Etiqueta: Costello Club

  • Muñeco Vudú: «Con Gravemente Ilesos seguimos y mejor que nunca»

    Muñeco Vudú: «Con Gravemente Ilesos seguimos y mejor que nunca»

    Diez años de carrera, dos discos a las espaldas y el tercero, «Gravemente Ilesos», recién publicado. Ellos son Muñeco Vudú, vienen desde Asturias, y mañana viernes presentan su último trabajo en la Costello Club de Madrid. Si algo los caracteriza es el huir de cualquier tipo de etiquetas y el primar su música, por encima de cualquier otra cosa.

    La semana pasada estuvimos con Ivo Pérez (voz y guitarra), Borja García (guitarra y coros) y Borja Sauras (percusión y coros). Hablamos con ellos sobre su carrera, sobre «Gravemente Ilesos» y sobre música.

    ¿Cómo surge el concepto de «Gravemente Ilesos»?

    Ivo. «Gravemente Ilesos» es ya el tercer disco, hemos pasado por varios momentos vitales y musicales. Así que, para nosotros significa que a pesar de todos los fracasos o perdidos, sigue estando esa parte positiva. Es ese juego de palabras: el aquí seguimos y mejor que nunca.

    Un titular que lo defina.

    Ivo. Disco de estudio.

    Borja. G. Sí, disco de estudio, pero sin renegar de la frescura y de la inmediatez. De hecho, uno de los temas es en directo. En definitiva, es un disco de estudio que aglutina todas las capacidades de la banda.

    Una canción.

    Ivo. Te diré, que en este disco, por primera vez, me he quedado contento. Aunque luego lo miraremos con perspectiva y lo analizaremos. Pero hoy por hoy, me cuesta quedarme solo con una canción.

    Borja. G. Yo, desde mi punto de vista, «La calle del medio». Me parece un tema con muchas dinámicas y con un toque rockero. Al final, ese es mi papel [risas].

    Borja. S. Es que hay varias. Está «Charcos de sangre», que me gusta mucho por la atmósfera que crea. «Antídotos (de andar por casa)» también me gusta, pero porque las canciones con arreglos diferentes me encantan. La de «100 fotos» también porque es cañera y tiene un toque sórdido. Y la de «Gravemente Ilesos», me parece muy bonita, es como un vals, y tiene un rollo melancólico. Al final, todas tienen algo y te van contando una historia, que pasa por diferentes fases.

    Al hilo de lo de la historia, ¿creéis que se está perdiendo el poder del disco como discurso?

    Ivo. Totalmente. Creo que últimamente vuelve. Siempre ha existido ese concepto, más por parte del artista que por parte del público. Como consumidores, nos hemos pasado más al formato single y no nos hemos parado a valorar ese esfuerzo o ese toque que tiene de empaque un disco entero. Y a partir de ahí, los artistas se han sumado al carro de los singles. Pero que no se acabe nunca el gusto por los discos, se escuchen en el formato en el que se escuchen.

    Borja. S. Yo no lo escuché, pero Rosalía ha construido todo un disco en torno a un libro. Y, de hecho, ha estructurado las canciones en capítulos ordenados.

    Borja. G. Al fin y al cabo, hay muchos discos conceptuales de ese estilo.

    ¿Por qué tanta variedad de géneros dentro del disco?

    Ivo. Tenemos la mala costumbre de querer etiquetarlo todo y que todas las canciones estén encasilladas dentro de un mismo género. A nosotros eso nos da bastante igual. Nosotros, dentro de unas limitaciones, queremos tener cierta libertad a la hora de experimentar cosas nuevas. Una vez ya estás dentro, siéntete tranquilo con hacer lo que te dé la gana.

    Borja. G. Al final es juntar y mezclar las influencias de todos los que formamos parte de la banda.

    Ivo. De todas formas, quien se relaje y escuche el disco, se va a dar cuenta del hilo conductor. Al final, nosotros siempre hemos peleado por hacer canciones bonitas. El sonido o el sello propio lo terminas encontrando.

    Borja. S. Hay variedad de géneros, pero se percibe el estilo de la banda.

    ¿Cómo ha sido esa evolución, cómo ha cambiado Muñeco Vudú?

    Ivo. Es que han cambiado muchísimas cosas. Ha cambiado la formación, además de que cada disco era de una época y una etapa diferente, grababa gente distinta.

    Borja. G. Pero nunca perseguimos el cambio porque sí. En cada época, te pillan unas circunstancias diferentes, así que cada disco termina siendo un poco un reflejo de ello. Pero nunca nos hemos planteado, de manera consciente, el cambiar o el girar hacia un lado. Siempre se ha dado de manera natural. Al final, el momento determina el resultado.

    ¿Y cómo veis el panorama de la industria musical?

    Ivo. Yo veo que hemos pasado de no entender nada, con todas esas nuevos agentes y con todas esas maneras tan clásicas de manejarse en la música; a un punto completamente diferente, de entender cómo funciona todo.

    Borja. G. Sí, y de adaptarte también a los nuevos tiempos de la industria. Al final, ahora mismo, hay muchísimas más opciones que antes dentro de la industria.

    Ivo. Hubo un momento en el que andábamos todos perdidos, preguntándonos: «¿pero qué es esto del Facebook?». Ahora, tienes que tener un buen equipo, gente de comunicación, etc. Pero en ese momento inicial, muchos abandonaron. Y ahora parece que todo se vuelve a entender y se toma con más naturalidad.

    Borja. G. A ver, también a la hora de delegar funciones, influye mucho el factor económico. Antes éramos músicos, pero también un poco mánagers. Ahora se ha entendido el concepto: el músico tiene que tocar, el mánager conseguir bolos, la gente de comunicación tiene que tener acceso a los medios. Creo que es la manera en la que debe hacerse, pero contando siempre con pasta.

    ¿Cómo afrontáis el concierto de presentación en Costello Club?

    Ivo. Muy bien, con muchas ganas de que venga la gente y se lo tomen como una diversión. Tenemos muchísimas ganas de tocar sin parar. Estamos en el punto en el que necesitamos un poco de feedback. Así que ilusionados.

    Borja. S. Nosotros tenemos las ganas y aseguramos el rato agradable, pero queremos ver la respuesta de la gente.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Ivo. Yo, personalmente, me ha arruinado.

    Borja. G. Yo he invertido mucha pasta en guitarras, equipo y demás. Yo veo gente que gira toda su vida con la misma guitarra y me da cierta envidia [risas]. Luego cosas, venirte desde Asturias durmiendo poquísimo y comiéndote horas y horas de carretera.

    Borja. S. Básicamente, empezar a tocar a escondidas de mi familia. Cuando empecé a tocar en casa la guitarra, no hubo problema. Pero llegó un punto en el que me agencié con una batería, la escondí en una nave industrial y comencé a tocar con mi banda, sin que mi familia supiera nada. Al final, me pillaron porque aparecí en el periódico. Se me fue un poco de las manos, aunque yo solo quería tocar.


    Si todavía no tienes tu entrada, consíguela ya aquí.

  • Ayer y El Increíble Paso subirán la temperatura de Costello Club

    Ayer y El Increíble Paso subirán la temperatura de Costello Club

    Aunque los festivales están cada vez más eclipsando cualquier otro tipo de espectáculo, los conciertos en salas están agotando sus últimos cartuchos. De hecho, Costello prácticamente cerrará su mes de julio con un auténtico bolazo, de la mano de Ayer y El Increíble Paso, dos de los grandes descubrimientos musicales de este 2018. Juntos incendiarán las calles de la ciudad, solo como ellos saben hacerlo.

    Ayer y El Increíble Paso, dos grandes apuestas musicales

    Las casualidades no sabemos si existen o sencillamente, es el destino quien se empeña en ponerte a personas y música delante. Tanto a Ayer como a El Increíble Paso, los descubrimos en una de esas casualidades. Aunque para disfrutarlos en directo, tuvimos que esperar un poco más. ¡Y qué maravilla de grupos!

    Aunque se adentraron en este mundo con su EP, «Ciudades» (2015), los conocimos bastante después, con su trabajo homónimo. Ellos son el trío madrileño, Ayer. Ya disipamos dudas cuando los entrevistamos, pero es que en directo, ganaron aún más. Han pasado bastantes meses desde aquella primera vez en Moby Dick Club y, desde entonces, han conseguido pasar por otras  míticas salas, como El Sol. Lo cierto es que con ese «vibrante pop rock» han conseguido engancharnos. Sin duda, no defraudan. 

    El Increíble Paso es otra de las grandes apuestas musicales actuales. Con esa mezcla entre pop, rock y folk, la banda consiguió meternos de lleno en el mundo de «Hacia una muerte segura». Un mundo que, aunque hasta cierto punto oscuro, es igualmente cautivador. Les comenzamos a seguir la pista en la Sala Maravillas de Madrid. Y desde ese instante, se la hemos seguido por cualquier punto de España. El potencial está. Todo lo demás, solo es cuestión de tiempo. 

    Sin duda, será el mejor plan de jueves posible. Y no hay excusa con las entradas, ya que el acceso es gratuito. ¿A cuántos de vosotros encontraremos en Costello?

  • En imágenes: Artabe cierra gira en Costello Club (Madrid)

    En imágenes: Artabe cierra gira en Costello Club (Madrid)

    Era una noche mágica. Tras dos años girando con su «Punto Cero», era el momento de que Artabe se despidiera de este disco. Un disco que ha marcado un antes y un después, tanto a nivel personal como profesional.

    Era viernes 29 de junio y la Costello se preparaba para esta gran despedida. Artabe no estaría solo. Abriendo su concierto, estaría la solista – y también teclista de su proyecto -, Irene Novoa. Con ese toque folk tan particular, la artista madrileña sorprendió a la sala con su actuación. No solo se atrevió a tocar el teclado o el bajo, también interpretó con gran destreza, varios de sus temas en diversos idiomas. Sin duda alguna, fue una grata sorpresa descubrir el talento de la artista que, acompañada por Epi Pacheco, se supo mover con destreza sobre el escenario durante sus 30 minutos de concierto.

    Tras el show de Novoa, hubo que esperar unos minutos hasta hacer el cambio. Minutos que se hicieron eternos, hasta que comenzaron a sonar los primeros acordes de «Punto Cero». No había más opción que empezar con esa canción. Era la mejor manera de hacer honor al disco con el que Artabe ha estado girando durante tanto tiempo. Tras ella, hubo tiempo para la «Alga Colorida»«Borra tus huellas». La magia estaba en el ambiente, podríamos haber sido capaces de perdernos. Pero para nuestra fortuna, «Mi estrella» estaba para guiarnos. También podríamos habernos ahogado. Pero llegó el turno entonces de «No era pez pero ahora sé nadar». La gente estaba disfrutando del momento y aquello era más que suficiente. Aunque justo en ese preciso momento, Artabe quiso hacer un alto en el camino, para hacer dos versiones entre tema y tema propio. Primero llegó «Plantita de alelí», una canción típica del folklore argentino, que cantaba el pueblo en época de siembra. Y seguidamente, el cantautor gallego interpretó «Sound & Vision», mítico tema de David Bowie que lo ha acompañado estos dos años.

    Todavía quedaba un buen rato de concierto. Llegaba el ansiado turno de «Átomos», canción a la que Artabe tiene especial cariño. Y canción que re-grabó hace apenas unas semanas durante su visita a Berlín. Por supuesto, también hubo hueco para «Nuruddin» o «Saliha». E incluso para demostrar que cualquiera sería capaz de mantenerse «A mi lado», «Si tu mirada dirigieras» hacia mí.

    Tras todo este extenso recorrido, con «Vacíame», Artabe puso punto y final al concierto. Aunque para vacíos, ya estábamos nosotros, al haber conseguido soltar toda nuestras malas energías en Costello.

  • Miguel Iglesias: «Este primer disco habla sobre la distancia»

    Miguel Iglesias: «Este primer disco habla sobre la distancia»

    Miguel Iglesias & Los Carnales (Javi Delgado, Álex Riquelme, Álvaro Fernández) están de enhorabuena. Este otoño verá la luz su primer disco, su álbum debut, homónimo. Aunque el pasado 13 de junio, mostraron un pequeño adelanto en Costello Club. Este concierto fue especial, ya que consiguieron colgar el cartel de «sold out», horas antes del evento.

    Días después de este concierto debut, nos citamos con Miguel en pleno centro de Madrid. Por fin empezaba a hacer sol en la ciudad y era el momento perfecto para tomar algo en una terraza, mientras charlábamos. Él apenas tardó cinco minutos en llegar y con mucha decisión, propuso un bar de Tirso de Molina como punto de encuentro. El olor a flores, la música de fondo, dos cervezas con limón y un agua se convirtieron en nuestros mejores compañeros. Fue en ese punto cuando comenzamos con nuestro cuestionario, aunque a mitad, nos vimos interrumpidos por un músico callejero, al que dimos unas monedas. Esa inesperada visita, motivó segundos después, una interesante charla sobre este asunto. Pero al hilo de la conversación, Miguel Iglesias nos contó muchas más cosas.

    ¿Cómo nace el concepto de este disco, «Miguel Iglesias & Los Carnales»?

    Es un disco que se ha estado fraguando durante los últimos siete años. Llevo queriendo hacer este álbum muchos años y, desde el principio, la idea es que fuera un disco concepto. En el sentido de que todas las canciones, tuvieran una correlación entre sí, tanto a nivel sonoro como temático. El disco empezó con un concepto. Iba componiendo canciones y las que me gustaban, las metía en «el saco del disco». Luego el proceso de criba ha sido muy importante: de 40 o 50 canciones, se han quedado las 15 que publicaremos.

    Mirando el repertorio en retrospectiva, el álbum habla de la distancia. Tanto a nivel literal como a nivel figurado. La distancia de un lugar, la distancia de uno mismo. Esto se ve mucho en la mención constante a medios de transporte. Toda esa sonoridad hace referencia a los viajes. De hecho, Bernardo, el ingeniero del disco, conforme escuchó el disco, dijo que era música de viajero. Y es cierto, porque este disco lo he compuesto entre Madrid, Londres y México DF.

    ¿De qué manera han afectado estos viajes a la hora de crear el disco?

    Han afectado hasta las últimas consecuencias. En el disco en general, hay mucha mezcla entre lo británico, lo mexicano y lo castellano. Y eso está en todas las canciones, en mayor o menor medida. Así que ha afectado al 100%.

    ¿Cómo está siendo todo ese proceso de grabación?

    En estos momentos, estamos en proceso de mezcla. Ya se han grabado todas las canciones y ahora estamos puliendo detalles, corrigiendo pequeños errores y rehaciendo algunas cosas. Pero prácticamente está todo hecho.

    El proceso fue muy, muy cansado. Este disco lo estoy pagando mediante «crowdfunding», por lo que el presupuesto es muy ajustado. Y para compensar la falta de presupuesto, lo que hice fue ensayar mucho con la banda durante dos meses, para dejar clara la estructura y arreglos del disco. De esta manera, cuando fuéramos a estudio, sería «llegar y besar el santo».

    «Suicídate» y «Anímate, Carnal» han sido los dos primeros adelantos del disco. ¿Por qué estas canciones?

    «Suicídate» porque fue la última canción que había escrito por aquel entonces. Y cualquier compositor de canciones, suele sentir predilección por el tema que acaba de escribir. Esa es una razón. La otra es que, con los años me he dado cuenta de que si lo que dices no ofende a nadie, es que no has dicho nada. Entonces, me planteé que «Suicídate» era una canción que iba a levantar ampollas, pero tampoco iba a dejar indiferente. Quien la escuchara, o la iba a odiar o la iba a amar. Sin término medio. Mencionar, aunque sea de manera figurada, un tema como el suicidio, iba a generar controversia. No es que quisiera aprovecharme de esa controversia, pero creía que definía el «leit motiv» de lo que hago. Que es música melódica, con una letra que te hace pensar y sentir. Una letra que no está de forma accesoria y que no podría ser otra letra. Si a «Suicídate» le quitas la letra, deja de ser «Suicídate». Sin embargo, si a otras canciones les cambias la letra, sigue siendo igual.

    ¿Ese podría ser, precisamente, uno de tus rasgos identificativos?

    Sí, uno de ellos. A mí, más que tratar de sonar diferente, lo que quiero es sonar a mí mismo. Y sonar a mí mismo, puede sonar a muchas cosas distintas. Al final, el punto es encontrar una lírica que a mí me identifique. Este disco, tiene una forma, pero el siguiente puede tener otro sonido, si es lo que me inspira en ese momento.

    Volviendo un poco a la pregunta anterior, ¿por qué escoger también «Anímate, Carnal» como adelanto?

    Para generar contraste. Porque creo que es una canción que genera buen rollo. Y esto lo sé, porque a todas las personas a las que les he tocado esta canción durante estos años, les ha puesto de buen humor y les ha sacado una sonrisa. Y para mi era una señal inequívoca de que iba a ser un tema que pondría de buen humor a la gente.

    Además, respecto a «Suicídate», generaba contraste. Y ya con eso estabas generando un espacio, creado por los polos de «Suicídate» y «Anímate, Carnal».

    ¿Cómo está siendo la acogida de estos dos temas?

    Pues muy buena, la verdad. A la gente le están gustando.

    ¿Qué dos o tres palabras definirían el disco?

    Distancia, armonía y dinámica.

    Hace unas semanas tocasteis en Costello, colgando el cartel de «sold out». ¿Cómo lo vivisteis?

    Nos sorprendió mucho porque el concierto era miércoles. Y ese día es complicado llenar una sala. Y no solo el hecho de llenar la sala, encima venderlo todo, fue una sorpresa. Respecto al concierto como tal, no hubo tiempo para ensayar. Pero no jugó en nuestra contra, porque al final la gente no ha escuchado el disco. Y no buscan tanto que hagas una copia fiel del disco, si no que les hagas pasar un buen rato. Creo que al final lo conseguimos.

    ¿Cuáles son los siguientes pasos de Miguel Iglesias & Los Carnales?

    Estamos detrás de una posible y más que probable colaboración, en un single que saldrá a mediados de verano, acompañado de un videoclip «ad hoc». Y a finales de septiembre o principios de octubre, saldrá el disco como tal. Luego irá acompañado de un show en Madrid. El resto es esperar.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

    Estuve tocando durante dos meses en Londres, en pleno invierno (de enero a marzo), tocando en la calle.

    En otra ocasión, tocando con Rubén Pozo, me dejé el teclado en Madrid y teníamos concierto en León. Al final, nos lo dejó otra banda, pero era un teclado de dos octavas nada más.

    Con Preciados, mi antigua banda, teloneamos a bandas como Hombres G o Pereza. Esa banda era un poco loca, porque yo estaba todavía en el instituto. Entonces un fin de semana, me iba de gira con Hombres G a Canarias y el lunes tenía que volver a clase.

    Esta es la playlist de Miguel Iglesias

    Aprovechamos la entrevista para pedirle a Miguel Iglesias diez canciones que sirvieran como recomendación a nuestros lectores. Aquí van los temazos que el artista eligió.

  • Artabe: «Punto Cero ha supuesto el inicio de un viaje»

    Artabe: «Punto Cero ha supuesto el inicio de un viaje»

    Lleva dos años girando con «Punto Cero». Fue el mayor cambio para Artabe y, quizás, su gran golpe maestro. Y ya es momento de despedirse de él, para recibir nueva música. Un ciclo que llega a su fin. El 29 de junio cierra gira en Costello Club (Madrid) junto a Irene Novoa. Y el día 30, en la Sala Súper 8 (Ferrol), con El Increíble Paso.

    «Punto Cero» nace hace dos años. Pero, ¿cómo surge el concepto de este disco?

    Es un concepto que viene de tiempo atrás. Tenía muchas canciones sueltas y empecé a juntarlas. Poco a poco, me di cuenta de que tenían todas cierto hilo conductor y que tenían cabida en un mismo álbum.

    En cuanto al título del disco, en un principio no iba a ser «Punto Cero». Pero finalmente escogí ese nombre, porque hace referencia a un nuevo comienzo. Es como empezar desde cero. De ahí también la portada del disco, en la que se me ve con el plexo solar. Es como la energía que necesitamos para llevar a cabo cambios en nuestra vida.

    Además, el disco coincidió con un cambio bestial en mi vida. Por eso, quise plasmarlo todo en él.

    ¿Podría decirse entonces que «Punto Cero» ha sido el inicio de algo nuevo?

    Bueno, «Punto Cero» fue el inicio de Artabe como proyecto. Porque yo antes me llamaba Rubén Artabe. Así que, sí, ha sido el inicio de algo nuevo.

    ¿Cómo ha sido la acogida del disco en estos dos años?, ¿ha cumplido con tus expectativas?

    Sí, la verdad es que sí. En general, a la gente creo que le ha gustado bastante el disco. He recibido varias felicitaciones por ello. Aún así, no llegó a todo el mundo que a mí me hubiera gustado que llegara.

    ¿Cómo lo definirías en dos o tres palabras?, ¿o en un titular?

    «Punto Cero» ha supuesto el inicio de un viaje.

    ¿Cómo fue grabar con Manuel Cabezalí y Dani Richter?

    Barajé varios productores y, al final, me decidí por Manuel Cabezalí, porque congenié muy bien desde el primer instante. Además, creía que él podía aportar lo que quería a estas canciones nuevas. Ya desde el primer momento, fue súper fluido, fácil y llevadero. Comenzamos haciendo una pre-producción de los temas y luego ya nos metimos en estudio, con Dani Richter como ingeniero de sonido. Aparte, ellos dos hacen un tándem muy bueno porque llevan muchos años trabajando juntos. Y eso se nota.

    También recuerdo el proceso como algo divertido, lo pasamos muy bien. Juntos resolvimos muy rápido determinados bloqueos.

    «Punto Cero» fue el inicio de Artabe como proyecto. Imaginamos que también supuso un inicio en Madrid. ¿Cómo fue ese salto desde Ferrol y cómo has evolucionado desde entonces?

    Fue una decisión que ya tenía tomada desde tiempo antes. Pero que hasta ese momento no llevé a cabo. Fue un paso muy rotundo y decidido. No hubo duda alguna. Empecé a organizarme, para que coincidiera con la grabación del disco. Dejé muchas cosas atrás en Ferrol. Aún así, siento que estos dos años y medio en Madrid me han dado mucho. He crecido mucho como persona y como músico, porque Madrid te da otras cosas. Aquí está todo el meollo. Encima estoy conociendo a mucha gente relacionada con el mundo de la música. Creo que acerté en venir.

    Cierras gira este mes, tanto en Madrid como en Ferrol. ¿Cómo estás preparando estos conciertos?

    Afronto estos conciertos como el final de la etapa. Tengo muchas ganas e ilusión y con ganas de que vaya mucha gente. También quise contar con algunos amigos músicos, como El Increíble Paso que me acompañarán en Ferrol, e Irene Novoa, que abrirá el concierto de Costello. Es como si fuera un cumpleaños.

    ¿Cómo surgen ambas colaboraciones?

    Siempre fue por amigos en común. A El Increíble Paso los conocí gracias a Juanma, mi batería, y a Fer Clérico, mi bajista. Luego también grabé unos coros con ellos. Además, también fui telonero de ellos en su concierto de Madrid. Además, Juanma, Fer y Darío tocan en ambos proyectos. Así que está todo conectado.

    Y luego, a Irene también la conocí por otra amiga. Contacté con ella para que me ayudara con los teclados, pero por motivos de agenda no podía. Y fue ella quien me puso en contacto con Irene Novoa. Conectamos muy bien y tenemos muchas cosas en común, a nivel musical.

    Tras el final de gira, ¿cuáles son los siguientes pasos de Artabe?

    Daré algunos conciertos más hasta final de año. Pero ya de manera más puntual. Y ya en verano, prepararé los temas para el nuevo disco. Así que también quiero meterme un poco con la preparación y maduración de los mismos.

    Hace unas semanas estuviste en Berlín, donde re-grabaste tu tema «Átomos». ¿Cómo fue el proceso?

    Es una canción que tiene un carácter hipnótico. Hay dos acordes que se repiten a lo largo del tema. Y siempre me pareció buena para adaptarla a elementos electrónicos. En mi disco «Cataratas», grabé este tema en electrónico, pero no quedé convencido. Y hace un tiempo, pensé grabarla de nuevo. Así que pensé en Diego Delgado, un amigo DJ que vive allí en Berlín. Así que le pasé la demo, le gustó. Y aproveché el viaje para hacer la canción, también con mi amiga Louise, que nos ayudó con los coros. Tengo muchas ganas de poder mostrar el tema terminado.

    ¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?
    Cuando era adolescente, varias veces me escapé de casa para ir de concierto con amigos. De hecho, a finales de los 90, había un grupo que nos flipaba mucho. Sonic Youth. Y vimos que tocaban en Oviedo. Apenas sin dinero y sin nada, nos fuimos para allá tras haber salido de fiesta. Llegamos allí, corriendo, pero no encontrábamos el sitio. Preguntamos por el Teatro Jovellanos, que resulta que estaba en Gijón. Así que cogimos el último bus, corriendo, pero llegamos justo cuando el concierto ya había acabado. Así que terminamos yendo a la fiesta post-concierto.

    Todas las locuras que recuerdo son de ese estilo. Me he escapado varias veces para ver a grupos que me gustaban o incluso para tocar, con las primeras bandas que tenía.

    Esta es la playlist de Artabe

  • En fotos: The Amsterdammers en Costello Club

    En fotos: The Amsterdammers en Costello Club

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/OY4KUV88DvQ»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Llevábamos tiempo sin verlos en directo. The Amsterdammers regresaban, esta vez, al escenario de Costello Club. Era la gran presentación de su nuevo EP, «Things We All Should Know». Un concierto especial, con el que colgaron el cartel de «sold out» y en el que no estuvieron solos. Dagmara estaban con ellos y tenían la gran responsabilidad de abrir el concierto.

    Apenas llevaba días rodado. «Things We All Should Know» vio la luz el pasado 4 de mayo y, justo una semana después, tuvo lugar el evento de presentación en Costello. Era la gran puesta en escena, la noche en la que el EP tenía que trasladarse al directo.

    El nerviosismo de la banda era patente. Quizás echáramos en falta alguna presentación entre tema y tema, algún chiste, algún chascarrillo. Aún así, poco a poco, la vergüenza fue pasando. Fueron desgranando uno a uno los temas de este trabajo y el público estaba muy entregado, bailando y cantando a pleno pulmón. Un buen rollo que se vio eclipsado por los murmullos y charlas de un sector de los asistentes.

    A pesar de los nervios de esta primera puesta en escena, la actuación de The Amsterdammers fue más que notable. Además, sirvió para que la banda despegara y alzara el vuelo, con este «Things We All Should Know». Con la energía y estilo que los caracteriza, esperamos verlos próximamente en la capital.

    Fotos de Abel Acevedo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery type=»image_grid» images=»7731,7733,7734,7735,7736,7737,7738,7732,7739,7740″ img_size=»medium»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Abel Acevedo» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • En fotos: Chica Sobresalto & Nixon en Costello Club

    En fotos: Chica Sobresalto & Nixon en Costello Club

    [vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/iOdqxlE1-c4″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El pasado miércoles 7 de febrero, los almerienses Nixon llegaban a Madrid, para presentar su último disco, «Utopía». Lo hacían ante una Sala Costello repleta de gente y dos días antes de que el álbum, viera la luz oficialmente. Acompañándolos en esta noche mágica, estuvo la Chica Sobresalto.

    Tras esta primera presentación, la gira de Nixon continúa. Una gira que los llevará por ciudades como Alicante, Valencia o la propia Almería. Del mismo modo, visitarán diversos festivales de verano, como el Cooltural Fest.

    Fotos por Abel Acevedo[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][bs-heading title=»Chica Sobresalto» icon=»» title_link=»» heading_color=»» heading_style=»default» bs-show-desktop=»1″ bs-show-tablet=»1″ bs-show-phone=»1″ bs-text-color-scheme=»» custom-css-class=»» custom-id=»» css=»»][vc_gallery type=»image_grid» images=»6796,6797,6795″ img_size=»medium»][vc_separator color=»white» border_width=»10″][bs-heading title=»Nixon» icon=»» title_link=»» heading_color=»» heading_style=»default» bs-show-desktop=»1″ bs-show-tablet=»1″ bs-show-phone=»1″ bs-text-color-scheme=»» custom-css-class=»» custom-id=»» css=»»][vc_gallery type=»image_grid» images=»6806,6798,6807,6809,6808,6804,6803,6802,6800,6801,6799,6805,6810″ img_size=»medium»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_text_separator title=»Abel Acevedo» i_icon_fontawesome=»fa fa-camera» i_color=»black» i_size=»sm» color=»white» add_icon=»true»][/vc_column][/vc_row]

  • Versos Rotos quema Madrid

    Versos Rotos quema Madrid

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    Fotos de Alicia Delicado

    Llegaron a Madrid desde Alicante, con la intención de «quemar» Costello Club y lo consiguieron. Puede que la sala no estuviera a rebosar, pero que hicieron bailar al público es un hecho. Vinieron a jugársela y no salió mal. Una hora de concierto que se esfumó casi como un suspiro y que dejó a más de uno con ganas de más. Y es que Versos Rotos supo cerrar con «energía» un buen concierto, que sus compañeros de la banda «Naranja» abrieron con acierto.

    Pregunta. El año pasado publicasteis «Vacío Cuántico», ¿cómo lo definiríais?

    Versos Rotos. «Vacío Cuántico» ha sido un gran salto en nuestra carrera, ya que lo grabamos con José Caballero, que es un productor de renombre. Además, justo este año, tras grabar el EP, le han dado el Premio al Mejor Productor Independiente. Y lo cierto es que ha sido un lujo trabajar con él, porque es un profesional que ya sabe cómo funcionan las cosas en este ámbito, lo que además te motiva a seguir en este mundo.

    IMG_2236P. Precisamente, la siguiente pregunta era que cómo fue la experiencia de grabar junto a José Caballero en los Estudios Neo.

    VR. José, además de ser un gran profesional, es una gran persona. Es un hombre muy llano y sencillo, lo que nos ha ayudado mucho. Y la manera que tiene de trabajar es muy metódica e intensa.

    P. ¿Qué significa el tema «Energías» para vosotros?

    VR. «Energías» engloba en un solo tema, el ideal y la historia de «Versos Rotos». Es lo que sentimos, lo que necesitamos. Nosotros seguimos peleando por nuestro sueño. Y es que «Energías» es precisamente eso: la lucha constante por los sueños. Así lo hemos querido reflejar en el videoclip, mediante la historia del protagonista, interpretado por Raúl D’Alessandro, quien pelea día a día por ayudar a su madre enferma. Poco a poco, gracias al esfuerzo, su vida va mejorando. Es una metáfora de nuestra propia vida. En nuestro caso, nuestra lucha es en el mundo de la música, que es muy duro.

    IMG_2233P. ¿Cómo fue la experiencia de grabar el videoclip y trabajar junto al cineasta David Valero y al boxeador Raúl D’Alessandro?

    VR. Fue una experiencia muy positiva y muy bonita, porque no habíamos grabado nunca un videoclip de la forma en la que hemos hecho este. El videoclip anterior se hizo realizando varias tomas mientras nosotros tocábamos en directo. Sin embargo, el vídeo de «Energías» exigía una tarea previa de pre-producción, que duró varios meses. Se grabó en octubre, pero en junio ya sabíamos cómo sería: teníamos los guiones con las respectivas escenas. A todo este trabajo no nos habíamos enfrentado nunca, pero la verdad es que David Valero lo hizo todo muy fácil. Nosotros éramos cuatro niños disfrutando de tres días de grabación.

    Y en cuanto a Raúl, hizo un enorme trabajo. Sin ser actor, ya que él se dedica al boxeo, hizo un «papelón», con expresiones que realmente reflejaban el dolor de ver a su madre mal y tener que ayudarla.

    Fue un lujo trabajar con todo el equipo. Desde David y Raúl, hasta Miguel con el tema de la fotografía y Sandra con el atrezzo, pasando también por las chicas de maquillaje. Todos se portaron de maravilla y hubo un buen rollo increíble.

    IMG_2227P. El hecho de que San Vicente del Raspeig también se volcara con el proyecto, supondría un subidón…

    VR. La verdad es que sí. Hubo mucha gente que se prestó como figurante. Y a nivel de comercios, también se volcaron muchísimo. Ninguno nos cerró las puertas, más bien al contrario: todo el mundo fue muy servicial, querían que hiciéramos este trabajo y nos apoyaron mucho. Fueron tres días intensos, de no sé cuántas horas de trabajo, pero muy bonitas. ¡Y la verdad es que ya tenemos ganas de que David piense en el siguiente videoclip! [Risas].

    P. ¿Qué ha supuesto para vosotros actuar en Madrid, en Costello Club?

    VR. Es la primera vez que actuábamos nosotros por nuestra cuenta, sin ser teloneros de ninguna otra banda, aunque sí que compartimos escenario con «Naranja». Nosotros organizamos el concierto y vinimos a jugárnosla [risas]. Era motivador porque era la primera vez que veníamos, sin saber realmente qué pasaría. Además, Costello Club era una sala en la que teníamos que tocar sí o sí. Lo teníamos claro desde que nació la banda o al menos desde que cambió de rumbo el proyecto. Y en casi nuestro décimo aniversario, venir a Madrid era obligatorio. Además era un reto para nosotros, porque estamos acostumbrados a hacer bolos en Alicante y allí más o menos, podemos saber cómo pueden funcionar, pero en Madrid no.

    P. Casi 10 años como banda. ¿Tenéis pensada alguna manera de celebrarlo?

    VR. Precisamente, en la furgoneta lo estuvimos discutiendo. La idea es hacer algo, pero el qué y el cómo todavía no se saben [risas]. Hay que hacer algo porque es obligatorio. En el quinto aniversario lo hicimos y en el décimo también. Hay que celebrarlo porque parece que si no se hace, no pasan las cosas.


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