Duerme Simón: «Supernova es una explosión sinérgica de sonidos»

El pasado mes de septiembre vio la luz el segundo álbum de Duerme Simón, «Supernova»: y ahora octubre se convierte en el mes de presentarlo en directo

Hay bandas tan especiales a las que merece la pena conocer, más allá de su música. Y Duerme Simón es una de ellas. Con esa sensibilidad que los caracteriza y tocando con la varita del cariño todo lo que hacen, han vuelto a conseguir atraparnos en su universo musical. Lo han conseguido en esta ocasión, con su reciente trabajo, «Supernova», que el próximo 17 de octubre comenzarán a presentar en directo. El primer destino: la sala El Perro de la Parte de Atrás del Coche, en Madrid.

¿Cómo surge este «Supernova»?

Tras algunos cambios en la formación de Duerme Simón, principalmente de formación, decidimos coger las canciones que estaban empezando a tomar forma y un poco fluyendo y otro poco con mucha intención de buscar tanto la sonoridad como el estilo compositivo que hacía tiempo íbamos persiguiendo, nos fueron encontrando estas 10 canciones a nosotros.

Una vez tuvimos las 10 demos casi finiquitadas, llegamos a OMC Estudios (Madrid), y Omar Carrascosa junto con muchos días de creación sin ninguna pretensión más que favorecer su mensaje, dieron lugar a la magia que puede oírse.

El disco tiene un nombre bastante sugerente. ¿Fue escogido a conciencia?

Necesitábamos explotar de algún modo todo lo que llevábamos guardando tanto tiempo. El nombre de cada disco lo solemos escoger sin pensarlo mucho, un día de repente llega, y ya todo empieza a tener sentido. No pretendíamos hacer un disco aparentemente conceptual, pero al final todo ha quedado bastante redondo.

Una supernova es la muerte de una estrella, el fogonazo que deja ciego justo antes de desaparecer para siempre. Y puede que la metáfora nos flipó tanto al compararla un poco con el momento creativo que estábamos viviendo en 2017 que de repente todo estaba en su sitio. Las letras siempre tienen un poco de culpa, y en Duerme Simón el mensaje siempre ocupa un lugar muy importante, así que hemos intentado hablar y gritar que lo que quieres debes ir a buscarlo dejando atrás todo lo que dañe o frene agradeciéndole con toda la fuerza del mundo el bien o mal que te haya causado.

Con este trabajo habéis dado un paso más, experimentando aún más con nuevos sonidos. ¿Por qué ha sido así?

Ya desde “Bendita Valentía” empezamos a juguetear con la electrónica y los sonidos del sintetizador, aunque siempre pensamos que nos habíamos quedado cortos y con «Supernova» hemos querido explotar esto al máximo. Sonidos oníricos casi etéreos, subidas en la producción sin utilizar lo que se suele utilizar en producción normalmente, millones de texturas y capas que te envuelvan más si cabe en los riffs de guitarra o el mensaje en sus letras. Se nos ha ido un poco la olla. Pero eso era precisamente lo que queríamos: disfrutar todo lo posible de la creación, y como decimos todo fue gracias a la sinergia con Omar. Hemos disfrutado y aprendido muchísimo con él en las dos fases de grabación, y cada día nos íbamos a casa con la sensación de estar cursando una beca de estudios sobre cómo disfrutar de la música sin etiquetas ni estilos. Si la canción pedía algo que aparentemente no encajaba con lo que solíamos hacer, se lo ofrecíamos como regalo. Es así como hemos ido construyendo cada pilar de este disco. Y repetiremos sin dudar la experiencia.

De hecho, el álbum tiene unos tintes un tanto oníricos, en cierto modo, por ese nuevo sonido. Sonido que nos lleva un poco a adentrarnos en vuestro universo. ¿Cómo es el universo Duerme Simón?

Somos dos personas que amamos la música y todo lo que ésta tiene dentro. Nos denominamos «frikis» del sonido por la sencilla razón de que podemos estar horas delante de la sala de teclados de una tienda de música, seleccionando minuciosamente el sonido de sample que vayamos a usar en un nuevo bucle sobre el que componer, o dándole vueltas a las estructuras huyendo en todo momento de lo convencional. Es cierto que nos han ayudado mucho nuestros referentes, que nos han enseñado que se puede hacer música de manera distinta alcanzando el mismo objetivo, ya sea bailar, adentrarse en uno mismo, reflexionar sobre un tema controvertido o simplemente dejarse llevar.

¿Cómo ha sido todo el proceso creativo y compositivo?

Como hemos comentado antes, un regalazo. Sí es cierto que desde que acabamos las demos hasta que vimos el disco acabado en nuestro mail ha sido un proceso complicado y lento. Casi un año y medio entre una fase y otra; pero por otro lado ha sido brutal habernos topado con Omar, porque entiende la música como nosotros y ha respetado muchísimo este universo sonoro, aportando todo lo que pudiera engrandecerlo, y enseñándonos mucho de su propio universo como productor. Los días pasaban rápidos, pero disfrutábamos muchísimo de cada fase. Ha sido más un proceso de disfrute máximo que unos días de agobio o estrés. Cuando acabamos la grabación de hecho, lo empezamos a echar muchísimo de menos en nuestro horario habitual (y eso que lo grabamos en periodos vacacionales por la incompatibilidad con los horarios de trabajo), pero todo esfuerzo ha merecido la pena, no sólo a nivel de aprendizaje, sino a nivel de poner en funcionamiento lo que más nos gusta, que es crear desde cero algo que quieres transmitir con mucha fuerza.

Un titular que defina este trabajo.

«Supernova»: canciones para oídos curiosos. Una explosión sinérgica de sonidos.

Una canción y por qué.

«Somos el enemigo», del disco Ø de Rufus T Firefly. Ellos son los culpables de que nos entraran unas ganas locas de hacer cosas distintas (también otros proyectos como Bon Iver, Tame Impala o Alt J). Cada letra de esta canción nos desgarra cada vez que la oímos. Es como un decálogo de lo que son nuestros principios: «Sólo creo en el dios que habita dentro de tu pecho. Abrázame». El amor como solución básica al mal del mundo. La resiliencia como filosofía de vida.

«Sed animal» y «Recordar» fueron los primeros adelantos, ¿por qué elegirlos?

El primer adelanto fue «La Ingravidez». Los tres singles hemos querido escogerlos con una intencionalidad muy clara: «La Ingravidez» porque es la canción más distinta del disco, la que menos coherencia estructural parece tener, y la que nos dijo a nosotros mismos «esto sois ahora, estad orgullosos y tirad para delante». Pese a que nos recomendaban lanzar cualquier otra de las 10 canciones, no declinamos nuestra idea de abrir el pastel de «Supernova» con «La Ingravidez». Lo teníamos súper claro. El videoclip que nos produjo y grabó Ana de Nevado, cerró el círculo y nos aseguró que habíamos tomado la decisión correcta.

«Sed animal» es un canto al alejarse del monstruo de la red social, que nos tiene ciegos perdidos como sociedad que cada vez se mira menos de frente. Una canción de crítica social, quién nos lo iba a decir a nosotros…pero siempre con la metáfora como juguete favorito. Queríamos que el segundo lanzamiento sí que fuese más bailable y fuera descubriendo el lado más bailable de Duerme Simón, ya que en «Bendita Valentía» las canciones bailables casi brillaban por su ausencia y en «Supernova» casi ha sido al contrario.

«Recordar» es uno de los temas más simbólicos del disco. El más emotivo y el que más nos sorprendió tras acabar su producción, así que en honor a la persona a quien va dirigida, quisimos que fuera el último adelanto de «Supernova».

¿Cómo veis el panorama musical y cómo de complicado veis el acceso a la industria de la música a día de hoy?

Lo que vemos con respecto al panorama es que deja mucho que desear el amor que le damos a las canciones por el mero hecho de ser creaciones artísticas, menospreciando muchas veces el contenido o el mensaje que quieran transmitir y su calidad técnica, siendo mucho más importante otras cosas, que no es que no sean importantes, ojo, pero para nuestra humilde opinión, cada vez se está dejando más en segundo plano lo principal, que es la música.

Vemos que si no estás en la onda y no vas a la moda es muy complicado entrar en el panorama actual. Muchas veces importa más lo cool que seas y el espectáculo que des más que las canciones. Y nos apena muchísimo. Vemos cada poco bandas emergentes que se lo curran muchísimo para dar el 200% en los escenarios, cerrando conciertos a mansalva para únicamente sus amigos, intentando pagar cuotas estratosféricas a agencias que dedican más tiempo a las bandas que les dan juego, y todo esto genera mucha ilusión matada por ahí. No debería ser así todo esto, pero en este mundo socio-digital que nos ha tocado vivir…parece que no nos queda otra. Es una lástima

¿Cuáles son las principales trabas que se puede encontrar una banda como Duerme Simón en la música?

Las canciones de Duerme Simón sabemos que tienen otro tipo de características que las que solemos ver en bandas que copan los festivales. Nuestras canciones van más a por lo «metamusical» y menos a por lo mainstream.  Sinceramente no sabemos aún si calarán lo suficiente en el panorama actual (ojalá sea así), habrá que esperar un tiempo. Obviamente queremos que gusten, porque es la meta principal de todo aquel que hace canciones, pero ahora mismo lo único que queremos es tocar, tocar y tocar. Dar infinitos conciertos y llegar de manera orgánica a las personas. Que se topen con este universo distinto de sonidos y quieran quedarse. Si llegan en algún momento los festivales y el gran público, bienvenidos sean, por supuesto que sí, pero no es nuestra principal meta. Ni tenemos prisa por ello.

Con todos los cambios que ha habido, especialmente, en el modo de consumir música, ¿creéis que se ha perdido el poder del disco como discurso?

Para los románticos como nosotros, el disco tiene un valor más artístico y sentimental que otra cosa. Abrirlo, ver cómo se mezclan el diseño artístico y encaja con las canciones que guarda en su interior es casi un ritual que nos encanta seguir haciendo, pero sí que es verdad que cada vez hay menos personas que tienen ni siquiera un lector de CD, por lo que creemos que en un futuro no muy lejano las bandas empezarán a vender sus canciones de otras formas. Seguro que empezamos a ver cosas chulísimas dentro de nada que adoptaremos como normal, y no pasará nada. El arte evoluciona siempre, ya que es un ente vivo que va y viene, y eso es fantástico.

Siguientes pasos de Duerme Simón:

Seguir cerrando conciertos en distintos puntos de España, llegando cada vez a más oyentes atentos, y que éstos decidan quedarse cerca (que es lo más importante). Poder empezar a experimentar con estas canciones en distintos formatos, grabarlos, enseñarlos y volverlos a tocar en mil sitios. Experimentar con otras materias artísticas relacionadas con la música como las proyecciones, grabar algún videoclip más, y seguir creciendo como creadores y disfrutando siempre con ello. El caso es disfrutar del proceso, si no: ¿para qué hacemos esto?

¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

Ser pareja y mantener este bonito proyecto entre manos sin que deje jamás de crecer ni una cosa ni la otra. No siempre fue fácil, siendo sinceros, pero hoy en día nos compensan todas las dificultades vividas. Al final para nosotros Duerme Simón es casi un hijo y siempre un sueño que no para de crecer. Vivimos sabiendo que es nuestro proyecto de vida y que lo será siempre que siga sumando, pero fluyendo y haciendo todo con cariño y respeto hacia los distintos tiempos que requiere estar en convivencia en todos estos aspectos de la vida, todo va saliendo. Querer es poder, siempre. Y si se quiere y respeta tanto al proyecto como a la persona con la que lo compartes, es bastante fácil.

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