Era el mes de febrero cuando la formación valenciana Aullido Atómico presentaba su cuarto álbum de estudio: se trata de «Hedonismo». Un disco crítico a la par que directo que, por las circunstancias, aún no ha podido tener sus primeras puestas en escena. Pero no será porque Don Rogelio (voz y guitarra), Jussi Folch (bajo y coros) y Quique Gallo (batería y coros) no tengan ganas, no. De hecho, nosotras estamos seguras de que pronto podrán echarse a la carretera, aunque mientras tanto, pasamos un ratito leyendo la entrevista que le hicimos hace algunos días a Don Rogelio.
¿Cómo surge el concepto de «Hedonismo»?
En realidad «Hedonismo» tiene un poco de mala leche, porque es un título irónico [risas]. Y es que las letras de las canciones de este disco son bastante críticas y tienen ese punto de ironía. Pero sí que es verdad que a la hora de sacar el título, que en ocasiones pueden ser complejos de sacar, estuvimos todos los miembros de la banda haciendo lluvia de ideas y puesta en común, para sacar un nombre que nos gustara a todos, que fuera potente y que englobara verdaderamente el concepto del disco. Entonces «Hedonismo» fue una palabra que nos gustó, porque parecía que remarcaba el carácter cínico del mensaje del álbum, pero de una manera sutil o sugerete, sin llegar a señalar con el dedo. Y es que hay quien se lo ha tomado como «hedonismo, a pasarlo bien» y es precisamente todo lo contrario.
¿Cómo fue el proceso creativo y compositivo del disco?
Pues fue un proceso complejo, sobre todo a la hora de componer. Yo siempre digo que habría cundido más un grupo creativo o cultural que una banda de música. Sí que es verdad que, a lo largo de los años, la formación ha ido cambiado y lo que hemos dicho a los nuevos integrantes es que nunca diríamos que es lo que tienen que hacer, si no que íbamos a proponer y ampliar ideas entre todos, sin que nadie llevara la batuta y sin que los temas tuvieran una estructura fija desde el inicio. En mi caso, con las letras sí que no acepto nada, es como mi pequeña parcela [risas].
En este álbum, os habéis encargado vosotros del trabajo de producción. ¿Cómo ha sido todo ese proceso?
Pues ha sido un follón alucinante, porque nosotros normalmente siempre nos encargamos de la producción, pero nos apoyamos siempre en el ingeniero de sonido con el que trabajamos. Pero con «Hedonismo», que lo grabamos en los estudios Maco de Valencia, hemos trabajado con Oskar Benas, que es muy colega nuestro y ha trabajado con gente muy pro, y nos ha ayudado un montón. Nos ha dado como esa visión externa que necesitábamos, porque ha sido complicado: al haberlo compuesto todo nosotros, grabado y producido, estábamos con el oído un poco viciado. Y tener a alguien de plena confianza ayudándote y guiándote, es genial. Porque si es alguien de quien no te fías, nunca sabes si los consejos van a ir bien o si verdaderamente la otra persona sabe lo que quieres. Pero con Oskar nos entendemos muy bien, aunque también hemos tenido nuestras broncas por opinar o ver las cosas de diferente manera. Aunque eso es normal [risas]. Así y todo estamos muy contentos con el sonido y eso que estábamos preocupados por el tema de cambiar de estudio, porque con nuestro trabajo anterior, estuvimos en La Mina y entonces no sabíamso. Pero fue genial.
¿Cómo ha sido la acogida por parte del público?
Pues no sabemos, porque no hemos podido hacer gira de presentación. De hecho, la semana que nos confinaron, íbamos a anunciar las primeras fechas del tour: entonces nos tocó cancelar casi todas y algunas siguen en el aire. Por eso no hemos podido hacer nada aún, ni un solo concierto. En el único sitio en el que hemos podido mover un poco ha sido en redes sociales, pero no somos muy de mirar estadísticas. Al final, notamos cuando funciona algo cuando salimos a la carretera y tocamos, pero como no lo hemos podido hacer, a ver si después del verano…
Precisamente, la siguiente pregunta era cómo habíais llevado el confinamiento y cuáles serán la próximos pasos de Aullido Atómico.
Pues lo hemos llevado fatal, la verdad, porque teníamos muchas ganas de ensayar y de salir a tocar y, de repente, nos lo cortaron todo. Igual a otra gente no le ha afectado tanto, pero a nosotros nos tocó mucho. Nos ha roto la dinámica de una manera bestial. Ahora, con esta nueva normalidad, sí que hemos podido empezar a tocar. Pero claro, todo eso sin saber qué vamos a hacer o lo qye va a pasar. Hay que ir paso a paso, con paciencia, viendo lo que pasa, pero sin hacerse demasiadas expectativas.
«Hedonismo» ha sido vuestro cuarto trabajo, me gustaría saber cómo ha evolucionado el proyecto de Aullido Atómico desde que arrancó.
Empezó como un dúo con mi amigo Alex, que tocaba conmigo en otra banda de punk rock, que se llamaba Desguace. Pero yo quería montar una banda que fuera más rollo rock and roll, con una raíz más blues y que fuese en castellano. Así es como comenzó este dúo que, con el tiempo, fue evolucionando, sumándose miembros y marchándose otros. Y aunque la idea inicial era esa, hacer rock and roll, conforme fueron entrando miembros, el proyecto cambió. De hecho, este último disco, aunque mantiene esa esencia con la que nació la banda, sí que es más pausado que otros. Pero ha sido una evolución natural, ni siquiera nosotros la hemos pensado. Pero mientras todo tenga una coherencia, pues mola.
¿Qué canción de Aullido Atómico define mejor el momento en el que estáis y por qué?
Ostras, esa me la tendría que haber preparado [risas]. Sin duda, sería una del último disco. Igual te diría «Algoritmo y esperpento», porque es un tema súper calmado, que es para tocar muy en bajito, rollo en acústico. Es una canción que disfruto mucho ensayando y tocando.
¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?
Pues dedicarnos a ella, sin duda [risas]. En mi caso, llevo muchos años tocando, pero con Aullido Atómico ha sido con la banda con la que más he girado, especialmente con el último trabajo, ya que quisimos tocar lo máximo posible. En total, creo que serían unos 200 bolos en un año. Eso nos sirvió para centrarnos más en la música que en cualquier otro proyecto que tuviéramos para subsistir [risas]. Y, bueno, fue la mayor marcianada que creo que hicimos [risas].






¿Cómo fue todo el proceso creativo y compositivo de «Túnel»?
Al final, te resignas y asumes que es lo que hay, porque la salud es lo primero. Pero claro, la incertidumbre ha seguid ahí, el no saber cuándo volverían los conciertos, ahora parece que vuelven pero en un formato un poco raro. Pero claro, todos los bolos previamente programados ya han quedado cancelados y, al final, no dejan de ser ingresos necesarios con los que contabas, desaparecen y te quedas sin respaldo. Fue un poco chasco en todos los sentidos, pero ya estamos aquí de nuevo, tratando de mover fechas. De hecho, la presentaciòn que íbamos a hacer en el Café Berlín de Madrid se ha pospuesto al 21 de noviembre y estamos deseando que no haya un rebrote y podamos hacerlo. Además, estamos tratando de reubicar los conciertos de GPS en las mismas ciudades, aunque con todo lo que está pasando, hay muchas salas que no saben qué pasará y no se quieren arriesgar a decir nada. Así que nada, poco a poco.
Sin embargo, con la llegada de la nueva normalidad, Viva Suecia ha montado un nuevo ciclo de espectáculos que los llevará por diferemtes ciudades como Murcia, Barcelona, Burgos, Aranda de Duero, San Sebastián, Pamplona, València o Sevilla, entre muchas otras. Un espectáculo más íntimo y adaptado a las medidas de seguridad decretadas por las autoridades, pero con los cinco miembros de la banda sobre el escenario, ofreciendo una nueva mirada sobre un repertorio que los asistentes a estos conciertos podrán disfrutar con una cercanía que en otro contexto habría sido muy complicada. De hecho, ellos mismos hablan así de esta nueva serie de recitales: «En muchos aspectos, todos nos hemos visto obligados a hacer un paréntesis. O directamente a buscar caminos alternativos, a inventarnos una vía nueva. Necesitarnos Tanto es el nombre de una gira que no es la de El Milagro ni tiene la intención de serlo. Es nuestra senda paralela. No son conciertos en acústico, no son conciertos en eléctrico, vamos a ser 5 personas en el escenario en todo momento y todas las canciones van a tener una cara un poco distinta»



