Hay despedidas que saben demasiado amargas, hay despedidas para las que no estamos preparadas, pase el tiempo que pase y tarden el tiempo que tarden. En medio de todo este momento repleto de emociones, La Fúmiga se prepara para regalarnos su último y gran abrazo («L’últim abraç») sobre los escenarios. Un abrazo infinito que aterriza el próximo jueves 11 de junio en la mítica Sala La Riviera de Madrid, en mitad del ciclo musical Sound Isidro. Un último gran asalto, para el que todavía quedan entradas en Dice.fm.
Sin duda alguna, será una de las situaciones más complicadas que viviremos, ya que decir adiós a una de las bandas que ha formado parte de nuestra vida, es duro. Nadie como ellos para llevar «la gent de la Mediterrània» por todos los lugares del mundo, demostrando que la cultura, el arte y la lengua no tienen barreras. Porque sí, cada rincón de Madrid volverá a vibrar al ritmo de sus canciones. Lo hará por última vez y con toda la energía que se merecen. Lo hará al ritmo de himnos que nos han marcado a toda una generación, como «Cançó que mai s’acaba», «Espremedors», «Ja no fa mal», «Cap 2: Havia de passar», «Cançons d’amor», «Llavors», «Finals» o «Mediterrània», entre muchísimas otras. Por no hablar de sus recientes «Gràcies per tant» y «La gent de la Mediterrània».
Por supuesto, no será la única fecha con la que sorprenderán, ya que queda mucho 2026 por delante. Tras su emocionante aterrizaje en Madrid, continuarán por multitud de escenarios de Cataluña y País Valencià. Aunque lo que está claro es que, una vez pasado este año, todo lo que quedará es vacío y canciones, muchas canciones. Porque el recuerdo permanecerá vívido en nuestra mente por y para siempre. Es lo único que jamás nos podrán arrebatar.
Hi ha concerts que se senten com a llar, com una abraçada eterna. Hi ha concerts agredolços, replets de grans moments, però també de màgics comiats. Sensacions contradictòries, però molt necessàries. Això és el que vam sentir quan vam veure a La Fúmiga en el seu últim concert a Alacant. Era divendres 27 de març i El Muelle Live de la ciutat tremolava i vibrava a parts iguals. Tots sabíem que el gran moment s’acostava i que els d’Alzira no viatjarien sols en aquest assalt definitiu. I no sols perquè nosaltres hi érem allà, també perquè es van saber envoltar de dos artistes valencians de bandera.
D’una banda, el pegolí Quinto va assaltar l’escenari del port amb una força imparable i una proposta musical que ens va deixar al·lucinades. Per la seua força, pel seu talent i per aquesta manera tan particular d’entendre el món. Amb una joventut que espanta, però amb unes ganes boges de menjar-se a tothom que es pose pel mig, l’artista va arribar disposat a presentar les cançons del seu àlbum debut «DCDV». Amb un estil que barreja sons urbans i pop, el jove s’està fent un espai més que merescut a l’escena musical valenciana. Però en directe traspassa tota mena de fronteres, sent capaç d’atrapar-nos des de la primera cançó.
D’altra banda, hem de parlar inevitablement de Sandra Monfort. Una artista dels peus al cap. Magnètica i performativa. Real i única. Sublime. Qualsevol classe d’adjectiu es faria curt al costat de les seues cançons i del seu concert. Cap com ella per atrapar-nos de principi a fi, cap com ella per fer que la mirem sense poder alçar la vista d’ella. Una essència molt especial que no es treballa, perquè es neix amb ella. Com no caure en el seu encant i no cantar a ple pulmó els hits que formen part del seu àlbum més recent «La mona» (2023)? Tot i que el colofó final va ser tancar el seu directe amb el seu tema més recent «Manifassera», que va gravar amb FERRXN.
Però sense cap mena de dubte, el moment més esperat va ser el de La Fúmiga. Com no havia de ser-ho si durant aquest 2026 s’estan acomiadant dels escenaris? Com no acompanyar-los en aquest últim abraç, sabent que són un dels grups de la nostra vida? Des de la primera vegada que vam sentir «Cançó que mai s’acaba» fins al seu darrer treball discogràfic «Tot està per fer». Sense oblidar-nos d’aquests temes amb els quals van començar a dir adeu, «Gràcies per tant» i «La gent de la Mediterrània». Aquest espectacle a Alacant el vam viure tota l’estona amb la llagrimeta als ulls, agraïdes per tot el que ens ha donat durant aquests anys i sabent que la seua música serà eterna. De fet, aquest va ser un discurs que es van encarregar de transmetre durant l’hora i mitja que va durar el seu viatge. Un viatge en el qual no va faltar res: emotivitat, ganes de ballar i cantar, i tots els temes que ja formen part del nostre imaginari sonor. I això va ser molt difícil, sabent que jugaven amb el temps en contra. Però no hi ha res que no solucione un bon medley. Un 10 sobre 10, un lloc al qual tornar sempre que vulguem ser feliços.
De festivales va la cosa y podemos presumir de haber ido a unos cuantos este verano. Así que sí, ya os podéis imaginar que hoy toca hablar del Festival Mediterránea, que se celebró los pasados jueves 17 – celebrándose la fiesta de bienvenida -, viernes 18 y sábado 19 de agosto en la ciudad valenciana de Gandía. Una cita que se convertirá en obligatoria a partir de ahora, por el cuidado, el mimo y el buen trato hacia los asistentes y hacia la música. Lejos de ser un macrofestival masificado y abarrotado, nosotros lo vivimos como un auténtico encuentro de diez, que no logramos sacarnos de la cabeza ni un sólo segundo.
En nuestro caso, lo dimos todo la segunda jornada del festival Allí llegamos el viernes 18 de agosto, con todas las ganas del mundo. Día grande donde los haya, la primera banda de la que pudimos disfrutar – aún con todo el calor del mundo – fue de los sevillanos Derby Motoreta’s Burrito Kachimba. Con ese sabor tan a sur y con un estilo incontestable, los andaluces sirvieron un buen espectáculo a todos los allí presentes. No esperábamos menos de una de las voces más representativas del rock andaluz actual. En este sentido, imprescindible escuchar sus dos álbumes más recientes, «Hilo negro» y la banda sonora de «Las leyes de la frontera», ambos de 2021. La mejor manera de empezar esta jornada musical, con un grupo capaz de bajarse al barro y de darlo todo junto a su público, no sólo desde el escenario.
Con la clara intención de seguir con esta onda tan buenrollera, el siguiente en pasar por nuestro foco fue Carlos Sadness. Imprescindible en cualquier cita musical. ¿Quién nos quiere viajar y soñar al ritmo de las canciones del catalán? Conciertazo en toda regla disfrutando y cantando a pleno pulmón himnos como «Perreo Bonito», «Física Moderna», «Ojitos Lindos», «Te quiero un poco», «Isla Morenita» o «Qué electricidad», entre muchos otros títulos. No se nos ocurre una mejor manera de ver atardecer en Gandía que con él sonando de fondo. Bastaba ver las caras del público para comprobar que ellos pensaban exactamente lo mismo.
Ya bien entrados en calor, llegaba el momento del plato fuerte de la noche con los grandes de Vetusta Morla en el escenario del Festival Mediterránea. Amor profundo a los madrileños que han girado este verano por multitud de festivales. Contestatarios y poetas a partes iguales, no podemos evitar caer rendidos ante sus canciones, llenas de verdad, de realidad y de crítica (grande Guille Galván en la composición). Es lo que necesitamos en un mundo que, a veces, parece tan dormido. Si a eso le sumas el maravilloso espectáculo que llevan los de Tres Cantos, tenemos un match ideal. «Copenhague», «Valiente», «La Virgen de la Humanidad», «Los días raros», «Finisterre», «Maldita dulzura» o «23 de junio» son algunos de los grandes imprescindibles para nosotros.
Aunque para ídolos y gran representantes de lo que es la música electrónica estatal a día de hoy, tenemos a La Casa Azul. Ellos eran nuestros verdaderos representantes de Eurovisión en 2008 y no admitimos discusión con eso, las cosas como son. Quizás no terminaran actuando en Belgrado, pero sí que estuvieron el pasado fin de semana en Gandía. Y otra cosa no, pero Guille Milkyway y los suyos sirvieron un buen espectáculo, repleto de luces, toques futuristas y grandes himnos. Si no, venid a decirnos lo contrario. ¿Quién no ha cantado alguna vez en su vida canciones como «La revolución sexual», «Podría ser peor», «El momento», «Nunca nadie pudo volar» o «Cartas amarillas»? Pues eso, imprescindibles, vayamos donde vayamos. Siempre necesarios.
Ahora sí, ¿qué mejor final de fiesta que alguien de la terreta? Es que si no lo decimos, reventamos: La Fúmiga és una de les millors bandes que tenim al País Valencià. Això és aixina! Sólo ellos son capaces de levantar a todo un estadio con canciones como «Havia de passar», «Ja no fa mal», «Finals», «Principis», «Espremedors», «Comèdia Dramàtica», «Primera Conjugació», «Fotosíntesi» o «Mediterrània» (en el Festival Mediterránea, un must en toda regla, sí señora). Obviamente, que no falte una banda de diez. Aunque eso suponga ser ciento y la madre sobre el escenario, ¡pero ojo ahí con todos esos musicazos! Simplement, els millors.
Si de algo es verdaderamente capaz la música es de cruzar fronteras y de acercar corazones. La música es el único elemento que no entiende de estilos o de idiomas. Sencillamente, se siente o no se siente. Que se lo digan si no a La Fúmiga, que el pasado sábado 12 de febrero arrasaron en la Sala Mon Live. Madrid comenzaba a realizar su respectiva «Fotosíntesi», reviviendo con todas y cada una de las canciones de la banda valenciana. Ellos, pletóricos, lo dieron absolutamente todo: cantaron, bailaron, se mezclaron entre el público, alzaron la voz y llevaron al País Valencià a lo más alto, incluso estando a 400 kilómetros de distancia. Es el efecto fúmiga.
Es una capacidad innata a ellos, el convertir en magia todo lo que tocan. ¿El resultado? Fácil. Una sensación generalizada de que el concierto fue uno de los mejores de nuestras vidas. Energía fluyendo por diquier, voces que se quedaron en la sala, con todas y cada una de las canciones que allí sonaron. Desde «Mediterrània» – haciendo gram honor a la terreta en la que nos hemos criado -, hasta «Ja no fa mal» – donde se echó mucho de menos a Samantha, artista con la que colaboran en este tema -, pasando por otros grandes himnos como «Comèdia dramàtica», «Her», «L’orquestra del Titànic», «La ferida» o «Havia de passar», entre muchísimas otras. Y, por supuesto, que no falte el gran homenaje a esos seres maravillosos que nos dieron la vida: «Mami».
Magia en estado puro y mil ganas de transportarnos a casa, sin ni siquiera salir de la sala. Magia en estado puro que quisimos retratar y que no nos quisimos perder bajo ningún concepto. Magia en estado puro que vivimos bajo el foco de nuestro compañero Makeda. ¿Te apetece venir de viaje con nosotros? Así fue como lo vivimos.
Hay conciertos que, desde el inicio, desde incluso antes de que empiecen, se plantean especiales. Los directos de La Fúmiga son el claro ejemplo de ello. Y es que los valencianos tienen un talento innato: por su música, pero sobre todo, por esa particular manera que tienen de respirar cada nota y de ver la vida. Verlos en directo siempre es sinónimo de fiesta: la fórmula perfecta para salir de la rutina y olvidarte, por un momento, de quién eres, dónde estás y qué es lo que te preocupaba cuando te despertaste. De ahí que el pasado viernes 31 de enero fuera un día tan especial. En medio de la gira de presentación de su nuevo álbum – su debut -, «Espremedors», los de Alzira tenían una parada más que obligatoria en la Sala Apolo de Barcelona. Y para allá que fuimos.
Aunque la gente se hizo de rogar, poco a poco, comenzó a llegar a la sala, a la espera de que los valencianos saltaran al escenario e inundaran todo el espacio con su magia. Y puntuales fueron: eran apenas las 21.30 horas cuando, luces apagadas, La Fúmiga salieron para arrancar con «Primera Conjugació», con la que comenzamos a arder. Un primer tema al que siguieron todos los de este trabajo: desde «La Ferida» hasta «Karrasketón», pasando por «Monstres i Gegants», «Espremedors», la mainstream y modernilla «Equilibrios Infinitos» o la incendiaria «El Preparat». Todo ello, sin olvidarnos de los dos grandes himnos de la banda: «Mediterrània» y «Cançó que Mai S’Acaba». Sin duda, la combustión estaba más que asegurada. Así y todo, el espáctulo no terminó, ni de lejos, con los temas que forman parte de este debut. Y es que los de Alzira tenían varios ases bajo la manga: como su espectacular y divertido remix entre «La Flama» y «Pobre Diabla». O ese particular homenaje a las grandes figuras de la música en valencià: Obrint Pas, Aspencat, La Gossa Sorda y Orxata Sound System. Homenaje que todos cantamos a pleno pulmón, como bien era de esperar. Igual que el culto que los valencianos hicieron a los maestros, rescatando y dando su particular carácter a «La Mestra», canción de ZOO.
Poco más de una hora duró el concierto, que se pasó como un verdadero suspiro. Lo cierto es que podríamos haber permanecido mucho más tiempo en ese bucle infinito de música y fiesta. Pero como todo, lo bueno acaba demasiado rápido y nosotros nos quedamos con ganas de más. Así y todo, queremos pensar que nuestro destino está más ligado de lo que ansiamos al de La Fúmiga: así que estamos más que seguros que nuestros caminos se volverán a cruzar muy pronto.
Són el símbol perfecte de bona música, festa i ganes de passar-ho bé. Directament des del cor d’Alzira, arriben aquest divendres La Fúmiga. I ho fan amb la completa i veritable intenció de posar del revés tota la Sala Apolo. Sí, com ho escolteu: aquest divendres 31 de gener aBarcelona. Us aneu a perdre una de les grans cites musicals d’aquest inici d’any?
La Fúmiga, qui són i d’on vénen
La veritat és que els vam conéixer fa molts pocs mesos i gràcies a una de les seues cançons que ja s’han convertit en himne: «Cançó que mai s’acaba», i des d’eixe mateix moment, hem volgut veure’ls siga com siga. I vaja que si ho vam fer: la Sala Stroika de Manresa es va convertir el passat mes d’octubre en l’escenari perfecte per gaudir d’un espectacle en tota regla, en el qual no vam deixar de cantar i de ballar.
Des d’aquell moment ja han passat uns mesos i els de Alzira no han deixat de sorprendre’ns: i és que el passat mes de novembre ens van presentar el seu darrer àlbum, el seu debut, «Espremedors». Un treball ple d’energia i que, a més, recull tots els grans èxits que hem cantat fins quedar-nos sense veu. No podia ser d’una altra manera: el seu primer àlbum havia de reflectir qui són i d’on vénen. Havia de reflectir eixes ganes infinites de festa, de sol, de terreta. Un àlbum en el que apreciem 10 perletes de lo més especials. 10 perletes en les quals han col·laborat nombrosos artistes als que també admirem, com poden ser Suu («Primera Conjugació), JazzWoman i Pupil·les («El Preparat» i aquests últims també a «Karrasketón – La Nit És Nostra»), El Diluvi i VaDeBó («Mediterrània») o ZOO («La Ferida»).
Ja s’apropa el moment d’acomiadar-se de la presentació de l’àlbum «Espremedors», encara que porten centeners de concerts a les seues esquenes. Concerts en els que han enamorat a tothom: l’últim cop a Madrid, el passat 11 de gener, juntament amb El Diluvi. Li’ls queda un nou assalt: Barcelona aquest 31 de gener, ciutat repleta de màgia on presentaran les cançons d’aquest disc. Aconseguiu ja les vostres entrades en Notikumi!
Son el símbolo perfecto de buena música, fiesta y ganas de pasarlo bien. Desde el corazón de Alzira, llegan este viernes La Fúmiga. Y lo hacen con la completa y verdadera intención de poner del revés toda la Sala Apolo. Sí, como lo escucháis: este viernes 31 de enero en Barcelona. ¿Os vais a perder una de las grandes citas musicales de este inicio de año?
La Fúmiga, quiénes son y de dónde vienen
La verdad es que los conocimos hace apenas unos meses y gracias a una de sus canciones, ya convertida en himno: «Cançó que mai s’acaba», y desde ese mismo momento, hemos querido verlos pasara lo que pasara. Y vaya si lo hicimos: la Sala Stroika de Manresa se convirtió el pasado mes de octubre en el escenario perfecto para disfrutar de un espectáculo en toda regla, en el que no dejamos de cantar y de bailar.
Desde aquel momento ya han pasado unos cuantos meses y los de Alzira no han dejado de sorprendernos: y es que el pasado mes de noviembre, presentaron su último trabajo, su debut, «Espremedors». Un trabajo lleno de energía y que, además, recoge todos los grandes éxitos que cantado hasta quedarnos sin voz. No podía ser de otra manera: su primer álbum tenía que reflejar quiénes son y de dónde vienen. Tenía que reflejar esas ganas infinitas de fiesta, de sol, de terreta. Un álbum en el que apreciamos 10 perlas de lo más especiales. 10 perlas en las que han colaborado numerosos artistas a los que también admiramos, como pueden ser Suu («Primera Conjugació), JazzWoman y Pupil·les («El Preparat» y estos últimos también en «Karrasketón – La Nit És Nostra»), El Diluvi y VaDeBó («Mediterrània») o ZOO («La Ferida»).
Así y todo, ya se acerca el momento de despedirse de la presentación del álbum «Espremedors», aunque llevan centenares de conciertos a sus espaldas. Conciertos en los cuales han enamorado a todo el mundo: en Madrid fue el pasado 11 de enero, junto a El Diluvi. Sin embargo, aún les queda un nuevo asalto: Barcelona este viernes 31 de enero, ciudad repleta de magia donde presentarán las canciones de este «Espremedors». ¡No os lo perdáis y conseguid ya vuestras entradas en Notikumi!
Sueca se convierte un año más en la sede del festival del rock de referencia de toda la comarca de la Ribera. Una ciudad que ya se prepara para la explosión musical que se vivirá en apenas unas semanas. Rock, hip hop, rap, fusión y, sobre todo, mucha reivindicación cantada por mujeres. Y es que el cartel del Espiga Rock es sinónimo de lucha feminista: de ahí que la paridad sea una realidad en esta sexta edición.
La cita será el próximo 31 de agosto, fecha perfecta para despedirse del mes y para recibir, entre otras bandas, a Desakato, en el único concierto que ofrecerán los asturianos en tierras valencianas. Momento en el que presentarán su nuevo EP, «Antártida».
Las barcelonesas Tribade, igualmente aprovecharán el festival para presentar las canciones de su recién estrenado debut, «Las Desheredadas». Un trabajo que vio la luz el pasado mes de marzo y que las ha hecho viajar por EEUU, México e incluso Alemania. Esas raíces rap, flamenco, soul, afrotrap y reggaeton es lo que las hace tan especiales. Eso y su ímpetu por dar voz a causas como el feminismo y la lucha contra la precariedad, el patriarcado y las reivindicaciones LGTBI+.
Un cartel al que, por supuesto, también se han sumado los tarraconenses Roba Estesa, que llegan con su último trabajo «El Desglaç». Un disco con el que demuestran que la música puede ser una potente herramienta de transformación social. Y es que ellas son sinónimo de lucha, la lucha de la mujer.
Un Espiga Rock no puede pasar sin tener presencia valenciana. De ahí que destaque especialmente Mafalda, que regresa con su «reggaecore»: una cuenta pendiente que se mantiene desde 2017, edición que se suspendió por cuestiones climatológicas. Y para los amantes del hip hop, también podrán disfrutar del eléctrico y magnético directo de Frida, grupo de rap que hará sonar bien fuerte las canciones de su último disco «Gegants», lanzado en 2018.
Y, por supuesto, no pueden falta los alzireños La Fúmiga, quienes se han alzado, sin duda, como uno de los grupos revelación del año. Así lo demostraron en el «Rock Per La Infància», donde triunfaron con su enérgico directo, en el que tienen cabida múltiples estilos como el mestizaje, el rock o los ritmos latinos.
Después del éxito de venta de las primeras 200 entradas, que volaron en menos de 48 horas, las entradas siguen disponibles para su compra en la web Notikumi, a un precio de anticipada de 8 euros. ¡Rápido antes de que se agoten! Y mucha atención a los horarios, que se publicarán en breves.