Texto: Emiliano Montani
Luzparís, banda argentina, podríamos decir de culto en la ciudad de Mar del Plata, de donde soy, acaba de lanzar nuevo material. La canción sencilla «Felicidad» vio la luz hace unos días y estoy encantado con su sonido y su melodía. «Todo está bien, nada está mal» nos canta Diego Montoya (guitarra, sintetizador y voces) y es como si Weezer hubiera grabado en su garaje y abusado de la distorsión, no solo en los instrumentos sino también en la voz que aparece envuelta en ella y melódicamente nostálgica.
Pero ¿quiénes son los Luzparís?
Luzparís nació hace más de veinte años en la ciudad de Mar del Plata y siempre fue una banda, que si bien no llegó a posicionarse dentro del mainstream argentino, en la ciudad fue pilar fundamental para las bandas que vinieron luego. Su primer material, difícilmente conseguible «Dormir con el ruido de la lluvia», editado a comienzos de los dos mil, nos recuerda al sonido intimista de bandas como Radiohead o Jaime sin tierra. Ya en el 2009 presentan «Tierra de conejos», un disco instrumental que los acercaba a bandas como Mogwai o Explosions in the sky, y que fue muy bien recibido por la crítica y por su público. La banda creció exponencialmente con ese disco y llegó a presentarlo en el emblemático Teatro Colón de la ciudad, lugar donde nunca antes una banda de rock había tocado. Es más, hasta fue editado en Alemania, bajo el sello independiente Licht-Ung. En ese periodo, Luzparís también implementó luces y visuales a sus shows generando un espectáculo inmersivo y completo. Si bien, podrían haberse quedado en ese mundo del post-rock que les había sentado tan bien, decidieron apostar y, con la incorporación de Matias Arano en el bajo, quien también trabaja en producción, mezcla y mastering, comenzaron a gestar «La Invasión», su tercer disco de larga duración. Regresa la voz de Diego y este disco podría entenderse como la explosión de dos mundos musicales, dejándonos un trabajo de rock alternativo, cuasi experimental, pero sin perder el horizonte de las canciones con canciones como «La Invasión», «El Error» y «VIllalobos».
Más tarde, luego de varios años de inactividad y con algún cambio de formación, presentaron en el 2020 (año pandémico), el single «El Fuego», como premonición de la locura que nos vendría a atacar y, a su vez, es otra canción que se despega nuevamente, de toda su producción anterior.
Luzparís no es una banda fácil de escuchar y de entender. Lo sé, pero creo que si se le dedica tiempo y se bucea dentro de sus incontables capas sonoras se puede encontrar la riqueza del trabajo en conjunto incansable del grupo en la experimentación de la canción post rock moderna.
Finalmente, este año han presentado «Felicidad», como ya mencioné al comienzo, una canción que quizás vuelve un poco a los orígenes, pero con una banda madura y consistente a lo largo de toda su carrera. En vivo les aseguro, yo que los vi infinidad de veces y tuve la suerte de girar con ellos, que es un huracán demoledor de sonido, con una base rítmica sólida y cronometrada a la perfección y que siempre ha sabido llevarse muy bien con la autogestión.
Si te interesa indagar un poco más sobre el lado B de Luzparís, Rubén Montoya, multiinstrumentista que conforma la banda, también tiene su proyecto personal de música electrónica llamado CHIMANGO. Por otra parte, la formación que realizó el remix de «El Fuego», es Mandiboola, grupo electrónico de Mar del Plata, integrado por George Manta y Mecha Tou, que a su vez, también es parte de Las Tussi, que acaban de lanzar nuevo material y está siendo muy bien recibido por el underground argentino. No por nada, Luzparís tiene una canción que se llama «Mar del Plata».