Danny Starr nos toca el alma con su sensibilidad musical

En uno de los actos más generosos, el artista londinense nos descubre a la persona que se esconde tras el artista, tras el tema «Belong»

Tiene una sensibilidad y un talento fuera de serie. Así nos tiene, en bucle. A partir de ahora, lo podemos llamar efecto Danny Starr. «Belong» ha sido la más reciente composición que nos ha regalado. Un tema en el que se ha vaciado por dentro, desnudándose y regalándonos su parte más íntima. Pero no será el único, pues en apenas un par de días nos dará una nueva sorpresa que, por supuesto, también llegará en forma de canción. Preparaos para la llegada de «Losing Sight», a la par que disfrutáis de la entrevista que le hicimos.

¿Quién es Danny Starr? ¿Quién está detrás de este proyecto musical?

Soy un cantautor londinense de 22 años que lleva escribiendo canciones desde hace 8. He vivido en Londres toda mi vida, envuelto en el torbellino que es nuestra capital, y he dado cientos de conciertos en mi ciudad natal y en todo el Reino Unido. Todo empezó como un desahogo emocional para mí después de haber perdido mi principal camino en la vida, el camino que había seguido desde que tenía 4 años, el rugby profesional. Una lesión me impidió volver a jugar de forma competitiva, así que lo que era un pasatiempo a tiempo parcial se convirtió en una posible carrera a tiempo completo. Cuando empecé a componer, construía mis canciones sobre la montaña rusa emocional que supone ser un adolescente irresponsable con una perspectiva muy limitada del mundo. Un momento complicado en el que el más pequeño de mis problemas, parecía una gran catástrofe que iba a cambiar la tierra. Ahora, escribo con la misma honestidad y misma dedicación, pero teniendo unos cuantos años más de experiencia y de vida.

¿Cuál es el proceso creativo y compositivo de Danny Starr?

Normalmente, mi inspiración proviene de momentos memorables de mi vida o de personas que he conocido y que han pasado por cosas que me parecen especialmente conmovedoras. La idea de la canción se forma a partir de estos momentos de inspiración y suele crecer a partir de ahí, empezando con una línea o letra que lleva el mensaje y el sentimiento general que quiero transmitir. Con el tiempo, la canción y yo entramos en un ritmo natural en el que se plasma casi sin esfuerzo en la página. Esto es mucho más común cuando escribo sobre mi propia vida, ya que el elemento terapéutico de la escritura entra en acción. Puedo simplemente volcar mis emociones sobre algo en la letra. Otras veces, este ritmo tarda mucho más en alcanzarse (especialmente si tengo que enterrarme en la cabeza y el corazón de otra persona) y puede que no se alcance nunca. En los momentos difíciles en los que la escritura se detiene, suelo recurrir a partes de canciones que me han gustado y pienso en por qué me gustan. Luego, trato de incorporar algo de eso a la obra actual y ver hacia dónde me lleva. Me encanta el proceso de construir algo a partir de la nada. Me gusta mantener la naturalidad y la realidad en todo momento.

La parte lírica de la composición siempre ha sido mi principal salida. Últimamente, la parte de composición de mis canciones se ha convertido en un proceso más colaborativo, ya que he empezado a trabajar con un compositor con mucho talento y gran amigo mío. Esto me da más tiempo para pensar únicamente en las letras, mientras Charlie me pasa melodías y acordes que terminan concentrando muy bien el mensaje.

Cuando la gente conecta con una canción que he escrito sobre mi propia experiencia o mi interpretación de una experiencia muy personal de otra persona, siento que he logrado mi objetivo como compositor, y no hay nada más gratificante que ver que eso ocurre también en los conciertos. A veces, mientras escribes la canción, esos momentos se te presentan por sí solos. Pero muchas otras veces, solo puedes saber si el tema cala en la gente cuando lo cantas por primera vez. Así que esa primera actuación es parte de mi proceso. Si no funciona, se vuelve a abrir el cuaderno y se saca el bolígrafo.

¿Cuáles son las principales influencias y referencias cuando compones?

Hay algunas bases fundamentales que contribuyen a lo que intento conseguir con mi escritura… la primera de ellas es Amy Winehouse. La honestidad de las emociones y la crudeza de las historias que contaba en sus canciones es incontestable en mi opinión. El poder de Adele para transmitir sus experiencias a través de las canciones y la franqueza lírica de Arlo Parks, junto con la capacidad de narración de Arctic Monkey o Passenger, son habilidades a las que aspiro. El imaginario e ingenio de Ben Howard no puede dejar de mencionarse, mientras que todo el sonido inspirado en el gospel de Hozier es algo a lo que me remito a menudo en el estudio. Por último, hay que mencionar a The Kinks, que dominaron gran parte de mis escuchas cuando empecé a escribir canciones con la guitarra, y a Paolo Nutini, que me inspira continuamente a ampliar mi rango vocal y mi ambición con la escritura melódica. Hay muchos más, por supuesto, pero eso te da una idea de dónde siento que viene lo que hago.

¿Qué importancia tiene el mensaje, las letras de las canciones?, ¿cómo de liberador es componer para ti?

Para mí lo es todo, y a veces no es nada liberador. A veces mi dedicación al mensaje, al argumento y a la emoción que transmite la canción mata la idea en su totalidad.

Este verano nos regalaste tu último single «Belong». Cuéntanos más sobre él, ¿cómo surgió y qué importancia tiene para ti?

«Belong» es una canción con la que tendré fuertes asociaciones emocionales durante mucho tiempo. Empecé a escribir el tema justo antes de que la COVID19 se convirtiera en noticia. Acababa de romper una relación larga y me sentía perdido, confundido y sin ese sentido de pertenencia que tanto anhelamos como seres humanos. Todas esas emociones se acentuaron cuando se anunció el confinamiento, justo al día siguiente del último concierto de mi gira de 2020. Momento en el que nos vimos sumidos en un aislamiento forzoso. Esos meses que siguieron fueron algunos de los más duros de mi vida y durante ese tiempo terminé la letra de «Belong», tratando de encapsular el sentimiento de falta de contacto, de rumbo o de propósito vital que estaba experimentando… Esperaba que cuando la gente escuchara el tema comprendiera que, por mucho que asocien su soledad con la canción, todos estamos luchando de forma muy similar y al mismo tiempo. Así que ninguno de nosotros estaba realmente solo todo ese tiempo, pero estábamos luchando mentalmente juntos.

¿Es este el comienzo de una nueva era para Danny Starr?, ¿se avecinan nuevas composiciones?

Todo el proceso de «Belong», desde la composición hasta la producción y el lanzamiento, pasando por el hecho de que mi mejor amigo de la infancia hiciera el diseño del single, hizo que me sintiera más en contacto conmigo mismo, respecto a anteriores composiciones. Y aunque todas ellas han nacido de lo más profundo de mí y han sido muy personales, «Belong» ha elevado al máximo todas esas sensaciones. Es por eso por lo que este tema es diferente. Ese desarrollo es algo que definitivamente veo como un proceso demasiado continuo como para hablar de pasar a una nueva era. Aunque hay aspectos de mi vida definidos o plasmados en cierto tipo de canciones, mi forma de escribir cambia con cada tema que termino. Así que el punto en el que me encuentro, que no veo que vaya a terminar pronto, se centra en encontrar la representación más honesta y cruda de lo que estoy tratando de decir. Tal vez estemos entrando en una nueva época dentro de la era actual en la que escribo menos sobre la ruptura de la adolescencia y más sobre hacia dónde nos dirigimos como especie, y dónde encajo yo en ese viaje.

Más allá de todo esto, ¿cuáles son tus próximos pasos?, ¿nuevos conciertos en el horizonte?

Tengo un nuevo single, «Losing Sight», que saldrá el próximo 26 de noviembre, y tengo muchas canciones nuevas que seguiré publicando a lo largo del próximo año. He pasado mucho tiempo escribiendo con Charlie. Igual que he pasado mucho tiempo en el estudio de Harlesden, grabando algunos instrumentos magníficos a través de una mesa Neve de los años 60 aún más magnífica, que está captando todos los tonos vocales crudos que siempre he querido en mis temas. El estilo vintage con el que estamos empezando a construir mis canciones, aporta esta nostalgia a los disco, haciéndolos más reales. Quiero que parezca que estoy sentado en una habitación cantando a todos y cada uno de los oyentes, y siento que estoy empezando a conseguirlo. En cuanto a los conciertos, trato de tocar tan a menudo como puedo. El 25 de noviembre, estaré con la banda de Charlie, Weird Milk, en Omeara; y el 21 de enero toco en The Slaughtered Lamb.

Has tenido un gran reconocimiento a lo largo de tu carrera (341.000 streams en todo el mundo, ganaste el LANDR Rising Artist Initiative, alcanzaste el número 1 en las listas de ReverbNation Singer/Songwriter). ¿Qué ha supuesto todo esto para ti y cuál es el mayor aprendizaje que te has llevado?

Todo el apoyo que recibo gracias a mi música, significa y significará muchísimo para mí. Desde los comentarios individuales en mis redes sociales hasta los mensajes privados de la gente sobre el significado de ciertas canciones y cómo las han interpretado, pasando por las emisiones de radio, las entrevistas y las listas de reproducción en todo el mundo. Todo ello me hace sonreír y me hace trabajar más y más. Escribo poniendo todo de mí, mostrando siempre mi parte más personal. Así que ver cómo la gente conecta con esa producción creativa y comparte esos sentimientos conmigo es simplemente hermoso. No hay nada en el mundo que se le parezca.

Quedan dos preguntas, que son las que siempre me gusta terminar. La primera es, ¿qué canción tuya identifica mejor el momento en el que te encuentras y por qué?

Ahora mismo, diría que «Hello 2063». Es una canción que habla de una futura raza humana que se evacua a Marte tras llegar a un acuerdo con los marcianos. Todo a raíz de la crisis del cambio climático. No hace falta decir que las ideas sobre un futuro interplanetario para nosotros ya no son demasiado oscuras, con lo aterrador que es lo que está pasando con nuestro planeta ahora mismo, no solo en lo que respecta al clima. Escapar al espacio parece bastante tentador, la verdad.

Y la última, ¿qué es lo más loco que has hecho por la música?

En la actuación de Lewis Capaldi en Barn On The Farm, mis compañeros y yo atravesamos todo el público para pasarle una alfombra a Lewis durante «Someone You Loved». Todo mientras cantaba, «I let my guard down, and then you pulled the rug». La cogió y corrió por el escenario tirando de ella. Una tontería, pero el tipo de tonterías que se dan en los festivales del Reino Unido.

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