La noche en la que Madrid se enamoró de Larkin Poe

Las hermanas Lovell pasaron por Madrid el pasado 2 de diciembre. No estuvieron solas, ya que Joan Queralt & The Seasicks fueron los encargados de abrir el concierto.

Hace unas semanas se estrenaron, junto al mes de diciembre, el grupo liderado por el dúo de las hermanas Lovell en nuestro país con su gira presentación de su nuevo disco «Venom & Faith».

No sólo se estrenaron en España sino que también dieron inicio a su primer tour fuera de los Estados Unidos recorriendo Inglaterra, Alemania, Austria e Italia.

Pudimos disfrutar de ellas el día 2 en la sala Cool Stage de Madrid acompañadas de Joan Queralt & The Seasicks, una banda catalana que llegaron fuerte abriendo boca con un pequeño aperitivo de lo que llegaría después. Estos chicos nos demostraron que viven su música y que no están atados a tiempos tocando a su ritmo y sin estrés. Pudimos escuchar sonidos de raíces de rock americano y arrebatos de guitarra que cerraron una primera parte fluida y despreocupada, a pesar de algún parón para reafinar.

Larkin Poe subió al escenario lleno de energía que contagiaron inmediatamente a un público que se entregó totalmente desde el inicio del concierto y no dejó de bombardearnos con temas, tanto propios como grandes versiones de clásicos, que no dejaron indiferente en ningún momento.

Nos brindaron su energía con su estilo tan propio y personal demostrando que es imposible encasillarlas en ningún lado, pasando por temas como «Freedom», donde nos abren todo su ser, a versiones llenas de gancho como «Black Betty». Con una cover inigualable de «C’mon in my Kitchen» de la leyenda Robert Johnson dieron por finalizado el concierto que, desde principio a fin, se mantuvo en lo más alto donde la sala no pudo más que cantar a coro el tan famoso «OE OE OE» tan escuchado en encuentros deportivos pero que seguro nunca podríamos habernos imaginado en esta situación.

Pero las hermanas Megan y Rebecca no se enfrentaron solas a este reto sino que estaban muy bien acompañadas por Tarka Layman, al bajo eléctrico, y Kevin McGowan, a la batería, dejando ver el espíritu del rock en cada acorde.

Para ser la primera vez que dejaban Atlanta para introducirse en los círculos españoles, en Madrid, el público no llego a ser tan numeroso como se esperaba pero gracias a ello pudimos disfrutar de un concierto casi íntimo en el que pudimos estar cara a cara con estas grandes artistas que de seguro será mucho más concurrido en los años próximos, pues nos demostraron que después de todo lo que vimos todavía tienen mucho que enseñar.

En nuestro país tenemos grandes primeras llegadas de grupos emblemáticos y ya clásicos que aun siguen en la memoria colectiva de todos los fans, incluidos los que no llegamos a vivirlas, pero aunque esta vez no saliera en portadas y en telediarios, Larkin Poe, no tiene nada que envidiar a súper bandas con un estreno español de lo mejor que se ha visto en mucho tiempo.

 

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