Autor: Lourdes Martínez Álvarez

  • El Jardín de las Delicias regresa a Madrid

    El Jardín de las Delicias regresa a Madrid

    Hay festivales que marcan el inicio del verano y otros que se encargan de ponerle el broche de oro. Ese es precisamente el papel que, edición tras edición, ha conseguido el Jardín de las Delicias, una cita que ya se ha convertido en una tradición para miles de amantes de la música en directo. Los próximos 18 y 19 de septiembre, el recinto de Cantarranas, en la Universidad Complutense de Madrid, volverá a transformarse en un auténtico jardín musical donde el pop, el rock y el indie nacional serán los grandes protagonistas.

    Lejos de ser un festival más, el Jardín de las Delicias ha sabido construir una identidad propia. Su apuesta por artistas nacionales, una cuidada ambientación, zonas de descanso, gastronomía y una experiencia pensada para disfrutar durante todo el día lo han convertido en uno de los eventos imprescindibles del calendario musical español. Aquí no solo se viene a ver conciertos; se viene a vivir una experiencia completa.

    La edición de 2026 llega con un cartel encabezado por Dani Martín y Viva Suecia, dos de los nombres más importantes del panorama actual. El regreso de Dani Martín al festival es uno de los grandes reclamos del año. El madrileño ofrecerá un concierto especial dentro de su gira, con un repertorio que repasará tanto su carrera en solitario como algunos de los himnos de su etapa en El Canto del Loco, prometiendo uno de esos momentos en los que miles de personas cantarán al unísono de principio a fin.

    Por su parte, Viva Suecia continúa consolidándose como una de las bandas de referencia del rock alternativo español. Sus directos se caracterizan por la intensidad, la potencia y una conexión muy especial con el público, ingredientes que encajan perfectamente con el espíritu del festival.

    Pero el cartel no termina ahí. También estarán presentes Nil Moliner, siempre garantía de buen ambiente gracias a su repertorio lleno de optimismo; Taburete, con su mezcla de pop y rock que sigue conquistando festivales; Sexy Zebras, una de las bandas más explosivas sobre un escenario; Marlon, que continúa creciendo año tras año; Marlena, una de las propuestas más destacadas del nuevo pop español; e Inazio, uno de los artistas emergentes que más expectación está despertando.

    Uno de los grandes atractivos del Jardín de las Delicias siempre ha sido su equilibrio entre artistas consolidados y nuevas promesas. El festival ofrece la posibilidad de descubrir nuevas voces mientras se disfruta de algunos de los mayores éxitos del panorama nacional, una fórmula que ha funcionado desde sus primeras ediciones.

    Además de la música, el festival volverá a apostar por una cuidada decoración inspirada en un universo de fantasía, con instalaciones artísticas, espacios tematizados y zonas pensadas para descansar entre concierto y concierto. La experiencia gastronómica también volverá a ocupar un lugar importante gracias a una variada oferta de food trucks y propuestas para todos los gustos. Todo ello convierte al Jardín de las Delicias en un evento pensado para pasar prácticamente toda la jornada dentro del recinto.

    El ambiente es otro de los aspectos más valorados por quienes ya han asistido en años anteriores. A diferencia de otros macrofestivales, aquí prima una atmósfera relajada y festiva donde el público acude con ganas de disfrutar de la música, reencontrarse con amigos y despedir el verano de la mejor manera posible.

    Las entradas ya están disponibles y, como suele ocurrir cada año, la organización espera una gran afluencia de público. Todo apunta a que volverán a reunirse miles de personas durante dos jornadas en las que la música española será la auténtica protagonista.

    Con un cartel equilibrado, una producción cada vez más cuidada y una identidad que lo diferencia del resto de festivales del circuito, el Jardín de las Delicias 2026 vuelve a presentarse como una de las grandes citas musicales del otoño. Un lugar donde los himnos de siempre convivirán con las canciones del momento y donde, una vez más, Madrid pondrá la mejor banda sonora al final del verano.

    Si mantiene el nivel de sus últimas ediciones, todo indica que el Jardín de las Delicias volverá a demostrar por qué se ha convertido en uno de los festivales más queridos del panorama nacional. Dos días para cantar, bailar y despedir el verano rodeados de buena música, buen ambiente y una experiencia que va mucho más allá de los conciertos.

  • Coca-Cola Music Experience 2026 aterriza en Madrid

    Coca-Cola Music Experience 2026 aterriza en Madrid

    Coca-Cola Music Experience 2026: Madrid se prepara para dos días de música y experiencias inolvidables

    La cuenta atrás ya está en marcha para una nueva edición del Coca-Cola Music Experience (CCME), uno de los festivales musicales más importantes para el público joven en España. Los próximos 4 y 5 de septiembre, el recinto Iberdrola Music volverá a convertirse en el epicentro de la música en directo con una programación que reunirá a algunos de los artistas más destacados del panorama nacional e internacional.

    La decimosexta edición del festival presenta un cartel encabezado por nombres como Dellafuente, Milo J, Dimitri Vegas, Omar Montes, Natalia Lacunza y Lucho RK, a los que se suman otros nombres destacados como Dei V, Taichu, Pepe y Vizio, Lucía de la Puerta, L0rna, Céro y Kabasaki, entre otros artistas aún por anunciar.

    El festival apuesta una vez más por una mezcla de estilos que abarca desde el pop y la música urbana hasta el reggaetón, el trap y la electrónica, ofreciendo una propuesta pensada para conectar con las nuevas generaciones y reflejar las tendencias musicales del momento.

    Sin embargo, el Coca-Cola Music Experience va mucho más allá de los conciertos. Durante las dos jornadas, los asistentes podrán disfrutar de experiencias inmersivas, actividades interactivas, espacios tematizados y diferentes propuestas de ocio que complementarán la oferta musical y convertirán el evento en una experiencia completa.

    Con miles de asistentes previstos y un cartel que continúa creciendo, Madrid se prepara para recibir uno de los grandes acontecimientos musicales del final del verano. Música, diversión y experiencias exclusivas volverán a darse la mano en una cita que promete dejar algunos de los momentos más destacados de la temporada festivalera.

  • Miss Caffeina celebra los diez años de «Detroit»

    Miss Caffeina celebra los diez años de «Detroit»

    Hace ya una década, Miss Caffeina lanzaba el disco que ha marcado un antes y un después en su carrera musical, además de dejarnos una huella imborrable en nuestras vidas. Y es que este trabajo discográfico nos ha regalado himnos tan increíbles como «Mira como vuelo», «Oh, sana» o «Ácido». Por no hablar de la gira que se marcaron durante dos años, recorriendo más de cien escenarios del país.

    Ahora, una década después de que «Detroit» nos cambiara a todos y nos pusiera patas arriba, llega el momento de echar la vista atrás. Pero, sobre todo, de celebrar. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que con tres conciertos de lo más especiales? Efectivamente, el final de este 2026 tendrá un sabor muy especial, ya que Miss Caffeina aterrizará en tres ciudades en las que la música y estos grandes temas no dejarán de sonar.

    Tras anunciarlo por sorpresa en el concierto que ofrecieron en La Carbonería del Galván el pasado 25 de junio, sabemos que diciembre nos traerá buenas nuevas. Un reencuentro de lo más especial y esperado, que pasará por la sala París 15 de Málaga (5 de diciembre), La Riviera de Madrid (12 de diciembre) y la sala Moon de València (17 de diciembre). Las entradas están ya disponibles en la página oficial de la banda, misscaffeina.es.

    Pero para quien piense que estos conciertos son la única sopresa que nos tienen preparada, está muy equivocado. Y es que Alberto Jiménez, Sergio Sastre y Antonio Poza aprovecharán para reeditar este «Detroit» en formato vinilo.

    Repertorio centrado en el álbum y una propuesta escénica creada para la ocasión, ya que ecuperarán la esencia visual y conceptual de este trabajo, pero desde una perspectiva renovada.

    Sin duda alguna, esta es la mejor noticia para nosotros, pero también para la banda. Especialmente, tras haber cerrado su gira «BUENASUERTE» en Madrid y dar el pistoletazo a su tour de festivales. ¿Estáis listos para todo lo que está por llegar? Porque el final de 2026 promete y mucho.

  • Nacho Pistacho nos muestra «Una vida mejor»

    Nacho Pistacho nos muestra «Una vida mejor»

    Tras invitarnos de manera ferviente a «Hacerlo mal», Nacho Pistacho continúa desgranando las canciones de su nuevo álbum. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que con «Una vida mejor»? Este nuevo tema marca un giro energético y bailable que demuestra que estamos ante uno de los nuevos talentos más interesantes. Con ecos del pop americano más potente y el espíritu festivalero que define a grupos que lideran carteles de festivales, este gran himno llega en el momento justo: el verano.

    «Una vida mejor» nació de la impotencia de tener que conformarse. Durante el último año, Nacho Pistacho ha compaginado su trabajo de oficina con una gira de más de 30 conciertos y la grabación de su disco debut. Fue justo en ese momento de máxima presión cuando surgió la necesidad de escribir esta canción: como una válvula de escape, como un grito. De ahí que la letra sea una crítica a la resignación, a quienes no hacen nada por cambiar su situación. Pero sobre todo es un mensaje de esperanza: un recordatorio de que la mecha de los sueños merece mantenerse encendida, cueste lo que cueste. Y en todo este proceso creativo, Javi González ha tenido un gran papel, tanto en la composición como en la producción.

    Ahora, con la llegada de los festivales, Nacho se está preparando para sus grandes citas veraniegas. Y es que pasará por Sampedros de Burgos (1 de julio) y Sonorama Ribera de Aranda de Duero (5-9 de agosto). Pero es que también ha anunciados sus primeros conciertos en salas, tanto en el Cotton Club de Bilbao (2 de octubre) y el Desierto Rojo de Valladolid (6 de noviembre).

    Hace algunos días, tuvimos el placer de charlar con él y esto es lo que nos contó sobre su proyecto musical. Así que quédate hasta el final de la entrevista.

  • Rodrigo Cuevas enciende Madrid

    Rodrigo Cuevas enciende Madrid

    Todo aquel que haya tenido la oportunidad de verlo alguna vez en vivo y en directo, sabrá que Rodrigo Cuevas es un espectáculo en sí mismo. Un artista que deja huella con su talento innato, su naturalidad genuina y su irónica manera de hacer crítica del mundo que le rodea. El pasado miércoles 24 de junio volvió a demostrarlo en La Carbonería del Galván de Madrid. Una cita de la que no logramos salir ilesas, aunque tampoco queríamos. Lo único que sabíamos es que presentaría las canciones de su último álbum «Manual de belleza», pero es que el concierto fue mucho más allá. Lo que vives siempre, siempre termina siendo incierto e inexplicable.

    Con esa alma de agitador cultural y provocador, el artista asturiano saltó al escenario con un traje blanco inmaculado y al ritmo de «Un mundo feliz», tema al que se sumó una icónica Massiel en su versión de estudio. Poco a poco, se fueron sucediendo himnos de la talla de «La hermana cautiva», «El panuelín», «Rambalín», «Romería», «Más animal» o «Veleno». Himnos al que se sumó una puesta en escena sublime, comentarios ácidos como sólo él puede hacer y mucha oda a grandes iconos de nuestra música como Rocío Dúrcal. Porque eso sí, a folclórico – y puede que también un poco mamarracho – no le gana nadie. ¿Quién mejor que él para representar esta nueva escena que recoge tradición, pero también vanguardia?

    Aunque, quizás, lo que menos esperábamos de este espectáculo en el que la reivindicación, la libertad y la música tradicional son los ejes principales, es que Rossy de Palma fuera la maestra de ceremonias. Eso sí, a través de las pantallas y esos preparadísimos visuales. Pero es que aquí reside el gran efecto Cuevas. En que siempre habrá algo con lo que te sorpenda. Por eso nosotras lo amamos tanto.

  • SilFest celebra diez años de vida

    SilFest celebra diez años de vida

    Tras una década, es ya inconcebible no empezar el mes de julio con uno de los festivales más importantes de nuestra escena. Pequeño, recogido y con una clara apuesta por el talento musical, el SilFest Valdeorras regresa a O Barco de Valdeorras los próximos 2, 3 y 4 de julio. Nombres como Morgan, Hinds, La Paloma, Puño Dragón, L.A., Bum Motion Club, Sr. Jingles, La Gloria, Mazu o Zabriskie forman parte de esta nueva edición, de la que hablamos con sus directores.

    ¿Cómo nace el SilFest Valdeorras?

    El SilFest Valdeorras nació en el 2015. Como casi todas las buenas ideas relacionadas con el mundo de la música y, especialmente con el rock, la idea surgió en la barra de un bar, concretamente la del pub Baranda de O Barco, donde trabajaba uno de los directores del proyecto, Jorge Álvarez. En O Barco ya había habido otros proyectos similares, como el PulpoPop o el Blues no Sil, que, por distintos motivos, no llegaron a cuajar con el paso de los años y que, desgraciadamente, dejaron a la comarca prácticamente huérfana de música en directo. La idea era intentar llenar de alguna forma el hueco que habían dejado esos festivales y ofrecer una alternativa cultural diferente en la comarca: un evento que huyera de las masificaciones de los macrofestivales y que pusiese en valor nuestro potencial natural, musical, gastronómico y enológico. En definitiva, la idea era crear un festival al que a nosotros mismos nos encantaría ir: un sitio sin agobios, con buena música, buen vino de la D.O. Valdeorras y un ambiente donde todo el mundo se sintiera en casa.

    ¿Cómo afrontáis esta nueva edición del festival?

    Afrontamos esta nueva edición con la ilusión del primer día intacta, pero también con una inmensa responsabilidad. Somos plenamente conscientes de que nuestro cartel no se basa en las bandas más sonadas a nivel comercial, pero esa es precisamente nuestra fuerza. El público que repite año tras año en el SilFest confía ciegamente en nuestro olfato y en nuestro criterio a la hora de descubrir bandas emergentes con un talento arrollador. Pero además, sabemos que nuestro gran fuerte, lo que nos diferencia de otros festivales es la experiencia completa y el entorno privilegiado que nos rodea. La gente no viene solo por los nombres del cartel; viene a vivir el festival de otra manera. Esa confianza es enormemente gratificante, pero también nos vuelve extremadamente exigentes con nosotros mismos en el proceso de selección: no queremos defraudar a nadie.

    A todo esto hay que sumarle una carga emocional enorme: ¡este año celebramos nuestro décimo aniversario! Cumplir 10 ediciones es algo increíble para un festival como el nuestro, así que lo afrontamos con el listón más alto que nunca, con muchas ganas de celebrar y con la firme intención de que sea una edición verdaderamente especial e inolvidable para todos.

    Artistas de la talla de La Paloma, Begut, Morgan, Puño Dragón o L.A. – entre muchos otros – conforman el cartel de este 2026, ¿cómo ha sido el proceso de programación de todos ellos?

    Como en cada edición, se trata de un proceso muy cuidado y con muchísimo mimo. A la hora de programar, partimos de una premisa muy sencilla pero muy clara: traemos a bandas que a nosotros mismos nos encantaría ver en directo y que, conociendo el perfil de nuestro público, pensamos que van a funcionar a la perfección.

    Partiendo de esa base, intentamos buscar un equilibrio entre la solvencia de nombres consolidados y legendarios con proyectos emergentes que estamos seguros de que despuntarán en un futuro no muy lejano. Por un lado, la elegancia y la solvencia de bandas consagradas como Morgan o L.A., que sabemos que ofrecen directos impecables. Por otro, la energía arrolladora de La Paloma, el magnetismo y la frescura de Begut, o la genialidad de Puño Dragón. Escuchamos mucha música a lo largo del año y buscamos artistas que no solo tengan talento, sino que su propuesta encaje con el espíritu del festival: directo, auténtico y capaz de emocionar en un formato cercano.

    De hecho, llama la atención que el cartel es bien diferente al de muchos festivales, que parecen réplicas los unos de los otros. ¿Qué importancia tiene para vosotros apostar por el talento más independiente y emergente?

    La verdad es que , viendo el circuito actual de festivales, parece que lo más fácil es tirar de «copia y pega» y replicar los mismos nombres que funcionan en los grandes eventos musicales, donde los carteles parecen una réplica exacta los unos de los otros. Nosotros huimos conscientemente de eso. Ni podemos, ni queremos competir con ellos.

    Para nosotros apostar por el talento más independiente y emergente forma ya parte del ADN del SilFest. Si echamos la vista atrás y repasamos detenidamente los carteles de nuestras ediciones anteriores, da vértigo. Hay nombres grabados en nuestra historia que hoy en día parece increíble que hayan pisado nuestro escenario. Gracias no sé si a la fortuna o a nuestro olfato para detectar el talento antes de que explote en la primera línea mediática, pudimos disfrutar en la cercanía del Sil de bandas que hoy en día, debido a sus desorbitados cachés actuales, nos resultaría completamente imposible contratar.

    De hecho, medio en broma medio en serio, no son pocas las voces entre nuestro público que afirman con rotundidad que el SilFest se ha convertido en un gran escaparate y trampolín de la escena emergente. Nos encanta escuchar eso, porque es nuestro mayor orgullo: haber podido contar con proyectos enormes cuando estaban empezando. Esto significa que nuestro público no busca que le den lo que ya suena en bucle en todas partes, sino que viene dispuesto a dejarse sorprender y a decir en unos años aquello de: «Yo los vi por primera vez en el SilFest».

    En un panorama repleto de eventos masivos, ¿cómo de importante es para vosotros crear un festival pequeño, sin aglomeraciones y en un espacio natural como es la zona del río Sil?

    Para nosotros es el pilar central de todo nuestro proyecto; es lo que nos define y nos diferencia. Frente a la masificación de los grandes macroeventos, nosotros apostamos claramente por el concepto de festival boutique.

    Queremos poner en valor el lujo que supone hoy en día la comodidad: llegar y no tener que sufrir colas interminables ni para pedir una consumición, ni para entrar, ni para ir al baño. Apostamos por la cercanía, por un ambiente donde te sientes cuidado y donde la experiencia del asistente es impecable de principio a fin.

    En el SilFest, la música es, obviamente, el hilo conductor, pero buscamos ofrecer una experiencia completa que estimule todos los sentidos. Eso implica mimar la gastronomía y, por supuesto, presumir de nuestra tierra ofreciendo los espectaculares vinos de la D.O. Valdeorras y la mejor gastronomía de la zona. Todo esto sucede en un entorno natural que convierte al festival en un escenario imbatible. El río Sil, los árboles, el césped. La naturaleza no es un decorado, es parte de nuestra identidad. Poder disfrutar de tus bandas favoritas sin agobios, respirando aire puro y saboreando un buen vino de la zona es lo que hace que el SilFest sea una experiencia única.

    Además, contáis con el Mini SilFest, pensado para un público más familiar. ¿Cómo surge esta idea y qué podemos ver entre su programación?

    Surgió de forma muy natural. No queríamos que el hecho de tener hijos fuera un  impedimento o un obstáculo a la hora de acudir a disfrutar del SilFest. Nos dimos cuenta de que la conciliación festivalera era necesaria. No queríamos que los padres tuvieran que elegir entre quedarse en casa o ir de festival. El Mini SilFest nació para que los más pequeños vivan la cultura desde la infancia. Este año contamos con talleres creativos, juegos al aire libre, espectáculos teatrales y, por supuesto, conciertos adaptados para ellos. Es precioso ver a dos y tres generaciones compartiendo el mismo espacio y la misma pasión por la música.

    ¿De qué manera ha evolucionado el festival desde su primera edición?

    El festival ha experimentado un crecimiento y una transformación espectaculares desde aquella primera edición. Hemos evolucionado muchísimo tanto en el plano económico como en el logístico, dando un salto gigante hacia la profesionalización. Hoy en día contamos con un sonido e infraestructuras de primerísimo nivel, algo que para nosotros era fundamental para garantizar la mejor experiencia posible tanto al público como a las bandas.

    Este crecimiento no habría sido posible sin el respaldo financiero y la confianza que hemos ido ganando a lo largo de los años. Por un lado, contamos con un mayor apoyo económico del tejido empresarial privado, fundamentalmente a nivel local, que se vuelca con nosotros. Y por otro, ha sido clave el respaldo institucional que hemos consolidado, con el apoyo constante del Concello de O Barco y la Deputación de Ourense y, sobre todo, de la Axencia de Turismo de Galicia. Gracias a esta suma de fuerzas, el SilFest ha pasado de ser un sueño entre amigos a convertirse en un evento profesionalizado, sostenible y de referencia dentro y fuera de la comarca, pero sin perder ni un ápice de la cercanía de sus orígenes.

    Hay una pregunta que nos gusta hacer, para conectar con el nombre de nuestro medio. ¿Hay alguna pequeña o Verdadera Locura que hayáis vivido durante la celebración del festival?

    Muchas veces bromeamos con la posibilidad de que algún día deberíamos recoger y recopilar todas las anécdotas que nos han ido sucediendo al lo largo de estos años, algunas de ellas costándonos sudor y lágrimas en sentido literal. Pero en un festival como el nuestro, las «verdaderas locuras» no son anécdotas sin más; la Verdadera Locura es, sin duda, haber llegado a celebrar 10 ediciones del SilFest Valdeorras.

    La locura es terminar cada edición exhaustos, con las cuentas temblando y sin saber a ciencia cierta si el año que viene habrá continuidad, pero decidir volver a lanzarse al vacío. Detrás de este festival hay una exposición brutal de esfuerzo personal, de dedicación de tiempo  y de riesgo económico que asumimos año tras año. Hacer esto hoy en día, de forma independiente y sin el respaldo de grandes multinacionales, parece una temeridad, pero nos mueve algo mucho más fuerte: la pura pasión y el amor incondicional a lo que hacemos, a la música y a nuestra tierra. Que sigamos aquí después de diez años… ¡eso sí que es una bendita y maravillosa locura!

  • Love Of Lesbian llena de magia Madrid

    Love Of Lesbian llena de magia Madrid

    Más de dos décadas de carrera musical ininterrumpida y multitud de himnos que pasarán a la historia. Himnos que forman parte de nuestra vida y de nuestra historia. ¿A quién no le ha pasado eso con Love Of Lesbian? Cada concierto es un evento único, especial y repleto de magia. Especialmente estos últimos, más sabiendo que a finales de 2026 se despiden de los escenarios indefinidamente. Una gira que sabe agridulce, aunque única. Así es como llegamos el pasado martes 16 de junio al festival Noches del Botánico de Madrid: con el corazón encogido y muchas ganas de darlo todo en el que fue nuestro último asalto con ellos.

    Saltaron al escenario puntuales y haciendo un gran llamamiento a su querido «Ejército de salvación», ese que está a pesar del espacio y del tiempo, incluso «Cuando no me ves» o cuando te sumerges «Bajo el volcán». Tiraron mucho de carrete y de esas «60 memorias perdidas» inundada por una «Contradicción» constante a la que siempre, siempre termina uniéndose Rigoberta Bandini, aunque sea de manera virtual.

    También hubo momento para practicar el «Contraespionaje» a través de todo este «Antisistema solar», que nos trasladó de lleno a aquel «1999» que llegó a su fin. Aunque, «¿Qué vas a saber?» si tú no estuviste allí, en medio de aquellos «Incendios de nieve». Donde sí que estuviste fue en aquel preciso instante en el que Santi, Juli y Dani nos cantaron en acústico temas como «Música de ascensores» o «Segundo asalto».

    Ojalá «La noche eterna» hubiera sido eterna realmente. Porque entonces, no habríamos dejado de cantar «La Champions y el Mundial» o «Me amo», a la par que nos regocijábamos en aquel «Mamá, cómprame unas botas, que las tengo rotas, de tanto bailar».

    Una cita – de las tres que tuvieron en Madrid -, en la que todos los asistentes estuvimos en comunión, en sintonía a «La hermandad» a la que tanto cantan. Una hermandad que cerraron canciones como «Club de fans de John Boy» o «Allí donde solíamos gritar». Una hermandad de la que no hubiéramos salido jamás.

    Porque aquella fue una de las tantas noches que quedarán en el recuerdo para siempre. Una de esas tantas noches a las que volveríamos una y otra vez. Porque Love Of Lesbian son y serán siempre casa, ese lugar al que regresar cuando necesitemos respuestas.

  • Cristina La Mar nos lleva a la luna

    Cristina La Mar nos lleva a la luna

    Hay ocasiones en las que las culturas confluyen y se unen, creando un espacio mágico capaz de traspasar fronteras. Es lo bonito de viajar y de pasar la vida sobre un filtro propio. Cristina La Mar sabe de lo que hablamos, demostrándolo así en su «Una flor en la luna». Un espacio seguro en el que el folclore latinoamericano, la sensibilidad mediterránea y la canción de autor contemporánea se dan la mano. Un trabajo discográfico grabado en vivo en Colombia y producido por Richard Blair junto a Álvaro Valencia.

    Un EP en el que la evolución sonora de la artista es más que evidente, no sólo porque ha decidido acercarse al folclore latinoamericano, tras haber vivido durante una larga temporada allí. También porque se ha decidido a explorar un concepto como es el del «amor bonito». Un amor que puede ser romántico, familiar, amistoso o vinculado al hogar y a los lugares que habitamos. En este sentido, Cristina La Mar se define como una narradora de historias que transforma poemas y emociones en canciones.

    Una definición que determina y muestra a la perfección esa sensibilidad tan particular que tiene y que va más allá de la propia lírica de las canciones. Una sensibilidad que se percibe igualmente en los conciertos. Y es que tras haber presentado este nuevo EP en Bogotá – ciudad que lo vio nacer -, la artista se dispone a recorrer nuestro país, actuando en diferentes festivales durante el verano. Por el momento, en Cataluña, lugar del que es originaria. Aunque no tenemos la menor duda de que, dentro de muy poco, la podremos disfrutar en muchos más escenarios y ciudades del territorio.

    Hace algunos días, tuvimos la enorme suerte de charlar largo y tendido con ella. Un encuentro precioso, en el que nos contó todos los detalles sobre su proyecto musical y sus futuros pasos. Así que, quédate hasta el final de la entrevista.

  • Baloncesto alumbran con «Iridiscente»

    Baloncesto alumbran con «Iridiscente»

    Cuando la luz se abre paso en el camino, atrapando y conquistando cada espacio por el que pasa. Es entonces cuando canciones como «Iridiscente» adquieren todo el sentido del mundo. Porque para Baloncesto, transformar lo cotidiando en algo extraordinario ha sido una premisa necesaria en este proceso creativo y vital. Construida sobre un delicado piano de cola y un pulso rítmico constante, la canción se despliega como una pieza íntima y honesta donde la contemplación, la belleza y el amor se imponen frente al ruido y la saturación del presente.

    Una pausa necesaria, un gesto de atención hacia aquello que suele pasar desapercibido: la luz, la memoria, un café o un viaje en tren. Una invitación a celebrar la vida en su inmediatez y en las cosas más pequeñas, un recordatorio de que estar vivos habitando este planeta ya es en sí mismo una experiencia milagrosa que no debe darse por sentada. Un concepto que trasciende los límites de lo musical, hasta llegar a lo audiovisual. Tanto, que el videoclip que acompaña y que ha estado dirigido por Marcos Oteiza, es una verdadera maravilla. Una pieza que ha transitado entre el cortometraje, el documental y la videoinstalación. Fiel a su interés por la memoria, lo esotérico y la materialidad del propio soporte fílmico, Oteiza construye una joya profundamente personal a partir de grabaciones de familiares y amigos del grupo, combinadas mediante técnicas artesanales de montaje.

    Una canción muy especial que, sumada a «la gira tardía» y «EVA-03», marca el inicio de una nueva etapa para la banda que se encuentra trabajando en su nuevo trabajo discográfico. Un álbum con el que están trabajando con Jorge Antequera a la producción musical.

    Hace algunos días, tuvimos la oportunidad de charlar largo y tendido con ellos. Esto es lo que nos contaron sobre «Iridiscente» y sobre todo lo que está por llegar. ¡Quédate hasta el final de la entrevista!

  • Bewis de la Rosa nos regala su «Manojo de flores»

    Bewis de la Rosa nos regala su «Manojo de flores»

    Cuando el paso del tiempo se plantea inevitable y la música se convierte en nuestro mayor refugio. Es entonces cuando aparece Bewis de la Rosa para hacer magia con su tercer sencillo, «Manojo de flores». Una canción en la que aparece acompañada por Rozalén, para terminar de cerrar este círculo. Con una premisa clara, la artista utiliza una caja de galletas como analogía de lo que está por venir. Un tránsito que viaja desde la hora de la merienda hacia la caja de costura, como mejor contenedor de recuerdos. Una pequeña gran joya en la que la artista nos vuelve a mostrar la faceta más experimental del álbum que está por llegar, «El hogar en la linde».

    Una canción más que especial, que ha llegado acompañada de un precioso videoclip. Una pieza audiovisual que ha sido rodada en Villamayor de Santiago (Cuenca) y en la que aparecen tanto Bewis como Rozalén, afianzando el concepto del tema. Una pieza audiovisual que trascenderá todos los límites posibles ya que, además de contar con el apoyo del FEC (Festival de Cortometrajes Europeo), formará parte de esta nueva edición. Y es que tendremos la oportunidad de asistir al visionado del pequeño documental que ha rodado la conquense, presentando así el que será su nuevo trabajo discográfico. ¿Qué mejor manera de hacerlo que en casa?

    Como novedad, además de este aclamado lanzamiento, podemos asegurar a los cuatro vientos que Bewis de la Rosa estará girando por diferentes escenarios este verano. Asturias, Girona, Albacete, Murcia o Palencia son sólo algunas de las ciudades que visitará con su potente directo.

    Hace algunos días, tuvimos la oportunidad de charlar largo y tendido con ella, y esto es lo que nos contó sobre su proyecto musical. ¡Quédate hasta el final!

  • Cora Yako y sus «Mil pequeños cortes»

    Cora Yako y sus «Mil pequeños cortes»

    Que se han convertido en la voz de toda una generación es más que evidente, pero es que el fenómento Cora Yako viene de lejos y llega para quedarse. Así lo han demostrado con su reciente «Mil pequeños cortes», un álbum que funciona como instantánea emocional de toda una generación. Once canciones en las que abordan el vértigo de los veintitantos en la ciudad, el amor y la soledad, las fiestas que terminan demasiado pronto y la nostalgia que llega sin avisar.

    «Mil pequeños cortes» es para los juguetes rotos. Para quienes crecen con la sensación de que algo no encaja. Para quienes ya no se reconocen en los charcos que saltaban hace apenas unos años. Para quienes sienten que quizá no hay vuelta atrás. Autoproducido y grabado en su propio estudio a lo largo de dos años, el álbum destila honestidad y riesgo creativo. La banda ha cuidado cada detalle del proceso, apostando por un sonido directo y emocional que transita entre la euforia y la melancolía con naturalidad.

    Contra todo pronóstico, con este nuevo trabajo discográfico, Cora Yako reafirma su identidad y consolida una voz propia dentro de la escena nacional. Y es que con este álbum no pretenden ofrecer respuestas, sino acompañar en las preguntas. Tal es así, que podremos disfrutar en vivo de estas canciones en el Mobofest (24 de julio), en la Sala Pícaro de Toledo (9 de octubre), en el Festival Antioxidante de Bullas (10 de octubre) y en el Gran Café de León (6 de noviembre), entre muchas otras fechas por anunciar.

    Eso sí, mientras llega el momento de los grandes directos, nosotras nos quedamos con la entrevista que le hicimos a Luis de Oleza y Carlos Sennacheribbo hace apenas unos días. ¿Quieres saber todo lo que nos contaron sobre el proyecto y sobre «Mil pequeños cortes»?

  • El Vid nos hace vivir manchegamente

    El Vid nos hace vivir manchegamente

    Hay festivales que mantienen un alma pura, que nacen desde el corazón y que nos transportan a cada rincón de la región que los alberga. El Vid es uno de estos casos especiales, con los que vibramos, con los que conectamos mientras disfrutamos de la música o degustamos sus sabores. El Vid es uno de esos lugares a los que volver una y otra vez. Tan sólo nos bastó una jornada para darnos cuenta de que Daimiel es hogar, es lugar seguro. Aunque nos quedamos con ganas de más, el pasado viernes 5 de junio disfrutamos como niñas de un espacio precioso y de unos conciertos que se quedarán para siempre grabados en nuestra retina. Desde ese toque divertido e irónico de Niños Bravos, hasta la sensibilidad de Merino, pasando por el toque luminoso y veraniego de Modelo o las interminables ganas de fiesta que nos insuflaron DJ Nano y Pau Ornía a los platos.

    Caía la tarde del viernes 5 de junio, bajo un brillante sol que, poco a poco, azotaba menos. Acababan de abrir puertas y la gente iba llegando tímidamente al recinto, mientras una Pau Ornía más que preparada, amenizaba el ambiente. Aunque fue dar las 20:30 horas exactas cuando unos Niños Bravos divertidos e hipnóticos saltaban al escenario para presentarnos las canciones de su EP debut «Grandes Éxitos». Al ritmo de canciones como «Un beso y una flor», «Soy un tardón» y «Unavailable» – entre otras – o de exclusivas sorpresas como «Lo siento, mamá», fuimos entrando de lleno en el mood festivalero. Aunque como todo gran evento, la música es capaz de hacerte atravesar cualquier tipo de estado emocional. Tanto que, tras el espectáculo de los madrileños, tocaba el gran momento de introspección y emotividad, de la mano de Merino. Con una puesta en escena que bien podía representar «El bosque» en el que nos sumergieron hace bien poquito, la formación nos sorprendió y nos hizo vibrar con todos y cada uno de sus temas, no sólo de este último trabajo discográfico, también con los del anterior «HIMNOS DE GUERRA». Tras esta espectacular actuación, volvimos al estado más bailable de la mano de Modelo, quienes levantaron a todo el estadio con su energía y su fuerza. Pero para quien todavía se quedara con ganas de más, aún quedaron los shows de DJ Nano y Pau Ornía, quienes cerraron esta primera jornada de festival a golpe de temazos y bailoteos.

    Y es que no hay una sensación mejor que sentir que te cuidan, que te quieren y que formas parte de una pequeña gran familia. No hay una sensación mejor que comprobar que los festivales también pueden ser un espacio tranquilo, sin masas, diverso y gastronómico. Porque sentir pasión por la tierra, es también sentir amor por la cultura. El Vid siempre será ese lugar al que regresar.

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