La noche en la que Combo Calada nos hizo saltar a todos

Combo Calada llegó el pasado sábado a la Rock Palace, para presentar los temas de su nuevo disco, «Desorden». La banda Capucha Sartén los acompañaron.

Solo la música tiene esa capaz de moverte por dentro, de transformarte, de cambiarte. De hacerte creer, de revivir momentos. O de crearlos desde cero. Solo la música te da la oportunidad de conocer, de descubrir, de deshacerte y rehacerte.

Algo así nos pasó el pasado sábado con los almanseños Combo Calada, a quienes recientemente descubrimos. Aunque antes de su enérgico y divertido directo, pudimos disfrutar del de Capucha Sartén. Y es que los madrileños estaban presentando los temas de su nuevo disco, «Manual Aritmético de la Franqueza». Ellos fueron capaces de caldear el ambiente, de conseguir que la gente poco a poco comenzara a venirse arriba en una sala que se llenaba por momentos. Probablemente acabaran demasiado pronto. O probablemente nosotros nos lo estábamos pasando demasiado bien. Y es que cuando quisimos darnos cuenta, llegaba el turno de Combo Calada.

Los de Almansa llegaban a la capital para presentar las canciones de su nuevo trabajo, «Desorden». Y, precisamente, con esa canción abrieron, poniendo en órbita a todos los asistentes.Nos dieron una lección a todos con su música. Nos explicaron que es muy necesario eso de «Párate» «Antes de hablar». Que la «Vida» son dos días y hay que aprovecharla. Así que «Juega, Juega».

Nos hicieron olvidar todos nuestros problemas, nos hicieron bailar hasta la saciedad. Y es que su única «Misión» era conseguir que traspasáramos todo tipo de «Fronteras». No importaba si teníamos las «Manos Atadas» antes de entrar al concierto, porque en realidad somos un par de «Hojas al Viento», capaces de conseguir lo que se propongan. «Puede ser hoy» el día perfecto para hacerle la «Guerra al miedo».

Estábamos disfrutando y no concebíamos el final. Y aunque ese final llegara, seríamos capaces de clamar que «Todavía Aquí» permaneceríamos, al menos un rato más. «Aunque no haya luz». Aunque no haya nada. Y «Fuera de Ningún Lugar», «Que rujan» todo lo que quieran. «Vuelve a la cueva», ya tendrás tiempo de eso.

«Fuera de ningún lugar» alguien observaba «Desde la sombra». Todo estaba llegando a su fin. Esta vez de verdad. Pero quedaban las últimas balas del cartucho: y es que «En el hoyo», se produjeron los últimos retazos de «Amor y explosiones». Ese sí que era el verdadero final. Uno que jamás nos hubiera gustado que llegara.

El poder de la música es maravilloso. Puedes pasar de desconocer por completo a una banda, a no querer dejar de escucharla. O de cantar y bailar con ella. Esa es precisamente la magia de pertenecer a un mundo como este.

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