Nasanov: «Hacemos indie eléctrico al paladar, con retrogusto a revolución»

Hace apenas unos días que el álbum debut de los valencianos Nasanov está en la calle y nosotras no hemos querido perder la oportunidad de hablar con ellos

Un apellido les sirvió con inspiración. El apellido de uno de sus bisabuelos. Un nombre con una fuerza increíble y que parece llevar esas ganas intrínsecas de lucha, de conciencia social, de denuncia. Lo que, finalmente, hacen ellos con su música: emplear sus composiciones para remover a la sociedad. Se trata de los valencianos Nasanov, quienes acaban de publicar su primer trabajo, su debut homónimo. Y hace apenas unos días pudimos hablar con ellos por teléfono- ¿Quieres saber lo que nos contaron Carles Zuriaga (voces y percusión); Sergio Hernández (guitarra eléctrica); y Santiago Ruiz (guitarra acústica y coros)? Solo tienes que seguir leyendo.

¿Cómo surge el concepto de este disco, de «Nasanov»?

Realmente, este disco finaliza un trabajo que ha durado un par de ellos. Debido a situaciones personales de cada uno de nosotros, no pudimos lanzarlo en el momento que nos hubiera gustado. En 2016, sacamos un EP de cinco canciones y en casi 2018, íbamos a completarlo con otros siete temas. Pero por motivos de salud, tuvimos que retrasarlo hasta ahora, que vimos que era el momento perfecto: estábamos con ganas y en condiciones de lanzarlo y de comenzar con la gira. Lo vimo de haber retrasado la publicación del disco, es que hemos evolucionado y eso se aprecia en las canciones. De hecho, algunas de ellas no iban a ser así, pero hemos podido darle una segunda vuelta, así que han terminado teniendo un toque muy personal.

¿Cómo fue todo el proceso creativo del disco y de qué manera ha evolucionado?

Fuimos componiendo tema a tema. Y junto a Mark Dasousa, que fue la persona encargada de producirlos, íbamos añadiendo ideas: si teníamos que añadir potencia a las guitarras, si teníamos que añadir un groove diferente. Creemos que lo que más claro estaba eran las letras y los mensajes que queríamos ofrecer.

Precisamente, ¿cómo fue trabajar con Mark Dasousa en Atomic Studios?

Pues muy bien, la verdad. Fue curioso, porque ni nosotros lo buscamos a él ni él a nosotros, sino que nos encontramos en algún punto, interesados un poco por el mismo género, el indie-rock. Lo cierto es que nos ha ayudado mucho y nos ha guiado, nos ha enfocado con todas las ideas que teníamos en la mente.

Hablabais del mensaje de las canciones, que entiendo que es importante. ¿De qué manera lo es y cómo los trabajais?

Tenemos claro que siempre queremos hablar de cosas que nos parezcan interesantes y, sobre todo, que tenga algo de importancia o relevancia. Dejar de lado temas como el amor y tratar asuntos mucho más sociales. O incluso lanzar una reflexión o una crítica. Sea más evidente o no, esté más camuflado o menos, siempre buscamos algo que nos llame la atención y que merezca ser escuchado.

¿Cuáles son vuestros referentes y cómo definiríais el estilo Nasanov?

A nivel de referencias, cada uno de nosotros tiene un poco los suyos, que son bastante variopintos como nuestros temas. Al final, sí que es verdad que lo volcamos todo en la banda, cuyos temas son un poco un collage de todo lo que vamos escuchando por ahí. Si bien es cierto que hay influencias que no se pueden obviar como Lori Meyers o Vetusta Morla. Son grupos que siempre han estado ahí y que han marcado la historia del indie, haciendo lo que hacen.

En cuanto a cómo definiríamos nuestro sello, nos gusta decir que hacemos «indie eléctrico al paladar, con retrogusto a revolución» [risas]. Y es que nos gusta que nuestra música sea contundente, sobre todo en directo. Respecto a lo de «retrogusto a revolución», es por el mensaje de nuestras letras, que es político pero sutil. Aunque sí que es verdad que todo ello viene un poco porque no nos gustan las etiquetas. Y partiendo de ahí, nos inventamos un poco la nuestra. También porque creemos que «indie» es algo muy global y queremos desmarcarnos un poco, porque queremos tirar más hacia lo eléctrico y queremos dar un mensaje muy concreto, queremos hablar de cosas que nos llamen la atención.

¿Creéis que falta un poco eso en la música, el remover conciencias?

Creemos que es algo que está en auge, ¿no? Especialmente en Cataluña y Valencia, donde la música y el compromiso social comenzaron a germinar y a ir de la mano. Y creemos que ahora, se está adaptando a otros géneros. Lo cual nos parece muy interesante, porque creemos que la música está empezando a tratar temas que se debían tratar.

Hablando un poco de la escena de la música en valenciano, ¿cómo estáis viviendo todo el auge y explosión de la misma?

Pues lo cierto es que lo hemos vivido muy de cerca: hemos visto cómo han crecido y evolucionado muchos grupos valencianos, porque han conseguido atrapar y llegar a gente que piensa muy como ellos. Lo cual es maravilloso, porque han hecho que la música sea un lenguaje con el que poder comunicarse a la perfección. Tampoco ha sido de la noche a la mañana. Además, a la par que crecía un grupo, nacía uno nuevo. Este panorama ha ido creciendo y, finalmente, ha explotado.

Volviendo un poco al tema del disco. Habéis colaborado en un tema con Óscar Ferrer de Varry Brava. ¿Cómo surge y qué ha supuesto para vosotros?

Tras hacer el tema de «Hipócrita Consecuente», lo escuchamos y pensamos que quedaría muy bien la voz de Óscar en la canción, porque es muy de su rollo. Precisamente, por casualidades de la vida, Jordi, uno de los chicos que nos está ayudando mucho con el tema conciertos y que tiene un pub en Ontinyent, tenía el contacto de Óscar. Así que nos lo propuso y nos comentó que hablaría con él, para ver qué le parecía. Y enseguida se prestó. Así que nosotros encantadisimos. Ya a posteriori, seguimos manteniendo contacto con él, porque la verdad es que es un encanto. Y, además, Varry Brava ya es una banda con nombre, que no dejan de ir de lado a lado. Estamos deseando coincidir con ellos en algún escenario, la verdad.

Este trabajo lleva unos días en la calle, ¿cómo está siendo la acogida?

Pues la verdad que muy bien. Por el momento, el feedback que hemos recibido de las canciones es muy positivo. De hecho, «Hipócrita Consecuente» es la que más está gustando y la que más lo está petando en plataformas. También «Isla de Plástico», tema que está de actualidad por el asunto de la contaminación en mares y océanos. Entonces la gente también valora eso.

Ahora llega el momento de presentar el disco en directo. ¿Cómo lo afrontáis y también, cómo os preparáis?

Ahora mismo nos estamos pegando el currazo para elaborar todo lo que es la gira. Por el momento, tenemos dos fechas: una en Valencia y otra en Madrid, a las que seguirán otras en Pedreguer o Murcia. Y tenemos unas ganas brutales ya de empezar con los conciertos, porque una cosa son las canciones en el estudio y otra bien distinta, el directo. Al final, es donde te muestras y donde debe haber conexión con el público. Nosotros somos una banda muy de directo, somos muy enérgicos y nos gusta pasarlo bien y hacer que la gente también lo pase bien.

Un escenario en el que tocar

Nos encantaría tocar en el Arenal Sound o en el WARM UP

Un escenario al que volver

Al Quatre Estacions de Pedreguer. No es un gran escenario, pero la magia que tiene ese sitio es muy especial. Tiene un microclima musical muy potente.

Alguien con quien compartir escenario

Pues con Rozalén o con Dinero. Pero si se puede pedir, también nos gustaría telonear a Vetusta Morla o a Izal.

Banda o artista al que acabáis de descubrir

No los acabamos de descubrir, pero estamos poniendo mucho a Crudo Pimiento.

Último concierto en el que hayáis estado

Fuimos a la final del Concurso Vinilo Valencia. Hay que apoyar a las nuevas bandas emergentes que están surgiendo y teníamos muchas ganas de ver qué propuestas había.

Canción de Nasanov que defina el momento en el que estáis

«Solamente Camina». Por el hecho de apartar el miedo y continuar para adelante. Es una canción de coger impulso.

Mayor locura cometida por la música

Dedicarnos a ella. Es como un tiro en el pie, nos está costando la vida [risas]. También es bonito, no es que estemos bajando a la mina a picar. Aunque para locura, locura: bueno, lo típico, saltarnos clases de la universidad para ir a tocar. O ir y volver a Madrid en el mismo día para ver un concierto o para tocar nosotros.

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