En busca de la gravedad, con «Gravity Tour» de Fizzy Soup

El nuevo trabajo de los conquenses se aproxima, mientras tanto ellos no dejan de girar, adelantando este proyecto.

Años de trabajo, giras infinitas, tocar, tocar y tocar. Si la fórmula del éxito existe, Fizzy Soup está cerca de conseguirlo. Uno de sus últimos hitos, el gran concierto que se marcaron en el Auditorio de Cuenca, con orquesta e invitados. Y es que con «Gravity Tour» reinciden, insisten y persisten. El nuevo trabajo de los conquenses se está acercando. Esto es solo el principio.

Hace algunos días, pudimos hablar con Javi y Sonia y esto es lo que nos contaron sobre su nuevo proyecto.

El disco ve la luz a principios de 2019. ¿Cómo surge el concepto del disco y cómo afrontáis la salida?

Sonia. El concepto todavía no lo tenemos definido.

Javi. La semilla está en la tierra. Lo que pasa es que hay que hacerlo rápido. Nosotros, simplemente, vamos regando. Y la verdad es que lo afrontamos con ganas y con estrés.

S. Sí, la verdad es que el tiempo pasa volando. Lo de los conceptos, para nosotros es importante, pero hasta que no tenemos todas las canciones y no nos sentamos, no atamos bien bien los detalles. Es algo que se nos hace complicado, porque lo pensamos demasiado: la portada, el título, el packaging, etc.

J. La verdad es que es un disco que está surgiendo un poco entre bolo y bolo. Entre parada y parada. No es lo típico de que paras, experimentas, escribes. Así que muy posiblemente, parte del concepto salga de ahí, de la intermitencia sin descanso.

De hecho, los dos primeros adelantos «Gravity» y «Diver» ya están en la calle. ¿Por qué estos temas?

S. Teníamos muchas ganas de enseñarlas y hacerlas sonar en directo. Queríamos probar con esos nuevos sonidos. Porque ha sido año y medio de girar con el disco previo, y teníamos muchas ganas de probar con nuevos sonidos. La verdad es que las queremos mucho.

¿Cómo veis el panorama, creéis que la música está perdiendo profundidad en lo que respecta al mensaje?

J. No sé, mientras no sean los artistas los que pierden profundidad.

S. Depende, no sé. No todo tiene porqué ser profundo. De hecho, nosotros no sé si lo somos.

Me refería más bien a que la música como agitador mental.

J. Nosotros es que somos más de removernos las tripas.

S. También escuchamos mucha música que nos remueve las tripas.

J. Hay muchos tipos de grupo. Evidentemente, a Ojete Calor no les pidas profundidad, aunque tomen alguna idea profunda como base, pero siempre van a buscar el sentido del humor, la crítica.

¿Cómo fue trabajar en Organic Studio, junto a Iñaki Martínez?

J. Fue muy guay. Ya hay mucha confianza con él.

S. Hemos grabado con él todo.

J. Es alguien con quien nos entendemos, hay esa confianza y esa telepatía de tener la misma idea casi a la vez.

S. Te mira a los ojillos y sabe lo que quieres [risas]. En el estudio es como uno más. Luego nunca nos hace caso y se viene a tocar con nosotros. Pero en un escenario no quiere subirse con nosotros.

J. Es la caña y muy resolutivo. Aporta y propone mil ideas. Tiene un criterio que respetamos y valoramos mucho. El papá.

Un titular que defina lo que se aproxima.

J. Todavía no me ha dado tiempo a imaginarme esto en titulares [risas].

S. Es que un titular es mucha responsabilidad.

J. Los rarunos de Cuenca [risas].

Alguien con quien tocar.

J. Llevamos muchas entrevistas diciendo que nos encantaría tocar con Pájaro Sunrise.

S. Con Rufus T Firefly también nos encantaría colaborar.

J. Con El Meister, también sería un pepino.

Un lugar donde tocar.

S. No tiene porqué ser un escenario, ¿no?

J. No, yo ya he dicho que me encantaría tocar en una cueva, ya que tiene un sonido especial. Y que sea una experiencia natural y diferente. Se hacen conciertos en cuevas.

Ya habéis comenzado con la gira de «Gravity Tour», con la que habéis pasado por Madrid y Cuenca. ¿Cómo está siendo esta primera toma de contacto?

J. Muy bien, la verdad. Está siendo una gira de singles y, lo cierto, es que se nos está yendo un poco de las manos. Una vez al año, cometemos un par de locurones. Como este de tocar en el Auditorio de Cuenca, con orquesta y artistas invitados. Y montar ahí un espectáculo. Se nos fue un poco la pinza.

S. Estamos bastante sorprendidos.

J. No siempre se peta.

S. Pero la complicidad con el público, las reacciones y lo que luego te cuentan. Eso es impresionante.

¿Cuáles son los siguientes pasos de Fizzy Soup?

J. Pues ya sabemos gatear, ahora nos falta echar a andar.

S. Seguir tocando y compaginarlo un poco con la evolución del disco.

J. Sobrevivir también a la gira del próximo disco. Y que no se nos acaben nunca las ideas. En definitiva, seguir viviendo de esta forma.

S. A corto plazo, encontrarnos con el disco y hacer algo muy bonito con él. Y otra gira infinita de estas que hacemos nosotros.

¿Qué es lo más loco que os ha pasado siendo Fizzy Soup?

J. Hace un crowdfunding en Navidad.

S. Grabar «Far». Fue un infierno muy guay.

J. Con ese tema, nos fuimos a recorrer varios lugares de Cuenca. Y grabamos cada instrumento en un sitio, más lejos que el anterior.

S. Cogimos la furgoneta y el estudio. A cada lugar que llegábamos, montábamos el estudio y nos poníamos a grabar. Teniendo en cuenta las condiciones sonoras de cada sitio.

J. Fue un viaje bastante loco que, de hecho, grabamos en vídeo. Nos llevábamos hasta decoración, para esta a gusto en cada lugar. Fuimos a sitios increíbles, con acústicas increíbles. Las voces las grabamos en una antigua iglesia que ahora mismo es un museo. Había un reverb impresionante y no nos escuchábamos nada. Luego fuimos mezclando todos esos sonidos, que en realidad no se notan. Pero la realidad es que se grabó de manera muy loca.

Esta es la playlist de Fizzy Soup

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