Hay bandas con un aura especial, con un sello inconfundible y un magnetismo que atrapa. Nôrte y Marsella son dos clarísimos ejemplos de ello. Así lo demostraron el viernes 21 de noviembre en El Sótano de Madrid. La Latina se vestía de gala para asistir a una noche de escándalo.
Directamente desde Cataluña, Nôrte fueron los encargados de abrir la noche con media hora de show enérgico y potente, que nos supo a poco. En apenas treinta minutos, hicieron un gran repaso por grandes himnos como «Escalera azul», «Tanto tiempo», «Estamos muertos», «101» o «Todo y nada». Además de demostrar que lo suyo es interactuar al máximo con su público, a quien se entregan como nadie. Todo un descubrimiento, que seguiremos muy, muy de cerca. Nadie como ellos para llevar el rock a su máximo esplendor.
Aunque, sin duda alguna, el momento más emotivo llegó cuando Marsella saltaron al escenario para presentar las canciones de su último álbum, «Por todos los que se fueron». Un trabajo con una fuerte carga emocional, ya que es el particular homenaje de Germán a su hermano. Una cita preciosa en la que, rodeados de familiares y amigos, nos regalaron temas como «Cuando me hundo», «Eres esa luz», «Siempre eternos», «Si te apagas», «Todo lo que fui», «El último adiós», «Por nosotros» o «La última canción», entre muchos otros himnos que no dejamos de cantar. Entre las lágrimas y el baile, no dejamos de sentirnos en una auténtica montaña rusa. Tremendo viaje y tremendas ganas de revivirlo una y otra vez. El mejor recuerdo que nos pudimos llevar, tratando de sacar la parte positiva, incluso de los momentos vitales más complicados.
Sin duda alguna, la noche del pasado viernes se quedará para siempre guardada en nuestra memoria. La mezcla perfecta entre energía, potencia, emoción y baile. ¿Alguien más como nosotras, deseando regresar al pasado?










