastante el disco. He recibido varias felicitaciones por ello. Aún así, no llegó a todo el mundo que a mí me hubiera gustado que llegara.

    ¿Cómo lo definirías en dos o tres palabras?, ¿o en un titular?

    «Punto Cero» ha supuesto el inicio de un viaje.

    ¿Cómo fue grabar con Manuel Cabezalí y Dani Richter?

    Barajé varios productores y, al final, me decidí por Manuel Cabezalí, porque congenié muy bien desde el primer instante. Además, creía que él podía aportar lo que quería a estas canciones nuevas. Ya desde el primer momento, fue súper fluido, fácil y llevadero. Comenzamos haciendo una pre-producción de los temas y luego ya nos metimos en estudio, con Dani Richter como ingeniero de sonido. Aparte, ellos dos hacen un tándem muy bueno porque llevan muchos años trabajando juntos. Y eso se nota.

    También recuerdo el proceso como algo divertido, lo pasamos muy bien. Juntos resolvimos muy rápido determinados bloqueos.

    «Punto Cero» fue el inicio de Artabe como proyecto. Imaginamos que también supuso un inicio en Madrid. ¿Cómo fue ese salto desde Ferrol y cómo has evolucionado desde entonces?

    Fue una decisión que ya tenía tomada desde tiempo antes. Pero que hasta ese momento no llevé a cabo. Fue un paso muy rotundo y decidido. No hubo duda alguna. Empecé a organizarme, para que coincidiera con la grabación del disco. Dejé muchas cosas atrás en Ferrol. Aún así, siento que estos dos años y medio en Madrid me han dado mucho. He crecido mucho como persona y como músico, porque Madrid te da otras cosas. Aquí está todo el meollo. Encima estoy conociendo a mucha gente relacionada con el mundo de la música. Creo que acerté en venir.

    Cierras gira este mes, tanto en Madrid como en Ferrol. ¿Cómo estás preparando estos conciertos?

    Afronto estos conciertos como el final de la etapa. Tengo muchas ganas e ilusión y con ganas de que vaya mucha gente. También quise contar con algunos amigos músicos, como El Increíble Paso que me acompañarán en Ferrol, e Irene Novoa, que abrirá el concierto de Costello. Es como si fuera un cumpleaños.

    ¿Cómo surgen ambas colaboraciones?

    Siempre fue por amigos en común. A El Increíble Paso los conocí gracias a Juanma, mi batería, y a Fer Clérico, mi bajista. Luego también grabé unos coros con ellos. Además, también fui telonero de ellos en su concierto de Madrid. Además, Juanma, Fer y Darío tocan en ambos proyectos. Así que está todo conectado.

    Y luego, a Irene también la conocí por otra amiga. Contacté con ella para que me ayudara con los teclados, pero por motivos de agenda no podía. Y fue ella quien me puso en contacto con Irene Novoa. Conectamos muy bien y tenemos muchas cosas en común, a nivel musical.

    Tras el final de gira, ¿cuáles son los siguientes pasos de Artabe?

    Daré algunos conciertos más hasta final de año. Pero ya de manera más puntual. Y ya en verano, prepararé los temas para el nuevo disco. Así que también quiero meterme un poco con la preparación y maduración de los mismos.

    Hace unas semanas estuviste en Berlín, donde re-grabaste tu tema «Átomos». ¿Cómo fue el proceso?

    Es una canción que tiene un carácter hipnótico. Hay dos acordes que se repiten a lo largo del tema. Y siempre me pareció buena para adaptarla a elementos electrónicos. En mi disco «Cataratas», grabé este tema en electrónico, pero no quedé convencido. Y hace un tiempo, pensé grabarla de nuevo. Así que pensé en Diego Delgado, un amigo DJ que vive allí en Berlín. Así que le pasé la demo, le gustó. Y aproveché el viaje para hacer la canción, también con mi amiga Louise, que nos ayudó con los coros. Tengo muchas ganas de poder mostrar el tema terminado.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?
    Cuando era adolescente, varias veces me escapé de casa para ir de concierto con amigos. De hecho, a finales de los 90, había un grupo que nos flipaba mucho. Sonic Youth. Y vimos que tocaban en Oviedo. Apenas sin dinero y sin nada, nos fuimos para allá tras haber salido de fiesta. Llegamos allí, corriendo, pero no encontrábamos el sitio. Preguntamos por el Teatro Jovellanos, que resulta que estaba en Gijón. Así que cogimos el último bus, corriendo, pero llegamos justo cuando el concierto ya había acabado. Así que terminamos yendo a la fiesta post-concierto.

    Todas las locuras que recuerdo son de ese estilo. Me he escapado varias veces para ver a grupos que me gustaban o incluso para tocar, con las primeras bandas que tenía.

    Esta es la playlist de Artabe

  • El Cooltural Fest aún sorprende: confirmación de Marban y cartel por días

    El Cooltural Fest aún sorprende: confirmación de Marban y cartel por días

    Los próximos 17, 18 y 19 de agosto, Almería se convierte en el centro cultural de España. Verano, playa y muy buena música se darán cita en la ciudad andaluza.

    Si hace poco anunciaba la última tanda de artistas invitados, hace apenas unos días, confirmaba a la banda ganadora del concurso de bandas. ¿Los afortunados? Los vizcaínos Marban. Llegaron a la final de este I Concurso de Bandas y, lo cierto, es que sorprendieron por la heterogeneidad de su propuesta. Esa mezcla de rock setentero, con toques progresivos, folkies y afterpunk, abrirá el Escenario Cooltural del festival.
    El Cooltural Fest anuncia su cartel por días

    Va quedando menos para que llegue la gran fecha, en la que la que música se dará cita en Almería. Por eso, la organización del Cooltural Fest ha desvelado ya el cartel por días.

    De este modo, el festival queda de la siguiente manera. El viernes 17, se darán cita los grandes Iván Ferreiro, Shinova, Varry Brava, Rufus.T.Firefly; los rockstar Sexy Zebras; y los emergentes Marban. Esta primera jornada se desarrollará en el escenario principal, tras el encendido del ferial.

    Un primer día completo, al que seguirá el sábado. Tres escenarios en tres ubicaciones distintas: recinto, playa y ciudad. En el escenario principal, podremos disfrutar de los directos de Izal, Sidonie, Carlos Sadness, La MODA, Elyella DJs, Carmen Boza y los locales, Nixon.

    Por su parte, ese mismo sábado, la playa será el punto de encuentro de artistas como Maga, Nunatak y Chica Sobresalto. Cartel del sábado que se complementa con el escenario de la ciudad, en la que veremos a Kitai, Aurora & The Betrayers y Loudly.

    Los conciertos del domingo, pondrían punto y final a esta primera edición. En esta ocasión, dos localizaciones emblemáticas y bien situadas. ¿En la ciudad? Dinero, El Imperio del Perro y Baldando. Mientras que en la playa y en formato acústico, Viva Suecia, Neuman y Mireia Vilar.

  • Colectivo Panamera regresa a Madrid tras su gira por México

    Colectivo Panamera regresa a Madrid tras su gira por México

    El Colectivo Panamera regresa a Madrid tras su corta pero intensa gira por México. Era la primera vez que cruzaban el Océano Atlántico. Pero tras el éxito cosechado, probablemente no sea esta la única ocasión en la que visiten el continente americano.

    Tras haber regresado a España, tras este intenso viaje, Colectivo Panamera anuncia nuevo concierto. En esta ocasión, en formato acústico y con multitud de amigos como invitados especiales. Será mañana jueves 14 de junio, en la recién inaugurada sala Hangar 48 de Madrid. A partir de las 21.00 horas, inundarán la sala a ritmo de cumbia, folk, world music y carnavalito. Y, como mencionábamos, no estarán solos. Independientemente del formato, estará acompañados de grandes amigos. Como Héctor López de Tu Otra Bonita, Feli & The LemonShakers, Clara Alvarado e Ichi de Serotonina Set, Jenny & The Mexicats y la madrileña ELE.

    Tras esta fecha, estarán también en Casa Corona Madrid, el próximo mes de julio. Pero antes, no se pierdan la gran cita en Hangar 48. Apenas quedan 40 entradas. ¿Aún sin la tuya? Consíguela en Wegow.

    Colectivo Panamera, la nueva revolución de la cumbia y el folk

    La banda o el colectivo, formado por Nacho Taboada, Pepe Curioni y Vanja Polacek, publicaron su álbum debut «Colectivo Panamera» hace unos meses. Desde entonces, han sido una auténtica revolución. Prácticamente, colgaron el cartel de «sold out» en Copérnico. Y tras ese concierto de presentación en Madrid, no han dejado de girar. Tanto dentro de España como fuera.

    El pasado mes de abril, estuvieron de gira por Europa del este (Austria y Eslovaquia). Tras esa mini gira, dieron su primer gran salto al otro lado del charco. De esta manera, demostraron una vez más, el carácter internacional de su música. Música que, a día de hoy, es una gran revolución. Se han recorrido todo México y ahora, toca de nuevo, España. Al menos, hasta nuevo aviso.

     

  • Delaporte: «One y Uno conforman el primer episodio de la banda»

    Delaporte: «One y Uno conforman el primer episodio de la banda»

    Es una de las bandas más prometedoras de España. Delaporte es el dúo formado por Segio Salvi y la propia Sandra Delaporte. Con un estilo a medio camino entre la electrónica y los ritmos latinos, han mostrado al público su primer episodio como banda: la simbiosis perfecta entre sus dos primeros EPs, «One» y «Uno».

    ¿Cómo nace el concepto de «Uno»?C

    «Uno» surge de las ganas que teníamos de hacer electrónica en castellano. «One» era un disco que nos gustaba y que nos representaba mucho, porque surge de todo lo que nos inspira, nace de toda esa electrónica anglosajona. Pero queríamos buscar una sonoridad similar, pero en castellano. Fue un reto. Además, quisimos experimentar con elementos latinos.

    «Uno» también tiene más luz que «One». Aunque es cierto que «Pájaro Salvaje» abre un poco más, «Uno» sigue más con esa sintonía. Nos salió solo, además. Creemos que, en cierto modo, se debe al pasarnos al castellano y al introducir elementos latinos, a pesar de las referencias anglosajonas.

    ¿Qué referencias a «One» hay en este nuevo EP, más allá del título?

    Los dos EPs juntos conforman el primer episodio o capítulo de Delaporte. Además, resume todo lo que nos ha pasado desde octubre de 2017 hasta febrero de 2018. Ahora estamos con todos los conciertos de «Uno» y «One». Y vamos a sacar también un single en breves. Single que ya formará parte del episodio dos de la banda.

    ¿Cómo definirías «Uno» en dos o tres palabras?

    No nos han hecho nunca esta pregunta. «Uno» es luz, ritmo y sinceridad.

    ¿De qué manera habéis evolucionado de un EP a otro?

    Siempre teníamos en la cabeza el sonido anglosajón y queríamos cuidar mucho eso. Pero con «Uno» nos hemos abierto más a nuevos ritmos, a que suene un poco más nuestro. Ha sido un total desarrollo de nuestro camino.

    En «Uno» hemos metido muchas influencias oscuras que nos gustan, pero luego, nuestra manera de componer es distinta. Nos gusta pasarlo bien y hacer el tonto. Que en realidad, somos oscuros, pero en este momento, es más natural este tipo de música.

    Con el auge del trap, electrónica y los sonidos latinos, ¿no es un poco arriesgado hacer este tipo de música y caer en lo mismo que hacen los demás?

    Creemos que, siendo sinceros y buscando un sonido propio, no. Nosotros hemos trabajado mucho para encontrar ese sonido. Al final, no es arriesgado porque hablas desde tu punto de vista y desde tu sonido. Hablas desde algo propio. En nuestro caso, creemos que no es arriesgado, porque no se puede identificar con nada.

    Más que arriesgado, es un reto. Hay que saber beber de todas esas corrientes que están en auge y nos gustan, pero sin caer en lo obvio. Además, nosotros somos muy críticos con nuestro trabajo y no nos gusta escuchar más de lo mismo, nos acaba aburriendo.

    ¿Cómo contribuye Delaporte al desarrollo de este género y, a su vez, cómo se diferencia?

    Contribuye buscando algo personal y no intentando sonar exactamente como los demás. Por ejemplo, si vas a una discoteca de trap y reaggeton, siempre suena lo mismo. La parte tropical, en Madrid, mola más. Al final, con toda esta ola siempre se escuchan temas muy parecidos entre sí. Es una realidad, pero para nosotros no es un objetivo.

    Nosotros, aunque tenemos una base electrónica, venimos de otros estilos como el soul o el jazz. Unos estilos en los que la canción está muy cuidada. Así que es lo primero que buscamos.

    En vuestro caso, nos llaman mucho la atención las letras. Vemos que están muy cuidadas.

    Sandra. Sí, es así porque de algún modo, en las canciones termino hablando de mi. A pecho abierto. Y quizás por eso es más fácil conectar con las canciones. Si no te mojas, al final hablas de cosas que no te afectan. Si el público no percibe ese toque personal, probablemente no conecte con el tema. O no lo haga de la misma manera.

    Venís de otros estilos, pero al final, ¿por qué experimentar con la electrónica?

    Sandra. Yo estaba acostumbrada a escuchar funk, soul, jazz. Pero con 20 años, un amigo me puso un disco de «Jungle» y flipé. Ya no he dejado de oír este género.Y me he vuelto una loca enferma de sonidos, experimentos. También Sergio ha alimentado mucho esa parte, porque él lleva haciendo electrónica toda la vida. Te metes ahí y es un no parar.

    En los directos, ¿las mezclas son tal cual el disco o experimentáis según la energía que desprenda el público?

    La verdad es que improvisamos bastante. Hacemos el tema tal cual es hasta el final, para que el público lo identifique. Pero a partir de cierto punto, empezamos a abrirlo. Y las estructuras también las variamos.

    Es diferente. Para el disco siempre tienes que pensar en radio-fórmula y en estructuras que no se salgan mucho de los tres minutos. En directo, te puedes permitir el lujo de repetir un estribillo o de alargar más el tema. Y si vemos a la gente bailar mucho, improvisamos y nos inventamos cosas nuevas y loops distintos.

    El tema visual también vemos que tiene mucha importancia en el proyecto. ¿Las ideas son vuestras o contáis con un equipo que os ayuda en ese sentido?

    Sí, claro. Lo de las piñas y Delaporte no viene porque sí. Al principio sí, pero luego hay un trasfondo detrás: y es que somos una piña. Tenemos a gente apoyándonos en todo: desde audiovisuales, hasta vestuario. Nosotros somos el 50%, pero hay otro 50% igualmente implicado. Entre todos, decidimos el concepto de la banda y hacia dónde queremos que vaya. Al final, el conjunto de todo genera nuevas experiencias y permite conectar mejor con el público.

    ¿Y cómo llega la oportunidad de «Fama, A Bailar»? Porque «Un Jardín» fue elegida como canción de intro y también estuvisteis en el programa actuando.

    Sandra. En realidad, se dio todo a través de redes sociales. La persona encargada de la dirección musical de «Fama», nos escribió por Instagram, para comunicarnos precisamente esto. Para mi fue una sorpresa, porque el programa me encantaba desde pequeña. De hecho, me apunté a clases de baile por culpa del programa.

    Poco a poco, fuimos comprobando que el programa tenía mucha calidad y que estaba muy cuidado. No solo era baile y ya está. También se impartía mucha cultura. Y eso nos pareció muy positivo.

    Así que estamos muy contentos. Fue una exposición increíble. Además, «Un Jardín» estuvo mucho tiempo en el número uno del top viral de Spotify. Y luego, el trato humano fue maravilloso y brutal.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Fuimos en coche hasta Nápoles. Hicimos el viaje de Madrid a Barcelona en coche, luego cogimos barco hasta Roma casi y volvimos a coger coche hasta Nápoles. A la vuelta, lo mismo. Llegamos súper tarde a Madrid y a las 7 de la mañana, teníamos que estar en los Conciertos de Radio 3. Encima, el coche se rompió por el camino.

    Otra cosa loca que hicimos, fue tirarnos con ropa a la piscina. Para el videoclip de la cover de «Escuela de Calor». Encima era julio, hacía mega calor y se nos ocurrió grabar el vídeo a una toma, poniéndonos cada vez más ropa.

    ¿Cuál es vuestra canción favorito de Delaporte?

    Sandra. Para tocar en directo, «Un Jardín», porque la parte que abrimos es súper divertida y tribal. Bailo mucho con esa canción. Y de tema tema, «Pájaro Salvaje».

    Sergio. A mí me gusta mucho «Me encanta».

    Esta es la playlist de Delaporte

     

  • Aurora & The Betrayers: «Tune Out The Noise es nuestro disco más maduro y personal»

    Aurora & The Betrayers: «Tune Out The Noise es nuestro disco más maduro y personal»

    Llevan cinco años de meteórica carrera. Pero no todo les ha caído del cielo. Si Aurora & The Betrayers están ahora mismo donde están, es gracias a su trabajo constante. «Tune Out The Noise» se alza como su tercer trabajo. Un álbum que, hasta el momento, es el más maduro y personal de la banda liderada por Aurora García.

    Os conocéis en 2013, han pasado cinco años y ya tenéis una legión potente de fans. ¿Cómo habéis vivido este ascenso y cómo habéis evolucionado vosotros en el proceso?

    Ha sido un proceso atípico, porque nos conocimos de una manera extraña, porque nos juntamos gente que no nos conocíamos de nada. Entonces, desde el primer disco que no sabíamos lo que íbamos a hacer, hasta que nos encontramos en este tercer disco, ha sido todo muy intenso. Creo que no nos hemos dado cuenta aún de todo lo que nos ha pasado. Si bien es cierto que hemos trabajado mucho y que nos ha costado mucho encontrar nuestra propia identidad. Estamos siendo conscientes ahora. La realidad es que hemos publicado tres discos en cuatro años. Ha sido todo muy rápido e intenso.

    Nosotros hemos cambiado también mucho como personas y hemos aprendido mucho. Bueno, y lo seguimos haciendo.

    Con «Vudú» quisisteis romper un poco con la etiqueta del soul. ¿Por qué?

    Porque yo venía de hacer soul con Freedonia, mi anterior banda. La gente ya me conocía por hacer ese tipo de música. Bueno, y los Betrayers también habían cultivado mucho este género. Entonces, la gente se crea ese estigma cuando creas una banda nueva y se piensa que el nuevo proyecto irá por ahí. Y está bien, porque siempre será una pata importante del banco, pero no mola que te etiqueten, y más en este país.

    Entonces, desde el primer momento tuvimos claro que íbamos a hacer lo que quisiéramos. Obviamente, el primer disco tenía que ser un poco más ortodoxo. Pero desde que lo grabamos, supimos que queríamos evolucionar y no ponernos etiquetas a nosotros mismos.

    Ahora estáis con «Tune Out The Noise». ¿Cómo surge el concepto de este álbum?

    Pues otra vez igual. Surge por la necesidad de evolucionar y de buscarnos a nosotros mismos. Creo que este disco es un poco más de todos. En el primer disco se respetaba un poco más de dónde venía yo, para que no me quebrase la cabeza en dos partes, porque era difícil para mí enfrentarme a tantos estilos. Poco a poco, hemos ido aportando cada vez más. Y este disco, quizás sea más de los cuatro Betrayers oficiales.

    Además, entran en juego más influencias actuales. Así que, en este sentido, también sentimos que hemos madurado. Y nos vemos más capaces de hacer cosas nuevas, completamente distintas a las que hayamos hecho nunca. Creo que es un disco que, con tantas influencias, tiene sentido. Eso es algo que te da la madurez. Una madurez que estamos consiguiendo ahora.

    ¿De ahí que sea el disco más personal hasta el momento?

    Sí, claro. Personal porque reúne un poco lo que somos todos. Todavía tiene estilos que pueden recordar a Bowie o los Doors. Pero ya empieza a ser algo más personal. Tú ves a Aurora & The Betrayers en directo y sabes que son Aurora & The Betrayers.

    ¿Qué dos o tres palabras definen el disco?

    Preciosista y, quizás, más denso. Y también más maduro. Al final, estoy contrastando con los anteriores.

    Este disco apuesta más por la importancia de la canción. ¿Por qué?

    Es un poco la mentalidad del pop. Lo que queremos es darle importancia a la canción, con su estrofa, su estribillo y con el estilo. Si empiezas a componer una canción, con unos tintes determinados, ella manda. Es el propio tema quien nos pide hacia dónde ir. Y nosotros vamos detrás. Es un poco lo que queremos reivindicar.

    Nosotros tratamos de huir de las etiquetas, no nos gusta quedarnos en lo mismo. Al final, a nosotros mismos nos gustan las canciones de mogollón de artistas.

    ¿Qué os atrajo entonces de la música negra y cómo la reinventáis?

    Bueno, nos atrae la música negra y también la música blanca. El pop y el rock blanco también nos influencia mucho. Hablamos de The Beatles, de David Bowie, de Led Zeppelin. Lo que pasa es que se nos quedó esa cosita del primer disco y la música negra. Todos hemos escuchado tanto música negra como blanca, no es una cuestión de color. Aunque al final, la gente lo encasilla. Quizás, mi voz sí. Porque me he formado mucho en ese estilo. Y se asocia un tipo de voz a un género concreto.

    En cuanto a qué aportamos al género, creo que más bien es la música negra la que nos aporta. Siempre estará en nuestra música, nosotros cogeremos ese estilo y trataremos de hacerlo nuestro. Al final, es lo que le pasa a muchas bandas, coges de aquí, coges de allá, pero siempre respetando al máximo. Aurora & The Betrayers está en medio del pop, del soul, de muchos estilos. Es lo que queríamos. En realidad, me siento un poco lejos de esa pregunta, porque no estoy en ese punto con respecto a la música negra.

    ¿Qué tipo de respuestas estáis recibiendo con este disco?, ¿está cumpliendo con vuestras expectativas?

    La respuesta es un poco opuesta a lo que esperábamos. Creíamos que la gente se iba a asustar. De algo más fácilmente escuchable como el pop o el soul, hemos pasado a un estilo mucho más denso. Las canciones hay que escucharlas más veces, son más oscuras y profundas. Supongo que hemos perdido público, pero hemos ganado mucho más. Creo que estamos atrayendo con algo más magnético, que es la personalidad.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Aurora & The Betrayers?

    Nosotros no paramos de componer nunca. Hemos sacado un disco y ya estamos pensando en el siguiente. Eso es guay. Pero nuestro mayor esfuerzo está puesto en la gira, que acaba de comenzar y se extenderá durante el próximo año. Ya están saliendo muchos bolos fuera de España, que es también lo que queríamos. Aquí nos está yendo muy bien, pero cantar en inglés también te da una perspectiva más internacional.

    ¿Algún sitio del extranjero que no hayáis visitado y que vayáis a ver con esta gira?

    Sí, pero ya de cara al año que viene. Iremos a Alemania, Países Bajos, Francia. Hay bastantes más conciertos que el año pasado. Es muy buena señal.

    ¿Qué es lo más loco que habéis hecho por la música?

    Dejarlo todo. Es la realidad. Al final, estás fuera de absolutamente todo y te quedas con la gente que más te quiere. Cuando estás tanto por algo, se convierte en toda tu vida. Prácticamente, no haces nada más. Yo con el tiempo, me he ido quitando otros trabajos y ahora, prácticamente solo me dedico a esto. Esto es lo que he querido durante toda mi vida. Y si no piensas de esa manera, no podrás conseguirlo nunca, al no ser que tengas suerte o te descubra alguien.

    Luego, otra locura fue crear el proyecto con los Betrayers y firmar un contrato con ellos, sin conocerlos previamente de nada. Una locura que, hasta el momento, creo que ha sido la mejor decisión de mi vida.

    Esta es la playlist de Aurora & The Betrayers

  • Bruno Mars llenará de magia Madrid, con su «24K Magic Tour»

    Bruno Mars llenará de magia Madrid, con su «24K Magic Tour»

    Nadie nunca podrá estar al nivel de Michael Jackson. Pero si alguien pudiera ser su más fiel heredero, bien podría ser Bruno Mars. Aunque él, va más allá, puesto que no solo está influenciado por el Rey del Pop. Mars se mueve a medio camino entre el pop de Jackson, el rock de Elvis Presley, el reggae de Bob Marley o el R&B, entre otros.

    Creador de himnos como «Treasure», «Billionaire», «Just The Way You Are» o «Locked Out Of Heaven», Bruno Mars llegará al Wanda Metropolitano de Madrid el próximo 22 de junio. Un concierto muy especial, en el que presentará su trabajo más reciente, «24K Magic».

    «24K Magic World Tour» comenzó con la salida de este nuevo trabajo, allá por 2016. Y, lo cierto, es que todavía le queda recorrido. De ahí, que podamos disfrutar de nuevo, del talento de Mars en nuestro país. Hasta nuevo aviso.

    Bruno Mars, a su paso por España

    El artista hawaiano pasará por las dos grandes ciudades de nuestro país: Madrid y Barcelona. La primera cita será el 20 de junio, en el Estadi Olímpic de la ciudad condal. Mientras que, dos días después, visitará el Wanda Metropolitano de la capital española.

    Además, recientemente, anunció a los dos artistas que abrirán ambos conciertos. DJ Rashida será la encargada de arrancar el espectáculo, mientras que la banda DNCE actuará justo antes. Ellos serán quienes consigan que el público entre en calor, antes del gran show final de Bruno Mars.

    Estos dos conciertos en España, cuentan con el apoyo de 40 Principales como emisora oficial. Y llegan un año después de su última visita a nuestro país. Una revolución en su momento. Una revolución en estos momentos. Arrasó en la última edición de los American Music Awards. Y todo apunta que también arrasará en Rock In Río 2018, festival del que es cabeza de cartel. Festival que visitará tras ambas fechas en tierras españolas.

  • Vetusta Morla celebra en Madrid, la noche de San Juan

    Vetusta Morla celebra en Madrid, la noche de San Juan

    «Mismo Sitio, Distinto Lugar» ha significado el ansiado regreso de Vetusta Morla. Llevaban tiempo en silencio. En concreto, tres largos años. Pero como todo, hay esperas que merecen la pena. Y con este trabajo, se reafirman y dan un paso más en su carrera. Una carrera cuyo ascenso ha sido pausado, pero totalmente merecido.

    «Mismo Sitio, Distinto Lugar» (2017) vio la luz el pasado mes de noviembre. Fruto de meses de trabajo en los Estudios Hansa de Berlín (Alemania), captó todas las miradas – y oídos -, desde el minuto uno. Los primeros adelantos («Deséame Suerte» y «Te lo digo a ti») suscitaron comentarios de todo tipo. Aún así, Vetusta Morla siempre serán Vetusta Morla. Y tras cuatro discos previos, este quinto se postula como el más ambicioso de su carrera. Mucho tiempo ha pasado desde «La Deriva», trabajo que los encumbró, tras bastantes años de recorrido.

    Pero, ¿qué hay detrás de «Mismo Sitio, Distinto Lugar»? Tal y como han asegurado en otras entrevistas, es un viaje, un recorrido por su historia. Todo, materializado en un álbum que comienza y termina con un mismo acorde, como si fuera un círculo. Un círculo que tiene sus contrapuntos, como «Te lo digo a ti». Tema que, al principio, supuso un shock. Shock por lo diferente. Por lo distinto. Por no parecer tanto Vetusta. Porque con las escuchas, te iba enganchando. Y querías más.

    La puesta en escena de Vetusta Morla

    «Mismo Sitio, Distinto Lugar» ya lleva unos meses rodados y ya nos ha dado el tiempo suficiente para escuchar y re-escuchar el álbum. El siguiente paso es ver la puesta en escena. Es verlo en directo. Ver en vivo a Pucho, David «El Indio», Álvaro, Jorge, Guille y Juanma. Cantar con ellos.

    La banda madrileña ha diseñado una extensa gira por toda España, que los llevará por infinidad de lugares de aquí a finales de año. Incluida la capital, cuya fecha y ubicación son más que especiales. Las referencias a su último trabajo son más que evidentes: el «23 de Junio», Noche de San Juan, actuarán en la Caja Mágica de Madrid, su ciudad. ¿Tenéis ya las entradas?

  • Jorge Pelaz: «Este trabajo fue una reivindicación de lo que soy realmente»

    Jorge Pelaz: «Este trabajo fue una reivindicación de lo que soy realmente»

    Talento, juventud y buenas canciones. Jorge Pelaz lo tiene todo para triunfar. Con una buena dosis de realidad y verdad, debuta con su primer disco, «Lo que dejo callado». Ya lo presentó el pasado año en la capital, pero lo volvió a hacer el pasado viernes en la Sala Siroco de Madrid. Y el público lo dio entregadísimo.

    Nosotras tuvimos la suerte de entrevistarlo unos días antes y nos desveló todo sobre su proyecto, el disco y sus futuros pasos.

    ¿Cómo se introduce Jorge Pelaz en el mundo de la música?

    Con unos diez años, pedí la primera guitarra a mi familia. Cuando me la regalaron, me volví loco. Y eso que no tenía conocimiento ninguno, pero me apuntaron a clases para que pudiera aprender. Entonces llegó un punto en el que pensé: «¿para qué voy a seguir tocando las canciones de otros, si puedo hacer las mías?». Eso fue sobre los 17 años.

    La verdad es que siempre lo he tenido y lo tengo como un hobby, aunque ojalá fuese a más. Pero siempre trato de quitarle importancia y hierro al asunto, para que no suponga una presión.

    Precisamente, la siguiente pregunta era que si en algún momento te gustaría profesionalizarlo.

    Me encantaría. Aunque para mi es un juego o vía de escape. Hacer canciones o actuar en directo, es un juego en el que yo tengo algo que decir. A alguien le llegará, alguien lo captará y lo hará suyo. Pero para mí es un juego, para no remover tantas emociones o presiones.

    ¿Cómo surge el concepto de «Lo que dejo callado»?

    Hasta que llegó «Lo que dejo callado», muy poca gente sabía que yo hacía canciones, más allá de tocar la guitarra. Fue como una reivindicación y una propuesta valiente. Fue como decir: «esto es lo que yo soy, es lo que yo hago y lo que quiero decir, a través de las canciones».

    Como formato, «Lo que dejo callado» me parece un concepto que nace desde el silencio y desaparece en el silencio. De hecho, la primera canción que es «Llamada internacional», surge desde el silencio, aparece un ruido, seguido de los primeros acordes del tema y del disco. Por otro lado, la última canción, «Luz», es a guitarra y voz. Es muy acústica. Es mi manera de eliminar todos los sonidos que aparecen durante el álbum. Solo se quedan los principales, que acaban diluyéndose.

    ¿El disco tiene entonces un formato circular?

    Sí, más o menos. Es como en los cuentos: tiene un planteamiento, un nudo y un desenlace. La idea nace de algo, del silencio, cuenta algo y se marcha.

    ¿Cómo lo definirías en dos o tres palabras?

    «Lo que dejo callado» es una propuesta valiente, que habla sobre la esperanza en cada una de las canciones.

    ¿Cómo ha sido la acogida del disco tras este año de vida?, ¿ha cumplido con tus expectativas?

    Cuando lo saqué, me parecía una propuesta valiente, porque no sabía lo que me iba a encontrar. Era la primera vez que hacía un disco y grababa las canciones en estudio. No tenía ni idea de cómo funcionaba todo esto. Por suerte, he tenido buenos amigos que me han aconsejado y guiado durante todo el proceso. Mi gran dilema mientras grababa era saber cómo iba a caer. Estas cosas nunca se saben, porque no hay un gurú musical que te asegure lo que va a salir bien y lo que va a salir mal. Así que, me centré en hacerlo como a mí me gustaba.

    Al final, para mi gusto, ha tenido una acogida muy positiva, que para nada espetaba. Durante este año, mi música ha experimentado una gran evolución. De hecho, he conseguido entender mejor muchas canciones. Todo gracias, en cierto modo, al feedback del público. Por ejemplo, uno de los temas que más alegrías me ha dado, es «Círculo Polar».

    ¿Se puede decir entonces que habéis evolucionado a la par?

    Sí, por supuesto. Hemos evolucionado a la par y muy, muy bien. Como músico, si echo la vista atrás, creo que he pegado un salto muy grande. A nivel madurativo y a nivel musical. Además, tengo más claros los pasos que quiero seguir dando en este proyecto musical.

    ¿Y en los directos, cómo has evolucionado?

    En el primer concierto, el de presentación, era un poco inestable. Como lanzarse al abismo, porque nadie había conocido mi faceta de compositor. Y tampoco habían escuchado mis canciones. Pero fue muy gratificante, porque la gente salió muy contenta.

    A medida que han ido pasando los conciertos y hemos madurado, hemos ido cambiando el concepto, añadiendo cosas, quitando otras. Y el sonido no es tan puro, respecto al disco.

    ¿Cómo afrontas el concierto de Siroco?

    Estuvimos tocando ya en octubre con la banda y en ese primer concierto, los nervios estaban más latentes porque era la primera vez. Para mí, esa sala es especial, porque he visto muchos directos ahí y he pasado mucho tiempo en ella.

    Esta vez estamos más tranquilos, porque sabemos cómo es la sala, cómo es el sonido, sabemos cómo nos tenemos que colocar. Además, este concierto lo vemos un poco como una revisión del disco. Y de mostrar la nueva perspectiva que están tomando las canciones.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Jorge Pelaz, escucharemos nuevo material?

    Algo nuevo escucharéis, seguro. He pasado unos meses de reflexión y de conocimiento propio, sin escribir y sin coger la guitarra. Solo experimentando esa evolución. Una vez me sentí preparado, decidí contarlo. O más bien cantarlo. De cara al futuro, tenemos entre manos un proyecto un tanto ambicioso, que todavía no podemos desvelar, porque es totalmente sorpresa. Pero estoy seguro de que eso ha llegado por toda la evolución previa. Y también llegará por toda la ilusión que le estamos poniendo.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    ¿Lo más loco que he hecho por la música? Hacer música [risas]. Y querer dedicarme a esto.

    Hay una cosa loca que me pasó en mi primer concierto, que fue acústico. Yo llevaba un pianista e iba yo, además, con la guitarra. Al acabar, fuimos a una sala muy importante de Madrid. Precisamente, ese mismo día había actuado un grupo que me gustaba mucho, «Sin Rumbo». Lo mejor fue encontrármelos en la discoteca y que se me acercaran a hablar a mí, que no soy nadie, y me preguntaron: «Jorge, ¿qué tal el concierto?». Yo ni siquiera sabía cómo se habían enterado. No sé si es algo loco, pero a mí me dejó muy loco.

    Esta es la playlist de Jorge Pelaz

  • En fotos: Caramelos de Cianuro en la Sala Mon Madrid

    En fotos: Caramelos de Cianuro en la Sala Mon Madrid

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://www.youtube.com/playlist?list=PLtb2gVB53JbRYq9PwL3rvwZ99gkp7QPKP»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Apenas había pasado un año desde que Caramelos de Cianuro pisaran España. Aún así, las ganas de este concierto en la Sala MON de Madrid, eran más que reales. Probablemente, todos los ciudadanos venezolanos residentes en la capital, estuvieran allí la pasada noche del 25 de mayo. Estaban dispuestos a darlo todo. Y más, después de haber colgado el cartel de «sold out».

    Llegaban a la capital del reino, a finales del mes de mayo, a propósito de su gira «Tour Retrovisor 2018», con la que están promocionando su disco más reciente, «8».

    Tardaron un poco en saltar al escenario. Pero la sala entró en furor cuando, por un pequeño pasillo entre el público, los caraqueños se abrieron paso hacia la tarima. El show estaba a punto de comenzar. Un show que duró casi dos horas. Un show en el que los fans lo dieron todo: cantaron, gritaron, bailaron y vivieron el concierto, prácticamente, a través de las pantallas de sus teléfonos móviles. Así y todo, no sería por intensidad. Los venezolanos Caramelos de Cianuro pidieron y sus fans respondieron.

    He ahí una de las grandes diferencias con el público español. Los fans latinos viven más y mejor los conciertos. Y no faltan el respeto a las bandas, hablando entre sí. Van a exprimir cada segundo de espectáculo, como si fuera el único.

    Casi 240 minutos duró el concierto. Los de Caracas jugaban contrarreloj: tenían poco tiempo para recorrer dos décadas y media de discografía. Pero por la respuesta del público, lo hicieron bastante bien. Cantaron temas de su último disco, «8». Pero tampoco podían faltar otras canciones míticas, no podían faltar sus grandes éxitos. Ejemplo de ello, temazos como «Verónica», «Verano», «La Casa» (dedicada a todos los venezolanos de la sala), «La Carretera», «Adiós Amor» o «Asunto Sexual», entre muchas otras.

    En definitiva, fueron casi dos horas de buenas vibras, en las que la energía fluyó por toda la sala. Una energía inversamente proporcional al oxígeno que había en la Sala MON Live.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery interval=»3″ images=»7921,7922,7923,7924,7925,7926,7927,7928,7929,7930,7931″ img_size=»large»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Lourdes Martínez Álvarez» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

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