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  • La noche mágica en la que Marwan llenó el Wizink Center

    La noche mágica en la que Marwan llenó el Wizink Center

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/vSWmMsQSJvg»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Hay artistas que no necesitan cantar o hablar para emocionarte. Les basta con escribir para remover por dentro. Marwan es uno de esos artistas multidisciplinares que canta y escribe a partes iguales. Y que con cada cosa que hace, arrasa como un huracán.

    El pasado 12 de enero, el cantautor se subía al escenario del WizInk Center, para presentar su nuevo trabajo discográfico: «Mis paisajes interiores». Casi 4.000 personas se encontraban reunidas en el Palacio de los Deportes. Una realidad que distaba bastante de los inicios del «hijo de un refugiado». El mismo que comenzó en las salas más pequeñas de Madrid.

    Pero el espectáculo del día 12, comenzó incluso antes de que el propio Marwan se subiera sobre el escenario. Y es que, en la difícil tarea de abrir tal concierto, se encontraba el maravilloso Pez Mago. Un momento que podría haber sido mucho más mágico y especial, de no ser por el público. Ese público que parece no callar si no es su artista el que está sobre el escenario (y a veces ni eso). A pesar de ello, Lucas – Pez Mago estuvo a la altura de las circunstancias, lanzándose de lleno a las «Piscinas Vacías».

    Una vez entrados en calor, llegaba el ansiado turno de Marwan. Marcaban las 21.41 en el reloj, cuando toda la banda saltaba al escenario, dando paso al cantante. Comenzó con «Cosas pendientes». La intención era no dejarse nada en el tintero, por lo que era primordial empezar agradeciendo una y mil veces al público, el haberlo llevado hasta allí.

    Agradecimiento y nostalgia. Esos fueron los principales sentimientos que nos abordaron durante todo el concierto. La lagrimilla a punto de salir, con «Cómo hacer que vuelvas» y «Cazador de mariposas».

    Tras estos primeros momentos de emoción, Marwan volvió a explicarnos «Palabra por palabra» lo importantes que éramos para él. Y lo hizo bajando del escenario y metiéndose entre el público. Con «Carita de tonto» volvió al lugar de donde había bajado, para continuar con el espectáculo.

    Aunque para caritas de tontos, las nuestras. Y es que, el de Aluche tenía mil y una sorpresas y nosotros, ingenuos, tratamos de resolver sin éxito «La ecuación». Pero justo en el momento en el que los «Renglones torcidos» parecían no tener solución, Marwan llamó al escenario a Tato Latorre y Funambulista, para cantar «Los restos de esta historia».

    Y de nuevo, emoción. Momento del acústico, con la persona que «es la clase personificada»: Alejandro Martínez. Y por supuesto, con «Ya te estoy imaginando», tema que Marwan no solo cantó, sino que también recitó.

    Como «Ángeles» caídos del cielo, Marwan comenzó a entonar las primeras letras de «Puede ser que la conozcas», a la que siguió muy de cerca «Desde que duermes junto a mí».

    Con «la única princesa en este reino de bestias», Rozalén, el cantautor madrileño cantó «Las cosas que no pude responder». Y así pasó, que ni respondimos, ni pudimos hablar.

    Por supuesto, no faltaron otros temas como «Necesito un país» o «El chándal». Ni faltaron sorpresas, en forma de colaboración. Faltaba el plato grande: Luis Ramiro, «Mi único motor», su único motor, su amigo del alma. Una conexión entre ambos que traspasó cualquier frontera, llegando a todos los que en el público estábamos.

    Aparentemente, quedaba poco tiempo de concierto. Pero antes de que un espectáculo llegue a su fin, «Conviene saber» que estos grandes acontecimientos hay que volver a compartirlos con amigos. Y por eso, Marwan volvió a llamar al escenario a Tato Latorre.

    Fundido a blanco. Desaparición del escenario del gran artista. Pero no era el final, porque «Un día de estos», aparecería de nuevo para recordarnos que, aunque «La vida cuesta», todo tiene solución. Y más si tienes a todos tus invitados sobre el escenario, cantando contigo «Canción de autoayuda». Ese fue, si cabe, el final más apoteósico.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»flexslider_slide» interval=»3″ images=»6656,6659,6660,6661,6662,6663″ img_size=»large» onclick=»»][vc_text_separator title=»Andreína Bongiorno (andrybong)» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • Marwan llega a Madrid con «Mis paisajes interiores»

    Marwan llega a Madrid con «Mis paisajes interiores»

    Marwan regresa. Y lo hace por todo lo alto. El pasado mes de septiembre, publicaba su nuevo trabajo «Mis paisajes interiores», un audio – libro que consta de 11 canciones, con sus respectivas reflexiones personales. Unas reflexiones, como no, transformadas en poemas.

    Un nuevo álbum que emociona y llega hasta lo más profundo de uno mismo. Ya lo demostró con el primer single, «Cómo hacer que vuelvas». Una canción que habla sobre la ruptura y sobre la desilusión en la pareja. Es un tema que, como el propio Marwan reconoció en una entrevista, «trata sobre cuando en una relación, hay uno que promete mucho y luego no acaba dando».

    A «Cómo hacer que vuelvas», le siguió el videoclip de «La vida cuesta». Según el propio artista, este es fue uno de los vídeos más emotivos. Un tema, cuyo hilo conductor es el abandono de un perro, transmite todo un relato sobre la soledad.

    Este es el primer trabajo que el cantautor publica junto a Sony Music. Y es que ha pasado mucho tiempo desde que publicó su primer trabajo, allá en 2008. Aquel «Trapecista» fue el inicio de todo. Una década después, Marwan se ha hecho a sí mismo, consechando el éxito que tiene hoy en día. Un reconocimiento que ha traspasado fronteras, llegando a Latinoamérica, y no solo con su música: también con sus poemarios.

    Fronteras que traspasará de nuevo con este disco. El próximo 9 de febrero, cruza el charco, para actuar en Ciudad de México. Sin embargo, antes tiene una cita con su público madrileño. Y es que el 12 de enero, Marwan estará en el Wizink Center (antiguo Palacio de los Deportes de Madrid), presentando «Mis paisajes interiores».

    Un concierto que recomendamos que no os perdáis. El próximo viernes, a partir de las 21.30 horas.

  • El poeta que hay tras «Turista en tu pelo»

    El poeta que hay tras «Turista en tu pelo»

    CARLOS MIGUEL CORTÉS (DOPAMINE STUDIO)
    Fotos: Dopamine Studio

    Esta es la historia de cómo un fotógrafo profesional termina inmerso en una aventura llamada poesía. Es la historia de Carlos Miguel Cortés, quien cuando escribe, se transforma en «Turista en tu pelo». El autor – que no escritor ni poeta – de «Intranerso» e «Innormal», pertenece a ese grupo de poetas del siglo XXI, que ha revolucionado las redes con sus versos.

    ¿Cómo nace «Turista en tu pelo»?

    No tengo muy claro cuándo nace, pero sí sé cuándo me bautizo con ese nombre. La verdad es que creo que llevaba existiendo un tiempo. La primera plataforma de internet que utilicé para subir mis fotos fue Fotolog y lo cierto es que era bastante activo. Pero en un momento dado, colgué un texto un poco subido de tono y me cerraron la página. La cuestión es que en ese momento, decidí abrir mi propio blog en WordPress y comprar el dominio. Entonces, escribí una lista, que se llamaba: «Cosas que siempre querré ser», y una de ellas era «Turista en tu pelo». Esa siempre me había gustado especialmente y desde entonces…

    ¿Recuerdas cómo fue tu primer contacto con la cámara? Porque he leído que es una apéndice de ti.

    Sí, me acuerdo perfectamente, de hecho llevo tatuado ese momento. Mi primera cámara de fotos fue una Polaroid 600, que me regalaron en mi Primera Comunión. A la hora de hacer la primera foto y ver que salía al momento, me di cuenta de que eso me gustaba muchísimo. Así fue como decidí que quería dedicarme a eso. Eso sí, reconozco que antes, la cámara sí que era un apéndice de mí. Ahora nos estamos dando un tiempo, como quien dice [risas].

    ¿Quién se apodera de la cámara cuando fotografías: Carlos Miguel o «Turista en tu pelo»?, ¿y de las letras cuando escribes?

    La barrera, últimamente, es más difícil de distinguir. Pero yo diría que soy más «Turista en tu pelo» cuando escribo. Creo que cuando hago fotos soy más yo.

    ¿La poesía formó siempre parte de tu vida?

    No siempre. Yo siempre he escrito, eso sí. Pero nunca pensé en si lo que escribía era poesía, si era prosa poética (que es parte de la poesía) o si eran relatos. A mí eso no me importaba, porque yo escribía lo que me salía. Además, de pequeño tampoco era un gran lector de poesía, como sí lo era de novela. Siempre he leído un poco, pero los cuatro o cinco años últimos han sido más importantes en este sentido.

    En Twitter, escribes «No soy poeta, ni escritor, pero tengo dos libros, Intranerso e Innormal». ¿Qué te consideras entonces?

    Me gustaría explicar eso un poco mejor, pero es que no me cabe [risas]. Yo soy autor de «Intranerso» e «Innormal» y ya está. Siento que las palabras poeta y escritor son un traje que me queda muy grande. Además, tiene que ser una cuestión de la gente. Si la gente te lo considera, está bien. Pero yo no me lo voy a considerar, porque no me gustan las etiquetas. Me gustan aquellas que implican lucha, pero no aquellas a las que considero «trajes» o definiciones que te encasillan.

    ¿Qué supuso para ti que Marwan te propusiera ir con él de gira?

    Recuerdo que Marwan vino a Mallorca, donde yo vivía entonces, a hacer un concierto y me invitó a que recitara con él. Al día siguiente, quedé con él y con Pedro Andreu, y empezamos a hablar de todo un poco. En un momento dado, Marwan me dijo que tenía que publicar algo, porque era el momento de hacerlo. Sin embargo, yo no me sentía preparado todavía. De hecho, había tenido varias propuestas editoriales, que había rechazado. Pero Marwan siguió insistiendo. De hecho, días después desde Menorca me llamó para decirme que me había estado leyendo y que tenía que publicar sí o sí. No fue hasta la vuelta, ya en Madrid, cuando se ofreció a ayudarme, a guiarme en este proceso, a ser mi editor. Y fue en ese momento, cuando sentí que tenía que decir que sí.

    CARLOS MIGUEL CORTÉS (Dopamine)Es ahí cuando «Intranerso» empieza a coger forma, ¿no?

    Sí, fue ahí cuando nos pusimos a trabajar juntos. Empezamos a recopilar todos los textos que tenía publicados, a ver por dónde queríamos ir y por dónde no, a escribir cosas nuevas para incluirlas en el libro…Todo esto lo hicimos en julio y en noviembre publicamos «Intranerso».

    ¿Qué supuso para ti publicar este primer libro, y encima con una pequeña editorial como es Noviembre?

    A mí me cambió bastante la vida, porque volví a Madrid después de seis años en Mallorca, y empecé los recitales y la gira con Marwan. Estoy muy contento de haberlo hecho. Desde entonces, todo ha sido una vorágine en la que me encanta estar metido.

    ¿Fue casualidad que el libro, editado por Noviembre, saliera a la calle ese mismo mes?

    Sí, fue casualidad. No fue algo buscado, pero es cierto que noviembre es un mes que me gusta. De hecho, el segundo libro salió este mismo mes, pero un año después. Y si todo va bien, es posible que el tercero también vea la luz en noviembre.

    De hecho, se reservaron bastantes ejemplares, incluso antes de que «Intranerso» viera la luz…

    Sí, sí. Creo que en total se reservaron unos 400. Además, la primera edición, que fueron unos 1500 ejemplares, se agotó esa misma semana. Fue una locura maravillosa que no me esperaba en absoluto, igual que no esperaba llenar Galileo el día de la presentación. De hecho, ese día se juntaron unas 400 personas y estuve cuatro horas firmando libros. Claro, quizás ahora, esas cosas las digieres de manera diferente, porque ya han sucedido.

    Tras la publicación y reedición de «Intranerso», llegó «Innormal». ¿Por qué ese título?

    Con «Intranerso» creé un concepto nuevo, que a la gente gustó y que considero que caló bastante. Así que, con este segundo libro, también quería hacer algo nuevo. Y la verdad es que «Innormal» me parece un concepto muy chulo. Es una palabra que no existía, pero que define algo que sí, que es la incapacidad de ser normal.

    ¿Cómo fue pasar de publicar en una editorial pequeña a una más grande como Destino?

    En realidad, en cuanto al contenido del libro, no he notado ningún cambio. No hay ningún poema que haya querido meter y no haya podido. Ha habido mucha libertad en ese sentido. Aunque evidentemente, estar con Destino ha hecho que esté en todas las librerías y que el libro sea más accesible.

    Retratar aspectos de la vida cotidiana, puede sonar muy a tópico. ¿Cómo hacerlo bien para que la gente consiga conmoverse?

    Yo no sé si lo hago bien o mal, yo lo hago a mi manera y no me pongo a pensar en esas cosas. En cualquier caso, siempre es la gente la que tiene que juzgar. Hay un verso en la reedición de «Innormal», que a mí me gusta especialmente. Dice así:

    No sé escribir como otros, pero sé que ahí fuera hay miles como yo, que también necesitan una voz que diga lo que sienten.

    Las palabras que ellos no encuentran en el baúl de su interior.

    Y yo no soy, ni quiero ser esa voz.

    Yo, escribo por mí, porque entre palabras he encontrado mi hogar y mi refugio.

    Pero todos, todos, todos estáis invitados a esta casa.

    Como fotógrafo y poeta, ¿qué poder crees que tienen las redes sociales en la difusión de la cultura?

    Yo creo que hay una nueva generación de lectores y también de poetas. Esta generación de poetas, no tendríamos ni un cuarto de lectores, si no fuera por las redes sociales. En la poesía en concreto, que es de lo que yo más puedo hablar, creo que tienen una influencia amable. Son un gran altavoz de la difusión de la cultura, la verdad.

    Dentro del nuevo panorama poético que se ha dado en el siglo XXI, ¿a quiénes admiras?

    Hace poco hice un ranking de mis 10 poetas españoles vivos preferidos. A mí me encanta por ejemplo, Escandar Algeet, al que considero uno de los mejores. También me gustan muchísimo Marwan, Pedro Andreu, David González, Ana Elena Pena y Manuel Vilas, que no es de esta generación, pero me encanta lo que hace.

    ¿Y de los poetas clásicos?

    Me encanta la poesía de Cortázar. Otro de mis poetas favoritos es Bukowski. Aunque también me gustan también Benedetti y Neruda. Lo cierto es que la mayoría de los poetas que leo son del siglo XX. Son con los que más conecto.


  • La sala Galileo Galilei recuerda a Lewin

    La sala Galileo Galilei recuerda a Lewin

    LEWIN«¿Un miércoles es un buen día para tocar?», le llegó a preguntar en alguna ocasión Andrés Lewin a Conchita. Desde diciembre, el artista bonaerense estaba preparando su nuevo disco, «La tristeza de la Vía Láctea», que tenía previsto presentar este mes de marzo. Pero el 5 de enero, fallecía inesperadamente, dejando este álbum póstumo. Es por eso por lo que su grupo de amigos no se planteó la posibilidad de que este LP terminara guardado en un cajón. Con la idea de hacer llegar el arte de Lewin a lo más alto, anoche 16 de marzo, le rindieron homenaje en la Sala Galileo Galilei. Rescataron muchos de sus temas, además de intepretar las canciones de «La tristeza de la Vía Láctea». Un concierto lleno de magia, igual que las letras que Lewin escribía.

    Sobre las 9.30 de la noche, daba comienzo el concierto, en una sala abarrotada de gente. Por el escenario empezaron a pasar todos y cada uno de los amigos de Lewin. Conchita, Marwan, Luis Ramiro, Marino Sáiz (violinista a quien Lewin descubrió), María Valverde, Pablo Cebrián (su productor), Mario Raya, Alejandro Martínez, Diego Ojeda, Tontxu o Mani fueron algunos de los que quisieron rendirle homenaje en esta magnífica noche.

    El público sintió tanto el concierto, como si el propio Andrés hubiera sido quien cantara. María Valverde apareció en el escenario con su potente voz, tras Conchita y Luis Ramiro, quienes abrieron el espectáculo. Mario Raya se unió a María, para interpretar «Manifestación contra mi depresión». El público se vino arriba, al grito de «Andrés, capullo, quiero un hijo tuyo», y continuaron cantando con ambos cantantes. «Sin billete de vuelta» fue el siguiente tema, que hizo que todos los artistas invitados salieran al escenario.

    Momentos de risas cuando Conchita volvió a salir para cantar «El gato», no sin antes invitar a dos de las espectadoras, que crearon una divertida coreografía de esta ocasión. Como anécdota, la cantante explicó que la primera vez que Lewin vio a este especial cuerpo de baile, empezó a reír sin parar.

    «Rehén por rehén» llego de la mano de Marino Sáiz, quien quiso recalcar antes de empezar a cantar: «En mi opinión, y con todos los respetos, Lewin ha sido y es el mejor cantautor de la música española».

    IMG_20160317_105048Luis Ramiro fue el último en interpretar un tema en solitario. A pesar de no querer hablar, por la misma emoción del momento, no quiso dejar pasar la oportunidad de recordar lo importante que fue Lewin para él, llegando a considerarlo un hermano. «Halley» fue la canción elegida por el madrileño para poner el broche final al espectáculo. Un espectáculo, que a pesar de todo, no terminó ahí. El videoclip de «Este fin», proyectado en una pantalla, consiguió arrancar las lágrimas en más de uno de los espectadores.

    El punto y final lo marcaron todos los amigos de Andrés Lewin, que interpretaron conjuntamente la canción «Iluminados». Sin duda, un concierto repleto de magia.

    «Van a quedarme muchas cosas que decirte pero esta despedida es imperfecta / las despedidas nunca son perfectas y siempre son tristes».

  • Jesús Lorenzo: «En el rock encontré la mejor manera de dar rienda suelta a mi creatividad»

    Jesús Lorenzo: «En el rock encontré la mejor manera de dar rienda suelta a mi creatividad»

    IMG_3217Jesús Lorenzo (Rafal, Alicante) es músico, poeta y director de cine. Desde el año 1999 es uno de los componentes de la banda «Dirección Prohibida», pero actualmente se está centrando en el mundo de la música de autor y de la poesía. Además, compagina estos aspectos con el cinematográfico, ámbito en el que ya se ha estrenado con «Todo irá bien».

    Pregunta. ¿Cómo empezaste en el mundo de la música?

    Jesús Lorenzo. Empecé de bien pequeño. Ya con 10 años estudiaba solfeo y piano en la escuela de música del pueblo. Soy de una localidad que tiene mucha tradición musical y es casi como una religión el que los pequeños estudien música. Yo tuve la fortuna de ser uno mas. Continué en la escuela de música llegando a tocar un instrumento de viento, pero poco después apareció en mi vida una guitarra y se torció todo [risas].

    P. ¿De qué manera nace «Dirección prohibida»?

    JL. La banda nace hace unos 15 años aproximadamente y yo creo que como casi todas las bandas de rock de adolescentes. Empiezan a mezclarse las primeras inquietudes sociales con la pasión por la música de un puñado de chavales que van juntos al instituto, y un día alguien propone la idea de formar un grupo y mira, a algunos les dura poco el experimento y nosotros aquí seguimos. Con muchos cambios en la formación, pero resistiendo tras un puñado de años, muchísimos kilómetros a las espaldas y cinco discos bien bonitos, aunque esté feo que yo lo diga [risas].

    P. ¿Cómo definirías el estilo del grupo?

    JL. Pues es que hacemos rock en español, no creo que necesitemos demasiadas etiquetas extrañas. Eso creo que es algo que también ha estado en nuestro favor todo este tiempo, aunque como en todo habrá quien crea que es algo que nos resta. No sé, hay quien lo ha llamado «Rock Poético», «Rock urbano». Al final es el rock de «Dirección prohibida» y tiene eso, que al escucharlo no te recuerda especialmente a ningún otro grupo y estamos orgullosos de ello, ya que es muy difícil aguantar tantos años en un mundo tan duro como es el del rock nacional, sobre todo con una personalidad propia.

    IMG_3200P. ¿Qué lo hace especial?

    JL. Bueno, quizá, como contaba anteriormente este es un rock bastante puro, sin demasiados alardes complejos, nos gusta ir al grano en cuanto a lo musical, ir a la esencia sin rodeos. Y luego siempre han resaltado las letras de las canciones, que es algo de lo que me encargo personalmente y donde me gusta darle una vuelta de tuerca a las historias y a la forma de contarlas, con mas metáforas y esencia poética y bueno, al final se tiene que notar mi parte de poeta por algún lado [risas].

    P. En el mundo de la música, además de al rock, también te centras en la música de autor. ¿Qué tiene de especial cada una y por qué centrarte en estilos a priori, bastante diferentes?

    JL. Sí, lo cierto es que la canción de autor siempre me ha gustado. Durante toda mi vida he compuesto canciones de este estilo, casi todas para tocarlas y cantarlas en petit comité. Algunas de mis composiciones, con un estilo más cercano a la canción de autor sí han visto la luz, pero lo han hecho porque han ido saliendo en los discos de la banda. Como por ejemplo, «Por seguir vivo», que contó con la colaboración de Rulo para el disco «Haciendo balance». O las dos que aparecen en el último disco «El sembrao de los necios», como son «La de cerrar los bailes» junto a Kutxi Romero (Marea) o «De valiente», con la colaboración también del genial cantautor Carlos Chaouen, entre otras. Pero lo cierto es que ha llegado un momento de mi vida en el que me apetece dedicarle un poco más de tiempo a las canciones así. De ahí, que me haya planteado ahora sacar unas cuantas canciones nuevas con este estilo al margen de la banda y presentarlas por mi cuenta.

    P. ¿Las colaboraciones y los vídeos que subes a tu canal son independientes del trabajo que realizas con «Dirección prohibida»?

    JL. Bueno, durante la trayectoria del grupo hemos tenido la suerte de hacer grandes amigos y contar con grandes colaboraciones. He mencionado ya algunas, pero también hemos contado con Vito Iñiguez, de Sinkope o Aris, de Tranfer, entre muchos otros. Todas estas cosas son los regalos y tesoros que nos ha ido dejando el rock. Y bueno, de cara a mi nueva etapa espero también poder contar con colaboraciones de amigos.

    12794611_1719677178319037_8859253524305792424_nP. ¿Y cómo empiezas a introducirte en el ámbito de la poesía?

    JL. La poesía es algo que siempre me gustó, desde adolescente era el típico que escribía cosas a la chica guapa de clase, aunque casi nunca se lo hacía llegar [risas]. Y nada, luego llegó el rock, donde encontré la mejor manera de dar rienda suelta a mi creatividad en cuanto a la lírica se refiere. Me sentí muy feliz y realizado por poder juntar dos de mis pasiones y hacerlas una.

    P. ¿Cómo compaginas ambas cosas?

    JL. Fue un placer y un lujo descubrir que no solo eran compatibles, sino que eran tan necesarias para mi. No concibo ahora mismo una cosa sin la otra. Además, el escribir poesía en el rock me llevó a poder publicar mi primer libro de poemas en el año 2009, con el prólogo además también del gran Kutxi Romero. Fue una experiencia increíble.

    P. También te dedicas a la dirección de cine. ¿Tienes algún proyecto entre manos en la actualidad?

    JL. Si, tras la genial experiencia de mi último cortometraje «Todo irá bien», me ha llegado la oportunidad de rodar un nuevo proyecto con un equipo más profesional y es una aventura que también tengo muchas ganas de vivir. El rodaje dará comienzo a finales de este mismo mes y tiene por nombre «ANA». Ahora mismo estamos en pleno proceso de pre-producción y con mucha ilusión.

    P. ¿En qué ámbito de los tres te sientes más cómodo?

    JL. Quizá en la música por llevar mas tiempo con ella, le seguiría la poesía y el cine en tercer lugar, ya que es algo que aunque me apasiona de siempre y en lo que hice mis pinitos de joven, es ahora cuando estoy entrando un poco mas en serio en el mundillo. Aunque disfruto mucho aprendiendo cada día, sí que es verdad que le tengo un poco más de respeto.

    IMG_3390P. En cuanto a la poesía, ¿cuáles son tus referentes poéticos?

    JL. Pues los tengo desde Bécquer (que fue de los primeros poetas que leí de jovencito), o mi paisano y admirado Miguel Hernandez, hasta autores más contemporáneos como Marwan o el propio Kutxi Romero, por nombrar dos que a priori vienen de mundos distintos. La poesía da igual de donde venga, al fin y al cabo, es poesía.

    P. ¿Podrías definir tu poesía en pocas palabras?

    JL. Trato de que mi poesía llegue a piel, como un gran amor o un buen orgasmo. Consigo mi objetivo, si en lo que dura el poema la piel reacciona es. Eso intento al escribirla.

    P. Tanto en Instagram como en Facebook, cuelgas numerosos poemas. ¿Tienes o piensas recopilar estos versos en una sola publicación?

    JL. Ahora mismo estoy preparando mi segundo libro de poemas, que espero que pueda ver la luz en los próximos meses. Contará con muchos de los poemas que voy publicando a diario en mis redes sociales y también con otros muchos inéditos.

  • Conchita: «La tristeza de la Vía Láctea es lo más bonito que he escuchado en años»

    Conchita: «La tristeza de la Vía Láctea es lo más bonito que he escuchado en años»

    LEWIN

    Aunque nació en Buenos Aires, Andrés Lewin pasó la mayor parte de su vida en Madrid. Desde el minuto uno y hasta su último aliento, la música lo ha acompañado y ha formado parte de él. Sus canciones, que empezaron sonando en pequeñas salas, eran el mejor reflejo de su persona. Este 2016, estaba preparado para presentar su nuevo disco, «La tristeza de la Vía Láctea», pero de manera inesperada, el joven cantautor bonaerense fallecía, dejando su trabajo a un paso de ser publicado. Por ese motivo, sus amigos se han comprometido a mostrar el 16 de marzo en la Sala Galileo, la ópera prima del argentino, justo como el propio Lewin tenía programado.

    Junto a artistas como Luis Ramiro, Marwan, Pablo Cebrián o María Valverde, entre otros, la cantante Conchita interpretará los temas que componen «La tristeza de la Vía Láctea». De hecho, en esta ocasión, ha sido ella quien ha querido recordar a Lewin.

    Pregunta. ¿Cómo y dónde conociste a Lewin, qué te unió a él?

    Conchita. Conocí a Lewin hace más de diez años. Tocábamos en Libertad 8, en el búho real. Creo que me lo presentó Luis Ramiro en un concierto. En esa época pasaba mucho tiempo junto a Marwan, Luis Ramiro o Lewin. Todos hemos seguido nuestro camino, pero siempre hemos seguido viéndonos y compartiendo nuestra música.

    P. ¿Cómo era, qué lo definía, como persona y como artista?

    C. Lewin era una persona completamente imprevisible, es imposible recordarle sin reírte, le pasaban cosas increíbles todo el rato. Era divertido, muy divertido, porque no reaccionaba nunca como cualquier otra persona reaccionaría. Cada mensaje, cada llamada suya, cada mail era especial. Y así son sus canciones también, que cuentan historias increíbles pero las cuenta tan bien, que parece que estuviste allí con él. Recuerdo que me convenció hace muchos años para que le fuera a ver a Libertad 8, me dijo que fuera sola, que disfrutara de ver un concierto yo sola. La verdad es que nunca lo había hecho y fui. Recuerdo que me reí muchísimo, y también lloré. Cuenta las cosas de una manera muy especial, eso me encanta de él, cada vez que me cantaba un tema me transportaba a otro universo, donde sólo llego con él. Y la verdad es que es increíble.

    P. La tristeza de la Vía Láctea, considerada la ópera prima de Lewin. Pero, ¿tú cómo la describirías?, ¿en sus temas hay «tristeza» o algo que nos evoque al título del disco?

    C. «La tristeza de la Vía Láctea» es lo más bonito que he escuchado sin duda en muchos, muchos años, no porque se haya ido Lewin, ni mucho menos. Se lo dije una y otra vez, los temas son buenísimos, las letras van más allá de lo que es escribir bien. Consigue que te metas dentro de la canción, dentro de la historia. Consigue que estés ahí con él, en una fiesta loca de animales, enamorándote en Tel Aviv, haciendo con él el camino de Santiago. En cuanto al nombre del disco, viene por la canción de Halley, en cuanto la escuches, lo entenderás.

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    P. ¿Cómo se deja ver la personalidad de Lewin en este trabajo?

    C. En todo. El disco es Lewin, lo hizo de la mano de Pablo Cebrián. Discutían cada parte, cada acorde, cada todo. No hay nada donde no esté Lewin en este disco, y es lo que lo hace especial. Pablo ha sabido expresar perfectamente lo que es Lewin, pasaron muchas horas juntos los dos encerrados en el estudio. Lewin estaba feliz con el resultado, le dieron mil vueltas, era justo como él quería que fuera.

    P. Recordabas que cuando empezasteis en el mundo de la música, pegabais carteles en los buses, y él se preguntaba hasta dónde llegarían vuestras caras. ¿Hasta dónde llegaron?

    C. Eso nunca lo sabremos.

    P. ¿Cómo ha sido sacar adelante este proyecto póstumo y evitar que quedara escondido en un cajón?

    C. Que se quedara en un cajón nunca fue una opción. Cuando Lewin se fue, el disco estaba terminado a falta de mezclar. Nunca se nos habría ocurrido dejarlo en un cajón. Es un disco precioso, y lo que hemos hecho, entre todos, es sacarlo tal y como él quería. Intentaremos que su música llegue lo más lejos posible, estoy segura de que a la gente le va a encantar.

    P. ¿Qué supone para ti, como artista y como amiga de Lewin, interpretar sus canciones en Galileo?

    C. Me da muchísima pena no poder verlo ese día desde el otro lado. No poder estar sentada y verle cantar. Lo haremos lo mejor que podamos e intentaremos que sea un día de celebración, celebraremos la salida de su disco como él hubiese querido e intentaremos que la gente se quede feliz, que conozcan su música para que hablen de ella y la compartan. Todos los que vamos a estar sobre el escenario ese día somos amigos suyos, gente que ha compartido con él muchas cosas, y sobre todo gente que le quería y le quiere mucho. Así que haremos todo lo posible para que sea una noche increíble y sentirle con nosotros.

  • Sentir «Vértigo» con la poesía

    Sentir «Vértigo» con la poesía

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    Cada persona tiene su propio mundo interior, que no siempre sabe expresar con palabras. Poder hacerlo, y más desde la poesía, puede que sea una de las mejores sensaciones que existan. Hasta las personas más tímidas pueden hacerlo. De hecho, sobre todo ellas. Y es que la sensibilidad va por dentro. «Vértigo» recoge ese mundo interno de su autora, Jennifer Gómez.

    Pregunta. ¿Cuándo empezaste a escribir poesía?

    Respuesta. Empecé a escribir hace unos siete años, pero hacía más prosa que otra cosa. Y hace dos años descubrí la poesía moderna, gracias a Carlos Salem y Marwan, que es cantante. Me gustó y a partir de entonces, comencé a encaminar mis escritos hacia la poesía.

    P. ¿Qué te motivó a publicar tus poemas?

    R. Realmente es más una locura que motivación, porque yo siempre he sido una persona muy reservada. Hay mucha gente que sabía que escribía poesía, pero nadie, a excepción de una amiga, me ha leído nunca. Y una noche de insomnio, me puse a transcribir todo lo que tenía y empecé a buscar editoriales para jóvenes. Di con Pentian, porque me acordé de que un chico al que entrevisté había publicado su primer libro con esa editorial. Y mandé el proyecto.

    P. ¿Cómo fue el proceso desde que enviaste la obra hasta que te dieron el visto bueno?

    R. Primero tienes que registrarte en la página como autor y mandar tu trabajo. Suelen tardar unas tres semanas en responderte, ya que en los primeros siete días valoran el contenido y si les gusta se ponen a hacer la portada. Entonces es cuando se ponen en contacto contigo para decirte que han aceptado el proyecto, y que empiezas con la campaña de crowdfunding. Si no les gusta, a la semana sí que te contestan y te dicen que no es lo que buscan.

    P. ¿Qué hay de la portada?image

    R. La portada la hacen los de Pentian. Al subir el proyecto, pensé que yo sí que podía diseñarla y me puse en contacto con la ilustradora Clara Luna Igelmo, a la que le di unas pautas. Cuando iba a enseñarme los bocetos, desde la editorial me dijeron que ellos se encargaban de la portada, y que si no me gustaba me darían otra opción. De todos modos, la portada actual no será la defintiva, porque quiero que la portada lleve tildes y que tenga otro tipo de diseño más minimalista, con alguna ilustración o dibujo, más que con una fotografía.

    P. ¿Por qué «Vértigo»?

    R. Porque «Vértigo» es mi palabra favorita. Aparte de la concepción personal que tengo de ella. Tal como explico en uno de los poemas, la definición de la RAE no tiene ningún sentido, porque para mí vértigo es otra cosa.

    P. Para acabar, define «Vértigo».

    R. Es más una sensación que se produce dentro de nosotros cuando estallas de alegría o cuando te encuentras con una persona que llevas tiempo sin ver, por ejemplo. A mí me produce más vértigo eso, que asomarme a un décimo piso.


    La RAE define al «vértigo»
    como:
    sensación de inseguridad y miedo a precipitarse desde una altura
    o a que pueda precipitarse otra persona.

    Dime cómo les explico
    a todos esos académicos
    que el verdadero vértigo
    es el que siento yo al verte;

    y que la única inseguridad que existe
    es la de no saber
    cómo decirte que te quiero.

    […]
    Y por favor que no hablen de precipicios
    si no saben lo que es correr
    para no llegar nunca tarde
    y que, sin embargo,
    todavía no te haya alcanzado a tiempo.
    […]

    Campaña crowdfunding de «Vértigo»

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