De cuando Ruta 57 y El Sótano de Manuela asaltaron Madrid

Ha pasado poco más de una semana desde que Ruta 57 y El Sótano de Manuela asaltaran la sala Cadavra de Madrid y todavía estamos asimilando todo lo que vivimos el pasado 10 de abril. Una noche increíble en la que las dos bandas nos cautivaron de principio a fin.

Ha pasado poco más de una semana desde que Ruta 57 El Sótano de Manuela asaltaran la sala Cadavra de Madrid y todavía estamos asimilando todo lo que vivimos el pasado 10 de abril. Una noche increíble en la que las dos bandas nos cautivaron de principio a fin. Una noche increíble en la que fuimos incapaces de levantar la vista de sus potentes directos. Cerca de dos horas de puro fuego en las que no dejamos de cantar a pleno pulmón. 

El Sótano de Manuela fueron los primeros en saltar al escenario. Con una sala repleta hasta los topes, la banda de Tres Cantos hizo un enorme repaso de su discografía. Desde los temas que forman parte de su EP debut «Partir», hasta el que fuera su último sencillo «Fallamos». Probablemente, este fuera, con diferencia, uno de los momentos más mágicos de la noche. Todo el público vibrando y saltando con las canciones de los madrileños, de los que esperamos escuchar nueva música muy pronto.

Ruta 57 fueron los siguientes. Ruta 57 fueron los encargados de cerrar la noche. Y lo hicieron por todo lo alto, presentando las canciones de su último álbum «Selvático». Un viaje «Infinito» y «Sin rumbo», que a muchos de nosotros nos sirvió como «Medicina personal». La mejor demostración de que ser «Fuerte» es una cuestión de actitud, aunque el «Frío invernal» apriete igual que lo hace la «Tormenta» con «La marea». Un concierto que nos insufló la energía de «Diez» «Gorilas» que, sin miedo a la «Fama y éxito», son capaces de intentarlo («Lo intento») y levantarse las veces que haga falta. Un concierto que, al igual que la «Odisea» de Homero, nos devolvió de lleno a «Guaguancó». El lugar ideal para refugiarnos en los nuestros («Mamá, voy a comer de esto»), como cuando era «1995» y tan solo resonaba aquello de «Quiero matar a Mr. Wonderful».

Sin duda alguna, jamás olvidaremos esta noche repleta de una energía brutal. Una energía que lo impregna todo y que se te queda metida en el cuerpo para siempre. Nosotras todavía la sentimos y esperamos que nos se nos vaya jamás.

De cuando Ruta 57 y El Sótano de Manuela asaltaron Madrid

Ha pasado poco más de una semana desde que Ruta 57 y El Sótano de Manuela asaltaran la sala Cadavra de Madrid y todavía estamos asimilando todo lo que vivimos el pasado 10 de abril. Una noche increíble en la que las dos bandas nos cautivaron de principio a fin.

Ha pasado poco más de una semana desde que Ruta 57 El Sótano de Manuela asaltaran la sala Cadavra de Madrid y todavía estamos asimilando todo lo que vivimos el pasado 10 de abril. Una noche increíble en la que las dos bandas nos cautivaron de principio a fin. Una noche increíble en la que fuimos incapaces de levantar la vista de sus potentes directos. Cerca de dos horas de puro fuego en las que no dejamos de cantar a pleno pulmón. 

El Sótano de Manuela fueron los primeros en saltar al escenario. Con una sala repleta hasta los topes, la banda de Tres Cantos hizo un enorme repaso de su discografía. Desde los temas que forman parte de su EP debut «Partir», hasta el que fuera su último sencillo «Fallamos». Probablemente, este fuera, con diferencia, uno de los momentos más mágicos de la noche. Todo el público vibrando y saltando con las canciones de los madrileños, de los que esperamos escuchar nueva música muy pronto.

Ruta 57 fueron los siguientes. Ruta 57 fueron los encargados de cerrar la noche. Y lo hicieron por todo lo alto, presentando las canciones de su último álbum «Selvático». Un viaje «Infinito» y «Sin rumbo», que a muchos de nosotros nos sirvió como «Medicina personal». La mejor demostración de que ser «Fuerte» es una cuestión de actitud, aunque el «Frío invernal» apriete igual que lo hace la «Tormenta» con «La marea». Un concierto que nos insufló la energía de «Diez» «Gorilas» que, sin miedo a la «Fama y éxito», son capaces de intentarlo («Lo intento») y levantarse las veces que haga falta. Un concierto que, al igual que la «Odisea» de Homero, nos devolvió de lleno a «Guaguancó». El lugar ideal para refugiarnos en los nuestros («Mamá, voy a comer de esto»), como cuando era «1995» y tan solo resonaba aquello de «Quiero matar a Mr. Wonderful».

Sin duda alguna, jamás olvidaremos esta noche repleta de una energía brutal. Una energía que lo impregna todo y que se te queda metida en el cuerpo para siempre. Nosotras todavía la sentimos y esperamos que nos se nos vaya jamás.

De cuando Ruta 57 y El Sótano de Manuela asaltaron Madrid

Ha pasado poco más de una semana desde que Ruta 57 y El Sótano de Manuela asaltaran la sala Cadavra de Madrid y todavía estamos asimilando todo lo que vivimos el pasado 10 de abril. Una noche increíble en la que las dos bandas nos cautivaron de principio a fin.

Ha pasado poco más de una semana desde que Ruta 57 El Sótano de Manuela asaltaran la sala Cadavra de Madrid y todavía estamos asimilando todo lo que vivimos el pasado 10 de abril. Una noche increíble en la que las dos bandas nos cautivaron de principio a fin. Una noche increíble en la que fuimos incapaces de levantar la vista de sus potentes directos. Cerca de dos horas de puro fuego en las que no dejamos de cantar a pleno pulmón. 

El Sótano de Manuela fueron los primeros en saltar al escenario. Con una sala repleta hasta los topes, la banda de Tres Cantos hizo un enorme repaso de su discografía. Desde los temas que forman parte de su EP debut «Partir», hasta el que fuera su último sencillo «Fallamos». Probablemente, este fuera, con diferencia, uno de los momentos más mágicos de la noche. Todo el público vibrando y saltando con las canciones de los madrileños, de los que esperamos escuchar nueva música muy pronto.

Ruta 57 fueron los siguientes. Ruta 57 fueron los encargados de cerrar la noche. Y lo hicieron por todo lo alto, presentando las canciones de su último álbum «Selvático». Un viaje «Infinito» y «Sin rumbo», que a muchos de nosotros nos sirvió como «Medicina personal». La mejor demostración de que ser «Fuerte» es una cuestión de actitud, aunque el «Frío invernal» apriete igual que lo hace la «Tormenta» con «La marea». Un concierto que nos insufló la energía de «Diez» «Gorilas» que, sin miedo a la «Fama y éxito», son capaces de intentarlo («Lo intento») y levantarse las veces que haga falta. Un concierto que, al igual que la «Odisea» de Homero, nos devolvió de lleno a «Guaguancó». El lugar ideal para refugiarnos en los nuestros («Mamá, voy a comer de esto»), como cuando era «1995» y tan solo resonaba aquello de «Quiero matar a Mr. Wonderful».

Sin duda alguna, jamás olvidaremos esta noche repleta de una energía brutal. Una energía que lo impregna todo y que se te queda metida en el cuerpo para siempre. Nosotras todavía la sentimos y esperamos que nos se nos vaya jamás.

Ha pasado poco más de una semana desde que Ruta 57 El Sótano de Manuela asaltaran la sala Cadavra de Madrid y todavía estamos asimilando todo lo que vivimos el pasado 10 de abril. Una noche increíble en la que las dos bandas nos cautivaron de principio a fin. Una noche increíble en la que fuimos incapaces de levantar la vista de sus potentes directos. Cerca de dos horas de puro fuego en las que no dejamos de cantar a pleno pulmón. 

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