El Jardín de las Delicias cierra nuestro verano

Más de 50.000 personas pasaron este fin de semana por el recinto de Cantarranas para disfrutar de una edición que volvió a convertir la música en el mejor cierre posible para el verano. Dani Martín, Viva Suecia, Taburete, Dorian o Nil Moliner encabezaron un cartel que reunió a varias generaciones

Más de 50.000 personas pasaron este fin de semana por el recinto de Cantarranas para disfrutar de una edición que volvió a convertir la música en el mejor cierre posible para el verano. Dani Martín, Viva Suecia, Taburete, Dorian o Nil Moliner encabezaron un cartel que reunió a varias generaciones de público en torno a dos jornadas marcadas por los himnos compartidos, la emoción y una cuidada propuesta experiencial.

Madrid volvió a encontrar en septiembre una de esas citas capaces de reunir a miles de personas bajo una misma banda sonora. Desde primera hora de la tarde, el recinto comenzó a llenarse de asistentes dispuestos a prolongar unos días más el espíritu estival en un entorno transformado por la música, la iluminación y una puesta en escena diseñada para convertir cada rincón en parte de la experiencia.

La jornada inaugural estuvo marcada por el carácter festivo de un cartel que apostó por nombres consolidados y artistas en pleno crecimiento. Marlena abrió el camino hacia una tarde que fue ganando intensidad con las actuaciones de Sexy Zebras y Despistaos, dos propuestas que encontraron una respuesta inmediata por parte del público gracias a repertorios repletos de canciones ampliamente reconocibles.

La gran cita del viernes llegó con Dani Martín. El artista madrileño protagonizó uno de los momentos más multitudinarios del fin de semana con un concierto que recorrió diferentes etapas de su trayectoria. Desde los temas que marcaron una generación hasta sus éxitos más recientes, cada canción fue recibida como un himno colectivo. El público, entregado de principio a fin, convirtió la actuación en una de las imágenes más representativas de esta edición.

La noche encontró su continuidad en Nil Moliner, que volvió a demostrar su capacidad para conectar con audiencias de todas las edades. Su directo, apoyado en un repertorio optimista y una energía constante sobre el escenario, mantuvo la intensidad hasta el cierre de la primera jornada.

El sábado el ambiente fue creciendo a medida que avanzaba la tarde. Marlon, Inazio y Mafalda Cardenal aportaron algunos de los momentos más emotivos de la programación antes de que el protagonismo recayera en Dorian. La banda catalana ofreció uno de los conciertos más celebrados del fin de semana gracias a un repertorio que combinó elegancia, contundencia y una conexión permanente con los asistentes.

Poco después llegó el turno de Taburete. Con el recinto completamente entregado, la formación repasó algunos de los temas más populares de su carrera en una actuación que convirtió la explanada principal en una auténtica fiesta colectiva. Canciones coreadas de principio a fin, brazos en alto y miles de teléfonos iluminando la noche acompañaron uno de los momentos de mayor comunión entre escenario y público.

El cierre quedó en manos de Viva Suecia. La banda murciana volvió a demostrar por qué es una de las referencias imprescindibles del rock alternativo español. Con un sonido sólido y una puesta en escena contundente, ofreció un concierto que elevó la intensidad emocional de la jornada hasta el último acorde. Cada estribillo fue acompañado por miles de voces, dejando una imagen difícil de olvidar para quienes permanecieron hasta el final.

Más allá de la programación musical, la séptima edición confirmó la consolidación de un formato que apuesta por la experiencia global. La decoración temática, las zonas de descanso, la oferta gastronómica y las distintas activaciones repartidas por el recinto contribuyeron a construir una atmósfera propia que ya forma parte de la identidad del evento.

Cuando las luces se apagaron y comenzó el regreso a casa, quedó la sensación de haber asistido a una celebración colectiva de la música en directo. Dos días de encuentros, recuerdos y canciones compartidas que volvieron a convertir septiembre en una fecha marcada en rojo para miles de asistentes.

El Jardín de las Delicias cierra nuestro verano

Más de 50.000 personas pasaron este fin de semana por el recinto de Cantarranas para disfrutar de una edición que volvió a convertir la música en el mejor cierre posible para el verano. Dani Martín, Viva Suecia, Taburete, Dorian o Nil Moliner encabezaron un cartel que reunió a varias generaciones

El Jardín de las Delicias cierra nuestro verano

Más de 50.000 personas pasaron este fin de semana por el recinto de Cantarranas para disfrutar de una edición que volvió a convertir la música en el mejor cierre posible para el verano. Dani Martín, Viva Suecia, Taburete, Dorian o Nil Moliner encabezaron un cartel que reunió a varias generaciones

Más de 50.000 personas pasaron este fin de semana por el recinto de Cantarranas para disfrutar de una edición que volvió a convertir la música en el mejor cierre posible para el verano. Dani Martín, Viva Suecia, Taburete, Dorian o Nil Moliner encabezaron un cartel que reunió a varias generaciones de público en torno a dos jornadas marcadas por los himnos compartidos, la emoción y una cuidada propuesta experiencial.

Madrid volvió a encontrar en septiembre una de esas citas capaces de reunir a miles de personas bajo una misma banda sonora. Desde primera hora de la tarde, el recinto comenzó a llenarse de asistentes dispuestos a prolongar unos días más el espíritu estival en un entorno transformado por la música, la iluminación y una puesta en escena diseñada para convertir cada rincón en parte de la experiencia.

La jornada inaugural estuvo marcada por el carácter festivo de un cartel que apostó por nombres consolidados y artistas en pleno crecimiento. Marlena abrió el camino hacia una tarde que fue ganando intensidad con las actuaciones de Sexy Zebras y Despistaos, dos propuestas que encontraron una respuesta inmediata por parte del público gracias a repertorios repletos de canciones ampliamente reconocibles.

La gran cita del viernes llegó con Dani Martín. El artista madrileño protagonizó uno de los momentos más multitudinarios del fin de semana con un concierto que recorrió diferentes etapas de su trayectoria. Desde los temas que marcaron una generación hasta sus éxitos más recientes, cada canción fue recibida como un himno colectivo. El público, entregado de principio a fin, convirtió la actuación en una de las imágenes más representativas de esta edición.

La noche encontró su continuidad en Nil Moliner, que volvió a demostrar su capacidad para conectar con audiencias de todas las edades. Su directo, apoyado en un repertorio optimista y una energía constante sobre el escenario, mantuvo la intensidad hasta el cierre de la primera jornada.

El sábado el ambiente fue creciendo a medida que avanzaba la tarde. Marlon, Inazio y Mafalda Cardenal aportaron algunos de los momentos más emotivos de la programación antes de que el protagonismo recayera en Dorian. La banda catalana ofreció uno de los conciertos más celebrados del fin de semana gracias a un repertorio que combinó elegancia, contundencia y una conexión permanente con los asistentes.

Poco después llegó el turno de Taburete. Con el recinto completamente entregado, la formación repasó algunos de los temas más populares de su carrera en una actuación que convirtió la explanada principal en una auténtica fiesta colectiva. Canciones coreadas de principio a fin, brazos en alto y miles de teléfonos iluminando la noche acompañaron uno de los momentos de mayor comunión entre escenario y público.

El cierre quedó en manos de Viva Suecia. La banda murciana volvió a demostrar por qué es una de las referencias imprescindibles del rock alternativo español. Con un sonido sólido y una puesta en escena contundente, ofreció un concierto que elevó la intensidad emocional de la jornada hasta el último acorde. Cada estribillo fue acompañado por miles de voces, dejando una imagen difícil de olvidar para quienes permanecieron hasta el final.

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