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  • 2019 o el año de los directos para Verdadera Locura

    2019 o el año de los directos para Verdadera Locura

    Todavía recuperándonos de un 2019 de lo más intenso, no podemos evitar echar la vista atrás y ver todo lo que hemos conseguido durante el año. Entrevistas, multitud de discos, de nuevos artistas y, por supuesto, conciertos. No podíamos iniciar el año sin recordar nuestro top 10 de conciertos del año. Conciertos en los que hemos visto a bandas que nos encantan y a muchas otras que hemos podido descubrir. ¿Coincidís con nosotras?, ¿cuál ha sido vuestro top de directos del año?

    Tu Otra Bonita | 13.01.2019 (Teatro Circo Price)

    La mejor manera que tuvimos de arrancar el año fue ir al concierto de Tu Otra Bonita, enmarcado dentro del Inverfest. El Teatro Circo Price fue testigo de este directo de lo más especial en el que cantamos, bailamos, temblamos, reímos. Un momento apoteósico en el que «¿Verdad o Atrevimiento?» ahondó aún más en nuestras vidas, tocándonos el alma. Era la primera vez que los veíamos en un escenario tan grande y tan bien acompañados. Y fue verdaderamente épico.

    Feli & The LemonShakers | 23.01.2019 (Sala Costello)

    Uno de los grandes descubrimientos en directo fue el de Feli & The LemonShakers, quienes estaban inmersos en la presentación de su EP «HighLife». ¿Cómo hacer del invierno, verano? Con el tropical indie y los estivales ritmos de la banda de Feli, rápidamente la Costello se vino arriba y se incendió. Fue como una especie de viaje a través del tiempo, en el cual la magia no dejó de fluir. Un viaje que repetiríamos una y otra vez.

    Naponia | 25.01.2019 (Sala Maravillas)

    Aunque para estima la que le tenemos a los chicos de Naponia: volver a verlos el pasado mes de febrero en la Sala Maravillas de Madrid, fue un verdadero regalo. Y más después de que viera la luz su último trabajo «De Miedo y Fantasmas». Un concierto en el que lo pasamos como niños pequeños y en el que no faltó un buen derroche de energía y de actitud.

    Canard | 01.02.2019 (Sala Nazca)

    Los descubrimos en el Sonorama de 2017 y ya desde el primer momento, nos enamoraron. Y es que son la mezcla perfecta entre actitud y talento. Pero por cosas de la vida, no habíamos podido verlos de nuevo: hacerlo una vez más, el pasado febrero en la Sala Nazca fue una bendición y una fiesta. Una fiesta llamada «Mañana es Tarde».

    Denea | 02.02.2019 (Sala Juglar)

    Las despedidas siempre son amargas y más cuando despides un disco que te ha dado tanto. Es el caso del «8 Rojo» de Denea, que el pasado mes de febrero llegaba a su fin en la Sala Juglar. Denea. Siempre serán especiales. Ellos, que llegaron a nuestras vidas precisamente gracias al «8 Rojo» y que ya se han convertido en familia. Así que verlos en directo siempre es un acierto seguro.

    Carlos Sadness | 23.02.2019 (WizInk Center)

    Aunque para viaje mágico el que hicimos con Carlos Sadness desde el WizInk Center hasta la mismísima «Isla Morenita». Una sala de lo más repleta en la que todo el mundo vibró al son de las canciones del artista barcelonés. Y es que ese «flow» y ese buen rollo que solo tiene Sadness, llegó a todos y cada uno de los rincones del Palacio de los Deportes.

    Una Vez Medianoche | 07.03.2019 (Café La Palma)

    Hay bandas con`una sensibilidad y un talento infinitos. Bandas desconocidas que se merecen que las conozcan, que les abran puertas. No solo por su música, también por las personas que se esconden detrás. Las mismas que, una vez subidas al escenario, se transforman. Una Vez Medianoche es una de esas bandas y así lo demostraron el pasado mes de marzo en la pequeña pero acogedora La Palma. Y llegaron allí para presentar su debut, «Amanecer».

    Exceso | 23.05.2019 (Sala Apolo)

    Tras siete años sin nuevo trabajo, Exceso estaban de vuelta con su ambicioso nuevo trabajo, «Rimas y Rock». Corría el mes de mayo y con él, uno de los directos más potentes que hemos podido ver. Una Sala Apolo a rebosar de gente, tembló, ardió. Y no pudimos ser más felices. Cantamos hasta quedarnos sin voz y saltamos hasta terminar exhaustos. No fue para menos: Exceso dejó el listón demasiado alto. Y es que, sin duda alguna, hay conciertos por los que merece la pena esperar.

    ZOO | 01.11.2019 (Sant Jordi Club)

    Tras cinco años intensos y sin parar de rodar, ZOO se han estado preparando durante todo este año para despedirse temporalmente de los escenarios. Un fin de ciclo que comenzará de nuevo en 2021, con un nuevo disco debajo del brazo. Un Sant Jordi Club con más de mil almas cantando, el círculo se estrechaba aún más con todas las canciones que nos han marcado desde hace años y con centenares de amigos con los que colaborar.

    Auxili | 13.12.2019 (Sala Apolo)

    Es una de las bandas más potentes dentro del panorama musical valenciano. Y es que son una auténtica bandaza. Auxili han sido otros que se han despedido de los escenarios hasta 2021. Con un espectáculo de 10 y una Sala Apolo repletísima, los de Ontinyent lo dieron todo. Música y magia fluyeron en una misma sintonía. Además, fue la primera vez que pudimos verlos en directo y, lo cierto, es que fueron un descubrimiento total.

  • La noche en la que temblamos con Exceso en la Sala Apolo

    La noche en la que temblamos con Exceso en la Sala Apolo

    Hay conciertos por los que merece la pena esperar. Hay veces que los años no pasan en vano. Dos, cuatro o incluso siete años. Siete años en los que hemos esperado a que Exceso publicara su nuevo trabajo: y al fin ya está aquí. Es el momento de «Rimas y Rock» y, sobre todo, es el momento de presentarlo en directo. De ahí que el 23 de mayo fuera una fecha bien marcada en el calendario: y es que era el día que la banda de Arenys de Munt presentaba su reciente trabajo en la mítica Sala Apolo de Barcelona.

    Con el tiempo justo y temblando por no ver el concierto ya empezado, llegamos corriendo. Pero por azar o por destino, no fue así. La sala cada vez se llenaba más y en el preciso momento en el que las luces se fueron apagando y la banda comenzó a salir al escenario, ya lo supimos. Ferrán era el último en aparecer, con los primeros acordes de «Que sonrías para mí». Entonces todo explosionó y, «Otra canción desesperada» llegó. No lo sabíamos en ese momento, porque ya desde el principio nos estábamos encargando de darlo todo. Euforia y mucho rock, la combinación perfecta, porque así todo «Saldrá mejor». Y es que «Como el veneno», las canciones se nos estaban metiendo dentro.

    Esas ganas y esa euforia llegaban de manera bidireccional. Se notaba que Exceso también tenían ganas infinitas de estar allí y darlo todo, de echar los restos. Fue como un «Un soplo más» de aire el verlos así, porque eso nos dio alas a nosotros, el público. Alas para salir «Corriendo entre las balas» y llegar al preciso momento, para cantar al unísono canciones como «No me basta», «Fronteras de agua» o «Último alimento del recuerdo». En estas cosas se basa la verdadera «Pureza» de los conciertos. Un cúmulo de emociones que salen a relucir como las mismas «Lluvias de abril».

    Aunque para emociones, las que vivimos cuando El Niño de la Hipoteca salió sobre el escenario, para cantar junto a Ferrán. Una relación y una amistad que se ha ido forjando con los años y de la que pudimos ser mínimamente testigos el pasado 23 de mayo en Barcelona.

    «Vuelve ya» llegó inmediatamente, así sin más, «Mientras el mundo viene y va». Uno de los puntos álgidos del concierto, porque las canciones antiguas combinaban a la perfección con las del nuevo trabajo, con las de «Rimas y Rock». Sí, fue la combinación perfecta de «Cenizas y aciertos», lo que dio pie directamente a los «Delirios» generales del público. Y es que nos encontrábamos «Cara a cara» con los artistas.

    No lo sabíamos pero intuíamos que quedaba poco y que estaba llegando a su fin. Al grito de «otra» y ensimismados en multitud de «pogos», volvieron a aparecer en un arranque de emoción. Quedaban pocas y la primera en llegar fue «Rojo arte», la canción perfecta para hacer aparecer por arte de magia, «Versos desterrados». Pero quedaba una que todavía no habíamos podido tocar: no podía ser de otra forma, porque entre «Niebla y Hollín», Exceso se despedían del escenario de la Apolo. Y de todos nosotros. Eso sí, dejando la puerta abierta para poder vernos de nuevo. Pronto.

  • «Rimas y Rock» de Exceso o la demostración de que el rock está vivo

    «Rimas y Rock» de Exceso o la demostración de que el rock está vivo

    Su disco probablemente fuera uno de los más esperados. No era para menos, había muchas ganas de Exceso. Y es que aquel «Cenizas y Aciertos» nos dejó con la miel en los labios. Pero, al fin, ya está aquí «Rimas y Rock», justo en el momento en el que te das cuenta de que sí, de que cualquier espera ha merecido la pena. Mucho rock, muchas rimas y mucho Exceso en pura esencia. Esencia que dejará su huella este mismo jueves 23 en la Sala Apolo [2] y que, justo una semana después (30 de mayo), asolará Madrid.

    La semana pasada, pudimos hablar durante un buen rato con Ferrán Exceso (voz) y Miguel Pino (guitarra y producción). Y esto es lo que nos contaron sobre «Rimas y Rock».

    ¿Cómo surge el concepto de «Rimas y Rock»?

    Ferrán. Pues empezamos grabando los temas que teníamos en eléctrico. Había casi más de la mitad. Pero un día, llegó Miguel y nos dijo: «¿y si hacemos estas mismas canciones en acústico y las metemos en el mismo disco?». Y pensamos: «igual es una mala idea, pero como todas las malas ideas, nos la quedamos…y al final fue una buena idea» [risas].

    Miguel. Yo te voy a contar la historia verdadera. Tenemos un amigo en común, que además ha escrito la letra de una canción, Daniel Weah. Un chaval muy amigo nuestro y muy amante del rock. Pues un día pasó por el estudio y le pusimos algún tema. Pero una noche, tomando unas cervezas, me pareció como que insinuaba como que el disco era un poco duro. Y a raíz de ahí llegó todo, porque quizás sí, tuviera algo de razón. Lo difícil de las canciones es hacerlas, pero una vez las tienes, pasarlas por ejemplo, a acústico, no es complicado. Así que tomamos la decisión de hacerlas también en acústico, porque a mucha gente le podría parecer que el disco era duro, también por nuestras influencias: últimamente escuchamos mucho a Pantera (aunque también escuchamos jazz, flamenco y otros géneros, pero el rock es nuestro nexo en común). A todo eso, Ferrán también lleva muchos años haciendo acústicos y tocando las canciones de Exceso.

    Pero a mí me gusta que sea más duro y cañero que el último disco. También han pasado años desde entonces y en cierto modo, la evolución tiene que estar reflejada.

    Miguel. Sí, sí, sí. Tiene más carácter y es más cañero que lo anterior, pero no por nada. Uno no hace discos para hacerse rico, a la vista está…ya tenemos unos años como para saberlo. Al final, el punto es disfrutar de esa música y que a nosotros mismos nos guste lo que hacemos. Que al final, si a la gente también le gusta, es la hostia.

    ¿Cómo ha sido todo ese proceso creativo y cómo habéis vivido ese periodo semi de silencio? Porque al final, han pasado siete años desde el disco anterior.

    Ferrán. Claro, es que parece que el proyecto haya quedado guardado en un cajón, pero digamos que yo le quitaba el polvo regularmente, tocando en acústico por ahí. Miguel ha estado currando mucho con El Niño de la Hipoteca, con Hotel Cochambre y con muchos más grupos. Al final, hemos aprovechado el tiempo que nos quedaba. Básicamente, ha ido por ahí.

    Miguel. Sí, la verdad es que no te das cuenta, pero siete años son muchísimo.

    Ferrán. Realmente, son cinco. Porque salió «Canciones del Segundo Origen» en 2010 y estuvimos dos años girando con él. Y a partir de esos dos años fue cuando dijimos: «o sacamos disco o se frena un poco». Y al final, decidimos frenar, para ponernos todos en su sitio. Que no es como darte un tiempo con tu novia. Fue como un: «vivimos juntos, pero ahora cada uno se va a su casa, aunque seguimos siendo novios». Que seguíamos haciendo bolos de manera esporádico. De hecho, a raíz de uno de los Viña Rock, surgió «Versos Desterrados», porque vimos como la gente empezó a hacer pogos y a bailarse. Y quisimos reflejar eso. En definitiva, ese parón y esos pequeños bolos, han hecho que este disco nazca. Porque ni yo soy el mismo Ferrán de hace cinco o siete años, ni Miguel lo es. De hecho, en este tiempo también he conocido a Fran Mariscal y, ahora, ha hecho varios de los temas del disco. Al final de eso se trata: de contar todas las movidas que nos han pasado estos años y con la música que más nos gusta.

    También es arriesgado el estar tanto tiempo callado, tal cual está montada la industria. Que hay unos tiempos y que parece que si no sacas nada, dejas de estar, dejas de existir.

    Ferrán. Hablando con nuestra gente, dijimos que un año después de sacar «Cenizas y Aciertos», vería la luz el disco. Y, al final, hemos tardado dos. Así que lo único que podemos sentir es gratitud, porque gente que nos escuchaba, le ha importado una mierda que tardáramos un año, dos o tres. Ellos querían el disco de Exceso bien hecho y currado. Y nosotros también teníamos eso claro: este disco no iba a salir de cualquier manera y cuando tiene que salir.

    Miguel. Por otra parte, estando con Maldito Records, sí que se pactó que saldría en 2018. Pero al final, lo fuimos retrasando, porque le íbamos dando vueltas y el disco no estaba como queríamos. Y en ese sentido, Maldito – una de las pocas discográficas que sobrevive y que curran guay -, no metió ningún tipo de presión. Ahora están dando un apoyo brutal y se agradece mucho.

    Ferrán. Es una manera de romper un poco el mito de los tempos, una manera de decir: «te lo puedes tomar con calma». De hecho, me acaban de venir a la cabeza Oques Grasses, que llevaban muchísimo tiempo sin sacar disco. La industria, en teoría, no debería tener que soportar ese tipo de cosas.

    Un titular que defina «Rimas y Rock».

    Miguel. Pues mucho rock y muchas rimas [risas].

    Ferrán. Vamos a poner de moda el rock & roll. Es como nuestro propósito en el buen sentido. E incluimos a mucha gente en ese «vamos», no solo a Exceso. De hecho, tenemos mucha suerte de que los Marea hayan vuelto con nuevo trabajo. Ellos como que levantan la pelota y los demás, damos la patada.

    Miguel. Es muy buen síntoma que hayan sacado álbum después de tantos años y que sigan llenando aforos.

    Ferrán. Eso es síntoma de que el rock está vivo, aunque siga existiendo el fantasma de que el rock está muerto.

    Justo sobre eso quería preguntaros, porque lo de «el rock está muerto» es algo que he escuchado más de una vez.

    Ferrán. Pero es que no es así. De hecho, si quieres otro titular, te diría: «estamos aquí para demostrar que el rock no ha muerto». Tenemos unas edades y una trayectoria por delante, que demuestran que tenemos rock & roll para rato.

    Miguel. Y a nivel «majors», el rock & roll está más vivo que nunca. De hecho, Metallica llenaron hace unas semanas el Estadi Olímpic de Barcelona. Y en Madrid metieron 60.000 personas. Los Iron Maiden igual, han hecho gira y lo han reventado.

    Una canción del disco y por qué.

    Miguel. Hostia, eso es difícil.

    Ferrán. ¿A cuál de tus hijos quieres más? [risas]. Te iba a decir una, pero luego me he acordado de otra. Encima son canciones que yo no he escrito y no quiero afear ninguna. Tiene que ver mucho el material, con la intensidad. Vamos de macarras, pero somos unos intensitos. El disco tiene macarrismo, pero cada canción tiene su cosa y su cariñito puesto.

    Miguel. A mí como guitarrista, me puede gustar el riff de una canción o el solo de otra. Pero no, no podría quedarme con una sola canción: mejor el disco entero.

    «Cenizas y Aciertos» y «Que sonrías para mí» fueron los dos primeros adelantos. ¿Por qué estos temas?

    Miguel. «Cenizas y Aciertos» fue la manera de arrancar con el disco. Justo íbamos al Viña Rock y queríamos presentar un tema. Lo que al final no pasó, es que saliera el disco al año siguiente.

    Ferrán. Pero sí que nos dio la confianza para seguir con el resto de temas. A partir de ahí, empezamos a quedar bastante más, para seguir avanzando e ir chequeando ideas.

    Miguel. ¡Claro! Ya después, con el disco hecho, «Que sonrías para mí» nos pareció un tema muy cañero, con un estribillo también bastante diferente. A mí, particularmente, me pareció muy original. De hecho, a mucha gente le sorprendía ese tema. Por el riff, por la caña que tiene esa canción.

    Ferrán. Sí, para mí es diferente. Es como que tiene un sonido muy «Exceso New Age». Recuerda y tiene sabor a lo que hacíamos en el primer disco. Es como el tema de transición entre el anterior disco y este. También es cierto que cuando sacamos «Cenizas y Aciertos», hubo mucha gente que dijo que era muy duro, porque lo comparaban con lo anterior. Pero con «Que sonrías para mí» sí que hubiera sido más de transición. Si hubiéramos tenido todos los temas, éste probablemente habría sido el primer adelanto.

    Ahora que llega el momento de presentar el disco en directo, ¿cómo afrontáis la gira?

    Miguel. Bueno, de entrada tenemos muchas ganas de tocar. Estos días estamos en pleno ensayo, para que salga todo de la mejor manera posible.

    Ferrán. Conseguir que los temas de Exceso suenen como en el disco, para mí es casi más importante entrenar que ensayar.

    ¿Dónde está la frontera entre entrenar y ensayar?

    Ferrán. Cuando ensayas, le das importancia a la parte artística. Y cuando entrenas, se la das a la parte física. Ellos cuando terminan de tocar, siguen con los temas en la cabeza, pero han guardado la guitarra. Yo me sigo llevando la voz de fiesta [risas]. Llega un punto en el que tengo que cuidarme, entrenar la resistencia, el cansancio.

    ¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

    Miguel. Pues dedicarse a la música es una gran locura, directamente. En mi caso, esa. Y en el suyo, probablemente también.

    Ferrán. Bueno, yo constantemente estoy cometiendo locuras, por seguir viviendo como vivo: que es dedicándome a la música. Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por esto, porque soy feliz y me lo paso de puta madre.

  • Menos de un mes para «Rimas y Rock», lo nuevo de Exceso

    Menos de un mes para «Rimas y Rock», lo nuevo de Exceso

    Hay esperas demasiado largas, esperas que se convierten en años. Pero todo llega para quien sabe esperar. Aunque para ello tenga que esperar siete años, como nos ha pasado con Exceso. Los catalanes por fin tienen fecha de lanzamiento del que será su tercer álbum de estudio. Y es que el próximo 10 de mayo, vera la luz «Rimas y Rock», un doble CD en el que han plasmado las diez canciones en las que han estado trabajando durante tantos años.

    ¿Qué esconde este «Rimas y Rock»?

    Siete años en los que la banda ha acumulado experiencias y situaciones vividas, mezcladas con un nuevo sonido, que a pesar del tiempo,sigue manteniendo la esencia Exceso. Un disco que será especial, porque mostrará ese regreso al pasado, esa vista atrás, a lo que han sido y seguirán siendo. Un pasado que salta de un sonido más eléctrico en primer disco («Niebla y Hollín»); a un acústico mucho más íntimo y personal en el segundo («Canciones de Segundo Origen»). Eso sí, sin olvidar nunca que vivimos en el presente.

    En definitiva, en este «Rimas y Rock» habrá unas composiciones con nuevas tesituras, registros y un sonido más endurecido, sin dejar de tener esos riffs con los que el panorama del rock tanto disfruta.

    Como avance del que será este tercer disco, este «Rimas y Rock», Exceso ha lanzado su primer adelanto en forma de videoclip. Se trata de la canción de «Que sonrías para mí». Un estridente y enérgico videoclip, que muestra muy bien qué es lo que está por venir.

    Por lo demás, tan solo queda esperar a que llegue el 10 de mayo. Poco menos de un mes para escuchar al completo esta obra, para escuchar al completo «Rimas y Rock». Y justo después, llegará el momento de presentar el disco en directo. De ahí que hayan anunciado ya las primeras fechas. Por lo pronto, pasarán por Barcelona (23 de mayo en la Apolo 2) y justo siete días después, por Madrid (30 de mayo en El Sol).

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