Con ese humor que los caracteriza y con el «chiripop» por bander, Antílopez continúan inmersos en la gira de presentación de «Dibujo Libre», el álbum que tiene cerca de un año y medio de vida. Un álbum con el que han madurado y en el que observamos a unos nuevos Félix y Miguel. Más reales, más ellos, más humanos, más humorísticos. Esa es, precisamente, la clave de su éxito, de que poco a poco, vayan teniendo una legión de fans más potente. Esa verdad que se esconde detrás de cada una de sus canciones, de cada uno de sus discursos, de cada uno de sus conciertos. Unos conciertos con los que continuarán de manera imparable, durante este 2020. Están más vivos que nunca: así que tomad nota de todas las ciudades por las que pasarán este nuevo año.
El final de gira de «Dibujo Libre»: Antílopez se despide
Era octubre de 2018 cuando llegaba a nuestras vidas este último disco de Antílopez. Comenzaba la era de «Dibujo Libre», uno de nuestros discos favoritos de ese año, uno de nuestros imprescindibles. Por supuesto, después de haberlo escuchado de cabo a rabo, no pudimos evitar verlos en directo: el hábitat natural de Félix y de Miguel que, aún estando solos en el escenarios, sin trampa ni cartón, sin artificios, consiguen enganchar a todos y cada uno de los que estamos abajo. Esa es su magia y su esencia. Sumana al humor, por supuesto. Y es que todas canciones están en clave de humor, aunque no dejan de hablar de asuntos con trasfondo. Y el usar esto como herramienta siempre tiene un por qué. «Nos gusta ir buscando la cosquilla. El humor es algo en lo que solemos caer normalmente en nuestra vida. En las canciones hay que trabajarlo mucho, le damos muchas vueltas y, además, somos muy exigentes con nosotros mismos», nos contaron cuando los entrevistamos hace unos meses.
Y, poco a poco, la gira de los de Isla Cristina va llegando a su fin. 2020 arranca especial para ellos, porque se despedirán de este «Dibujo Libre». De hecho, Barcelona se vestirá de largo para recibirlos y lo hará muy pronto. La cita será el próximo 13 de marzo en la Sala [2] de Apolo. 3, 2, 1, listos: las entradas están volando (consíguela pinchando aquí).
Cuando conocimos a Antílopez, apenas habían publicado «Desprendimiento de Rutina». Entonces era 2015 y se recorrían los micros abiertos más míticos de la ciudad de Madrid. Por aquel entonces, se comenzaban a fraguar algunas canciones de este «Dibujo Libre» (2018). Concretamente, «Metralla, Medida y Viaje». Un tema que desde el minuto 1 nos atrapó. Y ahí es cuando verdaderamente, comenzamos a seguir la carrera musical de los onubenses.
Una carrera que mañana viernes 5 de abril, los lleva hasta el mismísimo Teatro Barceló de Madrid. Y sí, efectivamente, con el cartel de «entradas agotadas» colgado desde hace algunos días. El furor y la locura hacia Antílopez se extiende y no es para menos. Y no sabemos vosotros, pero nosotras estamos ya preparadas para darlo todo, a partir de las 21.15 horas, que es cuando dará comienzo el gran espectáculo. Lo cierto es que va a ser raro. Raro el verlos en un escenario y una sala tan grandes, después de haberlos visto en otros espacios más pequeño. Lo bueno es que siempre, la esencia Antílopez permanece.
El nacimiento de «Dibujo Libre»
«Dibujo Libre» vio la luz el pasado mes de octubre. Y no podía faltar entre nuestros mejores discos de 2018. Por cómo está hecho y por cómo es. Porque cada canción es una viaje al universo tan particular que tienen Antílopez, que saben jugar a la perfección con un estilo completamente inventado por ellos: el «chiripop». Tal y como nos contaban hace apenas unos meses en la entrevista que les hicimos, «Chiri por ese modo de ver la vida, de sacarle punta a las cosas. Y pop por el género, porque al final abarca muchas cosas».
Aunque más allá de términos inventados, la verdadera seña de identidad de la banda de Isla Cristina, es el humor. Sí, todas sus canciones están en clave de humor, aunque no dejan de hablar de asuntos con trasfondo. Y el usar esto como herramienta siempre tiene un por qué. «Nos gusta ir buscando la cosquilla. El humor es algo en lo que solemos caer normalmente en nuestra vida. En las canciones hay que trabajarlo mucho, le damos muchas vueltas y, además, somos muy exigentes con nosotros mismos», nos contaban.
Después de haber escuchado hasta la saciedad este «Dibujo Libre», es el momento de comprobar cómo suena en directo. Ya veis. Esta es la maravilla de la música, que mañana viernes se dará cita en el Teatro Barceló. ¿Nos veremos allí?
Trabajo, constancia, inquietud y sí, también boca a boca. Quizás esto se acerque a lo que es la fórmula mágica, la fórmula Antílopez. Ha pasado un tiempo desde que los descubrimos en, probablemente, alguno de los tantos micros abiertos de Madrid. Y ahora, están presentando su nuevo trabajo: «Dibujo Libre». Libre, así como ellos.
Hace unos días, hablamos con Miguel y Félix y esto es lo que nos contaron sobre su recién estrenado álbum.
¿Cómo surge el concepto de «Dibujo Libre»?
Teníamos ya muchas canciones hechas y ya era momento de sacar disco. En realidad, teníamos muchos títulos en mente y, conforme íbamos componiendo y grabando temas, se nos ocurrían conceptos que podían un poco arbolar todo el concepto.
Pero nos gustó ese guiño a la infancia, cuando faltaba el profesor y nos decían: «venga, ahora dibujo libre». Y, al mismo tiempo, la palabra libre. El no tener a nadie que nos tenga cogido por los estribillos, por así decirlo. Estuvo también a punto de ser «Desdibujo Libre», por rizar aún más el rizo. De hecho, estuvimos trabajando sobre ese título. Pero al final, lo descartamos y nos quedamos con «Dibujo Libre».
¿Cómo han sido las primeras reacciones?
Han sido muy guays, la verdad. Es que había mucha gente esperando. Y se ha ido corriendo la voz. Nosotros tenemos la suerte de que se ha corrido mucho el boca a boca. De hecho, creemos que ha sido el primer año que ha habido demanda de nosotros cuando hace X años no pasaba. Nosotros íbamos a los conciertos y la gente no sabía qué carajos íbamos a cantar. Nos preguntaban «¿qué hacéis?» y era como: «ven a vernos». Ahora eso ya no nos pasa tanto. Ahora hay un flujo increíble de gente que nos busca o nos sigue. O que incluso nos canta, como los chicos de Operación Triunfo.
¿Qué tal la experiencia en Operación Triunfo, por cierto?
Bien, en lo personal bien. También es un poco complicado entrar ahí ya saber que, de repente, hay tres millones de personas viéndote. Aunque sabíamos que los protagonistas eran los chicos. De hecho, no se les podía llevar nada de información del exterior. Les pudimos contar nuestra historia y, a modo de consejo, les dijimos que no se volviera gilipollas, porque este camino es muy largo y no sabes con quién te encontrarás.
Nos sentimos orgullosos, no solo de haber ido a OT, también al resto de programas a los que hemos ido. Porque al final, hemos acudido exclusivamente por nuestro trabajo y por lo que hacemos. Y eso es mucho mejor que una gran compañía te coja y te exponga demasiado rápido.
Los concursantes están ahí y hay gente detrás estudiando el mercado. De repente, les dan por cantarnos o por cantar a El Kanka, la gente de programa se pone a currar en ello, vamos y los chavales flipan. Todo el mundo sale ganando.
Volviendo un poco al tema del disco. Un titula que lo defina.
La otra mejilla del pop español.
¿Por qué «Country Jondo» como adelanto?
En realidad, el primer adelanto fue «Metralla, Medida y Viaje». Pero también escogimos «Country Jondo», porque es un tema que nos gusta mucho. Lo tuvimos bastante claro. Además, era el momento preciso de sacar un segundo avance y decidimos que fuera esa, porque entraba muy bien, era muy moderna, muy para radio.
También por el juego de palabras. Desde el título, es una canción que te impacta. Pero que no se queda ahí, ya que luego la escuchas y flipas.
Respecto a «Metralla, Medida y Viaje», lleváis tocándola tiempo, porque cuando os conocimos ya la cantabais.
Sí, de hecho entró a finales del show anterior. En plan: «señores, estamos preparando nuevo disco y aquí tenéis un pequeño adelanto». Nos ha acompañado mucho tiempo y nos ha dado muchas alegrías. Pero claro, ha pasado cerca de un año desde que salió hasta que ha llegado el disco.
La verdad es que empezamos a cantarla pronto, porque normalmente en nuestros espectáculos, empezamos contando una historia y en medio, nos gusta poner una canción un poco flamenca, que corte un poco. Además, estaba guapísima, eso había que cantarlo ya. Eso es algo bueno de nuestro show, que nos permite recordar temas antiguos, nuevos e incluso temas que no están, que están descatalogados.
¿Por qué «chiripop»?
Es una etiqueta prácticamente para los medios. Cada vez que íbamos a las radios, nos preguntaban qué hacíamos, porque mezclamos muchos géneros. Y, de repente, surgió este concepto. «Chiri» por ese modo de ver la vida, de sacarle punta a las cosas. Y «pop» por el género, porque al final abarca muchas cosas.
Me gusta que todas las canciones tengan su trasfondo, pero que las llevéis al extremo del humor. ¿Por qué usar el humor como arma?
Entendemos la expresión, pero no creemos que lo usemos como arma. Lo usamos como recurso o como auto-ayuda. También es algo que llama la atención del público, como cuando el buhonero visitaba los pueblos. «Acérquense».
Al final, usamos el humor para lo que habitualmente se usa el humor. Nos gusta ir buscando la cosquilla. El humor es algo en lo que solemos caer normalmente en nuestra vida. En las canciones hay que trabajarlo mucho, le damos muchas vueltas y, además, somos muy exigentes con nosotros mismos.
¿Creéis que al panorama musical actual le falta cierta profundidad y humor?
Sí, creemos que sí. Lo hay, pero hace falta que se expanda mucho más, porque hay un sector muy guay. Está Ignatius Farray, está Broncano. En la música también hay grupos así. Lo cual no nos convendría, porque nos harían la competencia [risas]. Pero sí, es algo muy necesario.
Siguientes pasos de Antílopez.
Ahora estamos con la gira del disco por España. De hecho, tenemos dos formatos: dúo y banda. Y lo siguiente que tenemos en mente, es Latinoamérica. Sabemos que tenemos mucha gente por México DF, por Colombia.