Nil Moliner: «Para mí la batalla es la vida y hay que saber bailar con ella»

Casi una semana lleva «Bailando en la Batalla» en nuestras vidas y ha llegado como un verdadero regalo: aunque para regalos, poder hablar con Nil Moliner

Acaba de publicar un disco que es un verdadero lujo, una joya en bruto que está empezando a relucir. Y la verdad es que nosotras no podemos estar más contentas de que este «Bailando en la Batalla» de Nil Moliner, haya llegado a nuestras vidas. Aunque para felicidad, la de poder haber hablado con el artista catalán: un auténtico regalo. Mucha atención a todo lo que nos contó.

¿Cómo surge el concepto de «Bailando en la Batalla»?

Pues «Bailando en la Batalla» viene un poquito de lejos y es que llevo cerca de dos años trabajando en este disco, aunque algunas de las historias que cuento tienen mucho más tiempo. Pero yendo un poco lo que es al concepto, para mí la batalla es la vida y me parecía interesante el bailar con ella, el bailar con tus miedos, con tus inseguridades, el marearlos hasta que se caigan o desaparezcan, el tomártelo todo con positivismo. En definitiva, no tomarte la vida como una lucha, sino como un baile.

¿De ahí que tenga como ese carácter tan positivo?

Sí, a lo mejor es que yo también me imagino la batalla como algo de color y no como algo repleto de armas y de luchas. Para mí es al contrario, creo que la vida es como un baile en el que nos caemos y nos volvemos a levantar y, al final, solo tenemos que aprender a bailar.

¿Cómo fue todo el proceso creativo y compositivo de este disco?

Es cierto que llevo mucho tiempo escribiendo este disco, aunque en plan más serio dos años. Y fue muy interesante, porque hubo temas que los lancé al momento, sin necesidad de tocarlos nunca más. Sin embargo, hubo temas que necesitaron como un proceso más largo de maduración: de escucharlas una y otra vez, de ponerlas en el coche, de bailarlas, de cambiar cosas. Fue un proceso muy bonito, en el que mi banda estuvo presente en todo momento y en el que las figuras de Manu Guix y Roger Rodes, los productores, fue también clave. Y es que gracias a ellos, tocamos todas las teclas, llegamos a los acordes perfectos, a las notas justas. Hemos cuidado mucho los detalles, para que las canciones transmitan lo que quería que transmitieran.

Precisamente, antes de que viera la luz el disco, hemos podido escuchar muchos de los temas y ver diversos vídeos en plataformas digitales. En este sentido, ¿qué importancia han tenido las redes?

Pues las redes y las plataformas digitales han sido la clave para mi proyecto, porque eran mi canal de comunicación directo. En ellas, colgaba mis versiones, ahora cuelgo mis canciones, puedo hablar con mis fans y puedo compartir mis días. Son una herramienta que me han permitido hablar con mis seguidores y darme a conocer. Si no hubiera sido por ellas, no sé cómo lo habría hecho. Creo que las he aprovechado.

En este «Bailando en la Batalla» también hemos podido escuchar a dos artistas como Rayden y Dani Fernández. ¿Cómo surgen las colaboraciones con ellos?

A Dani lo conocía desde hacía muchos años, de cuando él estaba con su banda y yo con la mía. Pero nos perdimos un poco la vista y, al cabo de un tiempo, nos reencontramos y nos volvimos a presentar, pero dijimos: «tú y yo ya nos conocíamos». La verdad es que con él fue muy fácil, conectamos desde el inicio porque tenemos unas energías muy parecidas: nos hemos echado juntos muchas cervezas, hemos hablado de prácticamente cualquier cosa, somos como hermanos. Para mí es un lujo tener dentro de la industria de la música un hermano como Dani, con el que puedo contar de manera incondicional para todo. Además, el poder colaborar con él en una canción como «Soldadito de Hierro», que significa tanto para mí, es un honor. Y lo cierto es que surgió todo de manera muy natural, en una terraza hablando, le pregunté si quería hacer esa canción conmigo y enseguida me dijo que sí.

Con Rayden surgió todo de manera diferente. Yo siempre lo he seguido mucho, desde las batallas de gallos, en las que incluso llegaba a imitarlo. Pero por casualidades de la vida, años después, coincidí con él en el Share Festival, que fue donde nos conocimos en persona (aunque ya nos conocíamos de antes). La verdad es que es un tío increíble y fue muy guay porque también tenemos como energías muy parecidas. Total, que fue a días de vernos cuando volví a hablar con él para preguntarle directamente y decirle: «Tal Vez sale la semana que viene y quiero que estés, no sé cómo lo vamos a hacer». Enseguida me dijo que sí, escribió su fragmento y me lo pasó enseguida. Y, efectivamente, la canción vio la luz cuando tocaba. Es increíble.

Precisamente con Dani Fernández y con «Soldadito de Hierro», te vimos en el plató de Operación Triunfo. ¿Cómo lo viviste?, ¿te ves en cierto modo ves el reflejo en los concursantes o crees que vuestras experiencias son completamente diferentes?

Fue una experiencia muy guay: salir en la televisión con Dani y, encima, en un programa como Operación Triunfo es una experiencia increíble. Además, conozco a mucha gente que curra allí y siempre es una alegría reencontrarte con ellos. Y respecto a los concursantes, para nada los veo diferentes. Sí que es cierto que este año no lo estoy siguiendo tanto, pero otros años sí y la verdad, hay un talento brutal, son artistazos. Es un programa de entretenimiento, pero seguro cuando salgan de ahí, si quieren hacer algo, lo harán y lo conseguirán. Porque el talento está y las ganas de hacer cosas y de seguir, es un motor increíble.

Retomando un poquito el hilo: ¿cómo estás haciendo frente a todo lo que está llegando? Porque este es el primer álbum, pero hay canciones como «Soldadito de Hierro» que se han convertido en himnos y, además, ya has colgado el cartel de entradas agotadas en Razzmatazz

Directamente, no le hago frente, dejo que pase y ya está. Creo que tratar de afrontarlo emocionalmente sería estúpido, porque no hay manera de luchar contra ello o de asumirlo. Así que yo voy haciendo, van pasando cosas así, miro y digo: «hostia, qué guapo». Y no me lo quiero creer mucho, ¿sabes? Aunque sí que es verdad que hay un poco como otro lado, especialmente cuando llenas una sala como Razzmatazz, que para mí es muy especial, y te pones a analizar. Yo hace no mucho estaba tocando en Barts Club, que es la sala pequeña de Barts, después en la Bikini, después en la grande de Barts, ahora en Razz. Lo miras con perspectiva y te das cuenta de que todo es, gracias a las canciones, pero también gracias a todo el equipo con el que trabajo: músicos, discográfica , agencia, absolutamente todos. Lo cierto es que todo es la recompensa de todo el trabajo duro que hemos hecho durante estos meses.

¿Crees que hay una clave del éxito o sencillamente, es trabajo?

Pues ojalá lo supiera, la verdad. Claro, es que el éxito es muy relativo, pero para mí es hacer las cosas con amor y rodearme de gente que también hace las cosas con amor. En ese sentido, creo que tengo éxito o tengo suerte. Por estar acompañado de gente con tanto amor y pasión, y por tener unos seguidores que son iguales: que están llenos de amor y que no dejan de apoyarme.

Empiezas con la gira en Razzmatazz el 29 de marzo, pero ¿cuáles serán los siguientes pasos de Nil Moliner?

Pues arrancamos el día 29 de marzo en Barcelona, con un espectáculo muy guay y renovado y, justo después, comenzaremos con la época de festivales. Tras el verano, me voy a Latinoamérica por primera vez y, lo cierto, es que estoy muy emocionado: por cruzar el charco y por poder llevar mi música más allá de nuestras fronteras. Es que es justo más de lo que me imaginaba que pudiera llegar a hacer. Para mí, es una locura más dentro de este cúmulo de locuras, que ya asumiré cuando esté en el avión. Yo siempre digo que me dedico a la música, precisamente por vivir estos momentos de encontrarte con la gente y seguir celebrando la vida. Es como una especie de ritual.

¿Qué canción de Nil Moliner define mejor el momento en el que estás y por qué?

Te diría dos y dejando la letra aparte. A nivel melódico, diría «Bailando» y «Por Última Vez» que, precisamente, son la primera y la última. Creo que, emocionalmente, reflejan muy bien el cómo me siento: la primera es que me hace bailar y la última, consigue emocionarme.

¿Cuál es la mayor locura que has cometido por la música?

¡Cómo me gusta que sea por la música y no por amor! Porque por amor no he hecho mucho, pero por la música lo he hecho todo. Pero la verdad es que no sé muy bien qué decir, nunca me habían preguntado eso. Iba a decir una, pero como es titular tan malo, no la voy a decir [risas]. Quizás diría que me he perdido muchas clases, que he trabajado de lo que sea para poder grabar el disco o que incluso, le he llorado a Manu para que me dejara grabar el disco. También he tocado en garitos de mala muerte y que daban miedo para poder conseguir dinero. Me has pillado ahí, la verdad. Pero es que hay tantas…que daría para escribir un libro.

Pero mira, una graciosa: antes de grabar «Hijos de la Tierra», hice una cover de Rosana y justo ella me contactó, para que fuera a su estudio. Yo pensaba que era mentira, pero era completamente real. Total, que me deja el teléfono de su manager y llamo y me dice: «el martes nos vemos en Madrid». Eso era un domingo. Y yo ahora voy a Madrid a menudo, pero en ese momento no había cogido un AVE en mi vida. Cuelgo y digo: «el martes en Madrid, de qué». Buscando trenes corriendo y, bueno, al final allí me planté.

NIL MOLINER
«BAILANDO EN LA BATALLA TOUR»

29/3 BARCELONA RAZZMATAZZ ENTRADAS AGOTADAS
2/4 MADRID LA RIVIERA
3/4 GIJÓN ALBÉNIZ
4/4 VALLADOLID LAVA
17/4 ALICANTE THE ONE
18/4 VALENCIA MOON
24/4 ZARAGOZA OASIS
25/4 BILBAO SANTANA 27
30/4 TENERIFE AGUERE CULTURAL
1/5 GRAN CANARIA THE PAPER CLUB
8/5 GIRONA LA MIRONA
9/5 LLEIDA LANUIT
22/5 SANTIAGO DE COMPOSTELA CAPITOL
23/5 VITORIA KUBIK
29/5 MÁLAGA PARIS 15
30/5 SEVILLA CUSTOM
3/10 PALMA ES GREMI
21/11 BARCELONA SANT JORDI CLUB

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