Her Little Donkey: «Where’s The Glow? es puro pop luminoso»

Hace apenas unas semanas vio la luz el nuevo trabajo de Her Little Donkey: ya está aquí «Where's The Glow?» y lo desgranamos con la propia banda.

Her Little Donkey o cómo transformar el pop desde dentro. Se reinventan ellos y reinventan el género, sin olvidarnos de dar su propio toque personal, ese que los hace único. Así es como surge «Where’s The Glow?», su nuevo trabajo. Y aprovechando la visita de la banda a Madrid, aprovechamos para hablar con ellos sobre su álbum y sobre el proyecto.

¿Cómo surge el concepto de «Where’s The Glow»?

Pues somos una banda un poco accidentada en temas de salud. Somos los tullidos [risas]. Entre un disco y otro, hubo varios percances, pero sobrevivimos. Así que este disco fue un poco como ver la parte bonita dentro de la mierda. Y surgió de ahí, básicamente. Es un disco bastante optimista, de ahí el título también. Es como un: «a pesar de todo, hemos conseguido relucir».

Un titular que lo defina. 

Pop luminoso para escuchar en la ducha.

Una canción del disco y por qué.

Pues lo más lógico sería decir «No Devotion», que fue la canción que escogimos como primer single. Es cierto que cada canción, como que habla de un tema diferente, pero todas ellas se pueden empaquetar o englobar en lo que es el conjunto del disco. Así y todo, esta es la que mejor define el conjunto. Habla un poco de hacer las cosas que te gustan, con pasión, aunque no puedas vivir de ello.

Además, es la que define mejor lo que queríamos hacer. Teníamos claro que queríamos hacer un disco pop y esta canción es la que tiene un estribillo más pegadizo y tenía una estructura más pop.

De hecho, he leído que decían de vosotros en una entrevista previa: «persiguen la utopía de la canción indie pop perfecta». ¿Hasta qué punto es real?

A ver, el pop perfecto para nosotros. Queremos matizar [risas]. Al principio, sobre todo, le dábamos muchas vueltas a las canciones: cuantos más cambios de acordes haya, mejor; cuantos más cambios de ritmo, mejor. Pero ahora es como todo lo contrario, porque ni siquiera nosotros tenemos como referencia canciones de ese tipo. Además, en este disco hemos dado mucha más importancia a los estribillos.

Respecto a lo de la canción pop, no queremos sentar cátedra con nada. Simplemente, buscamos la canción pop perfecta para nosotros, que es la que se te queda en la cabeza y la que tiene melodías bastantes dulces. Y que aunque tenga muchas cosas difíciles o complicadas, entra fácil.

De ahí también que utilicéis la fórmula de menos es más, ¿no?

¡Exacto! Eso, sobre todo, cuando llegó el momento de grabar y mezclar el disco. No queríamos meter tantas capas, queríamos que cada instrumento tuviera su espacio, que hubiera silencios y que pudiéramos disfrutar de ellos.

¿Cómo está siendo la acogida de este disco?

A nivel de prensa, nos están llegando reseñas bastante chulas. De hecho, nos están llegando referencias que nos gustan bastante. Luego a nivel de conciertos, nos están saliendo más bolos que nunca.En redes y en plataformas digitales, el feedback también es bueno. Así que creemos que, en general, bien.

Aunque también tenemos muchas ganas de empezar este maratón de conciertos, para vernos cara a cara con el público y ver su reacción.

¿Cómo afrontáis la gira y cómo adaptáis también los temas al directo?

Pues intentamos ser lo más fieles posibles a las canciones del disco, pero con un poquito más de caña. De hecho, en este disco nos está resultando mucho más fácil que en el anterior, porque tenía muchas más capas que este. Pero con «Where’s The Glow?» como lo que hemos grabado es lo que hay, lo tocamos prácticamente tal cual y no necesitamos soporte extra. Aunque siempre hay alguna cosa que adaptamos. Pero en general, es bastante fiel. Y lo que queremos es transmitir en directo ese feeling y ese buen rollo.

¿Cuáles son los siguientes pasos de Her Little Monkey?

Pues la verdad es que seguir con la gira, de momento, por Cataluña. En verano sí que tenemos algo fuera, pero todavía no se puede anunciar.

¿Cuál es la mayor locura que habéis cometido por la música?

A diario, hacemos pequeñas locuras individuales, que tienen forma de sacrificio. Todo por estar aquí. Pero es tan cotidiano, que no sabemos si se puede considerar locura.

A nivel más personal, lo típico de tratar de entrar en camerinos o en algún festival. Pero claro, eso cuando no teníamos dinero para las entradas [risas].

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