La revolución del AMFest llega este fin de semana a Barcelona

Con motivo de la celebración del AMFest, los próximos 12, 13 y 14 de octubre, hablamos con uno de sus organizadores: Sergio Picón.

No todos los festivales se celebran en verano. Hay festivales que llegan al caer el otoño. Y que lo hacen con la idea de dar visibilidad a otros géneros musicales, que van más allá del indie. Es el caso del AMFest, que dará comienzo este viernes 12 de octubre y terminará ese mismo domingo 14. ¿La ciudad? Barcelona.

Con motivo de su celebración, pudimos hablar con Sergio Picón, de Aloud Music y organizador del AMFest. Esto es lo que nos contó.

¿Cómo surge el AMFest?

El festival surge en 2012, una tarde en casa de Cristina [Garrote] tomando un gin-tonic. Pusimos el «Enjoy Eternal Bliss» de Yndi Halda y dijimos: deberíamos hacer un festival para celebrar los 10 años de Aloud Music. Coincidía que Toundra tenían que presentar «III» y una cosa llevó a la otra. Invitamos a grupos que habían marcado nuestra vida, como Giardini di Miró, los propios Yndi Halda, The Samuel Jackson Five o The Joe K-Plan y como guinda del pastel, Lisabö se unieron a la fiesta para demostrar desde el primer momento que éramos un festival instrumental totalmente abierto de miras. Salió increíblemente bien y a partir de ahí, montamos una Asociación Cultural y cada año hemos repetido, incluso en 2015 lo hicimos 2 veces.

¿Por qué apostar por la música instrumental y crear un festival de estas características?

Nosotros sólo sabemos trabajar con la música que nos gusta (está en nuestra esencia, como en la fábula de la rana y el escorpión), y la música instrumental ha marcado buena parte de nuestras vidas. Existe un público que necesita que las letras le marquen el camino, yo considero que los amantes de la música instrumental son gente que de oídos exigentes, a la que le gusta viajar y tienen una vida interior bastante potente, y la música instrumental realza esas características. Cuándo empezamos, no era fácil ver bandas de este estilo en grandes festivales, más allá de los clásicos. Mucha gente reduce la escena instrumental a esos clásicos, nosotros hemos demostrado en estos años que la escena instrumental mundial es mucho más potente de lo que parece en los grandes eventos. Y por eso un AMFest era necesario.

Aun así, con esta edición creo que hemos mandado un claro y potente mensaje a nuestro público y el festival ha roto sus costuras por completo. Habíamos dejado caer «detallitos» en anteriores ediciones, pero ahora podemos decir sin miedo que el AMFest es mucho más que un festival de música instrumental, post-rock o de estar marcados con una etiqueta. No somos un guetto, no nos gusta solo un estilo de música, no escuchamos siempre a los mismos grupos. Traer a The Notwist, a Emma Ruth Rundle, a Lisa Morgenstern, a Amenra o a parte de la escena experimental / modular de Barcelona (Linalab, Amsia, Ralp, iuo3R) indica por dónde pueden ir los tiros en el futuro del festival.

¿Por qué celebrarlo en una ciudad como Barcelona?

Vivimos aquí, nos sentimos cómodos y este año que podemos aprovechar la gran oportunidad que nos brinda la Fabra i Coats (un sitio maravilloso), es un buen momento para reivindicar la ciudad más allá de la imagen que todos solemos tener de Barcelona. En la Fabra hay gente trabajando que nos encanta por mil motivos. Está la gente de L’Afluent, hay gente de bandas como Za! o Blood Quartet, está Victor Teller con sus proyectos, Christian Len con el suyo … Más allá del turismo, a temporadas una pesadilla, Barcelona es una ciudad maravillosa y es la única dónde podríamos haber hecho todas las locuras que hemos hecho estos últimos años. No imaginamos el AMFest en ningún otro lugar del mundo ahora mismo.

¿Cómo definiríais el AMFest en dos o tres palabras?, ¿por qué todo el mundo debería acudir?

El AMFest es pasión, riesgo y humildad. No queremos que venga todo el mundo. Nos conformamos con que venga la gente que quiera venir a un festival cómodo, sin solapes, dónde se puede descubrir nueva (y buena) música y dónde todo el mundo comparte un recinto pequeño y te puedes encontrar hablando con bandas, organización o debatiendo sobre cualquier cosa mientras el festival sucede. Este año hay un cambio total de registro, el emplazamiento es nuevo y montamos todo desde cero: escenarios, barras, camerinos. Todo va a estar montado a mano por gente del equipo. Llevamos meses preparando cada detalle con mucho mimo, y aun sabiendo que pagaremos el peaje de la novatada, creo que no encontrarás un festival con más ilusión que el AMFest este año.

Lleváis organizando el festival varias ediciones. ¿De qué manera ha crecido y evolucionado el AMFest?

Hemos estado 5 años en la Sala Apolo, mezclando conciertos en la sala grande y en La [2]. Hemos sido, somos y seremos un festival humilde. Pequeño. Algunos años hemos tenido mucho público, y otros hemos tenido bastante menos, nuestra programación ha estado condicionada por un presupuesto que no cuenta con patrocinadores ni subvenciones, y aun así mirando los carteles, estamos orgullosos de haber traído a bandas como Maserati, El Ten Eleven, Lite, ASIWYFA, God Is an Astronaut, Leprous o a la práctica mayoría de la escena nacional que nos gusta y admiramos.

Este año hay una evolución en todos los aspectos que esperamos hacer notar al público y que sea éste quién valore esa evolución. Creemos que va a ser a mejor en todos los aspectos. También tenemos claro que esta 7ª edición es como una primera edición de nuevo, así que vamos preparadas/os para tener errores y la capacidad de corregirlos.

¿Cuáles son los factores diferenciadores de AMFest, en referencia a otros festivales similares?

El factor diferencial es, precisamente, que no hay festivales similares. Creo que a nivel de programación cuesta encontrar un festival así en Europa. A eso le sumamos el factor indoor, que personalmente me encanta porque considero que centra al espectador en la música. La Fabra i Coats es un lugar industrial, frío y algo distante. Nuestro objetivo es darle calidez para que el público se sienta cómodo pero que lo más importante siga siendo la música.

El eslogan de AMFest reza lo siguiente: «un festival dónde lo más importante sigue siendo la música». ¿Creéis que con la cantidad de festivales que existen actualmente, se está perdiendo esa esencia tan musical?

Bueno, los grandes festivales son un poco como Amazon o Thomann. El problema que les veo es cuándo para ver una banda, tienes que pasar por allí sí o sí, cuándo el consumidor piensa que el único sitio para disfrutar de algo es allí. Creo que después de muchos años, estamos de acuerdo en que en un gran festival no se dan todos los condicionantes para disfrutar de determinadas propuestas musicales. Los grandes festivales tienen sus pros y sus contras, muchos han conseguido convertirse en grandes negocios pero aun así, no me siento con el derecho de pensar que se han olvidado de la música. Me niego. Conozco a programadores de todos los festivales de España, o buena parte de ellos, y si te sientas a tomar una cerveza con ellas o ellos, no me hablan de dinero, de ganancias o de temas económicas, me hablan de música. Sigo viendo pasión y tengo un respeto enorme por ellas y ellos.

¿Creéis que en algún momento reventará esta burbuja de festivales?, ¿de qué manera?

Estamos en una situación parecida hace años, la burbuja parece que revienta pero luego se vuelve a hinchar. Creo que la proliferación de festivales «pequeños» como el nuestro, el WOS de Santiago, el Eufònic de Sant Carles de la Ràpita, el Polifonik de Barbastro, el BeProg, … por citar a 4 que me vienen a la cabeza ahora, es positiva a la hora de diversificar la oferta y de tender puentes entre los grandes festivales y los conciertos en sala. Estos puentes son más necesarios que nunca. Imagino el futuro en convivencia con los grandes festivales que tienen personalidad (no con los que están aquí por moda), y que el público sepa compaginar las ofertas de los grandes con los más pequeños, para de esa manera diversificar un poco el asunto y que haya lugar para todos. Lo de volver a tener público en las salas, ya se lo dejo a los quijotes, como mis amigos de la Sala Vol, que están luchando por ello al menos aquí en Barcelona.

El cartel está formado por multitud de bandas de numerosos países. ¿Por qué dar esta perspectiva internacional al festival?

Nunca nos hemos planteado el por qué. El festival es internacional desde el primer momento, siempre intentamos tener bandas consagradas, proyectos interesantes y novedosos que conocemos durante el año, y todo ello juntarlo con lo más destacado e interesante de la escena nacional. Muchas de las bandas nacionales han acabado haciendo buenas migas con bandas de fuera y han salido contactos, festivales, incluso alguna gira. Nos gusta mucho la música sin importar de dónde venga, si hay que traer bandas de Japón, Australia, México o Rusia, pues (más allá del dolor de pagar los vuelos) se hace. Las conversaciones de backstage son impagables, eso sí.

Entre los cabezas de cartel, están los madrileños Toundra. ¿Por qué ellos?

Ellos fueron una de las bandas protagonistas de la primera edición, en ese momento estaban en plena explosión, fue su primer concierto con orquesta y creo que tanto ellos como nosotros guardamos un recuerdo imborrable de aquel momento. En este reinicio de festival, nos propusimos reeditar aquel cartel y ellos fueron la primera banda contactada y cerrada. Me cuesta pensar en el AMFest sin el éxito de Toundra a nivel nacional. Supongo que nosotros también hemos contribuido y personalmente, al estar en Aloud Music, los sigo sintiendo parte de la familia y es una gozada seguir haciendo historia juntos después de todos estos años.

¿Tenéis alguna «espinita» clavada, algún artista que querríais que tocara en el festival y todavía no lo ha hecho?

¡Muchas espinas! Es como si hubiéramos abrazado un rosal o un limonero. Reitero la humildad del festival y los presupuestos casi ridículos que hemos manejado todos estos años. Pero con paciencia, las espinas salen, cicatrizan y curan. Tenemos mucho tiempo para seguir soñando y convencer a todas esas bandas que todavía no han podido venir.

Por cerrar un poco: ¿qué nos vamos a encontrar en el AMFest los próximos 12, 13 y 14 de octubre?

Música de calidad, propuestas originales y arriesgadas, el buen sabor de los conciertos pequeños y cercanos, y un equipo de gente apasionada intentando que estés cómodo y disfrutes.

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