En este limbo que supone abandonar este 2020 y hacerle frente a un incierto 2021, que no sabemos qué nos deparará, nos sentamos a hablar de uno de los primeros conciertos de los que, probablemente, podamos disfrutar este próximo año. Y es que el 9 de enero a las 20.00 horas, María Arnal y Marcel Bages aterrizan en el Festival Santas Pascuas de Iruña, donde ofrecerán un pequeño gran testeo del que será su siguiente trabajo discográfico, tras «45 cerebros y un corazón». Sin duda alguna, la cita promete y mucho. ¡Qué tiemble todo el Baluarte, poraque la cuenta atrás está ya activada!
Fue ya cuando estábamos encarando el final de este complicado año, cuando el dúo catalán nos confirmó que se avecinaba su segundo álbum de estudio. Desde entonces, no hemos podido evitar el vivir en ascuas, aunque por supuesto, también nos ha dado por echar la vista atrás. Y es que, a pesar de ser el debut, «45 cerebros y un corazón» no ha dejado de cosechar éxitos para María y para Marcel. Omnipresente en las listas de mejores discos nacionales de la década, este disco ha sido una de las grandes claves musicales del siglo XXI. Ratificado por una docena de galardones que incluyen, entre otros, cuatro Premios MIN, el amanecer de Maria Arnal y Marcel Bagés fue el pasaporte para un largo centenar y medio de conciertos en cuatro continentes con escala en Francia, Portugal, Reino Unido, Rusia, Kazajistán, Bulgaria, Marruecos, Argelia, Perú, Paraguay y Estados Unidos. Y es que cuando las emociones te tocan, las palabras sobran.
Sin duda, no podemos imaginar una mejor manera de arrancar 2021, el año de la esperanza dentro de todo lo malo. Y que María Arnal y Marcel Bagés sean nuestra banda sonora, es el mejor regalo que nos puedan llegar a hacer. ¿Todavía sin entrada? Pues hazte con la tuya rápido, antes de que vuelen: y es que el aforo es muy reducido (consigue la tuya aquí). Además, el concierto seguirá en todo momento el protocolo de seguridad contra la COVID.
Si pudiéramos, borraríamos de un plumazo todo este 2020. Un año para olvidar, tan solo salvado por la música que nos ha acompañado. Y en medio de estos momentos de incertidumbre, hemos descubierto nueve grandes joyas que han llegado en forma de álbum. Aunque, por supuesto, hay muchas más. ¿Qué os han parecido a vosotrxs?
Era el mes de mayo cuando St Woods sorprendía con su álbum debut, «Bones». Un primer trabajo redondo y emocional que, en propias palabras del artista, «ha sido mi manera de superar ciertas situaciones duras». Una constante montaña rusa, a través de diez canciones de lo más intimistas.
«La música es un poder puro que en tiempos difíciles puede galvanizar tu corazón y ayudarlo a elevarse; todo lo que tienes que hacer es cantar». Era el 12 de junio cuando las hermanas Lowell, aka Larkin Poe irrumpían con su «Self Made Man». Nuevo trabajo que las ha afianzado dentro del panorama musical, como las reinas del rock y del blues americano.
Aunque fue a finales de agosto cuando «Hortera» llegó a nuestras vidas, Varry Brava nos llevaban ya preparando unos cuantos meses. Justo cuando más los necesitábamos. Y es que tienen un don de lo más increíble, ellos nos lo aseguraron: «Con Hortera lo que queríamos es que la gente fuera feliz».
Un «Calambre» es lo que nos dio de tanto bailar cuando el 2 de octubre llegó a nuestra vida el nuevo álbum de la artista argentina Nathy Peluso. Con esa sabrosura y esa esencia tan característica, «La Sandunguera» nos ha puesto en órbita de nuevo.
Por su parte, Delaporte nos ha hecho viajar a través de «Las Montañas». ¡Discazo del que ya nos llevaban soltando pequeñas píldoras! Desde «De donde vienes» con Putochinomaricón hasta la misma canción que da título al disco. ¡Ellos mismos nos dieron todos los detalles!
El confinamiento nos ha regalado las nuevas perlas de Jack Bisonte, que han tomado forma en su recién estrenado álbum debut, titulado «Hounds Of Glory». Desde «France Gall» hasta la mismísima «Blue Hyndrangea». La gran ópera magna de una de las mejores bandas que hemos tenido la oportunidad de descubrir.
Artista con alma de poeta, ya desde que lo conociéramos con Deluxe. El artista gallego Xoel López se ha marcado una gran vuelta y lo ha hecho con «Si mi rayo te alcanzara». Y es que este cuarto álbum de estudio, «recoge casi 20 años de experiencias personales».
Y para poner punto y final a este trágico 2020, La M.O.D.A nos han dado el último gran regalo. Su música es como un bálsamo y «Ninguna Ola» es el mejor ejemplo de ello. La catarsis, el cierre, el punto y aparte. El inicio de una nueva era. La imperante necesidad de ponerle palabras y música a todo lo que hemos estado sintiendo.
Se ha alzado poco a poco como un auténtico fenómeno de masas. Artista, músico y productor. Se trata del joven catalán Vic Mirallas, que durante todo este 2020 no ha hecho más que regalarnos sus pequeñas píldoras musicales y de curarnos el alma con sus pequeños grandes bálsamos. Así es como hemos ido cantando y bailando, al ritmo de canciones como «Mi condena», «Todo cambia» con Don Patricio, «Inocencia», «Sin tierra crecer» junto a Muerdo, «Late mejor» en colaboración con Camilo o la última, «Plan B».
Unas canciones que bailan entre diferentes géneros musicales como la música urbana, el pop, la electrónica e incluso del jazz, y que tienen múltiples influencias de artistas como James Blake, Tom Misch, Jamie Cullum John Mayer o Jacob Collier, entre muchos otros. Unas canciones que no hacen más que afianzar al artista, que a pesar de su juventud, ya acumula miles y miles de reproducciones en plataformas digitales. Unas canciones que suponen un nuevo paso al frente, acercándonoso así a su futuro e inminnente nuevo trabajo discográfico.
Además, el espíritu emprendendor y creativo de Vic Mirallas no se queda aquí, va muchísimo más allá. Y es que, en paralelo a su carrera artística y su proyecto en solitario, también se está desarrollando como productor musical, llegando a trabajar mano a mano con artistas como Natalia Lacunza, Alba Reche o Flavio Fernández de las nuevas generaciones de Operación Triunfo.
Es maravilloso sentir la música como la siente él, que lleva desde bien pequeño dedicándose a ella. Precisamente por este motivo, terminamos encantadas después de hablar con él. Y es que es el propio Vic Mirallas el que nos habló de su proyecto, con todo lujo de detalles. Además, nos dio las primeras pistas de todo lo que está por llegar. ¿Vosotros habéis caído ya en sus redes? Pues dentro vídeo.
Desde el corazón de Barcelona y con unas increíbles ganas de comerse el mundo, llegan Sons Of Med, para ponernos a bailar a ritmo de surf rock. Justo lo que necesitamos, la luz que todo este 2020 nos ha quitado, nos la han insuflado ellos, especialmente con su recién estrenado single «Live It Up». Cuatro minutos de energía positiva para nuestros cuerpos. En la vida hay que fluir más y predecir menos, porque la vida corre y hacerla previsible solo la convierte en más amarga.
Esta es la particular manera que tiene la banda catalana de prepararnos para el lanzamiento de su disco debut, que verá la luz a principios de 2021. Un disco que llegará cargado de psicodelia, positivismo y de liberación. Es una huida hacia adelante que desoye al pesimismo e invita a soñar y a sanar, a vivir intensamente cada minuto como si fuese el último. Una filosofía de vida que ya demostraron con su primer single («I Was Wrong») y lo han vuelto a dejar patente con el segundo («Summer Dreams») y este tercero («Live It Up»). Así que sí, sabemos que la espera se nos hará larga, aunque tan solo quede una semana para dar carpetazo a 2020. Mientras tanto, endulzaremos la espera con estos primeros singles que nos han regalado. Sin duda alguna, este trabajo supondrá un nuevo paso de gigante para el trío de Barcelona, confirmando así su salto de calidad en lo compositivo
Por supuesto, no pudimos evitarlo y tuvimos que hablar con ellos, desde las mismas entrañas de ArticWave Studios: su casa, la casa de todos los que acabamos descubriéndola. ¡Y aquí todo lo que nos contaron Ignasi, Carlos y Kamy! Hablamos sobre el proyecto, sobre «Live It Up» y sobre cómo es grabar en el estudio. Además, nos dieron los primeros detalles del disco que se avecina.
Turmalina están de vuelta, a ritmo de bajos sólidos, densas baterías y guitarras llenas de matices. Sonidos que refuerzan el mensaje de la canción, que cuenta cómo nos sumergimos en numerosos ámbitos de la vida cotidiana hacia la búsqueda de nuestra mejor versión. Una senda por la que muchas personas dejan discurrir sus días, sin valorar que llevar esta práctica al extremo puede convertirnos en nuestros propios enemigos.
Un single que se alza como una particular e irremediable revolución propia. Un anhelo de ruptura de una etapa y de valentía para comenzar otra, apostando por lo auténtico de cada persona, por lo que nos hace diferentes y singulares. Por todo aquello que debe permanecer en nuestro ser.
Una canción que ha llegado justo después de haber irrumpido con los que fueran sus dos primeros trabajos discográficos «Hasta que los pulsos paren» (2015) y «Vértigo y victoria» (2017); y tras haber girado por multitud de salas, festivales y grandes escenarios nacionales. Una canción con la que marcan el punto de partida hacia un camino inédito trazado por la banda. Un tema que marca en todo momento esa evolución en su sonido, un cambio hacia la madurez musical de la banda gaditana.
Un crecimiento que ha tomado gran forma en este «Ser mejor», que ha sido concebido con la inestimable ayuda y trabajo de Paco Loco, quien desde su estudio de El Puerto de Santa María, se ha encargado de las tareas de producción. Por su parte, la masterización ha corrido a cargo de del recién galardonado con un Latin Grammy, Mario G. Alberni. Todo ello desde su propio estudio, Kadi Fornia.
Sin lugar a dudas, este «Ser Mejor» es un diamante en bruto que no solo marca el inicio de una nueva era. También mantiene intacta la esencia más pura de Turmalina, esa misma esencia que hace que los identifiques desde el primer acorde. Una canción perfecta para tener en bucle estas Navidades.
Escuchar a Travis Birds es siempre un acierto. Imagina si además de eso, tienes la oportunidad de verla en directo. El resultado es: magia pura. Eso es, precisamente lo que se respiró el pasado sábado 19 de diciembre en el Teatro EDP Gran Vía de Madrid. Despliegue de medios en un concierto de lo más íntimo y en el que se aseguraron en todo momento, las medidas sanitarias y de seguridad.
Fue una cita doblemente mágica, ya no solo por lo que supone sumergirse en la música de la madrileña. También porque fue la gran celebración del aniversario del que fuera el álbum debut de Travis Birds, «Año X». Un trabajo que marcó un antes y un después. Un álbum que supuso el ascenso de la meteórica carrera de la artista, que muy poco tiempo después llegó a sorprender con canciones como «Coyotes» – que formó parte de la banda sonora de «El embarcadero» – o «Madre conciencia», y más recientemente con grandes colaboraciones junto a Tu Otra Bonita o el homenaje musical que realizaron a Joaquín Sabina. Ahora, Travis Birds nos está allanado el camino, cuyo destino será su nuevo y ansiado álbum, «La costa de los mosquitos», que promete estar plagado, de nuevo, de grandes himnos.
Por supuesto, en el concierto no faltó ninguna de las canciones que ya forman parte de la banda sonora de Travis Birds. Y es que este concierto no solo sirvió para celebrar la llegada y el recorrido de «Año X», o para despedir este caótico 2020. Fue un canto a la vida, fue el más sincero recordatorio de que la música siempre será nuestro mejor salvavidas. Así que no hubo mejor manera de terminar la noche, que cantando canciones como «Coyotes», «Madre conciencia», «Humo» o «Thelma & Louise», entre muchas otras.
Una cita ineludible que no nos quisimos perder. De hecho, fue nuestro compañero A.Makeda quien retrató esa noche. ¡Que levante la mano quien estuviera allí! ¿Cómo lo vivisteis?
Melodías que enganchan, letras que van directas al alma, bandas que enamoran desde el primer acordes que escuchas. Sonograma a tienen este poderoso y maravilloso efecto entre todos los que hemos tenido la oportunidad de escucharlos y descubrirlos, en nuestro caso, muy recientemente. Y es que el pasado viernes 18 de diciembre, irrumpieron fuertemente con «Arde el imperio», el primer single del que será su próximo disco de estudio. La manera perfecta de abrir la brecha y dirigirnos hacia este segundo trabajo, que se alzará como un un alegato en favor de las emociones reales y las distancias cortas.
«Dame una razón y te dejo arrastrarme al vacío / te prometo que no tendré miedo si caes tú conmigo”; y a aceptar el riesgo de empezar de nuevo, con todo lo que conlleva: “si me das a elegir yo prefiero quedarme en tu infierno / porque el cielo está bien pero allí todo el mundo está muerto».
Con «Arde el imperio», la banda formada por Rodrigo Cominero (Rufus T. Firefly, Viva Suecia) Víctor López (Angel Stanich), Ángel Herranz (La llamada, Rubén Pozo) y Daniel Campillo (Kuve) ha hecho toda una declaración de amor, justo el abrazo que todos necesitamos en algún momento de nuestra vida (especialmente ahora). Ilustrando y acompañando esta especial canción, tenemos su respectivo videolyric, creado por Estudio Furia: una retroscopia en la que dos personas se funden en un abrazo ajenas a lo que ocurre a su alrededor.
No queda ninguna duda de que con este tema, estamos un poco más cerca del que será el segundo álbum de la banda, que verá la luz en junio de 2021, y que ha sido grabado y producido bajo los mandos de Juanma Latorre (Vetusta Morla) y Dany Richter de El Lado Izquierdo. Por supuesto, no podemos negar que ya estamos ansiosas porque llegue el día marcado en el calendario, el día en el que descubramos todos los entresijos de este nuevo trabajo discográfico. Mientras tanto, seguiremos en bucle con este primer single, «Arde el imperio».
Aunque lo teníamos fichado por redes sociales desde hace un tiempo, no fue hasta hace unas semanas que conocimos desde dentro el proyecto de Juan Marrón, conocido artísticamente como Luviot. Precisamente, bajo este nombre ha publicado recientemente su nuevo trabajo, «Ciudades de Cristal». Un trabajo que hace apenas unos días, comenzamos a desgranar con él. ¡Atención a la charla tan bonita que tuvimos con él!
Para quien no conozca todavía tu proyecto, ¿quién es Luviot y cómo surge el proyecto?
Luviot es un proyecto personal mío, que soy Juan Marrón. Y nace de unas canciones que tenía hechas desde hace tiempo y que llevaba tiempo queriendo sacar, hasta que por fin lo hice. Entonces, a lo largo de 2019 y de 2020, me metí de lleno a grabarlo y a producirlo. Así que, en definitiva, este es Luviot: mi proyecto personal, en el que también colaboran otros artistas y cantantes, pero principalmente, soy yo el compositor y productor de los temas.
Como comentas, «Ciudades de cristal» ha sido concebido entre 2019 y 2020, pero ¿cómo surge el concepto?
Realmente, son temas en los que estaba trabajando desde hace un tiempo y decidí recopilarlos en un álbum, colaborando a su vez, con diferentes músicos, para sacarlo adelante. Así que realmente fue un poco eso, el decidirme a publicar las canciones que tenía compuestas hasta el momento, y producirlas durante todo este año.
Hablando justo de las colaboraciones, ¿cómo fue trabajar con Nítida, Vicent Adsuara, Javi Montes, Damy Soul y Sinese?
Pues muy bien, porque bueno, tenía la suerte de contar con todos ellos y de elegir el cantante que mejor encajara con la canción y que mejor pudiera sacar de ella. Así que con todos muy bien, porque enseguida se prestaron y además, tienen mucho talento. La experiencia fue muy positiva.
¿Cómo fue el proceso creativo y compositivo de este dísco?, ¿y cómo fue también la búsqueda del sonido Luviot?
Esa línea sí que la tenía más o menos clara. Pero como he ido sacando cada tema de manera independiente, las canciones no están tan pensadas como un conjunto que forma parte de un disco, sino que los he tratado de manera individual. Así que sí que tenía claro lo que quería hacer, pero la producción de cada tema, la he hecho en función de lo que cada una de ellas me pedía.
A pesar de ser canciones que han salido de manera individual, todas ellas tienen un estilo muy particular. ¿En qué se inspira Luviot y cuáles son sus principales influencias?
Yo tengo muchísimas influencias, como muchos otros artistas, escucho desde pop, rock alternativo, jazz e incluso música clásica. Pero es cierto que he seguido cierta línea, que el disco tiene muchas influencias funk, soul y géneros que he escuchado más que otros. Y evidentemente, cuando compones, las ideas que te salen están influenciadas por todo lo que oyes. También es verdad que hay otros estilos que me gustan mucho y que quizás, no están tan plasmados, porque hay que seguir un camino.
Hablando de las influencias, hay mucho predominio del funk, jazz o soul, que tienen mucho arraigo en países de habla angosajona, como Estados Unidos. ¿Cómo ha sido trasladarlo a España y pegar el salto de cantar, además, en castellano?
Precisamente, lo que quería es hacer una mezcla de todos estos sonidos y estilos. Luviot, si lo escuchas, no es un grup funk, por así decirlo. Es un proyecto pop, con ciertas influencias de todos estos géneros. Y justo el objetivo de toda esta mezcla es acercarlo a todo el mundo, no solo a la gente que le gusta el funk o el soul. Además, cantado en castellano, lo cual hacía aún más sencillo este acercamiento. Tampoco me parece algo minoritario. Es verdad que en otros países sí que escuchan más estos géneros, teniendo como referentes a artistas como Bruno Mars; y que aquí la música pop, ha derivado más hacia el indie. Pero creo que a la gente que le puea gustar el indie, también le puede gustar Luviot, porque no es puramente música negra, al final está mezclado.
En relación a todo esto, ¿cómo ha sido la respuesta del público ante las canciones de «Ciudades de cristal»?
Pues ha sido bastante buena, para ser un proyecto sin trayectoria. Al final, el proceso ha sido un poco a la inversa: tienes una banda con la que recorres escenario y actúas en directo. Pero en este caso, he partido de un trabajo ya publicado, he sacado de la nada el EP. Entonces para ser un proyecto completamente nuevo y que no ha rodado, ha ido muy bien toda la acogida por parte del público. Con todas las complicaciones que implica el impulsar una formación desde cero, claro está.
¿Y cómo ha sido en lanzar este EP en medio de este complicado 2020?, ¿y también cuáles han sido los principales aprendizajes que te llevas de este año?
Este año ha dificultado todo un poco, la verdad. Sí que es cierto que he sido yo quien se ha encargado de todas las tareas de producción y de contactar con todos los artistas que han colaborado. Sí que es cierto que todo el tema de la grabación se ha complicado bastante y ha tardado. Otra de las desventajas ha sido mo poder presentarlo en directo y llevarlo a los escenarios, que al final es uno de los propósitos de lanzar trabajos discográficos. Así que toda esta situación me ha afectado de dos maneras. Por un lado, el haber tenido que alargar tanto el proceso de creación, grabación y lanzamiento del disco. Y por el otro lado, el no poder tocar los temas en directo todavía.
De cara a 2021, ¿cuál es el pequeño gran deseo de Luviot y cuáles serán sus siguientes pasos?
Pues los próximos pasos es poder tocar en directo, aunque las condiciones actuales son un poco complicadas. Pero el objetivo es poder girar y llevar este nuevo EP a los escenarios. Además, seguir trabajando en canciones nuevas, porque hay algunas de ellas que no han tenido cabida en este disco. Así que de cara a 2021, estos dos son los principales planes y deseos que tengo para el próximo año.
¿Qué canción identifica mejor el momento en el que está el proyecto y por qué?
Pues yo creo que «Ciudades de Cristal», por eso le da título al EP. Yo creo que musicalmente resume un poco la esencia de Luviot y la línea que se va a seguir. Por eso elegí esa canción y por eso el disco se llama así. Pero es lo de siempre, el resto de canciones también reflejan el alma de Luviot. Aunque si me tuviera que quedar solo con una, sería esta.
¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?
¡Uf! Me he quedado en blanco (risas). No te sabría decir. Yo creo que no ha habido ninguna gran locura, pero sí muchas pequeñitas. Hacer muchas locuras muchos días seguidos, para llegar a conseguir un sueño. Ha sido como un pequeño conjunto de locuras.
Desde Madrid, llega la increíble propuesta del polifacético artista AFKAR, quien acaba de publicar su nuevo EP, llamado «Dosis». Seis canciones redondas y emocionales, nacidas de la más pura introspección. Seis canciones que ahondan en lo más profundo de la electrónica, fusionando diferentes estilos. Seis canciones que van más allá de lo sonoro, cruzando también el límite de lo visual: y es que en torno al proyecto, el madrileño ha construido todo un universo, capaz de atraparnos. La mejor prueba de ello es el primer videoclip que ha visto la luz, que tiene un estilo visual muy marcado y un tema que bien podría definirse como «negativo monocromático».
En la concepción y creación del sonido de «Dosis», AFKAR no ha estado solo. Para ello, ha formado un espectacular tándem con el DJ y productor, agitador de la noche madrileña, AREK. Aunque también debemos mencionar que nuestro querido músico se ha aliado con múltiples artistas emergentes, tanto de Madrid como de Londres, a los que podremos escuchar en los diferentes temas de este trabajo. Este trabajo conjunto ha dado como resultado un concepto muy bien definido y marcado, en gran parte influenciado por artistas como David Bowie, James Blake o Tino Casal. Eso sí, haciendo notar ese toque tan urbano que identifica tan bien a AFKAR. Seis temas en los que confluyen armonías, bajos y ritmos cuidados, con una interpretación vocal y sintetizadores cargados de personalidad.
Con este EP, AFKAR da un gran paso al frente, demostrando una vez más su capacidad artística y su gran versatilidad. Y es que es músico, cantante, actor y bailarín. Ya ha demostrado todo su talento en teatros, estudios de grabación y TV durante mas de una década. Sin embargo, ahora, plasma una madura visión artística y musical en su proyecto nuevo, «Dosis». ¿Lo habéis escuchado ya?, ¿qué os ha parecido?
Tienen un magnetismo que atrapa desde el primer momento en el que los escuchas. Y ahora, con el lanzamiento de su nuevo single y videoclip «Atrapada», lo han vuelto a demostrar. Se trata de Iseo & Dodosound, que directos desde Navarra, afianzan su vuelta para cantarnos a ritmo de dub y reggae, y para ayudarnos a canalizar todos los sentimientos que se nos han acumulado durante este periodo de cuarentena, llamado 2020. Un canto esperanzador a pesar de todo lo complicado de la situación. Una nueva dosis de realidad en el momento más oportuno.
Con un espíritu y una esencia inquebrantables, el dúo formado por Leire Villanueva y Alberto Iriarte vuelven a cantarle a la realidad y a ponerle palabras a lo que estamos viviendo y muchos de nosotros no sabemos expresar. Vuelven para demostrar de nuevo lo que son y lo que tienen. Solo ellos son capaces de demostrar que son pura música, hecha para la gente y desde el corazón; y con la increíble certeza de que la belleza puede estar en la sencillez. Aunque cómo no, no han estado exentos de la tan necesaria evolución que todos llegamos a experimentar, que pasa por la experimentación con nuevos sonidos reflejándolos en lo que mejor saben hacer: música atemporal que no entiende de fronteras.
Eso sí, lo que permanece en el tiempo es la esencia tan característica. Ese sello Iseo & Dodosound que se ha apreciado en todos y cada uno de sus trabajos discográficos, desde «Cat Platoon» (2015) hasta su mixtape «Same Love» (2019), pasando por «Roots in The Air» (2017). Sin olvidarnos de singles como «Broken Speaker» y, por supuesto, de este último «Atrapada», del que ya podéis disfrutar en todas las plataformas digitales. Un tema muy especial, que ha llegado acompañado de su respectivo videoclip made at home. ¿Qué os ha parecido?
Lo que consigue Travis Birds cuando se pone a cantar es mágico. Desde el primero momento en el que la escuchamos, lo supimos. Y desde entonces, se ha convertido en una de nuestras artistas indispensables. Nuestra historia con ella empezó cuando «Coyotes» vio la luz, pero todavía no se había hecho viral. Luego llegó «El embarcadero» y este tema explotó. Sin embargo, su carrera ya tenía recorrido previo, todo gracias a su disco «Año X», que en estas fechas, se encuentra de aniversario. Tal es así, que este mismo sábado 19 de diciembre, vamos a celebrarlo yendo de concierto con la artista madrileña, que actúa en el Teatro EDP Gran Vía. Una gran celebración que el día de antes, el 18, sucumbirá a la llegada de la edición especial en vinilo y en CD de este disco tan importante para Travis Birds.
Sin duda, va a ser uno de los conciertos más especiales de este 2020 trágico, en el que lo único que nos ha salvado ha sido la música. Que se lo digan a Travis, que no ha dejado de trabajar: multitud de colaboraciones como La Pegatina o Tu Otra Bonita, su participación en el tributo a Joaquín Sabina (en el que reinterpretó «19 días y 500 noches más»), este broche de oro en Madrid y un nuevo álbum en camino. ¿Preparados para la inminente llegada de «La costa de los mosquitos»? Todavía no conocemos la fecha, pero ansiamos que sea muy, muy pronto.
¿Aceptará él o ella quién soy? ¿Hasta ese lado oscuro? ¿O rechazará esta nueva dimensión?. QARA irrumpe y arrasa nuevamente con su música, planteándonos todo tipo de preguntas vitales. Eso es lo que el artista transmite con su nuevo tema «Madly Love», segundo single de adelanto tras la llegada de «Güsto». Ambos temas estarán incluidos en su álbum debut, «Planet Mattress». Pero no adelantemos acontecimientos, porque hay cosas que nos cuenta él en primera persona.
¿Quién es QARA y cómo nace el proyecto?
El proyecto nace de una perspectiva social y personal, por así decirlo. Y es que a mí siempre me ha interesado mucho el tema de escribir sobre la sociedad en la que vivimos y sobre cómo convivimos con un mundo que nos coarta y que hace que nos generemos muchas corazas. Por ejemplo, se entiende que la vulnerabilidad es mala, porque es síntoma de debilidad. De puertas para fuera, a mí este tipo de cosas siempre me han gustado mucho explorarlas. Luego, ya de puertas para adentro, el cómo nosotros podemos llegar a conocernos de una forma bestial, cuando por ejemplo, mostramos esa vulnerabilidad ante otra persona. Lo que quería plasmar esa parte desconocida de cada uno y como ésta, puede ser traicionera en muchos aspectos. En el caso que te estaba poniendo, el cómo te debates entre mostrar esa vulnerabilidad, a la par que hay otro yo que te dice que no lo hagas. Es el eterno debate entre el yo más racional o primario, y el yo más sentimental. De hecho, me gusta definir el proyecto de QARA como el «yo contra yo». De ahí también que a nivel visual, en las fotografías se me vea con la mitad de la cara pintada.
Musicalmente hablando, desde hace mucho tiempo escucho un poco de todo. Pero hace tres años me dio muy fuerte con la música que viene de Australia: grupos como Sticky Fingers o Tash Sultana. Esta gente me inspiró mucho a nivel de directos, llegando a introducir yo muchos looper en los conciertos. De hecho, soy yo quien toca todos los instrumentos, a excepción de la batería. Y es que lo que me flipa de eso es ir generando capas, capas y capas.
La última canción que hemos escuchado de QARA ha sido «Madly Love» y me gustaría saber por qué escoger este tema como avance de tu álbum debut.
El disco que se viene es muy ecléctico, la verdad. Precisamente por eso, porque está lleno de diferentes influencias. De hecho, el primer single que saqué tiene tintes más rockeros, y este creo que se acerca más al R&B moderno e incluso al neo-soul. Y de alguna manera quería mostrar un poco esa faceta. Además, es una canción que representa mucho el conjunto del disco y del proyecto en sí, lo que te mencionaba antes: de mostrar esa vulnerabilidad ante una persona que te quiere y el batallar contra tu yo más racional. Me gusta que comprima o que reúna muchos de los aspectos con los que se identifica el proyecto.
¿Hay alguna pista más que podamos saber sobre el disco o todavía es todo un misterio?
Pues mira, el disco llevamos ya dos años produciéndolo. Está siendo un proceso muy largo y muy cuidadoso, y lo estamos disfrutando mucho también. Ya lo tenemos casi terminado, estará formado por nueve temas, cada uno de su padre y de su madre. De hecho, hay alguna canción que tengo ganas de publicar, porque no sé muy bien qué impresión va a generar, pero sé que no dejará indiferente. Esperamos que pueda ver la luz a principios del año que viene, ya estamos planificando cómo lanzarlo y estamos ya ultimando flecos. ¡Tengo unas ganas que ni te imaginas!
Hablas del eclecticismo de este nuevo trabajo y lo siguiente que me gustaría saber es, ¿cómo ha sido trabajar con tantos sonidos diferentes?
La verdad es que hay algunos temas de este disco que tienen bastante tiempo. Son canciones que he ido haciendo desde hace tres años para acá. Luego, poco a poco he ido incorporando nuevos sonidos, precisamente al descubrir a todos estos artistas australianos y, bueno, de las popias influencias previas que tenía: y es que a mí siempre me ha gustado escuchar mucha música de habla inglesa, de la trama del trip-hop. Y escuchando todas estas bandas y géneros, he ido incorporando diferentes influencias a mis canciones. Me encanta fusionar cosas. Aunque sí que me he preocupado precisamente por todo este gran abanico de posibilidades: del rock, al R&B, pasando por el world music. Había veces que sentía que no iba a encontrar como mi propio sonido. Pero hemos conseguido que, a pesar de ser temas tan diferentes, todos ellos tengan una identidad. Y estoy muy orgulloso.
Con toda la situación que estamos viviendo, quizás hablar sobre el futuro más allá del disco es arriesgado. Pero, ¿tienes próximos pasos en mente?
Con el tema del COVID, ojalá pudiese plantear pasos que supiera con certeza que saldrían adelante. Pero sí que es verdad que a mí me gusta ir como un poco al día. El disco está llevando mucho tiempo, le estamos poniendo mucho cariño. Y quiero darle el recibimiento y la repercusión que se merece. Así que en realidad, ahora no quiero pensar más allá de eso, y ya iremos viendo. No quiero pensar más allá de lo inminente, que será el videoclip de «Madly Love» y que es una pasada de vídeo, aunque igual no queda muy bien que lo diga yo [risas].
Ahora que estamos cerrando este horrible capítulo llamado 2020, me gustaría saber dos cosas. ¿Cuál dirías que ha sido tu mayor aprendizaje de este año?, ¿y cuál es tu deseo para 2021?
2020 me ha servido para corroborar que tienes que centrarte en el día a día y darle valor a lo que tienes y en lo que estás currando, porque pensar más allá de manera excesiva, te puede sorprender, para bien o para mal. De hecho, yo en febrero estaba planificando toda la gira, hasta el mes de agosto. Y pasó todo lo que pasó, y pensé: «tenía todos estos planes, y ¿ahora qué?». Así que no me quedó otra que aprender a vivir día a día, y a centrarme en lo que estaba haciendo en ese momento, dando el 100% de mí siempre y sabiendo que vería el fruto de ello, pero sin la ansiedad de querer saber cuándo.
Para 2021, lo único cruzar dedos para que se pueda volver a una normalidad relativa y para que nos den cancha y podamos tocar. Porque yo estoy deseando poder subirme a un escenario. De hecho, este verano pudimos organizar una pequeña gira por el norte: fueron nada, cuatro o cinco conciertos, pero nos dieron la vida. Así que a ver si el próximo año podemos sacar el disco y hacer una gira larga y en condiciones.
¿Qué canción identifica mejor el momento en el que estás y por qué? Puede ser una de las dos que hemos escuchado de QARAu otra.
Pues te diría la de «Madly Love», precisamente porque llevamos un mes enfocados en el vídeo, entre rodaje, edición y demás trabajo de postproducción. Justo por eso, se está convirtiendo en mi himno. Además, a la gente le está gustando mucho, lo cual es una auténtica pasada. Así que no te puedo engañar, me quedaría con esa. También tengo muchas ganas de mostrar el vídeo, porque define de manera muy visual el concepto del tema y, por supuesto, del proyecto de QARA. Creo que es bastante impactante.
¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?
¿La mayor locura que he cometido por la música? Pues quizás, lanzarme con mi proyecto en solitario, que es este. Y es que siempre he estado acompañado en bandas: estuve de guitarrista en Antogravity, también estuve de batería en Skylines. Así que, de alguna forma, dar ese paso de lanzarme en solitario, me ha dado miedo. Igual que también me acojonaba el desprenderme de todas estas corazas y hablar sin tapujos de todo lo que ahora hablo en mis canciones. Por eso digo, que el hecho de haber emprendido con QARA y el estar apostando por ello, es una gran locura. Luego he hecho capulladas, claro [risas]. Pero esa fue la más grande.