Second se pierde para reencontrarse en «Anillos y Raíces»

Una semana en la calle y el disco ya es una auténtica revolución. Pero el ansia de saber qué hay tras él nos pudo y ellos mismos nos lo contaron.

Hay música que, cuando se hace desde dentro, desde la raíz, llega hasta límites insospechados. Traspasando fronteras y emocionando a todo aquel que la escucha. Tener en nuestras manos un disco como «Anillos y Raíces» y poder hablar con sus creadores, es una gran fortuna.

Hace algunos días, estuvimos con Second hablando sobre este último trabajo y sobre su carrera. Además, reflexionamos sobre la situación de la industria musical y sobre todo el talento que hay en Murcia.

¿Qué hay detrás de «Anillos y Raíces»?

Sean. Cuando estamos componiendo las canciones y se te ocurre una idea, no eres consciente. Comienzas a crear sin ningún tipo de plan. Luego arreglas las canciones, las produces y las grabas. Y es entonces cuando te das cuenta de que siguen un hilo conductor. Y nos ha pasado un poco con este disco, era algo que comentábamos, de hecho. Parece que hemos encontrado a un Second del inicio, de la raíz, pero con muchas cosas ya aprendidas por el camino. Aprendizaje que se ha ido sumando a la mochila. Es un Second que bebe mucho de lo que era en su inicio, para actualizarse. Las raíces son la esencia y los anillos son la experiencia, como en el caso de los árboles, que representan la edad que tiene.

Además, la idea de alejarse durante un año también tenía que ver con la intención de irse lejos, hacia las afueras, hacia la naturaleza. Nos gusta perdernos y encontrarnos a nosotros mismos. Aparte, tenemos varias acciones en mente que van más allá de haber impreso el disco en papel reciclado. Queremos reforestar un bosque que hay en Huelva y otro en Murcia. Todo va muy por ese concepto, por el respeto hacia la naturaleza.

Nando. También es que una idea te lleva a otra, no sabes si es por casualidad o porque hay algo ahí arriba que maneja los hilos. Cuando comenzamos el encierro en una casa en plena naturaleza, hablábamos mucho sobre las composiciones que íbamos presentando cada uno. Y la verdad es que nos sentimos afortunados por encontrarnos en ese punto, alejados y en calma componiendo. Inspirados por todo ello, quisimos no solo lanzar un disco, si no realizar alguna acción que fuera mucho más allá de eso. Queríamos hacer nuestra pequeña aportación, ya que nos estamos cargando nuestro propio planeta.

Octavo trabajo de estudio y muchísimo recorrido y experiencia. ¿Qué queda de los Second que comenzaron y en qué ha cambiado?

Sean. Han cambiado muchas cosas. Por ejemplo, en el ritmo frenético en el que estamos completamente sumidos. Cuando antes publicábamos disco, teníamos demasiado tiempo para mirarlo antes de la primera entrevista [risas]. Ahora apenas lo hemos podido hacer. Por eso también queríamos parar, porque llevábamos 12 años metidos en el bucle de «gira, disco, gira, disco». Necesitábamos descansar y recuperar la ilusión hasta por esto, por explicar nuestras canciones y tocarlas de nuevo.

Sin embargo, no hemos cambiado en muchas otras cosas importantes. Seguimos siendo los chavales ilusionados que empezaron hace años.

Jorge. En eso, en encierro que tuvimos en la casa de campo fue fundamental. El pararse, el enfrentarnos de nuevo a nosotros mismos, el volver a hacer música y el divertirnos haciendo canciones.

Sean. El estar allí relajados y sosegados, nos permitió crear de nuevo. Aquí paramos la máquina y nos encerramos.

Nando. Es que hay discos que hemos grabado directamente en el estudio, sin apenas ensayar. Al final, no da tiempo a disfrutar de nada.

Fran. El no parar, no te permite dedicar el mismo tiempo, no te deja mimar las canciones. Con el parón lo hemos notado: todo fluía mucho más y al final, nos plantamos con más de una treintena de ideas de canciones. Y luego a la hora de producir, nos hemos permitido el cuidar los detalles. Creemos que, sin duda, estos temas son los mejores de un amplio espectro y eso se nota. Los diez te llevan por diferentes estadios. En eso hemos ganado, sin duda alguna.

Es complicado también lo que habéis hecho vosotros. Porque es ir completamente en contra de la industria musical.

Nando. Sí, la verdad es que es arriesgado. Quieras que no, salir a tocar es nuestra principal fuente de ingresos. Pero tampoco fue un capricho, fue más bien una necesidad de la banda. Considerábamos que la gente también se lo merecía.

Siguiendo un poco el hilo de este tema, ¿cómo veis el panorama musical actual y qué pensáis del auge de determinados géneros?

Sean. Dentro de que creo que se valora mucho más la música hecha con el alma, es verdad que ha crecido muchos estilos de música que no tienen alma. Quizás es que no la entendemos.

Nando. También depende mucho de cómo lo quieras mirar. Porque hay muchos grupos a nuestro alrededor que merecen mucho la pena y tienen mucho talento.

Sí que es cierto que hay un choque brutal entre el auge de música que no dice nada y bandas con talento que comienzan a emerger.

Sean. Claro, es que al final hay de una cosa, pero también hay de la otra. Al final, el punto está en poner el foco en el talento. Además, soy de los que piensan que poca gente, consigue cambiar muchas cosas.

Hablando de talento musical, ¿qué pasa con Murcia?

Fran. Siempre ha habido una movida musical bastante prolífica y bastante seria en Murcia. Tuvimos una época muy buena de salas de conciertos. También ha habido grupos que han marcado una época. Otras comunidades como Cataluña, han ido más a posteriori con bandas como Sidonie. En Murcia, hay muchos grupos que llevan creando historia desde hace mucho tiempo.

Sean. Con todo este panorama favorecedor, lo bueno es que todos hemos ido aprendiendo de todos. Creo que todos nos hemos fijado en Farmacia de Guardia o en los mismos M-Clan. Y creo que nosotros también hemos sido ejemplo o inspiración. Ahora las nuevas generaciones, que vienen con mucha fuerza, se fijan en las bandas actuales. De hecho, hay una anécdota muy curiosa, que no sé si he contado. Viva Suecia se me acercaron un día en un bar de Murcia, ellos acababan de empezar. Me dijeron, «hola, ¿qué tal? tenemos un grupo que se llama Viva Suecia». Claro, en ese momento, les dije que no los conocía. A lo que me respondieron: «oirás hablar de nosotros». Y lo cumplieron [risas].

Un titular que defina «Anillos y Raíces»

Second se pierde para volver a encontrarse.

Un escenario en el que no hayáis estado nunca.

El Teatro Circo Price. Siempre lo veíamos muy lejano y nos encantaba. Y por fin, el 26 de enero, cumpliremos el sueño.

Una banda o artista que acabéis de descubrir

Steven Wilson, que viene de una banda noventera, llamada Porcupine Tree.

También hemos descubierto a Villanueva, que no es reciente, porque lo descubrimos hace un año. Pero nos parece impresionante lo que hace.

Y Claim, que también son geniales y se lo están currando mucho.

¿Qué es lo más loco que os ha pasado dedicándoos a la música?

Bueno, hemos tocado en muchísimos lugares. Llegamos a tocar en la cárcel, de hecho. Es cierto que fuimos con algo de miedo al principio. Pero, al final, fue una experiencia diferente y un tanto curiosa. No dejaban de pedirnos temas rock y nosotros lo que acabamos haciendo, fue acelerar las canciones [risas]. Al final, fue todo bien, ellos lo que necesitaban también era evadirse un poco de todo.

¿Cuáles son los siguientes pasos de Second?

Tratar de dormir seis horas, por lo menos [risas]. De momento, tenemos previstas las firmas de discos y acústicos. Y a partir de diciembre, nos metemos de lleno en la preparación del directo en sí. Y ya a partir de 2019, comenzamos con la gira. Eso sí, con la intención de no dejar de aprender cosas nuevas. Y divertirnos mucho.

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