Karmento: «Este Devenir tiene relación con lo que soy y con la música que hago»

Con un proyecto nacido desde las entrañas, conocemos a Karmento, quien hace cerca de un mes, irrumpió con su nuevo trabajo llamado «Este Devenir»

Con un proyecto nacido desde las entrañas, conocemos a Karmento, quien hace cerca de un mes, irrumpió con su nuevo trabajo llamado «Este Devenir». Un álbum que auna a la perfección lo mejor del folclore y lo mejor del pop. Un trabajo muy especial y directo, que nos deja aún más si cabe, adentrarnos en el particular universo de la artista. Precisamente hace unos días, hablamos con ella y esto es lo que nos contó.

¿Cómo surge el concepto de «Este Devenir»?

La verdad es que cuando empezamos a grabar, el disco tenía otro nombre. Pero cuando fue pasando un poco el proceso de grabación y me fui encontrando con las canciones, el concepto fue cogiendo otra dimensión y me di cuenta de que ese no era el título. Entonces durante mucho tiempo, se quedó el vacío de cómo se iba a llamar el disco, pero de repente, llegó como si fuera una iluminación, igual que me pasó con mi anterior trabajo. Y es que en realidad, vino solo: una noche esta durmiendo, dándole vueltas en la cama y conecté con la palabra devenir y sabía que ese devenir tenía relación con los procesos de transformación de la vida. Por no ser pretenciosa y porque fuera en consonancia con lo que hablo, que son historias de la vida y de las verdades de la gente, pensé que este disco más que con el devenir, tenía relación con este devenir: de mis 38 años, de lo que soy ahora y de la música que hago. ¡La verdad es que me encantó!

¿Cómo fue todo el proceso creativo y compositivo?

Fue una maravilla, ha sido uno de los procesos más bonitos que he vivido en mi relación con la música y más, sabiendo que yo venía de un trabajo previo, que me había pillado en otro momento vital y, de hecho, ese proceso de grabación y creación mucho más complejo e incluso traumático. Sin embargo, con este nuevo disco, tenía tan claro lo que quería y lo que quería provocar en cada canción, además, los temas ya me habían hablado tanto de sí mismos. Y luego el estudio es otro rollo, es como un laboratorio de música. Fue una pasada y con Eduardo Figueroa, que es el productor, tuve feeling desde el primer momento. Y es muy fácil trabajar con él: desde que entrábamos al estudio, era un darle vueltas a las canciones y experimentar con ellas, todo sin miedo a que las crecieran y evolucionaran. También hubo mucha flexibilidad a la hora de grabar, porque yo tenía que ir a Madrid, con lo cual, dio todo mucho juego para que los temas fueran creciendo. Disfruté mucho con este proceso y creo que cuando llegas a este momento, ya siempre te va a gustar.

Mencionabas a Eduardo Figueroa, ¿cómo fue trabajar con él a la producción?

Muy bien, porque nos entendíamos a la perfección, teníamos afinidad musical y creo que nos entendíamos y adaptamos muy bien. Además él conectó muy rápido con mi concepto y con mi música, que creo que eso es muy importante. Teníamos los dos ese equilibrio entre la seriedad del trabajo y la flexibilidad para quedar. Es un tío al que le gusta lo que hace y eso es imprescindible. Así que la experiencia de trabajar con Edu fue genial. De hecho, hay una parte importante del disco que tiene que ver con él y con las propuestas de producción que hizo, aunque yo tenía claras muchas cosas. Pero ha hecho muchos aportes, me ha entendido muy bien y ha propuesto lo que sabía que sería mejor. ¡Contentísima con él, estaría encantada de volver a trabajar juntos!

Quería preguntarte también sobre la construcción del sonido de Karmento, ¿cómo surge y por qué esa mezcla entre el pop y el folclore?

Claro, eso te iba a preguntar a ti, que cuando escuchas tú las canciones, qué género dirías que son, porque a mí me cuesta definirlo, me cuesta salir de mí y preguntarme: ¿esto a qué suena?, ¿quién soy yo? En cuanto al sonido, yo creo que se construye de una raíz vinculada al folclore de mi tierra: y es que yo pequeña he escuchado mucha copla, mucho corro, mucho flamenco. Todo lo que tiene que ver con las raíces humildes, de pueblo. Y referente al pop, no deja de ser un estilo que también he escuchado: sin darme cuenta también he ido mamando parte de lo que es la música popular y he ido bebiendo de todo ello. Así que lo que sale finalmente, es algo muy importante. Aunque creo que en «Este Devenir», no solo hay un trabajo de recordar todo lo que es la música más tradicional manchega, mezclada con sonidos más actuales o pop. También hay una influencia muy clara de toda la música que yo escuché en mi viaje a Malta, donde me junté con muchos músicos de países distintos. Además de ser un encuentro con un tipo de música más espiritual, como los mantras. La conexión con el mar y con otros elementos de la naturaleza también influye en la construcción del sonido de Karmento en «Este Devenir». De manera parelela, escucho este álbum y creo que también tiene un punto con melodías más étnicas y más tribales. Soy muy ecléptica y una persona muy orgánica, no funciono con la mente, funciono con el corazón y con las vísceras.

Imagino que en este sentido, las letras y la historia que estas transmiten serán muy importantes, ¿no?

Es un poco difícil ponerle un nivel de importancia. Yo creo que esto también depende mucho de la gente y con lo que conecten: hay personas que son muy musicales y hay otras que vienen mucho del mundo de la letra. En mi caso, partimos de la base de que yo soy cantautora, así que intento mucho transformar los temas en algo que el público pueda entender. Pero claro, yo vengo del cantautorismo, me gusta hablar, me gustan las palabras, me gusta comunicar. Así que las letras son una de las bases de mi música.

A nivel visual, el proyecto también está muy trabajado. ¿Qué relevancia tiene este aspecto como complemento de la música?

Es una herramienta fundamental para el trabajo. A ver, una de las cosas que tenía claras cuando empecé con la grabación, es que me metería hasta el final, que lo iba a cuida y que iba a trabajar en él, en todos los aspectos que pudiese. Así que la comunicación, la imagen, la promoción, también dibuja todo el concepto que quieres transmitir. Creo que lo más importante es que tengas un andamio, un producto que te guste, que conmueva, que transmita: cada uno tendrá sus objetivos. Yo con eso estoy muy contenta y es que estoy enamorada de mi trabajo y de lo que hemos hecho. Pero la comunicación y la imagen son muy importantes para terminar de conectar con la gente y mostrarles lo que quieres, y evidentemente forma parte de la estrategia.

¿Cómo ha sido la acogida de «Este Devenir» desde que vio la luz?

Pues el disco vio la luz hace un mes y ahora hemos sacado a la venta los discos físicos. Al final, esto es una carrera de fondo, entonces vamos dando pequeños pasitos. Nosotros siempre tenemos la referencia de las redes sociales o de los oyentes en plataformas. En cuanto a la acogida, desde mi punto de vista y de sentir es muy buena: con quien conecta este disco, lo hace de una manera muy especial. Es llegar a ese punto de fidelización, de llegar a un público que te sigue y que le gusta lo que haces. Así que, bueno, ahí vamos, hacia delante. Aunque estamos en ese momento inicial en el que vamos a tope y parece que no has avanzado tanto como te gustaría, pero aún así, todo indica que vamos bien. Pero falta la parte más importante, que es la de los conciertos y es que no he podido hacer aún ninguna presentación. Y tengo muchísimas ganas. A ver cómo podemos entrar en esa nueva normalidad de la que hablan, porque claro, tuvimos que cancelar todos los conciertos y estamos mirando nuevas fórmulas, viendo cuándo los podremos programar: en principio están previstos para septiembre y estamos ahí un poco con la esperanza de que algo podamos hacer. Igual nos toca tirar por hacer pequeños conciertos en terrazas o en pequeñas salas. El caso es que todos estamos en ese momento de incertidumbre, en el que no sabemos qué pasará, aunque la cosa parece que está empezando a moverse.

¿Qué canción de Karmento define mejor el momento en el que estás y por qué?

Pues ahora mismo, la canción que me pongo todos los días, porque me llena el corazón de amor, es «Danza sobre la tierra». Es un tema que tiene una trayectoria desde lo íntimo, desde lo pequeño, desde las raíces hacia lo extenso, la conexión con el todo: ese devenir y esa frase que me encamta: «todo lo que somos, ya lo fuimos». Luego, a nivel musical, me llena porque no para de crecer, que te eleva. En estos momentos, es la canción de Karmento.

¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

Pues hay locuras pequeñas y estúpidas, y otras más grandes. Yo creo que la mayor locura que he cometido por la música es tomar la decisón de ser música, porque yo empecé a componer a los 29 o 30. Cantar, cantas toda la vida, porque se lleva en las venas; pero yo me he dedicado a otras cosas toda la vida. Pero el irme a Malta, supuso la ruptura con todo y lo que me hizo querer dedicarme a la música. Volví a España y grabé mi disco, tuve una crisis y hace dos años cuando empecé a concebir «Este Devenir», fue cuando me di cuenta de que posiblemente este fuera mi camino.

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