La revolución «Copacabana»

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Tres días de concierto. Tres días con el cartel de «sold out» colgado en las puertas del Teatro Circo Price de Madrid. Izal lo ha conseguido, gracias a su obra maestra «Copacabana». Durante las noches del 21, el 22 y el 23 de enero, los madrileños presentaron su nuevo trabajo al público, que insaciable, lo dio todo ante el escenario. Al menos, durante la primera de las citas e imagino sin miedo a equivocarme, que también durante las otras dos.

El pasado jueves 21 de enero, Izal saltaba al escenario y abría su espectáculo con el tema que da título a este nuevo trabajo, «Copacabana». Incluso antes de que sonara alguna nota, el público, enloquecido, se levantó de sus asientos para empezar a darlo todo. Y efectivamente, nadie se sentó hasta que el mismo concierto finalizara.

No faltó la música, del mismo modo que tampoco faltaron palabras, no solo de agradecimiento a los asistentes. También las hubo para las salas de conciertos, que no dejan de ser centros culturales en los que, día tras día, nace y crece la música. De esta manera, Mikel Izal aportó su pequeño grano de arena: «Las salas pequeñas son muy importantes. Sin salas pequeñas, no hay salas grandes. Nadie empieza tocando en un Circo Price. Id a ver conciertos en salas pequeñas, os llevaréis grandes sorpresas».

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Durante alrededor dos horas, la banda madrileña no sólo presentó su nuevo trabajo, sino que también realizó un repaso de algunos de los temas más destacados de su discografía. De esta manera, sonaron canciones como «Oro y humo», «Tambores de guerra», «La mujer de verde», «Tu continente» o «Magia y efectos especiales», entre muchas otras. Y por supuesto, el mítico «Pánico práctico». Quizás, uno de los momentos más emblemáticos fue cuando sonó «Pequeña gran revolución», tema que habla de la pequeña sobrina del vocalista, quien aprovechó para avanzar que al día siguiente se la dedicaría a sus padres, que asistirían a verle.

«El baile» fue el tema que cerró el concierto, junto a una lluvia de confeti de colores. ¿Hay alguna manera mejor de finalizar un espectáculo que bailando? Aunque Mikel Izal supo poner la «puntillita». «Posiblemente este sea el concierto más increíble de nuestras vidas. Seguramente haya más, pero éste ha sido genial». Y muy posiblemente, el público coincida con el vocalista del grupo madrileño. Incluyo yo, una iniciada en el mundo revolucionario de Izal, llegó a pensarlo. Sin duda, un grandísimo concierto. No hay palabras suficientes para definirlo.


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