Descubrirla en el Benidorm Fest fue uno de los mayores regalos que nos pudo hacer sin saberlo, pero es que seguir la estela que ha dejado Mel Ömana lo está siendo aún más. Porque tiene talento a rabiar y un magnetismo que atrapa a cualquiera que se atreva a escucharla. ¿La última prueba de ello? Su nuevo tema «ESTE ES MI AÑO», que se alza como una auténtica declaración de intenciones, como una de las mayores manifestaciones hecha realidad. Un tema que estará incluido en su primer trabajo discográfico «GLOWPICAL». La mejor representación gráfica y musical de quién es la artista en este momento vital que está atravesando.
Un nuevo universo sonoro en el que la música, la identidad y la emoción se encuentran y confluyen. Un punto de partida inicial en el que miras todo lo que has pasado, reconoces las veces que te caiste y decides que ya no vas a vivir esperando a que las cosas cambien: vas a salir a buscarlas. Y es así, a ritmo de pop latino y afropop tropical, como nos ha cautivado Mel, demostrando que la experimentación y el mestizaje forman parte de su ADN personal y musical. Un imaginario
marcado por el brillo sobre la piel, la luz cálida, los colores vivos, el maximalismo y una actitud de diva isleña. Una actitud que se contagia y se expande, que se convierte en toda una manera de vivir, pero también de sentir. Contra todo pronóstico, esta nueva fase de la artista es sinónimo de brillo, de herida, de deseo, de contradicción, de picardía, de color y de liberación.
Hace algunos días, tuvimos el enorme placer de charlar largo y tendido con ella. Una charla que nos llenó el alma y que hizo que saliéramos todavía más enamoradas de ella. ¿Quieres saber todo lo que nos contó? ¡Quédate hasta el final de la entrevista!