Molina Molina: «La Gran Esperanza Blanca nace como disco de grandes éxitos»

El pasado 28 de septiembre, vio la luz el nuevo trabajo de Molina Molina, una recopilación de sus singles más recientes

Molina Molina está de enhorabuena, «La Gran Esperanza Blanca» está en la calle, desde el pasado mes de septiembre. Magia, luz y energía positiva a raudales es lo que transmite este álbum. Es lo que transmite él cuando lo entrevistamos. 30 minutos de conversación que parecieron 2 segundos. Por fin os podemos mostrar todo lo que nos contó sobre su nuevo trabajo y sobre la situación actual de la industria de la música.

El próximo 16 de noviembre, el artista presentará el disco en la capital, en la reconocida Sala Búho Real.

¿Cómo surge el concepto de «La Gran Esperanza Blanca»?

¿Como disco o como título? Porque el título tiene una intra-historia detrás, que me reservaré para mi libro, porque es una movida muy «tocha». Es una especie de cuento de hadas, tiene algo muy mágico detrás. Para mí fue muy especial.

El concepto del disco en sí, surge como álbum de grandes éxitos. Todas las canciones han salido como singles, excepto dos, que verán la luz pronto. Entonces es muy curioso que el disco haya salido después de que casi todos los singles hayan visto la luz. Es más una compilación de grandes éxitos, que un disco con temas inéditos. Ha sido el resultado del trabajo de estos dos años y medio.

¿Y no crees que al publicar single por single, se pierde un poco la historia y la magia del disco?

Sí que creo que se pierde. Aunque yo luego he hecho lo contrario de lo que digo. Aún así, creo que se pierde la magia, se pierde la novedad, se pierde el orden. Porque la selección de temas no es aleatoria. Pero sí que es cierto que vivimos en esa sociedad del consumo rápido, el ponerse el disco se ve como una pesadez. Entonces, no tiene mucho sentido. Aunque en este caso sí, por el formato en el que se ha hecho: se ha publicado en vinilo, bonito y metiendo las canciones que merecían estar. Para mí, ha sido como subir un «escaloncito» a nivel profesional.

Si hubiera sido un disco con canciones inéditas, quizás no habría tenido tanto sentido. Precisamente por eso, porque hoy se escucharía y mañana ya sería un disco antiguo.

El diseño del disco tiene gran peso e importancia. ¿Cómo surge el concepto del mismo?

Yo soy muy obsesivo con muchas cosas y me gusta controlar todo: desde el videoclip, hasta las canciones, pasando por lo que se publica en redes sociales. Yo tenía una idea de portada, pero mi equipo no lo tenía tan claro. Así que decidí que yo no quería participar de ello. Mabel Casas, de Warner, fue la encargada del diseño del disco. La verdad es que es una persona que me conoce a la perfección, con la que trabajo muy mano a mano, me dijo: «no te preocupes, porque voy a hacer la portada perfecta para ti». Y efectivamente, así fue. Cuando la vi, me di cuenta de que había referencias muy evidentes a lo que soy yo y lo que significa este disco.

Una canción del disco.

«Nervio», también «He vuelto a casa» con Iván Ferreiro, por lo que significa. Pero me quedo con «Nervio», porque tiene una cosa especial. Quizás influye que es la última del disco y la última que grabé.

Un titular que defina el disco.

Son canciones chulas. Yo baso todo en las canciones, si te llegan, ya está todo.

¿Huir de las etiquetas en pro de buscar un sonido propio?

Eso siempre. Además, creo que cuando un artista se auto-etiqueta, se está cerrando muchísimo campo. Si yo mañana quiero hacer reaggeton, que hay cosas guays dentro de ese género, ¿ya no lo puedo hacer porque supuestamente soy indie? Me parece una tontería. Por eso decía que lo importante son las canciones. A mí me puede gustar un tema de Camilo Sesto, otro de Fangoria y otro de Rosalía.

Es cierto que yo siempre estaré encauzado en una determinada corriente. No podría hacer heavy metal, porque no tengo el timbre de voz y no soy un virtuoso del género. Pero sí que reconozco que hay canciones heavys que molan.

Lo verdaderamente complicado es encontrar tu sello. Si haga lo que haga, eres capaz de escucharme y saber que soy Molina Molina, es ya un éxito total.

Pues precisamente, hay bandas que parece que sean réplicas unas de las otras. No tienen personalidad y ese sello se pierde.

Quizás porque se suben al carro de la moda, de lo que saben que está funcionando en ese momento. De hecho, salió Supersubmarina, salió Izal y desde entonces, han salido mil bandas siguiendo esa estela. Al final, si analizo, esas bandas no han triunfado no por el estilo que hagan, si no por imitar. Por ejemplo, gente como Raphael, Sabina, Sía, se han creado una marca muy potente. Puedes imitarlos e incluso cantar mejor que ellos, pero como ellos no hay dos iguales. Ellos fueron los primeros.

Cuando yo hablo de «La Gran Esperanza Blanca», aludo a esa diferencia. A esos aspectos que me distinguen de los demás.

¿Cómo se produjeron las colaboraciones con Iván Ferreiro y Alberto Jiménez (Miss Caffeína)?

Con Iván Ferreiro fue un sueño cumplido, porque de hecho, cree la canción solo para que la cantara él. Y le dije que si no la cantaba él, que ese tema nunca aparecería en ningún sitio. Al final, tuve la suerte de que conforme la escuchó, me dijo: «por supuestísimo». Para mí, él era lo máximo, porque he crecido con su música. Fue muy chocante y espectacular.

Y con Alberto fue muy guay también. En ese caso, la canción estaba ya hecha y, en principio, no estaba pensada para ninguna colaboración. Pero una vez escuchándola, me dijeron que recordaba mucho al estilo del último disco de Miss Caffeína. Así que creímos que Alberto sería perfecto para cantarla conmigo. Así que se la mandamos y automáticamente, dijo que sí.

¿Cuáles son los siguientes pasos de Molina Molina?

Hacer mucha promoción, para que la gente se peleé por ellos, con navajas en la puerta [risas]. Y, sobre todo, hacer presentaciones. Voy a hacer la primera tanda de presentaciones en acústico. Y luego, a partir de enero o febrero, hacerlas con banda. A partir de verano, es empezar con la ruta de los festivales.

¿Qué es lo más loco que has hecho por la música?

No lo que he hecho, si no lo que estoy haciendo. Que es, simplemente, dedicar toda mi existencia a la música y a sacar el proyecto adelante. Y es que, básicamente, vivo en el Alsa que va de Granada a Madrid. Me pego entre dos y tres viajes a la semana, a cinco horas por trayecto. Así que, con esto, me lo estoy jugando todo a una carta. Y sin una plan B.

La playlist de Molina Molina

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