Jamás olvidaremos ese verano de 2016 en el que el Festival Cultura Inquieta nos dio la oportunidad de verlo en directo. Nosotras, que nunca pensamos que la música clásica fuera a atraernos lo suficiente como para ir a un concierto. Pero es que lo de Ara Malikian es otro nivel. Es que es el mejor violinista contemporáneo por una razón concreta y es que solo él es capaz de reinventar el género, dándole la vuelta a todo nuestro imaginario sonoro y rompiendo todos nuestros esquemas. Tanto, que ese directo se nos quedó grabado a fuego para siempre en nuestra mente – y en nuestro corazón -, y no hemos visto el momento de volver a verlo. Quizás, ¿hasta ahora?
Sin duda alguna, 2023 será el año del virtuoso y excéntrico artista, que arrancará con su nueva gira llamada The Ara Malikian World Tour. Una gira que servirá para presentar su último y más reciente trabajo discográfico, que lleva por título «Ara» (2021). Toda una declaración de intenciones y una manera increíble de echar la mirada atrás y tratar de reconectar con el niño que un día fue y que sigue estando dentro de ti, en mayor o menor medida.
«Si miras a un niño entiendes casi todo lo que fuiste y hace un tiempo que no te permites ser.Esta gira es el resultado de ver crecer a mi hijo, es el resultado de mi crecimiento a su lado, es todos esos sonidos y melodías que intentan darle forma a lo que he sentido y me ha inspirado de él y de la vida a través de él. Es un encuentro con el niño que no pude ser y hubiera soñado ser. Es un homenaje a esos seres que son tan libres como un pájaro libre», explica el propio Ara Malikian.
Tal es así que cerrará este 2022 en ciudades de todo el mundo como Las Palmas de Gran Canaria, Tenerife, New York, Madrid, Zaragoza y Vitoria; y comenzará 2023 en breves en los escenarios de Trui Teatre de Palma de Mallorca (7 y 8 de enero), Teatre Atrium de Viladecans (3 de febrero), Palacio de Congresos de Valencia (5 de febrero), Teatre de La Llotja de Lleida (12 de febrero), el Kursaal de Manresa(20 de febrero), Gran Teatre del Liceu de Barcelona (2 de marzo), Teatro Lope de Vega de Madrid (4 y 5 de marzo), Auditorio Kursaal de Donostia (16 de abril) y, de nuevo, el Lope de Vega de la capital madrileña (11 de junio). Todas las fechas y entradas disponibles, las podéis encontrar disponibles en la página web del artista, aramalikian.com.
Ciclos y ciclos. Así se desarrollan cada uno de los aspectos de nuestra vida. Puertas que se abren y a las que después damos carpetazo y cerramos. Todo, para comenzar de nuevo. Lo mismo le ha pasado a Lunáticos que, tras cerca de un año rodando con su reciente álbum, «Lo que somos», se disponen a despedirlo con un gran regalo: las colaboraciones de Ara, Diagnóstico Binario, Irantzu Rojo, Mar Valdés, Merino, Olivia y Sergio Rojas en la misma canción que da título a este trabajo discográfico.
Era 2019 cuando Lunáticos nos presentaban su gran álbum debut. «Lo que somos» llegaba para quedarse. Y vaya si se quedó: con un ritmo de lo más festivo y bailable, contaba con colaboraciones de lo más especiales, como la de Gabriel de la Rosa de Shinova o Siloé. Un primer trabajo de pop bailable con marca de la casa. Un disco con el que consiguieron girar por multitud de escenarios, como el del Sonorama Ribera o el de la Sala Moby Dick Club, donde colgaron el cartel de entradas agotadas. Sin embargo, llegó el mes de marzo y se vieron obligados a frenar su gira. Aunque la maquinaria continuó en marcha: incansables e insaciables, Lunáticos no dejaron de crear. Lo hacían, completamente dispuestos a darnos lo mejor de ellos: su música.
Y es que esta particular versión de «Lo que somos», da una vuelta de tuerca a su popular tema con el que cierran este estará y con el que dan la bienvenida a la siguiente. Muy pronto podremos escuchar el primer adelanto del que será su nuevo trabajo. 2021 es el año marcado en el calendario para tal lanzamiento. Mientras tanto, toca trabajar duro por sacar adelante este nuevo álbum, concebido (nuevamente) en las mismas entrañas de Neo Music Box, bajo las directrices del reconocido productor José Caballero.
Desde que Dorian publicara en abril de 2015, «Diez años y un día», la banda catalana ha recorrido multitud de escenarios del mundo para celebrar su décimo aniversario juntos. Una gira que se va a alargar hasta noviembre de 2016. De hecho, Madrid y Barcelona pondrán el broche final a este tour de aniversario. Una década ha pasado desde que empezaran a rodar por pequeñas salas. Una década no exenta de dificultades, pero que a la vez ha traído grandes momentos a Marc, Belly, Bart, Lisandro y Víctor.
Pregunta. Diez años de carrera, cinco discos y multitud de conciertos en numerosos rincones del mundo. ¿Qué balance hacéis vosotros de esta trayectoria?
Dorian. Han sido diez años muy hermosos, con momentos buenos y malos. Han sido todo un reto y la verdad, nos sentimos afortunados porque somos una banda que a lo largo de esta década, se ha consolidado bastante y que tiene su lugar en la escena, con cinco discos a las espaldas. Nos sentimos orgullosos, y cómo no: con ganas de seguir dando guerra.
P. ¿De qué manera ha cambiado el mundo de la música desde que empezasteis hasta ahora?
D. En lo que respecta a la música independiente, se ha profesionalizado mucho. Porque cuando nosotros empezamos, era un reducto muy limitado, en el que los grupos tocaban sobre todo en salas pequeñas, porque no había muchos festivales. Todo era muy incipiente y con el tiempo, esos grupos cada vez tienen un público más masivo y más escenarios en los que poder actuar, gracias a la evolución y profesionalización que ha habido.
P. Enmarcados dentro del género «indie», ¿a lo largo de esta década se ha perdido esa «independencia» que se supone que define a este estilo de música?
D. La esencia es la misma, lo que ha cambiado ha sido el público, que se ha hecho más numeroso y que se ha acercado a la música independiente con total espontaneidad. Entonces, lo que son las bandas y sus espíritus, al menos las que nosotros conocemos desde hace tiempo, son exactamente iguales que en sus orígenes. Así que, realmente nos encontramos con una escena musical que goza de gran salud y que no para de crecer. Es por eso por lo que estamos orgullosos de formar parte de ella.
P. Con «Diez años y un día» habéis rescatado algunos de vuestros temas más míticos, dándoles otro efecto. ¿Cómo fue este trabajo de reedición y cómo ha sido volver a escuchar esos primeros temas?
D. Fue todo un reto. Era un proyecto que teníamos en mente desde hacía mucho tiempo y lo planteamos casi como un juego, como un juego muy estimulante para la banda. Coger estos temas, que conforman tu trayectoria, y darles la vuelta supuso que saliéramos de nuestra zona de confort y de la manera habitual que tenemos de hacer las canciones. La premisa era darles un toque diferente, pero esta vez con instrumentos acústicos y arreglos de cuerda, viento y percusiones, con los que no habíamos trabajado antes. Para nosotros fue un divertimento y creímos que para la gente que nos sigue de hace tiempo, era algo distinto que ofrecerles y que podía darles una perspectiva diferente de lo que era Dorian.
P. Habéis introducido «Arrecife», un tema que compusisteis hace tiempo, pero no llegasteis a publicar. ¿Por qué incluirlo en este trabajo y no antes?
D. A veces los temas tienen su razón de ser y su ubicación. «Arrecife» es una canción que queríamos que perteneciera a nuestro anterior disco, «La velocidad del vacío», pero no acababa de encajar bien entre esa colección de canciones. Sin embargo, cuando estábamos preparando este «Diez años y un día», que no deja de ser un unplugged, nos dimos cuenta de que «Arrecife» sí que entraba como un guante. Por eso la introdujimos en el disco, y no solo aparece en él, sino que también abre este trabajo.
P. Otro de los temas inéditos de «Diez años y un día» es «Ara», que tiene una importante carga política. ¿Es la música una buena vía para denunciar las injusticias sociales?
D. Creemos que la música es un buen amplificador del descontento y del desasosiego de la gente. Cuando se hace bien, puede servir para abrir los ojos a muchos oyentes. Pero sobre todo, uno hace una canción como «Ara», porque necesita decir en voz alta lo que piensa. Nosotros queríamos explicar que ciertos comportamientos que han tenido lugar en estos últimos años, entre la clase política y los parásitos que suelen rodearla, son intolerables.
P. Además, «Ara» es vuestro primer tema en catalán. ¿Será el primero de muchos?
D. Vamos a publicar algunos temas más en catalán. Pero siempre y cuando, surjan con la espontaneidad y magia con la que nació «Ara». Así que es impredecible decir cuántas canciones más van a venir, pero sí que publicaremos algunas más en los siguientes discos. Seguro. Porque a través de «Ara», hemos descubierto un timbre que nos gusta bastante, en lo que se refiere a las letras en catalán de Dorian.
P. ¿Cómo fue reinterpretar vuestro mítico tema «Los amigos que perdí», junto al vocalista de Love of lesbian, Santi Balmes?
D. Fue muy fácil, la verdad. Porque cuando ya tuvimos el resultado de la reinterpretación de «Los amigos que perdí», tuvimos claro que esa canción le iba al dedillo a Santi. Y así fue. La verdad es que cuando vino al estudio y se puso a cantar, nos dimos cuenta de que incluso podría haber sido un tema de Love of lesbian. Santi Balmes es todo un profesional, así que «se lo hizo con la gorra». Tuvimos la canción muy, muy rápido. Enseguida se acopló a la voz de Marc, lo que fue una sorpresa, porque ese tipo de cosas nunca las llegas a saber. A veces, haces colaboraciones con otros artistas y tu timbre no se adecúa al del invitado. Pero en el caso de Santi no fue así y la colaboración quedó perfecta.
P. Otra de las sorpresas de este año, fue la grabación del videoclip de «A cualquier otra parte», protagonizado por María Valverde y Daniel Brühl. ¿Por qué elegirlos a ellos y cómo fue trabajar juntos?
D. Elegimos a Daniel Brühl, porque es fan declarado de la banda. Él escribió hace un tiempo un libro sobre Barcelona, cuya apertura era una frase de «A cualquier otra parte». Entonces nos pusimos en contacto con él a través de unos amigos y él mismo nos dijo que estaba encantado con la idea de aparecer en un vídeo nuestro. Lo intentamos con «Los amigos que perdí», pero por temas de agenda no pudo ser al final. Y claro, al tener la versión de «A cualquier otra parte», que es una canción que le gusta especialmente, pues se alinearon los astros y al final apareció en el videoclip.
Además, pudimos contar con la participación de María Valverde, que de manera diferente, también está vinculada a la banda, porque protagoniza una escena de «A tres metros sobre el cielo», en la que aparece uno de nuestros temas. Así que, pudo pasar y lo cierto es que no pudimos tener mejores protagonistas para el vídeo. Fue alucinante.
P. Desde el año pasado, estáis en plena gira de celebración, en la que habéis recorrido multitud de escenarios junto a una sección de cuerda. ¿Se puede decir que ha sido una experiencia positiva?
D. Ha sido una experiencia alucinante, porque hace tiempo queríamos introducir arreglos de cuerda en estas canciones. Esto ha causado que tuviéramos que aprender a hacerlo, al tener que trabajar mano a mano con instrumentistas más relacionados con la música clásica. Sí que es verdad que al principio estábamos un poco nerviosos, porque creíamos que veníamos de mundos muy diferentes, pero al final nos llevamos una grata sorpresa, ya que nos acoplamos muy bien, tanto en lo musical como en lo personal. Además, nos hemos dado cuenta de que tenemos mucho más en común de lo que creíamos, porque al fin y al cabo, todos somos músicos y lo que nos mueve es lo mismo.
P. Vuestro primer concierto de la gira este año fue en el festival Wegow Day, este pasado sábado. ¿Sois vosotros más de festivales o de salas?
D. La verdad es que nos gustan ambos. Desde los festivales más grandes, hasta las salas pequeñas, pasando por los conciertos acústicos en presentaciones de discos. Es cierto que cada uno de ellos tiene su momento y cada uno también te aporta cosas distintas. En el caso del Wegow Day, pudimos explayarnos bastante tiempo, a pesar de tener unos tiempos muy acotados. Esto nos permitió volver a interpretar temas que hacía mucho tiempo que no tocábamos. Nos lo pasamos muy bien.
P. ¿Y cómo fue compartir escenario con Varry Brava y Mirémonos?
D. Los dos grupos son grandes amigos nuestros y los dos nos gustan mucho. Mirémonos es de lo mejor que hay en Madrid actualmente, como banda novel. Y Varry Brava tiene muchos puntos de unión con el estilo de Dorian, sobre todo, en la parte más festiva de lo que es nuestro repertorio. Así que el concierto pintaba que iba a ser una fiesta asegurada y el público lo entendió a la perfección. Fue una noche muy redonda.
P. Esta pasada semana se anunciaron vuestras dos últimas fechas de la gira, en Madrid y Barcelona, ambas en noviembre. ¿Habrá sorpresas?
D. Sí, claro. Tanto en el concierto del 4 de noviembre en La Riviera, como en el del 18 en la Sala Apolo, vamos a contar con una sección de cuerda, con músicos de apoyo, con invitados especiales y con bastantes cambios en el repertorio. Así que la gente se va a encontrar con muchas sorpresas. Además, ambos conciertos serán largos, durarán más de dos horas, por lo que tendremos tiempo de hacer un buen repaso a nuestras canciones, rescatando algunas que llevan tiempo empolvadas.
P. Pero antes, tenéis otras fechas programadas en España y en Latinoamérica, continente con el que cada vez tenéis lazos más etrechos, ¿no?
D. Actuar en Latinoamérica es muy emocionante porque hemos ido descubriendo todos esos países poco a poco, con sus particularidades. Y hemos tenido la suerte de que hemos conectado muy bien con el público latinoamericano, que nos ha recibido con los brazos abiertos. La verdad es que es un público parecido al español, porque es muy expresivo y cariñoso.
P. ¿Cómo os sentís al comprobar que la gira de «Diez años y un día» está llegando a su fin?
D. Estamos emocionados porque ha sido una gira muy especial. Estábamos de celebración y eso también se ha notado.
P. ¿Tenéis algún proyecto nuevo en mente?
D. Tenemos disco nuevo de Dorian, pero todavía no tenemos fecha. Antes terminaremos con todos los conciertos de esta gira, que son alrededor de 50, y después descansaremos un poco.