Ocata: «En 9 Historias y 1 Mentira hemos encontrado el tipo de música que queremos hacer»

Este viernes 24 de abril vio la luz el álbum debut de los barceloneses Ocata, «9 Historias y 1 Mentira»: y a raíz de este lanzamiento, hablamos con ellos

Apenas tiene unos días de vida. Fue este mismo viernes 24 de abril cuando el álbum debut de Ocata vio la luz: «9 Historias y 1 Mentira» ya es nuestro y es una verdadera joya. 10 historias que llegan pisando fuerte, que llegan para transportarnos a otro lugar, para evadirnos. Y todo gracias al trabajo intenso y a ese toque mágico que han añadido los propios miembros Vicenç Pedret (guitarra y voz), Kevin Halfon (bajo y coros), Pepe Montero (guitarra solista y coros), Roger Moreno (batería), y la quinta Beatle de este proyecto, Ashley Garrido (manager). El pasado jueves, a escasas horas de que viera la luz este debut, pudimos charlar un ratito por teléfono con Vicenç sobre este gran proyecto llamado Ocata y sobre el inminente «9 Historias y 1 Mentira». Y esto es lo que nos contó.

¿Cómo surge el concepto de «9 Historias y 1 Mentira»?

«9 Historias y 1 Mentira» es el primer disco que grabamos de una tacada, ya que nos encerramos durante seis meses para poder crearlo, darle forma y buscar un concepto. Y es que queríamos grabarlo y grabarlo bien. De hecho, comenzamos a hacer canciones y de inicio compusimos unas 20, aunque al final nos quedamos solo con 10. Entonces yo creo que es el primer disco en el que nos hemos encontrado un poco con el tipo de música que queremos hacer y con el tipo de letras que queremos hacer. Lo que queremos hacer es música pop, pura y llanamente. Y, sobre todo, contar historias. De hecho, los temas de este disco están basados en historias que le han pasado a personas cercanas a nosotros, que hemos escuchado o que nos han llegado de rebote. Aunque hay una que nos hemos inventado. Así que el título sale un poco de aquí: hay nueve historias y una mentira.

¿Cuál es la mentira?, ¿se puede saber o tenemos que adivinarla?

Pues a mí me gusta mucho contar de qué van las canciones, pero en este caso, lo dejo en el aire, para que cada uno la pueda deducir.

¿Por qué dar cabida, concretamente, a estas diez historias?

Pues nosotros intentamos siempre darle una vuelta a todo, fijarnos en los pequeños momentos que lo hacen todo distinto. Por ejemplo, hay una canción que se llama «Tío Carlos», que está inspirada en el tío de Pepe, nuestro guitarra; que es una persona brillante y fue drag queen. Una historia diferente, a la que hemos querido darle cabida y que es preciosa. Y así con todas, la verdad: tratamos de hablar de temas comunes como el amor, la pareja o la importancia de viajar, pero queremos hacerlo siempre de una manera diferente.

¿Cómo fue todo el proceso creativo y compositivo de este disco?

Pues normalmente, la idea inicial de la canción la saco yo con Pepe, guitarra de la banda. Entonces cuando vemos que una idea funciona con una o dos guitarras, se la llevamos al grupo, a Kevin y a Roger, que son bajo y batería. Y ya entre todos terminamos de darle forma a todo. Ese es un poco nuestro método de trabajo, tanto con la música como con las letras. Con el tema letras, soy yo el que lleva las ideas de los versos y ya entre todos, vamos definiendi, qué se entiende, qué no, qué queda bien, qué queda mejor. Es un poco la manera que hemos encontrado de trabajar y que nos va bien. Aunque curramos mucho con la mentalidad de: «vamos a hacer 10 y nos quedaremos luego con 1».

¿Cómo fue el trabajo de producción con Santos&Fluren?

Fue muy, muy guay, porque son gente a la que hemos admirado siempre por su trabajo y por los discos que han producido: de Love Of Lesbian, de Sidonie, de Izal, de Joan Dausà, de Ruidoblanco. Entonces, cuando nos escribieron y nos dijeron que sí que querían trabajar con nosotros, pues nos emocionamos. Y es que claro, son gente tan conocida y tienen tanta carga de curro, que primero te piden que les mandes tu maqueta y luego ya te dicen si pueden o no pueden trabajar contigo. Y fue muy bien, además también fuimos muy abiertos: es lo que había que hacer. No habría tenido mucho sentido ir a trabajar con Santos&Fluren y luego decirles: «no, este disco se va a grabar como nosotros queremos». Así que nosotros estuvimos muy abiertos a que metieran mano a las canciones y verdaderamente nos ayudaran. Y, la verdad, es que fue muy guay porque creo que supieron ver muy bien la esencia de cada canción y nos guiaron muy bien con todo: con lo que quedaba mejor, con lo que quedaba peor. En definitiva, estuvimos un mes trabajando con ellos y fue muy bien, terminamos muy contentos con todo el trabajo. De hecho, tenemos anécdotas con ellos que, de verdad, no olvidaremos. Por ejemplo, hubo un día que estuvimos grabando hasta muy tarde y, en un momento, con la canción «Quiero Más», Fluren nos dijo: «¿Os importa si esta guitarra acústica la grabo yo? Que tengo muchas ganas». Por supuesto dijimos que sí, porque para nosotros era un honor contar con él y con toda su experiencia.

«Viajar», «Mis 30», «Yo Robot» y «Quiero Más» han sido los primeros adelantos de este disco. ¿Por qué escoger estas canciones como presentación del álbum?

Pues mira, sin quererlo, nos lo hemos repartido bastante. Porque al final, todos estamos encantados con el disco, pero tenemos predilección por alguna canción en concreto. «Viajar» es el tema preferido de Pepe; «Mis 30», aunque no es mi favorita, siempre me ha parecido como el single claro; «Yo Robot» a Roger le encantó y es su favorita; ya de «Quiero Más» es la canción de Kevin. Así que, sin quererlo, ha quedado así.

El disco ve la luz en apenas unas horas, ¿cómo os sentís?

Pues la verdad es que la sensación es un poco extraña, porque nosotros teníamos ya los planes de cómo sería el lanzamiento del disco. De hecho, teníamos previsto tocar en la Antigua Fábrica de Estrella Damm para presentar este «9 Historias y 1 Mentira». Entonces es como que teníamos muchos planes que, por las circunstancias, no hemos podido realizar. Así y todo, estamos muy emocionados por el lanzamiento del álbum, ya que llevábamos como año y medio trabajando en él: los seis meses de composición, el mes de grabación y el año pensando en todo el concepto, más allá de lo musical (fotografía, videoclips, estrategia de lanzamiento). Así que, en definitiva, estábamos ya con muchas ganas de sacarlo: nosotros lo que queríamos es que la gente lo pudiera escuchar ya, que lo pudiera disfrutar. También lo que a nosotros nos gusta es que la gente escuche el disco como los escuchamos nosotros: te lo pones de una tacada, lo vuelves a escuchar en el coche, te vas enamorando de una canción, descubres otra que no te gusta y, de repente, cambias. Así que, bueno, estamos muy emocionados, en definitiva.

Hablabas de todo el concepto no musical del disco y justo queríamos preguntar por lo que es el arte del disco. ¿Cómo surge todo ello?

Pues otro avance que hemos hecho con este disco es que hemos contado con la colaboración de Rocío Larrumbide, que ha sido nuestra directora creativa. Y es que nosotros nos hemos dado cuenta de que la música, guste o no guste, es mucho más que música. Partiendo de esa base y sabiendo que somos música pura, tomamos la decisión de incorporar a alguien más en el equipo, que diera o completara el proyecto con la parte más visual. Y la verdad es que el trabajo con Rocío ha sido genial, porque enseguida captó la esencia: enseguida se le ocurrió la idea de crear diez personajes para cada una de las canciones y como darles vida, que fueran de carne y hueso. Además, junto al equipo de La Bemba también se encargó de conceptualizar el videoclip. Al final, creo que el concepto visual que creó para el disco quedó muy chulo. Refleja muy bien lo que es la otra cara de «9 Historias y 1 Mentira», lo cual, para nosotros era algo muy importante.

¿Cómo ha evolucionado Ocata desde aquel primer EP, «Cara B»?

Pues muchísimo. De hecho, la sensación que tenemos todos es de evolución. Y es algo que se ve, en primer lugar, en cómo nos creemos todos este proyecto. Hace cuatro años, Ocata era un grupillo y sí, tus amigos te preguntaban: «Ay, ¿qué tal?». Y nuestra sensación ahora es de orgullo máximo. Un orgullo que se ha traducido en que nosotros seamos más perfeccionistas y en que hayamos decidido hacer una gran apuesta, rodeándonos de grandes profesionales, en todos los sentidos y en cada una de las áreas. Todo ello ha hecho que, por ejemplo, pudiéramos contactar y empezar a trabajar, a su vez, con Music Bus, que son quienes nos representan. Creo que todo eso empieza por trabajar mucho nosotros y por sentirnos orgullosos del proyecto.

Especialmente en los momentos que estamos viviendo, ¿creéis que la música es un elemento curativo?

Yo creo que sí, 100%. Y no solo creo que la música cure. En el caso de la nuestra, considero más bien que tiene como el don de trasladarte a otro lugar, de coger tu cabeza y llevarla lejos de donde está, de hacer que se evada. Todo eso, gracias a que te voy a contar una historia que, por un momento, te va a alejar de tu casa, del tráfico, de la situación que estés viviendo. Así que sí, creo que la música tiene esa habilidad de trasladarte sin ni siquiera moverte, especialmente ahora que no podemos movernos de casa.

A pesar de toda esta incertidumbre, ¿cuáles serán los siguientes pasos de Ocata?

Pues ahora mismo, nosotros seguimos componiendo. Estamos aprovechando esta cuarentena para seguir creando, además de para prepararnos para empezar a tope cuando regrese la época de conciertos. Y otra cosa que vamos a hacer es recompensar a toda la gente que nos está apoyando de alguna manera especial, preparándoles pequeñas sorpresas. Queremos cuidarlos y darles las gracias de alguna manera.

¿Qué canción de Ocata define mejor el momento en el que estáis y por qué?

Uf, qué difícil [risas]. Me la tengo que pensar, ¿eh? Pues yo igual te diría que la canción que mejor define Ocata en estos momentos es «Yo Robot», porque habla de un futuro un tanto surrealista, que es un poco lo que estamos viviendo en estos momentos. Y es que si alguien, hace un año, nos dice lo que estamos viviendo ahora mismo, no nos lo hubiéramos creído. Pero bueno, estamos intentando aprovechar al máximo esta situación, aunque no sea la que nos hubiera gustado vivir. A su vez, esta también es una canción que a los cuatro nos encanta.

¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

Pues la verdad hay varias [risas]. Yo hay una a la que le tengo cariño, pero en realidad no debería. Y es que, bueno, cuando un grupo está empezando, hay veces que tiene que hacer conciertos en los que no te ve nadie. Y eso nos pasó en marzo del año pasado en Mollerussa y no había absolutamente nadie: además, fue un jueves, que nosotros trabajábamos, nos pegamos dos hora de viaje, tocamos para cuatro personas y nos volvíamos, porque al día siguiente teníamos que volver al trabajo. Fue un momento complicado pero también es una situación que te une como grupo, porque si superas eso, significa que ya puedes superar cualquier cosa. Además, son cosas que ponen a prueba la banda. Es una locura, pero al final, forma parte del proceso y merece la pena.

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