Con una fuerza arrebatadora, Carajo Baby son de esas bandas que no pasan desapercibidas para nadie. Tanto, que con su segundo EP «Peor era parar», nos han ganado por completo, arrastrándonos de lleno a su universo sonoro. Un trabajo que presentarán este 24 de enero en la Cadavra de Madrid. Una noche que, con toda probabilidad, se quedará para siempre grabada en nuestra memoria. Pero antes de vivirla, aprovechamos para charlar con ellos y que nos cuenten más detalles sobre este proyecto musical emergente.
¿Quiénes son Carajo Baby y cómo empiezan en la música?
Carajo Baby es una banda de tres rockeros que compartían mucho de
adolescentes, pero no se encontraron hasta finales de sus veintenas. Strokes, Kings Of Leon y Arctic Monkeys se mezclaba con otras influencias más clásicas como Rolling Stones, John Lee Hooker o Robert Johnson y enloquecían a estos tres adolescentes que fueron formando en paralelo sus bandas sin conocerse. Cuando el destino les unió con cuentagotas más tarde, se vieron obligados a tocar juntos plantando la semilla que poco a poco terminaría en forma de lo que ahora es Carajo Baby.
Acabáis de lanzar vuestro segundo EP «Peor era parar». ¿Cómo nace y cómo recordáis todo el proceso creativo?
Fue espectacular todo el proceso. Los nuevos temas se empezaron a componer en un momento de mucha ilusión en lo referente a la banda, porque sabíamos que ya era un segundo EP y que teníamos que dar un salto de calidad y de difusión si queríamos el proyecto prosperase. Esa energía se mezcla con el pesimismo que a veces la vida te fuerza a adoptar por el paso del tiempo que deteriora relaciones y provoca que a menudo la gente cambie y de importancia a elementos insanos y egoístas. Pero no todo es tan serio, también hay lugar para tomarse la vida como un chiste, eso siempre será así, esperemos. Contactamos con Guille Mostaza, porque sabíamos que nos podía ayudar a dar ese salto de calidad que necesitábamos y en Álamo Shock todo fue diversión y aprendizaje a raudales. Gracias también a Diego Perinetti que fue el productor y al resto del equipo pudimos crecer como banda y individualmente como músicos.
Este trabajo es un poco el reflejo de una juventud cargada de desenfreno que pasa su factura en la actualidad. ¿Qué peso tiene el mensaje para Carajo Baby y cómo ha sido construir este imaginario letrístico?
Es tan simple como contar lo que nos pasa, lo bueno es que probablemente los tres nos veamos reflejados en este imaginario, unos más que otros. Pero ha sido natural, nos ha salido. Luego obviamente uno hace las canciones y hace falta un trabajo de conceptualización artístico para darse cuenta de cuál es el hilo conductor, pero no ha sido buscado antes de hacer las letras. Para nosotros representa autenticidad, las cosas son como son y muchas veces tienen un lado bueno y un lado malo, sería deshonesto ocultar cualquiera de los dos.
Y a nivel sonoro, ¿quiénes han sido vuestros referentes?
Además de las que mencioné antes, añadiría bandas más actuales que nos han influido mucho, como Carolina Durante o Viagra Boys.
Guille Mostaza y Diego Perinetti se han puesto a los mandos de la producción, ¿cómo ha sido trabajar con ellos?
Pues ha sido increíble. Diego Perinetti es un auténtico loco del rock&roll y cuando te habla de referencias te habla en tu idioma, no es lo mismo estar con una persona que te hable de otro tipo de referencias a que te hablen «eh, haz eso más rollo como en Physical Grafitti de Led Zeppelin». Tiene una comprensión global de la música integra, toca muchos instrumentos y sabe exactamente el elemento que le hace falta a la canción para sonar de una manera u otra, además de un oído privilegiado. Y Guille, pues no le tuvimos como productor, pero podemos decir que, en lo referente a sonido, como obtener tal o cual sonido con los compresores y o cualquier máquina, es espectacular. Cuando comencé a grabar las voces no me reconocía porque sonaba con «poca fuerza», no sabíamos que pasaba porque había elementos de cuando canto en los directos que faltaban de mi voz y quedaba insulsa, llegó el en cinco segundos y dijo eso son los agudos, ¡movió una ruedecilla y de repente, ¡problema resuelto! Cuando nos pasó las mezclas flipamos, no solo sonaban increíbles si no que había conseguido exactamente el carácter que buscábamos. En definitiva, sabe mucho de sonido y tiene mucho gusto y muy pocos prejuicios.
¿Cómo está siendo la acogida de este EP por parte del público?
Está encantando, igual que el resto, que también están gustando mucho. En los conciertos es increíble como cantan. Hemos aumentado la base de fans y aunque esperamos hacerlo mucho más, hemos crecido.
Ahora se vienen varias fechas de presentación en Madrid, Santander y Murcia. ¿Qué podremos ver en los directos y cómo os preparáis?
Pues rock apasionado, dándolo todo, pero cada vez tocando mejor. Y claro, gente cantando y bailando, haciendo pogos y emocionándose, ¡cómo no! También nos viene la final del MadCool Talent, que va a ser brutal.
¿Qué queda y qué ha cambiado de los Carajo Baby que debutaron en el año 2024 con «Okay, vale»?
Pues mucho, la esencia es la misma, pero ahora somos más maduros y tenemos algunas ideas más profundas e interesantes. ¡Y tocamos mejor y hacemos que la gente se emocione más!
Quedan las dos últimas preguntas. La primera de ellas es: ¿qué canción de Carajo Baby os identifica mejor como banda y por qué?
Pffff difícil. No lo sé, posiblemente alguna que aún no hemos grabado… Pero si tuviera que escoger alguna de las grabadas me quedaría con «El Engaño». Por aquello de esa mirada nostálgico-arrepentida al pasado desenfrenado.
Y la última, por conectar con el nombre de la página, es: ¿cuál es la Verdadera Locura que habéis cometido por la música?
La verdadera locura, y digo esta, pero habría más, es comprar un Rover 25 de segunda mano y reventarlo a batazos para grabar el videoclip de «R25» que habéis podido disfrutar.