Villanueva: «Gala fue una canción que me acompañó casi toda la composición del disco»

Ya sorprendió a finales de 2019 con el lanzamiento de su nuevo álbum, pero ahora Villanueva ha hecho magia de nuevo con la nueva versión de «Gala»

Hace algunos meses, nos sorprendió con la publicación de su nuevo álbum, «Cuarto de Invitados». Una auténtica joya que no podemos dejar de escuchar en bucle. Se trata del artista vigués Villanueva quien, hace apenas unos días, volvió a acertar con un disparo de lo más letal: hemos vuelto a caer en su red, gracias a la versión al desnudo que nos ha mostrado de su tema preferido, «Gala». Una canción que tiene guardada una gran parte de él. De esto y de muchas otras cosas pudimos hablar la semana pasada: tras una distendida conversación por teléfono, esto es lo que nos contó Josete Villanueva sobre su proyecto.

¿Cómo el concepto de este último disco, de «Cuarto de Invitados»?

El concepto surge a raíz de una concatenación de sucesos y de cosas que me van sucendiendo. Básicamente, mi vida personal ha ido cambiando mucho en los últimos meses y es que, entre otras cosas, he pasado de vivir en Galicia a hacerlo en el Levante, en Alicante. Pero antes de llegar justo a ese punto, pasé por otros lugares como Murcia. Entonces yo sentía que vivía en distintas casas, pero en ningún hogar. Año y medio en el que vivía con una maleta y recorriendo diferentes cuartos de invitados de casas de amigos. Entonces empecé a recopliar cada acontecimiento que iba experimentando, cada historia que me iba confesando a mí mismo, hasta dar lugar a este «Cuarto de Invitados».

¿Cómo fue todo el proceso creativo y compositivo?, ¿y cómo lo viviste?

Pues la verdad es que fue muy poco a poco. Con el tiempo, me fui dando cuenta de que si en mi anterior trabajo «Zoo para dos», me hacía muchas preguntas; ahora tenía muchas de las respuestas. Y es que la música me ayuda mucho a esto, a conocerme a mí mismo, a darme cuenta de quién soy, de qué hago, de cómo reacciono. Entonces este proceso fue un proceso largo, como de psicoanalista. Y de hecho, la primera frase del disco ya avisa, no está puesta por casualidad: «Querido lector, no pienso pedir perdón». Tras todo este proceso compositivo, Sean Frutos de Second me dijo que tenía el productor adecuado para este disco y me presentó a Raúl de Lara, con el que conecté muy rápido.

¿Y cómo fue trabajar con Raúl de Lara a la producción?

Pues muy bien, la verdad. Raúl es un genio y un tío encantador, además de un gran amigo. El trabajo con él ha sido genial, tanto con el resto de músicos, como Nacho Mata, batería que nos acompaña en gira y Ángel Herranz; Jorge Guirao de Second a las guitarras; y Edu de Sidonie. Creamos un grupo de trabajo muy guay y muy sano. Cada día me levantaba a las 6 de la mañana, para estar ya dando gritos en el estudio a las 8. Fue todo muy disciplinado, pero la verdad es que se agradece, es algo que me gusta.

Hablabas previamente del poder de la música para conocerse a sí mismo, ¿pero crees que también tiene determinado poder curativo, especialmente en estos tiempos?

Sí, sí, claro. Si vamos a la raíz de las cosas, nos damos cuenta de que la música es una disciplina artística y como tal, nos invita a hacer acto de reflexión: y es que el arte tiene el poder de hacernos pensar. Y sí que es verdad que la música tiene ese componente de tocar la emoción. Así que, definitivamente, sí que creo en ese poder de la música.

El pasado 1 de mayo vio la luz la versión de estudio de «Gala», ¿cómo surge la idea de presentar la canción de esta forma?

Aquí hay varias cosas. «Gala» es mi canción favorita de todas las que he compuesto, junto a «Bombas Nucleares», quizás. Entonces publicamos el disco y por diferentes circunstancias, Navidad y el confinamiento principalmente, no pudimos tener la promoción que esperábamos en ese momento. Entonces se me ocurrió como mostrar esta versión de «Gala», ya que también fue la que menos cambios sufrió desde que llegó a las manos de Raúl hasta ahora. Y yo confiaba tanto en esta canción, que me dio igual que estuviera más o menos producida, quería mostrarla sin tapujos, también porque creía que la gente iba a agradecer descubrir esta pequeña rareza que tenía archivada, especialmente en un momento como este. Además, creo que ha sido una manera de darle a esta canción su propia identidad: algo de lo que tenía muchas ganas. De hecho, hay gente que es una canción nueva.

¿Qué tiene la canción de «Gala» para que sea tan especial?

Pues junto a  «Carlos III», fue una canción que me acompañó casi toda la composición del disco y una sobre las cuales se sustentan los pilares del álbum. Además, empecé a componerla en lugares que son especialmente mágicos y especial para mí. También tiene muchos tintes autobiográficos y, aunque tiene toques muy nostálgicos, es un tema que me da muchos ánimos. Sin duda, también fue la canción con la que me di cuenta  de que no tenía que avergonzarme por desnudarme. Y que, bueno, como buen gallego «Gala» tiene muchos tintes a mí tierra.

Nueva versión de «Gala», incluida en tu último disco que también vio la luz hace poco. ¿Cómo ha sido un poco la acogida de ambos?

Pues la verdad es que muy bien y lo cierto es que yo también estoy muy contento con todo el mundo que ha decidido darle una oportunidad. De hecho, mucha gente coincide en que «Cuarto de Invitados» es mi mejor disco. Yo lo concebí un poco sin perspectiva, pero sí que es cierto que estoy contento con el resultado y que, bueno, la opinión del público ha sido bastante homogénea. Y con «Gala» ha sido bestial: había gente emocionada, que me llamaba para preguntarme si la canción era nueva. Es algo que me parecía muy curioso. De hecho, es casi más conocida ya la sesión de estudio que la versión del álbum. La música nunca dejará de sorprendernos.

¿Escucharemos alguna versión de estudio más de este «Cuarto de Invitados»?

[Risas]. Ya tengo preparada la siguiente.

¿Y no se puede decir nada todavía? [risas]

Sí, venga, lo voy a decir. Ahora mismo estoy pasando la cuarentena en un pueblo de la costa gallega, en Baiona. Es un pueblo muy mariñeiro, en el que hay muy poca gente en invierno. Justo aquí me monté como mi pequeño estudio, para poder escribir, componer y hacer mis cositas. Entonces hay una canción de este disco que se llama «15 Segundos» y que recoge mucho el espíritu de la gente que me escucha. Así que he decidido darle una pequeña vuelta y llamarla «Otros 15 Segundos». Es una pequeña versión que he hecho durante el confinamiento, en esta casa en la que estoy viviendo en estos momento. Todo en un entorno casero, pero que suena como en mi propio hogar. Además, en esta ocasión he tenido la oportunidad de trabajar con Manuel Cabezalí, que fue quien la remasterizó. Y, bueno, verá la luz en un mesecito, más o menos.

¿Cómo ha sido toda esta experiencia y cómo ha sido trabajar, en esta ocasión, con Manuel Cabezalí?

Pues ha sido muy emocionante, porque me he transportado al momento de composición de «Cuarto de Invitados». Y más, haciéndolo en estos momentos en los que los sentimientos están tan a flor de piel: estamos viviendo una auténtica montaña rusa de emociones. Pero empecé a meterme de lleno en el proceso, viendo qué recuperaba, qué cambiaba, el volver a grabarme desde casa, donde la calidad no es muy buena. Se me empezaron a agolpar todas las sensaciones de cuando grabé la canción en Murcia y fue algo muy bonito. Me dio hasta un poco de bajón y de nostalgia de aquellos momentos de trabajo en el estudio, que es algo que me gusta mucho.

En cuanto al trabajo con Manuel Cabezalí, increíble, porque él es un profesional como la copa de un pino. Sabe muy bien cómo hacer las cosas y yo, la verdad, es que estoy muy contento con el resultado.

¿Qué canción de Villanueva define mejor el momento en el que estás y por qué?

«Gala», indudablemente. Es una canción muy especial para mí, es como esa especie de rincón en la mente, en el que vuelvo a ser yo. Y es que define todo mi último año, tanto a nivel personal como profesional, con sus momentos duros. Así que, bueno, entre «Gala» y «Carlos III» me quedo yo: creo que son las dos mejores canciones para definirme.

¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

[Risas]. Tendría que pensar, pero he hecho auténticas barbaridades. Podría decirte, por ejemplo, que me crucé España sin dormir, y es que fui de Vigo a Barcelona para acudir a una entrevista presencial. Otra vez, me fui a Salamanca, porque tocaba allí y no habían carteles colgados: así que fui a propósito y empapelé toda la ciudad. Creo que eso podría definir muy bien las locuras que he podido cometer: cuántas noches sin dormir, cuántas mañanas madrugrando para volverme a casa, cuántos días durmiendo mal y en cualquier sitio. No sé, locuras que seguramente también haya cometido mucha más gente.

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