Verona: «Capital Silencio resume lo que tenía en mi cabeza desde hace un tiempo»

«Capital Silencio» es el nuevo trabajo de Verona, que vio la luz el pasado 6 de marzo: aprovechando este hecho, hablamos con su vocalista Antonio Verona

«Capital Silencio» es el nuevo trabajo de los granadinos Verona. Un álbum que vio la luz el pasado 6 de marzo y que ya formará parte de nuestra vida, de nuestros días. Uno de los discos que nos salvará la vida, igual que lo hizo la entrevista que le hicimos a Antonio Verona, vocalista y frontman de la banda.

¿Cómo surge el concepto de este último trabajo, de «Capital Silencio»?

«Capital Silencio» viene a resumir lo que tenía en mi cabeza desde hace un tiempo. De manera paralela, se han juntado varios acontecimientos este verano, como el cambio de agencia o el cambio de rumbo en lo que respecta al estilo o música de la banda. Así que, bueno, contacté con Juancar de Supersubmarina, que tiene un estudio en Jaén, para enseñarle los temas. La verdad es que le encantaron y enseguida me dijo que me fuera para allá, que grababa él también las baterías y que, claro, se encargaba de la producción. La verdad es que fue una experiencia muy buena, porque nos sentimos muy identificados. Y es que, además, Juancar es increíble y un gran profesional: nos ha dado mucha libertad y estamos muy orgullosos del sonido que hemos conseguido.

¿Cómo ha sido la construcción de todo este nuevo sonido?

El proceso siempre es similar. Todo parte de una pequeña idea, que grabo con la grabadora y luego voy metiéndole melodía con la guitarra. Ya luego, si cuaja, introduzco otro tipo de elementos, como los sintetizadores, lo cual le da otro rollo a las canciones; o incluso busco darle otros ritmos, gracias al piano, violines. Es una idea en la que llevo trabajando muchos años y aquí creo que se ha desarrollado bastante bien.

Y más allá del sonido, ¿qué peso han tenido las letras, el mensaje?

Pues cada vez le damos más importancia, la verdad. En el anterior trabajo, digamos que estaban ahí, pero no transmitían mucho y es que, entonces, como que las melodías pesaban más. En este disco, sí que les hemos querido más relevancia y profundidad: y es que las canciones hablan de diferentes temas que te hacen pensar, bien de odio, bien de protesta, pero tienen un mensaje detrás. Creo que es algo importante y que a la gente le gusta cantarlas, sentirse identificada.

Hablabas un poco del trabajo a la producción con Juancar, ¿cómo surge la relación con él y cómo fue todo el proceso?

Bueno, llegamos un poco a él porque, precisamente, una banda a la que seguimos ya había grabado con él. Y la verdad, es que teníamos ganas de trabajar con él, así que le escribimos directamente. Le pasamos material, le encantó y enseguida se volcó. Así que, quedamos, definimos un proyecto y nos pusimos a trabajar. Y la verdad es que el trabajo con él ha ido genial y el trato ha sido increíble también. Además, Baeza es precioso [risas]. Se dio todo a las mil maravillas.

De este nuevo trabajo, los dos primeros temas que escuchamos fueron «Nadie» y «Símbolos». ¿Por qué estos temas?

Fue un poco puesta en común, hicimos un poco lluvia de ideas para ver qué temas lanzábamos primero. Así que, bueno, por un lado, consideramos que «Nadie» tenía esa fuerza que ya veníamos arrastrando de temas anteriores y, además, va también un poco en la línea de lo que somos ahora mismo. Por otro lado, «Símbolos» digamos que es la canción que mejor nos define ahora, en cuanto a melodía, a letra, además tiene dinámica, altos, bajos, subidas. Sin duda, es el tema que más nos gusta del disco [risas].

¿Si tuvierais que elegir un tema de este disco que definiera mejor el momento en el que estáis, diríais que es «Símbolos»?

Sí, sin duda diríamos «Símbolos».

Al inicio comentabas que Verona ha experimentado ciertos cambios, pero ¿de qué más maneras ha evolucionado la banda?

Yo siempre suelo decir que hemos evolucionado hacia la luz. Cuando publicamos nuestro anterior trabajo en 2017, todo el peso caía sobre el sonido, sobre las guitarras, mientras que la voz y el mensaje estaban más en un segundo plano. Seguimos con «Equilibrio», nuestro segundo trabajo, digamos que comenzaba ya a brillar un poco más, en comparación a ese inicial «Fuerzas Resultantes». Hasta ahora, que este «Capital Silencio» es el disco más pop, más melódico y más nítido de los tres. Las guitarras siguen estando ahí, los bajos continúan presentes, pero prima la voz, que en este punto, está mucho más clara.

¿Y qué queda de la esencia de Verona?

Pues queda todo, realmente. Porque, por ejemplo, nosotros en directo nos transformamos, sacamos todas nuestra energía y nos convertimos en otras personas: nos tiramos, nos arrastramos para tocar la guitarra [risas]. Nuestros directos son muy eléctricos, son sinónimo de fuerza. También en los conciertos podemos mostrarnos como con más libertad. Es algo que nos encanta.

¿Cómo os preparáis el momento directo?

Las idas siempre suelen ser mejores y más ligeras que las vueltas [risas]. Es parte de nuestro trabajo, así que nos lo tomamos con seriedad y con mucha motivación, para poder transmitirle toda nuestra energía al público. Ya desde los ensayos: ensayamos como si estuviéramos ya en el concierto. Y luego ya allí, lo damos todo. Así que nos preparamos magníficamente bien [risas].

¿Cuáles serán los próximos pasos de Verona?

Pues teníamos algún concierto previsto para antes del verano, pero a ver cómo evoluciona toda la situación que estamos viviendo. Luego, en verano intentaremos mirar algún festival y luego ya, arrancaríamos con la nueva gira de otoño.

¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

Por esto creo que se cometen locuras a diario, porque por la música es amor infinito. Hay veces que es extremadamente gratificante y otras veces, no lo es tanto. La locura es seguir, seguir, seguir [risas]. Sacas un disco y ya estás pensando en el siguiente, es un no parar. Yo ya tengo canciones para el próximo disco y apenas acaba de salir este. Es un círculo vicioso. Pero es que a quien le entra la vena de la música, ya no puede salir.

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